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HISTORIA DE UNA ESCALERA. Antonio Bueno Vallejo. Resumen de la obra por actos.

 

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[Un resumen nunca podrá sustituir la lectura reposada de la obra, menos cuando se trata de Buero Vallejo, uno de los grandes autores del teatro social durante el franquismo. Pero cuando la lectura es obligada y es motivo de examen, necesitamos recordar, actualizar, rememorar personajes, argumentos y vivencias. Ese es el sentido de estos resúmenes, ayudar a mis alumnos a refrescar contenidos de forma eficaz.

Para la correcta realización del comentario, recomiendo que se trabaje siguiendo las pautas de Cómo se hace un comentario de texto (Berenice, 2009, 3ª ed.). Ahí encontraréis las guías útiles para el desarrollo de comentarios tanto de contenido, como de forma y literarios. De hecho, el principio del acto I, la conversación entre Fernando y Urbano, está comentado como ejemplo de “comentario literario” en el último capítulo. Confío en que os resulte interesante.

Por otra parte, el teatro está diseñado para ser representado y visto en directo. Recomiendo que empecéis por visualizar la obra. Para ello, al final del resumen os dejo dos enlaces, el primero explicativo, el segundo a una representación grabada. Lo mejor será que empecéis viéndolos en ese orden, esto os facilitará la comprensión del resumen y su actualización posterior. 

Las referencias a las páginas a través del resumen están tomadas de Historia de una escalera. Las meninas. Madrid: Espasa-Calpe, 1990. Colección Austral, 10. con prólogo de Ricardo Doménech].

RESUMEN

ACTO I

[La acción transcurre en el rellano y la escalera de un bloque de vecinos. Se trata de un edificio modesto, con barandilla de hierro, un ventana al fondo, una bombilla enrejada y polvorienta pende hacia el hueco. En el rellano hay cuatro puertas numeradas (I, II, III y IV). Los personajes presentan un vestuario algo anticuado]

Resultado de imagen de historia de una escalera

El cobrador de la luz va subiendo fatigosamente las escaleras, llega al rellano y va llamando con los nudillos a las puertas. Salen la señora Generosa (I) y Paca (III), miran los recibos y comienzan a quejarse de lo cara que está la luz. También sale Elvira (II), una joven linda. Paca se enfrenta al cobrador, esto se arreglaría con una revolución, como dice su hijo Urbano. Entra a regañadientes a por el dinero. Doña Asunción (IV) abre su puerta, coge el recibo, se disculpa, en ese momento no tiene dinero, le ruega que vuelva más tarde, pero el cobrador protesta porque no es la primera vez. En ese momento sale don Manuel, padre de Elvira, ésta le susurra algo al oído y él coge el recibo y se hace cargo del pago, ante las disculpas de doña Asunción.

Don Manuel se interesa por el hijo de doña Asunción, Fernando. Trabaja en una papelería, pero descontento porque gana poco y él vale mucho más.  Tiene muchos proyectos, sueña con ser delineante y se pasa el día pensando, leyendo, tumbado en la cama. También escribe poesía, le pedirá una para Elvira. Esta, turbada, trata de disculpar a Fernando. Doña Asunción alaba su belleza pero el padre tiene prisa, deben marcharse, se despiden. Ya a solas, Elvira abraza y besa a su padre que sabe que anda enamorada de Fernando aunque él, personalmente, opine que es un tarambana sin un duro. Pero Elvira lo defiende, cree que llegará muy lejos, y lo haría más rápido si el padre lo colocase en la empresa. Ante las protestas del padre, comienza a hacerle mimitos enganchándose a su brazo. Así comienzan a bajar las escaleras.

Trini, hija de Paca, sale a comprar (III), al coincidir con la Generosa bajan juntas cotilleando sobre la subida de precios, sobre doña Asunción, que no podía pagar el recibo, sobre cómo se lo pago don Manuel… Para Trini, Elvira es una lagartona que va a por Fernando. Camina -joven guapa, sencilla y humilde- sale llamando a su madre, ha olvidado la lechera. Fernando, que la ve bajar tras su madre, trata de pasar desapercibido. Doña Asunción le pregunta por qué no ha ido a trabajar, pero él no le responde. Se ofende cuando le cuenta que don Manuel ha pagado la factura de la luz, se siente humillado y la empuja dentro de la casa. Cierra dando un portazo.

Se recuesta en el descansillo y aparece Urbano -traje azul, joven, fuerte, moreno y rudo, un proletario-. Cuando lo ve invita a Fernando a un cigarro y traban conversación. Fernando está harto de su trabajo, de las miserias, de su vida, pero confía en salir de allí, en progresar.  Urbano se lo toma a broma porque siempre le cuenta la misma historia. Por su parte, le habla de la fábrica, de la última huelga, de cómo ha aumentado la sindicación. Se muestra apasionado, cree en el asociacionismo y el sindicato, confía en que la solidaridad obrera transformará la sociedad. Se burla de los sueños de Fernando, para lograr ese progreso del que habla  hay que trabajar muy duro, mucho tiempo, ahorrar como una Urraca y no ve en Fernando esa naturaleza sino todo lo contrario, muchos sueños pero  siempre aplazados para empezar al día siguiente. Y vuelta a empezar. Tampoco Fernando confía en la solución de Urbano, no cree en el asociacionismo. Confiesa a su amigo su miedo al paso del tiempo, a la posibilidad de una vida de frustración como la de sus padres, de los vecinos de ese bloque, el no lograr salir de allí. Urbano cree que lo que le hace falta es enamorarse en serio, le sonsaca, averigua que está por Carmina, aunque él se empeña en negarlo. Ambos se emplazan para ver en diez años quién de los dos tenía razón.

La llegada de Rosa -hermana de Urbano, joven, provocativa, en actitud desafiante y despectiva- interrumpe la conversación. Urbano está molesto con ella, la increpa preguntándole si viene de “pingonear” pero ella se le enfrenta y responde con descaro. Sale Pepe (I) -hermano de Carmina: 30 años, chulo y presuntuoso-, mira con complicidad a Rosa y la invita a bailar por señas. Ella asiente con alegría cuando Paca abre de improviso y los sorprende. La manda entrar en casa, la empuja hacia dentro, la obliga llamándola “golfa”. Después se vuelve hacia Pepe y lo amenaza para que la deje en paz. Pepe se retira y comienza a bajar la escalera, pero Urbano lo detiene y lo amenaza “…como vuelva a verte con Rosa… te tiro por la escalera…”. Fernando media y Pepe se marcha protestando entre dientes.  Urbano entra también en casa y queda Fernando solo en la escalera.

Llegan don Manuel y Elvira subiendo las escaleras. Elvira aprieta el brazo de su padre y le hace señas, es una buena ocasión. Pero don Manuel no entra en el tema y se separan de él mientras Elvira sigue a su padre volviendo la cabeza con frecuencia para mirar a Fernando que ya no le presta atención.

Cuando llega Generosa, lo invita a comer, invitación que Fernando declina. Le pregunta a ella por su marido, don Gregorio,  lo van a jubilar, le va a quedar una mala pensión después de 50 años conduciendo un tranvía. A Pepe, su hijo, no hay quien lo encarrile. Fernando la consuela, aún le queda Carmina, y Generosa se deshace en elogios hacia su hija (53). Generosa entra en su piso dejando solo de nuevo a Fernando.

Elvira sale silenciosa, lo llama y le pide que la acompañe a comprar un libro como regalo, pero él no quiere, insiste y él le da la espalda y la rechaza. Entonces, ella juega al chantaje afectivo “…te aprovechas de que te estiman demasiado para devolverte la humillación”. Eso lo enrabia aún más, la despide a gritos y ella retrocede, llorosa cierra la puerta.

Paca sale y llama a casa de Generosa, le pide sal, entablan conversación y derivan en el cotilleo sobre cómo don Manuel ha pagado el recibo de luz de doña Asunción. Fernando, sin que ellas se den cuenta, está escuchando la conversación con expresión de disgusto. Don Manuel lo hizo por intercesión de Elvira, que no es la primera vez. Para Paca, fue la propia doña Asunción quien casi lo suplicó, pero la disculpa porque con una pensión de 75 céntimos y un hijo que no da golpe… Fernando gana una miseria en la papelería y, además, puede que lo echen por faltar.  Lo que busca el muchacho es pescar a Elvira y con ella los cuartos de su padre. Don Manuel tiene dinero desde que montó la empresa, una agencia para sacar permisos y licencias, certificados… Generosa opina que es más bien al contrario, que es Elvira la que está encaprichada de Fernando. Finalmente, Paca se interesa por don Gregorio: anda disgustado con el retiro, “¡Qué vida, Dios mío!”. Se despide insistiéndole a doña Asunción en que no quiere ver a Pepe con su Rosa (58) pero inmediatamente se queja de su propia hija, “otra que tal”. Ninguna de las dos se lo merecen, lo único que han hecho ha sido sufrir por sus hijos. Se despiden.

Fernando está , solo, abrumado. Cuando sale Carmina, la detiene aunque ella trata de continuar su camino. Le habla de usted y él protesta, se conocen desde niños, cuando jugaban a ser novios, pero Carmina lo toma a burla, le recrimina “sus conquistas”. Pero él insiste, es a ella a quien quiere de verdad, le suplica que le escuche, la acompaña hasta que se sientan ambos en el primer peldaño. Le quita la lechera que lleva en la mano y la deja en el suelo para cogerle la mano y declararle su amor. Entonces, Carmina le dice que se declare a Elvira. La observación alegra a Fernando que entiende los celos que hay detrás. Él no quiere a Elvira, la detesta, solo quiere cazarlo con su dinero. Ahora es Fernando quien le pregunta por Urbano y ella bromea, “está loca por él”. Por lo que siente por ella, no podía coquetear, porque la quiere. La necesita para lograr salir de la ordinariez que les rodea.

Se pondrá a trabajar en serio, estudiará mucho, se hará primero delineante, en un año aparejador. Trabajará mucho, se casarán y vivirán en un barrio limpio y tranquilo. Pero él seguirá estudiando para ser ingeniero, poeta, escritor… Carmina le escucha extasiada y, cuando él se inclina para besarla, derrama sin querer la lechera. “Temblorosos se levantan lo dos y miran, asombrados, la gran mancha blanca en el suelo” (61)

Fernando y Carmina sueñan un futuro juntos, ¿qué lo trunca?

TELÓN

ACTO II

Han pasado 10 años pero nada parece haber cambiado en el edificio. Los personajes han envejecido. Están en el descansillo mirando por el hueco. Se están llevando el féretro de Gregorio. Los vecinos comentan entre sí, se lamentan, tratan de consolar a Generosa. Finalmente, Generosa y Carmina entran a casa de Paca, “¿Qué va a ser ahora de ellas, de Carmina?”.

Fernando y Elvira salen de su casa, llevan consigo un niño de pecho. No saben si dar o no el pésame. Fernando prefiere aplazar la decisión, discuten. Elvira recrimina a su marido su indecisión, el ser un pusilánime, el no ganar suficiente dinero, de ser un niño mimado, de haberla engañado. Está arrepentida de su matrimonio (66). La llegada de Pepe por las escalera interrumpe la discusión. Duda si entrar en la puerta I, su antigua casa, pero finalmente llama al IV. Le abre Rosa y comienzan las recriminaciones, toda la noche emborrachándose y ellas sin nada con que comer. Cuando Pepe la amenaza con marcharse, Rosa se echa a llorar (67). En ese momento, salen Trini con un capacho. Pepe aprovecha para piropearla pero ella se revuelve, “¿No te da vergüenza haber estado haciendo el golfo mientras tu padre se moría?”. Está preocupada por el futuro de Carmina y su madre, pero eso a él le da igual. Es un chulo despreciable que vive de las mujeres.

Urbano, que la ha escuchado, sube furioso, agarra a Pepe por las solapas y lo amenaza, que no vuelva a molestar a Trini (68). En ese momento, Rosa sale (del IV) y se interpone, intercede por Pepe y recrimina a Urbano su violencia. Este no puede entender que ella se perdiera por un imbécil. Pero Rosa se defiende, prefiere cargar con Pepe que con quien no quiera nadie. El señor Juan sale enloquecido (III), los manda callar a todos. Recrimina a Pepe que siga allí para amargarle la vida, pero Trini intercede. Finalmente el señor Juan manda a Urbano soltar a Pepe y este cede. También sale Paca (I), se lamenta del escándalo donde ha habido un muerto, echa en cara a su marido el que se mezcle con basura. Rosa se retira avergonzada y se lleva a su marido. Y a Urbano, le manda decir a los vecinos que el entierro ya ha acabado. Pepe se marcha murmurando entre dientes.

Urbano va a llamar al I cuando sale Carmina. Está llorando, le da las gracias (70). Lleva un capacho en la mano, ¿qué van a hacer ahora? Se han quedado sin la pensión del padre. Urbano trata de ofrecerse, pero ella lo interrumpe, ha sido muy bueno, le está agradecida. Cuando intenta continuar, él la detiene, la acompaña hasta el descansillo. Allí se le declara. Está enamorado de ella. Sabe que no es el mejor día, que es un bruto. Es consciente de que ella no lo quiere, pero quisiera cuidar de ella, casarse con ella. Carmina lo rechaza al principio, había pensado quedarse soltera. Urbano intuye que aún puede sentir algo por Fernando, es consciente de que él no es más que un obrero, pero la quiere, estaría dispuesto a trabajar duro y a cuidar de ella y de su madre. (72) Continúa, no la deja hablar, insiste, hasta que finalmente Carmina se refugia en sus brazos llorando y le da las gracias.

Cuando se separan, aún con las manos cogidas, ella sonríe.. Paca sale al rellano y se interesa por ella. Al saber que Trini no había ido a la compra, se ofrece y los manda subir. Los sigue con la vista hasta que entran (73). En ese momento se cruza con la Trini, Paco la había mandado a consolar al padre, por un momento piensa en cotillearle lo que acaba de descubrir, pero finalmente no lo hace.

Sale el señor Juan, va a consolar a “esas pobres mujeres”, “¿Viste cómo defendía Rosita a ese bandido?” Se siente avergonzado de su hija y le ordena retirarle la palabra. Pero Trini intercede, la mayor pena de Rosita era el daño (74) que le estaba causando al padre. El señor Juan no puede evitar interesarse por su hija, y Trini le cuenta que le va muy mal, que se juntó con Pepe porque lo quería, pero que es un golfo que no gana una peseta, “No quiere que él la deje. Tampoco quiere echarse a la vida… Sufre mucho”. Con lo poco que le da apenas come y lo más probable es que acabe echándose a la calle para que no la abandone. El señor Juan se exalta (75), no hay que lamentar lo que ella misma ha buscado, lo que sí le disgusta es verla a ella sufrir por su hermana. Si eso la consuela, le ofrece unos ahorrillos que tiene guardados. Trini se lo agradece, “¡Qué bueno es usted, padre!”, pero se los tiene que dar a Rosita si quiere, como cosa suya y sin que se entere la madre. (76). Después, llama al I, le abre Urbano y entra.

Trini llama al IV y sale Rosita que se disculpa por la discusión de antes. Pero Trini la disculpa y le da el dinero del padre. Rosita lo acepta llorando, sin creer que su padre tenga ese gesto con ella, Trini le insiste en que “Padre te quiere” ambas, charlando, entran en el piso y cierran la puerta (77).

Llegan Fernando y Elvira, siguen discutiendo, el niño llora. Fernando quiere pasar a dar el pésame, pero Elvira no, siente celos de Carmina y le reprocha el que se casara con ella sin quererla, solo por el dinero del padre (78). Urbano y Carmina salen al rellano cogidos de la mano; al ver a Fernando, Carmina trata instintivamente de soltarse, pero Urbano la retiene. Fernando aprovecha la ocasión, le da el pésame a Carmina que los invita a pasar para acompañar a la madre, pero Elvira arrastra a Fernando, hay que dar el pecho al niño. En realidad, está retregando a Carmina su matrimonio y su maternidad (79), “Mira qué rico está mi Fernandito”, se parece a su padre. Carmina y Urbano no saben qué decir y Fernando mete la pata, “todos los niños se parecen, igual podría parecerse a Carmina”. La situación es muy tensa. Urbano y Carmina se apartan y dejan paso. Así se separan.

TELÓN

La escalera es un símbolo de la vida y el destino. Podemos subir, también bajar, o permanecer. ¿Dónde están los personajes?

ACTO III

Han pasado 20 años. Sigue siendo la misma pobre escalera con algunos pequeños cambios, intentos fallido de remozar el edificio (cristales romboidales en la ventana, un letrero “QUINTO” en el rellano, timbre eléctrico en las puertas).

Paca llega al rellano, gordísima, cabello blando, fatigada, va caminando lentamente con un capacho en la mano. Se queja de su vejez, de la escalera…(83) pero no quiere morir, le gustaría que su nieta le hiciera más caso. Entra en su casa.

De la puerta IV sale un señor y de la I un joven bien vestido. Bajan juntos charlando, ambos van a la oficina. Están esperando a que alguien del bloque se mude para poder cambiarse a un piso exterior. Desprecian a los vecinos antiguos, habría que desinfectar el piso antes de mudarse. Pero, en realidad, la casa no está mal, lo pisos son amplios, solo falta el ascensor. Poco a poco van alejándose (84)

Salen Carmina y Urbano (III), ya son casi viejos. Cuando empiezan a bajar aparecen subiendo Fernando y Elvira. Nada, excepto la edad, ha cambiado. El uno es un matrimonio obrero y el otro un matrimonio de “empleado”. Se cruzan con un saludo seco. Llegan al rellano, llaman al timbre y Manolín, su hijo de 12 años, les abre y besa a su madre (Elvira). Comienza a girar en torno a ella, busca algún regalo, es su cumpleaños y quiere pasteles. Pero no hay y se enfada. Se marcha a jugar. Cierran la puerta.

En realidad, se queda en el descansillo quejándose de lo tacaños que son los padres. Saca un cigarrillo y comienza a fumar. Rosa y Trini salen (III), viejas y tristes de desilusión. Rosa lleva un capacho. Trini protesta, pero Rosa no quiere quedarse a solas en la casa con “madre”. Está convencida de que no la quiere bien “desde aquello” (86). Al verlas, Manolín las saluda con alegría. Trini trata de recriminarle con cariño el que esté fumando, y él se justifica, es su cumpleaños. Entonces le ofrece algo de dinero para que compre pasteles, pero él ya no quiere pasteles, prefiere el tabaco, a lo que ella se niega. Se la lleva aparte para hacerle una pregunta: “¿Quieres casarte conmigo cuando sea mayor?”. Trini rompe a reír mientras Rosa los mira con cara triste desde la barandilla. “No digas simplezas, ¡qué tonto eres!”. De esta forma, Trini se despide de él sin saber si regalarle pasteles o tabaco (88).

Manolín enciende otro pitillo. Salen Carmina-hija y Urbano (III). Paca la despide en la puerta. Es una chiquilla atolondrada de unos 18 años, está llena de energía. Paca le riñe, pero ella es zalamera, la abraza, la besa… hasta que la hace reír. “No te olvides de comprar ajos”, le dice por fin antes de cerrar la puerta (89). Fernando-hijo sale con su madre, Elvira (II). Va en mangas de camisa, es apuesto. Al verla, llama a Carmina y la alcanza. Manolín espía la escena con picardía. Carmina le pide que la deje continuar, los pueden ver, pero Fernando-hijo la detiene con brusquedad. Le exige que le diga por qué lo ha estado esquivando. Ella trata de aplazar la conversación pero él la sujeta contra la barandilla. Le recrimina que solo haya querido coquetear con él e insiste hasta que logra que ella se sincere: “Yo te quiero, pero lo nuestro no puede ser”. Los padres son el problema. La han amenazado, incluso le han llegado a pegar. Tiene que olvidarla, tiene miedo. Al final logra desasirse y se marcha llorando.

Al ver a Manolín su mirada se endurece, lo manda para casa, pero él se niega, es su cumpleaños (92)… “…y hago lo que quiero”. “Si no fueras el favorito…”. Manolín se burla de la escena que acaba ver con Carmina, lo amenaza con contárselo a sus padres, Fernando lo amenaza con chivarse de que estaba fumando.  Manolín sube corriendo y llega hasta la puerta justo cuando Fernando-padre sale: “Papá, Fernando estaba besándose en la escalera con Carmina”. Los manda entrar en casa, Fernando sube entre protestas, no estaba besando a Carmina aunque sí estaba con ella. Sin embargo, el padre ya le había advertido muchas veces que no tonteara con ella. Cuando le ordena entrar, Fernando-hijo se rebela, está harto. Al escuchar la discusión, Elvira acude a la puerta e interviene con acritud. Fernando-hijo no puede entender que él tenga que sufrir los rencores y las rencillas de los padres (94). Pero la Elvira es tajante y, cuando Fernando-padre duda y ofrece a su hijo una explicación, se le enfrenta, no hay nada que explicar. Ordena entrar al hijo y este, finalmente, cede: “No os comprendo… No os comprendo…”. Cierran la puerta.

Rosa y Trini regresan de la compra… Rosa ha dejado a Pepe que solo la entretuvo hasta que ya nadie la miraba a la cara. Ahora, cuando ya es un viejo quemado por la vida, anda buscándola. Afortunadamente no tuvieron hijos, aunque a ella le hubiera gustado. Trini, por su parte, ha permanecido soltera, también le hubiera llenado el tener un hijo. Pero la una por marcharse, la otra por quedarse a cuidar de los demás…al final dos fracasadas. Abrazadas por el talle, avanzan llegan hasta la puerte (95)

Llegan Urbano y Carmina con su hija, quieren que su hija se olvide de Fernando, un gandul igual que su padre. Carmina-madre sube con mucho esfuerzo, jadeando, “Dichoso corazón”. Urbano insiste en llevarla a otro médico (96) pero ella se niega porque no hay solución: “Esto es de la edad y de las desilusiones”. Urbano no entiende que se casara con él si no lo quería, pero ella le recuerda su insistencia. El creía entonces poder hacerla olvidar. Poco a poco van subiendo (97).

Ya a punto de cerrar la puerta, ve salir a Fernando-padre. Lo llama, le exige que hable con su hijo para que no siga rondando a Carmina; Fernando se defiende, ya lo han intentado sin éxito. Brotan los viejos rencores (98), se enfrentan. Fernando culpa a Carmin-hija, es Urbano quien debe vigilar; para Urbano, en cambio, el problema es Fernando-hijo, un tenorio, un vago como su padre que, igual que todos, sigue amarrado a la misma escalera. Tampoco Urbano, son su asociacionisimo y su sindicato ha logrado salir de allí, le reprocha Fernando.

Carmina-madre interviena tachando de gandul y cobarde a Fernando. El altercado va ganando en violencia. Urbano trata de callarla sin conseguirlo, nunca consentirían en que sus hijos se casaran. Fernando compara a Carmina-hija con Trini, ligera de cascos, y Urbano salta rojo de ira, Carmina lo sujeta. Elvira interviene en tono despreciativo: no tendría que discutir con gentuza, y Carmina-madre se le enfrenta: ella es la culpable de todo por entrometida y zalamera.

Todos van apareciendo atraídos por las voces de la discusión. Elvira le regalaría hoy Fernando a Carmina, está equivocada si cree que se lo quitó (100). Urbano y Fernando tratan sin éxito de detener la discusión. Elvira insulta a toda la familia de Carmina: Paca una chismosa consentidora, Rosita una cualquiera. Rosa se abalanza y la agarra del pelo mientras Carmina también trata de pegar a Elvira. Urbano y Fernando las sujetan para separarlas. Fernando-hijo, poco a poco, asqueado, va separándose del grupo.

Aun separadas, continúa el cruce de insultos. Rosita acusa a Elvira de haber cazado a Fernando, otro chulo como Pepe. Fernando trata de protestar, pero Urbano lo interrumpe acusándolo de cazador de dotes. Se amenazan y, entre insultos, van entrando en sus respectivas casas. Fernando-padre baja tembloroso la escalera, es un vencido. Su hijo lo ve desaparecer con una mirada de espanto (102) y se queda sentado con la cabeza entre las manos.

Carmina-hija sale con sigilo, también tiene la cara descompuesta. Fernando-hijo la llama. Carmina está convencida de que su relación es imposible, pero Fernando la anima a ser fuerte. Sus padres se han dejado vencer, son viejos y torpes, pero él está dispuesto a luchar. Solo necesita el cariño y la confianza de Carmina. Ellos no se dejarán vencer por ese ambiente. Se apoyarán mutuamente y lograrán salir de allí. Carmina se deja llevar por el sueño, “Te necesito, Fernando, ¡no me dejes!”. Se abrazan, se sientan cogidos de la mano. Empezará a trabajar… Tiene muchos proyectos…

Mientras, Carmina-madre sale de su casa y lo ve. Fernando-padre, que va subiendo las escaleras, se paraliza al ver la escena. Fernando-hijo sigue hablando, dibujando su futuro… Estudiará mucho, se hará aparejador, luego arquitecto, ganará mucho dinero, se casarán y tendrán un hogar alegre y limpio. Después seguirá estudiando, se hará ingeniero… Se miran extasiados a punto de besarse. Mientras, Carmina-madre y Fernando-padre se miran largamente. Sus miradas están cargadas de una infinita melancolía (104)

Antonio Buero Vallejo

TELÓN Y FIN

Para conocer más de la obra, circunstancias, personajes y argumento

 

Grabación de la obra representada:

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Felicitación navideña

Os deseo que os regaléis la capacidad de ser felices, de sonreírle a la vida a pesar de las dificultades y de amar sin límites. Os deseo fortaleza para acometer todos vuestros proyectos y hacer posibles vuestros sueños, resignación para aceptar vuestros límites y contratiempos sin que ello os entristezca. Os deseo la sabiduría que os permita distinguir lo bueno de lo malo, lo posible de lo imposible… O mejor, sencillamente, os deseo Feliz Navidad.

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TESIS DOCTORAL: El cuento en Educación Infantil en el desarrollo psicolingüístico (Sobresaliente cum laude)

Ayer fue un día muy intenso, en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias de la Educación defendí mi segunda tesis doctoral.

La tesis supone un estudio del cuento infantil como herramienta en el aula. El estudio se ha centrado en niños de 3 años. Se han comparado y analizado cuatro formas de exponer cuentos (contado con láminas, leído, representado en guiñol y visto en televisión). Se han estudiado los fundamentos de la adquisición del lenguaje y la utilidad del cuento como herramienta pedagógica atendiendo a la perspectiva pragmática en el acto de comunicación. Se han analizado las prácticas familiares, el uso en el colegio, la coordinación entre ambos.  Hemos estudiado el cuento desde el punto de vista narratológico, lingüístico y pragmático para alcanzar conclusiones sobre cómo podemos o debemos contar los cuentos a esta edad y qué tipo de cuentos para estimular el lenguaje, la inteligencia emocional y la inteligencia social en la primera infancia. Ha supuesto todo un reto, pero ha merecido la pena.

La defensa fue todo un desafío que culmina con un día entrañable del que me llevo, aparte de la compañía de tantos seres queridos, el descubrimiento de tres nuevos amigos, los miembros del tribunal. Tuve la enorme suerte de contar con tres grandes especialistas en las distintas áreas que tocaba la tesis. Contar con Ana Rosa Arias, Titular de Didáctica General y Específicas y Teoría de la Educación, Juan Daniel Ramírez, Catedrático de Psicología de la Comunicación, y María Ángeles Hermosilla, Catedrática de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, fue todo un lujo, simplemente por el placer de escuchar sus observaciones y compartir con ellos la curiosidad que mueve a la investigación, abrir nuevas puertas, generar nuevas expectativas. A ellos mi agradecimiento.

Gran parte del mérito de esta tesis se debe a la dirección, supervisión y consejos de dos magníficos directores. Quiero agradecer a Ignacio González y a Blas Segovia que aceptaran el reto de dirigirme una tesis a estas alturas de la vida. Pero gracias a ellos, he realizado un reciclaje tanto en las técnicas de investigación como en la metodología. Ese mirarte desde fuera y someterte a la disciplina que exige el rigor científico es algo que depura no solo el estilo, también la mente.

Me queda ahora ponerme a disposición de la comunidad educativa para transmitir las conclusiones. Si os interesa, poneos en contacto y os enviaré el PDF. El ámbito ideal para la divulgación sería a través de sesiones formativas con padres y madres de Escuelas Infantiles de Primer Ciclo. Una de las conclusiones de la tesis es que la educación más importante es la que ofrecemos en estas edades. Aquí es donde plantamos los cimientos del edificio. Es un etapa maravillosa que conviene conocer, comprender y aprovechar.

Gracias, por fin a cuantos me habéis acompañado en un día tan repleto de emociones. A todos un fuerte abrazo.

 

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CELEBRAMOS 3.000.000 DE VISITAS AL BLOG

¿Por qué no haces un blog?” -me preguntó mi hija. “Porque no sé cómo se hace eso” -le respondí. Entonces se sentó delante del ordenador y al cabo de cinco minutos me dijo: “Toma, ya lo tienes“. De aquello han pasado ya algunos años. Desde entonces, este blog me ha servido para organizar apuntes, para compartir reflexiones, trabajos, organizar programaciones y comunicarme con mis lectores, pero sobre todo con mis alumnos. En él he ido publicando todo aquello que he entendido que podía ser útil para ellos, pero también para las familias y los profesores. Y, cómo no, me ha servido para ir compartiendo con todos vosotros ese día a día, a modo de bitácora vital.

Ya hemos llegado a los tres millones de visitas, algo más de quinientas entradas, más de dos mil comentarios. Me alegra enormemente que esté siendo útil para tantas personas y agradezco todas las notas recibidas a lo largo de estos años. A todos, gracias y un fuerte abrazo.

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LA FAMILIA FRENTE A LAS REDES SOCIALES: RIESGOS EN LA ADOLESCENCIA

El mundo está cambiando muy deprisa. Vivimos en la era de las comunicaciones globales en el que lo virtual está desplazando a pasos agigantados las vivencias directas y la experiencia real. Uno de los problemas a los que nos enfrentamos es que las familias no tienen los conocimientos necesarios para acompañar a sus hijos en la aventura de las nuevas tecnologías, y, en la mayoría de los casos, tampoco son conscientes de los riesgos que comportan. Uno de los más graves es la adicción, pero otros pueden dejar secuelas más importantes. La pubertad y la adolescencia se caracterizan por la necesidad de socialización en un momento en que se desmitifican las figuras parentales y se busca la integración entre iguales, pero además por un desprecio al riesgo, algo así como “eso solo les pasa a los demás, a mí no, yo controlo”. El problema de las redes sociales, de Internet, de lo virtual, es que carece de peso propio, es algo así como irreal. Un comentario que no seríamos capaces de hacer cara a cara, se hace impunemente en las redes sociales amparados por el anonimato o por un afán impropio de protagonismo. A nadie se le ocurriría colgar en el tablón de corcho de su instituto una fotografía desnudo, o una conversación íntima de índole sexual. Sin embargo, no son conscientes de que cuando envían una foto por Internet es justamente esto lo que están haciendo. El mensaje, la fotografía dejan de pertenecerles y pasa a formar parte de esa nebulosa anónima a la que se llama “nube”.

Sobre los riesgos reales que este tipo de comportamientos tienen, os traigo este artículo publicado por DIDE, Equipo Educar y Aprender, aconsejo su lectura a todas las familias.

Sexting, sextorsión y grooming. ¿Qué son? ¿Tu hijo/a está a salvo?

     “Según datos del Aula TIC PYMES de la USC, el 40% de las adolescentes de Europa de entre 14 y 15 años no ve ningún problema en realizarse fotos con contenido sexual. 1 de cada 6 menores se las haría completamente desnuda. Este dato, de por sí, ya resulta preocupante pero lo es más aún si tenemos en cuenta prácticas como el sexting, la sextorsión y el grooming. Si la mitad de estas palabras te han sonado a chino o no sabrías del todo bien explicar de qué se tratan sigue leyendo. En díde creemos que el conocimiento de estas prácticas ayuda a identificarlas y erradicarlas.

¿Qué es el sexting?

Si tenemos en cuenta que esta palabra inglesa deriva de “sex” que significa sexo y “texting” que quiere decir envío, ya tendremos una ligera idea sobre esta práctica.  El sexting consiste en enviar mensajes, fotografías o vídeos de carácter sexual a través de Internet, siendo la mensajería instantánea y las redes sociales los canales más utilizados. Aunque esta práctica es muy común en la actualidad, las principales practicantes de sexting son adolescentes de entre 12 y 16 años aunque también está muy extendida entre los adultos, a veces constituye un problema de privacidad. El principal problema del sexting es la difusión, cuando una imagen sale de un teléfono móvil, se pierde control de ella. No se puede saber quién, cuándo o dónde se ha visto.

¿Qué es la sextorsión?

Aunque puede llegar a estar muy relacionado, cabe no confundir este término con el sexting. La sextorsión se trata de chantaje sexual. El extorsionador chantajea a la víctima con contenido privado del usuario, normalmente fotos o vídeos sexualmente explícitos. Este contenido puede ser conseguido mediante el hackeo de aparatos tecnológicos, el sexting o el grooming. A cambio de no difundir dicho contenido los delincuentes exigen algo a cambio, desde dinero, más contenido, pagos o favores de índole sexual.

¿Qué es el grooming?

Se entiende por grooming la serie de acciones y estrategias que lleva a cabo un adulto para ganarse la confianza de un menor, a través de Internet, con el objetivo de conseguir favores de índole sexual. Se trata, pues, de acoso sexual a menores en la red. A quien realiza estas acciones se le denomina ‘groomer’.

Su táctica más habitual es hacerse pasar por menores para poder contactar con sus objetivos, ganarse su confianza y, de esta manera, lograr que les envíen contenido de índole sexual que les comprometa. Una vez consiguen los archivos chantajean y extorsionan a la víctima para conseguir abusos en la vida real. Cuando esto sucede el ‘groomer’ se convierte en pederasta.

Explicados estos términos, has de saber que el código penal español en el apartado 2 del artículo 183 define estas prácticas como delito:

“El que a través de Internet, el teléfono o de cualquier otra tecnología de la información y la comunicación contacte con un menor de dieciséis años y realice actos dirigidos a embaucarle para que le facilite material  pornográfico o le muestre imágenes pornográficas en las que se represente o aparezca un menor, será castigado con una pena de prisión de seis meses a dos años.”

 

Consejos para padres sobre el sexting, la sextorsión y el grooming

  • Habla con tu hijo/a sobre la gran difusión que pueden tener los archivos en Internet.
  • Hazle entender que tener permiso para sacar o recibir una foto de alguien para uso privado no quiere decir que tenga permiso para difundirla.
  • Explica que aunque mande los archivos a un amigo o pareja de forma privada, terceras personas se pueden hacer con ellas con fines nocivos.
  • Haz conocer a tu hijo/a los métodos que usan los delincuentes para acceder a los archivos privados.
  • Rastrea el ordenador en búsqueda de software malicioso y eliminalo.
  • Si crees que tu hijo/a puede estar sufriendo chantaje, usa el diálogo y la comprensión. Es un tema serio que debe ser tratado.
  • Si tu hijo/a sufre sextorsión o grooming guarda todas las pruebas del chantaje y denuncia.
  • Coloca el ordenador en un lugar común o al que puedas acceder fácilmente a dar un vistazo. Dale privacidad pero ten la capacidad de saber qué está haciendo.
  • Restringe  el uso de la webcam y tapala cuando no esté en uso. Los malwares pueden acceder a ella.
  • Asegúrate de que usa un sobrenombre en la red.
  • Conoce a sus amigos, y si es posible a sus contactos del teléfono.

Desde díde animamos a los padres a sumergirse en el mundo online y conocer las nuevas tecnologías, pues forman parte del día a día de nuestros hijos y debemos velar por su seguridad no sólo en el medio físico”.

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“El cuento infantil: análisis de su eficacia pedagógica en relación a la tipología del cuento y el formato de exposición”, por José Carlos Aranda, artículo publicado en la Revista Alhucema, nº 36, p.120

Desde aquí, quiero agradecer a la Revista Alhucema la publicación de este artículo donde recojo parte de las conclusiones del proyecto de investigación realizado sobre el cuento infantil, su uso en entornos educativos y su práctica en el aula, con niños  de 3 años. Lo pongo a vuestra disposición. Gracias.

 

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LA FAMILIA: CLAVE DEL ÉXITO EDUCATIVO (Conferencia fin de curso B-Wit, Rectorado de la Universidad de Córdoba)

LA FAMILIA: CLAVE DEL ÉXITO EDUCATIVO (CONFERENCIA FINAL DE CURSO B-WIT, 2017, RECTORADO DE LA UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA)

 

 

En primer lugar, es obligado comenzar felicitando al equipo de B-Wit “Royale Eagle” por su experiencia. Los resultados no son lo más importante, pero sí son importantes porque indican que se está en el buen camino. Los resultados difícilmente son fruto del azar, más bien es fruto de disponer de los medios y conocimientos necesarios, y  son fruto del esfuerzo, de la constancia alimentada por la ilusión y la esperanza. Y eso requiere estimulación y oportunidad algo que tan solo se logra cuando contamos con el apoyo de la familia.

   La ilusión y la esperanza habitan en el corazón de estos jóvenes, y es lo que ha movido al esfuerzo y la constancia. Los conocimientos necesarios son fruto de unos buenos maestros que han sabido ofrecerles en cada momento aquello que requerían para seguir avanzando. Pero la estimulación y la oportunidad que ha alimentado esa ilusión, ese esfuerzo y esa constancia es fruto de una familia, el auténtico motor del corazón durante la infancia.

Hoy vamos a hablar de la importancia de la familia en la educación. Como sabéis, estamos intentando poner en marcha la Escuela-de-familias, un proyecto inspirado en Inteligencia natural donde insisto en el concepto de “Educación preventiva”. La idea es muy sencilla: es más fácil educar en buenos hábitos desde la infancia que tratar de corregir errores cuando se producen. En este sentido, la ocupación –que no preocupación- y el conocimiento son imprescindibles para anticiparnos en cada etapa a sus necesidades y su requerimientos. Hoy vivimos una etapa confusa en la que las familias reciben mensajes contradictorios, hablamos mucho de derechos, pero poco o nada de respeto y obligaciones, de normas de convivencia o de valores. Es algo que se da por supuesto, pero no es así. En La mayoría de los casos, nos levantamos, vestimos al niño, lo llevamos al colegio y ya está. Se supone que es labor del colegio la educación de nuestros hijos, ¿de verdad esto es así?

Tres son los círculos de influencia en educación: el primero es la familia, el segundo es la escuela, el tercero es la sociedad. Pero hemos de observar que el nivel de influencia de cada círculo es gradual y ascendente. Durante la primera infancia, hasta los cuatro años, el niño pertenece íntegramente a la familia. La familia es el hábitat natural del niño donde literalmente programamos su cerebro. Cuando un niño aprende a hablar está aprendiendo a interpretar la realidad que le rodea. Imaginemos una mente en blanco, la puerta por la que van a entrar los muebles a esa casa con los sentidos. Abrimos los ojos, los oídos, el tacto, el olfato… ¿qué vemos, oímos, sentimos? Es el mundo mismo el que se abre ante nuestros sentidos. Nuestro cerebro está diseñado para ir elaborando un mundo virtual que le permita comprender aquello que ve y que siente. En la medida en que ese mundo virtual representado en nuestra mente sea más fiel al mundo real, el niño se desenvolverá con más facilidad en él.

Esta programación no es estática, sino dinámica. La mente infantil opera desde el pensamiento narrativo. Cuando abrimos los ojos no percibimos imágenes estáticas, percibimos imágenes en movimiento. Nuestra atención se centra en las personas porque nacemos dependientes, las criaturas más indefensas de la naturaleza a la hora del nacimiento. Para asegurarnos la supervivencia el niño fija su atención en aquello que le es más importante, la figura de apego de la que va a depender durante el primer año y medio. De ella aprenderá la lengua materna pero también una forma de interpretar la realidad y las relaciones humanas. Las emociones son inherentes al aprendizaje. El amor, la ternura, el contacto humano, la caricia y la sonrisa son tan importantes en esta etapa como el alimento o el sueño. Su mundo se expande, su entorno está compuesto por personas que se relacionan con él y entre sí. Urge descubrir el principio de causalidad, el saber cómo llamar la atención del cuidador para obtener lo que se necesita en cada momento y en ese empeño se encuentran con la herramienta más terrible que la naturaleza ha podido poner a su alcance, el llanto. ¿Quién puede permanecer indiferente ante el llanto de un niño?

Hoy se crea mucha confusión hablando de la diversidad familiar, de que la estructura familiar tal y como se ha venido entendiendo es algo obsoleto y caduco, por ejemplo. Bien, es cierto que estamos asistiendo a una auténtica transformación de la realidad hasta el punto que en las hojas de inscripción de los centros públicos en Andalucía las palabras “padre” y “madre” han sido sustituidas por “cuidador o cuidadora” para ser políticamente correctos y no excluir en la denominación posibles circunstancias que hoy se dan en la sociedad. Pero somos el producto de más de sesenta mil años de evolución. La realidad que hoy vivimos, fruto de la sociedad industrializada, apenas lleva doscientos años. La reorganización de la familia con la incorporación de la mujer al mundo laboral, la equiparación y la lucha por la igualdad real apenas lleva ochenta años. Esto es muy poco tiempo para que genéticamente haya hecho mella en nuestra configuración mental. La epigenética nos muestra que nos adaptamos permanentemente a la realidad que vivimos activando unos genes u otros en función de las experiencias vividas, pero también nos muestra que los cambios son lentos, que no cambiamos de la noche a la mañana.

Hay que decir con claridad y en voz alta que la familia ideal para un niño sigue siendo la biológica, que la presencia del padre y de la madre importan en el crecimiento y la evolución psicológica durante la infancia y que, cuando esto no es posible por las circunstancias, conviene ocuparse en compensar las deficiencias derivadas de las situaciones vividas. Con esto me refiero, por ejemplo, al daño que podemos causar cuando en los casos de separaciones y divorcios los niños son usados como moneda de cambio. Cuando se ven en el centro de disputas que no pueden alcanzar a comprender ni podemos exigirles que lo hagan. Es la madurez de los adultos y el amor lo único que puede compensar estas situaciones de auténtico riesgo emocional y nunca es fácil. Pero con independencia de la composición familiar, hablamos de un grupo humano que convive compartiendo un proyecto común movidos por lazos de afecto en los que lo individual se trasciende para alcanzar el bien común. Proporcionar al niño los mejores estímulos para su desarrollo forma parte de ese proyecto, el acompañarlo en su desarrollo hasta que sea capaz de valerse por sí mismo, realizar su propio proyecto de vida y volar,

Pero esto ¿cómo se consigue? Cada familia es diferente, como cada persona es diferente. Hoy vivimos acomplejados porque no sabemos exactamente qué podemos hacer para ser unos buenos padres y hay que quitarse los complejos y atreverse a educar. Para ello vamos a hablar de tipologías familiares y de cómo puede repercutir en los hijos. Tendemos  a pensar que hay un modelo único y no es así. Educamos desde nuestro ser y no podemos hacerlo de otra forma. ¿Qué es mejor una familia rígida o una familia laxa, una familia en la que existen unas normas inamovibles o una familia en la que no existen normas? La respuesta es que ninguna de ellas es por sí misma garantía de éxito en la educación. Si asumimos los planteamientos de Daniel Goleman en Inteligencia Emocional encontramos que cualquiera de ellas tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Una familia rígida propiciará una mente ordenada con unos buenos hábitos, pero tiene un inconveniente: la posibilidad de generar niños emocionalmente dependientes incapaces de tomar decisiones por sí mismos, que siempre estarán buscando la solución en las directrices que le marquen sus progenitores, si pertenecemos a esta clase de familias hemos de cuidar el aspecto de la iniciativa fomentando la toma de decisiones. Por el contrario, una familia donde no existen normas fomentará la iniciativa y la creatividad, lo que permitirá una mayor versatilidad y capacidad en la toma de decisiones propias. El inconveniente es el riesgo de impulsividad, de aplazamiento de recompensa, esto dificultará su capacidad para acometer proyectos a largo plazo y para generar destrezas adecuadas para la sociabilidad. Si pertenecemos a esta tipología familiar, conviene que nos esforcemos en marcar ciertos límites y normas en casa. Como vemos, una u otra tienen sus ventajas y sus inconvenientes, pero hay una tercera categoría de familia que sí debemos evitar a toda costa, y es aquella en la que no existe método, que actúa por impulsos emocionales. En este caso vale el aserto de “El peor de los métodos es preferible a la ausencia de cualquiera”. En esta familia no hay coordinación parental, ante un mismo hecho un cónyuge puede enfadarse y reñir mientras que el otro aplaude la iniciativa, reaccionan de forma diferente ante el mismo hecho según su estado de ánimo. Esta es la peor tipología educativa si salvamos la negligente, aquella en la que el niño es abandonado literalmente a su suerte sin cuidar los aspectos mínimos de higiene, salubridad, alimentación o afecto.

Durante los primeros años, de desarrollo educativo del niño es meramente conductista. Me explico, desarrollan respuestas ante los estímulos que reciben. El cerebro no está programado para ser inteligente, sino para sobrevivir. Es una herramienta fiel a un principio físico básico, optimizar el rendimiento minimizando el coste energético o lo que es lo mismo, máximo beneficio al mínimo coste. El niño llora para alimentarse, cuando el llanto funciona, cada vez que siente hambre llora. El niño sonríe cuando se le sonríe y frunce el ceño cuando nos ve enfadados. Somos seres dependientes que necesitamos de los demás para sobrevivir y nuestras reacciones tienden a una comunicación efectiva que satisfaga nuestras necesidades. De ahí que el error más grave en educación sea la falta de coherencia en nuestras respuestas. Y la necesidad más urgente para un niño es sentirse querido y protegido y hará cuanto pueda y sea necesario para merecer el cariño y el reconocimiento de sus progenitores de las personas de quienes dependen. Pero si ante un mismo estímulo hoy reímos y mañana reñimos no le estaremos ofreciendo un mapa conductual que pueda seguir, lo único que generaremos en su mente es confusión, inseguridad y falta de autoestima. El resultado será un niño inseguro, inadaptado y disperso. Hoy se habla mucho de TDAH, pues bien, independientemente de que puedan o no existir razones genéticas para esta dificultad de enfocar la atención, sí podemos afirmar que es uno de los resultados de este modo familiar.

El modelo familiar más propicio para unos buenos resultados educativos se dice que es el modelo democrático-dialogante, aquel en el que no solo se dan normas sino que se explica el sentido de las mismas y, en la medida de lo posible y según el tema y la edad, se van consensuando con los hijos para que sean algo asumido como propio y razonado antes que meramente impuesto.

Sin embargo, permitidme para terminar, algunos consejos prácticos de los que normalmente no se habla en las clasificaciones familiares. La primera clave educativa en la familia es el amor entendido como una emoción mantenida y constante que se alimenta del  sueño de buscar el bien propio a través del bien de los demás. El amor entre los cónyuges como piedra angular sobre la que se cimienta la familia. No pongamos a los hijos entre nosotros porque son producto de nosotros y deben ser fuente de unión y no de separación. Nadie da lo que no posee, me oiréis repetir. Si queréis que vuestros hijos amen y se sientan amados, dignos de ser amados por sí mismos, sin condiciones, que vivan el amor como una forma de vida, esa es la mejor escuela en la vida.

La segunda clave es la coherencia. No esperemos a tener un problema para dialogar entre nosotros. Seamos conscientes de la importancia de ofrecer un frente común, un modo de reacción común, padre y madre, ante los acontecimientos que van desarrollándose. Atreveos a soñar a lo grande, en mayúsculas, pero escribid en minúscula, cuidad los detalles del día a día. No juguemos al poli bueno y poli malo, respetemos el principio de autoridad y no incurramos en contradicciones. Si mentir está mal lo estará hoy y mañana y pasado. Quien impone un castigo en casa es quien debe levantarlo, haya sido o no injusto, por principio. Lo que tengamos que negociar, entre nosotros, padre y madre, familia y escuela, pero no permitáis contradicciones que solo conseguirán minar vuestra confianza y generar un ambiente de permanente disputa.

La tercera es entrenar la escucha activa. Oír no es escuchar, nuestros ruidos internos nos impiden atender y entender no solo las palabras sino más allá de ellas. Generar espacios donde dialogar, permitir que expresen sus opiniones y nos cuenten sus experiencias, dejarlos expresarse completando sus razonamientos sin presuposiciones ni prejuicios nos puede proporcionar muchísima información sobre la situación y circunstancias que están viviendo en cada momento.

La cuarta clave es la paciencia. Una alondra no hace primavera, un acto no hace un hábito. La repetición sí. No desesperemos nunca y confiemos. Existe algo que se llama la “maldición del conocimiento” consiste en creer que lo que ya sabemos es fácil de dominar para los demás. Pero se nos ha olvidado la dificultad intrínseca que supone para cada niño afrontar y resolver cada uno de los problemas que se le plantean en la crianza. Que nosotros sepamos que no hay monstruos bajo la cama no impedirá que él sienta miedo imaginando que un monstruo acecha en la oscuridad.  Acompañarlos en su crecimiento significa comprender qué está sucediendo en su mente en cada etapa e insistir desde la esperanza y la ilusión.

Educarnos para educar. Educación preventiva. Porque no todos las familias son iguales, porque los niños van cambiando con cada año, porque no siempre sabemos qué soluciones aplicar en un momento dado importa coordinarnos en una escuela de familias. La colaboración con los centros educativos, la colaboración con buenos profesionales de la educación, la comunicación con otros padres y madres que comparten edades e inquietudes, la lectura y la reflexión son el camino. En definitiva, la educación consciente elaborada desde la toma de decisiones consensuada.

Educar es una aventura apasionante que requiere tiempo, esfuerzo y convivencia,  y, en ese camino, siempre me encontraréis entre vosotros. Un fuerte abrazo y feliz verano a todos.

 

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CONFERENCIA: LA FAMILIA: CLAVE DEL ÉXITO EDUCATIVO (Cierre de curso de B-WIT, Rectorado de Córdoba)

Fue todo un disfrute asistir al cierre de este curso en B-Wit. Este año ha sido memorable, el tener con nosotros al único equipo español clasificado para la final internacional de la Lego League celebrada en Arkansas no era para menos. Pero no ha sido lo único, cada equipo fue desfilando y explicando sus proyectos y sus ilusiones. Niños de seis a dieciséis años expresándose ante un Salón de Actos repleto de adultos y niños.

Como dije en la conferencia, hay quien ante estos acontecimientos dice que todo es cuestión de suerte. Pero no es así. Para llegar a una final como esa hay que superar las fases provincial y nacional. El ser capaces de mantener la ilusión y el esfuerzo demuestran una iniciativa y un ánimo encomiables y una preparación fuera de toda duda. Como decía Laura Aguirre, asistimos a la punta del iceberg, los proyectos finalizados, las propuestas, el trabajo en equipo, la atención dirigida, la negociación… son actitudes que se desarrollan a partir de la curiosidad y la ilusión, el optimismo y las ganas de transformar el mundo. Cuando estás allí te das cuenta de que otra educación es posible, que ellos la piden y, cuando se les ofrecen los estímulos necesarios, los resultados son espectaculares. Estos reconocimientos ayudan y mucho a mantener ilusiones porque, sobre todo, apuntan a que lo que se hace se está haciendo bien y se camina en la dirección adecuada.

Hay una cultura cerrada en la que el conocimiento es una conquista estática. Está en los libros o en Internet, solo hay que aprenderla. Pero quizás no sea este el camino y, desde luego, no es el método seguido por B-wit. Para estos muchachos, el mundo es un lugar que explorar donde existen problemas que ellos pueden observar y tratar de solucionar. El conocimiento no es estático sino dinámico, el aprendizaje es activo e intuitivo. Se transforman así en agentes sociales de un cambio inspirado en valores sociales para tratar de construir entre todos un mundo mejor. A veces no somos del todo conscientes del enorme valor que supone el mero hecho de salir a un escenario, hablar y superar el miedo. Ser capaz de enfrentarse a la realidad con sentido crítico, ser capaz de cooperar y alegrarse con los éxitos de los demás, ser capaz de sentirse ilusionado.

Mi enhorabuena a Laura Aguirre, a esos padres que mantienen vivo el espíritu a costa de un sacrificio que permite a sus hijos despertar con sentido crítico y constructivo al mundo que les rodea. A quienes tanto critican a la juventud, les invito a echar una mirada a este nuevo universo. Toda una llamada a la esperanza en el futuro. Y ahora a seguir.

¡Enhorabuena, campeones!

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CÓMO HABLAR EN PÚBLICO. Reseña de Beatriz Martínez para la revista e-CO

Desde aquí, agradecer a Beatriz Martínez su reseña sobre Cómo hablar en público (Berenice, 2015) realizada para la revista e-CO del CEP de Córdoba.  Aquí os dejo el enlace directo:

 

http://revistaeco.cepcordoba.org/

revistaeco.cepcordoba.org
Las palmas flamencas como herramienta pedagógica para la formación del profesorado Flamenco’s claps as a pedagogical tool for teacher training

 

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JORNADAS DE HACER FAMILIA en la COPE, Córdoba. Francisco Durán entrevista a José Carlos Aranda

Espero que os guste y vayamos poco a poco entrando en comprender mejor la importancia de la educación en la vida de nuestros hijos a través de nuestra propia educación. Gracias  a Francisco Durán, a Nati Gavira y a la COPE. Un abrazo siempre.

 

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