
No deja de ser curioso que después de leer la última novela de Dan Brown, vengamos a encontrar en la nueva obra de Javier Sierra, El Plan Maestro, la misma temática basada en la física cuántica y los horizontes que esta abre a nuestra imaginación. Está visto que las inquietudes que surgen de los nuevos descubrimientos científicos justifican el adentrarnos en el mundo misterioso de lo posible. Hay demasiadas incógnitas en la vida que siempre atraparan el imaginario popular.
Antes de continuar, me gustaría compartir un par de anécdotas: ¿nunca os habéis sentido transportados contemplando un cuadro? ¿Una sensación extraña, como si el mundo de repente dejara de existir y os llevaran a algún espacio mágico con el mar y los barcos, las nubes y las redes que aparecen en el lienzo? ¿No os habéis sentido atrapados por la mirada escrutadora de ese Velázquez que os observa desde Las Meninas detrás del caballete sosteniendo un pincel? Si alguna vez os habéis sentido así, es uno de los misterios que se exploran en el libro de Javier Sierra. La otra anécdota me sucedió en Egipto, en Asuán, viendo el obelisco inacabado. Visitar Egipto es toda una experiencia. Cuando uno se sitúa en la base de las pirámides y ve el tamaño de esas piedras resulta muy difícil creer que aquello pueda ser obra de unos seres humanos primitivos. Es una sensación que te inunda. Estábamos en la cantera de Asuán, granito, un obelisco de más de sesenta metros se había partido y lo habían dejado abandonado. Allí te explicaban que eran transportados hasta su emplazamiento en barcazas de papiro por el Nilo y viendo el tamaño y calculando el peso pensabas «Eso es imposible». Habíamos hecho el viaje en familia. Allí, en la cantera frente al obelisco, de pronto observé que mi hijo José Carlos se quedó atónito mirando el suelo. Seguí su mirada. Estaba observando una huella en el suelo de granito, era como si alguien, con una cucharilla al rojo vivo hubiera dejado un hueco perfectamente semiesférico. Era perfecto. Mi hijo me miró y exclamó: «Papá, esto lo han hecho los extraterrestres». Y esa mirada de niño también tiene que ver con la novela que nos ocupa, ellos ven sin prejuicios y sienten sin más,
La novela de Javier Sierra explora la posibilidad de que nuestros antepasados, las distintas civilizaciones, surgieran gracias a la ayuda de «maestros» ancestrales y de la posibilidad de que aún sigan entre nosotros librando su batalla particular. La magia, o mejor, la capacidad de verlos, de interactuar con ellos, escucharlos, comprender sus mensajes y orientar nuestro futuro como sociedad puede que sea la clave del momento que estamos viviendo.
En la novela hay dos líneas narrativas: la familiar que, desde los ojos infantiles de sus hijos, van explorando la función mágica del arte desde la prehistoria; y la investigación erudita de cómo pervive esta función en determinadas pinturas del Museo del Prado. Lo natural y lo sobrenatural se va mezclando de forma inquietante para mantener la tensión del relato hasta converger en el final de la novela.
Sorprende la rigurosidad de los datos aportados: pinturas rupestres, enclaves, mitologías ancestrales de culturas diversas, las pinturas del museo, las localizaciones geográficas… Y todo ello con profusión de de ilustraciones que nos invitan a cotejar una información contrastada con abundantes notas a pie de página. Ya me lo advirtió Andrés, mi librero: «Este tardarás más en leerlo porque te irás parando para comprobar el texto en cada ilustración». Y tenía razón.
¿Hacia dónde nos dirigimos como seres humanos, como sociedad? ¿De verdad estamos condenados a erradicar las emociones, la imaginación? ¿Existen los ángeles?¿Es posible que existan más allá de las limitaciones del tiempo y el espacio? ¿Es posible que existan portales que nos permitan ir más allá, comunicarnos con el otro lado? Y, ese caso, ¿para qué?
Si te gustan estos temas, la novela de Javier Sierra te encantará. Estoy seguro de que pronto lo veremos de nuevo en Cuarto Milenio despertando conciencias e inquietudes, departiendo con Iker Jiménez sobre los testimonios de estos antiguos maestros a lo largo de la historia en la distintas civilizaciones.
Hasta pronto.
























