COMENTARIO DE TEXTO LITERARIO: ANTONIO MACHADO: “En estos campos de la tierra mía…”.

COMENTARIO LITERARIO DE TEXTO: POESÍA: ANTONIO MACHADO: “En estos campos de la tierra mía…”.

INTRODUCCIÓN: Seguimos, en líneas generales, el sistema de organización expuesto en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición), no obstante, recordamos que no existe un único modelo. Cada Comunidad Autónoma plantea las pruebas de Selectividad siguiendo un esquema propio, aunque básicamente, los apartados de tema, resumen y esquema son comunes.

TEXTO:

En estos campos de la tierra mía,
y extranjero en los campos de mi tierra
—yo tuve patria donde corre el Duero
por entre grises peñas,
y fantasmas de viejos encinares,                          -5
allá en Castilla, mística y guerrera,
Castilla la gentil, humilde y brava,
Castilla del desdén y de la fuerza—,
en estos campos de mi Andalucía,
¡oh tierra en que nací!, cantar quisiera.             -10

Tengo recuerdos de mi infancia, tengo
imágenes de luz y de palmeras,
y en una gloria de oro,
de lueñes campanarios con cigüeñas,
de ciudades con calles sin mujeres                       -15
bajo un cielo de añil, plazas desiertas
donde crecen naranjos encendidos
con sus frutas redondas y bermejas;
y en un huerto sombrío, el limonero
de ramas polvorientas                                             -20
y pálidos limones amarillos,
que el agua clara de la fuente espeja,
un aroma de nardos y claveles
y un fuerte olor de albahaca y hierbabuena,
imágenes de grises olivares                                    -25
bajo un tórrido sol que aturde y ciega,
y azules y dispersas serranías
con arreboles de una tarde inmensa;
mas falta el hilo que el recuerdo anuda
al corazón, el ancla en su ribera,                           -30
o estas memorias no son alma. Tienen,
en sus abigarradas vestimentas,
señal de ser despojos del recuerdo,
la carga bruta que el recuerdo lleva.

Un día tornarán, con luz del fondo ungidos,       -35
los cuerpos virginales a la orilla vieja.

Lora del Río. 4 de abril de 1913

Estamos ante una obra de don Antonio Machado, poeta perteneciente a la Generación del 98. El poema aparece en su obra Campos de Castilla, pero en la edición de 1917. La fechación de 1913 nos sitúa la obra tras la muerte de su esposa Leonor (1912), inmediatamente después de la primera edición de la obra, el mismo año, cuando el poeta, incapaz de seguir viviendo en Soria, pide el traslado de instituto y  viaja por Andalucía camino de Baeza.

La Generación del 98, frente al preciosismo escapista del Modernismo,  trata de enfrentarse al problema de España, la crisis finisecular. Unamuno, de la mano del Regeneracionismo y el krausismo, propone volver los ojos a la esencia y la intrahistoria de Castilla. Antonio Machado, por su vivencia y sensibilidad personal, será el único poeta de esta corriente.

Nacido en Sevilla (1875- Colliure, 1939), se educó en Madrid en la Institución Libre de Enseñanza; tras unos inicios modernistas, evoluciona hacia una poesía comprometida con el ser humano y su época. Busca la esencia de la España y lo español a través de su paisaje y de sus gentes. Es un filósofo tocado por una sensibilidad especial, lo que otorga a su poesía una trascendencia única en el panorama español. Los temas de su poesía siguen una trayectoria pareja a su vida. En su obra más importante, Campos de Castilla (1912, poco antes de la muerte de Leonor), aparecen recogidas todas sus vivencias y preocupaciones:  las males que acechan España como la envidia, el cainismo, la ignorancia, el caciquismo, la superstición…; la necesidad de enamorarse de la esencia castellana, con su austeridad, su pobreza, su fuerza espiritual…; el dolor  por la muerte temprana de su amada Leonor;  la nostalgia desde Andalucía de una época asociada a un paisaje y a un tiempo de plenitud; la reflexión sobre el propio ser humano…

Este poema, en concreto, trata del sentimiento de desarraigo del poeta en su propia tierra en su ensoñación de Soria.

(TEMA: Desarraigo sentimental en su tierra natal y añoranza de Castilla)

El poema se inicia constatando lo paradógico de sentirse extraño en la tierra donde uno nació. Pero constata que él hizo de Castilla su patria, a pesar de su austeridad, pobreza y grandeza. Ahora no le sale el sentimiento en Andalucía, quiere cantar y tiene la belleza de sus recuerdos infantiles, sensuales, brillantes, placenteros, pero ya no logran mover sus emociones. El tiempo se encargará de devolver esos recuerdos vivos a su alma.

(RESUMEN)

Para desarrollarlo, el poeta ha optado por la silva arromanzada muy propia del modernismo (versos endecasílabos y heptasílabos, pero con rima asonante como los romances), salvo los dos últimos versos, alejandrinos.

(ESTRUCTURA EXTERNA: silva arromanzada con variación final).

El contenido se desarrolla en tres bloques, así:

……….1: IDEA PRINCIPAL: El poeta se siente extraño en su propia tierra.

……………1.1. [porque] Castilla fue su patria.

…………………….DESARROLLO de Castilla: Descripción esencial de Castilla (dura, humilde, gentil, mística, guerrera, orgullosa)

……………1.2. [aunque] Nació y quisiera cantar a Andalucía.

…………………….DESARROLLO de sus recuerdos: Descripción de sus recuerdos de infancia, luminosos, positivos, agradables (luz, limonero, naranjas, agua, atardecer, campanarios, aromas, etc.).

………2:[porque] Los recuerdos ya no forman parte de su alma.

………3:[pero] Confianza de que volverán a formar parte de ella.

El contenido nos muestra tres partes: en un primer momento (versos 1-2) el autor constata sus sentimientos: se siente extrañamente desarraigado en su propia tierra. Para constatar esta paradoja, enfrenta sus recuerdos de Castilla (v. 3-10), con sus recuerdos de Andalucía y desarrolla esta sensación afirmando su alma en Castilla; en la segunda parte (v. 11-28), el poeta nos da una descripción de sus recuerdos andaluces, positivos, sensuales; en la segunda parte, nos da la clave (versos 29-33) de este desarraigo: le falta alma a sus recuerdos. Pero el poeta no se resigna y en los dos últimos versos, tercera parte, afirma que volverá el sentimiento a sus recuerdos (versos 35-36).

[PÁRRAFO DE DESARROLLO EXPLICATIVO SOBRE ESTRUCTURA INTERNA]

El poema comienza con una aparente paradoja “Tierra mía y extranjero en los campos de mi tierra”, ¿cómo se puede ser extranjero en la propia tierra?; el sentido paradójico se refuerza con el baile de los posesivos en el primer y segundo verso, “tierra mía” (v.1) / “mi tierra” (v2). Pero el poeta nos lo aclara inmediatamente mediante un inciso explicativo situado entre guiones: “yo tuve patria donde corre el Duero…”. Si aquella la tuvo por patria propia, ahora entendemos cómo es posible que en Andalucía, la tierra que lo vio nacer, donde pasó su infancia, se sienta extranjero. El poeta se recrea en los recuerdos de la que considera su patria, aquella donde fue feliz: “…Castilla, mística y guerrera, Castilla la gentil, humilde y brava, Castilla del desdén y de la fuerza-“ (v. 6-8). La reiteración del nombre «Castilla», acentuada por anadiplosis de los versos 7 y 8 se torna casi obsesiva.  En una estructura nominal, los adjetivos explicativos por posición, antepuestos –grises peñas, (v. 4); viejos encinares, (v.5)- o entre pausas –mística y guerrera, (v. 6); humilde y brava, (v. 7)- se convierten en difinición por sí mismos de aquella tierra -el adverbio de lugar «allá» choca con el demostrativo «estos», dos zonas, alejadas en la distancia y en la realidad de sus sentimientos. Las cualidades con que se viste Castilla forman parte esencial de ella misma: el misticismo, la belicosidad, la gentileza, la humildad, la bravura, la fortaleza y el orgullo –desdén- Son estas la cualidades que una y otra vez ha cantado el poeta a lo largo de su obra y que representan el amor a una tierra cuya pobreza y sencillez inspiran la honradez y la fortaleza, el ansia de lucha que debe recuperarse para salvar España de la decadencia: la intrahistoria de Unamuno llevada al paisaje. Por eso no hay halago a los sentidos y sí reconocimiento de una dureza expresada a través de adjetivos negativos –viejos, humilde- de colores apagados –grises- en contraste con valores espirituales positivos la mayoría –misticismo, ardor guerrero, gentileza, bravura-. Los significados se han destacado por contrastes, situando vocablos con significados enfrentados de forma sucesiva: frente al misticismo espiritual, la belicosidad guerrera (v.6), frente a la humildad, la bravura (v. 7), frente al desdén, la fuerza (v. 8). En tres versos, queda definida Castilla (6, 7 y 8).

La exclamación marca la frontera entre Castilla y Andalucía «¡Oh tierra en que nací!» el uso del subjuntivo marca el deseo insatisfecho, «cantar quisiera». Los elementos objetivos destacan los aspectos positivos de ésta, su tierra: «imágenes de luz y de palmeras, …gloria de oro,  lueñes campanarios con cigüeñas, …cielo añil, …naranjos encendidos con sus frutas redondas y bermejas; y un huerto sombrío, el limonero de ramas polvorientas y pálidos limones amarillos…». El contraste con la rudeza del paisaje anterior y los sentimientos inspirados se agudiza. Todo es positivo en esta Andalucía excepto la soledad marcada por las «ciudades con calles sin mujeres…» y «… plazas desiertas…». ¿Es la soledad de Andalucía o la soledad del poeta? Los adyacentes del nombre, adjetivos simples o complementos del nombre, aparecen pospuestos, objetivos, descriptivos, destacando la realidad rotunda de «su tierra» («imágenes de luz» (v.12); «gloria de oro» (v. 13); «calles sin mujeres» (v.15); «cielo de añil» (v.16); «plazas desiertas» (v. 16); «naranjos encendidos» (v.17); «frutas redondas y bermejas» (v. 18); «huerto sombrío» (v. 19); «limones amarillos» (v.21);  que sigue identificando con la primera persona en los verbos y determinantes posesivos («tengo» (v. 11); «mi infancia» (v.11). La sensualidad está presente en el color (luz (v.12), oro (v. 13), añil (v. 16),  encendidos (v. 17), bermejas (v. 18), pálidos (v. 21), grises (v. 25), azules (v. 27); en las sensaciones (sombrío (v. 19), tórrido (v. 26), polvoriento (v. 20), clara (v. 22), espeja (v. 23)), olores (de albahaca y herbabuena (v. 24), de nardos y claveles (v. 23)). Se diría que los recuerdos del poeta son una explosión de sensualidad tan grande como su propia frustración al constatar que le falta alma a sus recuerdos.

En efecto, al alcanzar la segunda parte, desaparecen los adjetivos y el lenguaje se vuelve más en clave machadiana, nocional, esencial: «mas falta el hilo que el recuerdo anuda al corazón o estas memorias no son alma. Tienen en sus abigarradas vestimentas señal de ser despojos del recuerdo, la carga bruta que el recuerdo lleva». El «hilo» es aquello que nos ata con lo que amamos, lo que se rompe con la muerte, aquello que cortó la propia muerte al entrar por el balcón para acercarse al lecho de Leonor. El hilo es el amarre del barco, lo que lo mantiene unido al muelle, a la vida; igual que el ancla aferrada en el fondo. Son recuerdos muertos, sin vida. Por eso, todo el despliegue de sensualidad anterior, como sucedía con los «ropajes» de Juan Ramón, se convierte ahora en «abigarradas vestimentas», adornos que no sirven para nada, «despojos del recuerdo», algo desechable porque no forma parte de la esencia actual del poeta cuya alma quedó vagando por los campos de Soria. Son, a pesar de su sensualidad y belleza, una «carga bruta» que lleva el recuerdo, «bruta», se enfrenta ahora a «neta», es decir, una carga que aún no ha sido depurada y conserva lo accesorio, que aún no se ha quedado exclusivamente con la esencia. Y ahora comprendemos cómo, en el alma del poeta, Castilla es la esencia, le han bastado cinco versos para definirla; Andalucía, sus recuerdos de Andalucía, son la «carga bruta», no depurada, por eso ha necesitado dieciocho versos para enumerarlos, describirlos.

Pero el poeta no se resigna y finaliza el poema con una afirmación de futuro: «Un día tornarán, con luz del fondo ungidos, los cuerpos virginales a la orilla vieja». Es una afirmación esperanzada. Sus recuerdos de la infancia -cuerpos virginales- regresarán a su corazón -orilla vieja- más brillantes -ungidos con luz- desde la oscuridad -fondo-. Se ha producido un hipérbaton violento que nos obliga a reorganizar los elementos de la oración, pero se ha antepuesto la afirmación de la esperanza en el tiempo -«un día volverán»; el juego de metáforas va abriéndose paso poco a poco: la orilla vieja, el corazón del poeta, espera el retorno de esos cuerpos jóvenes, sus propios recuerdos de infancia, desde el fondo de su conciencia, bañado de una nueva luz, ungidos -consagrados- de luz, de sentimiento y de conciencia de ser.

En conclusión, se trata de un magnífico poema donde aparecen las claves poéticas y simbólicas de Antonio Machado. En el aspecto formal, el uso magistral de la silva arromanzada, con esos dos alejandrinos finales donde se concentra el aliento y la esperanza. En el aspecto de contenido, el sentimiento de perplejidad ante el hecho de sentirse extraño en su tierra natal. Destaca el juego de contrastes entre la descripción de Castilla y Andalucía, la pobreza y la austeridad, frente a la sensualidad. El poeta analiza este sentimiento, comprende cómo su alma pertenece a Castilla, cómo sus recuerdos infantiles de Andalucía, no depurados, no llegan hasta su alma y confía en recuperarlos algún día para su corazón en todo su esplendor.

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CLAVES HISTÓRICAS Y CULTURALES DE LA ESPAÑA DE FINALES DEL SIGLO XIX Y PRINCIPIOS DEL SIGLO XX.

CLAVES HISTÓRICAS Y CULTURALES DE LA ESPAÑA DE FINALES DEL SIGLO XIX Y PRINCIPIOS DEL SIGLO XX.

El fin de siglo hay que entenderlo a partir de la Restauración Borbónica  de 1876 con Alfonso XII. La Restauración trajo consigo el regreso de algunas prácticas propias del antiguo régimen como la limitación en la libertad de cátedra, lo que explica el rechazo y la rebeldía de buena parte de los intelectuales. Esto explica la aparición de algunas instituciones como la Institución Libre de Enseñanza fundada por Giner de los Ríos en octubre del mismo año.

En 1885, con la muerte de Alfonso XII se inicia el periodo de Regencia. El Pacto del Pardo entre Cánovas del Castillo –conservador- y Sagasta –liberal- fija un modelo bipartidista que derivó en un Estado inoperante, corrupto e inmovilista. Mientras, la ideología social marxista y su lucha de clases va calando en la sociedad –el PSOE se fundó en 1879 por Jaime Vera y Pablo Iglesias-. Este pensamiento se extiende especialmente entre los obreros cuyo número va creciendo por los movimientos migratorios hacia los núcleos urbanos producidos por la industrialización. La dureza de las condiciones de vida va generando un malestar constante y un clima de rechazo al sistema. Las ideas anarquistas, en cambio, triunfarán más entre los campesinos.

Este ambiente de tensión entre las dos Españas tendrá trágicas manifestaciones –Semana trágica de Barcelona (1909), Huelga General Revolucionaria (1917)-. Ante esta situación, el escritor intelectual solo puede abstraerse en sí mismo y su creación literaria o tomar una actitud comprometida con la realidad para tratar de cambiarla. Se vive una auténtica situación de crisis intelectual producida por el fracaso de valores que habían inspirado a generaciones, el positivismo o el racionalismo son el pasado. La industrialización, aporta soluciones pero creando una España rica frente a otra pobre cada vez más alejadas. Esto lleva a la búsqueda de nuevos caminos en el pensamiento y en la vida. Las claves del desarrollo de autores y  obras de esta época –Unamuno, Antonio Machado, Maeztu, Pío Baroja, Juan Ramón Jiménez, Alberti o Picasso-, o de los movimientos artísticos –los «–ismos», las vanguardias-, a veces tan dispares entre sí, debemos entenderlas en esta clave de búsqueda de actitudes vitales nuevas en un mundo en crisis de valores.

Intelectualmente, el pensamiento que más va a influir en la época es el Krausismo: llega a España de la mano de Julián Sanz del Río (1814-1869). Sus principios básicos serán: el inconformismo ante la realidad, la razón  como guía de nuestros actos, la inquietud intelectual plasmada en una pasión por el conocimiento, la fe en la ciencia como motor de progreso, un deísmo panteísta, y la confianza en la posibilidad de que hombres sabios y honrados pudieran conducir el futuro de la nación.

Simultáneamente, el desastre del 98 –pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas- traerá un movimiento social conocido como el Regeneracionismo –Joaquín Costa, 1846-1910) preocupado por revisar dónde se produjeron los errores que nos mantienen postrados, y proponer soluciones. Entre ellas la aplicación de las ideas económicas de Henry George, concretada en claves como “idea y despensa”, rechazo a la tradición que obstaculice el progreso (“doble llave al sepulcro del Cid”), el asociacionismo agrario. Hay que acabar con el caciquismo tanto terrateniente como político con mano de hierro. Sus ideas abonan la idea de un poder fuerte y dictatorial para lograrlo, pero ¿cuál? Volvemos a las dos Españas.

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6.3. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO RÉGIMEN (O SUPLEMENTO).

6.3. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO RÉGIMEN (O SUPLEMENTO).

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Empezaremos por recordar qué es el Complemento Régimen. Se trata de un Grupo Preposicional que suele aparecer situado inmediatamente detrás del verbo. Significa aquello sobre lo que recae la acción expresada, igual que el Complemento Directo, pero no admite la sustitución por LO, ni por LE ni por un adverbio, es decir, no podemos confundirlo con el Complemento Directo, ni con el Indirecto, ni con el Complemento Circunstancial. Sólo admite la sustitución por otro Grupo Preposicional introducido por la misma preposición. Por ejemplo:

-Reflexiona sobre estas oraciones.

-El enfermo sufre de amnesia.

La diferencia con el Complemento Directo es que, en estos casos, el verbo suele exigir la presencia de la preposición, de ahí que digamos que la preposición es “régimen” del verbo. No obstante, algunos verbos admiten tanto la construcción con Complemento Directo como con Complemento Régimen. Observa:

–          Trató el asunto (Complemento Directo).

–          Trató del asunto (Complemento Régimen).

E incluso, los llamados verbos de “lengua” («decir», «hablar», «murmurar», «susurrar», etc.) o “pensamiento” («pensar», «reflexionar», «razonar», etc.) pueden construirse con los dos complemento simultáneamente. Por ejemplo:

–          Afirmar algo (Complemento Directo) de alguien (Complemento Régimen).

–          Pensar algo (Complemento Directo) de alguien (Complemento Régimen).

Como ocurría en los casos anteriores, también la función de Complemento Régimen puede desarrollarse en forma de Proposición Sustantiva. Es lo que ocurre en oraciones como:

–          Hablamos de que estaría bien en el colegio.

–          Me arrepiento de que hayas venido.

ORACIÓN: Hablamos de que estaría bien en el colegio.

Oración compleja, enunciativa, bimembre, transitiva, afirmativa. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del plural).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): Hablamos de que estaría bien en el colegio.

……….VERBO (núcleo): Hablamos.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Régimen. Nexo transpositor: “de que”): Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª ó 3ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): estaría bien en el colegio.

………………..VERBO (núcleo): estaría.

………………..ADVERBIO (Complemento Circunstancial de Modo): bien (1).

………………..GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Circunstancial de Lugar): en el colegio.

…………………….PREPOSICIÓN: en.

…………………….SINTAGMA NOMINAL: el colegio.

………………………….DETERMINANTE: el.

………………………….NOMBRE: colegio.

NOTA 1: Hay quien analiza este adverbio como Atributo. La razón es la naturaleza atributiva del verbo “estar” y el hecho de que admite la sustitución por el pronombre neutro “LO” igual que un adjetivo o un grupo preposicional. Veámoslo: “Está enfermo”: ¿Está enfermo? Sí, LO está; “Está de lujo”: ¿está de lujo? Sí, LO está; “Está bien”: ¿está bien? Sí, LO está. Otros gramáticos opinan que, en estos casos, la naturaleza del verbo es predicativa, en cuyo caso, como hemos hecho, la función desempeñada por el adverbio es de Complemento Circunstancial.

ORACIÓN: Me arrepiento de que hayas venido.

Oración compleja enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): 1ª persona del singular.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): me arrepiento de que hayas venido.

……….PRONOMBRE (lexema verbal (1)): me

……….VERBO (núcelo): arrepiento.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Régimen. Nexo transpositor: “de que”): … hayas venido. Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): hayas venido.

…………………VERBO (núcleo): hayas venido.

NOTA 1: Llamamos al pronombre “lexema verbal” cuando forma parte integrante del verbo, es decir, el verbo no existe en la lengua si no es en forma pronominal. Es como si se tratara de una sílaba más del verbo. Hay quien afirma que aporta el sentido reflexivo al verbo (“Me arrepiento a mí mismo”: yo hago la acción y yo la recibo); no obstante, conviene recordar que para que un verbo tenga sentido reflexivo no es imprescindible el pronombre. Véase, por ejemplo, “dimitir”.

Como ocurre con la mayoría de las Proposiciones Subordinadas Sustantivas, utilizan como nexo transpositor la conjunción anunciativa “QUE”, solo que ahora aparecerá precedida de la preposición régimen propia de cada verbo. Se comportan igual que las otras sustantivas: podemos sustituir la Proposición por un pronombre neutro o un sintagma nominal, por ejemplo:

–          Hablamos de eso / de esas cosas.

–          Me arrepiento de eso / de esas cosas.

EJERCICIOS:

1)      Analiza morfosintácticamente las siguientes oraciones:

…..1.1. Me alegro mucho de tu llegada.

…..1.2. Me alegro mucho de que decidieras venir a última hora.

…..1.3. Piensa en tu futuro.

…..1.4. Piensa en cuál será tu futuro.

…..1.5. Me encanta que tengas vacaciones.

…..1.6. Te agradezco que vinieras a verme al hospital.

…..1.7. Quiero que me acompañes en este viaje.

…..1.8. Le gustaron mucho los regalos.

…..1.9. No sé aún sobre qué haré el trabajo trimestral.

…..1.10. Mis amigos dirán que estoy chiflado.

2)      Antes hemos dicho que existen estructuras con Complemento Directo y Complemento Régimen. En estas estructuras, es fácil encontrar el Complemento Directo desarrollado en forma de Proposición Sustantiva. Por ejemplo:

–          Piensa de ti que eres un pobre hombre.

Pero es mucho más infrecuente encontrar el Complemento Régimen desarrollado en forma de Proposición excepto en estructuras del tipo:

–          De QUIEN salte de la trinchera (Prop. Sust. Complemento Régimen) dirán que es un héroe (Prop. Sust. Complemento Directo).

Donde el transpositor utilizado en la Proposición de Complemento Régimen no es “QUE” sino “QUIEN”, pronombre relativo usado sin antecedente. Volveremos ampliamente sobre este pronombre como transpositor al tratar las Proposiciones Sustantivas en función de Complemento Indirecto.

Analiza la oración: “Sabíamos de él que llegó a Córdoba aquel mismo año”.

3)      Un error cada vez más frecuente es el llamado “dequeísmo”. Consiste en usar la preposición “de” donde no corresponde. Así, en lugar de decir “Pienso QUE está bien”, escuchamos *”Pienso de que está bien”. Es incorrecto y, por lo tanto, debemos evitarlo. Analiza la oración correcta de las dos anteriores.

4)      En el siguiente texto de Juan Ramón Jiménez, analiza las Proposiciones Sustantivas en función de Complemento Directo que encuentres:

“Nos entendemos bien. Yo lo dejo ir a su antojo, y él me lleva siempre a donde quiero.

Sabe Platero que, al llegar al pino de la Corona, me gusta acercarme a su tronco y acariciárselo, y mirar al cielo al través de su enorme y clara copa; sabe que me deleita la veredilla que va, entre céspedes, a la Fuente Vieja; que es para mí una fiesta ver el río desde la colina de los pinos, evocadora, con su bosquecillo alto, de parajes clásicos. Como me adormile, seguro, sobre él, mi despertar se abre siempre a uno de tales amables espectáculos.

Yo trato a Platero cual si fuese un niño. Si el camino se torna fragoso y le pesa un poco, me bajo para aliviarlo. Lo beso, lo engaño, lo hago rabiar… Él comprende bien que lo quiero, y no me guarda rencor…” (Platero y yo. “Amistad”)

5. Conjuga los tiempos que se te indican de los siguientes verbos:

5.1. Decir: presente de subjuntivo, pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo, perfecto simple.

5.2. Delinquir: presente de indicativo, futuro de indicativo, pretérito perfecto de subjuntivo.

5.3. Desvaír: presente de subjuntivo, presente de indicativo, pretérito imperfecto de indicativo, perfecto simple.

5.4. Discernir: presente de indicativo, pretérito imperfecto de subjuntivo, pretérito perfecto indicativo, futuro simple de indicativo.

6: Descompón las palabras en negrita y clasifícalas atendiendo a sus constituyentes y clasificándolos según su función (lexemas, morfemas flexivos, morfemas derivativos) y su posición (prefijos, interfijos, sufijos).

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.2.2. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DIRECTO: INTERROGATIVAS INDIRECTAS.

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.2.2. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DIRECTO: INTERROGATIVAS INDIRECTAS.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Decimos que una oración es interrogativa cuando la usamos para preguntar al oyente: “¿Vendrás esta tarde?”. Hay dos tipos de oraciones interrogativas: TOTALES Y PARCIALES. Entre ambas existen diferencias de entonación, formales y semánticas.

En cuanto al significado, las interrogativas totales preguntan sobre la totalidad del enunciado: “¿Has comprado algo?”. Esperan una respuesta de tipo monosilábico (SÍ o NO). En cuanto a la forma, no usan partículas interrogativas, y en cuanto a la entonación, la frase finaliza con un tonema ascendente.

Las interrogativas parciales no preguntan sobre la totalidad sino sobre un elemento del enunciado: el sujeto (“¿quién?” o “¿qué?”), el complemento directo (“¿qué?” o “¿a quién?”), el lugar (“¿dónde?”), la causa (“¿Por qué?”), etc. El resto del enunciado se afirma o se niega. Así, si decimos: “¿Quién ha venido?”, estamos afirmando que alguien ha venido. Desconocemos el sujeto de la acción y por él preguntamos.

Formalmente se caracterizan por la presencia de partículas interrogativas: “¿Dónde iremos esta noche?”, “¿De quién es este libro?”, “¿Cuántos helados te has comido ya?”, etc. En cuanto a la entonación, su curva de entonación es idéntica a las interrogativas totales pero finalizan con un semitonema descendente.

Esta introducción de repaso se hacía necesaria para comprender mejor el funcionamiento de estas oraciones cuando aparecen construidas como Proposiciones Sustantivas en función de Complemento Directo. Ambas oraciones, interrogativas totales y parciales, pueden aparecer desempeñando esta función dependiendo sintáctica y semánticamente de un verbo que signifique “preguntar”, “decir”, o “pensar”, es decir, de un verbo de lengua o pensamiento.

Ya hemos visto que las interrogativas totales no presentan partículas interrogativas, pues bien, cuando aparecen construidas en forma de proposiciones dependientes o subordinadas vienen introducidas por el transpositor “SI”. Observa:

-“¿Te presentarás al examen?”.

-Me preguntó si me presentaría al examen.

ORACIÓN A: Compleja, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de la oración principal (Me preguntó…) de cuyo predicado depende una Proposición Sustantiva de Complemento Directo (…si me presentaría al examen), interrogativa indirecta total.

ORACIÓN A: Me preguntó si me presentaría al examen.

…..SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): elíptico (3ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

……….SINTAGMA NOMINAL (Complemento Indirecto): Pronombre: me

……….VERBO (núcleo): preguntó.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Directo: Interrogativa indirecta total introducida por “SI”): Si me presentaría al examen.

……………SINTAGMA NOMINAL (Sujeto): elíptico (1ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (Predicado): me presentaría al examen.

………………..SINTAGMA NOMINAL (Pronombre, Complemento Indirecto): me

………………..VERBO (núcleo): presentaría.

………………..GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Régimen): al (1) examen.

…………………….PREPOSICIÓN: a

…………………….SINTAGMA NOMINAL: el examen.

…………………………DETERMINANTE: el.

…………………………NOMBRE: examen.

NOTA 1: El artículo contracto «al» lo descomponemos a la hora del análisis por elementos. Se trata de un contracción que mantiene vivos los valores funcionales tanto de la preposición «a», como del determinante artículo «el». Por eso aparece en el desarrollo como dos palabras diferenciadas.

ORACIÓN B: “Se (1) cuestionó si era lícita su actuación”.

ORACIÓN B: Compleja, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de una oración principal (“Se cuestionó…”) de cuyo predicado depende una Proposición Sustantiva en función de Complemento Directo (“…si era lícita su actuación”), interrogativa indirecta total.

ORACIÓN PRINCIPAL: “Se cuestionó…”

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): se cuestionó…

……….SINTAGMA NOMINAL (Pronombre reflexivo: Complemento Indirecto): se.

……….VERBO (núcleo): cuestionó.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Directo: Interrogativa Indirecta total. Nexo transpositor “SI”): …si era lícita su actuación.

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): su actuación.

………………..DETERMINANTE: su.

………………..NOMBRE: actuación.

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): era lícita.

………………..VERBO (núcleo copulativo): era.

………………..ADJETIVO (atributo): lícita.

NOTA 1: La oración admite correctamente un segundo análisis. Podemos interpretar el «se» como indicador de Pasiva Refleja, en cuyo caso, la proposición sustantiva asumiría la función de Sujeto de la oración. Se cuestionó eso («si era lícita su actuación») = Se cuestionaron esas cosas. Según interpretemos la función de «se» estaremos entendiendo la oración de una u otra forma.

El uso de “SI” como nexo transpositor no nos debe inducir a error con las Subordinadas Condicionales que ya estudiaremos. Para evitarlo, debemos tener claras dos ideas:

1: Las Proposiciones Interrogativas Indirectas Totales  son sustantivas, y como tales, pueden ser sustituidas por un pronombre o un Sintagma Nominal (“Le preguntaré si le gusta el circo” = “Le preguntaré ESO” = “Se LO preguntaré”). Las oraciones subordinadas condicionales NO admiten esa sustitución (“Si me llamas, iré” = *”ESO iré”) porque ni son sustantivas ni actúan de Complemento Directo.

2: En las Subordinadas Condicionales, lo normal es que la oración subordinada encabece el enunciado, vaya situada delante. De ahí que se llame “apódosis”. También puede aparecer pospuesta, pero la anteposición nunca nos resultará extraña (“Me llegará el dinero si no voy al cine” / “Si no voy al cine, me llegará el dinero”). En cambio, las Proposiciones Sustantiva, Interrogativa Indirectas Totales, aparecen normalmente detrás del verbo en su predicado, y la anteposición resulta extraña y forzada (“El maestro preguntó a los alumnos si habían hecho los ejercicios del tema tercero” / “Si habían hecho loa ejercicios del tema tercero, el maestro preguntó a los alumnos”).

En resumen: las interrogativas totales, cuando aparecen en forma de Proposición Sustantiva en función de Complemento Directo:

1: Equivalen a una oración interrogativa indirecta total.

2: Dependen de un verbo de lengua o pensamiento.

3: Utilizan el transpositor SI.

LAS INTERROGATIVAS INDIRECTAS PARCIALES:

Las Proposiciones Sustantivas, cuando son Interrogativas Indirectas Parciales, se construyen utilizando como nexo transpositor las mismas partículas interrogativas con que se construyen en su oración simple. Veámoslo:

A: “¿Qué quieres comer?” / “Me preguntó qué quería comer”.

B: “¿Dónde iremos?” / “Me preguntó dónde iríamos”.

A: ¿Qué quieres comer?

ORACIÓN: Simple, bimembre, interrogativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Elíptico (2ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): qué quieres comer.

……….PRONOMBRE (Complemento Directo del infinitivo): qué.

……….VERBO (núcleo): quieres.

………..INFINITIVO (Complemento Directo): comer.

NOTA: Aunque hay autores que consideran “querer + infinitivo” como una perífrasis verbal modal volitiva o desiderativa, tengo mis reservas. El hecho de que si pensamos en un sujeto divergente para el infinitivo nos lo desarrolle en forma de proposición sustantiva con su predicado, creo que demuestra que no podemos considerarla como perífrasis verbal. Veamos: Me preguntó qué quería (yo) comer (yo) / Me preguntó qué quería (yo) que comieras (tú).

 

A1: Me preguntó qué quería comer.

ORACIÓN: Compleja, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de una oración principal (“Me preguntó…”) de cuyo predicado depende una Proposición Sustantiva de Complemento Directo (Interrogativa Indirecta Parcial que usa la partícula interrogativa “qué” como transpositor: “…qué quería comer”).

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Elíptico (3ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): me preguntó…

……….SINTAGMA NOMINAL    (Pronombre: Complemento Indirecto): me

……….VERBO (núcleo): preguntó.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Directo: Interrogativa Indirecta Parcial. Nexo transpositor: “Qué”).

……………SINTAGMA NOMINAL (Sujeto): Elíptico (1ª ó 3ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (Predicado): qué quería comer.

………………..SINTAGMA NOMINAL (Pronombre: Complemento Directo del infinitivo): qué.

…………………VERBO (núcleo): quería.

…………………INFINITIVO (Complemento Directo): comer.

B: ¿Dónde iremos el domingo? 

ORACIÓN: Simple, bimembre, interrogativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del plural).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): dónde iremos el domingo.

……….ADVERBIO MODAL (Complemento Circunstancial de Lugar, interrogativo): dónde

……….VERBO (núcleo): iremos.

……….SINTAGMA NOMINAL (Complemento Circunstancial de Tiempo): el domingo.

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE: domingo.

B1: Me preguntó dónde iríamos el domingo.

ORACIÓN: Compuesta, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Está compuesta por la oración principal (Me preguntó…) en cuyo predicado aparece integrada en la función Complemento Directo una Proposición Sustantiva –interrogativa indirecta parcial- introducida por el propio adverbio de lugar “dónde”. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): me preguntó dónde iríamos el domingo.

……….SINTAGMA NOMINAL (pronombre Complemento Indirecto): me.

……….VERBO (núcleo): preguntó.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Directo: Interrogativa Indirecta Parcial. Transpositor: dónde): dónde iríamos el domingo.

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del plural).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): dónde iríamos el domingo.

………………..ADVERBIO MODAL (Complemento Circunstancial de Lugar, interrogativo): dónde.

………………..VERBO (núcleo): iríamos.

…………………SINTAGMA NOMINAL (Complemento Circunstancial de Tiempo): el domingo.

……………………..DETERMINANTE: el.

……………………NOMBRE: domingo.

Como habrás podido observar, la función sintáctica que desempeña en el interior de su oración es la de Complemento Directo y se comportan igual que las anteriores, esto es, pueden ser sustituidas por un pronombre (“Me preguntó dónde iríamos” = “Me preguntó ESO = Me LO preguntó”).

En resumen, las Proposiciones Sustantivas Interrogativas Indirectas Parciales:

a)      Equivalen a una oración Interrogativa Parcial.

b)      Dependen sintáctica y semánticamente de un verbo de lengua o pensamiento.

c)      Utilizan su propia partícula interrogativa como transpositor.

Por último, antes de pasar al apartado de ejercicios, hay dos observaciones que conviene tener en cuenta sobre las Interrogativas Indirectas. Es muy frecuente en el habla popular la construcción pleonástica. Consiste en añadir la conjunción “QUE” a la partícula interrogativa que de por sí actúa como transpositor. Por ejemplo: “Me preguntó QUE DÓNDE iríamos”. La construcción es de uso corriente en los diálogos:

-¿Qué dices?

-Que si quiere más arroz.

Es una redundancia innecesaria, en el análisis sintáctico consideraremos las dos partículas como una sola en función de transpositor:

ORACIÓN: “Me preguntó que dónde iríamos”.

Oración compleja, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de una oración principal (“Me preguntó…”) de cuyo predicado depende una Proposición Sustantiva en función de Complemento Directo, Interrogativa Indirecta Parcial (“…que dónde iríamos”). Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): “Me preguntó que dónde…”.

……….SINTAGMA NOMINAL (pronombre Complemento Indirecto): Me.

……….VERBO (núcleo): preguntó.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Directo, Interrogativa Indirecta Parcial. Nexo transpositor: que dónde): “…que dónde iríamos”. Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): “…que dónde iríamos”.

………………..ADVERBIO INTERROGATIVO (Complemento Circunstancial de Lugar): dónde.

………………..VERBO (núcleo): iríamos.

La segunda observación es que debemos recordar que las Interrogativas Indirectas forman parte de las Proposiciones Sustantivas en Estilo Indirecto. Esto significa que también las podemos encontrar en Estilo Directo. Por ejemplo:

–          Me preguntó: “¿Dónde iremos?”.

–          Me dijo: “¿Quieres más arroz?”.

ORACIÓN: Me preguntó: “¿Dónde iremos?”.

Oración compleja, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de una Oración Principal (“Me preguntó…”) de cuyo predicado depende una Proposición Sustantiva en función de Complemento Directo, Interrogativa Parcial (“¿Dónde iremos?”). Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): “Me dijo…”.

……….SINTAGMA NOMINAL (Pronombre Complemento Indirecto): me.

……….VERBO (núcleo): dijo.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Directo, Estilo Directo, Interrogativa Parcial). Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico: 1ª persona del plural.

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): “¿Dónde iremos?”.

………………..ADVERBIO INTERROGATIVO (Complemento Circunstancial de Lugar): dónde.

………………..VERBO (núcleo): iremos.

ORACIÓN: Me dijo: “¿Quieres más arroz?”.

Oración Compleja, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Se compone de una Oración Principal (“Me dijo…”) de cuyo predicado depende una Proposición Sustantiva en función de Complemento Directo (Interrogativa total en Estilo Directo: “¿Quieres más arroz?”). Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): “Me dijo…”.

……….SINTAGMA NOMINAL (Pronombre Complemento Indirecto): me.

……….VERBO (núcleo): dijo.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento Directo, Estilo Directo, Interrogativa Total: “¿Quieres más arroz?”). Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): ¿Quieres más arroz?

………………..VERBO (núcleo): quieres.

………………..SINTAGMA NOMINAL (Complemento Directo): más arroz.

…………………….DETERMINANTE: más.

…………………….NOMBRE: arroz.

Dicho de otro modo: las Proposiciones Interrogativas Indirectas son Proposiciones Sustantivas construidas en estilo Indirecto cuando el enunciado que reproducimos no es una oración enunciativa sino interrogativa.

EJERCICIOS:

1)      Invéntate tres oraciones en estilo directo.

2)      Invéntate tres oraciones en estilo indirecto.

3)      Invéntate tres oraciones interrogativas indirectas totales.

4)      Invéntate tres oraciones interrogativas indirectas parciales.

5)      Analiza morfosintácticamente las siguientes oraciones:

…..5.1.) Me agrada que vayas aseado.

…..5.2.) Imagino que tendrás dinero suficiente.

…..5.3.) El dentista le preguntó si le hacía daño.

…..5.4.) El juez preguntó al testigo dónde estaba situado en el momento del accidente.

…..5.5.) El guardia de tráfico le dijo: “Mueve el coche inmediatamente”.

…..5.6.) No sé cómo lo hizo.

…..5.7.) Su madre le preguntó: “¿Has dejado ordenado tu cuarto?”.

…..5.8.) El contestador automático te dice cuándo debes comenzar a hablar.

6)      En la narración, existen diversos procedimientos para introducir el estilo directo. Lee atentamente el siguiente texto de Miguel de Cervantes:

TEXTO:

“Y llamando a la guía, le dijo:

-Ven acá, Ganchuelo: ¿Están puestas las postas?

-Sí –dijo la guía, que Ganchuelo era su nombre-; tres centinelas quedan avizorando (1), y no hay que temer que nos cojan de sobresalto.

-Volviendo, pues, a nuestro propósito –dijo Monipodio- quería saber, hijos, lo que sabéis para daros el oficio y ejercicio conforme a vuestra inclinación y habilidad.

-Yo –respondió Rinconete- sé un poquito de floreo de Vilhán (2), entiéndaseme el ratón (3); tengo buena vista para el humillo; juego bien a la sola, de las cuatro y de las ocho; no se me va por pies el raspadillo, verrugueta y el colmillo; éntreme por la boca de lobo como por mi casa y atreveríame a hacer un ejercicio de chanza mejor que un tercio de Nápoles, y a dar un astillazo al más pintado mejor que dos reales prestados.

-Principios son –dijo Monipodio-; pero todas ésas son flores de cantueso (4) viejas, y tan usadas, que no hay principiante que no las sepa, y sólo sirven para alguno que sea tan blanco (5), que se deje matar de media noche abajo (6), pero andará el tiempo, y vernos hemos, que asentando sobre este fundamento media docena de lociones (7), yo espero en Dios que habéis de salir oficial famoso, y aun quizá maestro.

-Todo será para servir a vuesa merced y a los señores cofrades –respondió Rinconete.

-Y vos, Cortadillo, ¿qué sabéis? –preguntó Monipodio.

-Yo –respondió Cortadillo- sé la treta que dicen mete dos y saca cinco (8) y sé dar tiento a una faltriquera con mucha puntualidad y destreza.

-¿Sabéis más? –dijo Monipodio.

-No, por mis grandes pecados –respondió Cortadillo.

-No os aflijáis, hijo –replicó Monipodio-, que a puerto y escuela habéis llegado donde ni os anegaréis ni dejaréis de salir muy bien aprovechado en todo aquello que más os conviniere.”

Rinconete y Cortadillo, págs. 74-76, ed. Biblioteca Básica Anaya)

NOTAS: 1) Vigilando; 2) Los nombres que se suceden a continuación son distintas formas de hacer trampas con las cartas; 3) Todo el párrafo es una acumulación de vulgarismos de la época con los que el autor caracteriza a los personajes; 4) Trampas de poca importancia; 5) Inocente, novato; 6) Después de medianoche, cuando los más astutos se aprovechaban de los que habían perdido mucho y pretendían recuperarse; 7) Lecciones; 8) Meter los dedos y sacar el dinero del bolsillo ajeno.

6.1.) Como habrás observado, el Estilo Directo sólo se ha usado propiamente al principio del párrafo. A partir de ese momento, la intervención de cada uno de los personajes se ha marcado con un guion, y el verbo de lengua aparece en el interior de la oración. Observa también cómo Cervantes va cambiando de verbo de lengua con cierta frecuencia para evitar la redundancia. ¿Cuántos verbos de lengua ha utilizado?; ¿cuál es el más frecuente?

6.2.) El diálogo presenta algunas peculiaridades, especialmente dos: el uso del vocativo y la “presuposición”. El vocativo es el nombre que usamos para interpelar a nuestro interlocutor, es decir, un Sintagma Nominal cuya función es meramente apelativa, sirve para llamar al receptor. Su función NO es Sujeto. Lo analizaremos fuera del esquema sintáctico oracional, y le asignaremos como función sintáctica la de VOCATIVO. La razón es que se encuentra a distinto nivel lingüístico. Mientras que el resto del discurso transmite una información –plano discursivo-, el vocativo únicamente trata de llamar la atención del oyente –plano apelativo-. Es fácil de reconocer porque siempre va entre comas, a diferencia del Sujeto que nunca debe separarse de su predicado por una pausa –excepto cuando su excesiva extensión así lo aconseje-. Lo analizaremos así:

ORACIÓN: Juan, ¡ven aquí!.

Oración simple, bimembre, exclamativa, afirmativa, intransitiva. Consta de un Vocativo (Juan), y la estructura oracional compuesta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): ven aquí.

……….VERBO (núcleo): ven.

……….ADVERBIO (Complemento Circunstancial de Lugar): aquí.

La otra peculiaridad es la presuposición. El interlocutor habla al hilo de que anteriormente se ha dicho, de ahí que, a veces, suprima elementos de su enunciado que son evidentes. Por lo tanto, otra característica del diálogo será la elipsis de elementos en la estructura oracional. En el texto, por ejemplo, hay una respuesta en la que se ha omitido el verbo; ¿cuál sería el verbo elíptico?

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MIGUEL HERNÁNDEZ, PASEO POR SU VIDA Y SUS POEMAS.

MIGUEL HERNÁNDEZ: CLAVES DE UNA VIDA Y UNA OBRA.-

Una vida para sentir,

Una vida para amar,

Una vida para luchar,

Y una muerte para hacer

eternas tus palabras.

La celebración del centenario del nacimiento de Miguel Hernández es la mejor excusa para acercarnos a los versos de uno de los más grandes poetas del panorama español. Alguien en quien confluyen una serie de circunstancias que lo van a hacer único por la fuerza de sus imágenes poéticas y de su expresión. Tengo compañeros que afirman que la obra ha de bastarse a sí misma, que no requiere del conocimiento de la biografía del autor. Yo, en cambio, pensando que esto es cierto, también afirmo que el conocimiento de las circunstancias sociales y particulares de una vida nos dan claves importantes sobre el sentir que origina la obra. La vida de Miguel es una de ellas, una vida llena de vivencias y claves que trasladará a sus poemas; de hecho, si hay algo que podemos afirmar de Miguel Hernández es que se trata de un poeta vital, es su propia vida la que nutre su poesía.

Nació en una familia humilde, en Orihuela, en 1910. En una época de grandes diferencias sociales, en un pueblo con una economía agrícola en crisis, su familia vive del pastoreo, de la cría de ovejas para vender su carne y su leche. La madre se dedicaba a la casa, tuvo siete hijos de los que sólo vivirían cuatro. Su padre logra que admitan a Miguel en las escuelas del Ave María, donde entra con nueve años.

Allí tuvo a Ramón Sijé como compañero. A los doce años dejará el colegio para ayudar en las labores propias de su familia. Con un bagaje elemental de lectura y de escritura, emprendió el camino de los montes buscando prados donde pastorear. Es este contacto con la naturaleza, en armonía, en silencio, una de las experiencias que más van a marcar su poesía. Nunca insistiré bastante en la fascinante originalidad de Miguel Hernández que desde su campo y su huerto, sus montes y su aldea, nos trae a la poesía española un léxico y unas imágenes únicas impensables antes de su obra («besarte fue besar un avispero», «de la tierra que … estercolas», «…escarbar la tierra…»).

La suerte lo mantiene en contacto con su compañero Ramón Sijé, persona con inquietudes culturales y una biblioteca que permitiría a Miguel familarizarse con los clásicos españoles a quien invita a participar en las tertulias que organizabanen su casa. Hasta el momento, según él mismo confiesa, leía todo cuanto caía en sus manos de forma desordenada y caótica, sin criterio. Imagino el respeto reverencial de alguien humilde hacia esa persona culta que le abre los brazos reconociendo sus inquietudes, su curiosidad intelectual y su sensibilidad. Es la época de la influencia de Góngora y Garcilaso, pero también de autores más modernos como Darío o Antonio Machado. Asimila todo: estilo, métrica, musicalidad. Publica algunas colaboraciones en la revista El Gallo Crisis, dirigida por su amigo Sijé, de tendencia tradicional y católica. Hay quien dice que en estas tertulias literarias conoció a Josefina Manresa, la que sería su esposa, la que se derramará hilo a hilo sobre la cuna de su hijo recién nacido y a la que irían sus últimos pensamientos.

Viaja por primera vez a Madrid con veinticuatro años. Fue un viaje duro, de penurias, en el que apenas sobrevive gracias a la ayuda de sus paisanos. Le consiguen algunas entrevistas y asiste a tertulias y lecturas literarias. Pero es un poeta en ciernes y desconocido. Finalmente, con una gran frustración en su maleta, tuvo que regresar a Orihuela. Es el momento de sus primeras publicaciones (Perito en lunas, 1934) que tienen una gran acogida de público. Empieza a ser conocido. En su segundo viaje a Madrid, puede hallar un trabajo de la mano de José María Cossío que está elaborando en ese momento su enciclopedia taurina, así logra permanecer esta vez en la capital y entrar en contacto con los autores de la Generación del 27. Josefina trabajaba en un taller de costura en una calle de obligado paso hacia su trabajo, es ahí donde comienzan a salir y donde surge el amor. Dos de los autores del 27 lo marcaron profundamente: Pablo Neruda, cuya influencia desplazaría la ascendencia tradicional y católica de Ramón Sijé abriendo su mente al compromiso social beligerante; y Vicente Aleixandre, con quien mantuvo su amistad a pesar de sus posiciones ideológicas contrarias en la Guerra Civil española. En 1936 comenzaría su obra de mayor madurez, El rayo que no cesa, centrado en tres ejes transversales: la vida, la muerte y el amor. Se halla aquí la mejor elegía escrita en lengua castellana desde las “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique, la que dedica a su mentor y amigo Ramón Sijé.

Cuando triunfa el Frente Popular, participa activamente en las Misiones Pedagógicas y se implica en la dinamización cultural de la República. En febrero de 1937 es destinado en Andalucía al «Altavoz del Frente». En marzo se casa con Josefina Manresa. Participa en el II Congreso Internacional de Intelectuales en Defensa de la Cultura, celebrado en Valencia. Realiza un viaje a la URSS, formando parte de una delegación española enviada por el Ministerio de Instrucción Pública, para asistir al V Festival de Teatro Soviético. Se publican Viento del Pueblo, Teatro en la guerra y El labrador de más aire. En diciembre nace su primer hijo, Manuel Ramón.

En otoño de 1938 muere su hijo y ello provoca una serie de poemas que anuncia en su libro Cancionero y romancero de ausencias. Escribe el drama Pastor de la muerte. Actúa como soldado, y como poeta, en diversos frentes.

Es la época de la llamada “poesía de trinchera”, poesía circunstancial al servicio del espíritu de los soldados que se leía de viva voz en el frente o usando megáfonos para animar a la tropa (Viento del pueblo, incluye la famosa “Canción del esposo soldado” dedicada a su mujer y la famosa “El niño yuntero”). Su activismo no cesa.

Su matrimonio estuvo marcado por la mala suerte. Apenas pueden estar juntos. Josefina, un mes después de la boda, debe marchar para Cox a cuidar a su madre, muy enferma, que muere poco después. Miguel cae enfermo de una “anemia cerebral” según los partes médicos, y se reúne con ella. Aprovecha el paréntesis para asistir al II Congreso de Escritores Antifascistas (André Malraux, Tristán Tzará, Juan Marinello, etc.) y viaja a la Unión Soviética, invitado junto a algunos artistas españoles. Poco después de su regreso, nace su primer hijo pero vivirá poco tiempo, muere víctima de una infección intestinal (1938), el segundo nace en 1939 y sólo vería a su padre entre rejas.

Al acabar la guerra trata de huir por Portugal, pero allí es detenido por la guardia portuguesa y entregado a la Guardia Civil en Rosal de la Frontera. Tras una breve prisión en Torrijos, en septiembre es puesto en libertad, probablemente aprovechando una mini-amnistía a presos políticos. Entonces, regresa a Orihuela para reunirse con Josefina; pero allí es detenido por un tal Morell, un oficial de juzgado del mismo Orihuela. Es juzgado y condenado a muerte, pero al final, sus amigos, Cossío entre otros, interceden por él y consiguen que la pena le sea conmutada por treinta años de prisión. Josefina va a verlo todos los días (Cancionero y romancero de ausencias 1938-1941) Él, compadecido de Josefina, le miente en una carta de julio de 1940 diciéndole que sólo le han echado doce años.

Viene ahora la peregrinación por varias cárceles, de Palencia a Ocaña, de allí a Alicante. En una de ellas coincide con otro gran autor español, el dramaturgo Buero Vallejo, gran dibujante a quien debemos su último retrato a lápiz y una anécdota que nos da la talla humana del poeta. Cuenta que un día un compañero de celda estaba especialmente triste. Miguel se interesó por él: era el cumpleaños de su hijo y él estaba en la cárcel y no tenía nada que ofrecerle. Dice que Miguel se fue a su camastro, rompió una caja de cerillas y en la cara interior del cartón escribió un breve poema. Se lo ofreció al compañero: “Toma, así tendrás algo que regalarle”.

Tras sucesivos traslados en condiciones de precariedad y hacinamiento, contrae la tuberculosis y muere de “fimia pulmonar”. La defunción la firma el doctor Barbero. Sus  últimos pensamientos fueron hacia su mujer: “Josefina, hija, que desgraciada eres”. El 28 de marzo de 1942, sábado y víspera de Domingo de Ramos, Josefina acude, como cada día, a la cárcel con su cesta de comida. Se la rechazan. Ella da media vuelta sin preguntar nada: “…no tenía fuerzas para que me aseguraran su muerte”. Fue enterrado en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio. Nicho 1009. Su lápida reza: “Miguel Hernández, poeta”.

Su ideología comunista, combativa y su implicación pública en la Guerra Civil hizo que sus libros fueran censurados, durante cuarenta años su nombre fue silenciado en España. Pero su voz siguió publicándose una y otra vez más allá del Atlántico y hoy recuperada sigue sonando con una frescura e intensidad inigualables.

ALGUNAS PINCELADAS DE ESTILO: SOBRE SUS OBRAS.-

POESÍA:

PERITO EN LUNAS (1934): Época clásica. Está compuesta en 42 octavas reales. Trata sobre objetos humildes y cotidianos, el día a día, pero en clave gongorina. Lo característico es el hermetismo. Intuimos ya la vertiente social que posteriormente desarrollaría.

EL RAYO QUE NO CESA (1936): Formalmente, dominan los sonetos. Destaca la “Elegía a Ramón Sijé” escrita en tercetos encadenados. Se centra en el sentimiento y el sentido de la vida: la vida, la muerte, el amor. Es la obra más madura.

VIENTO DEL PUEBLO (1938): Poesía al servicio de la contienda. Poesía de trinchera.

CANCIONERO Y ROMANCERO DE AUSENCIAS (1940): Utiliza las formas tradicionales y populares, estilo conciso, sencillo. Domina la pesadumbre por la separación de su mujer e hijos, la angustia por los efectos de la guerra.

POEMAS DE MIGUEL HERNÁNDEZ

Para leer despacio a golpe de latidos,

Para sorber las sílabas sin viento,

Para agotar el alma entre lamentos,

Por un sentir ceniciento ya perdido.

(Homenaje al centenario de su nacimiento. José Carlos Aranda)

ÍNDICE:

– Elegía a Ramón Sijé

– Umbrío por la pena, casi bruno…

– La boca
– Menos tu vientre todo es confuso…

– Nanas de la cebolla
– Tristes guerras
– Canción del esposo soldado

– Pena bienhallada
– El niño yuntero.

– El silbo de afirmación en la aldea.

– Nanas de la cebolla.

Elegía a Ramón Sijé

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me
ha muerto como el rayo, Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas,
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo voy
de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano está rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero mirar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera,
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado,
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas,
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Umbrío por la pena, casi bruno…

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.

Sobre la pena duermo solo y uno,
pena en mi paz y pena en mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.

Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.

No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y de cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!

La boca

Boca que arrastra mi boca,
boca que me has arrastrado:
boca que vienes de lejos
a iluminarme de rayos.

Alba que das a mis noches
un resplandor rojo y blanco.
Boca poblada de bocas:
pájaro lleno de pájaros.

Canción que vuelve las alas
hacia arriba y hacia abajo.
Muerte reducida a besos,
a sed de morir despacio,
das a la grama sangrante
dos tremendos aletazos.

El labio de arriba el cielo
y la tierra el otro labio.
Beso que rueda en la sombra:
beso que viene rodando
desde el primer cementerio
hasta los últimos astros.

Astro que tiene tu boca
enmudecido y cerrado,
hasta que un roce celeste
hace que vibren sus párpados.
Beso que va a un porvenir
de muchachas y muchachos,
que no dejarán desiertos
ni las calles ni los campos.

¡Cuánta boca ya enterrada,
sin boca, desenterramos!

Bebo en tu boca por ellos
brindo en tu boca por tantos
que cayeron sobre el vino
de los amorosos vasos.
Hoy son recuerdos, recuerdos
besos distantes y amargos.

Hundo en tu boca mi vida,
oigo rumores de espacios,
y el infinito parece
que sobre mí se ha volcado.

He de volver a besarte,
he de volver. Hundo, caigo,
mientras descienden los siglos
hacia los hondos barrancos
como una febril nevada
de besos enamorados.

Boca que desenterraste
el amanecer más claro
con tu lengua. Tres palabras,
tres fuegos has heredado:
vida, muerte, amor. Ahí quedan
escritos sobre tus labios.

Menos tu vientre todo es confuso…

Menos tu vientre
todo es confuso.
Menos tu vientre
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre
todo es oculto,
menos tu vientre
todo inseguro,
todo es postrero
polvo sin mundo.
Menos tu vientre
todo es oscuro,
menos tu vientre
claro y profundo.

Nanas de la cebolla


La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre su cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma, al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pones alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
y el niño como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño;
nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Tristes guerras

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Canción del esposo soldado

He poblado tu vientre de amor y sementera,
he prolongado el eco de sangre a que respondo
y espero sobre el surco como el arado espera:
he llegado hasta el fondo.

Morena de altas torres, alta luz y ojos altos,
esposa de mi piel, gran trago de mi vida,
tus pechos locos crecen hasta mí dando saltos
de cierva concebida.

Ya me parece que eres un cristal delicado,
temo que te me rompas al más leve tropiezo,
y a reforzar tus venas con mi piel de soldado
fuera como el cerezo.

Espejo de mi carne, sustento de mis alas,
te doy vida en la muerte que me dan y no tomo.
Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas,
ansiado por el plomo.

Sobre los ataúdes feroces en acecho,
sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa
te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho
hasta en el polvo, esposa.

Cuando junto a los campos de combate te piensa
mi frente que no enfría ni aplaca tu figura,
te acercas hacia mí como una boca inmensa
de hambrienta dentadura.

Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera:
aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo,
y defiendo tu vientre de pobre que me espera,
y defiendo tu hijo.

Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado,
envuelto en un clamor de victoria y guitarras,
y dejaré a tu puerta mi vida de soldado
sin colmillos ni garras.

Es preciso matar para seguir viviendo.
Un día iré a la sombra de tu pelo lejano.
Y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo
cosida por tu mano.

Tus piernas implacables al parto van derechas,
y tu implacable boca de labios indomables,
y ante mi soledad de explosiones y brechas
recorres un camino de besos implacables.

Para el hijo será la paz que estoy forjando.
Y al fin en un océano de irremediables huesos,
tu corazón y el mío naufragarán, quedando
una mujer y un hombre gastados por los besos.

De «Viento del pueblo» 1936 1937


Pena bienhallada

Ojinegra la oliva en tu mirada,
boquitierna la tórtola en tu risa,
en tu amor pechiabierta la granada,
barbioscura en tu frente nieve y brisa.

Rostriazul el clavel sobre tu vena,
malherido el jazmín desde tu planta,
cejijunta en tu cara la azucena,
dulciamarga la voz en tu garganta.

Boquitierna, ojinegra, pechiabierta,
rostriazul, barbioscura, malherida,
cejijunta te quiero y dulciamarga.

Semiciego por ti llego a tu puerta,
boquiabierta la llaga de mi vida,
y agriendulzo la pena que la embarga.

El niño yuntero

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

El silbo de afirmación en la aldea.

Alto soy de mirar a las palmeras,
rudo de convivir con las montañas…
Yo me vi bajo y blando en las aceras
de una ciudad espléndida de arañas.
Difíciles barrancos de escaleras,
calladas cataratas de ascensores,
¡qué impresión de vacío!,
ocupaban el puesto de mis flores,
los aires de mis aires y mi río.

Yo vi lo más notable de lo mío
llevado del demonio, y Dios ausente.
Yo te tuve en el lejos del olvido,
aldea, huerto, fuente
en que me vi al descuido:
huerto, donde me hallé la mejor vida,
aldea, donde al aire y libremente,
en una paz meé larga y tendida.

Pero volví en seguida
mi atención a las puras existencias
de mi retiro hacia mi ausencia atento,
y todas sus ausencias
me llenaron de luz el pensamiento.

Iba mi pie sin tierra, ¡qué tormento!,
vacilando en la cera de los pisos,
con un temor continuo, un sobresalto,
que aumentaban los timbres, los avisos,
las alarmas, los hombres y el asfalto.
¡Alto!, ¡Alto!, ¡Alto!, ¡Alto!
¡Orden!, ¡Orden! ¡Qué altiva
imposición del orden una mano,
un color, un sonido!
Mi cualidad visiva,
¡ay!, perdía el sentido.

Topado por mil senos, embestido
por más de mil peligros, tentaciones,
mecánicas jaurías,
me seguían lujurias y claxones,
deseos y tranvías.

¡Cuánto labio de púrpuras teatrales,
exageradamente pecadores!
¡Cuánto vocabulario de cristales,
al frenesí llevando los colores
en una pugna, en una competencia
de originalidad y de excelencia!
¡Qué confusión! ¡Babel de las babeles!
¡Gran ciudad!: ¡gran demontre!: ¡gran puñeta!
¡el mundo sobre rieles,
y su desequilibrio en bicicleta!

Los vicios desdentados, las ancianas
echándose en las canas rosicleres,
infamia de las canas,
y aun buscando sin tuétano placeres.
Árboles, como locos, enjaulados:
Alamedas, jardines
para destuetanarse el mundo; y lados
de creación ultrajada por orines.

Huele el macho a jazmines,
y menos lo que es todo parece
la hembra oliendo a cuadra y podredumbre.

¡Ay, cómo empequeñece
andar metido en esta muchedumbre!
¡Ay!, ¿dónde está mi cumbre,
mi pureza, y el valle del sesteo
de mi ganado aquel y su pastura?

Y miro, y sólo veo
velocidad de vicio y de locura.
Todo eléctrico: todo de momento.
Nada serenidad, paz recogida.
Eléctrica la luz, la voz, el viento,
y eléctrica la vida.
Todo electricidad: todo presteza
eléctrica: la flor y la sonrisa,
el orden, la belleza,
la canción y la prisa.
Nada es por voluntad de ser, por gana,
por vocación de ser. ¿Qué hacéis las cosas
de Dios aquí: la nube, la manzana,
el borrico, las piedras y las rosas?

¡Rascacielos!: ¡qué risa!: ¡rascaleches!
¡Qué presunción los manda hasta el retiro
de Dios! ¿Cuándo será, Señor, que eches
tanta soberbia abajo de un suspiro?
¡Ascensores!: ¡qué rabia!  A ver, ¿cuál sube
a la talla de un monte y sobrepasa
el perfil de una nube,
o el cardo, que de místico se abrasa
en la serrana gracia de la altura?
¡Metro!: ¡qué noche oscura
para el suicidio del que desespera!:
¡qué subterránea y vasta gusanera,
donde se cata y zumba
la labor y el secreto de la tumba!
¡Asfalto!: ¡qué impiedad para mi planta!
¡Ay, qué de menos echa
el tacto de mi pie mundos de arcilla
cuyo contacto imanta,
paisajes de cosecha,
caricias y tropiezos de semilla!

¡Ay, no encuentro, no encuentro
la plenitud del mundo en este centro!
En los naranjos dulces de mi río,
asombros de oro en estas latitudes,
oh ciudad cojitranca, desvarío,
sólo abarca mi mano plenitudes.
No concuerdo con todas estas cosas
de escaparate y de bisutería:
entre sus variedades procelosas,
es la persona mía,
como el árbol, un triste anacronismo.
Y el triste de mí mismo,
sale por su alegría,
que se quedó en el mayo de mi huerto,
de este urbano bullicio
donde no estoy de mí seguro cierto,
y es pormayor la vida como el vicio.

* * *

He medio boquiabierto
la soledad cerrada de mi huerto.
He regado las plantas:
las de mis pies impuras y otras santas,
en la sequía breve de mi ausencia
por nadie reemplazada. Se derrama,
rogándome asistencia,
el limonero al suelo, ya cansino,
de tanto agrio picudo.
En el miembro desnudo de una rama,
se le ve al ave el trino
recóndito, desnudo.

Aquí la vida es pormenor: hormiga,
muerte, cariño, pena,
piedra, horizonte, río, luz, espiga,
vidrio, surco y arena.
Aquí está la basura
en las calles, y no en los corazones.
Aquí todo se sabe y se murmura:
No puede haber oculta la criatura
mala, y menos las malas intenciones.

Nace un niño, y entera
la madre a todo el mundo del contorno.
Hay pimentón tendido en la ladera,
hay pan dentro del horno,
y el olor llena el ámbito, rebasa
los límites del marco de las puertas,
penetra en toda la casa
y panifica el aire de las huertas.

Con una paz de aceite derramado,
enciende el río un lado y otro lado
de su imposible, por eterna, huida.
Como una miel muy lenta destilada,
por la serenidad de su caída
sube la luz a las palmeras: cada
palmera se disputa
la soledad suprema de los vientos,
la delicada gloria de la fruta
y la supremacía
de la elegancia de los movimientos
en la más venturosa geografía.

Está el agua que trina de tan fría
en la pila y la alberca
donde aprendí a nadar. Están los pavos,
la Navidad se acerca,
explotando de broma en los tapiales,
con los desplantes y los gestos bravos
y las barbas con ramos de corales.
Las venas manantiales
de mi pozo serrano
me dan, en el pozal que les envío,
pureza y lustración para la mano,
para la tierra seca amor y frío.

Haciendo el hortelano,
hoy en este solaz de regadío
de mi huerto me quedo.
No quiero más ciudad, que me reduce
su visión, y su mundo me da miedo.

¡Cómo el limón reluce
encima de mi frente y la descansa!
¡Cómo apunta en el cruce
de la luz y la tierra el lilio puro!
Se combate la pita, y se remansa
el perejil en un aparte oscuro.
Hay az’har, ¡qué osadía de la nieve!
y estamos en diciembre, que hasta enero,
a oler, lucir y porfiar se atreve
en el alrededor del limonero.

Lo que haya de venir, aquí lo espero
cultivando el romero y la pobreza.
Aquí de nuevo empieza
el orden, se reanuda
el reposo, por yerros alterado,
mi vida humilde, y por humilde, muda.
Y Dios dirá, que está siempre callado.

NANAS DE LA CEBOLLA

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

 Miguel Hernández

Espero que esta selección de poemas te anime a acercarte y a disfrutar de la obra de este gran poeta español. Te recomiendo también que te acerques a ella a través de Juan Manuel Serrat que musicó de forma maravillosa algunos de sus poemas. De su «Elegía», busca en Internet la versón que realizó el grupo andaluz Jarcha, es una declamación dramática con coros excepcional en su ejecución.

José Carlos Aranda

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.2.1. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DIRECTO: ESTILO DIRECTO Y ESTILO INDIRECTO.

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.2.1. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DIRECTO: ESTILO DIRECTO Y ESTILO INDIRECTO.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Trataremos ahora unas proposiciones que, siendo de Complemento Directo, presentan unas características especiales: nos referimos a las denominadas de Estilo Directo e Indirecto. Veamos estos ejemplos:

a)      Me dijo que vendría a verme.

b)      Me dijo: “Iré a verte”.

El verbo de la oración principal , “dijo” es un verbo de lengua, es decir, significa acto de habla (decir, comunicar, informar, murmurar, etc.); y también las podemos encontrar con verbos que signfiquen proceso mental o pensamiento (pensar, reflexionar, recapacitar, etc.); en ambos casos, se trata de transmitir a nuestro interlocutor lo que otra persona ha dicho o pensado. Sintácticamente no hay diferencias: ambas proposiciones, “…que vendría a verme” e “Iré a verte”, actúan como Complemento Directo del verbo “dijo”. Pero sí hay diferencias en el aspecto semántico: en el ejemplo “a” lo que nos interesa transmitir es el contenido de la información, pero no nos comprometemos a reproducir sus palabras textuales. Dicho de otro modo, interesa el fondo y no la forma del mensaje, lo que ha dicho, no cómo lo ha dicho. Hemos utilizado el transpositor “QUE” y hemos realizado algunas transformaciones gramaticales. En el mensaje original (“Iré a verte”) el hablante había usado un futuro imperfecto de indicativo («iré»), pero en nuestro mensaje, hemos tenido que usar un condicional , “vendría” por la concordancia temporal exigida con el verbo de la oración principal en pasado (“dijo”); también hemos tenido que cambiar el verbo original usado por el hablante para adecuar el sentido de dirección, por eso hemos sustituido “iré” por “vendría”. Esto es lo que denominamos ESTILO INDIRECTO. Si recopilamos los puntos esenciales, tenemos:

ESTILO INDIRECTO: Me dijo que vendría a verme.

1)      La proposición aparece dependiendo de un verbo de lengua o pensamiento (decir, pensar, meditar, murmurar, opinar, etc.).

2)      La proposición aparece introducida por un transpositor, la conjunción anunciativa “QUE” (nota 1)

3)      Interesa el contenido y no la forma del mensaje.

4)      Existen transformaciones gramaticales por concordancia temporal entre verbo de la proposición y de la oración principal, y, a veces, también léxicos para adecuar el mensaje a la situación del discurso.

(NOTA 1: Con verbos que significan voluntad o temor es frecuente eliminar la conjunción «que», lo que resulta especialmente frecuente en lenguajes como el administrativo y el comercial (Le ruego pase por Recepción).

En cambio, en el ejemplo “b” (“Me dijo:”Iré a verte”), el hablante intenta transmitir en la oración palabra por palabra, respetando el mensaje original. A diferencia del Estilo Indirecto, no hemos usado nexo transpositor y, en su lugar, aparecen los dos puntos; y, por último, no se han producido transformaciones gramaticales ni léxicas para respetar la literalidad del discurso. Esto es lo que llamamos ESTILO DIRECTO. Si recopilamos, tenemos:

ESTILO DIRECTO: Me dijo: “Iré a verte”.

1)      La proposición depende de un verbo de lengua o pensamiento (decir, pensar, meditar, murmurar, opinar, etc.).

2)      En la proposición se transmite literalmente lo oído o pensado sin alterar sus palabras originales.

3)      No hay nexo, en su lugar usamos dos puntos separando la oración principal de la proposición sustantiva.

4)      La proposición aparece encerrada entre comillas para indicar que se trata de una cita textual.

Además de estos dos procedimientos, en el lenguaje literario, encontramos también el denominado ESTILO INDIRECTO LIBRE que podemos considerar como una mezcla de los dos anteriores.

La proposición se enlaza con la oración principal mediante dos puntos, sin nexo transpositor (como ocurría en el Estilo Directo), pero en el interior de la proposición encontramos las transformaciones gramaticales propias del estilo indirecto. En estos casos, lo normal es que el verbo de lengua o pensamiento que rige la proposición sustantiva, esté elíptico o se posponga a la proposición. Veamos un ejemplo:

“El padre observó al niño: otra vez estaba distraído –pensó».

En el estilo Indirecto Libre combinamos tres oraciones:

Oración 1: El padre observó al niño.

Oración 2: Pensó

Oración 3: Otra vez estaba distraído.

La relación sintáctica entre la O1 y O2 es de mera yuxtaposición. O3, en cambio, es una Proposición Sustantiva en función de Complemento Directo dentro del Predicado de O2. En resumen:

ESTILO INDIRECTO LIBRE: El padre observó al niño: otra vez estaba distraído.

1)      La proposición aparece separada de la anterior por dos puntos (“:”) (= Estilo Directo).

2)      En el interior de la proposición se producen transformaciones gramaticales (=Estilo Indirecto).

3)      El verbo de lengua o pensamiento que actúa como principal puede omitirse o aparecer situado detrás de la proposición o en el interior de la misma entre guiones.

Lo peculiar del Estilo Indirecto Libre introducido por Benito Pérez Galdós, es la dificultad para el lector de saber si quien habla es el personaje o el narrador. Es una confusión intencionada.

ANÁLISIS DE LOS EJEMPLOS:

ORACIÓN 1: Me dijo que vendría a verte.

Oración compleja, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Elíptico, 3ª persona de singular.

SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

…..PRONOMBRE PERSONAL (COMPLEMENTO INDIRECTO): Me.

…..VERBO (núcleo): dijo.

…..PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (COMPLEMENTO DIRECTO: ESTILO INDIRECTO): NEXO: “QUE”. A su vez consta de:

……….SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Elíptico (1ª ó 3ª persona de singular).

……….SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

……………VERBO (núcleo): vendría.

……………GRUPO PREPOSICIONAL (COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE FINALIDAD): a verte.

………………..PREPOSICIÓN: a.

………………..SINTAGMA NOMINAL: verte (NOTA 1)

…………………….INFINITIVO (núcleo): ver.

…………………….PRONOMBRE (COMPLEMENTO DIRECTO): te.

NOTA 1: Es indiferente analizar este G.P. como un Complemento Circunstancial considerando el infinitivo como sustantivo verbal del que depende una función propia (el C.D. “te”) o considerarla una Proposición Circunstancial Final en la que el sujeto  coincide con  el de la oración principal: “(él) vendría para (él) verte”, de ahí la aparición del infinitivo. Observa que si quisiéramos alterar el sujeto del infinitivo, necesariamente desarrollaríamos una estructura oracional con su sujeto y predicado propios: “Me dijo que vendría para que lo viéramos”. En cualquiera de las dos soluciones, reseñamos que depende sintácticamente del núcleo del predicado (“vendría”) expresando la finalidad de la acción.

ORACIÓN 2: Me dijo: “Iré a verte”.

Oración compleja, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Elíptico, 3ª persona de singular.

SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

…..PRONOMBRE PERSONAL (COMPLEMENTO INDIRECTO): Me.

…..VERBO (núcleo): dijo.

…..PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (COMPLEMENTO DIRECTO: ESTILO DIRECTO), SIN NEXO E INTRODUCIDA POR “:”. A su vez consta de:

……….SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Elíptico (1 ª persona del singular).

……….SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): “Iré a verte”.

…………….VERBO (núcleo): Iré.

……………GRUPO PREPOSICIONAL (COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE FINALIDAD): “a verte”.

………………..PREPOSICIÓN: a

………………..SINTAGMA NOMINAL: “verte”

……………………..INFINITIVO (núcleo): ver.

……………………..PRONOMBRE (COMPLEMENTO DIRECTO): te.

ORACIÓN 3: El padre observó a su hija: otra vez estaba distraída –pensó.

Se trata de dos oraciones compuestas por yuxtaposición:

O1: El padre observó a su hija.

O2: pensó (que) otra vez estaba distraída.

 

O 1: El padre observó a su hija.

Se trata de una oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): El padre.

……….DETERMINANTE: el.

……….NOMBRE (núcleo): padre.

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): observó a su hija.

……….VERBO (núcleo): observó.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (COMPLEMENTO DIRECTO): a su hija.

……………PREPOSICIÓN: a

……………SINTAGMA NOMINAL: su hija.

…………………DETERMINANTE: su.

…………………NOMBRE: hija.

O2: pensó (que) otra vez estaba distraída.

Se trata de una oración compleja donde encontramos una proposición sustantiva desempeñando la función de Complemento Directo en predicado principal (pensó). La oración es bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. A su vez, consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Elíptico (1ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): estaba distraída –pensó.

……….VERBO (núcleo): pensó.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (COMPLEMENTO DIRECTO, ESTILO INDIRECTO LIBRE). No hay nexo. Consta a su vez de:

……………SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Elíptico (3ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): estaba distraída.

………………..VERBO (núcleo): estaba.

………………..ADJETIVO (ATRIBUTO): distraída.

EJERCICIOS:

1)      Invéntate cuatro ejemplos en estilo directo, otros cuatro en estilo indirecto y cuatro más en estilo indirecto libre.

2)      Analiza las siguientes oraciones:

2.1.: Paco, mi amigo del colegio, me ha dicho que vaya a jugar a casa.

2.1.: Sabemos que la mancha de vino tinto no se quita.

2.3.: Le ordenaron: “Sal de clase”.

2.4.: Intuía que le pedirían dinero.

2.5.: Pensaba que la gente del lugar no abandonaría el pueblo.

2.6.: En la cárcel, reflexionó: “Pronto me tocará el turno a mí”.

2.7.: Me gusta que la gente sea amable conmigo.

3)      En el siguiente ejemplo, hemos introducido una proposición en el interior de otra proposición, ¿sabrías analizarla?:

“Imaginaba que me dirías que era tarde para viajar”.

4)      Pasa al estilo indirecto las siguientes oraciones:

4.1.: Gritó enfurecido: “Esto no puede seguir así”.

4.2.: Mi hermano me dijo: “Iré a esperarte a la estación”.

4.3.: El abogado defensor comentó: “El caso está difícil”.

4.4.: Continuamente pensaba: “Triunfaré”.

5)      Pasa las siguientes oraciones a estilo directo:

5.1.: Me advirtieron en mayo que tendría problemas con los exámenes finales.

5.2.: Los Guardias Civiles me dijeron que me había pasado un semáforo en rojo.

5.3.: El carnicero gritaba que tenía la carne más fresca del mercado.

5.4.: Felipe me aconsejó que te pusiera al corriente.

6)      Lee atentamente el siguiente texto de Miguel Delibes:

“Germán, el Tiñoso, levantó el dedo, ladeó la cabeza para facilitar la escucha y dijo:

-Eso que canta en ese bardal es un rendajo.

El Mochuelo dijo:

-No. Es un jilguero.

Germán, el Tiñoso, le explicó que los rendajos tenían unas condiciones cantoras tan particulares, que podían imitar los gorjeos y silbidos de toda clase de pájaros. Y los imitaban para atraerlos y devorarlos luego. Los rendajos eran pájaros muy poco recomendables, tan hipócritas y malvados.

El Mochuelo insistió:

-No. Es un jilguero. (El camino. Capítulo XIX).

Responde a las siguientes preguntas:

6.1.: ¿Cuántas oraciones hay?; ¿son simples o compuestas?

6.2.: El autor ha utilizado en el texto tanto el estilo directo como el indirecto: localízalos.

7)      En el texto de esta misma obra que hemos utilizado en los apartados anteriores, hay una frase en estilo indirecto: localízala.

8)      En el texto de Jorge Luis Borges, reproducido en la página cinco, hay una proposición sustantiva en función de Complemento Directo: localízala.

9) Conjuga los tiempos verbales que se te indican en cada verbo:

9.1. Concernir: presente de indicativo, presente de subjuntivo, pretérito perfecto de subjuntivo.

9.2. Conocer: presente de indicativo, imperativo

9.3. Crecer: presente de subjuntivo, futuro simple.

9.4. Dar: presente de indicativo, presente de subjuntivo, perfecto simple.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.2. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DIRECTO.

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.2. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DIRECTO.

Otra de las funciones propias del Sintagma Nominal si preposición es el Complemento Directo. Semánticamente el C.D. expresa una idea, objeto o hecho sobre el que recae la acción expresada por el verbo:

“Calentamos agua”.

Para localizar y comprobar la función C.D. se suele preguntar “¿QUÉ?” (¿Qué calentamos? = agua) pero ya hemos visto que no se trata de un procedimiento fiable porque puede inducirnos a cometer errores. El sistema más sencillo y seguro es la sustitución por LO/LA-S, el pronombre personal, teniendo en cuenta que la sustitución no puede alterar el significado de la oración (“Calentamos agua” / “LA calentamos”) y el pronombre debe concertar con el nombre sustituido en género y número (“LA” es femenino singular porque “agua”, el nombre sustituido es femenino singular). Debemos recordar también la posibilidad de que el C.D. activo asuma la función de Complemento Agente al pasar la oración a pasiva (“Vimos una película (CD-activo)”/ “Una película (Sujeto paciente) fue vista por nosotros”).

Como ocurría en el caso de la función Sujeto, también el CD puede desarrollarse mediante una estructura oracional utilizando el nexo transpositor “QUE”:

A: Los profesores siempre quieren que sus asignaturas no resulten aburridas.

Igual que el elemento simple, la proposición subordinada sustantiva asume la función de Sujeto Paciente en  la transformación a pasiva (“Que sus asignaturas no resulten aburridas  (Sujeto paciente) siempre es querido por los profesores”), y admite la sustitución por  un pronombre personal (Los profesores siempre LO quieren).

Para su identificación y análisis, recomendamos el mismo procedimiento que ya hemos visto para las de Sujeto:

1)      Sustituir la proposición por un pronombre (Los profesores quieren ESO).

2)      Actuar en el análisis como si se tratara de una oración simple (Los profesores (Sujeto) quieren (Verbo núcleo del predicado) ESO (pronombre CD) = Los profesores LO (Pr. CD) quieren).

O1: Los profesores quieren que sus asignaturas no resulten aburridas.

O. COMPLEJA, BIMEMBRE, ENUNCIATIVA, ACTIVA, AFIRMATIVA, TRANSITIVA.

…..SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Los profesores

……….DETERMINANTE: Los.

……….NOMBRE: Profesores.

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): quieren que sus asignaturas no resulten aburridas.

……….VERBO (núcleo): Quieren.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA INTRODUCIDA POR “QUE” (COMPLEMENTO DIRECTO). Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Sus asignaturas.

………………..DETERMINANTE: Sus.

………………..NOMBRE: Asignaturas.

……………SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): No resulten aburridas.

………………..ADVERBIO (marca oracional de negación): No.

………………..VERBO (núcleo): Resulten.

………………..ADJETIVO (Atributo): Aburridas.

O2: Que sus asignaturas no resulten aburridas es querido por los profesores.

O. COMPLEJA, BIMEMBRE, ENUNCIATIVA, PASIVA, AFIRMATIVA.

…..PROPOSICIÓN SUSTANTIVA INTRODUCIDA POR “QUE” (SUJETO PACIENTE): Que sus asignaturas no resulten aburridas… Consta de:

……….SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Sus asignaturas.

……………DETERMINANTE: Sus.

……………NOMBRE: Asignaturas.

……….SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): …no resulten aburridas.

……………ADVERBIO (marca oracional de negación): No.

……………VERBO (núcleo): Resulten.

……………ADJETIVO (Atributo): Aburridas.

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

……….VERBO (Perífrasis Pasiva): es querido

……….GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Agente): “…por los profesores”.

……………PREPOSICIÓN: Por.

……………SINTAGMA NOMINAL: …los profesores.

………………..DETERMINANTE: Los.

………………..NOMBRE: profesores.

(NOTA:  Es frecuente suprimir la conjunción anunciativa QUE en la lengua escrita, especialmente con verbos de voluntad y temor, y en textos de carácter administrativo: “Le rogó fuese a Cádiz”, “Temieron se perdiese la ocasión” (por “Le rogó que fuese a Cádiz” y “Temieron que se perdiese la ocasión”. Otras veces, puede sustituirse por NO, lo que otorga a la expresión matiz dubitativo, por ejemplo: “Temía no la denunciasen los vecinos” (por “Temía que la denunciasen los vecinos”).

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CÓRDOBA DE LOS OMEYAS. Antonio Muñoz Molina. Barcelona, Editorial Planeta, 2002.

CÓRDOBA DE LOS OMEYAS. Antonio Muñoz Molina. Barcelona, Editorial Planeta, 2002.

Es una buena obra. Si tuviera que definirla de una manera concreta, diría que es un resumen novelado de los episodios y personajes más relevantes de la Córdoba Omeya, desde su conquista hasta su devastación. Es pasear por nuestra historia, pero una historia en la que no importan tanto las fechas –sin ser imprecisa- sino el porqué y el cómo de lo que vemos, de lo que sucedió, de las vidas de los personajes que tejieron la historia, desde Abderramán I el Inmigrado al que vemos huir oculto y solo de Damasco después de la matanza de su familia, hasta Hisham II desplazado a la sombra por el gran Almanzor para acabar siendo títere y testigo mudo y prisionero de la destrucción del imperio de sus antepasados. Costumbres, como la distribución de los patios en nuestras casas; hechos, como el vacío del mihrab, o la disposición de las columnas de la mezquita; anécdotas, como el antecedente de Leonardo estrellándose contra el suelo en su intento de volar, o el antecedente legendario del bálsamo de fierabrás de don Alonso Quijano; datos impresionantes de población, de industria… la llegada del papel a occidente, la moda perdurable de los vasos de vidrio para beber… Si de cualquier libro aprendes, se aprecia la mano de un novelista en el trazo de las historias y la forma de relatarlo. Antonio Muñoz hace fácil la lectura, nos la acerca, la ambienta y nos sumerge a través de la anécdota cercana.

El libro ha vuelto a ser publicado, los acontecimientos históricos desde su publicación en 1991 hacen que adquiera un relieve interesante para comprender algunas claves del Islam que también se nos dan en el libro. «Cuando escribí sobre la Córdoba de los Omeya», cuenta Muñoz Molina, «la materia que trataba era casi secreta, se conocía muy poco sobre al-Andalus, sobre esa larga época de la historia de España. Era un tema lejano, y como mucho existía un punto de narcisismo andaluz: querían demostrar que eran también diferentes y que, un buen día, habían llegado los castellanos a destruirles una sociedad tolerante, libre, donde convivían culturas diferentes. Abusaban de ese viejo truco que ha funcionado tan bien, el de presentarse como víctimas cuando en realidad se consideran superiores. Pero ése era un asunto de escala doméstica, pequeño. No había entonces la presencia real que el mundo del islam tiene ahora en nuestras vidas: ni estaban los inmigrantes que hoy llenan nuestras ciudades, ni existía Al Qaeda. Era, además, una época de fascinación por lo oriental. Si llegas a decir que querías tratar de la época romana de Córdoba, hubieras pasado por ser de derechas. El mundo oriental, los porritos y todo aquello, entonces estaba de moda».

(http://www.elpais.com/articulo/cultura/Cordoba/civilizacion/suicida/elpepucul/20070912elpepicul_4/Tes).

En su libro nos da algunas claves para la reflexión en este sentido: “…el Islam es una teocracia en la que no existen diferencias entre la vida civil y religión” (pág. 147); “…uno de los mandamientos del Islam era el de combatir a los infieles: la guerra santa o yihad constituía una tarea tan grata a Dios como la peregrinación a la Meca o el hábito de la oración y la limosna” (pág. 233).  La cuestión queda abierta y lamentablemente palabras como “yihad” suenan después de mil trescientos años en nuestros telediarios.

En conclusión, si te gusta la historia, se trata de un libro para revivirla, pero también con claves que te ayudarán a comprender qué está pasando por el mundo.

José Carlos Aranda Aguilar

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¿VAMOS A ESCRIBIR EN ANDALUZ CON LETRAS ÁRABES?

VAMOS TODOS A ESCRIBIR EN ANDALUZ

Llega a mis manos este cartel, no sé si anunciador o conmemorativo, de una “reunión, congreso, simposio” de escritores “en andaluz”. Se celebró en Marchena los días 18 y 19 de octubre de 2008.

Con la muralla medieval de fondo, unos contertulios conversan tranquilamente. Una señora, a la izquierda, está hablando. Los demás, hasta el niño, el único sentado en el banco, la escuchan atentamente. La mayoría son personas mayores, excepto el joven que ocupa el centro de la imagen y está de frente, y el niño. La actitud es distendida, las manos a la espalda o en los bolsillos de rebecas o pantalones… o cruzadas en el pecho: una imagen que forma parte del paisaje andaluz pero que no deja de ser una alegoría de lo que me preocupa con todo este asunto de “escribir en andaluz”.

El problema me viene cuando trato de leer lo que dice la leyenda superior. Como siempre, trato de leer de izquierda a derecha empezando por la parte superior, es mi costumbre. Y lo que me encuentro es: “Hunta d´ehkritoreh en andalú”. Como la “k” es una grafía extraña e infrecuente, y la “h” es una grafía muda, me quedo parado, un poco extrañado, perplejo. Empiezo a comprender, e interpreto que la “h” debo leerla como una aspiración laríngea que no llega a ser la “j” castellana. De ahí deduzco que lo que estoy leyendo es “Junta de escritores en andaluz”.

Y tengo un problema porque no sé qué andaluz es el que tratan de representar en esas leyendas. Desde luego no el de Jaén, la tierra del “ronquío”, precisamente porque pronuncian la “j” a lo castellano, igual que sucede en toda su serranía hasta la frontera con Murcia allá por Santiago de la Espada. Lo de la “h” sustituyendo la aspiración me provoca otro problema, porque no todas las “h” escritas se pronuncian en Andalucía, ni siquiera en todas las zonas.  Creo recordar que sólo se pronuncia la “h-“ inicial cuando procede de “f-“ latina, de ahí que digamos “jacer o jaser o hacer o haser” porque tampoco en toda la comunidad se produce este fenómeno, sólo en la Andalucía occidental. Por motivos de repoblación, no se aspira esta hache ni en Jaén, ni el Granada ni en Almería. Y pongo este ejemplo porque la palabra provoca otra división regional entre seseantes, ceceantes y distinguidores; porque hay andaluces nacidos en Andalucía que pronuncian distinguiendo la “s” de la “z”, y lo hacen como lo hacían sus padres y sus abuelos y sus bisabuelos y sus chornos, todos ellos andaluces.

Otro problema me plantea eso de usar “h” para señalar la pérdida de la “s” en posición implosiva (“ehkritores”) porque, si bien la supresión de “-s” final de los plurales, es un fenómeno muy extendido, lo más destacado es la abertura de las vocales de la palabra cuando esto sucede. Lo de la aspiración ya es un fenómeno más o menos extendido y fuerte según las zonas. Las hay incluso donde no queda vestigio ni de la abertura vocálica ni de ninguna aspiración, o eso nos decía el profesor Umberto López Morales. También hay zonas –sierra de Córdoba y Jaén- donde no se pierde esta ese. ¿Qué andaluz tratan de escribir estos señores? El de Córdoba con su seseo, el de la Sevilla rural con su ceceo, el gaditano con su peculiar “ch”, ¿qué andaluz? ¿Y quién decide las grafías que representen estos peculiares sonidos? Si elegimos el seseo como norma para esta nueva escritura, ¿estaríamos llamando incultos a los andaluces ceceantes?; ¿serían incultos y poco patriotas los serranos andaluces que distinguen “s” de “c”?; ¿tendríamos que aprender, por ser andaluces, a decir y leer “jetas” por “setas”?

Hace años, el profesor Ramón Morillo afirmaba que no podíamos pensar en un andaluz, porque no existe, debíamos pensar en “hablas” andaluzas. Cada pueblo –algunos distantes sólo cuatro o cinco kilómetros- tiene su forma peculiar de hablar. Realizan unos fenómenos fonéticos, otros no; han preferido una solución frente a otra por razones que se nos escapan –sociológicas, históricas, asentamientos, repoblaciones…- y siempre se ha tenido el castellano como lengua de referencia. Por eso los andaluces escribimos en castellano, porque desde nuestra variedad, si escribiéramos en “nuestro andaluz” no nos entenderían nuestros vecinos, y me refiero a los de “al lado”, no a los castellanos, ni los catalanes o los gallegos. Esos tampoco nos entenderían.

En alguna ocasión, ha caído en mis manos un libro de esta nueva hornada de escritores, escrito en andaluz rural occidental con soluciones gráficas más o menos pintorescas. No sé decirles nada de su calidad literaria porque no lo entendí y eso que soy andaluz, cordobés, de madre sevillana y abuelos malagueños y gaditanos. Y, a pesar de eso, no lo entendí.

Quizás sea que la cultura me ha adulterado y el ser inculto sea connatural a hablar en andaluz. En ese caso, si para ser andaluz hay que hacer alarde de incultura, renuncio a mis credenciales.

Estoy orgulloso de ser andaluz. Esta tierra ha dado buena parte de los mejores escritores en lengua castellana: desde Fernando de Herrera, pasando por Góngora o Bécquer, Juan Valera o Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado o el duque de Rivas… Yo mismo hice la tesis doctoral sobre narradores andaluces del siglo XIX, pero todos ellos escribieron en castellano su andaluz. Y si algo ha caracterizado a los escritores andaluces de todas las épocas, según la profesora María José Porro, es su vocación de proyección universal, como canta nuestro himno, por otra parte. Una cosa es erradicar ese complejo “paleto” de inferioridad que tiene el andaluz por su forma de hablar –ya mencionado por don Manuel Alvar al elaborar el ALEA-, explicar que superar el registro vulgar es algo que va más allá de la fonética y afecta al léxico y a la sintaxis; explicar que el registro familiar es el idóneo para cada uno en conversaciones de ámbito restringido, o local,  y que la cultura no supone la renuncia a tu forma de hablar, sino lograr adaptarla a tu interlocutor para lograr el fin último: la comunicación… Y otra, que se anime a ser un burro, asociar ser andaluz a la vulgaridad y el vulgarismo.

Por último, me preocupa otro detalle de este cartel: el libro abierto sobre el que se desliza una pluma que escribe de derecha a izquierda en símbolos “árabes”. El libro ocupa el centro mismo del logotipo formado por los círculos concéntricos donde podemos leer la convocatoria. ¿Qué quiere sugerir este pequeño detalle? Desde luego, la cultura andaluza debe entenderse en relación con la árabe, no en balde vivieron por estas tierras más de cinco siglos. Pero Córdoba fue la capital del imperio romano en la Bética durante más siglos todavía, a lo que hay que añadir los dos siglos de dominación visigoda y los cinco o siete siglos que hace que formamos parte de España por la expansión castellana. Limitar nuestra identidad a la época árabe es empobrecernos, es renunciar u olvidar todo aquello que civilización tras civilización, también los árabes, han ido depositando entre nosotros. Por eso, no entiendo ese reduccionismo cuando escribimos en letras latinas heredadas de Roma en una lengua romance traída al sur por castellanos y leoneses durante la Reconquista. ¿A quién se le habrá ocurrido identificar escritores andaluces o “en andaluz” con escribir en árabe? Y ahora pienso en una noticia de última hora según la cual parece que el Presidente de la Junta de Andalucía ha presentado un proyecto de ley para invertir entre 2500 millones de euros y 5000 millones en poner el árabe como segunda lengua en los centros de enseñanza de Andalucía ¿Qué significa esto? ¿No sería un enorme despropósito en tiempos como estos?

Desde mi humilde opinión, creo que lo peculiar de Andalucía no es tanto su fonética, tan dispar, como su creatividad, su capacidad de concebir imágenes, requiebros y, sobre todo, su ritmo más rápido, trepidante, respecto al castellano. Me encantan esos vocablos que perviven entre nosotros y poco a poco van perdiéndose –mejor “alfombra” que “tapiz”, me duele que se marche silencioso el “alfayate”o que la “algofifa” (aljofifa) deje de pronunciarse con ese verbo tan ecijano “algofifar” (aljofifar) con el que entregan la vivienda nueva ya limpia; mejor la “aceituna” que la “oliva”… y tantas otras-, esos arcaímos conservados inopinadamente como la aspiración de la “f-“ (¿qué has jecho? –factum-) o el uso de “ser” como auxiliar en construcciones condicionales (No me fueses llamado)… De ahí a tratar de inventar un “andaluz” con una transcripción ortográfica propia hay un abismo. Creo que es una tarea inútil por no emplear adjetivos más duros. Apoyar ese proyecto desde la Administración pública, un despilfarro. Pero como me dijo alguien en una ocasión… «¡Deja eso para los que entienden!». ¡Ah, bueno!

José Carlos Aranda

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.1. (ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE SUJETO).

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 6.1.

ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS EN FUNCIÓN DE SUJETO.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

La función de Sujeto es desempeñada en la estructura oracional por un nombre, pronombre o Sintagma Nominal (sin preposición). A través de la conjunción anunciativa “QUE” podemos introducir una estructura oracional funcionando como sujeto de su oración. Veamos algunos ejemplos:

O1: Me gustaría que vinieras a casa.

ORACIÓN COMPLEJA, BIMEMBRE, ENUNCATIVA, AFIRMATIVA, MEDIA que consta de:

…..PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (SUJETO): que vinieras a casa

……….SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): elíptico (2ª persona del singular)

……….SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

……………VERBO (núcleo): vinieras

……………GRUPO PREPOSICIONAL (C.C. LUGAR):

………………..PREPOSICIÓN: a

………………..SINTAGMA NOMINAL:

……………………NOMBRE: casa.

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): me gustaría.

……….PRONOMBRE (C. INDIRECTO): me

……….VERBO (núcleo): gustaría.

O2: Que fuera amable en la fiesta resultó agradable.

ORACIÓN COMPLEJA, BIMEMBRE, ENUNCIATIVA, AFIRMATIVA, ATRIBUTIVA, que consta de:

…..PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (SUJETO) que fuera amable en la fiesta.

……….SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): elíptico (3ª persona del singular).

……….SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): fuera amable en la fiesta.

……………VERBO (núcleo): fuera.

…………… ADJETIVO (ATRIBUTO): amable.

……………GRUPO PRESPOSICIONAL (C.C. LUGAR): en la fiesta.

………………..PREPOSICIÓN: en.

………………..SINTAGMA NOMINAL: la fiesta.

…………………….DETERMINANTE: la.

…………………….NOMBRE: fiesta.

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO): resultó agradable.

……….VERBO (núcleo): resultó.

……….ADJETIVO (ATRIBUTO): agradable.

La cuestión que nos planteamos ahora es cómo reconocemos la proposición sustantiva en función de Sujeto. Si equivale a un nombre, podremos sustituirla por un nombre o un pronombre sin que se altere la estructura oracional. Para comprobarlo, vamos a usar el pronombre demostrativo “ESO”:

Me gustaría que vinieras a casa” = “Me gustaría ESO

Y ahora podemos proceder como si se tratara de una oración simple. Si ponemos el pronombre en plural, observamos que el verbo también pasa a plural:

Me gustaría eso”  pero “Me gustaríaN esoS

Al pasar el pronombre al plural, hemos obligado a pasar el verbo a plural para concertar con él. Eso nos demuestra que está actuando como Sujeto de ese verbo.

Un error muy frecuente en el aprendizaje es aprender a identificar el sujeto preguntando “¿QUIÉN?” al verbo. Este procedimiento nos resulta útil en bastantes casos, pero no en todos. Cuando lo utilices, recuerda que debes siempre realizar la prueba de concordancia del verbo, así no fallaremos en casos como éste donde el sujeto responde a la pregunta “¿QUÉ?” (ocurre siempre que el sujeto es objeto: ¿QUÉ me gustaría? = ESO, por eso preguntar “QUIÉN” no es fiable).

Antes de pasar al apartado de ejercicios, recuerda que las Proposiciones Sustantivas en función de Sujeto son especialmente frecuentes en dos estructuras:

1)      Verbo Copulativo + Adjetivo (ATRIBUTO) + PROP. SUSTANTIVA (SUJETO): Es (Verbo Copulativo) bueno (Adjetivo Atributo) que el hombre esté solo (Prop. Sust. SUJETO).

2)      Pronombre (C. INDIRECTO) + Verbo de sentimiento + PROP. SUSTANTIVA (SUJETO): Me (Pr. CI) gusta (V. gusto, apetencia, sentimiento) que seáis puntuales (Prop. Sust. SUJETO)

EJERCICIOS PRÁCTICOS:

1)      En las siguientes oraciones hemos mezclado oraciones simples y oraciones complejas para que veáis la similitud de la estructura. Trata de analizarlas morfosintácticamente:

……….1.1. Le gustan los coches de carreras.

……….1.2. Le gusta que le salgan bien las cosas.

……….1.3. Nos agradan las personas divertidas.

……….1.4. Nos agrada que se hagan fiestas.

……….1.5.¿Es bueno compartir?

……….1.6. No es bueno que el hombre esté solo.

……….1.7. Te interesa la política.

……….1.8. Te interesa que te den las vacaciones en agosto.

2)      Realiza la prueba de concordancia para la identificación del Sujeto en todos y cada uno de los ejemplos anteriores.

3)      Entre las siguientes oraciones, hay una compleja por una Proposición Sustantiva en función de Sujeto. Localízala y analízala morfosintácticamente:

……….3.1. Estoy que trino.

……….3.2. Lo deprimía la idea de que podía estar solo.

……….3.3. El libro que me regalaron es interesante.

……….3.4. Dame dinero para que pague la matrícula.

……….3.5. Me entristece mucho que discutamos continuamente.

……….3.6. Te pido que no vuelvas por aquí.

……….3.7. Cuando lo encuentre, podré descansar.

……….3.8. Las olas, que eran muy altas, arrastraban a los bañistas.

……….3.9. He acabado mis deberes, así que me voy a la calle.

……….3.10. Como no vimos a nadie conocido, nos vinimos de la fiesta.

……….3.11. No te lo diría si no estuviese seguro.

……….3.12. Cuando llegue mi turno, llámame.

……….3.13. Te lo explicaré para que lo comprendas mejor.

……….3.14. A pesar de que es tonto, saldré con él el sábado.

4)      Entre las siguientes oraciones se nos ha vuelto a deslizar alguna que otra compleja por una Proposición Sustantiva en función de Sujeto. Haz lo mismo que en el ejercicio anterior.

……….4.1. Me siento satisfecho de que hayas vuelto.

……….4.2. Te avisó de que volvería tarde.

……….4.3. Sabíamos que ese sería el resultado.

……….4.4. Mis compañeros están que se mueren de envidia.

……….4.5. Le complacía que le pidieran favores.

……….4.6. Mis padres llamaron para que supiéramos cuándo regresaban.

……….4.7. Es imposible que te hayas enterado ya.

……….4.8. Se conforma con que cada uno cumplamos nuestras obligaciones.

……….4.9. No es cierto que tengas miedo.

……….4.10. Me temo que sea tarde.

……….4.11. Los clientes vienen a que les solucionemos sus problemas.

……….4.12. En el futuro será muy útil que sepas programar un ordenador.

……….4.13. El miedo a que lo pillaran copiando le ponía las orejas coloradas.

5)      En el texto de Jorge Luis Borges, hay dos oraciones complejas en las que aparecen sendas Proposiciones Sustantivas en función de Sujeto. Localízalas y analízalas. Sigue los siguientes pasos:

1.1.  Localiza y subraya los “QUE” que aparecen en el texto.

1.2.  Sustituye la estructura oracional que introducen por un pronombre (“ESO”).

1.3.  Prueba a cambiar de número el pronombre y observa si el verbo cambia de número obligado por él.

6: Conjuga los siguientes tiempos verbales:

6.1. Bendecir: presente de indicativo, pretérito perfecto simple y condicional simple.

6.2. Caer: presente de subjuntivo, presente de indicativo y perfecto simple.

6.3. Cocer: presente de subjuntivo, presente de indicativo y pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo.

6.4. Colgar: presente de subjuntivo, pretérito imperfecto de subjuntivo, imperativo.

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