CARTA A MIS ALUMNOS. IES EL TABLERO CURSO 2010-11.

A mis alumnos del IES El Tablero, a esta promoción entrañable de la que tanto trabajo me costará separarme.

padre e hijo

“Soy un maestro, nací en el instante en que surgió una pregunta de la boca de un niño. He sido muchas personas en muchos lugares: Sócrates animando a los jóvenes de Atenas a descubrir nuevas ideas a través de las preguntas, Séneca invitando a la serenidad austera, y Saussure mirando más allá de lo inmediato para comprender los sistemas, y Machado sintiendo el amor en la añoranza y en la ausencia con acento francés, y Unamuno angustiado, y Lorca, a veces desgarrado y a veces travieso, y Sepúlveda mirando el arco iris entre la lluvia en la selva, y Buero rebelándome contra todo…, y Darío al son de un vals en jardines versallescos contemplando el reflejo de la pálida luna en el surco hendido por un cisne en el lago de azur… y Arrabal gritando contra la guerra… y Sénder, y Juan Ramón, y… ¿qué sé yo cuántos ecos vivos resuenan a través de mí por mis palabras?

Pero soy también aquellos cuyos nombres y rostros se olvidaron para siempre, y, sin embargo siguen vivos en sus lecciones, y en su carácter, y en todos y cada uno de los que bebieron de ellos en un momento de sus vidas.

He llorado de alegría en las bodas de mis antiguos alumnos, he reído con regocijo en el nacimiento de sus hijos, y he permanecido con la cabeza inclinada por el dolor y la confusión en las tumbas cavadas demasiado pronto para cuerpos demasiado jóvenes.

En el transcurso de un día me habéis pedido que sea actor, amigo, enfermero, confidente, médico, entrenador, prestamista, taxista, psicólogo, político, defensor de la fe… Pero nada os he enseñado, porque habéis aprendido vosotros por vosotros mismos, con vuestro esfuerzo, con vuestras dudas. Yo solo he sido un espejo en el que miraros para reconoceros,  y sé que se necesitará el mundo entero para decirte quién eres. Y que empezarás a adivinarlo cuando unos ojos se miren en los tuyos buscando un espejo en el que mirarse.

Soy una paradoja, lo sé. Hablo más alto cuanto más escucho. Mis más grandes regalos son aquellos que recibo de cada uno de vosotros. La riqueza material no es una de mis metas, pero soy un buscador de tesoros a tiempo completo. Busco nuevas oportunidades para que vosotros podáis usar vuestros talentos, esos talentos que se hallan ocultos tras la inseguridad en la autoderrota. Y que, a veces, solo yo adivino detrás de tanta confusión adolescente para mostrarlos a tus ojos.

Soy el más afortunado de todos quienes trabajan: a un médico se le permite traer una vida en un momento mágico. A mí se me permite que esa vida renazca día a día, clase a clase, con nuevas preguntas, ideas que traen nuevas realidades, nuevos amigos. Un arquitecto sabe que si construye con cuidado, su estructura puede permanecer por siglos. Un maestro sabe que si construye con amor y verdad, aquello que construye durará para siempre.

Soy un guerrero que batalla diariamente contra la presión de los amigos, de la negatividad, del temor, de la conformidad, de los prejuicios, de la ignorancia y de la apatía. Pero tengo grandes aliados: la inteligencia, la curiosidad, el apoyo de los padres, la individualidad, la creatividad, la fe, el amor y la risa. Todos ellos me ayudaron a levantar la bandera con su apoyo insuperable.

¿Y a quién tengo que agradecer esta maravillosa vida que tengo la suerte de experimentar? A vuestros padres que me han concedido el gran honor de confiarme su mayor contribución a la eternidad: vosotros, sus hijos.

Tengo un pasado rico en sentimientos y recuerdos. Tengo un presente apasionado de aventuras y entretenimiento. Un futuro desafiante que descubrir detrás de cada nuevo rostro que con los ojos dilatados me contempla cada año al entrar serio en clase, con la chaqueta, con la corbata, con la cartera… con la primera lección dispuesta: si eres capaz de ver más allá de las apariencias, te espera una aventura maravillosa que vivir en cada día de tu vida.

 

Soy un maestro…, vuestro maestro, y doy gracias a Dios por eso todos los días”.

 

                                                           Siempre os llevaré, a todos, en el corazón; por eso no os diré adiós, solo “hasta luego” porque me tendréis en vuestro recuerdo, pero también en un blog, o en un libro en vuestra biblioteca esperando pacientemente a que un día os apetezca abrirlo para reencontrarme entre sus páginas, o a vuestro lado, cualquier ocaso en cualquier primavera, descomponiendo los matices de un atardecer con el susurro de Manuel Machado.

José Carlos Aranda Aguilar (inspirado en John W. Shclatter).

Publicado en OPINIÓN | 10 comentarios

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10.3: ORACIONES SUBORDINADAS CONDICIONALES.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10.3: ORACIONES SUBORDINADAS CONDICIONALES.-

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

A través de las oraciones subordinadas condicionales expresamos una «condición» que consideramos imprescindible para que se cumpla lo expresado en la oración principal. Por ejemplo: «Si me llamas por teléfono, iré»; la acción significada por la oración subordinada (llamar por teléfono) es considerada necesaria para que lo expresado en la oración principal (ir) se cumpla.

Es muy frecuente que sea la oración subordinada la que encabece el enunciado, como ha ocurrido en el ejemplo anterior, de ahí que se denomine «apódosis»; mientras que a la principal situada detrás la denominamos «protasis».

El nexo más utilizado es «si», pero podemos utilizar muchos procedimientos: «a condición de que», «como», «cuando», «en el supuesto de que», «en el caso de que», «siempre que», «con tal (de) que», etc.

Por ejemplo: «Haré el encargo a condición de que nunca me pidas otro favor», «Como sigas llorando, no te escucharé», «Cuando el río suena, agua lleva»; «Ganará el pleito en el supuesto de que presentara la instancia en el momento oportuno»; «Iré a tu despacho en el caso de que esté dispuesto a recibirme»; «Aceptaré el contrato siempre que tú vengas primero»; «Con tal de que me dejen tranquilo soy capaz de cualquier cosa».

La lista de nexos se podría ampliar bastante más, pero no hay que asustarse. Lo importante es que todos ellos resulten sustituibles por «si» sin alterar el significado de la oración. Observemos: «Haré el encargo si nunca me…»; «Si sigues llorando, no te…»; «Si el río suena…»; «Si presentó la instancia en el momento…»; «Si está dispuestos a recibirme…», etc. De todas formas, hemos de tener cuidado porque algunos de los nexos que hemos visto introducir las oraciones condicionales han sido ya estudiados en otros capítulos («como», por ejemplo, fue visto en las proposiciones circunstanciales modales, en las adverbiales de relativo y en las comparativas), de ahí que debamos intentar sustituir por «si» y comprobar que el significado global de la oración no varía. También el nexo «si» lo vimos como transpositor de las proposiciones sustantivas en función de complemento directo cuando éstas eran interrogativas indirectas totales, pero entonces explicamos la forma de diferenciarlo -repasar esa entrada en caso de duda-.

Algunas expresiones pueden tener valor condicional. Por ejemplo:

1. «De + Infinitivo»: «DE SABERLO (si lo hubiera sabido), lo hubiera contestado».

2. «Gerundio»: «Estudiando con mucho afán (si estudia con mucho afán), llegará a cualquier parte».

3. «Participio»: «Atosigado por tus preguntas (si lo atosigas con tus preguntas), no te responderá».

4. «Con + sintagma nominal + oración en condicional»: «Con unos padres ricos (si tuviera unos padres ricos) también yo me permitiría esos lujos»; «Con que estudiaras un poco (si estudiaras un poco) sería suficiente».

Algunas de estas expresiones podrían ser analizadas como complementos circunstanciales (2 y 4), otras como atributo o complemento predicativo (3), otras, en cambio, presentan un valor netamente condicional (1, 4b); pero como acabamos de ver todas admiten el significado condicional sin alterar el sentido de la oración.

PRÁCTICAS:

ORACIÓN 1: «Si me llamas por teléfono, iré».

Oración compuesta por una oración principal («iré») de la que depende una oración subordinada condicional («si me llamas por teléfono») a través de la conjunción «si». Consta de:

Oración principal: «iré». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): iré. Consta de:

……….VERBO (núcleo): iré.

Oración subordinada condicional: «si me llamas por teléfono». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): me llamas por teléfono. Consta de:

……….PRONOMBRE (complemento directo): me.

……….VERBO (núcleo): llamas.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de modo): por teléfono. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: por.

……………SINTAGMA NOMINAL: teléfono. Consta de:

………………..NOMBRE (núcleo): teléfono.

ORACIÓN 2: «Haré el encargo a condición de que nunca me pidas otro favor».

Oración compuesta por una oración principal («Haré el encargo») y una oración subordinada condicional («a condición de que nunca me pidas otro favor») a través de la locución conjuntiva «a condición de que». Consta de:

Oración principal: «Haré el encargo». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): haré el encargo. Consta de:

……….VERBO (núcleo): haré.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): el encargo. Consta de:

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE (núcleo): encargo.

Oración subordinada: «a condición de que nunca me pidas otro favor». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, negativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): nunca me pidas otro favor. Consta de:

……….ADVERBIO (complemento circunstancial de tiempo y marca de negación oracional): nunca.

……….PRONOMBRE (complemento indirecto): me.

……….VERBO (núcleo): pidas.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): otro favor. Consta de:

……………DETERMINANTE: otro.

……………NOMBRE (núcleo): favor.

ORACIÓN 3: «Como sigas llorando, no te escucharé».

Oración compuesta por una oración principal («No te escucharé») y una oración subordinada condicional («como sigas llorando») a través del nexo «como». Consta de:

Oración principal: «no te escucharé». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, negativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): no te escucharé. Consta de:

……….ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

……….PRONOMBRE (complemento directo): te.

……….VERBO (núcleo): escucharé.

Oración subordinada: «como sigas llorando«. Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): sigas llorando. Consta de:

……….VERBO (núcleo: perífrasis de gerundio): sigas llorando.

ORACIÓN 4: «Cuando el río suena, agua lleva».

Oración compuesta por una oración principal («agua lleva») de la que depende una oración subordinada condicional («cuando el río suena») a través del nexo «cuando». Consta de:

Oración principal: «agua lleva». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): agua lleva.

……….VERBO (núcleo): lleva.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): agua. Consta de:

……………VERBO (núcleo): agua.

Oración subordinada: «cuando el río suena». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el río. Consta de:

……….DETERMINANTE: el.

……….NOMBRE (núcleo): río.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): suena. Consta de:

……….VERBO (núcleo): suena.

ORACIÓN 5: «Ganará el pleito en el supuesto de que presentara la instancia en el momento oportuno».

Oración compuesta por una principal («ganará el pleito») de la que depende una oración subordinada condicional («en el supuesto de que presentara la instancia en el momento oportuno») introducida a través de la locución «en el supuesto de que». Consta de:

Oración principal: «ganará el pleito». Por su estructura es una oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): ganará el pleito. Consta de:

……….VERBO (núcleo): ganará.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): el pleito. Consta de:

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE (núcleo): pleito.

Oración subordinada condicional: «presentara la instancia en el momento oportuno». Por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): presentara la instancia en el momento oportuno. Consta de:

……….VERBO (núcleo): presentara.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): la instancia. Consta de:

……………DETERMINANTE: la.

……………NOMBRE (núcleo): instancia.

………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de tiempo): en el momento oportuno. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: en.

……………SINTAGMA NOMINAL: el momento oportuno. Consta de:

………………..DETERMINANTE: el.

………………..NOMBRE (núcleo): momento.

…………………ADJETIVO: oportuno.

EJERCICIOS:

1. Invéntate tres ejemplos de subordinadas condicionales introducidas por «si» y otros tres de proposiciones sustantivas intrerrogativas indirectas totales.

2. Invéntate una oración condicional introducida por «como» y ponla junto a una subordinada comparativa, una proposición circunstancial de modo y una proposición adverbial de relativo introducidas por el mismo nexo.

3. Invéntate un ejemplo de condicional introducida por «cuando» y ponlo junto a una proposición circunstancial de tiempo y a una proposición adverbial de relativo introducidas por el mismo nexo.

4. Analiza las siguientes oraciones:

4.1 Dejé el cuarto como me lo había encontrado cuando llegué.

4.2 Con que me hubieras preguntado si tenía el dinero, te hubieras ahorrado muchas tribulaciones.

4.3 Me gusta cómo trabaja porque se esmera cuando le das tiempo.

5. Analiza el siguiente texto:

«Me marché hasta las casas por tratar de olvidar; en el camino me encontré a mi hermana -que por entonces andaba por el pueblo-, le conté lo que pasó y tal odio hube de ver en sus ojos que me dio por cavilar en que había de ser mal enemigo; me acordé, no sé por qué sería, de El Estirao, y me reía de pensar que alguna vez mi hermana pudiera ponerle aquellos ojos…» (Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte)

6. Di que clases de perífrasis son las siguientes: «hubieron de acudir», «acababa de llegar», «íbamos a subir», «estábamos estudiando». «fue recibido».

7. Conjuga los siguientes tiempos del verbo «prever»: pretérito perfecto simple, pasado anterior, imperativo presente, pretérito imperfecto de subjuntivo.

8. Compón la familia léxica de «olvidar».

9. Realiza el campo semántico de «enemigo».

10. Transforma a la voz pasiva las siguientes oraciones: «Los enemigos de César rompieron el cerco de las tropas», «En la panadería, hacían el pan todos los días», «Las ruedas las cambiaban cada dos años».

11. Explica la diferencia entre estilo indirecto y estilo indirecto libre y pon un ejemplo.

12. Di qué función sintáctica desempeñan los pronombres en negrita del texto.

Publicado en EJERCICIOS DE SINTAXIS, SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA | 31 comentarios

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10.2: ORACIONES SUBORDINADAS CONSECUTIVAS:

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10.2: ORACIONES SUBORDINADAS CONSECUTIVAS.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Si las oraciones coordinadas ilativas expresaban, en la segunda oración, la consecuencia de lo expuesto en la primera, las oraciones subordinadas consecutivas también expresan una consecuencia de lo dicho en la oración principal. La única diferencia entre ambas es el matiz de «intensidad» presente en las subordinadas y que se manifiesta mediante la presencia de partículas intensivas («tal», «tanto», «tan», etc.). Los nexos en las oraciones subordinadas incorporan dos elementos de los cuales uno de ellos aporta matiz intensivo y el otro actúa conjunción y solo los vamos a encontrar relacionando oraciones y no palabras o grupos de palabras. No obstante estas diferencias, insistimos en que buena parte de las gramáticas al uso no consideran esta distinción e incluyen «ilativas» y «consecutivas» bajo un mismo epígrafe, el de subordinadas consecutivas.

Ya hemos visto que la clave está en la intensificación. Si lo que intensificamos es una cualidad, utilizaremos la partícula intensiva «tal», por ejemplo:

ORACIÓN: «Le dio tales golpes que comenzó a sangrar»

Oración compuesta por dos oraciones: O1 «le dio tales golpes» y O2 «comenzó a sangrar». O2 actúa como oración subordinada consecutiva de O1, oración principal, a través del nexo «tales…que». Consta de:

Oración 1: «le dio tales golpes».

Oración principal, por su estructura, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): le dio tales golpes. Consta de:

……….PRONOMBRE (complemento indirecto): le.

……….VERBO (núcleo): dio.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): tales golpes. Consta de:

……………DETERMINANTE (primer término del nexo subordinado. Partícula intensiva): tales.

……………NOMBRE (núcleo): golpes.

Oración 2: «comenzó a sangrar».

Oración subordinada, por su estructura simple, enunciativa, bimembre, afirmativa e intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): comenzó a sangrar. Consta de:

……….VERBO (núcleo: perífrasis verbal de infinitivo): comenzó a sangrar.

Si lo que intensificamos es la cantidad, utilizamos la partícula intensiva «tanto». Por ejemplo:

ORACIÓN: «Comí tanto que creí que iba a reventar».

Oración compuesta; consta de O1 «Comí tanto» y O2 «creí que iba a reventar». O2 actúa como oración subordinada consecuntiva de O1, oración principal, a través del nexo «tanto…que». Veámoslas:

Oración 1: «Comí tanto».

Oración principal; por su estructura simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

.….SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): comí tanto. Consta de:

……….VERBO (núcleo): comí.

……….PRONOMBRE (actúa como primer término intensivo del nexo consecutivo): tanto.

Oración 2: «creí que iba a reventar».

Oración subordinada consecuntiva. Por su estructura es una oración compuesta en cuyo predicado se haya integrada una proposición sustantiva en función del complemento directo («…que iba a reventar»). Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): creí que iba a reventar. Consta de:

……….VERBO (núcleo): creí.

……….PROPOSICIÓN SUBORDINADA SUSTANTIVA (complemento directo; introducida por el transpositor «que»): «iba a reventar». Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado): iba a reventar. Consta de:

………………..VERBO (núcleo: perífrasis de infinitivo): iba a reventar.

Cuando el término en el que recae la intensificación es un adjetivo o un adverbio, utilizamos la partícula intensiva «tan», como sucede en el ejemplo siguiente:

ORACIÓN: «Era tan alto que parecía una torre».

Oración compuesta por O1: «Era tan alto» y O2 «parecía una torre». O2 está actuando como oración subordinada consecutiva de O1, oración principal, a través del nexo «tan… que». Veámoslas:

Oración 1: «Era tan alto».

Oración principal; por su estructura, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): era tan alto. Consta de:

……….VERBO (núcleo copulativo): era.

……….GRUPO ADJETIVAL (atributo): tan alto. Consta de:

……………ADVERBIO (partícula intensiva, primer término del nexo consecutivo): tan.

……………ADJETIVO: alto.

Oración 2: «parecía una torre».

Oración subordinada consecutiva de O1. Por su estructura, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): parecía una torre. Consta de:

……….VERBO (núcleo copulativo): parecía.

……….SINTAGMA NOMINAL (atributo): una torre. Consta de:

……………DETERMINANTE: una.

……………NOMBRE (núcleo): torre.

Cuando lo que intensificamos es la acción misma expresada por el predicado, utilizamos la partícula intensiva «tanto»; es lo que ocurre en el ejemplo «Corrió tanto que cayó desmayado». Veamos cómo se analiza:

ORACIÓN: «Corrió tanto que cayó desmayado».

Oración compuesta por O1 «»corrió tanto» y O2 «cayó desmayado». O2 actúa como oración subordinada consecutiva de O1, oración principal, a través del nexo «tanto que». Veámoslas:

Oración 1: «corrió tanto».

Oración principal; por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa e intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): corrió tanto. Consta de:

……….VERBO (núcleo): corrió.

……….ADVERBIO (término intensivo, primer elemento del nexo consecutivo): tanto.

Oración 2: «cayó desmayado».

Oración subordinada consecutiva de O1. Por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, semiatributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): cayó desmayado. Consta de:

……….VERBO (núcleo): cayó.

………PARTICIPIO (complemento predicativo): desmayado.

La partícula intensiva puede aparecer pospuesta cuando lo que se pondera es un sustantivo, y también puede omitirse como sucede en los siguientes ejemplos: «Agarró un resfriado tal que estuvo una semana en la cama» o » Actuó con un aplomo que sorprendió a los presentes». Veamos cómo se analizarían:

ORACIÓN: «Agarró un resfriado tal que estuvo una semana en la cama»

Oración compuesta por O1 «Agarró un resfriado tal» y O2 «estuvo una semana en la cama». O2 actúa como oración subordinada consecutiva de O1, oración principal, a través del nexo «tal que». Veámoslas:

Oración 1: «Agarró un resfriado tal»

Oración principal; por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): agarró un resfriado tal. Consta de:

……….VERBO (núcleo): agarró.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): un resfriado tal. Consta de:

……………DETERMINANTE: un.

……………NOMBRE (núcleo): resfriado.

……………DETERMINANTE (actúa como partícula intensiva, primer elemento del nexo consecutivo): tal.

Oración 2: «estuvo una semana en la cama».

Oración subordinada consecutiva; por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa e intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): estuvo una semana en la cama. Consta de:

……….VERBO (núcleo): estuvo.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento circunstancial de cantidad): una semana. Consta de:

……………DETERMINANTE: una.

……………NOMBRE (núcleo): semana.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en la cama. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: en.

……………SINTAGMA NOMINAL: la cama. Consta de:

………………..DETERMINANTE: la.

……………….NOMBRE (núcleo): cama.

O simplemente omitirse:

ORACIÓN: «Actuó con un aplomo que sorprendió a los presentes».

Oración compuesta de O1 «Actuó con un aplomo» y O2 «sorprendió a los presentes». O2 actúa como oración subordinada consecutiva de O1, oración principal, mediante el nexo de relación «(tal) que». Consta de:

Oración 1: «Actuó con un aplomo».

Oración principal; por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): actuó con un aplomo. Consta de:

……….VERBO (núcleo): actuó.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de modo): con un aplomo. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: con.

……………SINTAGMA NOMINAL: un aplomo. Consta de:

………………..DETERMINANTE: un.

………………..NOMBRE (núcleo): aplomo.

Oración 2: «sorprendió a los presentes».

Oración subordinada consecutiva. Por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): sorprendió a los presentes. Consta de:

……….VERBO (núcleo): sorprendió.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (complemento directo): a los presentes. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: a.

……………SINTAGMA NOMINAL: los presentes. Consta de:

………………..DETERMINANTE: los.

………………..NOMBRE (núcleo): presentes.

 

Otros nexos y fórmulas que pueden introducir oraciones subordinadas consecutivas son:

«De tal modo que», «hasta tal punto que», «si… que…» en algunas secuencias, etc.

ORACIÓN: «Organizó el asalto de tal modo que no lo descubrieron» (= tan bien que…)

Oración compuesta de O1: «Organizó el asalto» y O2 «no lo descubrieron. O2 está actuando como oración subordinada consecutiva de O1, oración principal, a través del nexo «de tal modo que». Consta de:

Oración 1: «Organizó el asalto». Oración principal, por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): organizó el asalto. Consta de:

……….VERBO (núcleo): organizó.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): el asalto. Consta de:

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE (núcleo): asalto.

Oración 2: «no lo descubrieron». Oración subordinada consecutiva; por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, negativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de plural).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): no lo descubrieron. Consta de:

……….ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

……….PRONOMBRE: lo.

……….VERBO (núcleo): descrubrieron.

 

ORACIÓN: «Perdió el control hasta el punto de que tuvieron que ponerle una camisa de fuerza.

Oración compuesta de O1: «Perdió el control» y O2: «tuvieron que ponerle una camisa de fuerza». O2 actúa como oración subordinada consecutiva de O1, oración principal, a través del nexo «hasta el punto de que». Consta de :

Oración 1: «Perdió el control». Oración principal; por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): perdió el control. Consta de:

……….VERBO (núcleo): perdió.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): el control. Consta de:

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE (núcleo): control.

Oración 2: «tuvieron que ponerle una camisa de fuerza». Oración subordinada consecutiva; por su estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa y transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): «tuvieron que ponerle una camisa de fuerza». Consta de:

……….VERBO (núcleo: perífrasis de infinitivo «tener + inf.»): tuvieron que poner.

……….PRONOMBRE (complemento indirecto): le.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): una camisa de fuerza. Consta de:

……………DETERMINANTE: una.

……………NOMBRE (núcleo): camisa.

……………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de fuerza. Consta de:

………………..PREPOSICIÓN: de.

………………..SINTAGMA NOMINAL: fuerza. Consta de:

…………………….NOMBRE (núcleo): fuerza.

Matiz consecutivo tiene también la construcción «si… que…» en ejemplos del tipo: «Si se esforzará que aprobó incorporándose dos meses más tarde» (Se esforzó tanto que…)

EJERCICIOS:

1. Construye una oración en la que aparezcan dos proposiciones circunstanciales.

2. ¿Qué palabras utilizamos para sustantivar?; ¿podrías poner tres ejemplos de sustantivación?

3. Tanto las oraciones subordinadas comparativas como las subordinadas consecutivas utilizan partículas intensivas en los nexos, sin embargo no podemos confundirlas, ¿por qué? (esta pregunta no la hallarás en la teoría; debes hacer un cuadro con los nexos comparativos y otro con los consecutivos y tratar de dar la respuesta).

4. Analiza las siguientes frases:

4.1 Siguió los planes como su capitán había previsto antes de caer en el asalto de la colina.

4.2 Tenía la obsesión de que nunca tendría un hijo cuyas risas alborotasen el perpetuo silencio de aquella casa.

4.3 Me gusta más el que es liso que el que tiene dibujos en la delantera.

4.4 Siguió su camino hasta que escuchó detrás de él una voz que le gritó: «Detente».

4.5 La calidad del tejido se aprecia en que su tacto es más suave, lava mejor y dura más tiempo.

5. Analiza el siguiente texto de Pío Baroja:

«En el patio interior los cuartos costaban mucho menos que en el grande; la mayoría eran de veinte y treinta reales; pero los había de dos y tres pesetas al mes: chiscones y oscuros, sin ventilación alguna, construidos en los huecos de las escaleras y debajo del tejado.

En otro clima más húmedo, la Corrala hubiera sido un foco de infección; el viento y el sol de Madrid, ese sol que saca ronchas en la piel, se encargaba de desinfectar aquella madriguera» (La busca).

Publicado en EJERCICIOS DE SINTAXIS, SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA | 8 comentarios

LA BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL EN MARCHA

CULTURA PARA BIBLIOFILOS Y DOCUMENTALISTAS, CURIOSOS E INTELECTUALES, PARA TODOS: LA BIBLIOTECA DIGITAL MUNDIAL

Se ha puesto a disposición de todos los internautas la «WDL», la Biblioteca Digital Mundial. Es una auténtica joya por los documentos que en ella se insertan y por la proyección futura que puede tener.
La dirección es www.wdl.org
Aquí encontraréis reunidos mapas, textos, fotografías, grabaciones, películas… de todas las épocas. Se explican en siete idiomas las joyas y reliquias culturales de buena parte de las bibliotecas del planeta, aunque la aportación es desigual, no cabe duda de que ya está en marcha el mayor proyecto documentalista de la historia de la humanidad. Los documentos que se insertan tienen un valor «patrimonial» para permitir apreciar y conocer mejor las diferentes culturas del mundo.
Hay documentos en más de 50 idiomas. Entre los más antiguos, algunos códices precolombinos aportados por México y los primeros mapas de América dibujados por Diego Gutiérrez para el Rey de España en 1562, por ejemplo; o el Hyakimanto darani, un documento en japonés del año 764, considerado el primer texto impreso de la historia.  Un relato de los aztecas que constituye la primera mención del «Niño Jesús» en el Nuevo Mundo; trabajos de científicos árabes desvelando el  misterio del álgebra; huesos utilizados como oráculos y estelas chinas; la Biblia de Gutemberg; antigüas fotos latinoamericanas de la  Biblioteca Nacional de Brasil y la célebre Biblia del Diablo, del siglo XIII, de la Biblioteca Nacional de Suecia.
Cada joya de la cultura universal aparece acompañada de una breve explicación de su contenido y su significado. Los documentos fueron escaneados e incorporados en su idioma original, pero las  explicaciones aparecen en siete lenguas, entre ellas EL ESPAÑOL (el segundo idioma más hablado del planeta).
La biblioteca comienza con unos 1200 documentos, pero ha sido pensada para recibir un número ilimitado de textos, grabados, mapas, fotografías e ilustraciones.
El acceso es gratuito y los usuarios pueden ingresar directamente por la Web , sin necesidad de registrarse.
Buena caza y… a disfrutar.
José Carlos Aranda.
Publicado en ARTE: ARQUITECTURA, ARTE: PINTURA | Deja un comentario

NUEVA LEY DEL REGISTRO CIVIL: EL ORDEN DE LOS APELLIDOS.

NUEVA LEY DEL REGISTRO CIVIL: EL ORDEN DE LOS APELLIDOS:

A veces me llegan artículos de opinión que me aclaran perspectivas y me presentan planteamientos a los que no había llegado por falta de preparación, por falta de tiempo, por cansancio. Este me llega por correo electrónico a través de un amigo que es profesor de Universidad. Su especialidad es el Derecho. El artículo supone una reflexión sobre el cambio que introduce la nueva ley del Registro Civil aprobada recientemente por el Congreso de los Diputados. Confieso que la noticia en prensa me pasó un tanto desapercibida por haberme quedado en lo anecdótico del hecho de que fuera, a partir de ahora, un funcionario del Registro quien decidiera el orden de los apellidos en caso de desacuerdo entre los conyuges. Naturalmente hay otros aspectos que han sido modificados. Ahora al leer este artículo pienso que el hecho tiene más calado del que a priori había sentido. Supone, en cualquier caso, una interesante reflexión sobre el tema para que cada cual extraiga sus propias conclusiones.

La reforma del Registro Civil: individualismo y ruptura

Eugenio Nasarre10/05/2011

En la reforma de la ley del Registro Civil, que acaba de aprobar el Congreso, se han puesto de manifiesto dos rasgos que impregnan toda la política legislativa del período de Zapatero: el individualismo y la ruptura con el pasado. No es un asunto baladí. Más allá de la polémica sobre el orden de los apellidos y de las pintorescas propuestas que se formularon, merece la pena hacer una reflexión sobre lo que subyace en la nueva ley impulsada por el Gobierno.

La reforma de la ley del Registro Civil obedecía, en principio, a dos motivos «neutros» ideológicamente. El primero era la necesidad de incorporar al sistema de nuestro Registro Civil las nuevas tecnologías de la información, es decir, convertirlo en un registro informatizado. Nada que objetar a tal propósito, desde luego. El segundo, más discutible, era «desjudicializar» el Registro, hasta ahora en manos de la Administración de Justicia, con el fin de descargar la labor de los jueces, al considerar que éstos deben centrarse en su función jurisdiccional.

Pero el Gobierno ha ido mucho más allá de estas finalidades. Y, como de rondón, ha dado un giro copernicano a la concepción tradicional de nuestro Registro Civil. Como es conocido, en esa concepción todos los actos registrales giraban en torno al concepto de familia. Los actos registrales tenían, obviamente, como sujeto a la persona, pero todos ellos (el nacimiento, la filiación, el matrimonio, hasta la defunción) se consideraban insertos en una realidad, que los daba sentido, que era la familia. Por eso el documento más importante del sistema registral que acaba de fenecer era precisamente el Libro de Familia. El sistema descansaba en una clara concepción social en la que, en la vida civil, la familia ocupaba un lugar central. Cada persona nacía (utilizo el pasado, porque legalmente esto ha dejado de ser así) en el seno de una familia y, por reconocer tal realidad, el nacimiento se inscribía en el Libro de Familia, que se convertía en algo así como la historia civil de cada unidad familiar. Era evidente la perspectiva familiar de nuestra legislación civil.

Toda esta concepción queda eliminada de un plumazo en la nueva ley del Registro Civil. Naturalmente el Libro de Familia muere, así, sin pena ni gloria como una antigualla. Y el nuevo sistema registral descansa en otro eje: el que se va a denominar Código Personal, ¡que en el proyecto del Gobierno se llamaba Código Personal de Ciudadanía! En este Código se irán inscribiendo todos los actos relevantes de la vida civil de cada persona. La perspectiva es estrictamente individual. La palabra familia desaparece por completo en la nueva ley. Ahora ya para la ley lo único que importa es el «individuo-nómada», porque la realidad en que se desenvuelve su vida, y a la postre configura su personalidad, carece ya de significado. La ley aprobada es cabal expresión de la concepción exacerbadamente individualista que caracteriza a los nuevos tiempos. Y, por lo tanto, querámoslo o no, es marcadamente ideológica.

El punto que mayor polémica ha suscitado es el del orden de los apellidos. Aquí lo que se ha pretendido es aplicar a rajatabla el sacrosanto principio de igualdad. Pero hay veces que ese principio es imposible de aplicar por la propia naturaleza de las cosas. Si la puerta es muy estrecha y sólo puede pasar por ella una persona, y quieren entrar dos, necesariamente una de las dos tendrá que entrar la primera. No cabe la igualdad. La solución salomónica de que entrasen dos mitades de cada una a la vez no parecería razonable porque conllevaría la muerte de las dos personas partidas por la mitad. En este tipo de casos las sociedades se nutren de soluciones, con elementos en parte razonables y en parte arbitrarios, a los que llamamos convenciones. La historia de los pueblos está llena de convenciones. Son indispensables para que las sociedades funcionen.

Cuando surge, por las circunstancias que sean, la conveniencia de modificar una solución de carácter convencional caben dos vías: la reforma o la ruptura. La vía de la reforma pretende buscar una nueva solución, introduciendo algún tipo de innovación pero teniendo en cuenta la convención preexistente. La vía de la ruptura es la que se propone arrojar por la borda toda convención.

En el caso que nos ocupa hubo una modificación en 1999 de la ley del Registro Civil que adoptó la vía de la reforma. Era evidente que el sistema tradicional (la prevalencia siempre del apellido del padre) chocaba ya con un principio sumamente arraigado en nuestra época: la plena igualdad entre los cónyuges. Y, para dar satisfacción a este principio, se estableció que el orden de los apellidos lo acordasen el padre y la madre, pero, en el caso de que no ejercieran tal opción, se seguiría aplicando la regla convencional. Ha venido funcionando diez años este sistema pacíficamente y con plena normalidad social.

Ahora el legislador ha decidido prescindir por completo de la convención o tradición. Y como el problema -como hemos visto- no tiene solución, tras haberse propuesto las más variopintas y extravagantes fórmulas, ha prevalecido una solución perfectamente arbitraria: que lo decida el funcionario del Registro Civil, en caso de no haber acuerdo entre los padres. Es curioso, pero las soluciones de carácter rupturista acaban dejando el problema en manos de un agente del Estado. Prescindir de las convenciones, que se han ido forjando en la historia social de los pueblos, conduce inexorablemente a someterse más al Estado.

No me gusta la fórmula aprobada por el Congreso. Es arbitraria y susceptible de generar conflictos allí donde no los había. Confieso que, ante la disyuntiva entre reforma o ruptura, cada día me parece más sabio defender la vía de la reforma. ¿No es lo que le correspondería hacer a un partido liberal-conservador?

Eugenio Nasarre   10/05/2011

Publicado en OPINIÓN | Deja un comentario

¿LA TECNOLOGÍA NOS HACE MÁS FELICES? REFLEXIÓN SOBRE EL HOMBRE MODERNO, POR EDUARDO SÁNCHEZ LÓPEZ

 

Reflexionando sobre la novela Un viejo que leía novelas de amor, quería contrastar una cita en Internet y me encontré con esta reflexión metódica y concienzuda. Me ha parecido interesantísima porque se cuestiona un principio que la modernidad utiliza como apriorismo: la tecnología nos hace la vida más fácil. Esto es cierto, pero ¿nos hace, también, más felices? En este sentido, en la línea de José Saramago, Eduardo Sánchez pone el dedo en la llaga analizando cómo lejos de procurarla, nos aleja más y más de ella. Es el principio de alienación que trato en las reflexiones sobre la novela, pero mucho más desarrollado. Mi enhorabuena al autor y mi recomendación. Aunque lo reproduzco íntegro, dejo aquí la dirección completa por si queréis leerlo en su página original: http://sincronia.cucsh.udg.mx/lopez04.htm

¿AVANCE O ALINEAMIENTO EN EL HOMBRE MODERNO?: UNA VISIÓN DESDE EL DESENCANTO

Sánchez López Eduardo

Hoy en día parece difícil decidir y definir nuestro entorno y modo de vida. Ideas acerca de la modernidad, posmodernidad, desmodernización, globalización, autopistas de la información, etc., abundan en el ámbito académico y político, ciertamente mucha tinta se ha gastado sobre definiciones y conceptos pero poco se ha aportado al acercamiento con el individuo, el cuál sufre, vive y enfrenta cambios en sus principales hábitos de vida a nivel familiar y laboral. La mayoría de estos impactos se dan de manera abrupta, generando que el individuo se deba adaptar y transmutar a algo nuevo, de donde desconoce su naturaleza y los efectos que a largo plazo influyen en él y en la gente con quien convive.

El futuro del hombre en la Tierra y su papel en la sociedad no se ha vuelto más alentador de como era visto en la primera mitad del siglo XX. Por lo que la necesidad de encontrar solución y esperanza al hombre moderno es una urgencia para la humanidad. Adorno, Bloch, Marcuse, Benjamín, Sartre, Horkheimer, Luckacs, entre muchos otros estudiosos, vislumbraban el mundo al que nos enfrentamos, existía una preocupación por el periodo en que estaban viviendo y lo más importante es que se conocían las causas y componentes que afectaban al individuo e intentaban buscar un remedio al problema.

Lamentablemente, estos pensadores no pudieron transmitir de manera masiva todas sus visiones, críticas y aportes a la mayoría de la población. Incluso en el ámbito universitario se desconocen textos de gran calidad y aporte como es “El Principio Esperanza” de Ernst Bloch, “Ontología del Ser Social” de Gyorgy Lukacs, “La Sociedad” de Adorno y Horkheimer, “Marxismo y Filosofía” de Kart Korsch, entre muchas obras más.

Hoy, las nuevas generaciones, las que nacieron en el seno mismo de la modernidad, en la rapidez, en el instante, no son capaces de vislumbrar los peligros que la modernidad ha traído consigo. Los críticos son menos y sobretodo, son callados por una amplia mayoría que le han hecho creer en una supuesta parcialidad y certidumbre. Cosa que está muy lejos de ser cierta.

Actualmente la forma de pensamiento ha cambiado, se ha asumido una forma de vida -la occidental- como el patrón y modelo a seguir para todo el planeta. Lamentablemente se ha aceptado este modo de vida a pesar de las contradicciones generadas por el sistema. De hecho, el cuestionamiento o crítica al mismo ya no es tan sustancial, puesto que los actuales políticos e intelectuales no han sido capaces de generar un pensamiento que florezca hacia mejores alternativas de vida.

Hoy en día, sigue predominando la idea de modernidad. Nuevos estudios se destinan a mostrar de qué manera nos distinguimos como seres modernos, cómo tenemos problemas y cómo estamos sometidos ante las diversas contradicciones. Para Marshall Berman, por ejemplo, ser modernos es vivir una vida de paradojas y contradicciones. “Es estar dominado por las organizaciones burocráticas que tienen el poder de controlar, y a menudo de destruir, las comunidades, los valores, las vidas, y, sin embargo, no vacilar en nuestra determinación de enfrentarnos a tales fuerzas, de luchar para cambiar el mundo y hacerlo nuestro”[1].

Ser modernos es encontrarnos en un entorno que nos promete aventuras, poder, alegría, crecimiento, transformación de nosotros y el mundo y que, al mismo tiempo amenaza con destruir todo lo que tenemos, todo lo que sabemos, todo lo que somos. Esta situación ha provocado que el individuo se refugie en la información y los productos de la sociedad de masas o que se repliegue en identidades culturales. El individuo está ansioso de encontrar certidumbre y presenta un desencanto ante el progreso provocando un sujeto lleno de contradicciones. Seguimos viendo a la tecnología como el paladín que nos lleve a ser inmortales, pero al mismo tiempo creemos fuertemente en las supersticiones. Un mismo hombre es capaz de ir a misa, leer su horóscopo, ir al médico y comer en el Mc Donalds.

De los muchos problemas que amenazan al ser humano ya no están únicamente las armas de destrucción masiva, las cuales han evolucionado diametralmente por lo que ahora su capacidad de alcance, efectividad y destrucción se ha incrementado. Junto con ellas se agudiza el problema ecológico, así como el epidemiológico entre muchos otros. El carácter de los problemas se hace peligroso puesto que su alcance es global y ninguna nación esta exenta de los daños que se puedan generar, de ahí la importancia de que toda la humanidad participe en el combate a los mismos.

¿Cuál es el origen de los problemas que aquejan hoy al ser humano? La tesis más fuerte viene desde la Ilustración en donde el miedo y la naturaleza tratan de ser controlados y explicados para siempre. Con la ilustración se intenta liberar a los hombres del miedo, ya que se utiliza al intelecto y este vence a la superstición. A partir de ese momento la materia debe de ser dominada sin la ilusión de fuerzas superiores o inmanentes. La razón domina el mundo. Todo se convierte en algo mensurable, en algo comprobable. La ilustración disuelve los mitos y entroniza el saber de la ciencia, que no aspira ya a la felicidad de la sabiduría y la verdad, sino a la explotación y el dominio sobre la naturaleza desencantada. La ciencia y la técnica son ahora las que nos llevarían a un mejor conocimiento de la realidad. Con la ilustración la razón es vuelta dogma y acaba con la fuerza que tenía la religión.

Para Alain Touraine en la actualidad existen dos conductas que el individuo ha asumido como respuesta crítica a la modernidad. Por un lado se encuentran los sujetos críticos quienes afirman que el uso de la razón no ha aportado las respuestas necesarias a la humanidad. Hay incluso algunos individuos que quisieran deshacerse de los progresos modernos de la técnica con tal de verse libres de los conflictos actuales (familiares, educativos, laborales, ecológicos, culturales, etc.)[2]. Por el contrario, otros sujetos con pensamiento más radical optarán por cerrar filas y tratarán de identificarse con un discurso defensivo siendo capaces de justificar acciones autoritarias con tal de obtener sus objetivos, podrán incluso llamar a retornar al orden (fundamentalismo), movilizando mitos de los orígenes para imponer una concepción nacionalista y culturista de la modernización[3].

Por el otro lado, encontramos sujetos que miran a la modernidad con un entusiasmo ciego y acrítico, donde parece que nada podrá cambiar el rumbo que han tomado las cosas. No hay capacidad de respuesta o juicio de acción en y sobre el mundo. Por tanto existe una enorme indiferencia de la sociedad por los problemas mundiales. Wright Mills menciona que existe un desinterés creciente en la población y que esta anomia social [4] difícilmente se puede combatir mientras no tengamos los medios de comunicación necesarios para hacerle un verdadero frente.

Y es que son estos medios de comunicación de masas, manejados por un puñado de individuos, los que adoctrinan y manipulan. Gracias a ellos, se promueve una falsa conciencia de la cual el individuo es incapaz de distinguir entre lo benéfico y lo perjudicial, puesto que han eliminado su capacidad de reflexión, su pensamiento está atrofiado. El problema se agrava si el individuo no se cuestiona y sólo recibe del mundo las concepciones que se le han impuesto. El resultado es un sujeto con la conciencia limitada, que no deduce más allá de su mundo inmediato y donde los productos que se le ofrecen se convierten en un modo de vida. “Así surge el modelo de pensamiento y conducta unidimensional en el que las ideas, aspiraciones y objetivos son rechazados o reducidos a los deseos de otros” [5].

El marketing ha resultado de gran importancia para el control y obtención del poder ya que ha sido la mejor forma de crear necesidades. Para Herbert Marcase es posible distinguir entre necesidades verdaderas y falsas. Estas últimas son las que los intereses sociales particulares se imponen al individuo para su represión: las necesidades que perpetúan el esfuerzo, la agresividad, la miseria, y la injusticia. Su satisfacción puede ser lo más grata para el individuo, pero esta satisfacción “no es algo que deba ser mantenido y protegido si sirve para impedir el desarrollo de la capacidad (la suya propia y la de otros) de reconocer la enfermedad del todo y aprovechar las posibilidades de curarla”[6].

La mayor parte de estas necesidades falsas son las ideas que indican cómo divertirse, comportarse y consumir de acuerdo con los anuncios, o de cómo amar y odiar lo que otros odian y aman. Las únicas necesidades que pueden exigir satisfacción son las vitales: alimento, vestido y habitación en el nivel cultural que esté al alcance. La pregunta sobre cuáles son las necesidades verdaderas y falsas solo puede ser resuelta por los mismos individuos, pero solo en última instancia; esto es, siempre y cuando tengan la libertad para dar su propia respuesta. “Mientras se les mantenga en la incapacidad de ser autónomos, mientras sean manipulados y adoctrinados su respuesta a esta pregunta no puede ser considerada propia de ellos”[7].

El medio más eficaz para la creación de estas falsas necesidades es la industria cultural, la cual le impone al individuo cómo debe comportarse de acuerdo a su nivel económico, político, social y cultural que le ha sido asignado previamente sobre la base de índices estadísticos. Así, el hombre es reducido a simple material estadístico y los consumidores son distribuidos en un mapa geográfico de las oficinas de investigación de mercado. Nuestra libertad se consume, se simplifica al escoger productos mecánicamente diferenciados pero que son lo mismo. “Las diferencias entre la serie Chryler y la General Motors son en el fondo ilusorias… lo que los conocedores discuten como méritos o desventajas sirven sólo para mantener la apariencia de competencia y de posibilidad de elección”[8].

En nuestros días, la mayoría de las personas adultas son adictas a la energía eléctrica, a las ropas de telas sintéticas, a la comida chatarra y a los viajes. Viven más tiempo pero, si debemos creer a los osteopalentólogos que escudriñan los cementerios para estudiar los huesos, la segunda mitad de la humanidad contiene una gran proporción de gente desnutrida y físicamente impedida. Y un gran número de individuos en el mundo aceptan sin cuestionamiento su condición humana como dependiente de bienes y servicios, dependencia que ellos llaman necesidad.

Los nuevos avances tecnológicos han supuesto un apoderamiento de la naturaleza y se han valido de ella para alcanzar simplemente fines de mercado. De esta manera, el hombre se ha convertido en un simple agente de consumo inmerso en una dinámica que no le permite ver a los objetos en sí. Los grandes monopolios empresariales han insertado al hombre en la dinámica de trabajo y consumo, ellos marcan las pautas de cómo vestir, qué comer, cómo querer, cómo amar, qué música escuchar, cómo divertirse, cómo ser libres. Se te permite razonar hasta un cierto limite; “Razonad todo lo que queráis y sobre lo que queráis pero ¡obedeced![9]. Esta frase a poco más de doscientos años sigue vigente hoy en día.

Nadie puede negar que los avances en los medios de comunicación y transporte han cambiado nuestras vidas. “La computadora, la televisión, el fax, el teléfono celular, el sintetizador, la contestadora electrónica y otros aparatos, permiten atravesar fronteras, meridianos y paralelos, culturas y lenguas, mercados y regímenes de gobierno. La lengua universal es el inglés. Y permiten transmitir, modificar, inventar y transfigurar signos y mensajes que se mundializan. Recorren el mundo de modo instantáneo”[10]. Los vertiginosos progresos en materia de miniaturización y abaratamiento de las tecnologías digitales han dado lugar a una impresionante invasión de microprocesadores en prácticamente todos los ámbitos de la vida. Miles de productos tecnológicos se han incorporado al diseño de incontables artículos y ahora son prácticamente invisibles. Esta colonización silenciosa está derribando las barreras entre lo orgánico y lo inorgánico, entre lo que consideramos vivo y lo inanimado para dar lugar a categorías intermedias de seres semivivos y artefactos casi inteligentes. La revolución digital y las telecomunicaciones han dado lugar a nuevas necesidades, como el teléfono celular y la computadora personal, los cuales no solamente son herramientas útiles sino que tienen además un enorme impacto en la manera en que nos percibimos a nosotros mismos.

Las nuevas tecnologías no nos están haciendo la vida más simple sino que nosotros estamos haciendo que la vida sea imposible sin ellas. Así, el ser humano se ha convertido en un ser perezoso e inútil [11]. Un ser humano que ya no hace gran cosa por iniciativa propia, que está ayudado hasta por el menor de los gestos. La última generación tecnológica está encaminada a solo dar órdenes por medio de la voz, ya no será necesaria esa aburrida acción de apretar botones. Si quiere uno viajar, un carro con dirección automática es la mejor opción. Tenemos una enorme tendencia a dejar que las máquinas memoricen por nosotros, registren por nosotros. Esto va desde la agenda con números de teléfonos y direcciones electrónicas a gestión de bibliografías, textos, citas de negocios, cuentas y planning. Nuestra voz grabada de una vez por todas, responde por nosotros. Las puertas están ya diseñadas para que no nos molestemos en jalar o empujar, ahora se abren de manera automática.

Además, la tecnología hace que las personas se sientan inútiles y acepten su sometimiento. Lo que los nuevos aparatos hacen perfectamente, el hombre siente que lo hace de manera torpe, con vacilaciones y errores, como si imitara imperfectamente a un modelo. El ser humano se hace consciente de su impotencia y se deja invadir por un sentimiento de inutilidad. La propia memoria se ha vuelto perezosa, esta llena de agujeros, se decide entonces cederle toda la responsabilidad a las máquinas. Comunicar resulta cómodo cuando la cuestión se reduce a conectar enchufes, a relacionarse por medio de monitores. Para el sujeto todo es positivo, ya que todo está en su sitio. El único temor que se genera en el individuo es la carencia de las máquinas: la descompostura. Hay pánico, cuando la computadora no funcionó, cuando se descompone la televisión o cuando se daña el teléfono. La falta se hace irritante e incluso angustiosa. La descompostura es un sufrimiento. El miedo a la descompostura, una pesadilla [12]. Se cree que no se puede hacer nada sin la luz eléctrica.

Las personas que no tienen relación de parentesco son incapaces de generar una plática que trascienda las relaciones interpersonales. Únicamente se generan conversaciones vacías y recurrentes. Antes de llegar a contar un problema o expresar sus sentimientos prefieren revivir ciertas anécdotas o platicar sobre algún programa de televisión. En menor grado, dejan de platicar con sus familiares, puesto que no están acostumbrados a realizar esa actividad. Cuando están en familia ven la televisión en silencio, no obstante, son las mujeres quienes presentan más contacto familiar con sus padres.

Si partimos de la idea que la tecnología nos brinda seguridad, real o imaginaria, de cierto modo esta tecnología nos encierra en un lugar cómodo y caliente y sobretodo, protegido. Ya no tenemos que ocuparnos de los enemigos, la tecnología se ocupa de vigilar mediante sofisticados dispositivos. Reconocimiento de la voz y la mirada, la huella digital, cámaras con código de acceso, nada que temer a los intrusos. ¿Pero quiénes son los intrusos de hoy en día? ¿Cómo nos identificamos con el otro? ¿Cómo aseguramos ser los que somos? ¿Cuándo debo presentar evidencia de que yo soy yo? La licencia de conducir es la ciudadanía. Es nuestra carta de identidad.  No tenemos cuerpo. Nuestro cuerpo tiene cuatro ruedas, bebe gas y petróleo y come ciudades. La revolución más extraña de nuestro siglo es esta evolución perversa e invisible del cuerpo humano en automóvil.

¿Y la vida? Nuestras máquinas se encargarán de vivirla por nosotros. Tenemos un automóvil que hace las veces de nuestro cuerpo, un aparato de TV por imaginación y un equipo de CD para nuestra expresión musical. No podemos objetar que estos aparatos nos facilitan las cosas, y por lo tanto son necesarios. La tecnología nos ayuda en mucho. Hemos avanzado e iremos más y más adelante. Gracias a la tecnología el cirujano puede remover con rayo láser una catarata y restituirnos la vista. Podemos contar con la inteligencia artificial de una computadora para realizar operaciones de ingeniería y matemática que le hubieran tomado a Isaac Newton meses de cálculos.

Con el uso de la nueva tecnología no necesitaríamos trabajar más. Todo nuestro tiempo sería dedicado al ocio ¿Y entonces qué haríamos? Dedicar todo nuestro tiempo a los placeres de la mente y los placeres del cuerpo, puesto que “los goces más variados, elevados y duraderos son los espirituales, aun cuando en la juventud podamos habernos engañado tanto respecto de ellos… lo que uno es contribuye más a nuestra felicidad que lo que uno tiene o lo que uno representa[13].

Por el contrario, el tiempo libre del individuo está encaminado a consumir. Aquí, la industria cultural juega su papel más importante ya que va a modificar los patrones de vida de las personas. Por lo que queda claro que no existen los medios de comunicación puesto que el receptor no se convierte nunca en un emisor. Son más bien medios de Información, es decir, forman a las personas. “La radio convierte a todos en oyentes para entregarlos autoritariamente a los programas, entre sí iguales, de las diversas emisoras y no se ha desarrollado ningún sistema de replica” [14].

¿Existen diferencias entre el consumidor de televisión y el de Internet? Hay algunas. El usuario de Internet suele ser más activo, trabaja más en la edición del material, puede seleccionar, ir y venir, interrumpir la comunicación. A veces el consumidor de televisión lo imita, porque el control remoto permite ese juego, pero en general tiene fidelidades más rígidas. La interactividad de Internet es más desterritorializada. Hay estudios que muestran la facilidad de los internautas para sociabilizar desde posiciones indefinidas, incluso simuladas, inventándose identidades. En universidades de Estados Unidos está de moda investigar fenómenos de autismo y desconexión social, debido a que la gente prefiere estar ante la pantalla más que en relación con interlocutores y en lugares físicamente localizados.

Para Mario Vargas Llosa, la industria cultural es peligrosa, él señala que si el cine y la televisión siguen siendo de esa terrible pobreza, es decir, de una tecnología muy avanzada y de un contenido extremadamente indigente, el individuo continuará enajenado en “una cultura de estereotipos, una cultura de tópicos donde no hay realmente originalidad, donde no hay ruptura de lo establecido. Donde las personas educadas en conocimientos y en lo imaginario a través de la cultura de la imagen van a ir siendo separadas irremediablemente de los libros, porque ese tipo de imágenes tienden a crear un público pasivo, un público que se deja bañar, que se deja sumergir en esas imágenes con un mínimo esfuerzo” [15] .

Ese tipo de público indudablemente irá repeliendo los libros porque ellos exigen una participación activa, un esfuerzo de imaginación, un movimiento de la conciencia que ese tipo de imágenes no le piden [16]. Roger Chartier admite que la aparición de la pantalla de televisión y la computadora han provocado que el libro deje de ser el único objeto que aporta información y elementos para comprender el ambiente[17].

Los medios de comunicación de la era electrónica están imponiendo la adoración unánime de los valores de la sociedad de consumo y nos están otorgando el derecho de elegir entre lo mismo y más de lo mismo, en un tiempo que se vacía de historia y en un espacio universal que tiende a negar la identidad de sus partes. En esta época de modernidad, el hombre vive en un narcisismo alterado porque es incapaz de reconocerse a sí mismo en el otro. Cree que es él por ser él mismo y todo lo demás no es parte de su mundo sin darse cuenta de que su identidad está tan fracturada tanto como los cráteres fracturan a la Luna. Lo curioso es que su comportamiento está determinado por los patrones de conducta establecidos por los principales organismos internacionales, elaborados por otras voluntades ajenas a la suya y, sin embargo, sigue creyendo que es la suya la que le permite hablar, vestirse, caminar, vivir de tal o cual forma.

El último discurso que se maneja hoy en día se simplifica de la siguiente manera: “El que no está conmigo es mi enemigo”. Esto puede ser interpretado de distintas formas como “El que está en contra del mercado es el enemigo”. O “El que está en contra de Occidente es el enemigo”. Mayor prueba de intolerancia no puede haber. La modernidad entonces se asume conocedora. Ser rico y afortunado, bien parecido y saludable es la manera en cómo uno triunfará en la vida y no esos supuestos valores morales o toda esa palabrería hueca sobre el amor fraternal, la compasión y la salvación. Queda claro entonces que las nuevas pautas de conducta y modas no son producto nacional sino que las importamos y las digerimos como vienen. Entran a nuestra casa con el discurso de Aldea Global.

Si el mundo es una aldea global, algunos viven en residencias en las colinas y otros en chozas. Unos mandan imágenes y sonidos por toda la ciudad con sólo oprimir sus interruptores a fin de que otros los reciban nada más con tocar sus botones. Si hay una aldea, habla en inglés, viste de jeans, bebe Coca-Cola, come bajo los arcos dorados, camina sobre las suelas de Niké, toca guitarras eléctricas, reconoce a Mickey Mouse, a Bart Simpson, a E.T., a Pamela Anderson y a Steven Spielberg.

Creo en la necesidad de atacar la deshumanización de la vida, el materialismo que aísla al individuo, que destruye a la familia, que fomenta el egoísmo, la soledad, el escepticismo, el esnobismo, el cinismo y otras formas de vacío espiritual. Ninguna sociedad industrial moderna ha sido aún capaz de responder con acierto a este desafío; en todas ellas, los altos niveles de vida y el progreso material al alcance del mayor número han debilitado esa solidaridad social que, paradójicamente, suele ser muy intensa en las comunidades menos desarrolladas.

Lo urgente e inmediato es humanizarnos más. Que los sujetos rescaten su cuerpo del cautiverio del automóvil, que rescaten su imaginación del aparato de televisión, que rescaten sus habilidades manuales de los fabricantes, que rescaten sus mentes de los argumentos de necesidad. No podemos negar que la tecnología es necesaria pero no en exceso. Ya no creemos en el progreso [18]. Es cierto que seguimos preguntándonos cuáles serán los nuevos productos técnicos que modificarán nuestra manera de vivir y cuándo vencerán la medicina y la biología a las enfermedades que afectan mortalmente a tantos de nosotros. Pero aunque sigamos defendiéndonos contra las corrientes irracionalistas que mezclan las verdades demostradas y las afirmaciones arbitrarias ya no ponemos el corazón en ello [19].

Mi urgencia no tiene un programa político, puesto que la idea no está encaminada a que mañana vivamos mejor que hoy, sino sólo de otra manera. Ya no se trata de derrocar un poder absoluto o de contrarrestar el poder capitalista sino de encontrar un punto fijo en un mundo en movimiento en el cual nuestra experiencia está fragmentada y donde el lugar que antes ocupaban las instituciones fue reemplazado por las estrategias de las grandes organizaciones financieras, técnicas y mediáticas. Lo que es necesario es que la sociedad genere un análisis crítico sobre la forma como está conformada y ordenada nuestra vida. Esto se logra mediante la educación de la conciencia, el saber, la observación y el sentimiento que aprehende lo que sucede alrededor.

* * * * *
Bibliografía

1. Benvenuto, Sergio: «El Malestar de la Aldea Global», Letra Internacional. No. 68. España. Otoño de 2000.

2. Bloch Ernest: El principio Esperanza. Editorial Aguilar.

3. Gadamer: Verdad y Método I.  Editorial Sígueme. España 1978. Pág. 347

4. Horkheimer, Max y Adorno Theodor: Dialéctica de la Ilustración. Editorial Trotta. 4ª Edición Madrid 2001 Págs. 303

5. Ianni, Octavio: La era del Globalismo. Siglo Veintiuno. México 1997. Pp. 11-182

6. Luckacs, George: El Asalto a la Razón. La trayectoria del irracionalismo desde Schelling hasta Hitler. Grijalbo. México 1983. p. 691

7. Marcuse, Herbert: El hombre Unidimensional. 2ª Edición. Joaquín Mortiz. México 1987. pp. 286.

8. Marshall Berman: Todo lo sólido se desvanece en el aire. México. Siglo XXI Editores. 1981.

9. Ramonet, Ignacio: El Poder Mediático. Editorial Sans Frontières. Año 2 / No. 23 / Marzo 20 de 2001 – Abril 20 de 2001. Pág. 7

10. Sfez, Lucien: «El Perezoso Ser Humano«, Le Monde Diplomatique. Año 4 No. 45 / Abril 20 – Mayo 20 de 2001. Pág. 24.

11. Shopenhauer, Arthur: Aforismos sobre el arte de saber vivir. Valdemar. Madrid 2000. p. 328

12.Touraine, Alain:  ¿Podremos vivir juntos?. México. Fondo de Cultura Económica. 2ª Edición. 1997. pp. 335.

13. Vargas Llosa, Mario: «Liberalismo y Política». En la Revista Vuelta 144. Noviembre de 1988

14: Wright Mills: La imaginación Sociológica. México. Fondo de Cultura Económica. 1961.

Publicado en OPINIÓN | 1 comentario

UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR: CLAVES PARA UN COMENTARIO CRÍTICO

UN VIEJO QUE LEÍA NOVELAS DE AMOR: CLAVES PARA EL COMENTARIO DE OPINIÓN:

Se trata de una novela rica en fondo y aspectos a comentar. A continuación, destacaremos los temas que vertebran la narración. Disculpad la extensión, pero merece la pena.

Algún visitante se ha quejado precisamente de la extensión. No obstante, en Selectividad aparece un fragmento que puede abordar distintos temas de los que aquí vamos a tratar, por lo que prefiero insertar una breve reflexión sobre cada uno de ellos. Es necesario insistir en que no hay un enfoque único para el comentario y lo que se nos pide es un comentario razonado sobre los aspectos más destacados del contenido del texto en concreto que nos aparece en el ejercicio. Para la organización de contenidos y desarrollo de la prueba, me remito a lo expuesto en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición); esto nos llevará a la búsqueda de perspectivas encontradas con las que se exponen en el relato. A partir de ahí, cada lector debe encontrar su punto de contraste, reflexión, argumentación… hasta alcanzar su conclusión propia, aquella que va a conducir la estructura de su comentario.

REFLEXIÓN PREVIA SOBRE LA NOVELA:

Se trata de una gran novela que nos relata la vida accidentada de un personaje, sus vicisitudes, sus experiencias entre dos mundos enfrentados: el mundo de la naturaleza y el mundo “civilizado”. Ambos mundos entran en conflicto en una pequeña aldea (El Idilio) donde se traslada el protagonista con su esposa huyendo de la presión social a que son sometidos por no poder tener hijos; a partir de ahí podemos observar tres ciclos vitales en el viejo: el primero podríamos definirlo como la lucha por transformar el entorno para recrear una prolongación del mundo civilizado del que proceden (posesión de dos hectáreas de tierra para el cultivo, la lucha por desforestar y hacer apta la tierra para la siembra, la lucha por la supervivencia en un mundo hostil donde la fieras, los alimentos, los insectos… suponen una amenaza permanente para la vida de los colonos). En esta primera parte, el protagonista es un coadyuvante del sistema, no se cuestiona si lo que hace está bien o mal, es la única forma de vida que conoce y la única que concibe desde su experiencia. Al aceptar la propiedad con la finalidad de transformar la selva en tierra de cultivo, está aceptando el principio mismo de la propiedad y no se cuestiona si está bien o mal el acabar con una forma de vida autóctona y un medio –selva- determinado. Es un periodo de frustración, el entorno, la selva aún salvaje, el clima con sus lluvias torrenciales, los elementos extraños imponen sus condiciones deshaciendo todo cuanto hacen y exterminándolos poco a poco. La naturaleza es la fuerza actancial antagónica. Ninguno de sus esfuerzos sirven para nada.

La segunda, el punto de inflexión, tras la muerte de la esposa, supone la experiencia de la adaptación al entorno: solo y sin motivo para seguir luchando, con el corazón lleno de odio contra la selva a la que culpa de la muerte de su esposa, se abandona y en este abandono encuentra a los shuar. A través de la convivencia sin prejuicios, el personaje va aprendiendo a convivir con el medio y va comprendiendo que, lejos de ser unos salvajes, poseen una visión del universo propia y un extraordinario conocimiento del entorno en el que viven, con el que interactúan en la aceptación de unas leyes ancestrales que les han permitido sobrevivir y ser felices. Desde el conocimiento de la selva, el contacto con los shuar y la comprensión de su realidad encuentra el camino hacia la felicidad. La selva, conociéndola y aceptándola, te brinda cuanto necesitas para vivir sin necesidad de trabajar, y la bondad del pueblo shuar le proporciona el contacto humano imprescindible. El odio desaparece de su corazón, y es, entonces, cuando él mismo se siente parte de la selva.

La tercera supone el regreso a la “civilización” una vez transformado y la convivencia con su anterior forma de vida pero desde su conciencia de la realidad profunda que le rodea, una realidad de la que ya forma parte y con la que se identifica. En esta fase, el viejo ya no es coadyuvante de los poderes fácticos ni económicos –el Estado, el alcalde,  los gringos, los buscadores de oro…-  y su profundo conocimiento de la vida en la selva nos muestra cómo es la ignorancia y el orgullo de los recién llegados –colonos, buscadores de oro, aventureros…- el origen de los todos los males y peligros que acechan a quienes viven en este entorno sin intentar aprender y comprender sus reglas. Ya no trata de insertarse en un modelo social que le es ajeno y al que desprecia –comentarios sobre el Babosa, el alcalde, o los sistemas de votación comprados por una botella de ron, o la prepotencia de los gringos que dan por supuesto que vende por un puñado de billetes el retrato de boda, etc.-. Su transformación ya es irreversible. Se limita a vivir y dejar pasar el tiempo y a ayudar, como hacen los shuar, cuando no hay más remedio –porque era como ellos, pero no uno de ellos-. Es, en esta tercera parte, donde vive en soledad rodeado de personas que le son ajenas, con las que apenas comparte nada,  en la que aparece la necesidad de la lectura para evadirse de la realidad.

Como vemos en esta breve introducción hay ya bastantes temas que nos pueden surgir para la reflexión en un comentario de texto. Además, los temas pueden mezclarse porque a lo largo del relato es frecuente la técnica del “salto atrás” a través de recuerdos más o menos prolongados que se insertan en la línea temporal de los acontecimientos. Si nos damos cuenta, el argumento –una tigrilla asesina amenaza el pueblo y el viejo es reclutado para su caza. Finalmente la mata- es una mera excusa para recrear las vivencias internas del protagonista a lo largo de una vida. La auténtica historia que tenemos en el libro es la de la transformación del personaje a través de la experiencia. Y, lo más interesante, la voz del narrador no juzga aparentemente la realidad que describe, es el protagonista quien a través de sus intervenciones y su conciencia -narrador omnisciente- nos muestra una forma diferente de percibir la realidad para que el lector saque sus propias conclusiones. Varios son los temas que podemos abordar, según el fragmento, en un comentario crítico; veamos algunos:

TEMAS PRESENTES A LO LARGO DEL RELATO:

  1. Defensa de la naturaleza (protección del Amazonas): La novela es un alegato que podríamos llamar “ecologista” en el sentido de que trata de despertar la sensibilidad del lector hacia la necesidad de proteger espacios naturales únicos en el mundo que corren el riesgo de desaparecer por la “voracidad” del hombre blanco, de «nuestra civilización occidental». La novela está ambientada en la primera mitad del siglo XX como lo acreditan el autobús o la lancha planeadora que llega al pueblo. Desde ese momento hasta hoy, el problema no ha hecho más que empeorar. A la amenaza del hombre “civilizado” o que trata de imponer su modelo de civilización transformando y acabando con el mundo natural, hoy habría que añadir el problema del calentamiento global y el cambio climático como factores de riesgo para estos espacios naturales que constituyen auténticos pulmones para el planeta. Actualmente, los bosques amazónicos siguen desforestándose, indiscriminadamente nos dicen, para la explotación maderera. Su masa forestal se está reduciendo drásticamente –se menciona entre un 40 y un 60 % en los últimos 50 años- y, si no hacemos algo para evitarlo, puede que el daño sea irreversible.

Aunque el problema se focaliza en la novela en el Amazonas, podríamos hacerlo extensible a otros lugares del mundo donde se sufre exactamente el mismo proceso como es África o India.

Algunos pasos más o menos importantes se han dado en este sentido, por ejemplo, a través del protocolo de Kyoto se pretende regular la emisión de gases contaminantes a la atmósfera para frenar el efecto invernadero y el cambio climático; sin embargo, sabemos que los países más afectados (China y EEUU entre otros) no lo han firmado. En su lugar, han preferido crear una asociación (junto con los demás países no firmantes como India, Japón, Corea del Sur y Australia) que los compromete a colaborar pero sin obligarse en cantidades ni fechas. El hecho puede ser considerado contraproducente cuando más de 140 países ya se han coordinado a través de Kyoto

Esta línea de pensamiento es incontestable. No obstante, creo que sería interesante plantearse el porqué de esta situación generalizada en el planeta. Nadie daña su propio entorno si no hay una razón para ello, ¿cuál es? Con buenas intenciones no vamos a solucionar la situación. Para responder a esta pregunta convendría informarse brevemente sobre algunos aspectos de Iberoamérica en general y de Brasil en particular, lo cual no nos resultará difícil gracias a Internet: ¿a cuánto asciende la deuda externa de Brasil?, ¿cómo se distribuye la población en Brasil?, ¿qué caracteriza su economía? A poco que investiguemos, nos daremos cuenta de que la deuda externa es muy elevada –préstamos adquiridos con organismos extranjeros para mantener su funcionamiento-; esta deuda externa están obligados a pagarla con sus intereses correspondientes y deben destinar a ello sus recursos propios. Por otra parte, existe una enorme concentración de la población en núcleos urbanos –Sao Paolo, por ejemplo- que vive en situación de miseria; y la situación es tan grave que el anterior Presidente, Lula da Silva, propuso como objetivo de su gobierno al llegar al poder el que todos los niños pudieran hacer tres comidas al día. Es un hecho que la madera es uno de sus recursos naturales explotables, y es más que posible que para ellos sea una necesidad para poder sobrevivir aunque les repugne, como a nosotros, poner en riesgo esos espacios naturales.

Siempre habrá empresas exteriores que estén dispuestas a comprar la madera, a establecer convenios y contratos con el gobierno para adquirir esa producción. Para estas empresas del primer mundo –españolas, inglesas, alemanas o estadounidenses- lo que importa es el libre mercado en competencia. Cuanto mejores precios obtengan, mayores son sus beneficios; cuanto más necesitado de ingresos esté el país de origen, más podremos mejorar el precio… Creamos así una espiral en la que los beneficios obtenidos por un país dado solo bastan para satisfacer la deuda sin que exista posibilidad alguna de acometer reformas económicas estructurales de calado que les permitan salir de la situación de subdesarrollo en la que viven. Esto sin contar, además, con el apoyo financiero por parte de las empresas interesadas –a veces, lamentablemente, va mucho más allá- a aquellos partidos y organizaciones que son más proclives a sus intereses comerciales. A esto es a lo que llamamos “colonialismo económico”.

Los consumidores somos colaboradores necesarios en esta cadena. A todos nos gusta acudir a una gran superficie y comprar un mueble al precio más económico sin preguntarnos cómo es posible lanzar determinadas ofertas, somos los destinatarios finales que nos beneficiamos del sistema. Si realmente queremos acabar con estas prácticas, solo podemos apelar al consumo responsable y estar dispuestos a pagar el costo necesario para avalar con nuestro consumo a empresas que garanticen el origen y el proceso de elaboración acorde a los criterios éticos que defendemos. Los movimientos internacionales de “consumo responsable” cada vez son más numerosos y están más organizados, sería importante apostar por ellos.

Y, por último, debemos acabar con la doble moralidad, es decir, criticar lo malos que son los demás mientras que nosotros, ciudadanos del primer mundo, estamos tan fresquitos en casa con nuestro aire acondicionado y nuestros valores éticos a salvo. Si de verdad es tan importante para la humanidad preservar estos espacios que suponen unos ingresos imprescindibles para sus respectivos países, ¿qué está dispuesta a ofrecer la comunidad internacional a estas naciones  a cambio de que preserven sus bosques y sus selvas? ¿Estaría dispuesta a condonar su deuda externa a cambio de blindar estos tesoros naturales? ¿Y nosotros? ¿Estaríamos dispuestos a que nos subieran los impuestos para lograrlo? Con frecuencia, cuando concretamos el problema en medidas prácticas que, inevitablemente, nos afectan económicamente, los ideales parecen desdibujarse en el horizonte y la selva amazónica o los bosques boreales acaban existiendo lejos, muy lejos de nuestra realidad inmediata. Y, en este sentido, creo que debemos ser muy humildes antes de emitir juicios de valor. Hablamos mucho, criticamos mucho, pero hacemos poco y no estamos dispuestos a sacrificar un ápice nuestro “estado del bienestar”.

2.- La bondad del hombre salvaje: Los shuar son idealizados en la novela, se convierten en arquetipo del ser “bueno por naturaleza”, como ya afirmara Sócrates, y que se corrompe con la civilización, como apostilló Rousseau. La contrapartida argumentativa nos lleva al año 220 antes de Jesucristo cuando Plauto afirmaba lo contrario, es decir, «Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit» -el hombre es un lobo para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro-; el mismo pensamiento abreviado lo tenemos en Thomas Hobbes, ya en el siglo XVII y repetido por Francis Bacon en la misma época, quien ve en el Derecho la única vía de protección del hombre frente al propio ser humano. ¿Es el hombre bueno por naturaleza y la civilización lo corrompe, o es un ser violento capaz de devorarse a sí mismo en cualquier estado en que lo encontremos?

La obra de Luis Sepúlveda defiende la primera tesis: en efecto, en la novela tenemos toda una alabanza de la cultura shuar: sus prácticas amorosas carentes de sentido de posesión, sus rituales, su apoyo al prójimo en el protagonista o con los demás colonos a quienes advierten de la inutilidad de sus esfuerzos, su tolerancia cuando evitan los enfrentamientos; el respeto por su enemigo, por sus ancestros, por la comunidad, por la selva… su caridad cuando curan al protagonista de la mordedura de serpiente o lo enseñan a cazar… su armonía vital con el entorno en el que viven, sus supersticiones… Todo es positivo. También en la novela aparece la corrupción del buen salvaje al entrar en contacto con la civilización  del hombre blanco –Rousseau-, son seres desubicados que han perdido el respeto por sí mismos y de los demás, que se han corrompido por el alcohol sin ritual, los llamados jíbaros son el retrato en la novela.

Estas bondades de la cultura shuar destacan por contraste con los representantes de la civilización del hombre blanco, personajes también arquetípicos –el alcalde, el sacerdote, los buscadores de oro, los prepotentes gringos, etc.- Todos los vicios están concentrados en esta vertiente de la obra: la avaricia, el orgullo, la violencia gratuita, la ignorancia…

Hablando con un amigo, universitario, inició un panégirico sobre las bondades del mundo natural, de las culturas tribales, un canto de añoranza a este paraíso perdido. Solo le contesté: “Lamentablemente, el hombre tiene la manía de sobrevivir”. Aunque en la novela está patente la dureza del medio, nunca aparece orientada hacia los shuar. Siempre son los inadaptados “blancos” las víctimas o los verdugos en el relato por avaricia, negligencia o ignorancia: matan indiscriminadamente a las hembras y a las crías de los animales, dinamitan el río, arrancan los árboles para construir el desierto, maltratan a las mujeres, mueren por el ataque de los animales -como la tigrilla protagonista o la anaconda y el niño de los colonos-, de los insectos, envenenados por comer sin conocimiento, o a manos del propio hombre blanco –el anterior alcalde-. Como verdugos actúan contra el medio, los animales, la vegetación, los indígenas, contra sí mismos.

En el relato, cuando el medio, la selva, mata es una muerte justificada, se mata para comer o como defensa; cuando el hombre blanco mata es una muerte injusta, sin criterio, mata por matar, por miedo, por vanidad, por ignorancia. Lo que de positivo tiene la novela es que nos sensibiliza hacia algunas prácticas seculares. No es mala la caza, sino la caza indiscriminada. El buen cazador, como nos decía Miguel Delibes en Diario de un cazador, o más tarde en su discurso de ingreso en la RAE, que se publicó con el título El mundo en agonía (1), es el mayor ecologista sobre la tierra. Porque los indios viven y se alimentan de lo que cazan saben que no pueden matar a las crías o a las hembras porque suponen su alimento para el futuro y hay que preservar la especie y el equilibrio; por eso no entienden la forma de proceder del hombre blanco. Porque tienen que preservar el equilibrio, sus asentamientos solo duran tres años, por ejemplo –la injerencia de la civilización los hará trasladarse de año en año e internarse cada vez más en la selva, nos dice la novela-.

En definitiva, no aparece la crueldad de la vida en la naturaleza focalizada hacia experiencias vitales en la tribu. Leyendo el libro, da la impresión de que siendo shuar vives feliz en el paraíso. Se trata de una idealización porque focaliza la atención en los aspectos positivos de esta cultura.

El contrapunto crítico sería hacer una sencilla reflexión: si tan fácil resultase vivir en la selva, la población de Brasil no viviría en los núcleos urbanos en situaciones infrahumanas. ¿Qué ha sucedido?

La humanidad ha ido creando una sociedad al margen de la naturaleza y cada vez más alejada de su ciclo vital, está claro. Quizá el punto de inflexión apareciera con los primeros asentamientos agrícolas que fidelizaron al hombre con un enclave determinado –primeras aldeas o poblados estables- y especializaron su labor. La agricultura y la ganadería obligan al hombre a transformar el medio para adaptarlo a sus necesidades, a la vez que le obliga a especializarse: cada vez es menos cazador porque ya no depende de la caza. Y, sin embargo, este nuevo modelo de sociedad prospera porque brinda mayor seguridad al individuo al permitirle depender más de su esfuerzo y menos de los accidentes climatológicos o naturales. En este estadío, todavía hay un apego del ser humano a los ciclos naturales,  a la lluvia, a la tierra… una relación estrecha entre esfuerzo y fruto, una economía de autosubsistencia. La última transformación social nos viene a partir de la Edad Moderna y, especialmente, la industrialización en el siglo XIX. El crecimiento de las ciudades y la masificación industrial nos ha acabado de apartar de este ciclo natural produciendo la “alienación” del hombre moderno que acaba por desvincularse inconscientemente de su propio ciclo natural y de la naturaleza. El hombre urbano e industrial no comprende su dependencia vital de fenómenos como la lluvia, el ecosistema, los espacios naturales… Y, sin embargo, necesita ser abastecido de materias primas para su funcionamiento. Importa encender el ordenador y que funcione, ir al supermercado y que haya fruta, que haya un coche o un autobús que me traslade, o que sigan llegando a la fábrica láminas de acero para que no paren las máquinas. Pero en este engranaje, desconocemos el origen de la energía, de los alimentos o de la materia prima que consumimos. Esta ignorancia se traduce en destrucción negligente del medio y, en esta ignorancia, cobra todo su sentido la afirmación de Plauto: somos lobos con quienes desconocemos, con la realidad -el campo, el bosque, la selva, las tribus- que no forma parte de nuestro mundo inmediato (2).

El problema es que este alejarse del medio no ha reportado al hombre moderno mayores niveles de felicidad. Como afirmaba el recientemente fallecido José Saramago, hemos avanzado mucho en la tecnología y muy poco en los valores humanos que pueden llevarnos hacia mayores cotas de felicidad. Esa desafección o ruptura entre el trabajo  individual honrado y el producto de nuestro esfuerzo es el concepto estricto que Carlos Marx introduce como la alienación de las masas en el mundo industrial perfectamente plasmada por Charles Chaplin en la película Tiempo modernos (1936). Bécquer lo enuncia así en su Rima IV: “…mientras el hombre siempre avanzando no sepa do camina…”.

3. El ser humano frente a los convencionalismos sociales -la presión de la colectividad hacia el individuo.-

Este tema, del que hará Federico García Lorca el eje central de buena parte de sus tragedias –La casa de Bernarda Alba, o Bodas de sangre, por ejemplo-, centra la atención en la lucha del individuo por su libertad, por su necesidad de realizar una vida siguiendo unos criterios propios e inalienables. Frente a sí, tiene a un colectivo genérico y anónimo cuya presión lo anula porque tiende a rechazar y a exterminar a todo lo que disiente o difiere de lo aceptado y establecido: «la sociedad».

En la novela aparece en el enfrentamiento entre el joven matrimonio y su pueblo ante el hecho de que, transcurrido un tiempo, la mujer no se queda embarazada. A partir de este hecho, los temas que pueden surgir para la reflexión y la argumentación se multiplican. Algunas de las ideas que pueden surgir son las siguientes:

3.1. La presión social que rechaza todo lo que se aleja de las normas establecidas y busca una homogeneidad cómoda, ¿qué sentido tiene? ¿Hay alguna lógica en este comportamiento gregario? Con independencia de que estas normas puedan resultar «absurdas» en la sociedad industrializada moderna, desde siempre han sido procedimientos atávicos para garantizar la supervivencia de la especie en grupo. De hecho, los shuar en la obra respetan también normas establecidas en ritos ancestrales donde la magia, la religión y la superstición se solapan.

El problema se produce cuando estas normas contravienen una necesidad vital del individuo, irrenunciable -el amor en el viejo, o en Adela con Lorca, la libertad con Mariana Pineda, por ejemplo- ¿Cómo debe entonces reaccionar el individuo? ¿Está justificada la rebeldía en estos casos? En caso afirmativo, ¿hasta qué punto? En la novela, la salida del protagonista es el alejamiento, la huida. Cuando la relación en su poblado llega al límite -propuesta de ceder a su mujer en la Romería para que otros hombres la tomen y descartar de ese modo la impotencia del varón-, opta por abandonar la aldea. Cuando incumple las leyes de los shuar es exiliado del poblado, pero su decisión de abandonar a los shuar había sido tomada cuando no se siente preparado para afrontar la muerte como uno de ellos. El acontecimiento lo único que hace es precipitar el hecho. ¿La huida? ¿El sometimiento? ¿El enfrentamiento? ¿Hasta qué límites? ¿Cuándo? No creo que haya respuestas únicas a estas preguntas, lo que sí sé es que en las respuestas que demos nos estaremos definiendo como personas ante la vida.

3.2. Otro interesante tema es de la relación entre la ignorancia y la intolerancia. La sociedad, cuando es ignorante, tiende a inventar y creer leyendas a las que otorga una credibilidad absoluta. En el libro podemos observar bastantes de estos ejemplos: los rumores sobre la primera menstruación de la mujer estéril, el vestir de negro en señal de duelo por Atahualpa, la leyenda del shuar traidor que se transformó en mono para huir de sus perseguidores, el creer que el espíritu de Nushiño errará eternamente sin alcanzar la paz porque su enemigo murió de un disparo, la interpretación de la supervivencia del protagonista a la picadura de una serpiente equis como una señal de los dioses, etc.

Cuanto mayor es la incultura, mayor crueldad puede haber en la respuesta social a la transgresión de las normas colectivas. Creo que llegados a este punto, traería el tema a lo que aún hoy ocurre. La ley del Talión del Antiguo Testamento sigue vigente en muchas culturas donde se corta un brazo por robar o se condena a la lapidación por adulterio; en otras épocas, hablar una lengua diferente te hacía sospechoso de herejía porque las palabras podían ser conjuros… ¡Cuánta barbarie se ha pertrechado detrás de las supersticiones alimentadas por la ignorancia y sancionadas por la religión!

3.3. Otro tema transversal en la novela es la «magia» de la lectura, tema que da título al libro. Mucho se puede argumentar sobre la importancia de la lectura: una puerta abierta a mundos desconocidos que nos permite fomentar la imaginación y generar inquietudes en la vida -los aldeanos tratando de imaginar cómo puede ser una ciudad sumergida, por ejemplo-, una marca social que puede establecer límites sociales -en la novela solo pueden votar quienes saben leer-, un refugio sentimental a través del que buscar la reflexión y el autoconocimiento -el viejo reflexiona sobre si alguna vez había dado un beso apasionado a su mujer, por ejemplo-, el poder multiplicar la vida a través de las vidas ajenas… o simplemente, el contraste entre el analfabetismo literal -no sabe leer- y el analfabetismo funcional -no se entiende lo que se lee- tan en boga en la educación actual; de ahí nos podríamos trasladar a la denodada lucha por la conquista de esta habilidad en el libro -la caza, el viaje, la permanencia en la escuela, el trato con el dentista, la lupa, la mesa alta, el deletrear las palabras hasta memorizarlas para poder leer de corrido y así entender el sentido del texto, etc.- en contraste con quienes poseen ya la habilidad pero no leen en un razonamiento que nos llevaría a la conclusión de que quien sabe leer pero no lee no tiene ningunaventaja sobre quien es analfabeto.

Espero que os sea útil; pero debemos recordar que cada fragmento, cada capítulo es una historia diferente. Hay que vaciar la mente y centrarla en aquello que se nos está transmitiendo en cada caso para seleccionar el tema y elaborar nuestra propia reflexión crítica. En cualquier caso, siempre será una aventura.

José Carlos Aranda.

NOTAS:

1: Para leer, ver enlace: biodeluna.wordpress.com/2010/03/13/delibes-el-mundo-en-la-agonia/

2: Para profundizar en la alienación del hombre moderno, os recomiendo que leáis una entrada que encontraréis en este mismo blog, categoría de «OPINIÓN» con el título «¿LA TECNOLOGÍA NOS HACE MÁS FELICES? REFLEXIÓN SOBRE EL HOMBRE MODERNO, POR EDUARDO SÁNCHEZ LÓPEZ

3: Interesantísimo artículo sobre la denuncia y sentencia en Ecuador contra una empresa petrolífera estadounidense: un protagonista heroico. Merece la pena leerla: http://wp.me/pTRlh-16I

Publicado en LECTURAS, LITERATURA, OPINIÓN | 36 comentarios

LOS PRINCIPALES SUBGÉNEROS PERIODÍSTICOS (INFORMACIÓN, OPINIÓN Y MIXTOS):

LOS PRINCIPALES SUBGÉNEROS PERIODÍSTICOS (INFORMACIÓN, OPINIÓN Y MIXTOS):

Todo periódico es una publicación regular que constituye una unidad de comunicación compleja. Su contenido, distribución, espacios, y el tratamiento de los temas variará según sea de ámbito local, regional o nacional. Pero todo periódico busca conseguir informar, formar y entretener. Al objetivo de información responden los subgéneros llamados de información, y al objetivo de formación los llamados subgéneros de opinión. No obstante, en ambos casos, podemos extrapolar las técnicas y fórmulas empleadas al objetivo del entretenimiento aplicadas a temas de interés social –espectáculos, deportes, sociedad, prensa rosa, etc.-.

Hemos de tener en cuenta que los periódicos, y los medios de comunicación de masas en general –pensemos en las cadenas de televisión y también en la radio-, son empresas privadas que suelen tener una línea de interés comercial e ideológico, por lo que el contenido será enfocado hacia la polarización de hechos y opiniones que sean coincidentes con la línea que los financia y que suele ser conocida y buscada por el lector. De cualquier forma hay ciertas prácticas de buen uso periodístico que invariablemente deberían ser respetadas, en especial la que se refiere a que toda información vertida en un medio tiene que ser fiable, de primera mano y contrastada; además es deseable que la exposición sea objetiva y concisa. Esto no siempre se respeta y se sacrifica con frecuencia a una rapidez cada vez más vertiginosa por las nuevas tecnologías al uso.

En el periódico, la portada actúa a modo de índice. En ella se destacan las noticias y los contenidos más relevantes del día con llamadas a las páginas interiores en las que el lector puede encontrar la información desarrollada. Las páginas se organizan en secciones que variarán en extensión y número en función de la línea de interés propia de cada periódico –información local, regional, nacional, financiera, deportes, etc.-. Así, un periódico local como Diario Córdoba dedica más extensión a las noticias locales y provinciales que a las de carácter nacional o internacional. No obstante, en todo periódico podemos encontrar dos grandes bloques entre sus artículos que corresponden a los llamados subgéneros periodísticos; entre ellos suelen distinguirse los informativos, los de opinión y los llamados «mixtos» como veremos a continuación:

1: TEXTOS INFORMATIVOS.-

Son los que contienen información sobre sucesos recientes. Suelen organizar la información de forma característica, lo que se ha dado en llamar “pirámide” invertida. Lo más destacado aparece en titular, entradilla y primer párrafo. Posteriormente se va desarrollando la información secundaria en párrafos sucesivos, en el cuerpo de la noticia. Esto permite adaptar los artículos a la extensión necesaria, acortarlos o alargarlos, en función de las necesidades concretas de extensión en la edición del día. Para facilitar la lectura rápida y la selección de contenidos, se recurre a procedimientos extralingüísticos: el titular suele ser breve y destacado en letra negrita con un mayor tamaño; la entradilla puede aparecer en negrita o en letra cursiva o inclinada de un tamaño algo superior o similar al cuerpo, en ella encontramos desarrollado el titular en sus claves más precisas; y por último, el cuerpo de la noticia ya en letra recta y tamaño estándar en la página. Entre los textos informativos podemos encontrar:

1.1  LA NOTICIA:Informa sobre hechos muy recientes, sigue la regla de las tres “ces”: concisa, clara y correcta. Se considera noticia el hecho que resulta reseñable por su interés social debido al suceso en sí –un incendio, por ejemplo-, pero también por el sujeto –un juez procesado, por ejemplo- o las circunstancias –boda en el mar, por ejemplo-. Una de las claves para ser un buen periodista es, precisamente, tener la intuición necesaria para saber distinguir aquello que puede despertar mayor interés para sus lectores entre la multitud de acontecimientos que se producen en una jornada. El periodista desaparece de la información, de ahí el estilo impersonal y la objetividad como principios.

1.2 EL REPORTAJE: Se diferencia de la noticia en tres aspectos fundamentales: en primer lugar por el distanciamiento: el reportaje se ocupa de sucesos de interés, pero no necesariamente inmediatos en el tiempo –por ejemplo, seguimiento de  la evolución de las víctimas del aceite de colza después de 25 años-. En segundo lugar, su extensión es superior, lo que da entrada a cierta dosis de enfoque subjetivo por parte del reportero. Y, en tercer lugar, por el contacto directo del periodista con la noticia: al no tener el condicionante de la inmediatez, permite el desplazamiento sobre el campo de trabajo e investigar de primera mano, lo que da entrada a entrevistas e impresiones personales. En cuanto a la estructura formal, aunque sigue en líneas generales la vista para la noticia, es más extensa y, por tanto, no tan rígida en la exposición –puede incorporar descripciones con enfoque subjetivo o entrevistas, por ejemplo- .

1.3 LA ENTREVISTA: En este caso, se utiliza el diálogo en estilo directo como modo de expresión. El periodista realiza una pregunta e inmediatamente aparece la respuesta del entrevistado entre comillas para reseñar la literalidad de las intervenciones. El interés de la entrevista dependerá del personaje seleccionado y de la relevancia de las preguntas planteadas por el periodista. A veces, se insertan comentarios con las impresiones personales del entrevistador o se realiza, a modo de presentación, un perfil del entrevistado –“La Contra” de La Vanguardia, por ejemplo-.

2. TEXTOS DE OPINIÓN:

Son aquellos en los que una persona o un colectivo –editorial, por ejemplo- reflexionan sobre acontecimientos o noticias de interés. A diferencia de los informativos, su estructura de desarrollo no viene predeterminada y permite que el articulista exponga y organice ideas y contenidos libremente. Esto lo aproxima bastante al ensayo. Normalmente podremos distinguir una parte expositiva, otra argumentativa y otra conclusiva (1: de qué voy a hablar; 2: qué ideas son de consideración en este asunto y cuál de ellas resulta más relevante; 3: qué conclusión obtengo después de sopesar estas ideas). A diferencia de los textos informativos, el estilo y la subjetividad del autor estarán presentes, así como técnicas argumentativas y expositivas. Entre los textos de opinión podemos diferenciar:

2.1. EL EDITORIAL:En ella se expone la posición oficial del periódico sobre un tema de actualidad. Por eso, no aparece firmado; el responsable de las opiniones vertidas en él es, en última instancia, el propio director. La longitud y tratamiento del desarrollo variará en función de la importancia que cada periódico otorgue a este apartado que no siempre está presente o aparece esporádicamente cuando algún asunto muy relevante lo hace conveniente a criterio del periódico en cuestión –la muerte de Bill Laden, por ejemplo-.

2.2. EL ARTÍCULO: En él, un profesional conocido nos ofrece su visión personal o su análisis sobre un tema de interés. Suelen ser colaboradores más o menos habituales especialistas en materias concretas ya sean científicas, artísticas, culturales, etc. El artículo suele partir de la exposición de unos hechos concretos –aumento del paro en Andalucía, por ejemplo- para, a continuación, realizar un análisis desde el conocimiento y la propia perspectiva del articulista, lo cual lleva con frecuencia a valoraciones personales de las que él, que firma el artículo, es el único responsable. Su extensión también varía en función del tipo de artículo de que se trate y la sección en la que se inserte –de fondo, artísticos, económicos, literarios, etc.-. Resulta mucho más subjetivo y próximo, en muchos casos, al ensayo

2.3 LA COLUMNA: Es idéntico al anterior, pero se denomina así porque aparece en un espacio fijo, diario o en fechas predeterminadas, lo que permite al lector realizar un seguimiento del columnista. Suelen reservarse a personas que por su prestigio personal o intelectual tienen seguidores propios con independencia de la línea editorial del periódico. Grandes autores han sido columnistas en diarios nacionales –Francisco Umbral, Miguel Delibes, Camilo José Cela, etc-.

2.4. LA CRÍTICA: Consiste en una valoración de mediana o corta extensión sobre un evento –corrida de toros, estreno de una obra de teatro, publicación de un libro, partido de fútbol, etc.- realizada por alguien especialista en el tema. Aparece firmada por quien la realiza: algunos críticos son muy valorados y gozan de prestigio en sectores concretos o entre un público determinado –gastronómicas, teatrales, cinematográficas, taurinas, etc.-.

2.5 CARTAS AL DIRECTOR: Es una carta que cualquier lector dirige al periódico sobre un tema que ha despertado su interés–o su indignación-. A través de ellas podemos interacturar con el periódico y hacer llegar las oportunas rectificaciones o correcciones a informaciones sesgadas, incorrectas, incompletas o aportar puntos de vista personales sobre sucesos aparecidos o no en la prensa -la poca cobertura en los medios del Vía Cruces celebrado en Córdoba, por ejemplo-. Tiene un espacio definido en el periódico y una extensión predeterminada. Para su publicación es requisito adjuntar la fotocopia del carné de identidad para responsabilizarse personalmente de las opiniones expresadas en la carta.

3. GÉNEROS HÍBRIDOS:

Son aquellos que combinan característia de los textos informativos y de opinión. Entre ellos cabe mencionar:

3.1. LA CRÓNICA:  Se realiza sobre acontecimientos que han mantenido su interés en el tiempo desde un cierto distanciamiento que permite una reflexión mejor informada donde se consideran los antecedentes que han dado lugar a los hechos y sus posibles repercusiones. En definitiva, un análisis en el que no sólo se busca saber qué ocurrió –la noticia- sino por qué sucedió y que consecuencias son previsibles. Quien lo realiza suele ser un periodista a quien se ha encargado el trabajo que necesariamente pasa por “interpretar” los hechos y valorarlos, de ahí que se considere un género híbrido. Como en los textos de opinión, el periodista firma su crónica.

3.2. LA NOTICIA-COMENTARIO: Por último, conviene también hablar de la noticia-comentario cada vez más empleada. El formato de la noticia limita mucho las posibilidades del periodista que debe ceñirse a exponer lo sucedido de forma impersonal y concisa. De ahí que, cada vez con más frecuencia, aparezcan párrafos valorativos en los que se expresa una interpretación personal de los hechos narrados dando cabida a un estilo personal que no tiene la noticia. También, en este caso, el autor firma su escrito pero, a diferencia de la crónica, la información no tiene por qué ser de primera mano, suele ser indirecta.

Publicado en LITERATURA, SELECTIVIDAD | 18 comentarios

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10.1: ORACIONES SUBORDINADAS COMPARATIVAS:

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10.1: LAS ORACIONES SUBORDINADAS COMPARATIVAS.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Como su propio nombre indica, sirven para comparar dos elementos entre sí; uno aparece expresado en la oración principal y el otro en la oración subordinada. Cuando lo que comparamos son dos ideas completas, nos encontramos ante dos oraciones diferenciadas cada una con su sujeto y su predicado, por ejemplo: “Yo compro más que tú vendes”.

ORACIÓN: “Yo compro más que tú vendes”

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “Yo compro” y O2 “tú vendes”. O2 actúa como subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de superioridad a través del nexo “más que”.

O1: “Yo compro”

Oración principal, por su estructura enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): yo. Consta de:

……….PRONOMBRE: yo.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): compro. Consta de:

……….VERBO (núcleo): compro.

O2: “tú vendes”.

Oración subordinada comparativa, por su estructura enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tú. Consta de:

……….PRONOMBRE: tú.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): vendes. Consta de:

……….VERBO (núcleo): vendes.

Son dos ideas completas; en cada una aparecen diferentes sujetos (“yo”/”tú”) y diferentes predicados (“compro”/”vendes”). Pero, lo normal es que comparemos algún rasgo, cualidad o elemento de ambas oraciones que comparten el resto de los constituyentes; esto es lo que sucede en el siguiente ejemplo: “Yo compro más que tú”.

ORACIÓN: “Yo compro más que tú”.

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “Yo compro” y O2 “tú (compras)”. O2 actúa como subordinada comparativa de O1, la oración principal, en relación de superioridad a través del nexo “más que”. Consta de:

O1: “Yo compro”.

Oración principal, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): yo. Consta de:

……….PRONOMBRE: yo.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): compro. Consta de:

……….VERBO (núcleo): compro.

O2: “tú (compras)”.

Oración subordinada, simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tú. Consta de:

……….PRONOMBRE: tú.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): elíptico (compras).

En este caso, los elementos que hemos comparado han sido los sujetos (“yo”/”tú”), sin embargo, el predicado en ambas oraciones es idéntico, los dos sujetos realizan la misma acción de “comprar”, esto permite que sobreentendamos el predicado en la oración subordinada (“yo compro más que tú compras”).

Para introducir las oraciones subordinadas comparativas utilizamos fórmulas correlativas compuestas de más de un elemento: una primera partícula de carácter intensivo o cuantitativo (“tal”, “tan”, “más”, “menos”, etc.) y una segunda partícula que actúa con valor conjuntivo (“como”, “que”, “cuantas”, etc.) y varían según el plano de correlación comparativa que establezcamos. Los más frecuentes son los de igualdad, de inferioridad o de superioridad.

  1. Comparativas de igualdad: cuando significamos que la idea expresada coindice en grado o intensidad en las dos oraciones. Utilizamos los nexos “tan/tanto… como”; “tal… cual/como”, “tanto… cuanto” y la expresión “igual que”. Veamos algunos ejemplos:

ORACIÓN: Era tan guapa como tonta.

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “Era guapa” y O2 “(era) tonta”. O2 actúa como subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de igualdad a través del nexo “tan…como”. Consta de:

Oración 1: “Era guapa”

Oración principal, simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): era guapa. Consta de:

……….VERBO (núcleo copulativo): era.

……….ADJETIVO (atributo): guapa.

Oración 2: “(era) tonta”.

Oración subordinada, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): (era) tonta. Consta de:

……….VERBO (núcleo elíptico): era.

……….ADJETIVO (atributo): tonta.

ORACIÓN: Tú hijo hizo tantos esfuerzos cuantos podía.

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “tu hijo hizo esfuerzos” y O2 “(hacer esfuerzos) podía”. O2 actúa como subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de igualdad a través del nexo “tantos… cuantos”. Consta de:

Oración 1: “tu hijo hizo esfuerzos”.

Oración principal, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tu hijo. Consta de:

……….DETERMINANTE: tu.

……….NOMBRE (núcleo): hijo.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): hizo esfuerzos. Consta de:

……….VERBO (núcleo): hizo.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): esfuerzos. Consta de:

……………NOMBRE (núcleo): esfuerzos.

Oración 2: “(hacer esfuerzos) podía”.

Oración subordinada, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): (hacer esfuerzos) podía. Consta de:

……….VERBO (núcleo): podía.

……….CONSTRUCCIÓN DE INFINITIVO (complemento directo elíptico): (hacer esfuerzos).

  1. Comparativas de superioridad: cuando la idea o el elemento contenido en la oración principal supera al de la oración subordinada. Utilizamos los nexos “más…que” y “más…de”. Veamos algunos ejemplos:

ORACIÓN: “Tú amigo habla más que hace”.

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “Tú amigo habla” y O2 “(tu amigo) hace”. O2 actúa como oración subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de superioridad. Consta de:

Oración 1: “Tú amigo habla”.

Oración principal, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tu amigo. Consta de:

……….DETERMINANTE: tu.

……….NOMBRE (núcleo): amigo.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): habla. Consta de:

……….VERBO (núcleo): habla.

Oración 2: “(tu amigo) hace”.

Oración subordinada, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elípticoo (tu amigo).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): hace. Consta de:

……….VERBO (núcleo): hace.

ORACIÓN: “Siempre tendrá más experiencia que tú”.

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “Siempre tendrá experiencia” y O2 “tú (tienes experiencia). O2 actúa como subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de superioridad a través del nexo “más…que”. Consta de:

Oración 1: “Siempre tendrá experiencia”.

Oración principal, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): siempre tendrá experiencia. Consta de:

……….ADVERBIO (complemento circunstancial de tiempo): siempre.

……….VERBO (núcleo): tendrá.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): experiencia. Consta de:

……………NOMBRE (núcleo): experiencia.

Oración 2: “tú (tienes experiencia).

Oración subordinada comparativa, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tú. Consta de:

……….PRONOMBRE: tú.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): elíptico (tienes experiencia).

ORACIÓN: “Vio más dinero del que había soñado jamás”.

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “Vio dinero” y O2 “el que habia soñado jamás. O2 actúa como subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de superioridad a través del nexo “más… de”. Consta de:

Oración 1: “Vio dinero”.

Oración principal, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª pesona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): vio dinero. Consta de:

……….VERBO (núcleo): vio.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): dinero. Consta de:

……………NOMBRE (núcleo): dinero.

Oración 2: “el que había soñado jamás”.

Oración subordinada comparativa, adjetiva sustantivada introducida por “el que”. Dentro de su estructura es simple, bimembre, enunciativa, negativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado). Jamás había soñado ese dinero (el que). Consta de:

……….ADVERBIO (negativo, complemento circunstancial de tiempo): jamás.

……….VERBO (núcleo): había soñado.

……….PRONOMBRE (complemento directo): que.

ORACIÓN: “Tenía más miedo del previsto”.

Oración compuesta por dos oraciones: O1 “Tenía miedo” y O2 “Tenía miedo previsto”. O2 actúa como oración subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de superioridad a través del nexo “más… de”. Consta de:

Oración 1: “Tenía miedo”.

Oración principal, simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª o 3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): tenía miedo. Consta de:

……….VERBO (núcleo): tenía.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): miedo. Consta de:

……………NOMBRE (núcleo): miedo.

Oración 2: “(tenía miedo) previsto.

Oración subordinada comparativa de estructura simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª o 3ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): (tenía miedo) previsto. Consta de:

……….VERBO (núcleo): elíptico (tenía).

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): (miedo) previsto. Consta de:

……………NOMBRE (núcleo): elíptico (miedo).

……………ADJETIVO: previsto.

  1. Comparativas de inferioridad: cuando la idea o el elemento expresado en la oración principal resulta inferior al expresado en la oración subordinada. Utilizamos los nexos “menos… que” y “menos… de”. Veamos algunos ejemplos:

ORACIÓN: “Gano menos dinero que tú”.

Oración compuesta de dos oraciones: O1 “Gano dinero” y O2 “tú (ganas dinero)”. O2 es una oración subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de inferioridad a través del nexo “menos…que”. Consta de:

Oración 1: “Gano dinero”.

Oración principal cuya estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): gano dinero. Consta de:

……….VERBO (núcleo): gano.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): dinero. Consta de:

……………NOMBRE (núcleo): dinero.

Oración 2: “tú (ganas dinero)”.

Oración subordinada cuya estructura es simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tú. Consta de:

……….PRONOMBRE: tú.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): (ganas dinero). Consta de:

……….VERBO (núcleo): elíptico (ganas).

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): elíptico (dinero).

ORACIÓN: “Los albañiles tardaron menos de lo previsto”.

Oración compuesta por dos oraciones: O1: “los albañiles tardaron (un tiempo)” y O2: “(tenían un tiempo –lo-) previsto”. O2 actúa como oración subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación de inferioridad a través del nexo “menos de”. Consta de:

Oración 1: “Los albañiles tardaron (un tiempo)”.

Oración principal, por su estructura simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva.  Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): los albañiles. Consta de:

……….DETERMINANTE: los.

……….NOMBRE (núcleo): albañiles.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): tardaron (un tiempo). Consta de:

……….VERBO (núcleo): tardaron.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): elíptico (un tiempo).

Oración 2: “(los albañiles tenían) lo previsto.

Oración subordinada comparativa, por su estructura simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (los albañiles).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): (tenían) lo previsto. Consta de:

……….PRONOMBRE (transpositor a la función sustantiva): lo.

……….ADJETIVO (sustantivado): previsto.

A estas categorías tendríamos que añadir las que la RAE denomina “comparativas proporcionales” (Ortografía… Madrid: Espasa, 2010, pág. 340). Vienen introducidas por partículas discontinuas del tipo “cuanto más… menos”, “mientras menos…más”. Se trata de una relación comparativa en relación directa (cuanto más… más…) o inversa (cuanto más… menos…) de forma proporcional. Lo veremos más claro con estos dos ejemplos:

  1. “Cuanto más difícil me lo ponían, más empeño ponía en conseguirlo”.
  2. “Mientras menos duermo, más hambre me da”.

ORACIÓN: “Cuanto más difícil me lo ponían, más empeño ponía en conseguirlo”.

Oración compuesta por dos oraciones: O1: “me lo ponían dificil” y O2: “ponía empeño en conseguirlo”. O2 es una oración subordinada comparativa de O1, oración principal, en relación “proporcional” a través del nexo “cuanto más… más. Consta de:

Oración 1: “me lo ponían difícil”.

Oración principal, por su estructura es simple, enunciativa, afirmativa, transitivo-atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de plural).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): me lo ponían difícil. Consta de:

……….PRONOMBRE (complemento indirecto): me.

……….PRONOMBRE (complemento directo): lo.

……….VERBO (núcleo): ponían.

……….ADJETIVO (atributo del complemento directo): difícil.

Oración 2: “ponía empeño en conseguirlo”.

Oración subordinada comparativa, por su estructura está, a su vez, compuesta de una oración principal (ponía empeño) y una proposición subordinada sustantiva de infinitivo en función de complemento régimen (en conseguirlo). Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (yo).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): ponía empeño en conseguirlo. Consta de:

……….VERBO (núcleo): ponía.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): empeño. Consta de:

……………NOMBRE (núcleo): empeño.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (complemento régimen introducida por “en + construcción de infinitivo): en conseguirlo. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: en.

……………CONSTRUCCIÓN DE INFINITIVO: conseguirlo. Consta de:

………………..INFINITIVO (núcleo): conseguir.

………………..PRONOMBRE (complemento directo): lo.

En realidad, las estructuras comparativas son fácilmente identificables y no suelen plantear dificultades en el análisis, solo la frecuente utilización de elementos elípticos en la oración subordinada que debemos recomponer cuando se nos pida un análisis morfosintáctico oracional. En la enumeración de los nexos, hemos usado puntos suspensivos entre la partícula intensiva y el segundo elemento discontinuo; con ello queremos dar a entender que entre los dos componentes del nexo pueden aparecer intercalados uno o varios elementos.

Solo dos observaciones más: la primera se refiere a las oraciones subordinadas de superioridad e inferioridad en las que el segundo elemento del nexo es “de” (“menos…de” / “más…de”); en estos casos, detrás de la preposición aparece invariablemente un sintagma nominal (o palabra o grupo de palabras sustantivadas como podemos observar en los ejemplos analizados). La segunda observación es relativa a las oraciones subordinadas comparativas de igualdad: a veces resultan difíciles de distinguir de las oraciones circunstanciales de modo y la única diferencia formal está en el nexo utilizado (“como” para las circunstanciales modales /”igual que” para las comparativas). Obsérvese el paralelismo:

-“El niño nació como su madre” (“así”; así, ¿cómo? = como su madre: circ. de modo)

-“El niño nació igual que su madre” (“así”; así, ¿cómo? = igual que su madre: ¿comparativa?)

EJERCICIOS:

  1. Analiza las siguientes oraciones:

1.1.  Mientras acabo de arreglarme, baja a que te revisen el coche.

1.2.  Cuando se enojaba siempre respondía: “Déjame en paz”.

1.3.  En la finca donde encontraron la moneda están haciendo excavaciones arqueológicas.

1.4.  Era un buen profesor, le agradaba que sus alumnos preguntaran en clase.

1.5.  Te dejaré el libro que me pediste, pero no me lo estropees.

1.6.  Tuve muchos problemas este fin de semana, por lo tanto, no pude estudiar y voy a suspender el examen de hoy.

  1. Analiza el siguiente texto de don Miguel de Unamuno:

“Las olas de la historia, con su rumor y su espuma que reverbera al sol, ruedan sobre un mar continuo, hondo, inmensamente más hondo que la capa que ondula sobre un mar silencioso y a cuyo fondo nunca llega el sol. Todo lo que cuentan a diario los periódicos, la historia toda del “presente momento histórico”, no es sino la superficie del mar, una superficie que se hiela y cristaliza en los libros y registros, y una vez cristalizada así, una capa dura no mayor que esta pobre corteza en que vivimos con relación al inmenso foco ardiente que lleva dentro. (En torno al casticismo).

Publicado en EJERCICIOS DE SINTAXIS, SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA | 26 comentarios

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10: LAS ORACIONES SUBORDINADAS LÓGICAS.

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 10: LAS ORACIONES SUBORDINADAS LÓGICAS.-

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Antes de ver el desarrollo de las oraciones subordinadas lógicas por separado, conviene hacer un pequeño repaso y establecer claramente las diferencias entre las oraciones subordinadas sintácticas, las oraciones coordinadas y las subordinadas lógicas. Comparemos estas tres oraciones compuestas:

  1. Quiero que vengas.
  2. Tenía muchas ganas pero no lo aparentaba.
  3. Si me llamas, iré a verte.

Cada uno de los tres ejemplos presenta más de un predicado, pero la relación sintáctico/semántica que se establece es diferente en cada uno de los casos. En el ejemplo 1 tenemos una oración subordinada (“…que vengas”) que aparece integrada en la estructura sintáctica de otra oración, la principal (“(yo) quiero eso (complemento directo: que vengas). En efecto, la secuencia “que vengas” aparece funcionando como complemento directo del verbo “quiero”, como demuestra su posible sustitución por el pronombre personal “LO” (“lo” quiero/quiero eso/quiero que vengas). Esto es lo que hemos denominado “proposiciones” u oraciones subordinadas de carácter sintáctico (sustantivas, adjetivas y circunstanciales).

En el ejemplo 2, tenemos dos estructuras oracionales (O1: “Tenía muchas ganas” y O2: “no lo aparentaba”), a diferencia del ejemplo primero, no existe ningún tipo de relación sintáctica entre ambas. La relación es de significado o semántica y se establece a través del nexo “pero”. “Pero” es una conjunción coordinada porque puede enlazar palabras (“Es bueno pero tonto”, dos adjetivos), grupos de palabras (“El boxeador tenía buena pegada, pero un pésimo fondo”; dos sintagmas nominales) u oraciones como es el caso que venimos analizando. Cada una de las dos oraciones que intervienen, mantiene su independencia lógica y ambas podrían actuar como oraciones independientes. Es, por lo tanto, una oración compuesta por dos oraciones en relación coordinada adversativa.

El ejemplo 3 coincide con el 1 y el 2 en que es una oración compuesta donde aparecen dos predicados de otras tantas oraciones: O1 (“Si me llamas”) y O2 (“iré a verte”). Se diferencia del ejemplo 1 en que ninguna de ellas aparece desempeñando una función sintáctica de la otra y en esto coincide con las coordinadas, pero una de las oraciones, la que viene introducida por el nexo (“si”) necesita del significado de la otra para tener algún sentido, algún significado lógico. En efecto, podemos decir “Iré a verte” porque se trata de la oración principal, pero no podemos decir “me llamas” con sentido propio si no es combinada con la anterior para obtener el significado preciso que queremos transmitir. Se trata de una subordinación lógica o semántica. A diferencia de los nexos coordinados, los nexos subordinados lógicos solo pueden enlazar oraciones, nunca palabras o grupos de palabras.

Por esto, cuando hablamos de oraciones coordinadas siempre lo hacemos en plural, porque O1 es coordinada de O2 y viceversa; es decir, para que exista una coordinación siempre tiene que haber al menos dos elementos, de ahí el uso del plural. En cambio, cuando hablamos de “subordinada” lo hacemos en singular, porque una oración es “subordinada” respecto a otra que actúa como “principal”. En el ejemplo 3, estamos ante una oración compuesta donde “si me llamas” es una oración subordinada condicional introducida por el nexo “si” respecto a “iré a verte”, su oración principal.

Son subordinadas lógicas las cuatro “ces”: las oraciones subordinadas Condicionales, las Concesivas, las Comparativas y las Consecutivas. Dedicaremos un apartado a cada una de ellas.

Publicado en SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA | Deja un comentario