PLACER FRENTE A FELICIDAD: ¿POR QUÉ RESULTA TAN FÁCIL DESARROLLAR ADICCIONES?

Acabo de escuchar una interesantísima entrevista al doctor Robert Lustig, especialista en Neuroendocrinología de la Universidad de California en San Francisco (UCSF Department of Pediatrics). En ella se enfrentan los conceptos de placer y felicidad desde una perspectiva neurológica que nos permite comprender el porqué es tan fácil desarrollar adicciones, especialmente en la adolescencia. Os la transcribo textualmente:

“Hemos sufrido una crisis cultural. Y creo que todo se resume a un error que hemos cometido en cuanto a la interpretación de dos de nuestras emociones: el placer y la felicidad. Mucha gente las equipara, pero estoy aquí para decirte que son completamente diferentes. Mucha gente cree que son exactamente lo mismo, de hecho puedes encontrar definiciones en Internet que las combina y las confunde. Entonces, ¿cuáles son las diferencias entre placer y felicidad? Yo creo que hay siete diferencias:

1) El placer es pasajero, la felicidad es permanente.

2) El placer es visceral, la felicidad es etérea.

3) El placer es tomar, la felicidad es dar.

4) El placer se puede conseguir con sustancias, la felicidad, no.

5) El placer se experimenta solo, la felicidad se experimenta en grupos sociales.

6) Los placeres extremos llevan a la adicción, ya sea a través de sustancias o de comportamientos, aunque no hay tal cosa como ser adicto a la felicidad.

7) Y, finalmente, la séptima y más importante, el placer es dopamina, la felicidad es serotonina.

Estos son dos bioquímicos, dos neurotransmisores que el cerebro produce y usa para que las neuronas se comuniquen entre sí. ¿Por qué es tan importante esto? Resulta que la dopamina estimula la siguiente neurona y cuando las neuronas son estimuladas excesivamente y con mucha frecuencia tienden a morir. La neurona tiene un mecanismo de defensa contra eso reduce la cantidad de receptores que pueden ser avivados en un intento de mitigar el daño. Llamamos a ese proceso “supresión de los estímulos”. Y muchos de los químicos del cuerpo hacen eso.

Recibes una dosis, genera un estímulo, los receptores se cierran. La próxima vez, necesitarás una dosis mayor para sentir el mismo estímulo al tener menos receptores disponibles. Y necesitas una dosis más y más grande, hasta que finalmente recibes una dosis enorme y no sientes nada. Eso es lo que se conoce como tolerancia. Y luego, cuando las neuronas comienzan a morir, a eso se le llama adicción.

En cambio, la serotonina es inhibidora, no estimulante. Inhibe el receptor para provocar alegría. Para estar en modo zen, si así lo quieres ver. Así que no puedes tener una sobredosis de serotonina. “Inhibir” significa que se adhiere, pero no activa el proceso más allá del receptor. Básicamente, lo que hace es desacelerar esas neuronas en lugar de acelerarlas y, al hacer esto, activas el proceso para la alegría. Ese sentimiento de ser uno con el mundo, eso que llamamos felicidad.

Hay una cosa que suprime la serotonina: la dopamina. Así que cuanto más placer busques, más infeliz serás. Y las Vegas, la Avda. Madison, Wall Street, Silicon Valley y Washington DC, de manera específica y coordinada, han confundido y mezclado el término felicidad con el término placer. De tal modo que puedas comprar felicidad para que ellos puedan venderte basura.

Esa es la economía americana. Y está basándose en sustancias hedonistas, sustancias que impulsan al placer en lugar de a la felicidad. Y en el proceso nos hemos vuelto decididamente más infelices. Y el problema es que no puedes resolver un problema a menos que identifiques cuál es el problema”.

Aunque la afirmación se centra en la economía americana, personalmente la extrapolaría a la economía consumista impuesta desde el globalismo. El artículo merece una seria reflexión.

Acerca de #JoseCarlosAranda

Doctor en Ciencias de la Educación y Doctor en Filosofía y Letras; Creador del Método Educativo INTELIGENCIA NATURAL (Toromítico 2013, 2016). Académico Correspondiente de la Real Academia de Córdoba (España). Profesor universitario y de EEMM, educador, escritor, conferenciante, colaborador en TV, Prensa y Radio. PREMIO CENTINELA DEL LENGUAJE 2015 de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla.
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