VEINTIÚN SONETOS DE AMOR Y OTROS POEMAS. Juana Inés de la Cruz, Almuzara, Córdoba, 2008-

VEINTIÚN SONETOS DE AMOR Y OTROS POEMAS. Juana Inés de la Cruz, Almuzara, Córdoba, 2008-

Se trata de una cuidada edición, de esas que se agradecen por el tacto del papel, el color y los detalles. La introducción está realizada por Cesc Esteve, doctor por la Univerdad Autónoma de Barcelona, es una aproximación a la vida de la autora y el contenido y estilo de los poemas seleccionados para la edición. La selección de los textos y forma la han realizado Georgina Sabat de Rivers y Elías Rivers, y queda justificada adecuadamente a través de las notas explicativas a lo largo de los poemas y glosadas como apéndice al final de la obra. Acercarse a la poesía debería ser un ejercicio permanente, y visitar a nuestros clásicos, una obligación. Vivimos en nuestra época, participamos de nuevos pensamientos, tendencias, descubrimientos… pero lo esencial permanece a través del tiempo: nuestra forma de sentir esa realidad siempre cambiante. Y hablar de sentimiento es hablar de poesía. Por eso me gusta alternar entre las novelas, ensayos, obras de teatro… la poesía. Sor Juana Inés de la Cruz es una autora interesantísima, quizás principalmente por eso, por ser autora, despúes por ser monja y escritora –sólo recuerdo ahora otra monja portuguesa de quien nos quedan las epístolas amorosas- y, por último, por la calidad de sus poemas. Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana nació en México en 1648, hija de una criolla y un vizcaíno. De ascendencia noble, fue dama de compañía de la virreina, la marquesa de Mancera, pero decidió profesar en un convento, el de Santa Paula Famosa, de las Jerónimas. Sin embargo, su paso por la Corte le había dado fama de poeta y sus composiciones eran requeridas para las fiestas y celebraciones. Se muestra luchadora en sus escritos, incluso se permite rebatir argumentos teológicos de sacerdotes como Antonio de Vieira, y esta inteligencia y beligerancia no debía reportarle ningún beneficio entre sus superiores que le instaron continuamente a abandonar sus composiciones y escritos como impropios de una monja para que se centrara en la oración y los estudios teológicos. Su inteligencia, autodidacta, en cambio, se le rebelaba una y otra vez. Su forma de sentir y expresar las sensaciones y sentimientos amorosos tiene mucho que ver con los ejercicios poéticos al uso en las cortes. A través de sus poemas, nos resuenan las quejas de Garcilaso de la Vega en boca de Salicio y Nemoroso, y las décimas, las glosas y romances nos traen el aire inequívoco del teatro de Lope, Calderón o del propio José de Zorrilla, en sus requiebros y juegos de ingenio y de palabras. Pero hay además una sencillez y una coherencia muy originales y propias de sor Juana, que se maneja en el terreno de los contrastes, las antítesis y las paradojas como pocos autores. Quiero traerte y dejarte este soneto que quizás, alguna vez hayas leído sin conocer su procedencia, como si fuera de siempre, del pueblo, de todos –el mayor y mejor homenaje que se le puede hacer a un poema-:

«Al que ingrato me deja, busco amante;

al que amante me sigue, dejo ingrata;

constante adoro a quien mi amor maltrata;

maltrato a quien mi amor busca constante.

Al que trato de amor, hallo diamante,

y soy diamante al que de amor me trata;

triunfante quiero ver al que me mata,

y mato a quien me quiere ver triunfante.

Si a éste pago, padece mi deseo;

si ruego a aquél, mi pundonor enojo:

de entrambos modos infeliz me veo.

Pero yo por mejor partido escojo

de quien no quiero, ser violento empleo,

que, de quien no me quiere, vil despojo».

Quiero imaginar una historia diferente para sor Juana, una historia que nos hablara de un matrimonio de conveniencia establecido por sus padres y los virreyes, un futuro marido imposible de soportar, la traición a unos afectos escondidos, correspondidos y secretos, imposible. La opción de la clausura como forma de huida del mundo, como única posibilidad de escapar a ese matrimonio no deseado, como forma de refugio en la composición, el estudio y el pensamiento sin nadie que la oprima más que su propio corazón. El sufrimiento de la renuncia, el amante desesperado que huye ante la decisión irrevocable de su amada, abatido por la desgracia, por su ausencia, por un destino. El dolor de la despedida, de la ausencia, de los celos… Ya sé que es escribir una novela sobre pocos datos, pero es tan intenso el sentimiento que transmite y tan… extraño. Así me la imagino. Pero no creáis que tengo tanta imaginación, esos sentimientos descritos, el devaneo, la coquetería, el amor incondicional, la fuerza de los celos, el dolor de la ausencia y la renuncia al corazón por la razón están en sus versos, yo solo he puesto imágenes mentales a esa sinfonía de sentimientos. Fue criticada, requerida, admirada y encumbrada en su época. Se la llamó El Fénix de América comparándola con el mismo Lope. Una epidemia asoló el convento. Murió el 17 de abril de 1695. Debió ser todo un carácter.

José Carlos Aranda Aguilar

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LA SILLA VACÍA. Rabí Nachman de Breslau, Edit. José J. Olañeta, Barcelona, 1997.

LA SILLA VACÍA.  Rabí Nachman de Breslau, Edit. José J. Olañeta, Barcelona, 1997. Colección Los pequeños libros de la sabiduría.

Retomo este libro después de nueve años. Me gusta dialogar con los amigos que aguardan pacientemente en las estanterías de mi Biblioteca. Siempre te encuentras sorpresas y aquí me he encontrado con una.

¿Nunca os ha pasado que vuestra imaginación y el tiempo han puesto en labios de un amigo lo que él nunca dijo? A mí sí. Me explico. Yo recordaba que el título de este libro obedecía a un bello relato, es el siguiente:

Cuentan que un rabino visitaba regularmente a los enfermos de su sinagoga. Un día visitó a un viejo enfermo postrado en su cama y le ofreció rezar junto a él. El viejo le confesó que nunca había aprendido a rezar, no sabía cómo hacerlo. El rabino le dijo: “Es muy fácil. ¿Ves esta silla? Colócala junto a tu cama, imagina que en ella está Dios, como tu mejor amigo, y cuéntale todo aquello que te inquieta y te preocupa. Cuando lo hayas hecho, pídele que te ayude a sobrellevarlo, que haga lo que pueda”. El rabino se marchó y regresó a los tres días, lo atendió el hijo y le informó de que su padre murió el día anterior. Cuando le preguntó cómo fue, le respondió que sucedió algo extraño: se lo encontraron con cara de paz, la cabeza apoyada en una silla que tenía junto a su cama.

No. No es esta historia la que da título al libro que hoy os traigo. Esa ha sido mi sorpresa. No sé cuándo ni cómo inserté este cuento en el sentido último de este pequeño libro. Se trata de una obra que invita a la reflexión mediante sentencias extraídas de los escritos de este rabino judío. Rabí Nachman de Breslau nació en Ucrania a finales del siglo XVIII (1772). En vida tuvo un gran número de seguidores, dentro de la corriente del jasidismo fundada por su abuelo Baal-Shem-Tov. Tuvo fama de santo y sus ideas siguen inspirando a muchas personas. El mensaje que centra la contraportada es “No perder nunca la esperanza; encontrar la alegría y un motivo de felicidad en todo lo que nos ocurre…”. Vivió una época de transformación apasionante, el comienzo de la Revolución industrial, la Revolución Francesa, Goethe, Kant, Byron, Beethoven y Mozart fueron sus coetáneos. Murió en 1810. Tuvo una visión anticipada de lo que sería el gran problema de la humanidad moderna: frente a todos los avances y la tecnología, un enorme vacío interior se está adueñando de la humanidad. El lo reveló en una sencilla frase: “Os diré un secreto: un gran ateísmo está llegando al mundo”. Todavía faltaba medio siglo para que Marx enunciara sus principios. Para que el existencialismo empezara a tomar forma y peso social, aún faltaba más tiempo.

El libro se dirige, principalmente, a hombres creyentes. La fe se respira una y otra vez en sus planteamientos, pero sus reflexiones son igualmente válidas para cualquier persona, con independencia del punto interior en el que se encuentre en este momento. De todo el contenido, me llama poderosamente la atención la importancia que concede a la “necesidad de la alegría en la vida”, cómo nos empuja una y otra vez a huir de la depresión como el peor de los males. En ese sentido, y como muestra de lo que podéis encontrar en su interior, os dejo estas dos perlas:

“Hoy te sientes bien. No permitas que el ayer y el mañana te depriman” (pág. 98).

“Si no te sientes feliz, aparenta serlo. Aunque te encuentres totalmente deprimido, pon una sonrisa en tus labios. Actúa como si estuvieses alegre. De esta manera surgirá la genuina alegría” (pág. 99).

El título está tomado de otra anécdota referida al rabí Nachman. Una vez preguntó a un discípulo si estaba vacía la silla en la que se encontraba sentado. No, estoy yo sentado en ella. “Pero si quien está sentado en ella está vacío, entonces la silla está vacía”. Se refiere al “ser” a la persona que logra integrar en su vida lo material y lo espiritual, capaz de superar el vacío interior y dotar de sentido su vida. Entonces es un “mensch”. Su silla, labrada por un obrero que tardó seis meses en realizarla en su tiempo libre, ha sido conservada y está expuesta en el museo de Israel desde 1959.

Conviene un tiempo para la reflexión espiritual, para tratar de colocar los sentimientos en su sitio y proyectarnos hacia el futuro con conciencia de ser. La reflexión, la meditación ayudan. Y esto siempre y a pesar de las creencias personales.

José Carlos Aranda Aguilar

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LA CORTESANA, de Sarah Dunant. Barcelona, Seix Barral, 2007 (1ª ed.)

LA CORTESANA, de Sarah Dunant. Barcelona, Seix Barral, 2007 (1ª ed.)


Se trata de una novela histórica que se desarrolla en la Italia del siglo XVI. El relato recoge las vicisitudes de una “cortesana” de la época, probablemente inspirada en un cuadro de Tiziano, el mismo que aparece en la sobrecubierta del ejemplar que he leído: una venus desnuda, recostada, que mira directamente al espectador y que se conoce como la Venus Urbino, actualmente en el Museo de los Ufizzi. Cuando la historia comienza, estamos en Roma. Fiammetta, la protagonista, ya es una prostituta de lujo conocida a pesar de su juventud. Ha sido adiestrada en el oficio por su madre. Vive cómodamente en una casa rodeada de lujo y sirvientes. Entre ellos destaca un enano, inteligente, de confianza, medio bufón medio confidente: Bucino.

El equilibrio de la situación se rompe con la invasión y el saqueo de Roma en 1527. A partir de ahí, Bucino y Fiammeta deben ingeniárselas para sobrevivir, huir, instalarse y comenzar de nuevo en Venecia. La caída en desgracia y las dificultades unen a los personajes que actúan como socios y confidentes. La llegada y la instalación en Venecia están rodeadas de dificultades, pero no quiero anticipar acciones o dificultades para que leáis la obra. Merece la pena.

Frente a una Roma corrupta, se nos ofrece una imagen de Venecia pujante de comercio, independiente y orgullosa, floreciente. Y la recorremos palmo a palmo de la mano de Bucino. Allí encontraremos a otros personajes secundarios que irán adquiriendo relieve en el desarrollo de la trama. Entre ellos, Tiziano, el pintor, y la Draga, una curandera joven, ciega, con fama de hechicera que recuerda mucho al personaje de la Celestina por sus artes, técnicas  y ocupaciones.

Quiero destacar como acierto la elección del punto de vista. El enfoque del relato se realiza desde la perspectiva del enano deforme, sirviente y socio de la cortesana. Es el narrador testigo y el auténtico protagonista de la novela. El sustraernos los pensamientos y sentimientos de Fiammeta permite un tratado de las técnicas, formas y empleos de las meretrices de la época pero desde el enfoque de un proxeneta lisiado y marginado que vive por y para su ama y socia, la novela en ningún momento traspasa la frontera del buen gusto. También es un acierto la atención a los sentidos por parte de la autora. Sin retrasar la trama con excesos, sí que nos hace oler los canales de Venecia, las ropas de la época, los perfumes;  disfrutar de los colores de las puestas de sol o del tacto de los vestidos de raso. Y por último, quisiera también destacar la minuciosa ambientación escénica e histórica, lo cual es siempre de agradecer: que la novela no esté reñida con la historia en el marco y las circunstancias donde se desarrolla la acción.

El ritmo del relato es bueno, aunque creo, personalmente, que a Sarah Dunant, le hubiera gustado ampliar y matizar algunos aspectos del final de la obra que ahora no quiero desvelar. Sería de muy mal gusto por mi parte.

Mi consejo es que se trata de una obra muy recomendable para los amantes del género de la novela histórica, que me ha traído a la memoria aquella famosa novela española de La lozana andaluza escrita en la época y perdida en el recuerdo.

José Carlos Aranda Aguilar

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CÓMO HACER UN COMENTARIO LINGÜÍSTICO DE UN TEXTO CIENTÍFICO PASO A PASO. SELECTIVIDAD MADRID.

COMENTARIO LINGÜÍSTICO DE UN TEXTO CIENTIFICO: FINALIDAD Y RASGOS GENERALES.

El lenguaje científico trata de transmitir una información precisa y clara sobre un tema especializado en un ámbito de conocimiento concreto.

La necesidad de claridad en la exposición dará lugar a una sintaxis ordenada y explícita, tanto entre párrafos como entre oraciones.  En los párrafos aparecerá la ordenación intrínseca, mediante el uso de ordenadores del discurso que faciliten la interpretación de la relación lógica entre los distintos párrafos, y la extrínseca cuando se proceda a enumeraciones o clasificaciones de conceptos y elementos.

SINTAXIS ENTRE LOS PARRAFOS CLARA Y PRECISA.

Dado que la función lingüística dominante en el texto es la referencial,  no habrá participación emocional del sujeto en sus enunciados, por lo que la entonación será enunciativa. Si el texto posee una finalidad didáctica, pueden aparecer interrogativas retóricas, preguntas que se responden a sí mismas o que el propio autor realiza y responde a continuación, para conducir el razonamiento del lector y llevarlo hasta las respuestas que pretendemos hacer evidentes.

ENTONACION ENUNCIATIVA

La relación oracional será polisintética cuidando el empleo apropiado de los nexos de relación, lo que es propio de un lenguaje denotativo. Se utilizarán frases sencillas con poca complejidad sintáctica y respetando el orden lógico oracional para facilitar la comprensión. Cuando se antepone un complemento, se destaca su significado por interés de la propia estructura de contenido ( Desde esta perspectiva… desde esta otra…. sentido distributivo, por ejemplo). La aparición de oraciones subordinadas (en especial las de relativo o las adverbiales) aparecerán como consecuencia de la necesidad de precisar inequívocamente nombres o verbos, pero lo normal es que el significado de la oración se alcance por acumulación de contenidos (1+1+1+1)  (coordinadas) y no por integración  ((1-3+5) + 1), si abusamos de la subordinación en oraciones complejas y largas, dificultamos la comprensión directa de los contenidos, de ahí que predomine la coordinación sobre la subordinación.

RELACIÓN ORACIONAL POLISINDÉTICA

ORACIONES SIMPLES O CON POCA COMPLEJIDAD

RESPETO AL ORDEN LÓGICO ORACIONAL.

En el plano léxico lo que caracteriza el lenguaje científico es el empleo de tecnicismos, muy frecuentes entre los nombres y verbos. El carácter didáctico de un texto se hará notar en la aclaración, explicación o definición de los tecnicismos que se empleen en el texto. Los términos se emplean con propiedad, en su sentido estricto, evitando palabras que puedan introducir ambigüedad en el texto. En las ciencias positivas (Física, Química, Biología, Medicina, etc.), por su reciente creación y crecimiento, los tecnicismos tienen un significado muy específico y a mayor univocidad menor necesidad complementación especificativa (adjetivos, complementos del nombre, adverbios); pero lo cierto es que el alto grado de complejidad y abstracción de los conceptos expresados requiere con frecuencia de complementos para lograr la precisión necesaria. Esta complejidad y abstracción puede simplificarse y  hacerse más operativa reduciendo los procesos y operaciones a símbolos, como ocurre en Matemáticas, Física o Química

Al tratarse de un lenguaje denotativo, los adjetivos serán especificativos y aparecerán siempre pospuestos al nombre, como los complementos del nombre o las aposiciones, frecuentemente usadas con valor explicativo o aclarativo.  La determinación se utiliza escrupulosamente, los referentes significados por los sustantivos corresponden a realidades concretas, por lo que en función nuclear, especialmente en sujeto y complemento directo los nombres aparecerán determinados.  El juego de primeros presentadores (indefinidos) y actualizadores (artículo), será el usual.  La vocación universal de la ciencia, la lleva a formular principios generales válidos en todos y cada uno de los referentes posibles, es lo que ocurre en las definiciones (El caballo es un cuadrúpedo), esto hará que aparezca el artículo (el/la/los/las) con valor de determinación mínima, en el que singular y plural son equivalentes (da igual decir «el caballo» o «los caballos» o «todos los caballos», es una afirmación de validez universal. Por el mismo motivo se usarán los determinantes totalizadores, positivos (todo, cada, cualquier) o negativo (ningún). Los nombres sin determinante aparecerán en funciones diferentes a la de sujeto: en plural con valor de indiferencia equivalente al indefinido (uno/una/unos/unas), o en singular cuando su significado sirve meramente de restricción a otro nombre en complementos preposicionales ( los nombres en plural sin determinación con valor de indefinidos de indiferencia)

USO DE TECNICISMOS (posible reducción a símbolos)

ADJETIVOS SIEMPRE ESPECIFICATIVOS Y POSPUESTOS

ADYACENTES POSPUESTOS. APOSICIONES EXPLICATIVAS

USO DEL DETERMINANTE ARTICULO CON VALOR DE DETERMINACION MÍNIMA.

En cuanto al sintagma verbal, el lenguaje científico constata hechos, esto nos llevará al uso casi exclusivo del modo indicativo, modo de la realidad. Dado que la función lingüística dominante es la referencial, los verbos aparecerán en tercera persona del singular o del plural. Por su vocación universal, encontraremos frecuentemente verbos copulativos usados para definir (verbo “ser”) o caracterizar los elementos (cualidades circunstanciales consideradas no permanentes en el referente (verbo “estar”. El tiempo más utilizado será el presente, que con frecuencia adquiere un valor “gnómico”, es decir, no significa un instante coincidente con el acto de comunicación, sino una afirmación válida en cualquier instante de línea temporal («la luna gira alrededor de la tierra» = giró, gira y girará). La importancia de los descubrimientos estriba en sí mismos, no en la persona que los realiza, de ahí que sean frecuentes las estructuras impersonales. La impersonalización se logra a través de la estructura SE + verbo en 3ª persona del singular inmovilizado  («Se trata de…») o mediante estructuras de pasiva refleja , SE + verbo en 3ª persona concertado con el Complemento Directo lógico que asume la función de Sujeto Paciente («Se observan cambios…»).  También pueden aparecer estructuras pasivas («Los cambios son observados…»). A través de estas estructuras centramos el interés del significado de la oración en el  Complemento Directo lógico, suprimiendo de la oración el sujeto lógico. Lo que importa es el hecho en sí, no quién lo realiza. Además, está impersonalización otorga al texto científico una objetividad muy acorde con su finalidad.

MODO INDICATIVO

USO DE LA TERCERA PERSONA

TIEMPO DOMINANTE EL PRESENTE

PRESENTE CON VALOR GNÓMICO

USO DE VERBOS ATRIBUTIVOS

USO DE ESTRUCTURAS IMPERSONALES

¿CÓMO REALIZAMOS LA APROXIMACIÓN AL ANÁLISIS LINGÜÍSTICO?

Si en el  comentario de madurez reflexionábamos sobre las ideas contenidas en el texto, ahora tratamos de reflexionar acerca de la forma empleada para comunicar el mensaje y cómo ésta es consecuencia de la finalidad concreta.

Para ello, debemos aproximarnos al texto y anotar todos aquellos rasgos que llamen nuestra atención y que, grosso modo, hemos esbozado en el apartado anterior. Para explicar la metodología de acercamiento vamos a utilizar un texto breve que nos permita un análisis exhaustivo:

“Las transiciones desde órbitas con n > 1, hasta la órbita n = 1 dan lugar a líneas del espectro conocidas como serie de Lyman. Esta serie espectral pertenece a la zona ultravioleta del espectro electromagnético y su existencia se puede poner de manifiesto mediante placas fotográficas adecuadas con sensibilidad ultravioleta” (J.I. del Barrio y C. Montejo: Química 2, Madrid, SM, 2005, pág. 47).

En la aproximación al texto, debemos hacer un análisis tan pormenorizado como nos permita el tiempo de que disponemos. En nuestro caso, hemos elegido este breve texto para poder realizar un análisis completo  que nos permitirá responder un cuestionario guía sobre el texto. Este cuestionario, puramente orientativo, nos servirá para no dejar atrás ningún apartado de los que debemos tener en consideración y después nos servirá para la redacción del ejercicio:

ANÁLISIS SINTÁCTICO DEL FRAGMENTO

O1: Las transiciones  desde órbitas con n > 1, hasta la órbita n = 1  dan lugar  a líneas del espectro  conocidas  como serie Lyman.

SUJETO:

SINTAGMA NOMINAL:  Las oraciones desde las órbitas n  > 1 hasta la órbita n = 1.

DETERMINANTE (artículo) = las

NÚCLEO (nombre común abstracto) = transiciones.

COMPL. PREPOSICIONAL  1 (COMPL. DEL NOMBRE )

“…desde órbitas con n  > 1…”:

PREPOSICIÓN: desde

SINTAGMA NOMINAL: las órbitas con n ) 1

DETERMINANTE (artículo) = las

NÚCLEO (nombre común abstracto): órbitas

COMPL. PREP.  (COMPL. NOMBRE)

“…con n > 1…”

PREP: con

SINTAGMA  NOMINAL (nombre c. abstracto):  n  > 1

COMPL. PREPOSICIONAL 2 (COMPL. DEL NOMBRE)

“…hasta la órbita n = 1…”

PREPOSICIÓN: hasta

SINTAGMA NOMINAL: la órbita n = 1

DETERMINANTE (artículo)= la

NÚCLEO (nombre común abstracto) = órbita

SINTAGMA NOMINAL (aposición adjunta)

NÚCLEO (nombre común abstracto) : n = 1

PREDICADO: dan lugar a líneas del espectro conocidas como serie Lyman

NÚCLEO: dan lugar (*)

COMPL. PREPOSICIONAL (COMPL. REGIMEN)

“… a líneas del espectro conocidas como serie Lyman…”

PREPOSICIÓN: a

SINTAGMA NOMINAL:

NÚCLEO (nombre común concreto): líneas

ADJETIVO COMPLEJO:

ADJETIVO (participio):  conocidas

ADVERBIO COMPLEJO (COMPL. CIRCUNSTANCIAL  DE  MODO) :  como serie Lyman

ADVERBIO (*): como

SINTAGMA NOMINAL:

NÚCLEO: serie

SINTAMA NOMINAL (APOSICION ADJUNTA):

NÚCLEO: Lyman

O2: O2.1. “Esta serie espectral pertenece a la zona ultravioleta del espectro electromagnético” — y (coodinación copulativa) — O2.2.: “…su existencia se puede poner de manifiesto mediante placas fotográficas adecuadas con sensibilidad ultravioleta”.

O 2.1. Esta serie espectral pertenece a la zona ultravioleta del espectro electromagnético”.

SUJETO:

SINTAGMA NOMINAL: Esta serie espectral

DERMINANTE (demostrativo anafórico): esta

NÚCLEO (nombre común abstracto): serie.

ADJETIVO (especificativo): espectral.

PREDICADO:

SINTAGMA VERBAL: pertenece a la zona ultravioleta del espectro electromagnético.

VERBO: pertenece

COMPL. PREP.(COMPLEMENTO INDIRECTO) (*): a la zona ultravioleta del espectro electromagnético.

PREP: a

SINTAGMA NOMINAL: la zona ultravioleta del espectro electromagnético.

DETERMINANTE (artículo): la

NOMBRE (común abstracto): zona

ADJETIVO (especificativo pospuesto): ultravioleta

COMPL. PREPOSICIONAL (COMPLEMENTO DEL NOMBRE):

PREP: de

SINTAGMA NOMINAL:

DETERMINANTE (artículo): el

NOMBRE (común abstracto): espectro

ADJETIVO (especificativo): electromagnético.

O2.2.: “…su existencia se puede poner de manifiesto mediante placas fotográficas adecuadas con sensibilidad ultravioleta”.

SUJETO: SINTAGMA NOMINAL: su existencia

DETERMINANTE (posesivo): su

NOMBRE (común abstracto): existencia.

PREDICADO: SINTAGMA VERBAL: se puede poner de manifiesto mediante placas fotográficas adecuadas con sensibilidad ultravioleta.

PRONOMBRE PERSONAL (MARCA DE PASIVA REFLEJA): se

VERBO: puede poner de manifiesto

PERíFRASIS DE INFINITIVO (posibilidad): puede + poner de manifiesto.

VERBO AUXILIAR = puede

VERBO AUXILIADO= poner de manifiesto (locución = manifestar)

COMPL. PREPOSICIONAL (COMP. CIRC. DE MODO): mediante placas fotográficas adecuadas con sensibilidad ultravioleta.

PREPOSICIÓN: mediante

SINTAGMA NOMINAL: placas fotográficas adecuadas con sensibilidad ultravioleta.

NOMBRE (común concreto): placas.

ADJETIVO  1 (especificativo): fotográficas.

ADJETIVO 2 (especificativo): adecuadas.

COMPL. PREPOSICIONAL (COMPL. DEL NOMBRE): con sensibilidad ultravioleta.

PREPOSICION: con

SINTAGMA NOMINAL:

NOMBRE (común abstracto): sensibilidad

ADJETIVO (especificativo): ultravioleta.

Una vez realizado el análisis morfosintáctico, realizaremos la segunda reflexión operando por niveles en el texto, a modo de cuestionario:

NIVEL SUPRAORACIONAL:

En este nivel, consideraremos todo lo relativo a las unidades que están por encima de la oración.  En primer lugar:

¿Qué entonación hay en el texto?: –Enunciativa.

En este caso, al tratarse de un texto científico, el emisor no participa afectivamente en la oración, su intención es transmitir una información de manera objetiva. En otros textos podemos encontrarnos con entonación interrogativa (posible función conativa) o entonación exclamativa (posible función expresiva). En cualquier caso, conviene observar en que entonación se mueve el texto.

¿Cómo se relacionan los párrafos en cuanto a la forma? (R. extrínseca, intrínseca, estructural):No hay párrafos.

En nuestro ejemplo, no hay párrafos. El sentido de esta pregunta es que observemos si la relación que mantienen los párrafos entre sí ha sido estructurada y cómo. Si lo ha sido, cuanto más explícito el procedimiento (extralingüístico), mayor será la preocupación y necesidad del emisor de orden y claridad en el texto. Es lo que sucede, por ejemplo, en el lenguaje jurídico. Cuanto menos explícita sea esta relación, menor necesidad o interés por parte del emisor, tendremos que ver porqué en cada caso en concreto (lenguaje publicitario y literario, por ejemplo).

¿Cómo se relacionan los párrafos en cuanto al contenido? (R. deductiva, inductiva, encuadrado, paralelo): No hay párrafos

Esta pregunta está relacionada con la anterior, pero en la anterior observábamos si se habían usado procedimientos lingüísticos o no para comunicar al receptor en el propio texto, la relación lógica entre los párrafos. Ahora nos preguntamos sobre la relación lógica que tienen. No siempre va a ser una forma pura. Todos los textos no van a encajar en un esquema de los cuatro propuestos. Con frecuencia encontraremos ejemplos mixtos.  Nos será especialmente útil cuando debamos realizar esquemas o comentarios sobre el contenido del texto.

NIVEL ORACIONAL:

A través de las siguientes preguntas, trataremos de determinar el grado de complejidad sintáctica en el texto.  Esto lo sabremos, en primer lugar por el número de oraciones que hay en el texto, si son simples o complejas y si los nexos están o no explícitos en ellas (asíndeton/polisíndeton). Un texto que busque la claridad, deberá usar una sintaxis sencilla con el uso de los nexos sintácticos adecuados que aporten precisión. La excesiva complejidad, el introducir una subordinada, dentro de otra subordinada, que a su vez es subordinada, sólo puede traer confusión. Esto puede deberse a error de estilo (ya se ha convertido en tópico citar el artículo 811 del Código Civil donde encontramos cinco oraciones subordinadas adjetivas “El ascendiente que heredase de su descendiente bienes que este hubiese adquirido por título lucrativo de otro ascendiente, o de un hermano, se halla obligado a reservar los que hubiere adquirido por ministerio de la ley a favor de los parientes que estén dentro del tercer grado y pertenezcan a la línea de donde los bienes proceden”) o bien puede ser un efecto deseado por el autor en función de su intención.

¿Cuántas oraciones hay?: 2

¿Simples o compuestas?: 1 simple, 1 compuesta.

¿Tipo de compleja?: coordinadas copulativas.

La claridad y precisión tienen que ver con el orden lógico oracional Un lenguaje que pretenda ser claro, evitará alteraciones en el orden lógico que dificulten la comprensión del texto obligando al receptor a reorganizar los contenidos. El orden lógico oracional nos sitúa al sujeto siempre delante del verbo (excepto en construcciones como la pasiva refleja donde el sujeto gramatical es, en realidad, el Complemento Directo lógico y aparece detrás del verbo (“se venden melones”). En el Sintagma Nominal, los adjetivos –salvo valores explicativos- aparecerán detrás, igual que los Complementos del Nombre y las Aposiciones. Su anteposición expresa una intencionalidad sobre la que tendremos que reflexionar en caso de que se produzca.

¿Orden lógico oracional?:

sujeto + predicado = siempre

nombre + adjetivo = siempre

nombre complemento del nombre detrás = siempre

verbo + complementos = siempre.

Alguna alteración reseñada: NO

NIVEL SINTAGMÁTICO:

SINTAGMA NOMINAL:

A través de las palabras significamos referentes. Las oraciones son conjuntos de palabras y los textos, conjuntos de oraciones. Según el mensaje que tratamos de transmitir, nos moveremos en un ámbito referencial preciso. Estamos ante la descripción de un paisaje: los referentes significados serán concretos (árbol, agua, perro, piedra, etc.), las cualidades referidas a esos elementos podrán ser sensoriales, y, por tanto, simples y expresadas por adjetivos (árbol verde, agua clara, perro ladrador, piedra blanca, etc.). Ahora nos movemos por un texto de filosofía, los referentes significados ya no son físicos, serán conceptuales o abstractos: (inteligencia, abstracción, rigurosidad, bondad…). Ni en el primer ejemplo de la descripción, ni en segundo, nos tratamos de transmitir el significado genérico del término, sino que trataremos de significar referentes particulares (“esa piedra blanca, la que está ahí” o “la capacidad de razonamiento que es propia del hombre y lo diferencia del resto de las especies, esa y no otra”). Para lograr que las nombres asocien su significado a referentes concretos, usaremos la determinación:

“Mesa”: mueble con un tablero superior que sirve para apoyar objetos.

“Esa mesa”: mueble de 1,40 de altura con un tablero superior de 45 x 60, de color verde el tablero y azul las patas metálicas”

Si el ámbito referencial del texto es físico (una descripción, por ejemplo), prevalecerán los nombre concretos, en cambio, si el ámbito referencial es conceptual (lenguaje jurídico o filosófico, humanístico, etc.), prevalecerán los nombres complejos.

¿clases de nombres presentes en el texto (comunes, propios, concretos, abstractos…)?: comunes con predominio de los abstractos.

A DESTACAR: presencia de tecnicismos y símbolos.

La siguiente pregunta nos pide observar los mecanismos usados para la formación de palabras. La mayoría están normalizados y no tienen nada que comentar (“razon-ar” es un término derivado por el que formamos un verbo añadiendo el sufijo –ar a un sustantivo, “razón”). No obtante, en ocasiones podemos encontrar anomalías por la creación de neologismos, por ejemplo (“pluscuamputrefacto” nos dirá Dámaso Alonso en un poema) o por calcos idiomáticos, por ejemplo, que puedan ser objeto de interés para el comentario posterior.

¿algún rasgo destacable en cuanto a la formación de palabras (composición, derivación, parasíntesis, acrónimos…?: tres palabras compuestas: ultravioleta y electromagnético, fotográficas .

Una breve reflexión sobre el uso de los determinantes. Si volvemos a los ejemplos anteriores, ni en el primer ejemplo de la descripción, ni en segundo, nos tratamos de transmitir el significado genérico del término, sino que trataremos de significar referentes particulares (“esa piedra blanca, la que está ahí” o “la capacidad de razonamiento que es propia del hombre y lo diferencia del resto de las especies, esa y no otra”). Para lograr que las nombres asocien su significado a referentes concretos, usaremos la determinación:

“Mesa”: mueble con un tablero superior que sirve para apoyar objetos.

“Esa mesa”: mueble de 1,40 de altura con un tablero superior de 45 x 60, de color verde el tablero y azul las patas metálicas”

¿clases de determinantes?:

– Predominio del determinante artículo (el/la/los/las)

– Demostrativo con valor anafórico (esta)

– Posesivo con valor anafórico (su)

Tan importante puede ser la presencia como la ausencia de determinantes, a veces buscado para imprimir al texto un carácter sentencioso (humo en el suelo, lluvia en el cielo), o en enumeraciones donde al ausencia de determinante imprime celeridad y nerviosismos (un camarero leyendo la lista de tapas), o puede conferir valor ponderativo si es usado en nombres colectivos seguidos de Complemento del Nombre (en la playa había cantidad de mosquitos), o simplemente para referirse al concepto y multiplicar sus valores connotativos, como sucede en el lenguaje publicitario.

¿Hay nombres sin determinar?; ¿con qué valores?

Uso de nombre en plural = determinación indefinida (placas abstractas)

Uso sin determinante en complementos preposicionales, significado nocional, no concreto.

Los adjetivos sirven para precisar el significado del nombre aportando al oyente una información que le permitirá identificar a ese referente entre los de su conjunto: imaginamos una conversación en que un amigo le dice a otro: “dame el bolígrafo”. El amigo le pregunta:¿Qué bolígrafo?. El primero le responde: El rojo. Cuando el primer interlocutor ha dicho “bolígrafo”, la información resultaba insuficiente para el oyente. Había, frente a sí, vario objetos –referentes-. Pide mayor precisión. El hablante le da un adjetivo: rojo. Ese adjetivo especifica o identifica a un referente concreto entre los posibles referentes de su conjunto. Estos son los adjetivos especificativos y se sitúan siempre detrás del nombre al que se refieren. Son propios de todo tipo de texto que busque la precisión.

Los adjetivos explicativos mencionan una cualidad de las que sabemos que posee el referente (nieve blanca), no nos ayuda a identificar a un referente concreto, pero resalta esa cualidad entre las demás que pasan a un segundo plano, lo cual será muy interesante para los publicista –mientras se canta: ¡Oh, blanca navidad, nieve!, la belleza de la blancura navideña nos hace olvidar otra de las cualidades de la nieve, estar “fría”, que mata a miles de personas en esos momentos de intensa belleza-. Estos adjetivos pueden ir antepuestos –blanca nieve-, pospuestos –nieve blanca-,  o entre comas –la nieve, blanca,…-. Son propios de textos donde sea más importante la subjetividad y las connotaciones que la objetividad, la precisión y la denotación.

¿Hay adjetivos en el texto?; ¿de qué tipo y en qué posición?

  • Sí, todos especificativos y pospuestos.

La lengua nos permite concretar el referente siempre y de forma inequívoca. Si los adjetivos no nos son suficientes, nos proporciona procedimientos complejos (entiendo por complejos, que están o pueden estar compuestos por  más de un elemento: prep. + nombre, por ejemplo). El número de palabras de que disponemos no es infinita, estos procedimientos nos permitirán lograr lo mismo que con los adjetivos pero usando otras palabras. Gracias a ellos, personas con poco dominio del vocabulario, pueden lograr la misma precisión en su mensaje que otra culta. Siempre que hay adjetivo, es preferible su uso al del complemento (mejor: «mesa metálica» que “de metal”) salvo cuando el adjetivo sea excesivamente culto o de ámbito restringido, en cuyo caso, mejor el complemento para evitar oscuridad en el texto («caja ebúrnea», mejor “de madera”).

Su posición es siempre pospuesto al nombre y su anteposición supone una alteración grave al orden lógico que merecerá una reflexión en nuestro comentario (hiperbatón).

En texto que requieran claridad y precisión, se usarán con profusión, más que los adjetivos dado que a través de los procedimientos complejos podemos integrar como restricciones semánticas al núcleo nominal conceptos mucho más abstractos. Debemos recordar que el sistema más sencillo es el adjetivo, el más complejo es la oración subordinada de relativo.

¿Hay complementos complejos (Complementos del Nombre o Aposiciones)? ¿de qué tipo y en qué posición?:

. Sí, hay Complementos del Nombre, siempre pospuestos al nombre y Aposición adjunta con valor de identificación.

SINTAGMA VERBAL:

¿Clases de verbos presentes en el texto (transitivos/intransitivos/atributivos)?

A DESTACAR: Se usan expresiones verbales lexicalizadas “dar lugar” en lugar de “originar” o “producir”; “poner de manifiesto” en lugar de “manifestar o expresar”. ANOMALÍA en el uso verbal.

¿Modo verbal presente?: indicativo.

¿Tiempos usados? ¿valores?: Presente de indicativo, valor gnómico.

¿Persona usada?: tercera del singular y plural.

¿Estructuras impersonales?: Sí, mediante pasiva refleja.

¿Aparecen complementos? Sí, pospuestos al verbo.

Ahora estamos en disposición de hacer un comentario completo. El método usado será el deductivo, partimos de la finalidad concreta del texto científico y a partir de ahí iremos comentado por niveles los rasgos más relevantes:

COMENTARIO

1: CLASE DE TEXTO Y FINALIDAD:

El lenguaje científico lo usamos para transmitir información sobre un área de conocimiento concreto de una forma clara y precisa. Los sentimientos del emisor no cuentan, nos movemos en lenguaje cuya función dominante es la referencial En este caso estamos ante un texto de Química donde se podemos observar como cada uno de los niveles lingüísticos se ha conjugado para lograr este objetivo.

2: UNIDADES SUPRAORACIONALES.

Al ser dominante la función referencial, el texto se mueve en un tono enunciativo.

3: SINTAXIS DE LOS PÁRRAFOS

4: SINTAXIS ORACIONAL

No hay complejidad oracional, se observan dos oraciones (O1: “las transiciones… como serie Lyman”, líneas 1 y 2; y 02: “Esta serie… con sensibilidad ultravioleta”, líneas 2 a 6) de las cuales la primera es simple y la segunda es compleja, compuesta por dos oraciones coordinadas enlazadas por la conjunción “y” (línea 3). Esta sencillez contribuye a la claridad necesaria en un texto científico conjuntamente con otros rasgos sintácticos, especialmente el respeto en el orden lógico oracional. En efecto, el sujeto, en las tres oraciones, aparece delante del predicado (“las transiciones (sujeto) + “dan lugar…” (predicado); 02.1. “Esta serie…” +  “pertenece…” (predicado);  0.2.2. “Su existencia…” (sujeto) + “se puede…” (predicado)), los adjetivos y Complementos del Nombre aparecen también pospuestos  (“Las transiciones”(nombre) + “desde órbitas…” (CN), línea 1; “espectro”(nombre) + “conocidas” (adjetivo), línea 2; “placas” (nombre) + “fotográficas” (adjetivo), línea 5; etc.), así como los complementos verbales al verbo (“mediante placas”, complemento circunstancial de modo, línea 5,  “a líneas del espectro…”, Complemento Régimen, línea 2, etc.).

5: SINTAGMA NOMINAL.

En el Sintagma Nominal es característico, para lograr la univocidad necesaria en la precisión requerida en los textos científicos el uso de tecnicismos  (“espectro electromagnético”, líneas 3 y 4; “sensibilidad ultravioleta”, líneas 5 y 6, “serie espectral”, línea 3) , que alcanzan su máxima expresión en la reducción de operaciones y procesos a símbolos (“n > 1”, línea 1, “n = 1” línea 1). Aparecen como dominantes los nombre comunes abstractos dado que se significan procesos (“transiciones”, línea 1) o conceptos cuya existencia aprendemos por razonamiento (“serie”, línea 3, “existencia”, línea 4, “órbita”, línea 1, “sensibilidad”, línea 5, etc.).

Los nombres aparecen con determinante en la función sujeto (Las transiciones… línea 1; Esta serie… líneas 2 y 3; su existencia… línea 4), e incluso en sintagmas nominales término de Complementos Preposicionales, significamos con ello referentes concretos para los sustantivos, no nos centramos en su significado nocional, estamos hablando de procesos físicos concretos y reales. Las oraciones tienen una fuerte trabazón lógica que se refuerza con el valor anafórico de algunos de los determinantes usados (demostrativo “esta”, línea 2 y posesivo “su”,  línea 4). El valor de indiferencia, cuando esta es relevante en el significado del texto, se logra mediante el uso del nombre en plural sin determinante (“placas fotográficas”, todas y cualquier placa, línea 5), o de identificación (líneas del espectro… línea 2, unas líneas concretas, esas líneas que no son ondas, por ejemplo).

La precisión necesaria hace indispensable el uso de adyacentes nominales tanto adjetivos especificativos pospuestos (“ultravioleta” respecto a “zona”, en la línea 3,  o respecto a “sensibilidad” en la línea 6; “conocidas”, respecto a espectro”, línea 2; “electromagnético” repecto a “espectro”, línea 4) como mediante Complementos del Nombre (“del espectro”, referido a “zona” en la línea 3, “desde órbitas…” respecto a “transiciones”, línea 1), siempre pospuestos al nombre. Observamos de modo evidente como contribuye el adjetivo a que el nombre alcance la  precisión de significado necesaria en el caso de “sensibilidad ultravioleta” (líneas 5 y 6). En efecto, el contexto (el hecho de que “sensibilidad” aparezca refiriéndose a “placas fotográficas” y no a una persona, y el adjetivo (ultravioleta), nos permiten escoger inequívocamente la acepción que el autor está utilizando, no nos referimos ahora a la sensibilidad del alma ( psicología) ni a la de la piel (anatomía) sino a la sensibilidad química de un objeto, su capacidad de reacción al ser sometido a ciertas condiciones, en nuestro caso, a los rayos ultravioleta. Al destinatario se le supone un cierto nivel de conocimiento, de ahí que los tecnicismos empleados no aparezcan definidos en el propio texto (“espectro electromagnético”, líneas 2 y 3; “órbitas con n > 1”, línea 1))

6: SINTAGMA VERBAL

En cuanto al Sintagma Verbal, la función referencial propia del texto científico determina el uso de la tercera persona. Como se trata de hechos ocurridos y contrastados y no conjeturas, el modo usado es el de la realidad, el indicativo, y el tiempo es el presente con un valor gnómico: lo significado es válido en cualquier instante temporal (“dan lugar”… = dieron, dan y darán lugar siempre que se repitan las condiciones, línea 1; “esta serie pertenece…” = perteneció, pertenece y pertenecerá, línea 3; “se puede” = se pudo, se puede y se podrá, línea 4). Los conocimientos científicos tienden a la universalidad y a la objetividad, en este sentido, lo importante son los hechos en sí, de ahí que se usen estructuras pasivas, medias e impersonales. En concreto en el texto observamos el uso de la pasiva refleja con SE (línea 4), y una estructura media en la línea 3 (pertenece al espectro > LE pertenece).  Es criticable, porque va contra la precisión y la propiedad, el uso de algunas perífrasis anómalas, o locuciones perifrásticas en las que interviene el nombre, así el uso de “dar lugar”, en lugar de “producir” (línea 2)  o “poner de manifiesto”, en lugar de “manifestar” (línea 4). No obstante, al tratarse de fórmulas de uso común, no dificultan la comprensión del mensaje. Para terminar, como ocurría en el sitagma nominal, el significado del verbo aparece precisado a través de complmentos (“a líneas del espectro…”, Complemento Régimen, línea 2;  “… a la zona ultravioleta…”, Complemento Indirecto, línea 3;  “mediante placas…”, Complemento Circunstancial de Modo, línea 5 y 6).

7: CONCLUSIÓN

En conclusión, estamos ante un texto científico con un uso del lenguaje adecuado a su necesidad de transmitir información de forma precisa, clara y sencilla. De ahí la poca complejidad sintáctica, el respeto al orden lógico oracional, el uso de tecnicismos, la utilización de adyacentes nominales (determinantes, adjetivos y complementos del nombre) verbales (complementos) con valor especificativo y pospuestos a su núcleo.  La función referencial determina el uso de la tercera persona verbal y la transmisión de información sobre hechos comprobados y ciertos, el uso del modo indicativo en presente con valor gnómico; y la objetividad y universalidad se manifiesta en el uso de estructuras pasivas reflejas y medias. Al destinatario se le supone un nivel previo de conocimientos, por lo que los tecnicismos no son definidos  en el texto, pero es de carácter divulgativo, presenta nuevos conceptos.

COMENTARIO LINGÜÍSTICO SOBRE UN TEXTO AMPLIO:

Para realizar el comentario lingüístico de un texto cuya extensión y nuestro tiempo no nos permita un análisis tan pormenorizado, realizaremos los mismos ejercicios de aproximación que hemos visto para el comentario de madurez. Esto nos permitirá familiarizarnos con el contenido a través del resumen, con la estructura a través del esquema y, por último, determinar el tema que permitirá nuestro posicionamiento ante el texto. Durante las sucesivas lecturas que ello implica, iremos haciendo algunas anotaciones en el texto sobre los aspectos más relevante que observemos.

Es conveniente desarrollar alguna técnica  (subrayado, paréntesis, uso de lápices de colores, llamadas, flechas, etc.) para señalar en el propio texto aquellos rasgos que llamen nuestra atención y, más tarde, vayan a apoyar el comentario. Algunos de los elementos básicos que debemos señalar en una primera aproximación serán:

–                     La separación entre las oraciones del texto (marcando con una raya vertical fuerte los puntos y seguido).

–                     Los verbos que aparecen conjugados en el texto (encerrándolos en un círculo, por ejemplo).

–                     Los nexos y conjunciones que introducen las distintas oraciones complejas (subrayándolos).

Estos símbolos sencillos en las primeras lecturas nos permitirán de forma rápida saber cuántas oraciones hay en cada párrafo (una por cada punto señalado), el número de verbos nos dirá si  éstas oraciones  son simples o compuestas. Y el subrayado de nexos nos permitirá identificar el tipo de relación sintáctica entre las distintas oraciones. Con estas referencias, nos resultará más sencillo responder al cuestionario de aproximación punto por punto. Así, cuando tratamos el orden lógico oracional, bastará desplazar los ojos hacia los verbos encerrados en círculos y localizar los sujetos, por ejemplo, y comprobar su posición respecto al verbo.  Estos símbolos nos permiten disponer de referencias visuales en el texto muy importantes para ahorrar tiempo y lograr precisión.

Normalmente no podremos descender al plano morfosintáctico oracional  esto requeriría mucho más tiempo del que normalmente disponemos para comentar un texto amplio, pero sí debemos llegar a establecer las relaciones sintácticas entre los párrafos y las oraciones del texto. En el plano morfosintáctico, léxico y semántico nos limitaremos a señalar en el texto aquellos rasgos que llamen nuestra atención, bien porque no se correspondan con el tipo de texto que tratamos o porque nos resulten interesantes para comentar, para ello bastará una llamada y una nota en el margen e introducir una NOTA en nuestro cuestionario de aproximación que servirá de guía.

Asimismo, vamos a  numerar las líneas, esto facilitará la localización en el texto de los detalles que queramos seleccionar. La idea es que el comentario resulte autosuficiente, que quien lo lea no tenga que levantar la vista para comprobar y localizar en el texto los rasgos que mencionamos porque esto interrumpe la lectura y dificulta la comprensión de nuestro propio comentario.  Los rasgos que analicemos han de estar presentes en el texto y debemos localizarlos y mencionarlos en nuestro ejercicio.

Veamos ahora el texto propuesto:

PROTEÓMICA

La Genética trata de los mecanismos de la herencia, que se expresan a través de los genes. La Genómica, precisamente, trata de conocer la naturaleza íntima de los genes y su funcionamiento. Sus logros están y estarán, en gran parte, íntimamente ligados a los del Proyecto Genoma Humano, con la identificación y secuenciación de nuestros alrededor de 40.000 genes, lo que, sin duda, repercutirá muy favorablemente en numerosas facetas relacionadas con nuestra vida, ambiente, bienestar, salud o enfermedades.

Sin embargo, las proteínas son las verdaderas expresiones funcionales de genoma, de los genes. Y los conocimientos actuales hacen insostenible lo que fue denominado como uno de los dogmas de la biología, es decir, la idea de un gen-una proteína. El mundo de las proteínas nos está apareciendo como un mundo cuantitativamente (y posiblemente, cualitativamente) mayor y más complejo que el de los genes y, además, aún nos es bastante desconocido. Ante una situación concreta, muchas veces no sabemos cuáles son las proteínas que se expresan, cómo se cuantifica esa expresión ni las consecuencias que sobre la misma ejercen diversas modificaciones posibles de sufrir por parte de una proteína original que la lleva a convertirse en diferentes modalidades de esa proteína con funciones muy diversas. Por otra parte, cada vez es más evidente que una misma forma de proteína, en un ambiente biológico determinado, puede tener una función que sea muy diferente a la que ejerce en otro ambiente distinto.

Por tanto, la situación es que estamos comenzando a descubrir cómo,desde un cierto número de genes, se puede producir un número mucho mayor de proteínas y comenzamos a comprender que los mecanismos de modificación postraduccionales (tras su biosíntesis) de las proteínas tales como su fosforilación, glicosilación, polimerización, etcétera, afectan a aspectos esenciales de su funcionalidad. Y desconocemos casi totalmente aspectos tan importantes sobre la funcionalidad de las proteínas como son las influencias medioambientales o las relaciones multigénicas que subyacen en la mayoría de las enfermedades o en fenómenos como el del envejecimiento. Todo ello no podría aclararse por el mero examen y conocimiento del genoma.

Para muchas personas quizá supuso una decepción saber que «sólo» poseemos unos 40.000 genes, un número no mucho mayor que el de otros organismos mucho más inferiores. Para tales personas podría serles de consuelo conocer que la relación entre número de proteínas y genes es sólo de 1-2 en bacterias, de 3 en levaduras, algo más superior en organismos intermedios, pero en los humanos ese número es mucho más elevado, posiblemente en el rango de 6-8.

José A. Lozano Teruel

(EXAMEN DE SELECTIVIDAD COMUNIDAD AUTONOMA DE CATALUÑA, CURSO 2005-6)

RESUMEN

La Genómica es una parte de la genética que trata de conocer la naturaleza de los genes y su funcionamiento. Este conocimiento repercutirá favorablemente en todas las facetas de nuestra vida.

Pero a partir de los genes, se puede producir un número mayor de proteínas y de éstas desconocemos muchos aspectos: cómo se ejercen en ellas las modificaciones que llevan de una proteína original a otras con funciones muy diversas; cómo una misma proteína puede tener distintas funciones según el ambiente biológico en el que esté.

Por lo tanto, estamos empezando a descubrir cómo los genes pueden producir un número mucho mayor de proteínas y sus mecanismos de modificación postraduccionales (fosforilación glicosilación, etc.) afectan a su funcionalidad. Otros aspectos, en cambio, nos son totalmente desconocidos (influencias medioambientales, relaciones multigénicas subyacentes en enfermedades, etc.).

Poseemos unos 40.000 genes, como otros muchos organismos, pero la relación entre el número de proteínas y genes, de 1-2 en bacterias, pasa en los humanos a un rango mucho más elevado, posiblemente de 6-8.

ESQUEMA

1)      El estudio de los genes (genómica) influirá en todos los aspectos de nuestra vida.

1.1.    A partir de los genes se puede producir un número mayor de proteínas.

a)      Comenzamos a comprender cómo se producen y sus mecanismos de modificación postraduccionales

b)      Desconocemos como a partir de una proteína original derivan funciones diversas, influencias medioambientales, relaciones multigénicas, etc.

1.2.    La relación entre genes y proteínas es muy superior en el ser    humano (6-8) que en otros organismos vivos (bacterias 1-2)

TEMA

El avance de la genómica requiere comprender cómo se generan las proteínas a partir de los genes y cómo se transforman.

CUESTIONARIO DE APROXIMACION:

NIVEL SUPRAORACIONAL:

¿Qué entonación hay en el texto?: –Enunciativa.

¿Cómo se relacionan los párrafos en cuanto a la forma? (R. extrínseca, intrínseca, estructural):4  párrafos: 1 y 4 estructural; 2  (“Sin embargo” l. 8; y “ Por tanto”,  l. 21)

¿Cómo se relacinan los párrafos en cuanto al contendio? (R. deductiva, inductiva, encuadrado, paralelo):  Deductiva: idea general que se desarrolla.

NIVEL ORACIONAL:

¿Cuántas oraciones hay?: 1 párrafo, 3; 2 párrafo, 5; 3 párrafo,  3; 4 párrafo 2

¿Simples o compuestas?:

1 párrafo: 1ª oración simple; 2ª oración, simple; 3ª oración compuesta

2 párrafo: 1ª oración simple, 2ª oración compuesta; 3ª oración compuesta;  4ª oración compuesta ; 5ª oración compuesta.

3 párrafo: 1ª oración; 2ª oración  compleja;  3ª oración simple.

4 párrafo: 1ª oración compuesta; 2ª oración compuesta.

¿Tipo de compleja?:

1 párrafo: 3ª oración compuesta “lo que”, adjetiva sustantivada (l. 5)

2 párrafo: , 2ª oración compuesta :  “lo que”, adjetiva sustantivada  (l. 9); 3ª oración compuesta “y” coordinación copulativa (l. 13);  4ª oración compuesta “cuáles” sustantiva interrogativa indirecta (l. 14),  “que” relativo (l. 14),  “cómo” sustantiva interrogativa indirecta (l. 15),  “que” relativo (l. 15), “que” relativo (l. 17); 5ª oración compuesta “que” sustantiva (l. 18)

3 párrafo: 1ª oración compuesta: “que” sustantiva (l. 21), “cómo” sustantiva interrogativa indirecta  (l. 21), “y” copulativa (l. 23), “que” sustantiva (l. 23); 2ª oración compleja: “tan…como” sub. Comparativa  (l. 26 y 27), “que” adjetiva  (l. 28).

4 párrafo: 1ª oración compuesta: “que” sustantiva, “mayor que” subordinada comparativa; 2ª oración compuesta: “que” sustantiva (l. 34), “pero” coordinada adversativa.

¿Orden lógico oracional?: sí, normalmente.

sujeto + predicado = excepto línea 15  (se cuantifica esa expresión) y línea 22  (se puede producir un número…) x pasiva refleja  , línea 18 sustantiva sujeto en estructura atributiva ( es evidente que…), línea 31  (supuso una decepción saber…) y línea 33 (podría serles de consuelo conocer…) infinitivo con valor sustantivo. 5 oraciones de 13.

nombre + adjetivo = alteración en línea 6 (numerosas facetas), línea 8 (verdaderas expresiones), línea 16 (diversas modificaciones), pero domina la posposición.

nombre complemento del nombre detrás = siempre

verbo + complementos = alteraciones: “Aún”, CCT antepuesto (l. 13); “Cada vez”, CCT, antepuesto (l. 18); “En un ambiente biológico determinado”, C.C. Lugar, antepuesto (l. 19); “Para muchas personas” y “Para tales personas”,  C. Indirecto antepuesto (l. 31 y 33)

NIVEL SINTAGMATICO:

SINTAGMA NOMINAL:

¿clases de nombres presentes en el texto (comunes, propios, concretos, abstractos…)?: comunes con predominio de los abstractos.

A DESTACAR: presencia de tecnicismos.

¿algún rasgo destacable en cuanto a la formación de palabras (composición, derivación, parasíntesis, acrónimos…?:

Compuestos: biosíntesis,

Derivados: genética, genómica, secuenciación, fosforilación, glicosilación  polimerización,

Parasintéticas: postraduccional, medioambiental, multigénica,

¿clases de determinantes?:

DOMINANTES:

–        Predominio del determinante artículo (el/la/los/las)

–        Determinantes indefinidos de individuación (un/una)

ESPORÁDICOS:

–        Totalizadores positivos: “cada”, l. 18

–      Demostrativo con valor anafórico (esa, l. 15 y 17)

–        Posesivo con valor anafórico “su”, l. 3,  (2 veces), l.  24 (2 veces) y l.  25, “nuestra”, l. 6

–        Indefinidos de cuantificación “muchas personas”, l. 31

–        Indefinido de identidad: “tales personas”, l. 33.

–        Indefinido de exclusión: “otro ambiente”, l. 20.

NOTA: APARECEN DETERMINANTES SUSTANTIVADORES (TRANSPOSITORES ALA FUNCIÓN SUSTANTIVA):  el de otros, l.32; los humanos, l. 35;  a la que ejerce, l. 20

¿Hay nombres sin determinar?; ¿con qué valores?

–        Uso sin determinante en complementos preposicionales, significado nocional, no concreto (con funciones muy diversas (l. 17);  en diferentes modalidades (l. 17))

¿Hay adjetivos en el texto?; ¿de qué tipo y en qué posición?

  • Sí, especificativos y pospuestos como dominantes pero: .
  • ANOMALIAS: numerosas facetas (l.5);  verdaderas expresiones (l. 8)

¿Hay complementos complejos (Complementos del Nombre o Aposiciones)? ¿de qué tipo y en qué posición?:

. Sí, hay Complementos del Nombre, siempre pospuestos al nombre

SINTAGMA VERBAL:

¿Clases de verbos presentes en el texto (transitivos/intransitivos/atributivos)?

-VERBOS TRANSITIVOS, CONTRUIDOS CON C. DIRECTO O C. REGIMEN: trata de (L. 1 Y 2); repercutirá en … (L. 5), hacen (l. 9), cuantifica (l. 15), ejercen (l. 15),  la lleva (l. 17), puede tener (l. 19), ejerce (l. 20), puede producir (l. 22), comenzamos a comprender (l. 23), desconocemos (l. 26); subyacen en (l. 28), podría aclararse (l. 29), supuso (l. 31),  poseemos (l. 31),

-VERBOS ATRIBUTIVOS: son (L. 8), es (l. 13), son (l. 14), es (l. 18), es (l. 21),  podría serles (l. 33), es (l. 34), es (l. 35).

A DESTACAR: Se usan expresiones verbales lexicalizadas como “hacer insostenible”.

-PERÍFRASIS VERBALES:

-DE INFINITIVO: -DE POSIBILIDAD: Puede tener (l. 19), podría aclararse (l. 29),  podría serles l. 33),

-INGRESIVA: comenzamos a comprender

-DE GERUNDIO:  Está apareciendo (l. 11),  estamos comenzando (l. 21),

¿Modo verbal presente?: indicativo.

¿Tiempos usados? ¿valores?: Presente de indicativo, valor gnómico dominante en todo el texto. Además:

Presente de indicativo valor propio: Hacen (l. 9)

Futuro de indicativo: estarán (l. 3), repercutirán (l. 5)

Pretérito indefinido: supuso (l. 31).

Condicional simple: podría serles (l. 29)

NOTA: en la l. 3, el autor se siente en la necesidad de hacer explícito este valor enlazando presente y futuro “están y estarán ligados a”.

¿Persona usada?: tercera del singular y plural dominante pero:

USO DE LA PRIMERA PERSONA DEL PLURAL EN EL TERCER Y CUARTO PÁRRAFOS: estamos (l. 21), comenzamos (l. 3), desconocemos (l. 26), poseemos (l. 31)

¿Estructuras impersonales?: Sí, mediante pasiva refleja:  «se cuantifica esa expresión”,  (l. 15); “se puede producir un número mucho mayor”,  (l. 22).

¿Aparecen complementos? Sí, pospuestos al verbo (ver orden lógico).

COMENTARIO LINGÜÍSTICO:

Se trata de un texto de carácter científico divulgativo, cuya finalidad es comunicar una información sobre un ámbito de conocimiento preciso –la genética- de una forma objetiva, clara, precisa y correcta. Estas finalidades van a determinar los rasgos lingüísticos presentes en el texto.

Dado que el emisor no participa afectivamente de lo expuesto y se trata de una comunicación unilateral, el tono es exclusivamente enunciativo.

La claridad necesaria en este tipo de textos se manifiesta en la organización de los párrafos: es ordenada, sigue una relación intrínseca  en la mayoría de los casos utilizando ordenadores del discurso que ayudan al receptor a seguir la relación lógica entre los contenidos: así, observamos cómo el segundo párrafo viene introducido por “Sin embargo” (l.8),  relación adversativa con el párrafo anterior, nos indica que lo que se va a decir a continuación contradice parcialmente lo dicho. El tercer párrafo empieza con “Por tanto” (l.21), partícula ilativa que nos expresa que el párrafo que introduce expresa una conclusión de lo dicho anteriormente.

La relación oracional contribuye a la precisión y claridad en el texto. La precisión se logra a través de la relación polisindética, los nexos aparecen de forma explícita. ( “que”, l.1; y, l.3;”lo que”, l.5, “mayor que”, l.12; “y” l.13; “que” l.17, l.20, l.21, l.23, l.28, l.31, “pero”,l.35). Hay oraciones simples, pero no son las dominantes (“La genómica… funcionamiento”, l. 2 y 3; “las proteínas son… los genes”, l. 8 y 9; “Todo ello no… del genoma”, l. 29 y 30), Lo habitual son las oraciones complejas por subordinación sustantiva que usamos para significar una realidad compleja, no un referente concreto. Estas subordinadas se han introducido utilizando distintos procedimientos sintácticos:

1)      Adjetivas sustantivadas: “lo que”, l. 5 y 9,

2)      Conjunción anunciativa: “que”, l. 18, 21, 23, 31 y 34.

3)      Partículas interrogativas en interrogativas indirectas: “cuáles”, l. 14 y “cómo”, l.15

Por la misma razón, encontramos frecuentes oraciones subordinadas adjetivas especificativas a lo largo del texto, todas ellas introducidas por el pronombre relativo “que” usado inmediatamente detrás de su antecedente para evitar posibles dilogías (“que”, l. 1, 15, 17, 19, 28 y 34).

Por lo demás, existen algunas coordinadas: copulativa (“y”, l.13, l.23) y adversativa (“pero”, l. 35). Además de subordinadas comparativas (“mayor…que”, l. 12 y “tan…como”, l.26). El interés por el orden en la exposición lleva al autor a usar  ordenadores del discurso en el interior de los párrafos, conjunciones o locuciones conjuntivas que, usadas después del punto y seguido expresan el sentido lógico que une la oración que se introduce con todo lo anteriormente expuesto (Relación copulativa: “Y”, l. 8 y l. 26; relación distributiva: “Por otra parte…”, l.18).

Facilita la comprensión del texto el respeto al orden lógico gramatical:

La genética (sujeto) trata (verbo) de los mecanismos (C. Régimen)  (l. 1)

Las proteínas (sujeto)  son (verbo) las verdaderas expresiones funcionales (atributo) (l. 8)

La situación (sujeto) es (verbo) que estamos…(atributo) (l. 21) Etc.

Este orden lógico se ve alterado, a veces, por la anteposición de algún adverbio o Complemento circunstancial  que trata de matizar o subrayar la importancia concreta de algún elemento de l a oración o de la oración en su conjunto. Así, por ejemplo, en la segunda oración del texto observamos la anteposición entre comas  del adverbio “precisamente” al verbo  (La genómica , precisamente, trata de…l. 2),; en el segundo párrafo se observa una oración iniciada con un complemento circunstancial (“Ante una situación concreta…” l.13), etc. Pero estas alteraciones sirven para afianzar la estructura lógica de los contenidos sin desviar la atención del tema.

En cuanto al Sintagma Nominal, lo más destacado es el empleo de tecnicismos en el texto (genética, l.1;  proteómica (título); genómica (l. 2); genoma (l. 4); genes (l. 5) ; fosforilación (l. 24), glicosilación  (l. 25), polimerización (l. 25), términos específicos del ámbito de la química y la biología. El carácter didáctico-divulgativo del texto se manifiesta en la definición de alguno de estos tecnicismos (“La genética trata de…, l.1;  La genómica… trata de conocer…”, l. 2).  Predominan los nombres comunes abstractos, dado que los referentes que transmitimos requieren del razonamiento para su comprensión.

Los nombres aparecen determinados como corresponde a referentes concretos conocidos,  el determinante que más abunda es el artículo con valor de determinación mínima en el caso de definiciones o afirmaciones universales, en especial en plural con equivalencia a un totalizador  positivo (La Genética trata de… l. 1;  las (todas, cualquiera) proteínas son las verdaderas… l. 8;  etc.), con valor de segundo presentador o actualizados que es el más frecuente en el texto, cuando se refiere a elementos que se presuponen conocidos por el receptor por conocimiento o por contexto. En algunos casos, aparece el indefinido de individuación con un valor de identificación (apareciendo como un mundo, l. 11;  “en  un ambiente biológico determinado” l. 19; “un número mucho mayor…” l. 22, etc.) actuando como primer presentador en el discurso. Algunos posesivos refuerzan la relación necesaria entre elementos del propio texto con un valor anafórico(“su fosforilación (la de las proteínas), l. 24;  Sus logros (los de la Genómica), l. 3, etc. como sucede también con el indefinido de identidad (“tales personas” (l. 32) con un valor próximo a los demostrativos.

En cuanto al Sintagma Verbal, la función representativa determina el uso de la tercera persona verbal a veces en estructuras impersonales para reforzar la objetividad del texto y desplazar la atención al objeto (sujeto paciente en estructuras pasivas reflejas: “se cuantifica esa expresión”, línea 15; “se puede producir un número mucho mayor”, línea 22). Aparece, no obstante, la primera persona del plural con la doble finalidad de modestia –el uso de la primera persona del singular no es recomendable- y para integrar al lector en las ideas expresadas, con una intención divulgativa (“estamos”, línea 21, “comenzamos”, línea 3, “desconocemos”, línea 26, “poseemos”, línea 31). El modo dominante es el de la realidad, el indicativo, y el tiempo verbal, el presente, con valor gnómico como corresponde a ideas válidas en cualquier instante de la línea temporal. No obstante, aparece también con su valor propio de coincidencia temporal con el momento de la comunicación (“hacen”, línea 9). La proyección en el futuro de los descubrimientos determina, asimismo, el uso de formas de pretérito indefinido (“supuso”, línea 31) y futuros imperfectos (“estarán”, línea 3 y “repercutirán”, línea 5), llegando a la conjetura con el uso del condicional simple (“podría serles”, línea 29).

Es frecuente en el texto científico la presencia de definiciones y las descripciones tanto de tecnicismos como de situaciones o procesos, para lo cual usamos los verbos atributivos. En el texto podemos observar el empleo del verbo “ser” (“son”, línea 8, “es”, línea 13, “son”, línea 14, “es”, línea 18, “es”, línea 21, “podría serles”, línea 33, “es”, línea 34, “es2, línea 35).  Con todo, los verbos dominantes en el texto son los transitivos, construidos con Complemento Directo o Complemento Régimen (“trata de…” líneas 1 y 2; “repercutirá en…”, línea 5, “hacen”, línea 9; “cuantifica…”, línea 15, etc.).

La proyección hacia el futuro antes mencionada, dota al texto de cierto aire especulativo, lo que se manifiesta, no sólo en el uso del condicional, sino también en el empleo de algunas perífrasis verbales de posibilidad (“puede tener”, línea 19, “podría aclararse”, línea 29, “podría serles”, línea 33). Interesante, la combinación de Hacer + adjetivo cuya función sería la de atributo del complemento directo por poco frecuente. Estructura que procede del sincretismo de dos estructuras oracionales:

1)      Los conocimientos actuales hacen ESO (= LO hacen = ESO compl. Directo)

2)      Eso (sujeto) es insostenible (Adjetivo atributo)

3)      Los conocimientos actuales hacen insostenible (Atributo) eso (Compl. Directo).

En conclusión, estamos ante un texto científico divulgativo donde se valoran ciertos avances en el campo de la genética. Esto determina los rasgos lingüísticos presentes en el texto.  El interés del autor en la claridad, se manifesta en el uso de ordenadores del discurso y una sintaxis polisintética en el texto, así como en el respeto al orden lógico oracional. La necesidad de precisión se logra con el empleo de tecnicismos y abundantes adyacentes tanto nominales como verbales, normalmente complejos, con presencia de subordinadas adjetivas y sustantivas. El tono divulgativo, aparte de en las definiciones presentes en el texto, se manifiesta en el uso de la primera persona del plural y en afirmaciones valorativas introducidas a través del condicional simple.

José Carlos Aranda Aguilar

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PLATÓN Y UN ORNITORRINCO ENTRAN EN UN BAR. LA FILOSOFÍA EXPLICADA CON HUMOR. THOMAS CATHCART Y DANIEL KLEIN. BARCELONA, PLANETA, 2009.

PLATÓN Y UN ORNITORRINCO ENTRAN EN UN BAR. LA FILOSOFÍA EXPLICADA CON HUMOR. THOMAS CATHCART Y DANIEL KLEIN. BARCELONA, PLANETA, 2009.

portada del libro

No me gusta leer sólo libros de literatura, con todo, lo que es mi especialidad y lo que más me gusta. Es interesante alternar distintos géneros que nos aporten puntos de vista, reflexiones, argumentos, que nos ayuden a vivir mejor, con más intensidad, de forma más consciente, que nos ayuden a lograr ser felices -si eso es posible-.

Quizás el problema de la Filosofía con mayúsculas es la seriedad de los temas que aborda por su trascendencia y su importancia. Su dificultad de comprensión es enorme y genera no pocas dificultades para seguir los pasos de los grandes maestros. Lo interesante de este libro es que le pierde el respeto y nos muestra cómo los fundamentos de las distintas doctrinas filosóficas se encuentran en la reflexión común y cotidiana, en algo tan aparentemente vulgar como un chiste. Lo que han pensado Platón o Witgenstein, Descartes, Kant, Nietzche o Hume ha sido motivo de «perplejidad» para alguien, en algún momento, que sin haberlos leído ni conocerlos,  ha sabido usar su razonamiento para arrancar una sonrisa o una carcajada.

Estos autores, amigos desde hace más de cincuenta años, que estudiaron Filosofía en la Universidad de Harvard, se quitan la máscara de sesudos profesores para hacer un recorrido por el tiempo y el pensamiento, por las distintas ramas de la filosofía, concentrando las ideas y las contradicciones de las distintas visiones en situaciones de humor, pero sin faltar en ningún momento al rigor del planteamiento de sus autores, lo que lo hace magnífico.

Aclaras ideas, conceptos, definiciones, escuelas, sitúas nombres y corrientes, desde otra perspectiva tan necesaria como útil: el acercamiento práctico de la filosofía a la vida cotidiana para demostrarnos que, al fin, todo es filosofía y que no hay que ser ceñudo para ser un pensador. También el pensamiento, nuestras propias contradicciones, nuestra propia perplejidad ante el conocimiento pueden arrancarnos una sonrisa.

Mi enhorabuena por esta perspectiva tan necesaria, por pintarle la cara y colocarle una nariz de goma al «profe» de filosofía.

José Carlos Aranda Aguilar

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PALABRAS DE AMOR. UN TRATADO DE LOS SENTIMIENTOS A TRAVÉS DE LAS MÁS INTENSAS CARTAS DE AMOR DE TODOS LOS TIEMPOS. JOSE ANTONIO MARINA. PLANETA, COLECCIÓN BOOKET, MARDRID, 2010.

PALABRAS DE AMOR. José Antonio Marina. Planeta, 2010-

Llevo siguiendo a José Antonio Marina mucho tiempo. En este caso, nos ofrece un recorrido por la pasión amorosa a lo largo de las distintas épocas, con distintos protagonistas. Son cartas de amor escritas a lo largo de la historia, historias de amor recogidas en epístolas. Lo que me ha sorprendido es el poder humanizar a muchos de estos personajes. Todo hemos estudiado o leido a Sartre, a Simone de Beauvoir, a Jorge Luis Borges, o personajes históricos como Simón Bolívar, poetas como Paul Verlaine y Arthur Rimbaud, o el mismo padre del psicoanálisis, Sigmund Freud… Hemos disfrutado de sus ideas, de sus versos y de sus novelas. Pero antes que autores, novelistas, poetas, filósofos… Han sido personas con sus historias íntimas. Han vivido y han amado. A su manera han tratado de alcanzar esa necesidad humana en sus circunstancias y con sus propias claves. A veces, muy poco tiene que ver la teoría con la práctica y nos encontramos con el amor dominante de Freud. Otras, la genialidad no acompaña a la sensualidad, y nos encontramos con Borges. Otras, la pasión de sus versos son trasiego de la pasión en sus vidas, y encontramos la decadencia de Wilde. Aproximarnos a este testimonio de sus pasiones, nos acerca a esas leyendas cuyos nombres inundan las entanterías… la relación amorosa entre Pardo Bazán y Benito Pérez Galdós, por ejemplo, como tantas otras.

La otra vertiente del libro que no tiene desperdicio es acompañar a Marina en sus reflexiones sobre el amor. Es como coger un buen diccionario y revisar significados aprendidos contrastándolos con distintas realidades en distintas épocas. Como siempre, su interpretación, ya en las últimas páginas del libro, sobre la evolución del amor, especialmente en los tiempos modernos, es para saborearla despacio. Un libro para leer a sorbos, romper mitos y acercarnos a esos amigos cuyos nombres adornan los lomos de los libros de nuestra biblioteca.

José Carlos Aranda Aguilar

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COSMOPOÉTICA. FERNANDO BELTRÁN Y CLAES ANDERSSON EN LA CARLOTA, CÓRDOBA. ABRIL, 2009. PRESENTACIÓN DE JOSÉ CARLOS ARANDA.

COSMOPOÉTICA. FERNANDO BELTRÁN Y CLAES ANDERSSON EN LA CARLOTA, CÓRDOBA. ABRIL, 2009. PRESENTACIÓN DE JOSÉ CARLOS ARANDA.

Debe ser para nosotros, los cordobeses todos, un orgullo servir de anfitriones a los poetas del mundo y acrisolar de este modo tendencias y espíritus en una tierra con tanta tradición poética. En esta tierra que ya alumbró, con las jarchas, las primeras poesías conservadas en lengua romance hace mil años cuando, igual que hoy, las culturas encontraron en la expresión poética la fusión que traspasaba la sinrazón del ser humano unido, a su pesar, por un destino y una forma de sentir.

Hoy nos acompañan dos grandes poetas y artistas: Fernando Beltrán y Claes Anderson. Dos artistas distintos en su ejecución y en la percepción del hecho artístico y poético. Distintos en su origen y en su experiencia. Y, estoy convencido, unidos por su sensibilidad rebelde.

No estoy aquí para dar una conferencia, mi misión es dibujar el marco y preparar el espíritu adecuadamente para que escuchemos de viva voz a estos autores. Tampoco estoy aquí para establecer clasificaciones –nombrar es una de las aficiones favoritas de Fernando Beltrán-. No es la racionalidad tranquila y armonizada lo que vamos a encontrar hoy en Fernando ni en Claes. Hubo un autor andaluz, granadino, Federico García Lorca, que hablando del proceso de creación poético dejo dicho:

“Si me preguntan ustedes por qué digo yo “…mil panderos de cristal herían la madrugada”, les diré que los he viso en manos de ángeles y de árboles, pero no sabré decir más, ni mucho menos explicar su significado. Y está bien que sea así. El hombre se acerca por medio de la poesía con más rapidez al filo donde el filósofo y el matemático vuelven la espalda en silencio”.

Nuestros dos autores participan de esta ruptura con lo racional y buscan salida o explicación a su propio universo interior a través de su creación poética, del arte.

Fernando Beltrán, ovetense, filólogo, encontró pronto su camino en poesía cuando en 1982 consiguió el accesit al premio Aquelarre en Madrid. Apenas contaba veintiséis años y fue un camino consciente. Sus ideas sobre la poesía quedaron plasmadas en sus artículos “Perdimos la palabra” (1987) y “Hacia una poesía entrometida” (1989). A partir de ahí, más de diez poemarios avalan su creatividad; el haber sido traducido a más de quince lenguas, su prestigio; el haber entrado en los manuales de historia de la literatura, su reconocimiento.

Su poesía «entrometida», en la línea del llamado sensismo, parte del hecho vivencial, de la propia experiencia. Pero ese es sólo su punto de partida. El poema arranca desde ahí como la flecha de un arco sin que se sepa dónde va a llegar. El hombre es un sujeto que se sabe colectivo, inmerso en un universo cada vez más urbano que le rodea, es parte de un todo y es el todo en esa parte, y sabe que tiene la partida perdida pero no se rinde y se descara y se rebela en un continuo inconformismo que denuncia con libertad.

Si entramos en su página de internet, observaremos a un Fernando cuya silueta se acerca llena de palabras, de letras, es «el nombrador», una silueta que cuando se define lo hace contemplando el devenir de las palabras que fluyen como un río formando frases, ideas, sensaciones que se desvanecen antes de que tengamos oportunidad de atraparlas, como los destellos efímeros en la corriente del agua. Y, a veces, atrapamos y sentimos bofetadas, gregueriadas de belleza: «El mar era un silencio que se curó con las olas».

Hoy compagina su poesía con su labor docente en el Instituto Europeo de Diseño, es, además, director de la revista poética “El hombre de la calle” y fundador del estudio creativo “El nombre de las cosas”.

También es evidente la proyección internacional de nuestro segundo autor, Claes Andersson. Nacido en Helsinki, Finlandia, en 1937. Médico psiquiatra, ha alternado en su vida su profesión con su vocación de escritor y pianista. Ha publicado más de 21 libros de poesía, y ha escrito una veintena de obras de teatro. Además ha sido coguionista de obras de cine como «Grabación del Ángel» (1986) o “El ultimo verano” (1998). Sus convicciones sociales lo llevaron a la política, y fue miembro del Parlamento (1987-1999) y Ministro de Cultura (1995-1998). Como pensador de izquierdas, ve el capitalismo salvaje como una lacra para el hombre. Como poeta y psiquiatra ve en el arte una terapia imprescindible para la cordura del ser humano. Una forma de canalizar la creatividad, que puede ser una fuerza positiva en nuestras vidas, pero también una fuerza que llegue a destruir. Y la canalización de esta fuerza pasa por el arte y, para nuestro autor, el arte es diálogo.

Esta forma de entender la poesía nos ofrece en su obra un acto de integración de la realidad en la conciencia, la creatividad reorganiza el universo que le rodea para transformarlo en soporte de motivación y en resorte de vivencias, haciendo evidente lo que la razón oculta, porque:

“El poema es siempre una evidencia

Como el calor que despierta a la semilla,

Como el aire que sostiene al pájaro,

Como el niño que susurra “mira” durante el sueño

Como la mano dirigida por la amistad y la atención…

Nuestra tarea es siempre la evidencia

Como la lucha que eleva nuestra vida

A su dignidad humana.”

Este padre de seis hijos y hoy abuelo de diez nietos, que nos mira desde la pantalla del ordenador con la condescendencia del que sabe y espera, piensa que “el niño es el padre del hombre” y aún se sorprende de que “Si todo lo que sucede hoy en día, sucede mañana ¿Por qué no lo conocemos?”. Pasa la vida entre su piano de jazz y su teatro, su poesía y su música, y cree, sólo cree, que es aficionado al fútbol.

Sin más, con mi agradecimiento por estar aquí compartiendo este espacio y este momento, cedo la palabra a nuestros dos autores.

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CÓMO EDUCAR EN LA PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS. CHARLA. ESCUELA DE PADRES. Colegio, El Encinar, marzo de 2002.

CÓMO EDUCAR EN LA PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS

Colegio, El Encinar, marzo de 2002.

Cuando acepté la invitación para dar esta charla, no sabía dónde me metía. Lo cierto es que en el lugar en que yo me encuentro, podríais estar cualquiera de vosotros. Y aún no entiendo muy bien cómo estoy aquí delante en lugar de estar sentado entre vosotros escuchando a alguien realmente entendido en la materia. Pero cuando Taro me propuso la intervención y me habló del tema elegido… creí que era algo importante, muy importante, sobre lo que merecía la pena reflexionar juntos.

Nuestros hijos ante el alcohol y las drogas…

Tengo dos hijos, Lola, con dieciséis años y José Carlos con trece. Os puedo garantizar que este tema ha sido una constante pesadilla en mi vida. Y lo ha sido porque estoy marcado por esta pesadilla.

Llevo veintidós años de mi vida dando clase. Mi acercamiento a la docencia fue vocacional, y he de confesaros que debo mucho a Fomento de Centros de Enseñanza. Le debo mucho porque me educaron como alumno, y como alumno me inculcaron una escala de valores en la que aún creo y que ha constituido y sigue constituyendo el baluarte de mi existencia. Y también le debo como docente porque me estrené como profesor en sus aulas, con los cursos de preparación de nuesvos profesores en Madrid. Fue esta institución la que me marcó las directrices de lo era ser un buen profesor y de lo que es ser un buen tutor.

No estoy echando flores. Os prometo que estoy hablando desde el corazón.

Yo tenía veintidós años cuando empecé a dar clases en Ahlzahir. Fue allí, durante el primer año como profesor cuando un tutelado mío, una persona sensible y maravillosa, se vio envuelto en la droga. Asistí impotente a su proceso de degradación y sufrimiento. Intentó cortarse las venas, se le salvó.  Fui a verlo al hospital y no quiso mirarme a los ojos. Al día siguiente, saltó desde una sexta planta.

Durante años, he revisado mi relación con este hombre que sólo tenía dieciséis años. La edad que hoy tiene mi hija. Durante años me culpé porque no vi la inminencia del riesgo ni supe cómo actuar. Aún hoy siento miedo y lo he sentido desde que decidí tener hijos. Quizás por eso aceptara la invitación de Taro cuando me mencionó el tema. Si lo que hoy pueda deciros os puede ayudar, y a través de vosotros a vuestros hijos, la muerte de aquel muchacho no habrá sido del todo inútil.

No voy a hablaros de drogas ni de alcohol ni de tabaco. No como si se tratara de proporcionar información pura y dura. Sobre los efectos que producen las distintas drogas y sus consecuencias, nadie mejor que un médico, y los hay entre nosotros. Si se tratara de que viéramos en vivo y en directo un porro, una china, una pastilla de éxtasis, una de ácido o cómo se guarda y se consule el crach o la cocaína, nadie mejor que un policía. No, no voy a hablaros de esto. Si queréis o necesitáis información divulgativa, al final se os dará una relación bibliográfica de consulta. Lo que a mí me preocupa y de lo que voy a hablaros es de por qué se drogran, de cómo podemos evitarlo, de cómo debemos actuar.

Dijo Séneca, que lo único que hace falta para morirse es que uno esté vivo. Pues en la misma línea, lo único que alguien necesita para drograrse es, en un momento de debilidad, decir… ¡Sí! Ya no podemos pensar en el “sí” del inocente, del que llega a drogarse sin saber lo que está haciendo, tanto en las familias como en los centros educativos, como en los medios de comunicación, se está proporcionando una cantidad ingente de información sobre la droga. Nuestros hijos están cansados de oír siempre lo mismo y con la misma insistencia. Cuando alguien dice “sí” es porque acepta consumir droga y asume el riesgo, aunque no tenga ni idea de lo que eso pueda significar en su vida.

Ese “sí” puede venir motivado por razones internas: soledad, inseguridad, rebeldía, ansiedad… e incluso por predisposiciones genéticas. O puede venir dado por razones externas: la influencia social y ambiental, en especial los amigos, tan idealizados en el periodo de la adolescencia… Y lo que es seguro es que no podemos aislar la causa porque se trata de un cúmulo de razones que, en mayor o menor medida, se agitan en el interior de todos nosotros como si fuéramos una batidora.

Pero cualquiera que sea la causa, está claro que si llegan a la droga es porque la droga está ahí a su alcance y es un producto de consumo sobre el que los intereses económicos están actuando. Se habla mucho de campañas contra el tabaquismo y se organizan campañas contra el consumo de alcohol en los centros educativos. Aparece como contenido transversal  con desarrollo por todos los departamentos en Tercero y Cuarto de ESO y como contenido específico en ambos cursos en Tutoría. Oímos a nuestros políticos  elevar la voz desde la tribuna,  con aspavientos más o menos pronunciados según la cercanía a unas elecciones o el auditorio, pero no se dice el dinero recaudado por la Hacienda Pública por los impuestos indirectos derivados del consumo del alcohol y del tabaco, y todos sabemos la importancia que tiene el comercio del alcohol en una zona vitivinícola como la nuestra y a mí me parece una ironía que raya en el absurdo que se estén denunciando a las tabaqueras por los problemas de cáncer y no a los gobiernos que autorizan el comercio del tabaco en sus estados y se lucran con los impuestos derivados de este comercio. En cualquier caso,   las drogas «legales» o «ilegales» están ahí, como el  bien y el mal,  y seguirán estando al alcance de nuestros hijos y de nosotros mismos. Lo que debemos tener tan claro como una declaración de principios elemental es que siempre resultará más fácil educar a un individuo que transformar el mundo entero que ya era así cuando nosotros llegamos aquí. Podemos lamentarnos de que el mundo no nos ayuda o concentrarnos en ayudarnos nosotros mismos.

Todas las drogas presentan al principio una cara atractiva, ofrecen una imagen positiva que atrae. Vemos la televisión y en un ambiente de movida de discoteca donde el ruido de la música impide cualquier intento de diálodo, un chico gesticula preguntando a la chica qué quiere que le pida –obsérvese que la chica es el centro de atención de un muchachote de buen ver que quiere invitarla a algo-. En ese momento, la adolescente está observando la escena y quisiera estar en su piel, saberse el centro de atención, sentirse agasajada por un muchachote de anuncio como ese. La chica trata de decirle algo, pero la música lo impide. Ella decide entonces gesticular y hace una perfecta representación del placer sensual-sexual que le supone ingerir alcohol. Desliza la punta de sus uñas por la garganta en sentido descendente buscando y centrando nuestra atención en el escote del vestido; dobla hacia atrás su cabeza, deja los ojos en blanco y se contonea suavemente frente al chico. El chico entiende, ese efecto embriagador sólo puede proporcionarlo una bebida. Se gira, no menea la cola porque no tiene, pide la bebida en la barra. ¿Qué chica de quince o dieciséis años no desearía poder vencer su timidez hasta el punto de poder contonearse así delante de un guapo mozo? ¿Qué chico se resiste a semejante exhibición y renuncia a la supuesta llave que le va a proporcionar ese espectáculo? La puntilla viene ahora, el eslogan del anuncio, el mensaje que graba en la mente del receptor es… “¿Quién te lo prohibe?” El publicista ha sido un genio. Está jugando con el sentido transgresor de las normas propio de la adolescencia y está instrumentlizando todos y cada uno de los carteles que aparecen en bares y discotecas: “Prohibido el consumo de alcohol a menores de edad”. ¿Quién te lo prohibe? De esta forma, el inicio en el consumo es presentado ante el adolescente como un rasgo de madurez, de decisión, de autoafirmación. Un paso adelante para identificarse con la imagen de felicidad que se la presentado como modelo. Una forma de relación social, una forma de vencer la timidez, un puente para ligar. Instrumentaliza los complejos propios de la adolescencia: si no te sientes segura de ti misma, si no eres una persona aceptada con un buen círculo de amigos, si no ligas… es porque aún no consumes este producto que te ofrezco. Está a tu alcance… ¿Quién te lo prohibe?

Si desde el principio, la carta de presentación social de las drogas fuera la real, la negativa, la que centra la atención en las consecuencias… no tendríamos tanta dificultad para evitar que nuestros jóvenes y no tan jóvenes se iniciaran en la droga. Pero lo que se presenta ante ellos, a través de los medios de comunicación –financiados por la publicidad- es la imagen atractiva, tanto más deseable cuanto lo propio de la adolescencia es la inseguridad. La búsqueda de una identidad diferenciada de la familiar.

Desde el momento en que se inicia en el consumo de las drogas, y según qué drogas, aparecen cinco etapas en el proceso de adicción –sigo aquí al doctor Arnold M. Washton, en su libro Querer no es poder-.

La primera sería la etapa del enamoramiento. Las primeras experiencias con las drogas suelen dejar una marca. Si este primer contacto resulta agradable, se produce el enamoramiento. Entonces se produce un cambio en el estado de ánimo, es algo visceral causado por una alteración química en el cerebro. Se genera un encandilamiento igual que cuando uno se enamora.

La segunda fase sería la “luna de miel”. Una vez aprendido el camino y asociado el consumo a un determinado ambiente, el principiante se aleja de cualquier sentimiento de culpabilidad, de cualquier sentimiento negativo relacionado con el consumo. De ahí, el paso a la adicción es muy sencillo. La baja tolerancia a la frustración en nuestra sociedad, la incapacidad para hacer frente a esas adversidades constantes y necesarias en la vida, los lleva a la búsqueda de soluciones mágicas. Entonces se busca el recurso químico que facilite el cambio. Durante la luna de miel, el individuo experimenta todas las gratificaciones de la droga sin experimentar ninguna consecuencia negativa. Siente que ejerce el control, es la época del “Tranqui, tronco, yo controlo”. Siente que la actividad es inofensiva, que él se la merece, y aún no se ha dado cuenta de que el engaño puede funcionar a largo plazo. No olvidemos nunca que los adolescentes viven en el hoy.

La tercera fase es la traición. Aparece cuando la adicción empieza a afectar a las distintas esferas de la vida. Es probable que el adicto empiece haciendo cosas que normalmente no haría para mantener su adicción (robar, participar en actividades ilícitas…), comienza el declive pero aún no lo reconoce y se disfraza de eufemismos psíquicos: lo hago porque me divierte, lo hago por el grupo, si lo hacen todos… Quiere aferrarse al “Yo controlo” de la etapa anterior.

La cuarta fase, es la ruina. Cada vez se necesita un mayor consumo. Las dosis han de ser mayores para conseguir los mismos efectos que al principio. Los estados de ánimo negativos profundizan en la conciencia. Está desarrollando la tolerancia y tiene que aumentar las dosis. Pero ya no obtiene el mismo placer. Ahora se trata, sencillamente, de evitar la angustia asociada al síndrome de abstinencia. La dependencia física ha afectado al sistema nervioso y el individuo está apresado. Los problemas vitales siguen agravándose.

La quinta y última fase es la “de prisión”. Es aquella en la que la deseperación llega a tales niveles que el individuo deja todo lo demás. Es un descenso a la deseperación incontrolada y a la destrucción personal. El servilismo ante las drogas no permite tregua y la espiral tiende a perpetuarse a no se que algo la detenga.

No, no, no os asustéis, no me voy a poner melodramático… Ya he acabado con este descenso al infierno.

El uso de la droga no es algo que deba asustarnos. De hecho, imagino que la mayoría de nosotros consumimos drogas de forma habitual o esporádica. Yo he sido fumador durante veinticinco años y bebo alcohol. Me gusta, los fines de semana, acompañar la carne de un buen tinto o tomar una cerveza bien fría. Y si eso somos nosotros… ¿Qué nos preocupa en nuestros hijos?

Hasta ahora, hemos hablado genéricamente de drogas. A mí me gustaría separar lo que son drogas sociales, fundamentalmente el alcohol y el tabaco; de aquellas que podríamos llamar drogas “prohibidas socialmente”, que serían las demás, desde el hachís o la marihuana, hasta la cocaína, pasando por el éxtasis. Y me gustaría separarlas porque creo que forman un grupo aparte y se ha hecho un flaco favor a la sociedad identificando a unas con otras.

¿Quiere esto decir que las segundas son más peligrosas? No.

En un editorial de prensa especializada en medicina preventiva, aparecía el siguiente titular: “ El consumo de alcohol provoca en España más de 13.000 muertes anuales”. Y continuaba con los siguientes datos: “El 46 % de los homicidios y el 25 % de los suicidios y las autolesiones que se registran en España están causados por el alcohol, una de las sustancias que más potencian la agresividad humana. Asimismo, el alcohol es el responsable del 40 % de los accidentes de tráfico con más de 2000 muertos al año. A esto, debemos añadir muertes ocasionadas por tumores, cirrosis y otras enfermedades derivadas del consumo de alcohol etílico”. En resumen, más de 13000 muertos, lo que representa el 6 % de la mortalidad total.

Evidentemente no son menos dañinas.

Lo que las hace diferenciables es que, al tratarse de sustancias prohibidas, su consumo se asocia a ambientes marginales en los que no vamos a tener acceso. Los padres estaremos excluidos, por lo que no podremos observar la progresión ni advertir el riesgo. Porque no solo se consiente en el consumo, sino que se hace en la aceptación de un grupo de “amigos” a los que une la transgresión. Esta realidad se ocultará a los padres con el consiguiente aislamiento que deja al joven en manos del grupo. Mi hija no tendría el más mínimo problema en decirme que ha bebido una cerveza, pero sí lo tendría y ella lo sabe en decirme que ha fumado marihuana o que ha esnifado coca. Lo segundo exige muchas más explicaciones que quizás ella estuviera dispuesta a dar si se tratara solo de sí misma, el problema es que nunca traicionaría a sus amigos.

Por otra parte el tabaco, siendo como es pésimo para la salud  e inequívocamente adictivo, no produce alteraciones de la personalidad; y el alcohol siendo, como es tan  peligroso como cualquier otra droga dura, forma parte de nuestra cultura. Tanto que oficiamos la Santa Misa con vino porque Jesús lo usó en la última cena y nos ordenó hacer lo mismo en conmemoración suya. Y lo que estoy diciendo no es ninguna ironía, es la verdad.  La mayoría de nosotros guardamos recuerdos de nuestros padres y abuelos asociando el consumo de alcohol con alguna celebración, con motivo de un festejo, la feria, la boda, el bautizo, o la reunión familiar que motivaba el santo del abuelo. Y muy probablemente estemos transmitiendo esta misma imagen a nuestros hijos. Esta convivencia  social e histórica de miles de años con esta droga, hace que sepamos cómo  reaccionar en caso de intoxicación o «borrachera» de alcohol. Las drogas prohibidas son otra historia.

¿TENEMOS QUE DEJARLOS BEBER LO QUE QUIERAN?  Yo no he dicho eso, ni me lo oiréis decir; perdón, o sí, sí me lo vais a oír decir y ahora, debemos dejarlos beber lo que quieran, cuando tengamos la certeza de que son dueños de su voluntad, cuando ese QUERER no sea sino una manifestación de una voluntad libre y no de una necesidad cualquiera que ésta sea.

Hace cuatro años, organicé una campaña contra la droga en el Instituto Nuevas Poblaciones, en La Carlota. Invité a participar en una conferencia al Director del centro de rehabilitación de alcohólicos “Acali”. Lleva veinte años tratando con alcohólicos y, sin embargo, no emprendió una cruzada contra el alcohol. Lo que a él le daba miedo era el cambio de hábitos de consumo en la sociedad y, especialmente, entre los jóvenes. Decía que estábamos cambiando el modelo mediterráneo de consumo por el modelo sajón. Según él, el modelo mediterráneo, aún vigente entre nosotros, los de nuestra generación, era beber porque estábamos alegres –celebraciones de cualquier tipo- o para acompañar la conversación. Es decir, lo fundamental era la conversación, el amigo, el estar… O simplemente lo hacíamos para acompañar una comida. En cualquiera de los casos, lo accesorio era la copa. En cambio, en el modelo sajón, se bebe “para estar alegre”. Se graba en la conciencia que para estar alegre hay que beber, por lo que se empieza bebiendo si quieres pasarlo bien. Se crea así un círculo vicioso con una dependencia inconsciente del consumo en grandes dosis.

Como soy muy curioso, quise comprobar esta teoría y organicé una encuesta entre alumnos de tercero y cuarto de la ESO (alumnos entre 14 y 16 años). Lo que demostró claramente era que consumían, que habían sustituido las bebidas naturales y tradicionales (cerveza, vino, sidra o cava) por bebidas blancas destiladas, solas o combinadas (vozca, ron, ginebra o whisky) e ingerían al comienzo de la salida en dosis elevadas (según ellos, «3 o 4 pelotazos al llegar para coger el punto»). No expresaban una razón precisa para este comportamiento. Manifestaban que así no les da vergüenza, que rompen el hielo, que todos lo hacen, que es… guay. Algunos alumnos de 4º decían que no había nada de malo en eso, que en su familia era normal e identificaban el ser adultos con aguantar la bebida. El alumno tenía quince años y sus tíos, sus primos mayores, cada vez que coincidían en la salida, lo invitaban a una copa, lo instaban a seguir su ritmo de consumo. El mensaje que se le estaba inculcando era “todavía no soy lo suficiente hombre porque me mareo antes que ellos”. Se le identificaba, entre risas y chirigotas, que la hombría, la virilidad, la madurez, en definitiva todo aquello que anhela un adolescente, con el aguante. Lamentablemente, ese “aguante” lejos de enorgullecer a nadie debería ser motivo de vergüenza porque es la manifestación explícita del desarrollo a la tolerancia que manifiesta el sujeto. Lo que acabo de contar me resulta una aberración que sólo puede proceder del embrutecimiento de la ignorancia. La libertad actual en las salidas y entradas de las casas, el nivel económico familiar y los hábitos sociales imponen un modelo muy peligroso para nuestros hijos.

Cuando yo empecé a consumir alcohol, tenía unos dieciséis años y recuerdo que empecé con la cerveza porque era más barata que la Fanta o la Coca Cola. Además me hacía parecer mayor eso de pedir una cerveza y que no miraran con cara rara. Mis padres nunca me prohibieron beber alcohol, pero jamás disculparon el hecho de que alguien se emborrachara. Para ellos, eso era uno de los peores vicios que podía tener una persona. Significaba no respetarse ni respetar a los demás, no tener control sobre sí mismo, y, por lo tanto, no poder responder de sus actos. Era vergonzoso para uno mismo y para sus padres. Aunque mi padre nunca me pegó, crecí en el convencimiento de que si me hubiera visto borracho, donde hubiera sido, me habría abofeteado. Su filosofía era sencilla: «Haz lo que quieras, pero conoce tus límites y nunca los pases».

Curiosamente, la mentalidad de nuestros jóvenes, lo que ellos manifestaban públicamente es que no hacen nada malo, que se colocan los fines de semana y que todo el mundo lo hace. Cuando los oía, pensaba: “¿Y que ocurre en sus casas cuando llegan es ese estado?”

Mis datos fueron confirmados por el Diario Córdoba que en una encuesta publicada el martes 5 de febrero apuntaba: “El 57 % de los escolares de 14 a 18 años sale por la noche cada fin de semana”. “Un informe del Plan Nacional sobre drogas reveló ayer que el 18 % de los menores de 14 años regresa a casa los fines de semana después de las doce de la noche, y un 8% de ellos, pasadas las dos de la madrugada. Según su responsable Gonzalo Robles, este dato pone de relieve la gran “tolerancia” social de lo padres, a pesar de que hay una clara relación entre las salidas nocturnas y la hora de regreso con el consumo abusivo de alcohol”.

Y continua: “Un 57 % de los escolares de 14 a 18 años sale por la noche todos los fines de semana y más de la mitad regresa a patir de las 2 de la madrugada. Entre los 18 años, este porcentaje llega al 85 %. La encuesta también apunta que el 43 % bebe alcohol cada fin de semana y, además, uno de cada tres fuma porros. Sólo la mitad de los padres prohiben a sus hijos que beban, el resto mantiene actitudes más o menos permisivas. El consumo de los padres y la mayor disponibilidad económica de estos condicionan que los hijos beban, según los estudios.”

Y para terminar, esta perla: “El Delegado llamó la atención sobre la creciente feminización del consumo de alcohol por imitación del rol masculino. Las jóvenes entre 14 y 18 años beben un 1 % más que los muchachos de su misma edad. Mientras el consumo de alcohol entre chicos de estas edades se ha incrementado un 2 % en los últimos 5 años, el de las chicas aumentó en un 13 %. Robles se mostró partidario de establecer en los 18 años la edad mínima legal para el consumo de alcohol en todo el Estado.”

No existe una respuesta única ni fácil a esta situación, tampoco existe una receta universal, ojalá y existiera. Pero esto no quiere decir que no hay respuestas y verdades. Y desde ahora os voy a decir que las dos verdades más evidentes es que “no podemos esperar que las soluciones nos vengan dadas por Decretos. Los políticos y la policía no van a traernos respuestas. Y la segunda verdad es que la única respuesta está en vosotros, en nosotros, en la familia, en aceptar el reto de educar a nuestros hijos.

Y también tendremos que afirmar que no nos lo están poniendo nada fácil, pero que nada fácil. Jardiel Poncela, en una novela en la que aparece el diablo tratando de tentar a un mortal, que no se sentía atraído por la oferta. Desesperado, el pobre diablo desalentado le confesó: ·Es cierto que yo inventé los pecados, pero vosotros luego inventasteis la publicidad y luego vino la televisión. ¿Cómo puedo competir con eso? No, no lo tenemos fácil.

No hay que ser un genio para volver la mirada a la familia. También los políticos y la policía están dirigiendo la vista hacia las familias. En el mismo Diario Córdoba, el 2 de febrero, en la página 29, podíamos leer cómo Isaías Pérez Saldaña, Consejero de Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía, responsabilizaba del botellón a las familias: “La familia es la base fundamental para evitar que los menores estén consumiendo alcohol, dijo, porque muchas veces no saben dónde están sus hijos menores de edad a altas horas de la noche”. Y continúa: “En una sociedad democrática no se puede hacer descansar la educación de los hijos en los demás. Es de sentido común que un chaval con esa edad no puede estar en la calle a las cuatro de la madrugada bebiendo alcohol.”

Pero tampoc ellos, los grandes responsables, tienen las ideas muy claras. Si yo hubiera dicho lo mismo que el señor Isaías Pérez Saldaña hace 25 años, me hubieran tildado de facha porque lo “democrático” era que cada quien hiciera lo que quisiera. Y yo no sé si lo habréis notado, pero hubo una época en la que cuando alguien te llamaba facha invalidaban tus argumentos anulándote como persona. Ese era el argumento máximo, la varíta de Harry Potter. Esta filosofía de dejar hacer tuvo muchas consecuencias negativas y las sigue teniendo en educación, tantas que ya parecen estar las aguas volviendo a su cauce y estas declaraciones son una manifestación explícita del sentido común.

Yo diría más, estamos llegado a unos extremos en los que las reacciones pueden llegar a ser exageradas: en Canarias, se ha aprobado en no sé que pueblo, una especie de toque de queda para los jóvenes menores de edad a partir de las 10 de la noche. En un Ayuntamiento de Francia han aprobado el ponerles multas a los jóvenes que tendrán que pagar los padres. La justicia ha fallado en Sevilla que el fenómeno del botellón es un delito contra el orden público que debe ser perseguido por la Policía Municipal. Todo esto no son sino síntomas de adonde estamos llegando… Y sólo estamos empezando a tomar medidas, porque hay casas aseguradoras que no hacen contrato para ciclomotores y advierten explícitamente que no queda cubierto el vehículo si el conductor tiene menos de veinticinco años… La cuestión puede llegar aún más lejos.

Todo el fenómeno tiene que ver con algo muy sencillo, y es que no se puede dar libertad si no existe responsabilidad. El ejercicio de la libertad exige la conciencia de la responsabilidad. Eso supone la conciencia de que se es libre al elegir, y en esto consiste la libertad, pero se es responsable, necesariamente responsable, ante las consecuencias del camino elegido, que exige de nosotros un compromiso.

Ahora os pregunto: ¿Estamos educando en la responsabilidad? O una pregunta mucho más sencilla: ¿Estamos educando de forma consciente?

Personalmente creo que no educamos de forma consciente, sobrevivimos.  Para educar, padre y madre tendríamos que sentarnos para hablar de nuestros hijos, uno por uno, reflexionar sobre ellos, saber dónde se encuentran, en qué momento preciso de su evolución; pero con frecuencia no tenemos tiempo. Analizar sus actitudes y programar para ellos una línea de medidas, comportamientos y  actuaciones tendentes a conseguir el mejor desarrollo de la personalidad de nuestro hijo: pero mi horario no coincide con el de mi mujer y tendremos que mirar nuestras agendas. Educar de forma consciente significa que el matrimonio capture toda la información posible sobre su hijo para poder ayudarle a sacar de sí mismo los mejores valores, pero para eso pagamos el mejor Colegio. Para ello, padre y madre tendrían que coordinarse con el Centro Educativo, ver a su hijo desde ojos externos y ambientes diferentes a los de la propia familia para comprender y analizar su comportamiento y su evolución pero ya se sabe que nos llamarán si hay algún problema. En definitiva ASUMIR LA RESPONSABILIDAD de educar sabiendo que no puede existir educación sin dedicación.  El problema ahora es saber a QUÉ NOS DEDICAMOS.

No, no me contestéis, ya sé que lo que hacemos la mayoría de las veces es simplemente sobrevivir. Ahora que la familia «tradicional»  como la nombraba Ingrid la semana pasada se deshace, que los dos cónyuges trabajan,  llegamos tarde a una casa en la que aún hay que preparar la cena porque la «muchacha» no se mete en cosas de cocina, llevamos la presión del trabajo en el tuétano de los huesos, a duras penas esbozamos una sonrisa y sólo nos apetece que nos permitan la tranquilidad de una mesa camilla y el dulce olvido anestésico producido por la perorata de la televisión. Lo último que deseamos son más problemas,  y buscamos el refugio  en el aislamiento del telediario.  … y a todo esto ¿dónde están los niños?, en algunos casos no han llegado porque no hay tiempo, ni dinero para ese estorbo, por eso tenemos el índice de natalidad más bajo de Europa. En otros casos, ya han sido bañados y acostados con lo cual nos ven en sueños y desde ahí difícilmente podemos educar. En otros casos, son esos extraños que se sientan con nosotros a cenar mirando en la televisión su serie favorita y mandándonos callar porque no se enteran y nosotros, que tampoco queremos enterarnos, agradecemos el descanso brindado por su interés por la serie y su desinterés por nosotros.   El 60% de mis alumnos no come ni cena con sus padres, el 95% come viendo la televisión y hablamos de alumnos de ámbito rural.  ¿Llegamos a esta situación porque creemos que es lo DESEABLE o simplemente porque es así? Llegamos a esta situación sencillamente porque es así, no porque conscientemente hayamos estimado esto como un modelo de comportamiento conveniente para el desarrollo de la familia como tal y de nuestro hijo como individuo. A esto me refería cuando decía que SOBREVIVIMOS.

Permitidme volver ahora atrás. ¿Por qué se drogan nuestros hijos? Porque en un momento determinado dijeron SÍ, cedieron al placer a corto plazo, a la presión del ambiente. La respuesta es que en ese momento concreto, no tenían la suficiente confianza en sí mismos, no estaban lo bastante seguros de sí mismos, no se respetaban a sí mismos lo suficiente.

Sabemos que uno de estos días, si no ha ocurrido ya, algún amigo de nuestros hijos se acercará y le ofrecera alcohol, y otro día le ofrecerán éxtasis, y otro día le ofreceran… Sabemos que está ocurriendo y que invetablemente ocurrirá. ¿Qué harán? O mejor dicho, ¿qué están haciendo nuestros hijos ante esta realidad? Eso dependera de cada uno de ellos. Lo que ellos hagan no está ya en nuestras manos, lo que sí está en nuestras manos es lo que nosotros podemos hacer.

¿QUÉ PODEMOS HACER COMO PADRES?

Todo aquello que refuerce su personalidad y afiance su autoestima.

¿CÓMO SE CONSIGUE ESO?

No existen recetas mágicas pero podemos apuntar algunas ideas claras, permitidme que las enuncie:

1)  NO HAY MAYOR FUERZA QUE EL EJEMPLO. PRIMERO EL EJEMPLO Y LUEGO LA PALABRA.

2) LOS PADRES SOMOS EL PUNTO APOYO Y REFERENCIA DE LOS HIJOS.

-SENTIR EL AMOR DE LOS PADRES COMO PAREJA (AFIANZA LA ESTABILIDAD)

-SENTIRSE AMADO POR SÍ MISMO E INCONDICIONALMENTE.

-SENTIRSE MIEMBRO DE LA FAMILIA, OCUPANDO SU LUGAR.

-SENTIRSE ÚTIL EN LA FAMILIA.

3) SABER ESCUCHAR.

4) NO RESOLVER NUNCA LO QUE EL PUEDA RESOLVER POR SÍ MISMO.

5) EXIGIR SIEMPRE EN FUNCIÓN DE SUS CAPACIDADES.

6 ) NO JUGAR A SER PERFECTOS. EN NUESTRA LUCHA ESTARÁ SU FUERZA

7) EL ADIESTRAMIENTO DE LA MOTIVACIÓN POSITIVA EN LA CONDUCTA.

1.- NO HAY MAYOR FUERZA QUE EL EJEMPLO: PRIMERO EL EJEMPLO, LUEGO LA PALABRA.

Estamos en un Colegio excepcional: ¿recordáis aquellas fichas de Nacho y Cuca que nos traían nuestros hijos desde Preescolar a casa? En ellas evaluábamos una virtud: el orden, la sinceridad, la limpieza, la alegría… Y os acordáis de cómo, cuando teníamos que firmarlas, hablábamos con nuestros hijos sobre cómo había ido todo… Para ellos, entonces, era importantísimo que le pusieras “Muy bien” para poder llevar la hoja a su “profe”. A través de aquella actividad, el Colegio nos llamaba la atención para que observáramos a nuestros hijos y así poder ayudarles en el desarrollo de las virtudes humanas que les iban a ser necesarias en su vida adulta. Creo que nunca se inventó mejor sistema para coordinar la labor educativa de los dos grandes focos educacionales de la infancia: la familia  y el Colegio.

Pues bien, nada de esto sirve si nosotros como padres no somos ejemplos vivos de lo que tratamos de conseguir en nuestros hijos. De nada servirá el mejor Colegio, ni la mejor programación y seguimiento en la educación de las virtudes humanas. Es más, puede conseguir el efecto contrario en nuestros hijos si nuestra actitud no es coherente con nuestras palabras. Estaremos mintiendo y “…si me has mentido en esto no puedo fiarme de ti. Tú no me sirves.”

¿Cómo pretendemos consegujir que nuestros hijos sean piadosos si nosotros no vamos a Misa? ¿Cómo podemos decirles que no fumen con un cigarro en la mano? ¿Cómo podemos prohibirles que beban mientras tomamos una copa? ¿Cómo exigirles que nos escuchen si no los escuchamos? ¿Cómo podemos pretender que nos respeten como padres si, con o sin razón, cuando llegan a casa quejándose de un profesor hacemos causa común con el niño, arremetemos contra el profesor y nos olvidamos de la importancia del principio de autoridad y el respeto? ¿Cómo pretender que sean niños alegres si sólo conocen nuestra sonrisa en la fotografía del salón? Pues bien, no podemos. Sencillamente, no podemos. La frase de “Haz lo que yo diga pero no lo que yo haga”, no sirve en educación. Conseguiremos situar a nuestros hijos ante el vacío. Lo que tú me dices no te lo  crees ni tú, ¿Cómo pretendes que yo me lo crea? Nuestra incoherencia vital, los ha dejado solos.

Me hace gracia cuando escucho que todos deseamos lo mejor para nuestros hijos y nos olvidamos de que lo mejor que puede sucederle a un hijo, para el hijo, es parecerse a sus padres. Pensad que vuestros hijos se están mirando en vosotros, están siendo vuestro propio espejo. Si queréis modificar un rasgo de ellos, examinad primero si vosotros mismos sois el exponente de ese rasgo, aseguraos de que sois ejemplo vivo de él. Luego podréis exigirlo a vuestros hijos.

Este Colegio, el mejor Colegio que podamos imaginar, no puede sino ser una prolongación de la familia. Es importante ir de la mano en esto de la educación y ofrecer al niño y al adolescente una visión coherente de la realidad para que, a partir de esa coherencia, enfrente el mundo, haga uso de su libertad y se realice en un proyecto de vida propio. Probablemente nada tendrá que ver con nosotros, pero su alma se estará hundiendo en nosotros como las raíces del árbol se hunden en la tierra para alimentar las ramas y sus frutos.

2.- LOS PADRES SOMOS EL PUNTO DE APOYO Y DE REFERENCIA PARA LOS HIJOS.-

Sentir el amor de los padres afianza la seguridad de los hijos. Cuando Federico García Lorca, en su Romance sonámbulo, decía aquello de “el barco sobre la mar y el caballo en la montaña” lo único que quería transmitir es la plenitud de saber que las cosas están en su sitio. Parecería ahora políticamente incorrecto con el crecimiento de las llamadas “familias monoparentales” o las llamadas “familias alternativas”, que venga a destacar el papel de la estructura tradicional de la familia; pero no he venido aquí a ser políticamente correcto ni a buscar eufemismos que satisfagan sensibilidades sociales… He venido a hablaros con el corazón. Es un factor de equilibrio emocional básico para el niño disponer de un padre y de una madre que se aman. El amor entre los padres es la solidez sobre la que el niño podrá construir su personalidad. Esto creo que lo dijo Freud también y me alegra coincidir con él. Y no nos  referimos sólo a la definición del rol sexual, sino a toda la estructura de su personalidad. Me alegro también, en este sentido, de coincidir con Valentina-Viterbo, en su libro El niño mal amado, publicado este mismo año en enero, en la editorial Acento, y cuya lectura os recomiendo.

La personalidad del niño necesita el cariño protector de una madre, y la referencia externa del padre. No podremos nunca volar una cometa si nuestros pies no están en el suelo. La firmeza y la imaginación, la realidad y la fantasía, la ensoáción y el carácter, el hombre y la mujer como un uno de realidad, vocación y espíritu. El amor desde el que el niño fue engendrado y que es la causa de su existencia. Si ese amor dejara de existir, desnaturalizaríamos la causa de su existencia.

¿Quiere esto decir que los hijos de divorciados no van a ser adultos equilibrados? No, no quiere decir eso. Quiere únicamente decir que lo van a tener mucho más difícil.

Tuve un alumno brillantísimo al que le tocó vivir con dieciocho años la separación de sus padres. Hoy es un profesional liberal de éxito, bien situado en la vida, tiene treinta y cinco años y… no se ha casado. Es heterosexual, pero cada vez que ha mantenido una relación que amenazaba con ser seria, rompía. ¿Creéis que es un hombre feliz? Yo creo que no. Le falla la fe en el matrimonio porque no vivió el matrimonio como una realidad feliz, sino como fuente de amargura.  No soy psiquiatra, pero estoy convencido de que sigue recreando en cada mujer, en cada relación que inicia, el fracaso de sus padres. Es como si no tuviera derecho a disfrutar de aquello en lo que sus padres fracasaron.

2.1. SENTIRSE AMADO POR SÍ MISMO E INCONDICIONALMENTE.-

Fallamos en esto con demasiada frecuencia. El niño, y yo añadiría que el adolescente y el adulto, necesitamos sentirnos queridos por nosotros mismos, incondicionalmente. Pero ahora estamos hablando de nosotros como padres y nosotros somos la roca sobre la que el niño construye su personalidad porque somos lo permanente. Sólo en la familia se puede alcanzar ese amor incondicional. Puede hundirse el cielo y la tierra, mis padres están ahí, puedo hundirme yo, pero mis padres están ahí.  Aunque en realidad todos los padres sentimos eso mismo y todos, preguntados, diríamos aquello de «quiero a mi hijo más que la niña de mis ojos», la realidad es que se usa frecuentemente el amor como moneda de cambio. Os suena de algo esa frase tan cruel de «Ya no te quiero». Como has hecho algo que me disgusta te castigo retirándote mi amor.

El chantaje afectivo funciona muy bien, pero es enormemente peligroso porque les estamos haciendo daño y porque se volverá contra nosotros. Les estamos haciendo daño porque se sentirán siempre inseguros, porque nuestro amor siempre estará en juego. Hoy te quiero, pero mañana a ver como te portas… Es la frase que Daniel, el Mochuelo, en el libro de El Camino de Miguel Delibes nos dirige: “Lo malo es que para Roque, el Moñigo, eso de la valentía era una cosa que uno podía tener un día y perderla al día siguiente….” con lo cual siempre tenían que estar sometiéndose a pruebas. Esto le hará crecer en falso, podremos así modelar su personalidad porque no hay nada más importante para un niño que el amor de sus padres; pero será nuestra voluntad y no su libertad la que diseñe y modele su personalidad. Siendo así, ¿qué ocurrirá cuando sea su propia libertad la que tenga que actuar en una situación concreta, contracorriente, para decir: ¡ NO, gracias!”.  La adolescencia es una etapa de autoafirmación que no puede realizarse sin que exista una ruptura con los padres. El niño empieza a experimentar cambios de todo tipo, no sólo físicos, también mentales. Reflexiona y empieza a cuestionar. Llega un día que descubre que sus padres no son perfectos, que son personas, que son cuestionables, que no comparten su realidad inmediata, que pertenecen a otra generación. Y es un ciclo que se repite y es necesario. Durante la infancia han sido con mejor o peor éxito una prolongación de nosotros mismos. Con suerte, han sido obedientes, nos han hecho caso, hemos podido supervisar su vida, sus estudios, sus amigos, hemos asistido a todo el proceso de crecimiento. Y ellos han crecido, y llega el momento en que deben romper el cordón umbilical y enfrentarse al mundo.  El arco de sus sentimientos e intereses, irá creciendo y llegará un momento en que habrá afectos que le interesen más que tu amor de padre. Llegará ese primer amor, ese cantante de moda, esa idealización de la pandilla, imprescindible como medio de socialización. Y todo esto está bien porque entra dentro de la evolución del ser humano y es imprescindible para que pueda convertirse un ser maduro, capaz de tomar sus propias decisiones, coincidentes o no coincidentes con las tuyas.

Si cuando llegue ese momento, lo hemos ejercitado en ese chantaje afectivo, lo que le habremos enseñado será que si quiere ser acreedor de ese nuevo amor tendrá que actuar al dictado de su voluntad. Le hemos enseñado que el amor es moneda de cambio, que se entrega a cambio de la sumisión y la docilidad. Si ese nuevo amor se droga, y quiere ser acreedor de ese amor, le habremos enseñado a que tiene que drogarse. Si ese nuevo amor, una pandilla, exige de él vestir ropas negras y atravesarse la nariz con un clavo, lo hará, porque le hemos enseñado que el amor se consigue a través de la sumisión.

Lo peor es que si transige en agujerearse la nariz o en drogarse, sabiendo que somos contrarios a esa conducta y convencido de que actuar contra nuestro criterio de padres equivale a haber perdido nuestro amor, lo obligamos a elegir. O tus nuevos amigos, o tu familia; o tu novia o tu familia. Él acaba de descubrir que no somos perfectos, ha descubierto nuestros fallos. Puede que nuestro amor en la pareja se tambalee porque no siempre la convivencia es fácil; puede que se sientan solos y nos critiquen por abandonarlos para dedicarnos a trabajar. Puede que descubran que les exigimos ser perfectos estudiantes cuando nosotros no hemos pasado de ser mediocres profesionalmente, puede… pueden verlo todo. Y una vez descubierto el primer fallo, todo lo demás se verá cuestionado, nos hemos caído del pedestal y nos hemos caído con todo el equipo. Nosotros somos el pasado, lo que tiene frente a sí, es su futuro. Si los obligamos a elegir ¿Qué creéis que eligirá

Usar con ellos el chantaje afectivo es también peligroso porque les estamos enseñando un juego que él mismo aprenderá a jugar contra nosotros. Les estaremos enseñando que el amor es moneda de cambio y que si queremos SU amor tendremos que actuar siguiendo SUS pautas. Y ese niño de ahora será el adulto de mañana y os aseguro que cuando el desafío empieza no puede haber ganadores ni perdedores en el enfrentamiento y sí un enorme dolor detrás.

NO. Los niños deben sentirse amados por sí mismos. Deben sentir que hagan lo que hagan les seguiremos queriendo, que nuestro amor es incuestionable y va más alla de cualquier dificultad, circunstancia, acontecimiento, fracaso, relación, éxito, incluso de sus notas de evaluación. Sólo así, cuando tengan dificultades de verdad, cuando se emborrachen, cuando se sientan inseguros en ese nuevo ambiente, cuando empiece a salir con el chico de turno, sabrá que nos cuente lo que nos cuente, nuestro amor estará por encima de eso.

¿Quiero eso decir que tenemos que consentírselo todo? NO, en absoluto y todo lo contrario.

Desde pequeños, tendríamos que aprender a castigar con un beso: “Yo te quiero, pero lo que has hecho está mal y debes hacer esto otro para compensarlo”, o dicho de otro modo: se castiga el hecho en sí, nunca a la persona. Y ser inflexibles en la aplicación y exigencia del castigo. Esta norma es tan antigua como el dicho de «mano de hierro con guante de seda».  Si nos ha herido, expresaremos nuestro dolor pero jamás usaremos el amor como moneda de cambio: “Me duele porque te quiero”, “porque te quiero me interesa. Si no te quisiera me resultaría indiferente”.

Es también muy importante que el niño se sienta querido por sí mismo y reconocido como corresponde en la familia. En qué familia no hay un hijo que por sus características no destaque más que los demás, porque sea más inteligente, porque sea más cariñoso, porque alguna carencia o incluso deficiencia en él haga que nos necesite más que los demás. Y encima, cada vez nos resulta más difícil prestar una atención pormenorizada a nuestros hijos por la falta de tiempo y nuestro propio hedonismo -también nosotros como padres tenemos derecho los fines de semana a vivir, tener amigos y distracciones, no va a ser todo trabajar ¿verdad?-;   pero por mucho que trabajemos, por muchas horas que estemos fuera de casa, siempre hay algo que debemos hacer: buscar la ocasión  para esa conversación en solitario con el hijo, de tú a tú. No delante del cónyuge ni de sus hermanos, sino a solas. Puede ser en el trayecto del coche hasta el Colegio, o hasta el club o con la excusa de coger espárragos, eso es lo de menos. Lo de más es que nuestro hijo se sienta centro de todo nuestro interés, aunque sea el cuarto, aunque sea el séptimo. Empezamos con una sencilla pregunta ¿Cömo estás, hijo?¿Cómo va eso? Cuando un hijo se siente centro de nuestro interés se siente estimulado a mejorar, porque sabe que su vida no nos es indiferente, porque querrá construir una vida que mostrarnos cuando le preguntemos el próximo domingo ¿cómo va tu vida? Con demasiada frecuencia las prisas y el exceso de ocupaciones hacen que nos olvidemos de este contacto individual y los niños acaban sintiéndose anónimos en su propia casa, anulados por hermanos más brillantes, por circunstancias más urgentes, por …. nosotros, a quienes invariablemente nos importa más nuestra propia vida que la suya. Y se sienten solos. Y ese es un mal caldo de cultivo.

Recuerdo a un pedagogo que nos decía que los roles del padre y la madre están en este sentido diferenciados. El madre es la infantería; el padre la artillería. No es que el niño no respete a la madre, la quiere más porque lo es todo para él. Es la que, normalmente, más se preocupa por él, la que mantiene una presencia constante, ha nacido de ella, es su mundo, un mundo que lo domina y que él domina. El padre, en cambio, es esa persona extraña, ese intruso en su círculo. Cuando se trata de buscar las confidencias del día a día, el control de la tropa, la madre está siempre ahí. La madre sabe cuándo todo va bien, o cuándo algo va mal sólo con mirar a su hijo a la cara. El padre no. Mi mujer siempre se queja de que cuando nuestros hijos eran pequeños, siempre era ella la que se despertaba a cuidarlos por la noche cuando se despertaban. Yo puedo asegurar a quien quiera creerme que ella intuía el llanto del bebé antes de que se produjera. Era como si aún mantuviera con ellos el cordón umbilical. Cuando el llanto se producía, ya estaba junto a ellos cuidándolos. El resultado es que yo no me enteraba. La conclusión es que ella tiene razón.

Ese padre ajeno a su universo, de mayor tamaño, voz más grave, con quien el bebé tiene que competir por la atención y el cariño de la madre, tiene su rol. Es el que interviene cuando el asunto a tratar no admite negociación. Los padres nos convertimos así en castigadores oficiales. ¿Cuántas veces habremos oído eso de “verás cuando se entere tu padre”? Con el padre no hay negociación que valga porque somos los extraños desconocidos. Por eso, y porque la madre apoya, el padre impone autoridad cuando no hay más remedio.

La familia de hoy día está en evolución, la incorporación masiva de la mujer al mercado laboral está trayendo consigo un  cambio más o menos pronunciado en los papeles tradicionales en la educación de los hijos. Mi mujer y yo, desde el inicio de nuestro matrimonio, hemos trabajado fuera de casa. Hemos hecho encajes de bolillo para poder dedicar tiempo y esfuerzo a la educación de los hijos. En nuestro caso, esta distribución ha funcionado, y en cualquier caso, en función del carácter y las ocupaciones de la pareja, tendrá que seguir funcionando. Siempre habrá una infantería y una artillería. Siempre tendrá que haber uno a quien le toque la china de ser el castigador.

3.- SABER ESCUCHAR Y ESPERAR.-

Ya hemos dicho que no podemos pretender de nuestros hijos lo que nosotros mismos no hayamos conseguido. Pues bien, os presento una de las cualidades más extrañas en nuestra sociedad actual. Saber escuchar; y, sin embargo, es fundamental para poder averiguar cual es la situación de nuestros hijos.

Ahora llegamos a casa y le preguntamos a nuestro hijo: “¿Cómo estás?” -horror, la televisión está encendida y no me ha hecho ni caso- Apagamos la televisión y volvemos a preguntar: “¿Como estás?”. Silencio. El niño nos mira fijamente a los ojos enfadado porque le hemos apagado la televisión mientras trata de comprender a qué viene ahora eso. Entonces nos enfadamos y salimos gritando: «Tú ves, la culpa es tuya, contigo no hay quien hable.»

En efecto, para llegar a escuchar hay un requisito previo y ese requisito es que alguien te hable. Volvamos ahora al principio. Hemos dicho que no exijas aquello no tú mismo no das. Ante esta situación empieza hablándole a tu hijo de ti mismo. Estoy cansado, estoy contento porque…. por supuesto sin descargar en él tus problemas de adulto, se supone que eres tú quien controlas la situación. Cuando hayas hablado tú, vuelve a preguntarle a él, muy posiblemente esté mejor predispuesto ahora a contarte cómo le ha ido a él. Si repetimos la pregunta con frecuencia muy posiblemente el niño acepte del diálogo como algo normal y gratificante y tener ese puente abierto es fundamental (¡Ah, se me olvidaba! antes de empezar a hablar pídele perdón por haber apagado la televisión sin previo aviso, constituye una agresión. El perdón es necesrio como un tratado de tregua previa al diálogo).

Cuando esté hablando escucha conscientemente. Te asaltarán diciocho mil setecientas sugerencias, gritos, puntualizaciones que hacer mientras el habla, y eso en tan solo el primer párrafo, cuando te ha dicho que ha suspendido “mates” porque la profe es un rollo, no lo juzgues,  calla y sigue escuchando, pregunta, indaga, no le digas que el problema es que él es un perro,  sigue escuchando. No juzgues, plantea preguntas… ¿Por qué ha sucedido?, ¿cuál crees tú que ha sido la causa?, ¿cuál crees tú que puede ser la solución? y sigue escuchando, no cedas a la tentación de darle tu solucionario porque recuerda que tu solucionario es tuyo y él no asumirá como suya sino una idea o solución que a él se le haya ocurrido. Sigue escuchando hasta que plantee la idea que es coincidente con la tuya y celébrala como algo positivo. El saldrá reforzado porque ha conseguido tu aprobación y no tu reprobación y acometerá sus soluciones con doble energía porque nadie le obliga sino su propia voluntad. Pero hay que saber escuchar y hay que saber esperar.

Si desarrollamos esta virtud en el tiempo, tendremos un arma poderosísima en nuestras manos: la capacidad de exigirles que nos escuchen hasta el final cuando realmente tengamos algo importante que decirles.

El doctor A. Polaino-Lorente, catedrático de psicopatología de la Universidad Complutense, en un artículo titulado “¿Cómo evitar que mi hijo se drogue?”, nos apunta: «Es importante ser tolerante en todas aquellas cuestiones que realmente no tengan verdadera importancia, ya que de otro modo podemos caer en el error de estar haciendo a nuestros hijos continuos reproches, lo cual termina por arrebatarnos su confianza.

Hablar con los padres no puede terminar conviertiéndose en algo no gratificante y que, por tanto, se tiende a evitar».

4.- NO RESOLVER NUNCA ALGO QUE PUEDA RESOLVER POR SI MISMO.-

Si queremos formar el carácter de la persona tendremos que dejarla equivocarse. Todos aprendemos cometiendo errores, no conozco a nadie que haya nacido perfecto, entre otras cosas porque no hay dos personas que entiendan lo mismo por «ser perfecto». Todos actuamos por aproximación hasta conseguir un comportamiento que resulta gratificante para nosotros  -normalmente la aprobación de nuestros padres y nuestro entorno-.

Cuando seamos conscientes de que nuestros hijos pueden hacer algo por sí mismos debemos dejarles actuar y no ceder a la tentación de hacerlo por ellos. Es cierto que yo hago la cama mejor que mi hijo, pero también es cierto que él puede hacerla, y poner la mesa y recogerla y coger un autobús y sacarse un carnet de identidad.  Si queremos desarrollar una personalidad autónoma debemos permitirles enfrentarse a las dificultades normales y salir victoriosos de ellas.

En la revista ACEPRENSA, el 3 de diciembre de 1.997, apareció un interesante artículo titulado «Los riesgos de tener padres hiperprotectores», En el artículo se recogía el diagnóstico de Jackie Lang, Presidenta de la Asociación de Escuelas Femeninas de Enseñanza Privada Británica. Ella describía una situación que nos resulta sumamente conocida: «La mayoría de los niños británicos de hoy no van a la escuela a pie o en transportes públicos, sino en coche con sus padres. Tampoco pueden estar a su aire durante unas horas en el campo o en la ciudad. Y la mayor parte del tiempo están en actividades organizadas.» «…es una vida organizada por adultos donde el principal objetivo no es que los niños lo pasen bien, sino la obtención de diplomas y la tranquilidad de los padres.»

La profesora Lang afirmó que los padres estamos criando una generación de niños blandos con una vida demasiado organizada y protegida.

Si asumimos nosotros sus responsabilidades les impediremos desarrollar su capacidad de enfrentarse a la realidad, los haremos dependientes de nosotros. Haremos niños que no sepan reaccionar ante situaciones inesperadas o no programadas. Tenemos que dejarles tomar decisiones y equivocarse, y rogar que el porrazo no duela mucho para que le sirva de escarmiento sin necesidad de que la sangre llegue al río.

5: EXIGIR EN FUNCIÓN DE SUS CAPACIDADES.-

Si queremos que nuestros hijos tengan autoestima, se respeten a sí mismos y confíen en sus capacidades debemos cuidar mucho este punto.

En cierta ocasión escuché a una madre avergonzada del comportamiento de su hijo en El Corte Inglés. El niño tenía cuatro años y la señora había quedado con una amiga para ir de compras a estos grandes almacenes. El niño no paraba de tocarlo todo y cuando la madre se lo impedía lloraba, y la mujer se quejaba del bochorno que el niño le había hecho pasar. Al llegar a casa, la buena señora se ufanaba de haberle dado una buena tunda para que no volviera a repetirlo.

¿Cómo podemos someter a un niño a una situación absolutamente nueva para él, esperar que se comporte como un adulto cuando aún ni sabe hablar correctamente, y que salga triunfante de la prueba? El único favor que le ha hecho al pobre niño es que probablemente odie de por vida El Corte Inglés, pero a quién podría extrañar que de adulto se sintiera inseguro en unos grandes almacenes sin saber por qué.

No olvidemos nunca que si no queremos convencer a nuestros hijos de que son unos inútiles, más nos vale estar seguros de que las expectativas y pruebas a que los sometemos son proporcionales a su capacidad. Y esto no sólo en cuanto a sus estudios, sino también en cuanto a sus cualidades.

Olvidémonos de:»Fíjate en tu hermana, qué bien lo hace». Nunca debemos comparar porque cada individuo es diferente y la hermana tiene tres años más y es injusto que esperemos en el niño la madurez y cualidades desarrolladas en tres años de ventaja en unas edades en que tres años son el veinte por ciento de una vida. No sé si conseguiremos que haga lo que pretendemos que haga, pero le estaremos haciendo sentir inferior, y de rebote, odiará a su hermana.

6.- JUGAR A SER PERFECTOS

Tuve un compañero que afirmaba que nunca daba su brazo a torcer, que cuando se equivocaba en clase jamás reconocía su error porque eso le haría perder autoridad frente a los alumnos.

No somos perfectos. Los niños crecen y un día ellos también lo descubren.

7.- EL ADIESTRAMIENTO EN EL REFUERZO POSITIVO EN LA CONDUCTA.-

Hablo de adiestramiento porque nuestra sociedad está adiestrada en la corrección de errores y no en el refuerzo positivo de la conducta. El refuerzo positivo de conducta es fundamental para crear, acentuar y desarrollar la autoestima.

Hay profesores que como estrategia ponen un primer examen de curso durísimo, según ellos para que aprendan y sepan que con ellos hay que estudiar. Lógicamente, el índice de suspensos es altísimo.

Yo prefiero ponerles un primer examen facilísimo en el que sin hacer prácticamente nada puedan sacar sobresaliente. Y luego, al entregarles las notas, les alabo el buen nivel de lengua y su dedicación y les animo a seguir así.

Parto de la base de que nadie es conservador hasta que no tiene algo que conservar. Si yo le doy un sobresaliente, dispone de nueve meses para defenderlo de los futuros exámenes y os aseguro que lo defienden como gato panza-arriba. Además consigo que la clase tenga una predisposición positiva hacia la asignatura y hacia mí como profesor con lo cual desarrollo las clases con mejor aprovechamiento.

Con los niños sucede lo mismo, si quieres conseguir algo concreto en lugar de recriminarle continuamente lo que hace mal, ten un poco de paciencia, cuando veas que hace lo que tú quieres alábale positivamente la conducta. Para una vez que ves a tu hijo lavarse los dientes no le digas “¡Ya era hora!”, mejor dedícale una sonrisa y dile lo feliz que te sientes cuando lo ves cuidar de su higiene. De esa forma habrás conseguido que asocie el hecho de lavarse los dientes con una idea positiva de sí mismo. Si en lugar de una alabanza recibe continuas recriminaciones  de conducta mermaremos su autoestima y no verá sus virtudes sino sólo sus defectos.

Esta técnica me la enseñó Victor García Hoz, el pedagogo guía de las líneas maestras de Fomento y uno de los inspiradores de la Reforma Educativa, y os aseguro que funciona. En este sentido, el doctor Polaino Lorente nos advierte (Tus hijos y las drogas,  A. Polaino-Lorente y J. de las Heras, Col. Hacer Familia, Madrid, 4ª ed.): «…conviene destacar que se ha comprobado, desde el punto de vista de la educación, cómo el insistir en calificar negativamente a los hijos  es particularmente contraproducente, ya que pueden asumir estos calificativos como algo propio de su personalidad e identificarse con ellos. Por eso resulta más conveniente orientarles hacia lo que deseamos que sean tratándoles como si realmente fuesen así, tal y como deseamos, ya que entonces pueden asumir estos valores como algo que realmente pertenece a su personalidad sirviéndoles a la vez de guía y estímulo.

En este sentido, es necesario tratar a los hijos más que como son realmente como deseamos que sean -aunque sin exageraciones-, ya que de este modo resulta más fácil que lo logremos y además mejoremos nuestra comunicación con ellos. Se ha comprobado también cómo en la educación resultan más eficaces los premios que los castigos a la hora de intentar reforzar un comportamiento determinado. Cuando nos referimos a premios o castigos no lo hacemos refiriéndonos a cuestiones puramente materiales, sino a lo que suele ser más importante para ellos, los castigos afectivos y efectivos.

Decirle a un hijo que está bien algo que ha hecho o que lo queremos especialmente por alguna cuestión particular suele ser muy eficaz a la hora de que éste desarrolle su futuro comportamiento en esa dirección. Sin embargo, adoptar ante el esfuerzo del hijo una postura rígida y de escasa valoración con frases tan comunes como «Eso es lo normal» o «no has hecho sino cumplir con tu obligación», etc. puede desalentar al hijo en su esfuerzo personal llevándole a un cambio de actitud o incluso a un erróneo desarrollo de su personalidad.

No creo necesario añadir nada más.

Esta muy claro que si queremos que nuestros hijos tengan una oportunidad frente a la droga, debemos educarlos correctamente.  Pero ya decíamos que no nos lo han puesto nada, nada, nada fácil.  Los padres, como padres andamos también muy despistados a la hora de exigir a nuestros hijos y a la hora de transmitir una escala de valores con claridad y seguridad en nosotros mismos. ¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL?  Lo es porque el ambiente no nos ayuda, porque nadamos contracorriente. Antes de dar paso al debate que espero que ahora se produzca, quiero apuntar algunas  causas de nuestra inseguridad como padres, no están todas y espero que vosotros apuntéis más causas, pero he querido mencionar las que creo más peligrosas:

1: QUE ALGUIEN NOS EXPLIQUE QUÉ ES LA TOLERANCIA, es una palabra de moda, significa no prejuzgar al prójimo en aras de una  convivencia pacifica, no tratar de imponer por la fuerza una ideología o una religión o una raza, etc. etc. etc. Lamentablemente se utiliza hoy como pancarta política cuando es un mandamiento bíblico: amar al prójimo como a uno mismo. Ser tolerante es moderno y democrático y está muy bien.

El riesgo está en que se ha convertido socialmente en una excusa para imponer una dictadura de las minorías.

Hay que reivindicar que la tolerancia funciona en sentido recíproco. Se habla de que han cambiado mucho los modelos de familia, hablar ya de la familia construida a partir de un hombre y una mujer que se casan, tienen hijos, se cuidan y los crían, es retrógrado y parece poco respetuoso con “otras realidades”. Yo tengo del derecho de manifestar mi opinión en el sentido de que se han multiplicado las realidades, pero se mantiene el mismo modelo. Porque el modelo es aquello que consideramos como ideal a conseguir. Manifestar públicamente que creo en el matrimonio, en la familia tradicional porque creo que es “el modelo” dentro del cual se logra defender y educar mejor a los hijos, puede ser calificado de retrógrado, de poco sensible hacia otras realidades sociales. Pero no olvidéis que de la misma forma que cualquiera tiene el derecho a expresar su opinión, y yo el gusto y la obligación de respetarla, de la misma forma, quien me escucha debería tener la misma obligación de respetar unos planteamientos y una lectura de la realidad diferentes. Lo contrario, si no podemos expresar libremente nuestra opinión, bajo amenaza de descalificación y aislamiento personal, sería una dictadura.

El problema está en que  si no manifestamos abiertamente nuestra opinión, corremos el riesgo de que nuestros hijos crezcan en la creencia de que eres un retrógrado burgués, lo cual debe ser muy malo  -aunque ellos no sepan lo que significa ni retrógado ni burgués-  y lo demás, lo políticamente correcto, muchas veces incorrecto éticamente, es lo guay y lo normal. Se nos pide que nos inhibamos de toda opinión que no sea coincidente con la “mayoritariamente aceptada”. Pero sucede que luego, lo que se supone mayoritariamente aceptado, no lo es. Simplemente es lo que más se repite en los medios de comunicación sin que encuentre oposición alguna, porque es más cómodo no pensar, porque es más cómodo no señalarse. Eso no es tolerancia, es una dictadura donde la opinión abierta se condena con la represión social y la descalificación personal. Y tenemos la obligación moral de transmitir a nuestros hijos aquellos principios que para nosotros son válidos, aquellos que nos han ayudado a crecer como personas, y a darles los argumentos lógicos en los que creemos. Al fin y al cabo son nuestras convicciones y ellos tienen el derecho a comprender lo que pensamos y cómo actuamos. Somos sus padres. Debemos enseñarles a ser tolerantes desde la firmeza de nuestras propias convicciones.

2) El RELATIVISMO.-

Si todo es relativo, todo es opinable, ¿cómo sabes tú que lo que tu opinas, dices, afirmas, es lo correcto? Esto me lo preguntaba mi hija a raíz de un trabajo de filosofía sobre la relación entre fe y razón.

Que todo el mundo tenga derecho a opinar no significa que todo sea opinable. Esto es algo que debemos tener nosotros muy claro y deben tenerlo muy claro nuestros hijos. Hay ciertos principios que lo son: la droga es mala, por ejemplo. Todos los días hay que levantarse para trabajar, por ejemplo. Tu derecho a ser respetado es idéntico al mío, luego tu ámbito de libertad finaliza donde empieza el mío. Y en última instancia, cuando seas padre comerás huevos.

Hay padres que no bautizan a sus hijos porque no quieren condicionar su religión futura. No, los hijos tienen derecho a tener un punto de referencia y nosotros la obligación de dárselo y si alguna vez me pregunta mi hijo por qué lo eduqué en la fe cristiana o por qué lo eduqué en el Encinar tendremos que responderle: porque creo en Dios y porque creo haberte dado lo mejor para tu educación. No tenemos la obligación de transmitir LA VERDAD sino simple y honestamente NUESTRA VERDAD que es aquella con la que vivimos y la que nos permite sobrevivir. ¿Os imagináis a un tigre diciéndole a la señora tigresa: no enseñes a cazar al niño, por si de adulto prefiere ser vegetariano? Este absurdo está ocurriendo.

Pero no debemos confundir transmitir tus verdades con imponer tus verdades. No juzgaré a mi hijo por apartarse de lo que yo pienso y creo, si lo estoy educando como un ser libre es para que viva en libertad. Su tiempo no es mi tiempo y necesitará apartarse de mí para sobrevivir en el tiempo que le ha tocado.

3.- LA DICTADURA DE LAS MAYORIAS ESTADISTICAS.-

Que lo piense la mayoría no quiere decir que sea lo correcto, y, en cualquier caso no lo será si no lo es para nosotros. Nunca es un argumento «todo el mundo lo hace» porque eso no es equivalente a decir «es bueno».

Las estadísticas están sustituyendo a los adivinos y a los legisladores -se aprueba lo que reporta votos-, en lugar de bolas usamos estadísticas y las estadísticas tampoco nos van a ayudar mucho en la rectitud de criterio. Si yo te pregunto si no crees que la paz es el don más preciado de la humanidad me contestarás que sí, y si a continuación te pregunto si no crees que es tan preciado que debemos salvaguardarlo a toda costa, me dirás que sí con lo cual habré conseguido que estadísticamente estés afirmando que el fin justifica los medios y que eres partidario de la guerra. Puede que al principio tú no pensaras eso y que sigas sin pensarlo a pesar de que te hayan manipulado para que des una respuesta inducida.

Cuando tengamos que decidir qué es bueno o malo para nuestros hijos, no pensemos en lo que todo el mundo hace, sino en lo que yo creo que es o no es bueno para ellos. Actúa en conciencia porque no siempre lo que se dice que «hace todo el mundo» es todo el mundo quien lo hace. «Papá todos mis amigos lo hacen»: puede que sea cierto, pero mi obligación es educarte y responder por ti no por tus amigos. Y, esto, es lo que yo pienso y creo que merezco cuando menos el mismo respeto que tus amigos y más que los padres de tus amigos, no porque sea mejor sino porque soy el tuyo. Si admitimos el «todos lo hacen» como criterio de aprobación de conducta estamos inculcando un principio muy peligroso en la mente de nuestros hijos. Les estamos diciendo «Si ves que todos lo hacen, tú puedes hacerlo porque es aceptable.»

4.- ESA NIÑERA LLAMADA TELEVISION.-

Es sorprendente lo que cuidamos el colegio, los profesores, las amistades de nuestros hijos y, sin embargo…. como luego dejamos que doña televisión programe las mentes de nuestros hijos.

Sólo deciros el daño que puede hacer la publicidad en los niños programando inconscientemente la ansiedad sólo satisfecha por el consumo. ¿Habéis visto programas como “Al salir de clase”? ¿Sabéis qué ven vuestros hijos? ¿Sabéis qué se les está vendiendo como norma de conducta? Si vemos la televisión en familia y tenemos opción de comentar con ellos lo que vemos, puede ser constructivo; pero si tienen libertad horaria y de canales significa que lo estamos haciendo mal. Estamos hablando de otra adicción que por si misma merecería una charla completa por la tremenda importancia que tiene en nuestros hogares. El promedio de visualización de televisión en primero de ESO con clase matutina hasta las dos y media es de cuatro horas diarias. Es una barbaridad.

5.- LOS MODELOS JUVENILES Y LA MOVIDA.-

Nosotros como padres somos víctimas, como nuestros hijos, del hedonismo imperante. Disfruta y diviértete. ¿Y el trabajo? Nadie habla del trabajo ni de la familia ni de las obligaciones. La idea imperante desde la publicidad y los medios de comunicación, desde los programas juveniles a las series es que «está de moda ser joven». «Hay que ser joven». Estamos muy lejos de la afirmación británica de que «la juventud es una enfermedad que se cura con los años». Ahora estamos en la idealización de la juventud y de la movida y del consumo y somos nosotros mismos los adultos los que corremos a las clínicas de cirugía estética, nos vestimos con cuero, y anteponemos el placer personal a la obligación-muermo. Os habéis fijado cómo han proliferado los divorcios, cómo se consideran los hijos una carga, cómo   todo lo que suena a obligación es rechazado sistemáticamente.

Si entramos en esa dinámica ¿cómo imponer sentido común en nuestros hijos que se han convertido en nuestro modelo?

Como veis son muchas las cuestiones relacionadas con ese SÍ que abre las puertas de la droga a nuestros hijos. Y puede que algunos de vosotros hayáis venido hoy a hablar de la movida para saber si estáis o no actuando correctamente. Pero yo no he venido a daros una respuesta a esa pregunta. Para responder a esa pregunta sentaos el matrimonio y preguntaos si estáis haciendo lo correcto o no, porque sois vosotros los que debéis tomar las decisiones en vuestros hogares.

A mí personalmente no me preocupa que mi hija salga o no salga, me preocupa evaluar la capacidad de respuesta que pueda tener mi hija ante situaciones nuevas e inesperadas, su capacidad para controlar la situación porque sé que en QUO y en ZAHIRA y este verano en la playa habrá junto a ella quien fume, beba o tome éxtasis y quien le ofrezca gratis el consumo. Yo confío en ella pero sé que no debo exigirle por encima de su capacidad de respuesta. Cada mes que pasa, cada salida que regresa a casa dueña de sí misma, cada año que pasa son refuerzos de control de conducta que le permitirán afrontar con éxito esa difícil tarea que es convertirse en adulta.

Mi mujer y yo no les hemos prohibido a nuestros hijos que consuman alcohol, sólo les he pedido que cuando decidan consumirlo porque la presión social los induzca a hacerlo, me lo digan. Que me permitan ser yo quien les explique qué es y como debe consumirse. Hasta ahora no me lo han pedido, supongo que porque «todavía pueden aguantar un poco más», pero yo mantengo la puerta abierta.

Tampoco les hemos prohibido que salgan hasta altas horas de la noche  por miedo a la movida sino porque nosotros, sus padres, tenemos que dormir, porque el lunes hay que madrugar para trabajar y estudiar y no podemos trasnochar sin pérdida de reflejos y capacidad de concentración, porque si te mantienes despierta y sobria podrás observar que a partir de cierta hora lo único que puedes encontrar en la calle son problemas.

Pero esto no quiere decir que nosotros seamos quienes mejor lo estamos haciendo, no hay remedios mágicos y cualquier decisión que toméis, que tomemos,  será nuestra opción y será la válida para nuestros hijos. Como dice Valentina Supino-Viterbo (Op.Cit. pág.6)  no hay una guía de ser buenos padres. Podemos ser a lo largo de la vida que compartimos con nuestros hijos, buenos padres en determinados momentos y malos en otros. Basta con esperar ser, en conjunto, un padre suficientemente bueno.» Y, como decía mi padre, que Dios reparta suerte.

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EL ARQUITECTO DE TOMBUCTÚ, de MANUEL PIMENTEL. Barcelona, Umbriel editores, 2ª Ed., 2008.

EL ARQUITECTO DE TOMBUCTÚ

de Manuel Pimentel.
Argumento y opinión:
Lleva como subtítulo “Es Sahelí, el granadino”. Es una novela histórica inspirada en este poeta andaluz –antes Notario que Arquitecto y siempre poeta-, nacido en la Granada de los nazaríes, en el S. XIV.
Cuando se inicia el relato, lo vemos como embajador. El rey de los negros lo ha enviado a Vez para negociar un acuerdo que garantice el comercio a través del desierto. A partir de ese momento, el relato va siguiendo una doble vertiente, de forma alterna: por un lado, los acontecimientos que van sucediendo, sus peripecias y sus dudas íntimas entre retornar con su Rey o huir desde Fez a su Granada una vez cumplido el destierro que le había sido impuesto. La otra, sus recuerdos, su infancia y juventud en la ciudad de la Alhambra. Sus correrías, sus pasiones y sus errores, aquellos que le llevaron al destierro.La recreación ambiental está muy conseguida. Nos sumerge en una época donde pugna la tolerancia secular andaluza con la intolerancia emergente que acompaña al protagonista a lo largo de la historia. El humanismo, frente al fanatismo religioso, en este caso musulmán. Las traiciones, la política, el arribismo, el amor y la pasión por la poesía. El descubrimiento de la humildad y el ascetismo en el sufrimiento, el conocimiento válido como revelación, de nuevo el amor y la amistad. Hasta la muerte.Su viaje nos hará recorrer Andalucía, y también el Norte de África y El Cairo, y el Egipto del Nilo, con sus tumbas, sus pirámides y su religión. Iremos con él al campo de batalla, pero también de peregrinación a La Meca. Y lo más interesante es que el viaje es fidedigno y sigue al detalle el que realizara Es Sahelí.

El relato, escrito en primera persona, nos hace sentir confidentes de su alma desde el primer momento. Los versos que salpican de vez en cuando sus páginas también son auténticos y andalusíes de la época. Es una novela de contrastes y vital. De ella, me quedo con esta cita: “ Hacen falta sabios que orienten nuestra alma, pero también poetas que reconforten nuestro corazón”. NADIE SOBRA, TODOS SOMOS NECESARIOS”


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TITULOS PUBLICADOS Y A LA VENTA DE JOSÉ CARLOS ARANDA: https://josecarlosaranda.com/2013/03/31/jose-carlos-aranda-obras-publicadas/

cubierta_como se hace un comentario de texto_Af.inddmanual_ortografía_y_redacciónMaterial de forrado_El libro de la gramatica vital_26mm_251010.iportada manualCubierta_Ortografía fácil_v3_9mm_241013.inddINTELIGENCIA NATURAL IN

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TEXTO XI: SELECTIVIDAD ANDALUCÍA: JUNIO 2010: OPCIÓN B: TEXTO PERIODÍSTICO DE OPINIÓN SOBRE ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

TEXTO XI: SELECTIVIDAD ANDALUCÍA: JUNIO 2010: OPCIÓN B: TEXTO PERIODÍSTICO DE OPINIÓN SOBRE ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN

INTRODUCCIÓN:

No existe una solución única para la resolución correcta de las preguntas de cometario. Para su elaboración debemos tener en cuenta los criterios dados desde Coordinación. Son públicos y están a disposición de todos los centros y los vocales que asisten a las pruebas. A continuación, desarrollamos un modelo de realización correcta de la prueba. En cuanto al comentario crítico, esbozaremos algunas ideas vinculadas con el contenido que podrían servirnos de base y que deberían ser ampliadas. Para la organización de contenidos y elaboración del comentario crítico, aconsejamos la lectura del apartado correspondiente a «Comentario de opinión» en Cómo se hace un comentario de texto, Berenice, 2009 (3ª ed.).

TEXTO:

SÁTIRAS

Como se sabe, Martín Amis ha aconsejado a la administración laborista instalar en las calles del Reino Unido cabinas donde los ancianos podrían poner fin a su penosa e inútil existencia, si así lo deseasen, ingiriendo dosis gratuitas de martini envenenado, con o sin guinda. ABC recogía la noticia esta misma semana, a la vez que se hacía eco de la indignación que ha levantado tanto la propuesta del escritor británico como su advertencia de que, en caso de no llevarse aquélla a la práctica, las ciudades se verán anegadas en breve por muchedumbres de horribles vejestorios enloquecidos. A mí, escandalizarse por esto me parece sencillamente de hipócritas.

Porque lo que Amis ha perpetrado no es un crimen, sino una soberbia sátira en la tradición de Jonathan Swift, que recomendaba, como solución para terminar con el hambre en Irlanda, comerse a los niños de los prolíficos labradores católicos de la isla, preparados al chilindrón y con guarnición de patata autóctona. Aunque anglicano, el dublinés Swift no pretendía exterminar niños papistas, sino llamar la atención de sus lectores británicos hacia la miserable situación de la población rural irlandesa mediante una parábola salvaje y tremebunda. El hecho de que, un siglo después, Irlanda se despoblase a consecuecia de la peor hambruna registrada en la Europa moderna demuestra que pinchó en hueso.

Martín Amis no es sólo uno de los mejores escritores vivos de lengua inglesa, sino un moralista de antología y un luchador insobornable contra todo atisbo de tiranía o totalitarismo, en la estela del merjor Orwell. (…)

Detrás de la provocación de Amis se adivina al autor de la saga viajera de Gulliver, pero también el Borges de «Utopía de un hombre que está cansado», relato sobre un mundo próspero, igualitario y nihilista donde sus habitantes, al llegar a la vejez, se encaminan voluntariamente hacia la cámara letal inventada por «un filántropo cuyo nombre, creo, era Adolfo Hitler».

Ahora que los demógrafos nos predicen una Europa achacosa para dentro de treinta años (…), la parábola gamberra del escritor inglés saca la discusión del terreno de la planificación burocrática y la lleva a donde le corresponde, a un presente (…) que pone a los viejos ante la alternativa de convertirse en objeto de beneficencia o en objeto de resentimiento por parte de frondas juveniles, ávidas y sindicalizadas, como se está comprobando ya en España ante las tentativas políticas de prolongar la edad laboral. La insolencia de Amis resulta tan feroz como valiente y oportuna, aunque, como siempre, cuando un dedo señala la catástrofe, los imbéciles se apresuran a amputarle la yema.

CUESTIONES:

1. Señale y explique la organización de las ideas contenidas en el texto (Puntuación máxima: 1,5 puntos).

1) Martin Amis aconseja a la Administración británica la instalación de cabinas de suicidio para ancianos.

[porque]1.1. De no hacerlo el envejecimiento de la población llenaría las calles de viejos enloquecidos.

2) La idea anterior es una sátira en clave de ironía para llamar la atención sobre el problema del envejecimiento.

[pruebas] 2.1. La técnica de la exageración desmesurada cuenta con antecedentes literarios:

a) Jonathan Swift y su propuesta de acabar con el hambre en Irlanda comiéndose a los hijos de los agricultores católicos irlandeses.

b) Gulliver y su sátira viajera.

c) Borges y el suicidio de los ancianos en las cámaras inventadas por Hitler.

2.2. La calidad literaria y humana del autor.

3) [por lo tanto] Amis denuncia abiertamente un problema actual en Europa:

3.1. Una población envejecida en 30 años.

3.2. La necesidad de búsqueda de soluciones para evitar el problema (vivir de la beneficiencia o enfrentarse al resentimiento de los más jóvenes).

4)[argumento confirmatorio] En España ya se observan los primeros signos (aplazamiento de la edad de jubilación).

4.1. Hay que afrontar el problema y no matar al mensajero.

La organización de los contenidos se realiza de forma inductiva: partimos de una afirmación [1] (noticia publicada por ABC, afirmación de Amis) que posteriormente se analiza [2] para alcanzar una conclusión sobre la pertinencia de la llamada de atención y su actualidad [3 y 4].

2.

2a) Indique el tema del texto (Puntuación máxima: 0,5 puntos).

El envejecimiento de población es un problema que urge atender.

2b) Resuma el texto (Puntuación máxima: 1 punto).

ABC recoge un artículo de Amis en que plantea a la Administración laborista la conveniencia de colocar cabinas donde los viejos puedan suicidarse. El escándalo suscitado es innecesario dado que se trata de una ironía avalada por célebres antecedentes literarios (Swift, Gulliver, Borges) y el buen hacer y ser del propio autor. Su única intención es llamar nuestra antención ante el problema del envejecimiento de la población, el problema que supondrá dentro de 30 años, y la necesidad de plantear soluciones y sacar el asunto del ámbito meramente burocrático, antes de que la situación de los ancianos vaya a peor por la presión social, como puede ya estar sucediendo en España con la nueva ley que prevé el atraso de edad de jubilación.

3. Comentario crítico del contenido del texto (Puntuación máxima: 3 puntos).

Algunas ideas interesantes a desarrollar podrían ser:

1) Reconocimiento de que el problema existe y la necesidad de plantear soluciones.

España tiene uno de los índices de natalidad más bajos de la Unión Europea, por debajo de 1,5 hijos por matrimonio. El descenso de la mano de obra disminuirá los ingresos a la Seguridad Social, por lo que el sistema de pensiones será insostenible.

Causas del bajo índice de natalidad: Falta una buena ley de conciliación laboral y familiar. La mujer ha conquistado la igualdad, pero debe competir en el mercado laboral por lo que el embarazo y los hijos suponen un lastre para su promoción. La idea de la maternidad está denostada frente a del disfrute y realización personal (egoísmo y hedonismo social). Frente a las sociedades primitivas donde un hijo es una riqueza -mano de obra que incrementa la renta familiar-, en las sociedades industrializadas un hijo es una carga que sólo reporta gastos, por lo que supone un inconveniente.

Posibles soluciones: Una buena ley de conciliación que permita compatibilizar el trabajo y la familia. Un buen apoyo económico a la natalidad como sucede en otros países de la Unión Europea. La inmigración, siempre y cuando el tejido económico sea lo suficientemente dinámico.

El aumento de la edad de jubilación: no sería nada traumático siempre y cuando fuera voluntario. No todos los trabajos suponen el mismo desgaste físico. Hay quien se jubila sin querer hacerlo cuando hace lo que le gusta y se encuentra en buena forma física. Hay soluciones intermedias como reducciones horarias o actividades selectivas a realizar a partir de determinadas edades.

Problemas inherentes: la sensación de soledad y abandono cuando prima el egoísmo y la familia cada vez está mas desestructurada. Aislamiento, problemas psicológicos, depresión, incomunicación, abusos.

Posibles soluciones: fomentar una cultura de familia, desarrollar programas de atención, acompañamiento y cuidado de personas mayores. Programas de ocupación y desarrollo personal. Centros de día y residencias debidamente atendidas.

Recuerda que las ideas que expreses deben estar vinculadas con el contenido del texto. En la realización de este comentario ha habido dos errores muy frecuentes: el primero, el error de comprensión del texto, el creer que Amis estaba defendiendo de verdad el promocionar o incentivar el suicidio entre los ancianos [a veces confundido con la eutanasia]; y el segundo error, el usar el texto como pretexto de todo tipo de comentario formales, lingüísticos o textuales, dejando la expresión de la opinión personal para un último párrafo de posicionamiento frente a la idea [estoy de acuerdo].

4. Señale de qué tipo son las perífrasis verbales subrayadas en el texto: podrían poner, pretendía exterminar (Puntuación máxima: 2 puntos).

4.1. PODRÍAN PONER: Perífrasis de infinitivo de probabilidad o posibilidad.

4.2. PRETENDÍA EXTERMINAR: No es una perífrasis. Podemos sustituir el infinitivo por LO (Lo pretendía), actúa como Complemento Directo. Si cambiamos el sujeto del infinitivo, observaremos cómo se desarrolla en forma de Proposición Sustantiva (Pretendía que exterminaras/extermináramos/exterminaran). Se trata de una Proposición subordinada sustantiva en función de complemento directo introducida por el infinitivo.

5. Característica de los principales subgéneros periodísticos (Puntuación máxima: 2 puntos).

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