SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 13. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO INDIRECTO.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 13. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO INDIRECTO

A través del complemento indirecto designamos en la oración a la persona -rara vez el objeto- que resulta beneficiado o perjudicado por lo dicho en el predicado. Así, si decimos “Yo me lavo las manos”, lo lavado -objeto sobre el que recae la acción de lavar- son “las manos”, es decir, el complemento directo, en tanto que “me”  significa que la primera persona es quien resulta beneficiada de la acción de “lavar las manos”.

Morfológicamente, el complemento indirecto puede aparecer expresado en la oración mediante un pronombre personal -“le” o “les”, “me”, “te”, “se”, “nos”, “os” o “se”- o por un grupo preposicional introducido por “a” o “para” como sucede en “Lavo la cara a mi hermanito” o “Compro flores para la Virgen”.

Para identificarlo, debemos sustituir por “le”, por ejemplo:

“Lavo la cara a mi hermanito” = LE lavo la cara.

“Compro flores para la Virgen” = LE compro flores.

Para evitar confusiones en la sustitución, siempre procuraremos trabajar con el referente en femenino. Así, si estamos ante una oración del tipo “Di el recado a mis compañeros”, procuraremos primero transformar “compañeros” a femenino (“mis compañeras”) y después comprobar la validez de la conmutación. Así:

“Di el recado a mis compañeros” = “Di el recado a mis compañeras” = LES di el recado.

La razón de esta salvaguarda es que estamos contaminados por el “leísmo” de tal forma que nos puede resultar aceptable la sustitución por “le” en casos de complemento directo masculino. Por ejemplo: “Vi a tu padre” = *Le vi” (incorrecto) por “Lo vi” que sería lo correcto. Observad que si cambiamos el referente a femenino (“Vi a tu madre“) aparecerá inequívocamente el pronombre “la” indicando la función de complemento directo (“LA vi”). Si a esto unimos que también el complemento directo puede aparecer mediante un grupo preposicional introducido por “a”, la confusión está servida.

Por esta misma razón, no resulta válido preguntar “¿A quién?”, dado que es una pregunta que también puede responderse por el complemento directo cuando se refiere a persona (“Saludé a un viejo amigo” = ¿A quién saludé? = A un viejo amigo = LO saludé; “Vi a mi hija” = ¿A quién vi? = A mi hija = LA vi).

Aunque es menos frecuente, el complemento indirecto también puede significar objeto como sucede en ejemplos del tipo: “Pasa el paño al cristal“, “Quita la alarma al coche” donde “al cristal” y “al coche” funcionan como complemento indirecto de “pasa” y “quita” respectivamente (“PasaLE el paño” o “QuítaLE la alarma”).

Normalmente, el complemento indirecto aparece en oraciones donde ya existe un complemento directo, un atributo o un complemento de régimen, como sucede en:

-Entregué el manuscrito (complemento directo) al editor (complemento indirecto).

-El esfuerzo pareció inútil (atributo) a aquellos estudiantes (complemento indirecto).

-Hablamos de ti (complemento régimen) a los representantes (complemento indirecto).

Y suele aparecer situado detrás del complemento directo, atributo o complemento régimen.  Es una de las funciones clave, de tal manera que su anteposición al predicado provoca la aparición de un pronombre reflejo delante del verbo núcleo que indica la alteración del orden lógico oracional. Por ejemplo:

-Al editor “le” (pronombre reflejo) entregué el manuscrito.

-A aquellos estudiantes, el esfuerzo “les” (pronombre reflejo) pareció inútil.

-A los representantes, “les” (pronombre reflejo) hablamos de ti.

Salvo en oraciones medias -con sentido pasivo-, los pronombres “me”, “te”, “se, “nos”, “os” y “se” asumen la función de complemento directo en ausencia de otro complemento directo, atributo o complemento régimen, y lo hacen alterando su significado. Observemos la transformación: cuando decimos “Me lavo las manos”, “las manos” -complemento directo- significa lo lavado, aquello que recibe la acción, en tanto que “me” significa que es la primera persona quien se beneficia de esa acción. En cambio, cuando decimos “Me lavo”, “me” actúa de complemento directo y significa que ahora “todo yo” recibe la acción de lavar, se ha transformado en “lo lavado”. Si sustituimos el pronombre por un grupo preposicional con referente femenino, veremos el juego pronominal: “Lavo la cara a mi hija” = “LE lavo la cara”  (“a mi hija” = complemento indirecto)/ “Lavo a mi hija” = LA lavo (“a mi hija” = complemento directo).

ALGUNOS EJEMPLOS ANALIZADOS:

ORACIÓN: A aquellos estudiantes, el esfuerzo les pareció inútil.

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, atributiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el esfuerzo. Consta de:

DETERMINANTE: el.

NOMBRE (núcleo): esfuerzo.

SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): A aquellos estudiantes les pareción inútil. Consta de:

GRUPO PREPOSICIONAL (complemento indirecto): a aquellos estudiantes. Consta de:

PREPOSICIÓN: a.

SINTAGMA NOMINAL: aquellos estudiantes. Consta de:

DETERMINANTE: aquellos.

NOMBRE (núcleo): estudiantes.

SINTAGMA NOMINAL (pronombre reflejo de complemento indirecto): les.

VERBO (núcleo atributivo): pareció.

ADJETIVO (atributo): inútil.

ORACIÓN: ¿Diste el último manuscrito a David, director de Berenice?

Oración simple, bimembre, interrogativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona de singular).

SINTAGMA VERBAL (predicado): diste el último manuscrito a David, director de Berenice. Consta de:

VERBO (núcleo): diste.

SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): el último manuscrito. Consta de:

DETERMINANTE: el.

ADJETIVO: último.

NOMBRE (núcleo): manuscrito.

GRUPO PREPOSICIONAL (complemento indirecto): a David, director de Berenice. Consta de:

PREPOSICIÓN: a.

SINTAGMA NOMINAL: David, director de Berenice. Consta de:

NOMBRE (núcleo): David.

SINTAGMA NOMINAL (aposición explicativa): director de Berenice. Consta de:

NOMBRE (núcleo): director.

GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de Berenice. Consta de:

PREPOSICIÓN: de.

SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Berenice.

ORACIÓN: Quizás compremos algún regalo para nuestros familiares.

Oración simple, bimembre, enunciativa, dubitativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del plural).

SINTAGMA VERBAL (predicado): quizás compremos algún regalo para nuestros familiares. Consta de:

ADVERBIO (marca oracional dubitativa): quizás.

VERBO (núcleo): compremos.

SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): algún regalo. Consta de:

DETERMINANTE: algún.

NOMBRE (núcleo): regalo.

GRUPO PREPOSICIONAL (complemento indirecto): para nuestros familiares. Consta de:

PREPOSICIÓN: para.

SINTAGMA NOMINAL: nuestros familiares. Consta de:

DETERMINANTE: nuestros.

NOMBRE (núcleo): familiares.

 

ORACIÓN: “No nos ayudó a ganar”.

Oración simple, bimembre, enunciativa, negativa, transitiva -de complemento régimen-. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Elíptico (3ª persona de singular).

SINTAGMA VERBAL (predicado): no nos ayudó a ganar. Consta de:

ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

SINTAGMA NOMINAL: PRONOMBRE (complemento indirecto): nos.

VERBO (núcleo): ayudó.

GRUPO PREPOSICIONAL (complemento de régimen): a ganar. Consta de:

PREPOSICIÓN: a.

NOMBRE (núcleo en infinitivo): ganar.

 

ALGUNOS EJERCICIOS PRÁCTICOS:

1: Analizar las siguientes oraciones:

1.1. Su compañero le dijo las preguntas.

1.2. Dio un pastel de cumpleaños a sus amigos Enrique y Pedro.

1.3. Compró un buen abono para las plantas del jardín.

1.4. Pasó el balón al extremo derecho.

1.5. Me dio un caramelo muy fresco de sabor.

1.6. Escribió una carta muy larga para su hermana María.

1.7. Los compañeros de trabajo le regalaron una cartera nueva.

1.8. Nos envió el paquete.

1.9. El conserje tomó el recado para el profesor de Lengua.

1.10. Me robaron mi bicicleta roja.

2: Analiza las siguientes oraciones -actividades de repaso-:

2.1. El jugador de baloncesto, Pau, acabó destrozado.

2.2. Mis estudiantes dudaban del análisis de estas oraciones.

2.3. Los filósofos analizan las causas.

2.4. Las reglas de juego son muy importantes.

2.5. Las cosas más difíciles de aprender resultan más gratificantes.

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Acerca de #JoseCarlosAranda

Doctor en Ciencias de la Educación y Doctor en Filosofía y Letras; Creador del Método Educativo INTELIGENCIA NATURAL (Toromítico 2013, 2016). Académico Correspondiente de la Real Academia de Córdoba (España). Profesor universitario y de EEMM, educador, escritor, conferenciante, colaborador en TV, Prensa y Radio. PREMIO CENTINELA DEL LENGUAJE 2015 de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla.
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8 respuestas a SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 13. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO INDIRECTO.-

  1. Muy oportuno y afortunado el comentario, Manuel: el criterio de doble prueba y conmutación por diferentes personas gramaticales ofrece ese deslinde (no obstante, seguiré aplicando la denominación de CI). El libro está pensado para un nivel de ESO y Bachillerato sin entrar en este tipo de reflexiones tan apasionantes. Ello significa que hemos de optar por una línea metodológica concreta lo más sencilla y clara posible para nuestros alumnos -¿seguimos hablando de pasiva? Puedes observar también la tremenda simplificación realizada en las funciones pronominales-. Personalmente opto por una simplificación entre la diversidad de funciones de gramáticas tradicionales semánticas -ahí encontramos los complementos que mencionas como el de compañía o instrumento- y la excesiva simplificación llevada a cabo por la corriente funcionalista encabezada por Alarcos que lo reducía todo a “aditamentos” sin entrar en diversificar mínimamente, lo que no veo interesante desde el punto de vista pedagógico. La aspiración del libro es ofrecer abundante material de una forma clara que pueda ser utilizado de manera transversal más allá de los libros de texto que, desde mi punto de vista, tratan el tema de forma excesivamente genérica y escasa en ejemplos y desarrollo. Respecto a tus alumnos… Si vuelven a plantearte esa tesitura (ja ja ja) conectamos en directo por Skipe y aclaramos que un maestro lo es por lo que sabe y no por los títulos que ostenta ni por dónde imparte clase. Me tienes a tu disposición y encantado de compartir -disculpa el tuteo-. Un saludo.

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  2. Manuel García dijo:

    Gracias por sus respuestas y perdón por las molestias. Cuando compré su libro, solo leí los capítulos dedicados a la oración compuesta; su exposición me pareció muy clara y bastante certera y, por eso, recomendé su blog a mis alumnos de Bachillerato, especialmente a aquellos que tenían la intención de estudiar Filología. Nunca me hubiera atrevido a escribirle cuestionando lo que usted dice, pero algunos aspectos han entrado en colisión con lo que yo explicaba en clase: el único relevante ha sido el del CI introducido por “para”, sobre todo, porque yo había incidido en que el CI nunca puede construirse así. Pero los alumnos se aferran al principio de autoridad y, para ellos, usted es doctor, profesor de universidad, académico…y yo, un modesto profesor de un instituto rural.
    Usted me propone la oración “El examen resultó difícil a/para los alumnos”. La sustitución por “le” o “les”, cuando se refiere a una tercera persona, es, en mi opinión, válida en algunos casos, pero insuficiente en otros muchos: “El examen les resultó difícil” parece ser válida para ambos casos, pero no lo creo así. Cuando realmente se comprueba si un sintagma es CI, es cuando este se duplica, procedimiento muy frecuente en los usos escritos y orales de la lengua. La duplicación permite observar si la oración sigue siendo gramatical y si “le” o “les” son la misma persona que aquella a la que se refieren. En “El examen resultó difícil a los alumnos” tenemos “El examen les resultó difícil a los alumnos” o “A los alumnos el examen les resultó difícil”, oraciones gramaticales en las que les = alumnos, por tanto, estamos ante un CI; en cambio, de “El examen resultó difícil para los alumnos” se obtienen “El examen les resultó difícil para los alumnos” o “Para los alumnos les resultó difícil el examen”; en ambos casos las oraciones resultan agramaticales, porque, en mi opinión, “para los alumnos” no es CI. Si cambiamos la tercera persona, por la primera o la segunda ocurre lo mismo: “A mí me [a ti te] resultó difícil el examen” (CI) frente a *Para mí me [para ti te] resultó difícil el examen” (no CI).
    Veamos la doble posibilidad en “Entregué una carta al/para el director”; en ambos casos “Le entregué una carta” parece ser correcta, pero, si procedemos a la duplicación, hay una diferencia sustancial de sentido entre ellas: “Le entregué una carta al director” implica que el director ha recibido la carta directamente de mí (oración gramatical; le = director; CI); en cambio, de “Le entregué una carta para el director” se deduce que se la he entregado a una tercera persona (a un conserje, por ejemplo) para que se la diera al director y puede que este no la haya recibido (la oración sigue siendo gramatical, pero “le” no se refiere al “director”; no es CI). ¿Qué ocurriría si tuviéramos que analizar una oración en la que aparecieran ambos elementos, por ejemplo, “Entregué una carta al conserje para el director”? Está claro que los dos no pueden ser CI. Para mí, “al conserje” es CI y “para el director” es CC de Beneficiario o Destinatario (con estos dos nombres aparecen en diferentes gramáticas)
    Siempre he sido partidario de reducir la cantidad de CC; entiendo que se debe a cuestiones semánticas y algunos, como el de Medio (“Me llamó por teléfono”), el de Tema (“Hablé con él de fútbol”) o el de Materia (“Lo pintó con tinta china”), podrían integrarse en otros; especialmente inquietante me resulta la aparición cada vez más frecuente en blogs del CC de Concesión (en oraciones como “Es campeón del mundo a pesar de su juventud”, en la que, en mi opinión, lo que realmente hay es un error de puntuación: “Es campeón del mundo, a pesar de su juventud”; para mí ” a pesar de su juventud” es un circunstante). Digo “inquietante” porque esto obligaría a incluir a las Concesivas en el grupo de las Circunstanciales No Adverbiales, junto a las Causales y las Finales.
    No obstante, hay un CC recogido desde hace tiempo en muchos manuales de sintaxis (Muñoz Torrego, Lozano Jaén o en la NGLE): el CC de Beneficiario o Destinatario que resuelve el tema que nos ocupa; es una construcción preposicional siempre referida a personas e introducida por “para” o “por”. Esto nos permite descartar el CI introducido por “para” (“Entregué el manuscrito al editor”=CI; “Entregué el manuscrito para el editor”= CCB/D). A su vez, la distinción animado / inanimado (para quién / para qué) lo diferencia del CC de Finalidad : “Hice fotocopias para los alumnos” (CCB/D) / “Hice fotocopias para los examenes” (CCF); la misma distinción (por quién / por qué) nos permite diferenciarlo del CC de Causa: “Lo hice por ti” (CCB/D) / “Lo hice por amor” (CCC)
    Muchas gracias

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  3. Piensa en un ejemplo del tipo “El examen resultó difícil a/para los alumnos”. No veo que podamos excluir “para” en esta función, si bien el punto de inflexión puede resultar complicado en algunos ejemplos. Espero que el libro te sea útil. Un saludo.

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  4. Muy buena observación, Manuel: estamos en el límite entre el complemento indirecto y el complemento circunstancial de finalidad. La cuestión es si en los ejemplos planteados resulta admisible la sustitución por “le” o no (personalmente no entiendo que “le” sustituya necesariamente al beneficiario implícito). De estimarla aceptable la función sería la de Complemento Indirecto, de no ser así la analizaría como CCFinalidad. El tema semántico en estos casos (animado/no animado) resulta sumamente interesante y volveremos a verlo en las proposiciones sustantivas de complemento indirecto, también cuestionadas, y que, a diferencia de las demás sustantivas, requiere un nexo que se refiera a personas (“a quienes”) y que será lo que marque la diferencia con las circunstanciales de complemento circunstancial de finalidad. En cuanto al ejemplo planteado, la diferenciación vendría dada por la preposición, se preferiría la sustitución por “le” en “la florista”, la preposición es determinante. Fantástica aportación, gracias.

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  5. Manuel García dijo:

    Hola, José Carlos. Acabo de comprar su libro “Manual para una correcta sintaxis” y me ha desconcertado bastante encontrar en el capítulo dedicado al complemento indirecto la información de que tal función puede estar desempeñada por una construcción preposicional introducida por “para”, algo que creía como obsoleto y desaconsejado por la RAE. Curiosamente, los dos ejemplos utilizados aparecen en oraciones cuyo verbo es “comprar”: “Compro flores para la Virgen” y “Quizás compremos algún regalo para nuestros familiares”; usted considera como CI “para la Virgen” y “para nuestros familiares”.
    En nuestra lengua existen verbos de acción recíproca como “entregar” y “recibir” o “comprar” y “vender”; la acción de uno de ellos implica necesariamente la del otro. Así, en “He entregado una carta al director” implica que el director ha recibido la carta que yo le he entregado; del mismo modo, en “He comprado un kilo de naranjas al frutero” implica que el frutero me ha vendido las naranjas; “al director” y “al frutero” son CI.
    En las oraciones “Compro flores para la Virgen” y “Quizás compremos algún regalo para nuestros familiares” los únicos CI posibles son las personas que vendan las flores y los regalos: “Compro flores [a la florista] para la Virgen” y “Quizás compremos algún regalo [al joyero] para nuestros familiares”.
    Debido a que una misma oración no puede tener dos CI que se refieran a personas diferentes, pero sí puede haber en ella la duplicación de esta función cuando el elemento sustituyente (le, les) y el elemento sustituido sean la misma persona, por este motivo, pienso que la sustitución de “para la Virgen” y “para nuestros familiares” por “le” (Le compro flores) y “les” (Quizás les compremos algún regalo) no procede: ambos elementos sustituyentes (le, les) se refieren a los vendedores (no expresados en sus ejemplos y que serían los verdaderos CI) y no a los elementos sustituidos, que son simples beneficiarios. ¿Qué ocurriría si hubiera que analizar una oración como “Compré flores a una florista para mi novia”?
    Muchas gracias,
    –MANUEL
    .

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  6. Buenas tardes, Carmen: personalmente lo sigo considerando CI por razones semánticas y funcionales. No veo el análisis como Complemento del Nombre. Un saludo.

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  7. Carmen dijo:

    Buenos días, profesor. En la oración “Quizás compremos algún regalo para nuestros familiares” considera que el GP “para nuestros familiares” es CI. He leído en la Nueva Gramática de la RAE que los grupos introducidos por la preposición “para” no deben ser considerados CI, ¿ En este caso, sí es admisible? ¿Podría ser analizado dentro del sintagma nominal CD y ser un Complemento del núcleo” regalo”?

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  8. ana dijo:

    Hola José Carlos, soy Ana de nuevo:

    Podrías ponerme un ejemplo de sujeto coordinado y sujeto antepuesto.

    Gracias

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