RELACIONES SINTÁCTICO ORACIONALES: SELECTIVIDAD 2008: «SI FUERA ASÍ, ESTARÍA JUSTIFICADO QUE LA LEY ESPAÑOLA PUDIERA SEGUIR HACIENDO FRENTE, CON UN TIPO PENAL MÁS DEPURADO, A LAS TEORÍAS NEGACIONISTAS INTEGRADAS EN EL «DISCURSO DEL ODIO» QUE ALIMENTAN LOS GRUPOS NEONAZIS Y AFINES.»

SELECTIVIDAD ANDALUCÍA 2008: OPCIÓN A:

PREGUNTA 4 A: Explique las relaciones sintácticas que se establecen entre las oraciones del siguiente fragmento:

(Si fuera así) (estaría justificado (que la ley española pudiera seguir haciendo frente con un tipo penal más depurado, a las teorías negacionistas (integradas en el discurso del odio)1 (que alimentan los grupos neonazis y afines)).

(Los paréntesis y el subrayado en negrita los he puesto yo a modo de esquema que me sirva de guía en el desarrollo)

RESPUESTA:

El texto consta de dos oraciones:

O1: Si fuera así…

O2: … estaría justificado que la ley española pudiera seguir haciendo frente con un tipo penal más depurado, a las teorías negacionistas integradas en el discurso del odio que alimentan los grupos neonazis y afines.

O1 es una oración subordinada condicional de O2, principal, introducida por la conjunción «si».

A su vez, O2 es una oración compleja, cuyo Sujeto está desarrollado mediante una Proposición Sustantiva introducida por la conjunción «que»:

PROPOSICIÓN SUBORDINADA SUSTANTIVA DE SUJETO:

que la ley española pudiera seguir haciendo frente con un tipo penal más depurado, a las teorías negacionistas integradas en el discurso del odio que alimentan los grupos neonazis y afines.

Esta Proposición sustantiva es, a su vez, compleja. En su interior encontramos integrada una Proposición subordinada adjetiva de relativo introducida por el pronombre relativo «que», cuyo antecedente es «teorías»:

PROPOSICIÓN ADJETIVA O DE RELATIVO:

que alimentan los grupos neonazis y afines.

Por último, añadir que hay gramáticos que consideran la construcción de participio «integradas en el discurso del odio», como una proposición subordinada adjetiva por su función adjetiva y su equivalencia a «que están integradas en…».

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TEXTO VI: FRAGMENTO DE «LOS GIRASOLES CIEGOS». COMENTARIO DE TEXTO.

Los girasoles ciegos

LOS GIRASOLES CIEGOS

INTRODUCCIÓN:

Para las técnicas de comentario de opinión, ver el apartado correspondiente en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición). Debo insistir en que no hay un comentario único y que los enfoques y perspectivas pueden ser múltiples e igualmente válidos. Lo importante es que las ideas expuestas guarden relación con el contenido del texto escogido y sean expuestas de forma razonada a lo largo del comentario. La selección de enfoques y temas tratados dependerán del fragmento concreto que se seleccione del texto y nos sea propuesto para el comentario en el examen. Esa orientación concreta es la que vamos a tratar de comprender a continuación.

TEXTO (FRAGMENTO ESCOGIDO DE LOS GIRASOLES CIEGOS).

Una de las cosas que más me sorprende es que, inevitablemente, todos teníamos recuerdos de la guerra civil, del cerco de Madrid, de los acosos de las bombas y de los obuses. Sin embargo, nunca hablábamos de ello.

En el colegio, Franco, José Antonio Primo de Rivera, la Falange, el Movimiento eran cosas que habían aparecido como por ensalmo, que habían caído del cielo para poner orden en el caos, para devolver a los hombres la gloria y la cordura. No había víctimas, eran héroes, no había muertos, eran caídos por Dios y por España, y no había guerra porque la Victoria, al escribirse con mayúscula, era algo más parecido a la fuerza de la gravedad que a la resolución de un conflicto entre los hombres.

Del grupo de amigos que formaban parte de aquel universo sólo uno, Javier Ruiz Tapiador, vestía muy de tarde en tarde el uniforme de Flecha. Tenía ocho años y ya parecía un hombre en miniatura: hablaba con voz grave, tenía un tupé inalterable por la brillantina y una forma de vestir que reflejaba cierto bienestar en su familia. Su casa era caliente, y acogedora y, para corroborar su liderazgo, tenía un hermano mayor, Carlos, que nos contaba cuentos de terror a todo el grupo de amigos con una pasión en sus descripciones, con una maestría para crear situaciones horrendas, que aún hoy sigue sorprendiéndome su inefable capacidad de narrar historias improvisadas.

A la luz de una vela que le confería un aire fantasmal, hablando cadenciosamente y salpicando su narración de onomatopeyas escalofriantes, comenzaba siempre su relato hablándonos de unos hechos pavorosos que él había presenciado.

Los protagonistas eran siempre un grupo de niños de nuestra edad acosados por un ejército de leprosos que se movían lenta y amenazadoramente buscando nuestras vísceras como si fueran su única posibilidad de sobrevivir. La lepra no era una enfermedad infecciosa, era una enfermedad del alma y su peligro no estribaba en el contagio sino en su voracidad caníbal.

1ª) INDIQUE EL TEMA Y ESCRIBA UN RESUMEN DEL TEXTO:

TEMA: La posguerra desde la inocencia de la infancia

RESUMEN: En la posguerra no se hablaba de los recuerdos. Los vencedores camuflaban los horrores tras las palabras. Del grupo de amigos destacaba como líder Javier Ruiz Tapiador, por ser Flecha, tener una buena casa y un hermano mayor con una maravillosa capacidad para contar relatos de terror sobre niños de nuestra edad acosados por un ejército de leprosos caníbales.

2ª) INDIQUE LA ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS DEL TEXTO:

El texto se organiza en dos bloques de contenido, que podríamos nombrar como 1: Recuerdos de ambiente  (1º y 2º párrafo) y 2: Recuerdos sobre Javier y los amigos (3º, 4º y 5º párrafo). Dentro de cada uno de los apartados podemos distinguir los siguientes contenidos:

…………1) Recuerdos de ambiente (generales):

……………………..1.1. Los horrores en los recuerdos se silenciaban (L.1-3).

……………………..1.2. Los eufemismos de los vencedores pretendían transformar la realidad y los recuerdos (víctimas/héroes; muertos/caídos por Dios; guerra/Victoria, etc.)(L.4-10)

………..2) Recuerdos sobre Javier y los amigos (concretos).

……………………2.1. Descripción de Javier (L. 11-14)

……………………2.2. El magnetismo de su hermano Carlos (L.15-19)

………………………………….a) Su capacidad para inventar y contar historias de terror (L.20-3).

………………………………….b) Estructura del relato de terror: a) Principio de hechos vividos, b) niños, pandilla, protagonista, c) Leprosos antropófagos, antagonista (L.24-29).

ORIENTACIONES PARA EL COMENTARIO DE OPINIÓN:

El texto nos presenta varias opciones a través de las ideas expresadas: en el primer párrafo nos habla del silencio que sellaba los horrores de los recuerdos de la guerra. Hay silencios complices, silencios culpables y silencios necesarios. Complices cuando sancionamos con nuestro silencio un orden establecido, silenciamos lo que no nos interesa recordar, lo que no nos interesa que nos sea recordado porque evidencia la mentira en la que vivimos, nuestra falta de honestidad. Es el silencio de quien impone un nuevo orden basado en los horrores. Hay otro silencio culpable, el de quien puede hablar y silencia por su propio interés aún consciente de la doblez de su actitud. Hay un silencio necesario, irremediable, el de aquellos a los que la vida no da otra opción. Este es el silencio del texto. El silencio de quienes con su voz se exponen al exterminio, el silencio cantado por Quevedo cuando se quejaba de vivir en un país donde siempre había que silenciar lo que se siente, siempre hay que sentir lo que se dice. Es el silencio impuesto por el instinto de supervivencia.

La idea expuesta en el segundo párrafo no es menos interesante para comentar: el poder de la palabra para transformar la realidad y el recuerdo. El uso de eufemismos que ocultan o disfrazan la realidad tras las palabras. El texto nos ofrece algunos ejemplos, pero es una práctica continua que podemos observar en el lenguaje del poder no solo en aquella época, sino siempre. Parece que una crisis lo es menos cuando se nombra como «desaceleración económica», o que una bajada de sueldo lo es menos si se trata de un «ajuste presupuestario», o que los despidos no duelen tanto si se nombran como un «reajuste de plantilla», que el paro no es lo mismo que «desempleo», o que una suspensión de pagos da miedo mientras que una «concurso de acreedores» es algo menos serio, casi televisivo. El fondo, los significados, son el mismo, pero endulzan la realidad, la hacen digerible enfocándola desde la perspectiva que en cada momento interesa destacar.

La tercera idea intereresante es la asociación que realiza el texto entre la «afinidad» al poder y la prosperidad familiar o personal. La afinidad queda expresada por la exhibición que su amigo hace de los símbolos del nuevo poder: uniforme de flecha, voz grave, tupé inalterable, brillantina. Y el bienestar familiar en su forma de vestir, su casa caliente y acogedora. Durante la transición española se acuñó el término «chaquetero» para señalar a la persona que se cambiaba de chaqueta y de discurso para lograr la afinidad con los vencedores en las elecciones, cambiar de bando y seguir viviendo de la política. ¿Sigue siendo el arribismo, el peloteo, el hacer pasillos, la hipocresía y la adulación un forma de medrar en la vida?  Y no nos referimos solo al ámbito político o sindical, también en ámbitos como el académico o el empresarial. Ya sé que la respuesta es que sí, la siguiente pregunta es ¿hasta qué punto es ético o moral usar las influencias por proximidad o las apariencias para medrar a costa de quien puede valer más que otro?

Por último, creo que otra línea interesante de comentario es el desarrollo de la alegoría que aparece en los dos últimos párrafos: los cuentos de terror. Podemos estar hablando de la intolerancia como enfermedad social, del rechazo a quienes no son como nosotros, a quienes necesitamos a toda costa destruir para nuestra propia supervivencia. El intolerante no piensa, como los leprosos se mueven siempre en masa, lenta y amenazadoramente. El problema no es que sea una enfermedad infecciosa porque no pueden contaminarte con sus creencias, sino su voracidad caníbal, devorar, destruir a los demás, a quienes no son como ellos.  El asunto no es sencillo de reflexionar, sería un lugar común asociar dictadura con intolerancia y ausencia de libertad, pero en ese caso el obligar a la expresión de un pensamiento único es algo explícito. Si dices algo contrario al régimen, te meten en la cárcel. Pero, por eso, preserva la libertad del alma. Sabes dónde estás tú y qué quieres. Se convierte en enfermedad del alma cuando te transformas en un leproso y denuncias a tu vecino porque en su intimidad lo has oído expresarse contra lo «politicamente correcto». ¿Estamos viviendo ahora una epidemia de lepra intolerante bajo la bandera de la tolerancia? ¿Podemos, en nuestra sociedad moderna expresar nuestras opiniones sinceras sin correr el riesgo de ser anulado como indeseable bajo estigmas como «homófobo», «intolerante», «fascista», «xenófobo», «machista», u otra etiqueta parecida? ¿Te sientes libre para expresar tu opinión en grupo? Es posible que esta enfermedad del alma que nos describe el autor siempre haya existido por la propia naturaleza humana: nazis-judíos; proletarios-burgueses; cristianos-moriscos; musulmanes-cristianos; ingleses-indios, etc.

José Carlos Aranda Aguilar

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ANÁLISIS SINTÁCTICO ORACIONAL: «HAY UN MONTÓN DE GENTE DISPUESTA A TRAGARSE ESTAS MEGALÓMANAS INTRIGAS DE NEBULOSOS MALOS QUE PARECEN SACADAS DE JAMES BOND».

ORACIÓN: Hay un montón de gente dispuesta a tragarse estas megalómanas intrigas de nebulosos malos que parecen sacadas de Jamens Bond.

Se trata de una oración compleja que consta de la Oración principal (Hay un montón de gente dispuesta a tragarse estas megalómanas intrigas de nebulosos malos), de la que depende una Oración subordinada adjetiva o de relativo referida al sustantivo «intrigas»

La oración principal es unimembre (impersonal, «haber» en 3ª persona del singular + Complemento Directo), enunciativa, afirmativa, transitiva.

……SINTAGMA NOMINAL (SUJETO): Impersonal.

…..SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

……….VERBO (NÚCLEO): Hay

……….SINTAGMA NOMINAL (C. DIRECTO): Un montón de gente dispuesta a tragarse estas megalómanas intrigas de nebulosos malos que parecen sacadas de James Bond.

………………..DETERMINANTE: Un.

………………..NOMBRE (NÚCLEO): Montón.

………………..GRUPO PREPOSICIONAL (C. DEL NOMBRE): De gente….

…………………………PREPOSICIÓN: de

…………………………SINTAGMA NOMINAL: Gente dispuesta a…

…………………………………..NOMBRE (NÚCLEO): gente.

……………………………………GRUPO ADJETIVAL *1: Dispuesta a…

…………………………………………….ADJETIVO (PARTICIPIO NÚCLEO): Dispuesta

……………………………………………..GRUPO PREPOSICIONAL (C. RÉGIMEN)*2: a tragarse…

………………………………………………………PREPOSICIÓN: A

………………………………………………………SINTAGMA NOMINAL *: Tragarse estas…

………………………………………………………………..NOMBRE (INFINITIVO: NÚCLEO): Tragar.

…………………………………………………………………PRONOMBRE (MORFEMA VERBAL)*3: Se

…………………………………………………………………SINTAGMA NOMINAL (C. DIRECTO): Estas…

………………………………………………………………………….DETERMINANTE: Estas

…………………………………………………………………………..ADJETIVO: Megalómanas.

…………………………………………………………………………..NOMBRE (NÚCLEO): Intrigas.

…………………………………………………………………………..GRUPO PREPOSICIONAL (C. DEL NOMBRE): De nebulosos malos.

……………………………………………………………………………………..PREPOSICIÓN: De.

……………………………………………………………………………………..SINTAGMA NOMINAL: Nebulosos malos.

……………………………………………………………………………………………..ADJETIVO: Nebulosos.

………………………………………………………………………………………………NOMBRE: Malos

…………………………………………………………………………. ORACIÓN SUBORDINADA ADJETIVA O DE RELATIVO INTRODUCIDA POR EL PRONOMBRE «QUE»: «que parecen sacadas de James Bond». Oración subordinada, bimembre, enunciativa, atributiva, afirmativa.

……….SINTAGMA NOMINAL (SUJETO):

………………PRONOMBRE RELATIVO: Que.

……….SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

………………VERBO (COPULATIVO: NÚCLEO): Parecen.

……………….GRUPO ADJETIVAL (ATRIBUTO):

……………………….ADJETIVO (PARTICIPIO, NÚCLEO): Sacadas.

……………………….GRUPO PREPOSICIONAL (C.C. LUGAR):

…………………………………PREPOSICIÓN: De.

…………………………………SINTAGMA NOMINAL:

…………………………………………….NOMBRE PROPIO: James Bond.

*1: Hay quien analiza esta estructura como una oración subordinada adjetiva por su equivalencia a «que está dispuesta a…». En cualquiera de los análisis, su función es adjetiva, adyacente del nombre «montón».

*2: Hay quien prefiere analizar esta estructura como una oración subordinada sustantiva por su equivalencia a «…que se traguen…», el infinitivo vendría dado por la coincidencia de sujeto. En cualquiera de los casos, la función es nominal, de Complemento Régimen.

*3: Hemos analizado el pronombre como morfema verbal por entender que la forma pronominal del verbo altera su signficado léxico: «tragar», ingerir, frente a «tragarse», creer.

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TEXTO V: PERIODÍSTICO OPINIÓN: SOBRE EL RIESGO DE LA CREDULIDAD.

TEXTO V:

Hace unos días cené con una persona inteligente y encantadora que está haciendo un doctorado en una universidad francesa. Hablamos, cómo no, de la maldita gripe A, y dijo creer en las teorías de la eliminación, es decir, en que detrás de la pandemia está el siniestro propósito de reducir la población mundial de manera drástica. Y como prueba de ello citó a una exministra de Sanidad finlandesa, Rauni Kilde, que asegura tal cosa en un vídeo. Kilde (que, en efecto, sostiene que el plan es liquidar a dos tercios de la humanidad) ha sido aupada en los últimos días al estrellato por esa caja de resonancia de necedades que puede ser internet. Basta con ver su vídeo para darte cuenta de que es el discurso de alguien mentalmente trastornado. Y basta con documentarte un poco para saber que fue ministra en los setenta y que en 1986 sufrió un accidente de coche que acabó con su carrera. Desde entonces se ha hecho célebre por hablar con los marcianos; ha publicado varios libros sobre sus contactos con los alienígenas y asegura que los norteamericanos nos están metiendo unos chips en el cerebro para controlarnos. O sea, unas chifladuras paranoicas de manual. Pero, por desgracia, hay un montón de gente dispuesta a tragarse estas megalómanas intrigas de nebulosos malos que parecen sacadas de James Bond. Tenemos tal hambruna de certezas que nos encantan las teorías conspirativas, porque a fin de cuantas las conspiraciones le dan sentido y un orden al mundo: consuela más pensar que las cosas tienen un porqué, aunque sea perverso, que sabernos regidos por la cruel indiferencia del caos. Pero, ¿qué distingue esta irracionalidad de, por ejemplo, las histerias colectivas que condujeron a la quema de brujas? Que alguien educado crea en estos delirios es mucho más aterrador que la gripe A.
(Rosa Montero)

COMENTARIO Y NOCIONES PREVIAS:

Para la elaboración de las distintas partes del comentario (resumen, esquema, tema y comentario de opinión) seguimos las directrices expuestas en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición). No existe un comentario único para cada texto, los enfoques pueden ser diversos. Lo importante es que nuestra opinión se refiera al contenido expuesto en el propio texto y fundamentemos nuestras ideas con argumentos.

DESARROLLO DEL COMENTARIO:

RESUMEN:

Una persona culta, al hilo de la gripe A, dijo creer en la «teoría de la eliminación» según la cual el fin era acabar con dos tercios de la población mundial. Citó como principio de autoridad a un exministra finlandesa, Rauni Kilde, retirada de la política tras un accidente de coche. Sin embargo, esta señora se ha hecho famosa por sus teorías paranoicas expuestas en libros y difundidas por internet (marcianos, chips norteamericanos de control mental). El que personas cultas puedan creer esto demuestra la necesidad del ser humano de confiar en un principio de causalidad, aunque este sea perverso. A esta credulidad ciega debería temerse más que a la gripe A.

ESQUEMA:

……….1. Una persona culta vincula la gripe A con la «teoría de la eliminación» (1-3)

………………..1.1. [porque] Rauno Kilde la defiende (principio de autoridad)(6)

………………..1.2 [pero] Rauno Kilde defiende también otras ideas inverosímiles.

…………………………… a) [ejemplo] La existencia de marcianos. (13-4)

…………………………… b) [ejemplo] Chips nortemericanos controladores de mentes. (se invalida el principio de autoridad)(15-6)

………. 2. [por lo tanto] Deberíamos temer a la credulidad ciega en el mundo moderno.(24-5)

………………..2.1. [porque] Necesitamos creer en un principio de causalidad.(18-22)

………………..2.2. [porque] Las consecuencias pueden ser catastróficas (quema de brujas).(23-4)

El texto se compone de un único párrafo con una organización de ideas inductiva. Parte de un hecho concreto (conversación sobre la gripe A) para analizar los riesgos de la credulidad sin filtros racionales (lo dice una persona sin autoridad moral, sin criterio y famosa por sus desvaríos) y concluir con la idea principal (advertirnos sobre el peligro y el riesgo de la credulidad ciega).

TEMA:

La credulidad ciega, un peligro social peor que cualquier pandemia.

COMENTARIO CRÍTICO (REALIZADO POR DON JORGE SÁNCHEZ DE PUERTA MARÍN, 2º BACHILLERATO C, IES EL TABLERO, CÓRDOBA, EN TIEMPO REAL DE EXAMEN).

Muchas personas aún creen en las locuras que ciertos personajes famosos publican en los diferentes medios de comunicación -por cierto, poco fiables- como pueden ser la televisión o internet. Estas locuras que intentan dar sentido a la realidad se consideran, en muchos casos, como explicaciones auténticas, dado que el género humano no es capaz de aceptar que hay cosas que no tienen un porqué y prefieren lo absurdo al caos absoluto. Sin embargo, no es de extrañar que ocurra esto, dado que todavía hay muchas personas que prefieren preocuparse por asuntos sin importancia a ocuparse de aquellos que pueden determinar su futuro y el de su descendencia.

Antes de preocuparse por el caos al que está sometido la humanidad, bien podríamos ocuparnos de esas otras dificultades, totalmente eclipsadas en los medios de comunicación sobre las que sí podemos actuar racionalmente. Hoy en día, en España, estamos sufriendo una de las peores crisis que han amenazado a nuestro país. En vez de mostrarnos este problema e intentar ayudarnos a solucionarlo a través de anuncios televisivos que aconsejen a la población, nos están manejando como a marionetas enfocando nuestra atención hacia asuntos sin importancia, como puede ser el juicio de la mujer de Jesulín que anuncian hasta diez veces al día en televisión.

La falta de soluciones y de esperanza para los problemas reales hace que muchas personas sigan ciegamente a cualquiera que se crucen en internet, como chamanes o curanderos, que les prometen su ayuda o suerte para todo pase lo que pase. En la desesperación no hay lugar para la educación ni la racionalidad. Ayer mismo escuché en los medios cómo un empresario era juzgado y condenado por estafar a varias familias asegurándoles que si invertían en su empresa, los fondos se duplicarían, algo totalmente impensable en estos tiempos.

Necesitamos comprender que lo único posible para poder salir de esta situación es el esfuerzo, la constancia y la inteligencia racional, dado que los altos mandatarios del Estado no parecen interesados en que la población desarrolle su sentido crítico, más bien al contrario. Debemos confiar en nosotros mismos para salir de esta situación esperpética en el más puro estilo de Valle-Inclán y apoyarnos en el espíritu de fuerza, trabajo e individualismo de Unamuno para llegar a salir pronto de esta situación. Quienes realmente podemos realizar el cambio somos cada uno de nosotros con nuestra aportación, con nuestro granito de arena, que, juntos, acabará siendo una montaña.

COMENTARIO CRÍTICO (REALIZADO POR ELENA LARA LÓPEZ, 2º BACHILLERATO C, IES EL TABLERO, CÓRDOBA, EN TIEMPO REAL DE EXAMEN).

La falta de información y el afán de saber el porqué, la causa, de todo, nos lleva a menudo a precipitarnos en nuestras creecias, como ocurre en el artículo de Rosa Montero, donde se nos muestra a una persona inteligente capaz de creer los delirios de una exministra que tras un accidente de tráfico perdió la cabeza.

Pero esta precipitación a la hora de juzgar y dar por verdadero un enunciado no es algo nuevo. Si nos remontamos al pensamiento del filósofo alemán Nietzche, vemos cómo criticaba en la cultura occidental el que todo lo bueno fuera lo apolíneo, la razón, y se rechazaba lo dionisíaco, había que desconfiar de los sentidos. Este dualismo venía dado ya desde Platón y su «mito de la caverna» y todos lo dieron por correcto sin analizarlo desde otras perspectivas.

Es cierto que hoy en día la información se manipula al antojo de unos cuantos. Para conseguir una visión crítica y objetiva de una noticia  no basta con leer un periódico o ver las noticias en un determinado canal, tienes que leer diez periódicos y ver las noticias en tres canales para tener una aproximación a la realidad objetiva, y, aún así, deja mucho que desear. Además, a esto, hay que añadirle el afán por el «morbo» y por la audiencia, el afán por ganar espectadores o lectores que, a veces, lleva a desvirtuar la información.

Por otro lado, encontramos internet. Las nuevas generaciones dejan de lado los libros y las enciclopedias para rendirse a los encantos de internet. Es cierto que internet es la revolución de la información, y gracias a él conseguimos dicha información de una manera rápida y segura. El problema viene con el embrutecimiento de la sociedad. Puedes estar consultando información sobre cualquier tema y encontrarte en medio del documento una frase como «me gusta el pollo», como suele suceder en Wikipedia. Si no hay criba en los contenidos publicados, nada nos garantiza la veracidad y autenticidad de los mismos. Hechos así hacen que te plantees qué hay de cierto en todo lo que vemos, escuchamos o leemos.

En definitiva, la información es algo muy manipulable. La clave está en no quedarse con una sola visión sobre un acontecimiento sino sacar las distintas perspectivas que puede tener y comprobar, siempre que sea posible, las fuentes para no afirmar como verdadero el delirio de algún trastornardo que ande suelto por ahí.

Desde aquí los felicito.

José Carlos Aranda Aguilar

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TEXTO IV: COMENTARIO DE TEXTO SOBRE NECESIDAD DE REGENERACIÓN EN ESPAÑA (ÁNGEL GANIVET)

TEXTO IV:

«Se habrá notado que el motivo céntrico de mis ideas es la restauración de la vida espiritual de España; pero falta ahora precisar el concepto, porque están las palabras españolas tan estropeadas por el mal uso, que nada significan mientras no se las comenta y se las aclara. Cuando yo hablo de restauración espiritual, no hablo como quien desea redondear un párrafo, valiéndose de frases bellas o sonoras; hablo con la buena fe del maestro de escuela. No voy a proponer la creación de nuevos centros docentes ni una nueva ley de instrucción pública: todas las leyes son ineficaces mientras no se destruyen las malas prácticas, y para destruirlas, la ley es mucho menos útil que los esfuerzos individuales; y en cuanto a los centros docentes, tal como hoy existen, aunque se suprimiera la mitad, no se perdería gran cosa. Yo he conocido de cerca más de dos mil condiscípulos, y a excepción de tres o cuatro, ninguno estudiaba más que lo preciso para desempeñar, o mejor dicho, para obtener un empleo retribuido. Nuestros centros docentes son edificios sin alma; dan a lo sumo el saber; pero no infunden el amor al saber, la fuerza inicial que ha de hacer fecundo el estudio cuando la juventud queda libre de tutela. (Ángel Ganivet, Idearium español)

COMENTARIO DE TEXTO:

OBSERVACIONES PREVIAS: Vamos a seguir los apartados de comentario tal y como se plantean en Selectividad. Las ideas que quedan aquí expresadas son de carácter orientativo. Cada comentario puede elaborarse desde distintas perspectivas igualmente válidas y certeras. Lo importante es “razonar” y, a partir de las perspectivas seleccionadas, alcanzar una conclusión personal.  Planteamos claves que pueden desarrollarse atendiendo al manual  CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición)

RESUMEN:

Debemos centrarnos en restaurar la vida espiritual en España, dotando la expresión de todo su significado real. Para ello no es necesario crear más centros escolares ni aprobar una nueva Ley de Educación, sino destruir las malas prácticas y centrarnos en el esfuerzo individual. Debemos procurar infundir el amor al conocimiento y no limitarnos a transmitir el saber.

ESQUEMA:

………. 1. Debemos restaurar la vida espiritual española.

………………(¿Cómo?) 1.1. Recuperando el auténtico significado de los términos.

………………………………1.2. Potenciando el esfuerzo individual.

………………………………1.3. Infundiendo el amor al conocimiento.

………2. Nuevas leyes o centros escolares no traerán la regeneración.

……………..(Porque) 2.1. De nada sirven la leyes si no cambiamos las prácticas.

…………………………… 2.2. De nada sirven los colegios si solo transmiten conocimientos.

El texto se desarrolla en un solo párrafo y plantea una organización deductiva. Establece la idea fundamental (1), desarrolla la argumentación (cómo no se logrará, 2, 2.1. y 2.2) para plantear su conclusión ( los medios necesarios para llevarla a cabo (1.1; 1.2 y 1.3).

TEMA:

La educación es clave para la regeneración espiritual de España.

COMENTARIO CRÍTICO:

El texto de Ángel Ganivet, autor de la Generación del 98, es de una rabiosa actualidad. Por una parte afirma una clave importantísima: la necesidad de devolver a las palabras su significado para que puedan comunicar. Y por otra, centra la posible recuperación de España en un cambio del modelo educativo que centre sus esfuerzos no en obtener un título o un trabajo, sino en aquello que va a procurar que el individuo mantenga una inteligencia despierta a lo largo de toda su vida: el amor al conocimiento. Estas inquietudes, krausistas, fraguarían en la Institución Libre de Enseñanza y, a pesar de los cien años transcurridos, parece escritas para los tiempos que corren.

Ls primera idea es una de las claves de la confusión que vivimos hoy en día. La lengua es un instrumento de comunicación al servicio de quien la emplea, y con frecuencia es usada no para transmitir una información clara, precisa y correcta, sino para encubrir la realidad. Son los giros, paráfrasis, metáforas o hipérboles tan al día en el lenguaje político y oficial donde la crisis se transforma en «desaceleración económica», las bajadas de sueldos en «reajustes presupuestarios», o el traicionar unos principios se convierte en «adaptarse a las circinstancias». La única diferencia con el tiempo de Ganivet es que hoy la difusión y adaptación de estas deformaciones tienen el poderoso aliado de la Televisión.

Así llegamos a generar una desconfianza generalizada en la población que, instintivamente, desconfía de estos discursos y se siente engañada porque todo suena igual. Hemos apartado palabras de nuestro vocabulario que debemos recuperar y llenarlas de todo su significado. En una clara apuesta por un estado garantista de «derechos» se nos ha olvidado hablar de «obligaciones», por la exaltación de la «libertad» camuflamos el sentido de la «responsabilidad», y es mucho más rentable en votos hablar de «diversión y sexo» que de «esfuerzo, trabajo y estudio». La escuela es una prolongación de este estado de «bien-estar» y, gracias a las leyes de educación, no escapa al confusionismo oficial («itinerarios», «curricula», «diversificaciones curriculares», «competencias», «implementación», «dinamizar», etc.

La crisis que estamos viviendo devuelve a la actualidad estas ideas noventayochistas: la necesidad de una regeneración espiritual de España. Pero la escuela es hoy, y cada vez más, un reflejo de esa sociedad virtual que crea la televisión. Los alumnos se creen que lo que sucede en «Física o Química» es lo normal en un centro escolar, por ejemplo. Los referentes externos que se ofrece no van encaminados a reforzar iconos de esfuerzo, trabajo, altruismo, o generosidad, sino de egoísmo, arribismo, pelotazo y chismorreo. Los debates se preparan para que la gente grite y se insulten, eso garantiza la audiencia más que el intercambio razonado de opiniones. Se exalta al «donnadie con suerte, dinero o bragueta o abre-fácil», y ese es el icono que la juventud trata de conseguir imitando vestuario, léxico y actitudes.

Sucede que cuando aquellos que pueden dirigirnos (llámese partidos políticos o sindicatos, por ejemplo) no son el camino, volvemos al planteamiento del texto: la revolución que nos traiga la regeneración espiritual solo puede salir de cada uno de nosotros. El planteamiento de la intrahistoria de Unamuno: seamos uno de esos millones de seres anónimos que aportan  su esfuerzo diario, con la fe en que es posible la transformación de la mentalidad de un país por contagio de la verdad individual de millones de personas que, sin hablar, compartimos el amor al conocimiento, al trabajo y a los demás.

Hay quien afirma que el individualismo no consigue nada, que se requiere el esfuerzo colectivo y el asociacionismo para alcanzar metas, etc. etc. Yo pienso que para que un cuerpo esté sano lo importante es que todas y cada una de sus células esté sana, que no existe «colectividad» amorfa y neutra, sino la suma de vidas individuales. Debemos procurar mantener nuestro espíritu sano, amar el diálogo, la verdad, la transparencia, el esfuerzo y el conocimiento: el ser. Y debemos dejar que estas actitudes vitales se derramen en nuestro entorno, en nuestra familia, en nuestros amigos, en nuestro colegio. Y si, al cabo, nada se consigue, al menos habremos tenido la certeza de haber sido parte de la solución y no parte del problema.


José Carlos Aranda Aguilar

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¿CÓMO ENFOCAR UN COMENTARIO SOBRE COMO AGUA PARA CHOCOLATE?

¿CÓMO ENFOCAR UN COMENTARIO CRÍTICO SOBRE COMO AGUA PARA CHOCOLATE?

Para las técnicas de comentario de opinión, ver el apartado correspondiente en CÓMO SE  HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª Edición). Debo insistir en que no hay un comentario único y que los enfoques y perspectivas pueden ser múltiples e igualmente válidos. Lo importante es que las ideas expuestas guarden relación con el contenido del texto escogido y sean expuestas de forma razonada a lo largo del comentario. Para comprender las claves que aparecen a continuación es imprescindible haber leído el libro. La selección de enfoques y temas tratados dependerán del fragmento concreto que se seleccione del texto y nos sea propuesto para el comentario en el examen.

REFLEXIONES Y SUGERENCIAS PARA EL ENFOQUE DEL COMENTARIO:

Como agua para chocolate es una novela que se enmarca en el «realismo mágico» iberoamericano del que bebe Laura Esquivel, autora mejicana. Se trata de una historia en la que detrás de una trama dramática de corte clásico muy tradicional, las barreras entre el mundo real y el imaginario, lo natural y lo sobrenatural, los sentimientos y el mundo físico se desdibujan y se mezclan configurando un universo en el que la lógica obedece a las leyes de las pasiones y los sentimientos de la protagonista.

La historia que sirve de soporte a este universo nos habla del choque de los sentimientos individuales -pasión amorosa, envidia, admiración, respeto- enfrentados a las tradiciones, las circunstancias y los propios deseos. La antigua tensión entre el querer y el deber, aquello a lo que me impulsa mi corazón, y aquello que me ordena mi mente. La protagonista, Tita, no puede casarse con su «amor», Pedro,  porque la tradición -representada por la madre, Mamá Elena- le impone la obligación de quedarse soltera para cuidar a su madre durante la vejez, por el hecho de ser la hija pequeña. El drama romántico de amor reprimido es el elemento que causa la tensión dramática y justifica el movimiento actancial de los personajes. En este sentido, encaja con una larga tradición literaria en la que los amantes no pueden consumar su destino por causas ajenas –Romeo y Julieta, Bodas de Sangre, Don Juan Tenorio...- y se ven abocados a la tragedia.

Esta es una de las líneas en las que podríamos desarrollar nuestro comentario crítico, una dirección muy coincidente con Bodas de Sangre: ¿hasta qué punto la libertad individual -el ceder a nuestros impulsos o pasiones- está por encima del bien común?, ¿debemos respetar las normas sociales cuando creemos que son injustas?, ¿es admisible vivir en la mentira para lograr un fin concreto, aunque este fin sea positivo para nuestros sentimientos? -el caso de Pedro casándose con la hermana para seguir cerca de Tita, por ejemplo-. Decía Gustavo Adolfo Bécquer «…mientras el corazón y la cabeza, batallando prosigan…», ¿qué debe conducir nuestras vidas hacia la felicidad, lo que me dicta el corazón o lo que me dicta la razón?

La segunda línea posible en el desarrollo del comentario tiene que ver con el realismo mágico. Normalmente, se desprecia el que la narración integre hechos sobrenaturales o extraños que sabemos imposibles en el mundo físico. En el caso de la novela que nos ocupa, por ejemplo, el trasladar la protagonista sus sentimientos y pasiones a los platos que cocina contaminando a cuantos los consumen. En la novela asistimos a una sucesión de hechos extraordinarios en los que la barrera del mundo exterior e interior de los protagonistas se confunde: la aparición de Chencha, un fantasma, cuyo alimento la saca de la depresión, el hecho de amamantar a su sobrino Roberto sin haber dado a luz, la propia muerte del sobrino por inanición al no aceptar otro alimento que el pecho de Tita, la muerte misma de los protagonistas o la intervención del fantasma de Mamá Elena. Y el más importante, el contagio de las pasiones de la protagonista a quienes consumen sus platos y que sirve de hilo conductor a la narración.

Está claro que el mundo físico es el que es y está sujeto a sus leyes. Pero sucede que somos seres conscientes, y en nuestra conciencia -y más en nuestro subconsciente- no sólo tiene cabida el mundo físico, es más, quizás sea el menos importante. En nuestra conciencia «ese buen amigo que siempre va conmigo» como lo definió Antonio Machado, las percepciones no son más que aproximaciones a la realidad exterior que entran a convivir con nuestros recuerdos, nuestros deseos y nuestras emociones. En ese universo interior, en nuestra mente, conjugamos permanentemente estas perspectivas, todas ellas igual de reales para nosotros. En tu mente hablas con tu madre muerta, y eso te reconforta y «te alimenta» el espíritu. (1) ¿Qué es más real para ti la certeza consciente de su pérdida o la experiencia interior vivida y sentida a través de ese diálogo?

(2) ¿Realmente creemos que nuestros sentimientos no contaminan el mundo que nos rodea? -como los sentimientos de la protagonista contamina, a través de su cocina, su entorno-. Te acercas a un extraño con una sonrisa. Él, inconscientemente, sonríe y es receptivo hacia ti. Acércate ahora con el ceño fruncido, te recibirá serio y a la defensiva. La obra no hace sino plasmar esta realidad pero de una manera sistemática con un soporte físico, el de la cocina.

(3) ¿Qué es más importante en nuestra vida, el mundo físico o nuestra forma de sentirlo y reaccionar ante él?, ¿los sucesos externos o las vivencias internas que despiertan en mi interior? Lo importante puede que no sea si existen o no los fantasmas, o si un plato de comida pueda despertar en quien lo consume una pasión incontrolable que tarde dos años en moderarse. Lo importante es el mundo interior, los sentimientos que nos proporcionan las razones para seguir adelante. Ella se salva de la depresión porque un fantasma la alimenta, el sobrino sobrevive porque ella lo alimenta, en ambos casos la alegoría es sencilla, el alimento en ambos casos es el amor.

Desde esta perspectiva, todos vivimos un realismo mágico, el nuestro propio, en el que los fantasmas del pasado, nuestros deseos y nuestros sentimientos se entremezclan en un todo continuo sin fronteras que manifestamos en cada uno de nuestros actos.

La obra admite otras perspectivas de comentario: ¿La represión de la mujer en el mundo rural? ¿El matriarcado transmitido por Mama Elena, símbolo de la tradición impuesta? ¿El sentido circular de la obra, cómo cada generación está abocada a repetir los errores de sus ancestros? -Mamá Elena vivió ya su historia de amor frustrada, la proyecta sobre Tita, Rosaura tiende a repetir la historia de su madre y Tita en su propia hija pequeña, Esperanza, cuya simbología no se escapa? Estas claves son muy similares a las que podemos encontrar en Bodas de Sangre o La casa de Bernarda Alba, igualmente válidas.

José Carlos Aranda Aguilar

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ANÁLISIS SINTÁCTICO ORACIONAL (SELECTIVIDAD 2008-2009): «BIEN LO MERECÍA, TÚ LO SABES, POR HABERTE LLEVADO TANTOS AÑOS CONMIGO, POR HABERTE CANTADO CASI TODOS LOS DÍAS».

OPCIÓN A, PREGUNTA 4, APARTADO A, SELECTIVIDAD ANDALUCÍA 2008-9

ANALICE SINTÁCTICAMENTE LOS SIGUIENTES VERSOS:

Bien lo merecía, yo sé que tú lo sabes,

por haberte llevado tantos años conmigo,

por haberte cantado casi todos los días.

RESPUESTA:

El texto consta de dos oraciones que mantienen entre sí una relación de yuxtaposición:

O1: Bien lo merecía […] por haberte llevado tantos años conmigo, por haberte cantado casi todos los días.

O2: […] yo sé que tú lo sabes […]

O1 es una oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva,  cuyos constituyentes son:

SUJETO: Elíptico (1ª persona del singular: «yo»).

PREDICADO:

…..Adverbio (C.C. Modo): bien.

…..Pronombre (C. Directo): lo.

…..Verbo (núcleo del predicado): merecía.

…..Grupo Preposicional (C.C. Causa 1): (ver nota 1 al final del análisis)

……………Preposición: por.

……………Sintagma Nominal:

………………..Infinitivo (núcleo, perífrasis de participio): haber llevado.

………………..Pronombre (C. Directo) : te

………………..Sintagma Nominal (C.C. Tiempo):

…………………….Determinante: tantos.

…………………….Nombre (núcleo): años.

………………..Pronombre (C.C. Modo): conmigo (preposición «cum» + pronombre «meccum»).

…..Grupo Preposicional (C.C. Causa 2):

……………Preposición: por

……………Sintagma Nominal:

………………..Infinitivo (perífrasis de infinitivo, núcleo): haber cantado

………………..Pronombre (C.D.): te.

………………..Sintagma Nominal (C.C. Tiempo):

…………………….Adverbio (nota 2): casi.

…………………….Determinante 1: todos.

…………………….Determinante 2: los.

…………………….Nombre (núcleo): días.

O2: […] yo sé que tú los sabes […]

Se trata de una Oración Compleja compuesta de la oración principal ([…] yo sé […]) de cuyo predicado depende una Proposición Sustantiva en función de Complemento Directo introducida por la conjunción «que». Es bimembre, enunciativa, afirmativa y transitiva. Sus constituyentes serían los siguientes:

SUJETO:

…..Pronombre: yo.

PREDICADO:

…..Verbo (núcleo): sabes.

…..PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (C. Directo): nexo transpositor: que (oración bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva)

……………SUJETO:

………………..Pronombre: Tú.

……………PREDICADO:

………………..Pronombre (C. Directo): Lo.

………………..Verbo (núcleo): sabes.

NOTA 1: Se trata de dos Complementos Circunstanciales de Causa en relación de yuxtaposición entre sí. Podríamos haberlos analizado como Proposiciones Sustantivas de infinitivo, de hecho, el que el verbo no aparezca en forma personal depende de la coincidencia del sujeto con la oración principal (…porque tú me has llevado…). Esto no altera su función en el predicado.

NOTA 2: Aunque es poco frecuente encontrar un adverbio en un Sintagma Nominal, «casi» actúa a modo de adverbio de modalidad afectando al conjunto del significado expresado en el sintagma («casi la totalidad de…», «me tomé casi todo el café», «esto es casi un libro»).

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¿CÓMO ENFOCAR UN COMENTARIO CRÍTICO DE SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR?

¿CÓMO ENFOCAR UN COMENTARIO CRÍTICO SOBRE SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR?

San manuel Bueno y Mártir

Las ideas que quedan aquí expresadas son de carácter orientativo. Cada comentario puede elaborarse desde distintas perspectivas igualmente válidas y certeras. Lo importante es “razonar” y, a partir de las perspectivas seleccionadas, alcanzar una conclusión personal.  Planteamos claves que pueden desarrollarse atendiendo al manual  cubierta_como se hace un comentario de texto_Af.indd

REFLEXIONES SOBRE SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR.

La obra de don Miguel de Unamuno es de una enorme densidad. No es una obra que nos deje indiferentes por la cantidad de interrogantes que plantea sobre cuestiones éticas que a todos nos afectan. Empezaremos por un acercamiento muy breve sobre algunas de las claves interpretativas.

La obra nos presenta la vida de un sacerdote sin fe. Su crisis personal y sus contradicciones se nos van manifestando a través del relato que realiza una testigo: Ángela. El segundo actante en importancia es el propio hermano de Ángela, Lázaro. Lázaro, hermano de la narradora, viene de América convencido de los planteamientos modernos, la lucha contra la superstición ignorante del pueblo, la defensa de la cultura –ciudad frente a aldea-, el ateísmo y la lucha de clases –sindicalismo- como clave del progreso social. Desde esta posición antagónica a don Manuel, irá evolucionando hasta convertirse en un “apóstol” de la posición vital del protagonista. Podemos ver en el protagonista el planteamiento vital del propio autor, Unamuno, en plena crisis de fe. A finales del siglo XIX el marxismo ha proclamado sus claves: el ateísmo y la lucha social como herramientas para el progreso social –dialéctica histórica y materialista-. Parece que don Miguel, ante la perspectiva del materialismo, en la obra se planteara esta interrogante: ¿Y si Dios no existe, cómo debemos actuar los hombres?.

Desde la perspectiva de una persona con fe en Cristo –Ángela-, debemos actuar movidos por el amor, ayudando a los demás, procurando el bien del prójimo, animados por la promesa de la vida eterna y la recompensa del paraíso. Para un materialista ateo, la religión es una forma de engañar al pueblo aprovechándose de su ignorancia, hay que educar al pueblo y huir de la ignorancia –la aldea-, debemos buscar el progreso. Para un marxista, el progreso sólo puede lograrse mediante la lucha de clases, y para luchar los débiles no tienen otro camino que el asociacionismo sindical. Es la postura de Lázaro. Don Manuel concilia estas posturas en su vida y su conclusión es muy sencilla: si Dios no existe, debemos seguir actuando como si existiera. Nada debe cambiar. El principio cristiano de amor al prójimo es el que debe presidir nuestros actos. En la obra, el sacerdote se desvive por ayudar a todos y cada uno de los habitantes de la aldea. Convierte el “actuar” en su forma de luchar contra la angustia vital que le producen sus dudas, en su “opio” particular. El fin que tenemos que perseguir es procurar la felicidad en los demás. En este sentido, no ve razón alguna para desengañar a los aldeanos de su fe en Dios; parte de la idea de que, en su simpleza, no serían capaces de asumir el sufrimiento que a él le causa su duda agónica, ¿para qué quitarles su fe si con ella son felices, si con la esperanza en la vida eterna se acercan a la muerte con tranquilidad? Esta actitud manifiesta el principio de “caridad cristiana” que revela a Lázaro en el lecho de muerte de su madre cuando le arranca la promesa de rezar por ella.

En este punto es lícito preguntarse si no se la ocultación de sus dudas no es una mentira que contradice la sinceridad cristiana. Romano Guardini (Cartas sobre la formación de sí mismo. Madrid: Ediciones Palabra S.A., 2000, págs. 23 y 24) nos aclara este punto con una referencia evangélica: «Sed sencillos como palomas y prudentes como serpientes». Según él, el cristiano ha de ser sincero, pero con la prudencia que impone el amor al prójimo:»Di la verdad, pero dila a su debido tiempo. No la digas cuando no vaya a servir de nada, o cuando no se la entendería, o cuando con ella puedas causar más daño que beneficio […]. Hay ocasiones en las que tenemos que saber callar». Aunque el autor no está hablando de San Manuel, parece que comprendiera y nos trasladara el principio que dicta el silencio del sacerdote.

Por otra parte, Unamuno rompe con la dialéctica del enfrentamiento de clases como impulso de la revolución social. El sindicalismo no nos conducirá a la felicidad soñada porque si lográramos un estado perfecto de bienestar caeríamos en el hastío, y con el hastío vendría la desgracia, no seríamos felices. El sufrimiento es connatural al ser humano, si no existieran angustias reales, problemas de verdad, los inventaríamos. Además, no lograremos evolucionar enfrentando a unos con otros, sino amando a todos y cada uno –también el rico es desgraciado en su riqueza, digno de lástima y amor-. La comunión –comunidad- cristiana vuelve a reivindicarse como la única fuente válida para, a través del amor, procurar la felicidad en esta vida.

Frente a la dialéctica marxista que repudia la religión porque anima a los obreros a soportar los sufrimientos de esta vida, con abnegación, como mérito para alcanzar en paraíso en el más allá, y que propugna la búsqueda del paraíso en esta vida que es la que tenemos, la tesis de don Miguel de Unamuno es que, en efecto, debemos buscar el paraíso  en esta tierra –la idea se repite varias veces a lo largo de la obra, «…el paraíso está aquí, es nuestro Valverde»-. Pero que sólo podemos llegar a este paraíso a través del amor al prójimo y el compromiso con la comunidad, es decir, precisamente con los planteamientos cristianos.

Cada unos de estos apartados nos plantea serias reflexiones que pueden ayudarnos a desarrollar un magnífico ejercicio de comentario crítico: ¿Es el amor una herramienta más poderosa que el enfrentamiento para la revolución social? ¿Es ético engañar a los demás –simular una fe que no se siente- aunque el fin sea bueno –procurar su felicidad-? ¿Puede el fin justificar los medios? ¿Si aceptamos la idea de que Dios no existe, cómo debemos conducirnos en la vida y por qué de esa forma determinada? ¿Si Dios no existe, qué sentido tiene la realidad consciente?, ¿un sueño dentro de un sueño? ¿Cómo actuaríamos nosotros ante una situación parecida?

Puede que las anteriores reflexiones te hayan dejado más dudas que soluciones, pero se trata de esto precisamente, de una novela escrita para enfrentar al lector a sus propias actitudes ante la vida. Ánimo y mucha suerte.

José Carlos Aranda Aguilar

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¿CÓMO ENFOCAR UN COMENTARIO CRÍTICO SOBRE BODAS DE SANGRE?

Bodas de sangreSUGERENCIAS PARA EL COMENTARIO CRÍTICO DE BODAS DE SANGRE, FEDERICO GARCÍA LORCA:

Las ideas que quedan aquí expresadas son de carácter orientativo. Cada comentario puede elaborarse desde distintas perspectivas igualmente válidas y certeras. Lo importante es “razonar” y, a partir de las perspectivas seleccionadas, alcanzar una conclusión personal.  Planteamos claves que pueden desarrollarse atendiendo al manual cubierta_como se hace un comentario de texto_Af.indd

REFLEXIONES SOBRE BODAS DE SANGRE:

Bodas de sangre participa de las claves simbólicas de buena parte del teatro de Federico García Lorca (el caballo como símbolo de la pasión, el jinete como elemento de la racionalidad que trata de controlarla, la anticipación dramática a modo de coro griego con los leñadores, la luna, la muerte…). En este caso, el ceder a la pasión amorosa (la novia y Leonardo), el ceder a los impulsos irracionales -caballo desbocado- es el desencadenante de la tragedia. Tenemos, por un lado, el dar rienda suelta a nuestros sentimientos y anteponerlos a cualquier norma establecida; por otro, la propia norma social que debe ser respetada y cuyo principio de autoridad viene representado en la obra por los padres, custodios del continuismo de las tradiciones impuestas. Entre ellas está la honra, un tema muy explotado en nuestro teatro del Siglo de Oro, que será el desencadenante de la tragedia en esta historia.

Las siguientes reflexiones pueden ayudarnos a orientar nuestro comentario crítico: el ideal sería vivir en una sociedad que posibilitara el desarrollo del individuo en libertad, pero ¿es esto posible hasta sus últimas consecuencias?; ¿hasta dónde llega la libertad del individuo? A medida que vivimos tomamos decisiones en el ejercicio de nuestra libertad (estudio una carrera, contraigo matrimonio, vivo en una ciudad, etc.), y con ellas profundizo en una opción vital y excluyo otras posibilidades que en su momento tuve. El problema surge cuando de estas decisiones derivan responsabilidades frente a terceros. En el caso de la obra, ¿en qué situación quedan la mujer y el hijo de Leonardo una vez consumada la fuga? Si no adoptáramos decisiones, equivaldría a no vivir, a negarnos la posibilidad de explorar las vivencias que nos ofrece la propia vida. Parece que no puede existir libertad sin responsabilidad, el elegir un camino implica ser capaz de asumir sus consecuencias.

Parece inevitable, pues, que para vivir en sociedad debamos acatar unas normas, aunque éstas sean mínimas, que regulen nuestra convivencia. Estas normas pueden ser legales –prohibición del botellón- o pueden ser consuetudinarias –impuestas por la fuerza de la costumbre, por ejemplo, el luto en La casa de Bernarda Alba-. ¿Debemos supeditar esa parte de libertad a favor del bien común? ¿Quién decide qué es el bien común? O, por el contrario, ¿consideramos la libertad individual como un bien irrenunciable? Para verlo más claro, podemos llevar el planteamiento a un ámbito más cercano a nuestra experiencia vital: ¿existen normas en la familia?; ¿debe o no haber una hora de llegada y de salida?; ¿pueden exigirnos dedicar parte de nuestro tiempo a las responsabilidades compartidas?

Por otra parte, no siempre las leyes o normas sociales han sido positivas. Lorca está más próximo a este planteamiento: Mariana Pineda muere por defender la libertad; Adela, la hija de Bernarda, no puede sufrir el encierro del luto en silencio, acaba suicidándose; el novio, y junto a él su estirpe, se ve abocado al sacrificio por un concepto trasnochado de “honra” y “honor”, en Como agua para chocolate la protagonista tiene que renunciar a su amor, su matrimonio y su futuro por ser la hija menor y heredar la obligación de cuidar de la madre, etc. ¿Cómo debemos actuar ante estas circunstancias? ¿Hemos creado una sociedad que impide con sus normas la realización personal del individuo?

Lorca centra esta injusticia en la mujer, protagonista central de sus obras dramáticas (Yerma, Adela, Martirio, Bernarda, la novia, Mariana Pineda…) y, en la época en que se escriben, la situación social de la mujer tanto por leyes como por convencionalismos sociales se presta a elevarla a símbolo del individuo reprimido –como los serán los gitanos en su Romancero-, pensemos en el hecho de que no pudieran votar en unas elecciones, o que no pudieran tener bienes a su nombre, o que no se les permitía socialmente fumar o beber, o que se las condenaba socialmente por tener un embarazo fuera del matrimonio, y no hablemos del doble rasero aplicado para el adulterio en el hombre y en la mujer durante siglos; esta ansia de libertad y la condena a las normas sociales injustas que lacran al individuo condenándolo ¿se han superado o podemos verlas aún funcionando como prejuicios arraigados en la sociedad actual? –pensemos en los inmigrantes, en los homosexuales, en la mujer, etc.-

Por último, los filósofos de todos los tiempos –excepto quizás Nietzsche- nos han advertido contra las pasiones y son, precisamente, las pasiones el eje de las tragedias clásicas: el deseo irrefrenable, el amor prohibido, los celos, la envidia, etc. Ahí tenemos a Edipo, Electra, Otelo, Antígona… ¿Por qué? Sin embargo, hay una diferencia esencial entre la función del desenlace en la tragedia clásica y en los dramas de Lorca. En la tragedia clásica, la muerte es necesaria para que tenga lugar la “catarsis”, para que el espectador elimine de su alma la pasión simbolizada en el protagonista. Muertos los celos, salgo del teatro purificado espiritualmente, mejor de lo que entré. Por eso la muerte es necesaria. En el teatro de Lorca, en cambio, asistimos a un drama, la muerte de los protagonistas suele ser injusta y cruel. El novio debe morir o condenarse en la defensa de un concepto anticuado de honor y honra impulsado por su madre –la fuerza de la tradición social que se impone al individuo- , Mariana Pineda muere por defender la libertad… Lorca reivindica la justicia a través de estas muertes, el sentido común y la cordura. Salimos del teatro en tensión, en rebeldía, deseosos de participar en esa transformación social que se deja sentir como imprescindible, tratando de evitar que esas situaciones, esas muertes, vuelvan a producirse.

Para el estudio de los personajes, el resumen y la estructura de la obra, te recomiendo que visites estas páginas:

http://www.rinconcastellano.com/sigloxx_27/lorca_bodas_act.html#

http://eltinterodeclase.blogspot.com/2011/04/texto-de-bodas-de-sangre.html

Estoy seguro de que extraerás ideas interesantes.

José Carlos Aranda Aguilar

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¿CÓMO ENFOCAR UN COMENTARIO CRÍTICO SOBRE «LOS GIRASOLES CIEGOS»?

Los girasoles ciegos

LOS GIRASOLES CIEGOS

¿CÓMO ENFOCAR UN COMENTARIO CRÍTICO SOBRE LOS GIRASOLES CIEGOS?

Las ideas que quedan aquí expresadas son de carácter orientativo. Cada comentario puede elaborarse desde distintas perspectivas igualmente válidas y certeras. Lo importante es “razonar” y, a partir de las perspectivas seleccionadas, alcanzar una conclusión personal.  Planteamos claves que pueden desarrollarse atendiendo al manual cubierta_como se hace un comentario de texto_Af.indd

REFLEXIONES SOBRE LOS GIRASOLES CIEGOS:

La obra, escrita por Alberto Méndez Borra, desarrolla cuatro relatos cortos ambientados en la Guerra Civil española a los que titula «Derrotas». La perspectiva personal del autor, militante de Partido Comunista hasta 1982, se deja sentir en la selección y enfoque de las historias y protagonistas. Todas tienen en común un tema, la motivación para la supervivencia personal después de las vivencias horrendas de una Guerra Civil, la muerte en todos los casos, justifica el título de «derrota», ninguno logra encontrar los medios o los resortes necesarios para seguir viviendo. Creo que por ahí podemos enfocar el comentario crítico.

En la primera historia, el capitán Alegría elige el bando nacional, el bando vencedor en la guerra, pero decide entregarse como «derrotado» la víspera de la victoria. No es un militar, de hecho carece de espíritu militar y sus dotes de organización lo hacen medrar en un puesto de Intendencia que desarrolla con todas sus habilidades. Hemos de pensar que elige el bando libremente, pero sus vivencias lo llevan a no aceptar ser vencedor tras sus experiencias en la guerra. Cabe plantearse algunas interrogantes que nos ayudarán a desarrollar un buen comentario crítico: ¿el fin justifica los medios?, ¿puede uno sentirse vencedor -el bando no importa- con la muerte de tanto ser humano?, ¿tiene la guerra alguna justificación posible o no?

Desde la perspectiva de un militar, los hechos descritos en el relato están justificados. La última fase de una guerra es la «explotación del éxito», significa perseguir y eliminar al enemigo más allá de la derrota para evitar que en el futuro pueda seguir siendo un peligro. No hay piedad posible porque no hacerlo bien podría suponer el resurgir del conflicto. El vencedor no lo va a permitir. Esta idea es la que se expresa en los manuales al uso del ejército, de cualquier ejército, y es lógico desde la perspectiva de un militar que justifica la guerra como la «prosecución de la diplomacia por otros medios». Pero cuando la realidad te obliga a presenciar el exterminio y la carnicería, incluso cuando ya el vencido carece de medios para defenderse,  ¿podemos seguir viviendo en conciencia?. La respuesta del protagonista es que no, ha sido derrotado por la experiencia, por una realidad que no puede asumir, la muerte desalmada de tanto ser humano. La cuestión está en cómo sentimos las vivencias, de ahí el título de este cuento: «Si el corazón pensara, dejaría de latir».

Ante la desesperación podría optar por el suicidio pero ¿por qué no lo hace?, la muerte se le resiste, sobrevive a un fusilamiento, al hambre y la interperie, sobrevive con ayuda de sus propias víctimas. ¿Es una forma de compensar la balanza el convertirse a sí mismo en víctima? Quizá la clave esté en la afirmación inicial de que cada muerto glorifica al bando que mata, y su muerte -incluso por suicidio- atentaría contra el orden ético y moral que es la clave del personaje: que su muerte sirva para glorificar esa masacre excede su capacidad, ésta debe venir impuesta.

En la segunda derrota, «Manuscrito encontrado en el olvido», estamos ante el tópico del manuscrito encontrado. La técnica nos permite adentrarnos en los entresijos de la psicología y los sentimimientos íntimos del protagonista que es, a la vez, el narrador. En este caso, el amor podría haber sido el móvil de la supervivencia: al morir la amada, joven, en el parto de su propio hijo, la vida deja de tener sentido. Encuentra un segundo móvil en la criatura recién nacida, supone una justificación para su propia supervivencia, a ella se aferra el protagonista de forma casi autómata. Pero carga en la conciencia con sus decisiones mal tomadas, el permitir que su amada lo acompañara a un viaje sin rumbo, a un escapar de la muerte segura para encontrar una muerte incierta. ¿Es el amor una fuerza de supervivencia en la vida? ¿Puede el amor impulsarte a mantenerte con vida? ¿Es un motor de lucha vital? En este caso lo es, y la derrota lo es por las propias circunstancias, el frío y la inanición; pero la criatura, su hijo, lo impulsa a continuar más allá de la frustración y el horror vivido. En esta historia, centraría la reflexión en el amor -a la amada, al hijo- como motor de vivencia y supervivencia ante la vida, como algo que nos ayuda a elevarnos sobre los sinsabores y horrores de lo cotidiano incluso en los casos más extremos, incluso con un alma sensible como la del protagonista que nos hace partícipes de su historia en primera persona. El editor vuelve a tomar la palabra al final del relato con una sentencia que bien puede ser otro motivo de reflexión, particular en el texto y general en la obra: «[…] lo escribió cuando tenía dieciocho años, y  creo que esa no es edad para tanto sufrimiento.» A veces, la vida nos somete a experiencias horribles que debemos superar. Evidentemente, la guerra es una situación límite que trunca vidas con el sufrimiento como pago incierto de la supervivencia, pero también en el día a día, en nuestra maravillosa sociedad, puede haber experiencias que nos condenen a un sufrimiento injusto para quien está aprendiendo a vivir con las ilusiones y el amor a flor de piel como bandera.

En la tercera derrota, «El idioma de los muertos», el miliciano detenido, Juan Serna,  podría haber sobrevivido manteniendo su historia inventada sobre el hijo del coronel Eymar. Estamos ante el cuento de Sherezade que logra sobrevivir a la cruel sentencia del sultán instigando su curiosidad. Cada día un nuevo cuento interrumpido. Pero para mantenerse vivo hay que querer seguir vivo, y para lograrlo necesita sublimar como héroe a quien no fue sino un vulgar ladrón, un delincuente común. No lo soporta y renuncia a seguir vivo. Muchas veces en la vida, podemos lograr mantenernos en nuestro puesto de trabajo, o mantener relaciones de amistad cultivando la mentira para sobrevivir, la pregunta clave estará en dónde pondríamos el límite entre el instinto, la necesidad de supervivencia y la dignidad y la conciencia personal. El protagonista no quiere su vida a costa de la exaltación de una mentira que abomina. ¿Y nosotros? ¿Podríamos plantearnos esta cuestión llevada a la vida cotidiana? En medio encontramos el horror de la vida carcelaria, sus rutinas, sus desafueros, los resortes humanos para atrapar una ilusión fantasma y transformarla en esperanza. La camaradería y el honor entre iguales que necesita mirar hacia otro lado para seguir viviendo cuando una reja separa la vida de la supervivencia sometida.

En la última derrota, «Los girasoles ciegos», de la que toma título el libro, enfrentamos la supervivencia a la necesidad de vivir ocultos. Se trata de un relato escrito desde el recuerdo de una primera persona, aparece inserta correspondencia suelta para ofrecernos la perspectiva íntima de otro de los personajes clave del relato y el propio narrador actúa como hilo conductor. El protagonista vive encerrado en una habitación camuflada. Su mujer y su hijo lo encubren. La habitación oculta puede ser una simple alegoría de ocultarnos a nosotros mismos ante los demás, no darnos a conocer. Podemos sobrevivir pero ¿tiene límites? En el relato que nos ocupa, el límite aparece cuando la mujer está a punto de ser violada. El protagonista no puede aceptar ese precio y prefiere su propia destrucción.

¿Dónde ponemos nosotros el límite? A veces, sobrevivir consiste en admitir, aceptar y administrar condiciones que nos superan y van en contra de nuestra conciencia, no sólo en tiempo de guerra sino en cualquier circunstancia. ¿Dónde pondríamos nosotros nuestro propio límite? ¿Dónde debería estar?

Creo que un error sería usar el libro como un manual ideológico, centrarse en lo malos que fueron unos y lo buenos que fueron otros, o derivar el tema hacia las fosas y los enterrados de la Guerra Civil y la memoria histórica, porque podríamos caer fácilmente en un lenguaje panfletario carente de argumentación, en una concatenación de peticiones de principio. Si optamos por esta vía, sería interesante razonar el porqué del resurgir de una dialéctica del «cainismo» fratricida cuando la transición trató de primar la reconciliación. Pablo García Baena, en su obra Córdoba (Almuzara, 2009, pág. 124), hablando de la revista Praxis, donde colaboraban José Aumente y Carlos Castilla del Pino, allá por 1960, nos informa del espíritu que alentaba a sus colaboradores: «Serenos, progresivos, tolerantes, fueron siempre sus escritos en la búsqueda de una verdad de reconciliación, verdad que a veces, en los últimos tiempos, les separaba de alguna de las actitudes radicales de sus compañeros políticos, y que nos recordaban el «no es eso, no es eso» orteguiano, pues siempre la honradez, como la de los viejos leones republicanos, fue su verdad suprema». Podríamos destacar el horror de la guerra en sí, cómo el hombre se anula por la masa en condiciones determinadas -película «La ola», de Dennis Gansel, 2008-, cómo el poder contamina y transforma al ser humano hasta convertirlo en aquello mismo contra lo que luchaba –Rebelión en la granja, de Orwell-, cómo el miedo y la inseguridad pueden llevarnos a situaciones extremas en las que realicemos actos totalmente contrarios a nuestros criterios serenos habituales, cómo es necesaria la coherencia vital para lograr el deseo de vivir más allá de la realidad, etc. De todo ello podemos encontrar ejemplos en la historia con todos los tintes políticos e ideológicos que queramos, incluso religiosos. También podemos encontrar ejemplos fáciles en los que la violencia extrema se justifica en determinadas circunstancias -«El patriota» de Gibson, 2007, por ejemplo- y que, a través del cine y la televisión, siguen alentando esa posibilidad en el subconsciente individual y colectivo.

José Carlos Aranda Aguilar

Enlaces relacionados con esta entrada:

Sobre el sentimiento de fracaso ante la Guerra Civil: Memorias de José Cruz Conde

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