FEDERICO GARCÍA LORCA: EL ROMANCERO GITANO.

VIDA Y OBRA DE FEDERICO GARCÍA LORCA:

 

Vamos a dar a Federico un trato especial, ya que nos lo encontramos en dos temas del curso: el correspondiente a la poesía desde principios de siglo hasta 1939, y el correspondiente el teatro de la misma época; además, tenemos de él la lectura recomendada de uno de sus dramas, Bodas de sangre. Y encima, me encanta.

Poeta, dramaturgo y hombre de teatro, Federico García Lorca fue un creador de importancia histórica y de renombre mundial; es el escritor español más famoso del siglo XX y uno de sus artistas supremos. Su asesinato durante los primeros días de la Guerra Civil española hizo de él una víctima especialmente notable del franquismo, lo que contribuyó a que se conociera su obra. Sin embargo, setenta años después del crimen, su valoración y su prestigio universal permanenecen inalterados.

Nació en Fuentevaqueros cerca de Granada el 5 de junio de 1898, hijo de Federico García Rodríguez, hacendado propietario agrícola, y de Vicenta Lorca Romero, maestra nacional. Su familia gozaba de una posición económica desahogada.

De su madre, una excelente pianista, recibió sus primeras nociones musicales, que más tarde perfeccionó con su padrino, don Manuel de Falla.

En los primeros años de su infancia, Federico sufrió un amago de parálisis infantil. Su niñez, vivida en contacto íntimo con la tierra, entre los olivares y almendrales de la heredad paterna, en constante trato con los gañanes, arrieros y pastores de la llanura vecina, le dejó en el espíritu imágenes fuertemente grabadas que más tarde iba a resucitar en sus dramas populares.

Estudió bachillerato y música en su ciudad natal y a los veinte años se instaló en la Residencia de Estudiantes de Madrid donde terminó sus estudios de Derecho y Letras, pero sobre todo donde entró en contacto con el arte y el pensamiento de su tiempo y se hizo amigo del pintor Salvador Dalí, el cineasta Luis Buñuel y los también poetas Rafael Alberti y Juan Ramón Jiménez, además de Pepín Bello, José Antonio Rubio Sacristán, José Moreno Villa, Ricardo Orueta, Emilio Prados, entre otros, a quienes cautivó con sus múltiples talentos.

Como criatura genial han definido al poeta casi todos los que lo conocieron. «La obra maestra era él», dijo Buñuel. «No hay quien pueda definirle. Era tierno como una concha de la playa. Inocente en su tremenda risa morena, como un árbol furioso. Ardiente en sus deseos, como un ser nacido para la libertad», señaló Vicente Aleixandre. «Fue una criatura extraordinaria… Junto a él se respiraba un aúrea que él iluminaba con su propia luz. Entonces no hacía frío de invierno ni calor de verano: «hacía… Federico», afirma Jorge Guillén. Pues bien, esta criatura excepcional alumbró también una obra excepcional y lo hizo, como otros artistas excepcionales -Mozart, los grandes poetas románticos ingleses-, en un tiempo brevísimo, apenas dieciocho años de carrera literaria, que son los que median entre la publicación de su primer texto, Fantasía simbólica, y la composición de su último drama, La casa de Bernarda Alba.

Sus primeros poemas quedaron recogidos en Libro de poemas, de 1921, una antología que tiene grandes logros. En 1922 organizó con el compositor Manuel de Falla, el primer festival de cante jondo, celebrado en la Alhambra en medio de gran pompa y al cual concurrieron los mejores cantaores, cantaoras y guitarristas de toda España, entre ellos La Niña de los Peines, Juan Breva, el Cojo de Málaga y Vallejos, y ese mismo año escribió precisamente el Poema del cante jondo, aunque no lo publicaría hasta 1931.

Fatigado del ambiente cosmopolita de Madrid, decidió regresar a Granada, donde obtuvo la licenciatura en Derecho (1923) e inicio su “Teatro de Cachiporra» o de títeres, cuyas representaciones se hacían en su propio hogar.

El año anterior a su Romancero gitano, en 1927, Margarita Xirgu dio a conocer, en el Teatro Fontalba, de Madrid, la segunda obra teatral de García Lorca: Marianita Pineda, romance popular en tres estampas, estrenado en momentos en que España sufría una dictadura y en circunstancias parecidas a aquellas en que se desenvolvía la acción de la obra, en la época de la Restauración de Fernando VII. Mariana Pineda, la dama granadina que se dedicó a bordar la bandera morada de la causa libertaria, había atraído la imaginación de García Lorca desde sus días estudiantiles.

En 1929, deseoso de emociones nuevas, se embarcó para Nueva York donde experimentó el choque violento de la civilización de los rascacielos y de lo  concreto («Nueva York de alambres y de muerte ¿Qué ángel llevas oculto en la mejilla?»), por una parte, y del arte vital de los negros que lo impresionó profundamente. «Nueva York, es el sitio único para tomarle el pulso al nuevo arte teatral», comentó durante una entrevista. «Los mejores actores que he visto han sido negros. Mimos insuperables. La revista negra va substituyendo a la revista blanca. El arte blanco va quedando para las minorías. El público quiere teatro negro»

El choque de su sensibilidad andaluza con el dinamismo de Nueva York, le inspiró a García Lorca un tipo de poesía surrealista, diferente de la habitual en él y que aparece en los poemas de El Poeta en Nueva York, entre ellos, «Nueva York- Oficina y Denuncia» y «Oda al Rey de Harlem». García Lorca se sentía totalmente perdido en aquel mundo tan ajeno a su España («Yo poeta, sin brazos, perdido entre la multitud que vomita…»). Se embarcó muy pronto, por tanto, a México y Cuba, donde había proyectado estar unos días y donde permaneció varios meses, fascinado por el sol de la isla, que le recordaba el sol de su Andalucía.

En 1930 regresó a España lleno de fuerza para continuar su obra dramática y poética y para dirigir por toda España la compañía de teatro universitario La Barraca. Fue asimismo conferenciante, compositor de canciones y tuvo mucho éxito en Argentina y Uruguay, países a los que viajó en 1933-34.

El Primer romancero gitano, de 1928, es un ejemplo genial de poesía compuesta a partir de materiales populares, y ofrece una Andalucía de carácter mítico por medio de unas metáforas deslumbrantes y unos símbolos como la luna, los colores, los caballos, el agua, o los peces, destinados a transmitir sensaciones donde el amor y la muerte destacan con fuerza. Con frecuencia se encasilla de folklórico y pintoresco, a veces de fácil; muy al contrario: «Popular, sí. Pero ¿fácil?. Genial, sí, pero muy lúcido… Góngora, tan remoto, enseñaba a Federico su lección de lucidez», afirma Jorge Guillén.  El propio Federico, en una conferencia dada en 1927 sobre «La imagen poética en Góngora», afirma que «un poeta tiene que ser profesor de los cinco sentidos corporales… en este orden: vista, tacto, oído, olfato y gusto.» Acudamos a la descripción de Soledad Montoya y observemos hasta que punto Federico es fiel a sus palabras. Tras los Poemas en prosa, escribió en Nueva York un gran ciclo profético y metafísico en el que el autor apuesta por los oprimidos, sin dejar de sacar a relucir sus obsesiones íntimas. El ciclo iba a constar de dos libros, Poeta en Nueva York, escrito entre 1929 y 1930, pero que no se publicó hasta 1940, y Tierra y Luna, del que algunos poemas fueron incluidos en Diván del Tamarit, concluido en 1934, aunque también se publicó póstumamente.

Calificados muchas veces de surrealistas, aunque él siempre negó esta etiqueta, los poemas de esa obra clave de García Lorca que es Poeta en Nueva York, expresan el horror ante la falta de raíces naturales, la ausencia de una mitología unificadora o de un sueño colectivo que den sentido a una sociedad impersonal, violenta y desgarrada. Por su parte, los incompletos Sonetos del amor oscuro, escritos durante una temporada en Nueva Inglaterra (Estados Unidos), expresan una desesperación más personal y constituyen unas muestras admirables de erotismo, que sólo recientemente han sido dadas a conocer. Otro de sus poemas importantes, dentro de la línea del neopopulismo, es el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de 1935, una elegía compuesta al morir ese torero intelectual, amigo de muchos de los poetas de la generación de Lorca. Mientras que los Seis poemas galegos, del mismo año, consiguen trascender las referencias populares evidentes.

Si hay algo genuino en Federico es su «intuición poética». Si eso es surrealismo, sea; pero para el poeta es una visión intuida para la que la palabra es una mera aproximación que requiere la metáfora: «…nadie sabe lo que pasa, ni aun yo, porque el misterio poético es también misterio para el poeta que lo comunica, pero que muchas veces lo ignora». La idea vuelve a aparecer en la conferencia recital que veremos a continuación. No. No es necesario comprender todo, interpretarlo todo, querer que todo tenga un significado… a veces, basta con disfrutar de la sensación, de la belleza o el miedo, de la tristeza o la tragedia, del deseo o del misterio sin nombre. Pero no es sólo un poeta de inspiración «…también lo soy por mi esfuerzo y mi trabajo», se rebela Federico contra este tópico frecuente incluso en su época.

El teatro de Lorca, con el que levantó la tragedia popular a un nivel que desde largo tiempo no se conocía en España es, junto al de Valle-Inclán, el más importante escrito en castellano durante el siglo XX.

Entre sus farsas, escritas de 1921 a 1928, destacan Tragicomedia de don Cristóbal y Retablillo de don Cristóbal, piezas de guiñol, y sobre todo La zapatera prodigiosa, una obra de ambiente andaluz que enfrenta realidad e imaginación. También pertenece a la categoría de farsa Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín. De 1930 y 1931 son los dramas calificados como -irrepresentables-, El público y Así que pasen cinco años, obras complejas con influencia del psicoanálisis, que ponen en escena el mismo hecho teatral, la revolución y la homosexualidad, a partir de un complejo sistema de correspondencias.

Dos tragedias rurales son Bodas de sangre, de 1933, y Yerma, de 1934, estrenada en 1935 por Margarita Xirgu, la tragedia de la maternidad frustrada, en que asoma el clásico concepto calderoniano de la honra que impide a la mujer llegar a la anhelada maternidad a través del adulterio porque su marido es el único hombre que puede ser el padre de sus hijos. Y, en abril de 1936, la Xirgu dio a conocer, en España, el último estreno realizado en vida del poeta: Doña Rosita la Soltera o El Lenguaje de las Flores, llamada «la alegoría del olvido».

Desprovista de la violenta fuerza dramática de Bodas de sangre y realizada en tono menor, Doña Rosita la Soltera es una obra maestra en su género, un drama en que la tristeza y la ironía se combinan con una punzante amargura al abordar el problema de la solterona española, algo que también aparece en La casa de Bernarda Alba, concluida en junio de 1936, y que la crítica suele considerar su obra fundamental.

Al comienzo de su carrera también había escrito dos dramas modernistas, El maleficio de la mariposa (1920) y Mariana Pineda (1927). El mundo de García Lorca supone una capacidad creativa, poder de síntesis y facultad natural para captar, expresar y combinar la mayor suma de resonancias poéticas, sin esfuerzo aparente, y llegar a la perfección, no como resultado de una técnica conseguida con esfuerzo, sino casi de golpe. La variedad de formas y tonalidad resulta deslumbrante, con el amor, presentado en un sentido cósmico y pansexualista, la esterilidad, la infancia y la muerte como motivos fundamentales.

Al estallar la Guerra Civil, García Lorca se hallaba en Callejones de García. Un día, hacia fines de julio, mientras visitaba a su amigo Rosales Vallecillo, un comerciante, fue arrestado por los soldados franquistas. Después de algunos días en la cárcel, lo sacaron de allí y lo condujeron al cementerio, donde fue fusilado el 19 de agosto de 1936, cuando iba a cumplir 38 años de edad.

Su muerte, por las circunstancias dramáticas en que se produjo -en vísperas de realizar su proyecto de embarcarse para la América del Sur y reunirse a Margarita Xirgu- convirtió su nombre en bandera de la causa republicana, a la vez que dio origen al más espectacular auge que en América haya alcanzado su teatro y su obra toda.

Considerado por algunos mejor poeta que dramaturgo y por otros a la inversa, ambas formas de expresión se unen estrechamente en su obra, hasta el punto de que cada cual participa de los elementos de la otra.

Su teatro es poético, a la vez que su poesía es esencialmente dramática, como lo destaca Pedro Salinas: «Andaluz ejemplar, todo en él es expresión. En su persona, en su trato, en su conversación, en sus piezas de teatro o en sus canciones, circula con intensidades y plenitudes distintas de realización el mismo empuje de animación, de entera unidad humana”.

De su genio poético nos habla esta anécdota relatada por Manuel Carreño en sus Memorias tabernarias. Sucedió en Córdoba, en 1935. Manuel y Federico se encontraban en la taberna de las Beatillas haciendo espera para presenciar la entrada en el templo de San Agustín de la Virgen de las Angustias, de la que en su juventud, en Granada, Federico había sido cofrade. Pasó la Virgen, el poeta cogió una libretilla e improvisó esta décima que, acto seguido, le regaló a Manuel (1):

A la Virgen de las Angustias (Córdoba):

«Molde de la estrecha vía

dos hileras luminosas;

prisionera de las rosas

viene la Virgen María.

De plata y de pedrería

lleva las andas repletas

y a su paso, las saetas,

para su lujo y derroche,

se van clavando en la noche,

constelada de cornetas»

CONFERENCIA RECITAL DEL ROMANCERO GITANO DADA POR FEDERICO GARCÍA LORCA EN EL ATENEO DE MADRID.

 Imagínate ahora que estás en Madrid, hacia 1927. Un joven autor andaluz va a dar un recital poético y acudes. Hay una mesa larga, no hay micrófono. La sala está llena. Los rumores van apagándose cuando el joven, con chaqueta a cuadros y pajarita, empieza a carraspear tratando de ordenar los papeles que lleva entre las manos. La curiosidad te gana, guardas silencio. Empieza el recital. Lorca toma la palabra. Silencio.

 

CONFERENCIA-RECITAL. DEL ROMANCERO GITANO

No es un poeta […], sino un verdadero amigo […] que recuerda todavía cercanos los años que vivía […] llevando una vida de broma y jaleo para ocultar una verdadera y bienhechora melancolía.
[…]

Yo he observado que generalmente el conferenciante pone cátedra sin pretender acercarse a su auditorio, habla lo que sabe sin gastar nervio y con una ausencia absoluta de voluntad de amor, que origina ese odio profundo que se le toma momentáneamente y hace [que] deseemos con ansia que resbale al salir de la tribuna o que estornude de modo tan furioso que se le caigan las gafas sobre el vaso.
Por eso, no vengo a dar una conferencia sobre temas que he estudiado y preparado, sino que vengo a comunicarme con vosotros con lo que nadie me ha enseñado, con lo que es sustancia y magia pura, con la poesía.
He elegido para leer con pequeños comentarios el Rornancero gitano, no sólo por ser mi obra más popular, sino porque indudablemente es la que hasta ahora tiene más unidad, y es donde mi rostro poético aparece por vez primera con personalidad propia, virgen de contacto con otro poeta y definitivamente dibujado.

[…]
El libro en conjunto, aunque se llama gitano, es el poema de Andalucía, y lo llamo gitano porque el gitano es lo más lo más profundo, más aristocrático de mi país, lo más representativo de su modo y el que guarda el ascua, la sangre y el alfabeto de la verdad andaluza y universal.

Así pues, el libro es un retablo de Andalucía, con gitanos, arcángeles, planetas, con su brisa judía, con su brisa romana, con ríos, con crímenes, con la nota vulgar del contrabandista y la nota celeste de los niños desnudos de Córdoba que burlan a San Rafael. Un libro donde apenas si está expresada la Andalucía que se ve, pero donde está temblando la que no se ve. Y ahora lo voy a decir. Un libro antipintoresco, antifolklórico, antiflamenco, donde no hay ni una chaquetilla corta, ni un traje de torero, ni un sombrero plano, ni una pandereta; donde las figuras sirven a fondos milenarios y donde no hay más que un solo personaje, grande y oscuro como un cielo de estío, un solo personaje que es la Pena, que se filtra en el tuétano de los huesos y en la savia de los árboles, y que no tiene nada que ver con la melancolía, ni con la nostalgia, ni con ninguna otra aflicción o dolencia del ánimo; que es un sentimiento más celeste que terrestre; pena andaluza que es una lucha de la inteligencia amorosa con el misterio que la rodea y no puede comprender.
Pero un hecho poético, como un hecho criminal o un hecho jurídico, son tales hechos cuando viven en el mundo y son llevados y traídos; en suma, interpretados. Por eso no me quejo de la falsa visión andaluza que se tiene de este poema a causa de recitadores, sensuales, de bajo tono, o criaturas ignorantes. Creo que la pureza de su construcción y el noble tono con que me esforcé al crearlo lo defenderán de sus actuales amantes excesivos, que a veces lo llenan de baba.
Desde el año 1919, época de mis primeros pasos poéticos, estaba yo preocupado con la forma del romance, porque me daba cuenta que era el vaso donde mejor se amoldaba mi sensibilidad. El romance había permanecido estacionario desde los últimos exquisitos romancillos de Góngora, hasta que el Duque de Rivas lo hizo dulce, fluído, doméstico, o Zorrilla lo llenó de nenúfares, sombras y campanas sumergidas.
El romance típico había sido siempre una narración, y era lo narrativo lo que daba encanto a su fisonomía, porque cuando se hacía lírico, sin eco de anécdota, se convertía en canción. Yo quise fundir el romance narrativo con el lírico sin que perdieran ninguna calidad, y este esfuerzo se ve conseguido en algunos poemas del Romancero, como el llamado «Romance sonámbulo», donde hay una gran sensación de anécdota, un agudo ambiente dramático, y nadie sabe lo que pasa, ni aun yo, porque el misterio poético es también misterio para el poeta que lo comunica, pero que muchas veces lo ignora.

[…]

Tengo cierto rubor de hablar de mí en público, pero lo hago porque os considero amigos, o ecuánimes oyentes, y porque sé que un poeta, cuando es poeta, es sencillo, y, cuando es sencillo, no puede caer jamás en el infierno cómico de la pedantería.

De un poema se puede estar hablando mucho tiempo, analizando y observando sus aspectos múltiples. Yo os voy a presentar un plano de este mío y voy a comenzar la lectura de sus composiciones.

Desde los primeros versos se nota que el mito está mezclado con el elemento que pudiéramos llamar realista, aunque no lo es, puesto que al contacto con el plano mágico se torna aún más misterioso e indescifrable, como el alma misma de Andalucía, lucha y drama del veneno de Oriente del andaluz con la geometría y el equilibrio que impone lo romano, lo bético.
EI libro empieza con dos mitos inventados: la luna como bailarina mortal v el viento como sátiro. Mito de la luna sobre tierras de danza dramática, Andalucía interior concentrada y religiosa, y mito de playa tartesa, donde el aire es suave como pelusa de melocotón y donde todo, drama o danza, está sostenido por una aguja inteligente de burla o de ironía.

«Luna, luna»

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

Hijo de la luna (Mecano) Te la he puesto al final porque no es una versión cantada del poema, pero escúchala y dime si no sientes el poema de Lorca como inspiración en esta maravillosa canción del grupo.

PRECIOSA Y EL AIRE:
«Preciosa y el aire» (versión de Carlos Salinas y María Rivas, aunque no es una versión purista, sí que me ha gustado por el aire moderno que asegura la pervivencia de la poesía lorquiana, el hecho de que sigue transmitiendo su misterio a las nuevas generaciones).

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene,
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.

El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.

En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.

Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde.

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene.
Al verla se ha levantado
el viento que nunca duerme.

San Cristobalón desnudo,
lleno de lenguas celestes,
mira la niña tocando
una dulce gaita ausente.

Niña, deja que levante
tu vestido para verte.
Abre en mis dedos antiguos
la rosa azul de tu vientre.

Preciosa tira el pandero
y corre sin detenerse.
El viento-hombrón la persigue
con una espada caliente.

Frunce su rumor el mar.
Los olivos palidecen.
Cantan las flautas de umbría
y el liso gong de la nieve.

¡Preciosa, corre, Preciosa,
que te coge el viento verde!
¡Preciosa, corre, Preciosa!
¡Míralo por dónde viene!
Sátiro de estrellas bajas
con sus lenguas relucientes.

Preciosa, llena de miedo,
entra en la casa que tiene,
más arriba de los pinos,
el cónsul de los ingleses.

Asustados por los gritos
tres carabineros vienen,
sus negras capas ceñidas
y los gorros en las sienes.

El inglés da a la gitana
un vaso de tibia leche,
y una copa de ginebra
que Preciosa no se bebe.

Y mientras cuenta, llorando,
su aventura a aquella gente,
en las tejas de pizarra
el viento, furioso, muerde.

En el romance «Reyerta de mozos» está expresada esa lucha sorda, latente en Andalucía y toda España, de grupos que se atacan sin saber por qué, por causas misteriosas, por una mirada, por una rosa, porque un hombre de pronto siente un insecto sobre la mejilla, por un amor de hace dos siglos.

«Reyerta

En la mitad del barranco
las navajas de Albacete,
bellas de sangre contraria,
relucen como los peces.

Una dura luz de naipe
recorta en el agrio verde
caballos enfurecidos
y perfiles de jinetes.

En la copa de un olivo
lloran dos viejas mujeres.
El toro de la reyerta
su sube por la paredes.
Angeles negros traían
pañuelos y agua de nieve.
Angeles con grandes alas
de navajas de Albacete.

Juan Antonio el de Montilla
rueda muerto la pendiente
su cuerpo lleno de lirios
y una granada en las sienes.
Ahora monta cruz de fuego,
carretera de la muerte.

El juez con guardia civil,
por los olivares viene.
Sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre.
Han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses

La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los jinetes.
Y ángeles negros volaban
por el aire del poniente.
Angeles de largas trenzas
y corazones de aceite.

Después, aparece el «Romance sonámbulo», del que ya he hablado, uno de los más misteriosos del libro, interpretado por mucha gente como un romance que expresa el ansia de Granada por el mar, la angustia de una ciudad que no oye las olas y las busca en sus juegos de agua subterránea y en las nieblas onduladas con que cubre sus montes. Está bien. Es así, pero también es otra cosa. Es un hecho poético puro del fondo andaluz, y siempre tendrá luces cambiantes, aun para el hombre que lo ha comunicado, que soy yo. Si me preguntan ustedes por qué digo yo «Mil panderos de cristal herían la madrugada», les diré que los he visto en manos de ángeles y de árboles, pero no sabré decir más, ni mucho menos explicar su significado. Y está bien que sea así. El hombre se acerca por medio de la poesía con más rapidez al filo donde el filósofo y el matemático vuelven la espalda en silencio.

«Romance sonámbulo»

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

–Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
–Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
–Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
–Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
–Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
–¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Después aparece en el libro el romance de «La casada infiel», gracioso de forma y de imagen, pero éste sí que es pura anécdota andaluza. Es popular hasta la desesperación y, como lo considero lo más primario, lo más halagador de sensualidades y lo menos andaluz, no lo leo

(Aquí vamos a traicionar al poeta para que tú sí lo leas. El problema es que tuvo tanto éxito, cuenta Pablo Neruda, que fuera donde fuera lo obligaban a recitarlo, hasta tal punto que ya estaba realmente harto. Pero digo yo que, si tanto éxito tuvo, por algo será, aquí lo tienes).

LA CASADA INFIEL:

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,

pero tenía marido.
Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.
Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.
No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.
Sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quién soy.
Como un gitano legítimo.
La regalé un costurero
grande, de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

En contraposición de la noche marchosa y ardiente de la casada infiel, noche de vega alta y junco en penumbra, aparece esta noche de Soledad Montoya, concreción de la Pena sin remedio, de la pena negra, de la cual no se puede salir más que abriendo con un cuchillo un ojal bien hondo en el costado siniestro.

La pena de Soledad Montoya es la raíz del pueblo andaluz. No es angustia, porque con pena se puede sonreír, ni es un dolor que ciega, puesto que jamás produce llanto; es un ansia sin objeto, es un amor agudo a nada, con una seguridad de que la muerte (preocupación perenne de Andalucía) está respirando detrás de la puerta. Este poema tiene un antecedente en la canción del jinete que voy a decir, en la que a mí me parece ver a aquel prodigioso andaluz Omar ben Hafsún desterrado para siempre de su patria.

CANCIÓN DE JINETE

[Córdoba.

Lejana y sola.

Jaca negra, luna grande,

y aceitunas en mi alforja.

Aunque sepa los caminos

yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento,

jaca negra, luna roja.

La muerte me está mirando

desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo!

¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera

antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.

Lejana y sola.]

«Romance de la pena negra»

Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,

gimen canciones redondas.
Soledad, ¿por quién preguntas

sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,

mi alegría y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar

y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna

bajo el rumor de las hojas.
¡Soledad, qué pena tienes!
¡Qué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón

agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.
¡Ay, mis camisas de hilo!

¡Ay, mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.

Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!

[…]

Ahora aparece en el retablo uno de sus héroes más netos, Antoñito el Camborio, el único de todo el libro que me llama por mi nombre en el momento de su muerte. Gitano verdadero, incapaz del mal, como muchos que en estos momentos mueren de hambre por no vender su voz milenaria a los señores que no poseen más que dinero, que es tan poca cosa.

«Prendimiento»

Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
con una vara de mimbre

va a Sevilla a ver los toros.
Moreno de verde luna
anda despacio y garboso.
Sus empavonados bucles

le brillan entre los ojos.
A la mitad del camino
cortó limones redondos,
y los fue tirando al agua

hasta que la puso de oro.
Y a la mitad del camino,
bajo las ramas de un olmo,
guardia civil caminera
lo llevó codo con codo.
El día se va despacio,
la tarde colgada a un hombro,
dando una larga torera

sobre el mar y los arroyos.
Las aceitunas aguardan
la noche de capricornio
y una corta brisa, ecuestre,
salta los montes de plomo.
Antonio Torres Heredia,
hijo y nieto de Camborios,
vienes sin vara de mimbre
entre los cinco tricornios.

Antonio, ¿quién eres tú?
Si te llamaras Camborio,
hubieras hecho una fuente
de sangre con cinco chorros.
Ni tú eres hijo de nadie,
ni legítimo Camborio.
¡ Se acabaron los gitanos
que iban por el monte solos!
Están los viejos cuchillos
tiritando bajo el polvo.
A las nueve de la noche
lo llevan al calabozo,
mientras los guardias civiles
beben limonada todos.
Y a las nueve de la noche
le cierran el calabozo,
mientras el cielo reluce
como la grupa de un potro.
«Muerte»

Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan
voz de clavel varonil.
Les clavó sobre las botas
mordiscos de jabalí.
En la lucha daba saltos
jabonados de delfín.
Baño con sangre enemiga
su corbata carmesí,
pero eran cuatro puñales
y tuvo que sucumbir.
Cuando las estrellas clavan
rejones al agua gris,
cuando los erales sueñan
verónicas de alhelí,
voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.

Antonio Torres Heredia,
Camborio de dura crin,
moreno de verde luna,
voz de clavel varonil:
¿quién te ha quitado la vida
cerca del Guadalquivir?
Mis cuatro primos Heredias
hijos de Benamejí.
Lo que en otros no envidiaban,
ya lo envidiaban en mí.
Zapatos color corinto,
medallones de marfil,
y este cutis amasado
con aceituna y jazmín.
¡Ay Antoñito el Camborio,
digno de una Emperatriz!
Acuérdate de la Virgen
porque te vas a morir.
¡Ay Federico García,
llama a la Guardia Civil!
Ya mi talle se ha quebrado
como caña de maíz.

Tres golpes de sangre tuvo
y se murió de perfil.
Viva moneda que nunca
se volverá a repetir.
Un ángel marchoso pone
su cabeza en un cojín.
Otros de rubor cansado,
encendieron un candil.
Y cuando los cuatro primos
llegan a Benamejí,
voces de muerte cesaron
cerca del Guadalquivir.

Pocas palabras voy a decir de esta otra fuerza andaluza, centauro de muerte y de odio que es el Amargo.

Teniendo yo ocho años, y mientras jugaba en mi casa de Fuente Vaqueros, se asomó a la ventana un muchacho que a. mí me pareció un gigante, y que me miró con un desprecio y un odio que nunca olvidaré, y escupió dentro al retirarse. A lo lejos una voz lo llamó: «¡Amargo, ven!»

Desde entonces el Amargo fue creciendo en mí hasta que pude descifrar por qué me miró de aquella manera, ángel de la muerte y la desesperanza que guarda las puertas de Andalucía. Esta figura es una obsesión en mi obra poética. Ahora ya no sé si la vi o se me apareció, si me lo imaginé o ha estado a punto de ahogarme con sus manos.

La primera vez que sale el Amargo es en el Poema del cante jondo, que yo escribí en 1921.

«Diálogo del Amargo»

CAMPO
UNA VOZ.

Amargo.
Las adelfas de mi patio.
Corazón de almendra amarga.
Amargo.

(Llegan tres jóvenes con anchos sombreros)
JOVEN 1º. Vamos a llegar tarde.

JOVEN 2º. La noche se nos echa encima

JOVEN 1º. ¿Y ése?

JOVEN 2º. Viene detrás.

JOVEN 1º. (En alta voz.) ¡Amargo!

AMARGO. (Lejos.) Ya voy.

JOVEN 2º. (A voces.) ¡Amargo!

AMARGO. (Con calma.) ¡Ya voy!

(Pausa.)

JOVEN 1º. ¡Qué hermosos olivares!

JOVEN 2º. Sí.

(Largo silencio.)

JOVEN 1º. No me gusta andar de noche.

JOVEN 2º. Ni a mí tampoco.

JOVEN 1º. La noche se hizo para dormir.

JOVEN 2º. Es verdad.

(Ranas y grillos hacen la glorieta del estío andaluz. El Amargo camina con las manos en la cintura.)

AMARGO. Ay yayayay. Yo le pregunté a la muerte. Ay yayayay.

(El grito de su canto pone un acento circunflejo sobre el corazón de los que le han oído.)

JOVEN 1º. (Desde muy lejos.) ¡Amargo!

JOVEN 2º. (Casi perdido.) ¡Amargooo!

(Silencio.)

(El Amargo está solo en medio de la carretera. Entorna sus grandes ojos verdes y se ciñe la chaqueta de pana alrededor del talle. Altas montañas le rodean. Su gran reloj de plata le suena oscuramente en el bolsillo a cada paso.)

(Un Jinete viene galopando por la carretera.)

JINETE. (Parando el caballo) ¡Buenas noches!

AMARGO. A la paz de Dios.

JINETE. ¿Va usted a Granada?

AMARGO. A Granada voy.

JINETE. Pues vamos juntos.

AMARGO. Eso parece.

JINETE. ¿Por qué no monta en la grupa?

AMARGO. Porque no me duelen los pies.

JINETE. Yo vengo de Málaga.

AMARGO. Bueno.

JINETE. Allí están mis hermanos.

AMARGO. (Displicente.) ¿Cuántos?

JINETE. Son tres. Venden cuchillos. Ese es el negocio.

AMARGO. De salud les sirva.

JINETE. De plata y de oro.

AMARGO. Un cuchillo no tiene que ser más que cuchillo.

JINETE. Se equivoca.

AMARGO. Gracias.

JINETE. Los cuchillos de oro se van solos al corazón. Los de plata cortan el cuello como una brizna de hierba.

AMARGO. ¿No sirven para partir el pan?

JINETE. Los hombres parten el pan con las manos.

AMARGO. ¡Es verdad!

(El caballo se inquieta.)

JINETE. ¡Caballo!

AMARGO. Es la noche.

(El camino ondulante salomoniza la sombra del animal)

JINETE. ¿Quieres un cuchillo?

AMARGO. No

JINETE. Mira que te lo regalo.

AMARGO. Pero yo no lo acepto.

JINETE. No tendrás otra ocasión.

AMARGO. ¿Quién sabe?

JINETE. Los otros cuchillos no sirven. Los otros cuchillos son blandos y se asustan de la sangre. Los que nosotros vendemos son fríos. ¿Entiendes? Entran buscando el sitio de más calor, y allí se paran.

(El Amargo se calla. Su mano derecha se le enfría como si agarrase un pedazo de oro.)

JINETE. ¡Qué hermoso cuchillo!

AMARGO. ¿Vale mucho?

JINETE. Pero ¿no quieres éste?

(Saca un cuchillo de oro. La punta brilla como una llama de candil.)

AMARGO. He dicho que no.

JINETE. ¡Muchacho, súbete conmigo!

AMARGO. Todavía no estoy cansado.

(El caballo se vuelve a espantar.)

JINETE. (Tirando de las bridas.) Pero ¡qué caballo este!

AMARGO. Es lo oscuro.

(Pausa.)

JINETE. Como te iba diciendo, en Málaga están mis tres hermanos. ¡Qué manera de vender cuchillos! En la catedral compraron dos mil para adornar todos los altares y poner una corona a la torre. Muchos barcos escribieron en ellos sus nombres; los pescadores más humildes de la orilla del mar se alumbran de noche con el brillo que despiden sus hojas afiladas.

AMARGO. ¡Es una hermosura!

JINETE. ¿Quién lo puede negar?

(La noche se espesa como un vino de cien años. La serpiente gorda del Sur abre sus ojos en la madrugada, y hay en los durmientes un deseo infinito de arrojarse por el balcón a la magia perversa del perfume y la lejanía.)

AMARGO. Me parece que hemos perdido el camino.

JINETE. (Parando el caballo.) ¿Sí?

AMARGO. Con la conversación.

JINETE. ¿No son aquellas las luces de Granada?

AMARGO. No sé.

JINETE. El mundo es muy grande.

AMARGO. Como que está deshabitado.

JINETE. Tú lo estás diciendo.

AMARGO. ¡Me da una desesperanza! ¡Ay yayayay!

JINETE. Porque llegas allí. ¿Qué haces?

AMARGO. ¿Qué hago?

JINETE. Y si te estás en tu sitio, ¿para qué quieres estar?

AMARGO. ¿Para qué?

JINETE. Yo monto este caballo y vendo cuchillos, pero si no lo hiciera, ¿qué pasaría?

AMARGO. ¿Qué pasaría?

(Pausa.)

JINETE. Estamos llegando a Granada.

AMARGO. ¿Es posible?

JINETE. Mira cómo relumbran los miradores.

AMARGO. Si, ciertamente.

JINETE. Ahora no te negarás a montar conmigo.

AMARGO. Espera un poco.

JINETE. ¡Vamos, sube! Sube de prisa. Es necesario llegar antes de que amanezca… Y toma este cuchillo. ¡Te lo regalo!

AMARGO. ¡Ay yayayay!

(El jinete ayuda al Amargo. Los emprenden el camino de Granada. La sierra del fondo se cubre de cicutas y de ortigas)

CANCIÓN DE LA MADRE DEL AMARGO

Lo llevan puesto en mi sábana
mis adelfas y mi palma.

Día veintisiete de agosto
con un cuchillito de oro.

La cruz. ¡Y vamos andando!
Era moreno y amargo.

Vecinas, dadme una jarra
de azófar con limonada.

La cruz. No llorad ninguna.
El Amargo está en la luna.

Después en el Romancero, y últimamente en el final de mi tragedia Bodas de sangre, se llora también, no sé por qué, a esta figura enigmática.

[…]

Pero ¿qué ruido de cascos y de correas se escucha por Jaén y por la sierra de Almería? Es que viene la Guardia Civil. Este es el tema fuerte del libro y el más difícil por increíblemente antipoético. Sin embargo, no lo es.

«Romance Guardia Civil»

Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.

*

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas se conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos!
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.

*

Cuando llegaba la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido
llamaba a todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban
por Jerez de la Frontera.
El viento, vuelve desnudo
la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche,
noche, que noche nochera.

*

La Virgen y San José
perdieron sus castañuelas,
y buscan a los gitanos
para ver si las encuentran.
La Virgen viene vestida
con un traje de alcaldesa,
de papel de chocolate
con los collares de almendras.
San José mueve los brazos
bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq
con tres sultanes de Persia.
La media luna soñaba
un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles
invaden las azoteas.
Por los espejos sollozan
bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua
por Jerez de la Frontera.

*

¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
Apaga tus verdes luces
que viene la benemérita
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar,
sin peines para sus crenchas.

*

Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos en fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo se les antoja
una vitrina de espuelas.

*

La ciudad, libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entraron a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
huyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de moneda.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.

En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la guardia civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborios
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.
Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas;
en un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra,
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.

¡Oh ciudad de los gitanos!
La guardia civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.

¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
Juego de luna y arena.

NOTAS:

1: Francisco Márquez Solano: Córdoba insólita. Córdoba, Editorial El Páramo, 2010 (2ª ed.), págs. 251-2.

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ANÁLISIS SINTÁCTICO ORACIONAL: ANDALUCÍA 2009: «SI MUERO SIN CONOCERTE, NO MUERO PORQUE NO HE VIVIDO»

ANÁLISIS SINTÁCTICO ORACIONAL: ANDALUCÍA 2009: «SI MUERO SIN CONOCERTE, NO MUERO PORQUE NO HE VIVIDO»

ANALICE SINTÁCTICAMENTE EL SIGUIENTE VERSO (2 PUNTOS):

«(Si muero sin conocerte), no muero, (porque no he vivido)»

Se trata de una oración compuesta, que consta básicamente de dos oraciones: una principal («no muero, porque no he vivido) y otra subordinada codicional introducida por la conjunción «Si» («Si muero sin conocerte…»). Veámoslas:

ORACIÓN PRINCIPAL: Se trata de una oración compleja (bimembre, enunciativa, negativa, intransitiva) en cuyo predicado se haya inserta una proposición subordinada causal introducida por «porque» («…porque no he vivido) (simple, bimembre, enunciativa, negativa, intransitiva). Su estructura sintáctica sería la siguiente:

«no muero, (porque no he vivido)»

SUJETO:

……….ELÍPTICO (1ª PERSONA DEL SINGULAR: YO)

PREDICADO:

……….ADVERBIO (MARCA ORACIONAL): NO

……….VERBO (NÚCLEO): Muero.

……….PROPOSICIÓN SUBORDINADA CIRCUNSTANCIAL DE CAUSA [PORQUE]:

………………..SUJETO: ELÍPTICO, PRIMERA PERSONA DEL SINGULAR (YO)

………………..PREDICADO:

……………………….ADVERBIO (MARCA ORACIONAL): NO

………………………..VERBO (NÚCLEO): HE VIVIDO.

A su vez, la oración subordinada condicional (simple *, enunciativa, afirmativa, intransitiva) presenta la siguiente estructura:

SUJETO: ELÍPTICO (1ª PERSONA DEL SINGULAR: YO)

PREDICADO:

……….VERBO (NÚCLEO): MUERO

……….GRUPO PREPOSICIONAL (C.C. MODO): sin conocerte.

…………………PREPOSICIÓN: SIN

…………………INFINITIVO (NÚCLEO): CONOCER

………………………….SINTAGMA NOMINAL (C. DIRECTO): PRONOMBRE: TE.

* Hay gramáticos que prefieren analizar esta estructura como proposición u oración subordinada adverbial o circunstancial de modo, entendiendo el sujeto implícito en el infinitivo por su coincidencia con el sujeto de su oración principal. Obsérvese que si cambiamos el sujeto, se desarrollaría con verbo conjugado, así: «Si muero sin que tú me conozcas…». En cualquiera de los casos, las funciones sintácticas y los valores semánticos indicados son idénticos.

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ORIENTACIONES Y CRITERIOS DE CORRECCIÓN PARA EL RESUMEN, ESQUEMA, TEMA Y COMENTARIO CRÍTICO EN LENGUA CASTELLANA, ANDALUCÍA.

OBSERVACIONES SOBRE LAS PREGUNTAS DE ANÁLISIS, SÍNTESIS Y  COMENTARIO CRÍTICO DEL CONTENIDO DEL TEXTO

 

De acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1640/1999 (Art. 7.4), el ejercicio de Análisis de texto consta, entre otras, de dos partes “en las que se medirá:

a)      Capacidad de análisis y síntesis del contenido del texto mediante la elaboración de un resumen y/o esquema del mismo.

b)      Comentario crítico sobre el contenido del texto.”

     El fundamento de ambas partes radica en el objetivo general de la Primera parte de la prueba de selectividad (Art. 7.1.): “apreciar la madurez y la formación general del estudiante”. Por ello está concebida “para evaluar destrezas académicas básicas, como la comprensión de conceptos, el uso del lenguaje, las capacidades para analizar, relacionar, sintetizar, expresar ideas…”.

     Las cuestiones primera y segunda del ejercicio se atienen a la primera parte (1. Escriba un resumen del texto, 2. Indique el tema y la organización de las ideas del texto) de lo establecido en el mencionado Real Decreto y constituyen una fase previa a la segunda parte  (Pregunta tercera del ejercicio: Comentario crítico sobre el contenido del texto).  La finalidad de dicha pregunta es evaluar la capacidad del examinando para enjuiciar lo dicho en el texto, asintiendo, disintiendo o matizando de forma razonada, pertinente y rigurosa. En otras palabras, se solicita del estudiante el enjuiciamiento y valoración del contenido del  texto, así como su opinión sobre el tema.

     No hay, pues,  recetas ni esquemas preestablecidos ni un solo modo de realizar un comentario crítico sobre el contenido del texto, pues caben diversos enfoques y distintos métodos. No obstante, la Ponencia considera oportuno insistir en qué consiste el comentario crítico del contenido del texto y resaltar, desde la experiencia adquirida en la corrección de los exámenes, cuáles son los errores más frecuentes detectados en la realización de dicho comentario para evitar su reiteración.

     Por comentario crítico se entiende una valoración personal del texto mediante criterios objetivos y explícitos. Consiste, por tanto, en la expresión de juicios interpretativos y valorativos del texto. Tanto la interpretación del texto como la valoración han de fundamentarse en razones y argumentos convincentes.

     El comentario crítico no es un resumen, ni volver a copiar el texto con otras palabras, ni una impresión subjetiva, laudatoria o detractora; es dar una respuesta a las cuestiones que plantea el texto. Por eso, consiste principalmente en destacar, afirmar, negar u objetar algo a lo expuesto y, para ello, es necesario tener una opinión sobre el tema, tener una mínima información. Para llevar cabo esa valoración, el alumno deberá confrontar las ideas expuestas en el texto con la visión personal que tiene sobre el mismo.

     Para facilitar la transición de las preguntas 1.ª y 2.ª, evitando reiteraciones innecesarias en la 3.ª,  y para facilitar que el comentario se desarrolle en fases progresivas y articuladas, se sugiere que se adopten los pasos siguientes:

  • Adopción por parte del alumno de un determinado punto de vista (perspectiva objetiva o subjetiva) ante el tema básico o la tesis desarrollada en el texto.
  • Confrontación del punto de vista adoptado con las ideas, juicios, razonamientos…, desplegados por el autor en el proceso del discurso.
  • Conclusión sintética y personal (objetiva o subjetiva, razonada por supuesto, y ajena a opiniones arbitrarias).

En cualquier caso, deben evitarse errores tan frecuentes como:

–   Expresar impresiones personales de agrado o rechazo sin justificar.

–  Limitarnos a expresar la adhesión o rechazo al texto con “ un estoy de acuerdo con lo que dice…”.

– Reproducir un esquema fijo, predeterminado e inadecuado al texto. Muchos de los apartados a los que se intenta responder quedan vacíos de contenido.

–  Entender crítica como censura.

– Aprovechar el texto para el desarrollo del tema de teoría o historia de la literatura.

– Fórmulas memorísticas, estereotipadas,  comentario previo, prescindiendo del texto.

– Intentar encontrar los errores de coherencia  o cohesión que no existen en el texto.

–  Volver a contar, de forma más extensa, el resumen del texto.

– Pretender hacer un ejercicio de crítica literaria (plano fónico, léxico, morfosintáctico…).

Esto es lo que la Ponencia de Selectividad dará a los correctores como criterios básicos. Conviene leerlo despacio. Suerte.

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TEXTO X: PERIDÍSTICO DE OPINIÓN: SOBRE EL CONSUMO RESPONSABLE.

INTRODUCCIÓN:

Para las técnicas de comentario de opinión, ver el apartado correspondiente en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición). Debo insistir en que no hay un comentario único y que los enfoques y perspectivas pueden ser múltiples e igualmente válidos. Lo importante es que las ideas expuestas guarden relación con el contenido del texto escogido y sean expuestas de forma razonada a lo largo del comentario. La selección de enfoques y temas tratados dependerán del fragmento concreto que se seleccione del texto y nos sea propuesto para el comentario en el examen. Esa orientación concreta es la que vamos a tratar de comprender a continuación.

TEXTO X:

«El consumo responsable es una práctica aún incipiente en España, que pone el acento en el poder de los consumidores para conseguir una sociedad más justa. Apareció en Estados Unidos y en algunos países de Europa, como el Reino Unido e Italia y, desde hace unos cinco años, también se practica en España.

«El consumidor responsable es consciente de sus hábitos de consumo y crítico con el mundo en el que vive», explica Carlos Ballesteros, profesor de la Universidad Pontificia de Madrid, y uno de los pocos expertos españoles en esta materia. Por ejemplo, ante la compra de unas zapatillas de deporte, un consumidor responsable se preguntará qué hay detrás de ese producto y cómo se ha elaborado: ¿han trabajado niños en su fabricación?, ¿se han respetado los derechos laborales de los trabajadores?, ¿se ha tenido en cuenta el medio ambiente?

El consumo responsable, dice Ballesteros, «no se puede hacer en solitario. Es necesario estar en red, en contacto con gente que comparta nuestros puntos de vista». Y, además, estar bien informado. Opcions es una revista práctica, pionera en nuestro país, que informa sobre las condiciones en las que se elaboran los productos. Su directora, Montse Peirón, asegura que el objetivo del consumo responsable es «comprar una estantería sabiendo qué hay detrás del objeto, cómo se ha producido, en qué condiciones, qué hay detrás del entorno social y medioambiental».

Comercio justo y consumo responsable son dos conceptos que están muy ligados entre sí, pero que no deben confundirse. «El comercio justo sería una parte del consumo responsable, aunque no puede existir comercio justo sin consumidores responsables», dice Ballesteros: De lo que hay que huir, según el profesor, es del marketing con causa. «Si un gran marca apuesta por se solidaria, y además en Navidad, hay que empezar a sospechar». Para ser un comprador responsable se puede empezar por algo tan sencillo como observar nuestro consumo diario. El propio sentido común nos sugerirá cambios positivos. Los expertos aseguran que, a veces, las opciones más acertadas no coinciden con los productos más baratos, pero que, a la larga, cambiar los hábitos es rentable».

DESARROLLO COMENTADO DE LOS DISTINTOS APARTADOS:

El texto consta de 24 líneas. La extensión de referencia para el resumen será de unas 8 líneas aproximadamente en un solo párrafo. Las ideas esenciales del texto son las siguientes:

1: El consumo responsable es aún incipiente en España.

2: Otorga a los consumidores el PODER de lograr una sociedad más justa.

3: Para conseguirlo requiere algunas condiciones.

3.1.: Tomar conciencia de lo que se consume y ser crítico con el mundo circundante.

3.2.: Actuar en grupo con quienes comparten los mismos criterios.

3.3.: Estar bien informados (revistas, internet).

3.4.: Huir del marketing con causa (Navidad, por ejemplo).

3.5.: Preferir lo justo a lo barato (beneficio a largo plazo).

4: No puede existir el comercio justo sin consumidores responsables.

Si organizamos estas ideas de forma coherente, obtendremos un resumen parecido a esto:

El consumo responsable, incipiente en España, invita al consumidor a tomar conciencia de su poder para lograr una sociedad más justa. Para lograrlo se necesita tomar conciencia de lo que se consume diariamente y mantener una actitud crítica con lo que nos rodea. Se debe actuar en grupo con quienes comparten nuestras opiniones (1), manteniendo una información actualizada y prefiriendo lo más justo a lo más barato (2). No puede existir el comercio justo sin consumo responsable.

(1): Ahí podríamos añadir, entre paréntesis, “Ballesteros”.

(2): Aquí podríamos añadir, entre paréntesis, “Options, Montse Peirón”.

La organización de las ideas está bastante clara, se trata de establecer las condiciones que hacen posible el consumo responsable, y eso se hace a lo largo del texto. La idea principal aparece al principio del texto, “otorga a los consumidores el poder de lograr una sociedad más justa”. A partir de ahí se desarrollan y explican las condiciones que son necesarias para que el concepto de consumo responsable sea entendido y sea eficaz. Un posible esquema sería:

1: IDEA PRINCIPAL: El consumo responsable puede lograr una sociedad más justa.(L.1-4)

2: (CÓMO) Lograr un consumo responsable requiere:

CONDICIONES: 2.1.: Ser consciente de lo que compra (¿quién, cómo y dónde se ha hecho el producto). (L.5-11)

2.2.: Actuar en grupo con quienes comparten el mismo criterio. (L.11-12).

2.3.: Mantenerse bien informados (revistas-“Options”-, internet). (L.12-16).

2.4.: Huir del marketing con causa (Navidad). (L.19-20)

2.5.: Preferir lo justo a lo barato. (L.23-24)

3: (CONCLUSIÓN) No puede existir un comercio justo sin consumidores responsables en el día a día. (L.17-19)

PÁRRAFO EXPLICATIVO: La organización es claramente deductiva: el punto 2 es un desarrollo de uno de los elementos lógicos de la afirmación principal “consumo responsable”. No obstante, el punto 3, que actúa a modo de conclusión reiterando la idea principal y avanzando un paso –el objetivo será llegar a tener un comercio responsable- puede llevarnos a pensar que la estructura es encuadrada, y no estaría mal. La sintaxis de los párrafos es claramente estructural, no se han usado procedimientos extralingüísticos ni lingüísticos en los encabezamientos de los párrafos que nos indiquen la relación lógica de los contenidos.

Respecto al tema, podríamos enunciarlo así:

«Con el consumo responsable sostenido y conjunto se puede lograr una sociedad más justa».

ORIENTACIONES PARA EL COMENTARIO CRÍTICO:

1) Desde el punto de vista de las sociedades industrializadas (primer mundo), la idea de contribuir con nuestro consumo a una socidad más justa es atractiva. Sabemos que muchos países productores logran unos precios competitivos gracias a unas condiciones de trabajo infrahumanas: niños trabajando, turnos de trabajo agotadores, salarios ínfimos, etc. La última noticia que ha saltado a los medios de comunicación ha sido el suicidio de 9 trabajadores chinos en protesta por sus condiciones laborales. Todos deseamos que estas condiciones cambien y que se respeten un mínimo de derechos -jornada máxima, vacaciones pagadas, sanidad, desempleo, etc.- que para nosotros son derechos elementales que tenemos asumidos y consideramos necesarios en cualquier sociedad por el más elemental sentido de la justicia social.

          Pero sucede que no todo el mundo vive en este primer mundo. Más de las dos terceras partes de la población mundial viven en países en vías de desarrollo o sin desarrollar con problemas totalmente diferentes a los nuestros. Para un niño en África, China o la India, en muchos países de Sudamérica, el problema no es la garantía de sus derechos sociales, sino la mera supervivencia diaria. ¿De qué le sirven los derechos si no tienen qué comer, no disponen de agua potable, la mortalidad por infecciones es altísima, no tienen escuelas ni industria? Puede ocurrir que lo que a nosotros nos escandaliza -ganar 100 euros al mes, por ejemplo- para ellos suponga una bendición porque les otorga el pasaporte para su propia supervivencia y la de su familia. Actuar éticamente para evitar estos abusos, puede conducir a la ruina de estas vidas.  No es justo. Desde nuestra mentalidad occidental es una aberración. Tan solo hace cincuenta años, en España, había familias que entregaban a sus hijas en las casa «pudientes» como «criadas», es decir, para trabajar sin sueldo y sin vacaciones a cambio de «ser criadas o alimentadas» por la familia que las acogía. Cuando hacían esto no debemos pensar que lo hicieran por ganas de desprenderse de sus hijos, simplemente la alternativa era la muerte porque no tenían con qué alimentarlos. 

2) La opción de no comprar marcas fabricadas en condiciones que no nos ofrezcan garantías suficientes en cuanto a su proceso de elaboración puede arruinar las economías emergentes de países menos desarrollados -pensemos en Marruecos, por ejemplo-. La opción de superviviencia para la población de estos países, si carecen de la posibilidad de trabajar en su país, es la emigración a cualquier precio. Estamos abonando el terreno para las mafias y el «asalto» de fronteras, lícito por cuanto se plantea como una necesidad vital. Quizás esta solución tampoco nos resulte atractiva, especialmente a nosotros, país fronterizo. No porque nos negemos a acoger a inmigrantes, sino porque sabemos de emigración -hace 50 años los españoles se vieron obligados a trabajar en Alemania, Francia o Suiza- y sabemos que quien emigra es un desarraigado que trabaja y sueña con su tierra y su familia.          

 

           3) Por otra parte, es criticable que las «marcas» usen determinados fetiches para incrementar las ventas. Nos referimos a ideas como «solidaridad», «ecológico», «ligth». En el caso que nos ocupa, sabe que crear en el comprador la conciencia de que con su «consumo» ayuda a los más necesitados, es una fórmula que vende porque nos permite ponernos la venda en los ojos y pensar que somos parte de la solución y no del problema. Dormimos más tranquilos. El problema es que es mentira y cuando la mentira se generaliza nos inmuniza contra la verdad.

         4) Por último, podemos hablar de nuestra «doble moral». Defendemos unas ideas, pero a la hora de comprar, nos vamos al «chino» del barrio. Se nos llena la boca de palabras grandilocuentes, cuando lo único que nos importa es que no nos molesten demasiado y seguir nuestro tren de vida. Nos escandalizamos por las condiciones de vida de 2/3 de la humanidad, pero no estamos dispuestos a realizar ningún sacrificio por solucionarlo.            

Aquí tienes algunas ideas. Trata de encontrar tu sitio entre ellas y defender una idea coherente. Buena suerte.

                                                          

José Carlos Aranda Aguilar

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ANÁLISIS SINTÁCTICO ORACIONAL, SELECTIVIDAD, ANDALUCÍA 2007: «HAY LA ESPERANZA DE QUE LA VERDAD, AUN LA QUE HOY ES INÚTIL, PUEDA SER ÚTIL MAÑANA -REPLICÓ ANDRÉS.»

EXAMEN DE SELECTIVIDAD, ANDALUCÍA, 2007.

a) Explique las relaciones sintácticas que se establecen entre las oraciones del siguiente fragmento:

-(Hay la esperanza (de que la verdad,( aun la que hoy es inútil), pueda ser útil mañana) -replicó Andrés.

Se trata de un oración compleja (“Andrés replicó:…”) en la que la oración principal (bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva) aparece pospuesta en el enunciado y entre guiones, fórmula empleada para el estilo directo en las narraciones.

Así pues, la oración principal estaría compuesta por un sujeto (Andrés) y un predicado (dijo: “ Hay la esperanza (de que la verdad,( aun la que hoy es inútil), pueda ser útil mañana). A su vez, del núcleo del predicado (dijo) depende una proposición sustantiva en función de Complemento Directo, en estilo directo (Hay la esperanza de que la verdad, aun la que hoy es inútil, pueda ser útil mañana).

La proposición es, a su vez una oración compleja de estructura impersonal (unimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva), cuyo predicado se organiza de la siguiente forma:

PREDICADO:

…..VERBO (NÚCLEO): Hay.

…..SINTAGMA NOMINAL (COMPLEMENTO DIRECTO): La esperanza de que la verdad, aun la que hoy es inútil, pueda ser útil mañana.

Dentro de la estructura sintáctica del Compl. Directo, dependiendo del núcleo (“esperanza”), encontramos integrada un proposición sustantiva en función de Complemento del Nombre introducida por la conjunción anunciativa “que” precedida de la preposición (de) que corresponde a su función: “de que la verdad, aun la que hoy es inútil, pueda ser útil mañana”. Se trata de una proposición subordinada o integrada, bimembre, enunciativa, afirmativa, atributiva.

La estructura sintáctica de este Sintagma Noninal se desarrolla pues de la siguiente forma:

……….DETERMINANTE: La.

……….NOMBRE (NÚCLEO): Esperanza.

……….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (COMPLEMENTO DEL NOMBRE [DE QUE]).

……………SINTAGMA NOMINAL (SUJETO):

…………………DETERMINANTE: La.

…………………NOMBRE (NÚCLEO): verdad

……………………….(PROPOSICIÓN SUSTANTIVADA: APOSICIÓN EXPLICATIVA: “…aún la que hoy es inútil…”).

……………SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

………………..VERBO (NÚCLEO PERIFRÁSTICO): Pueda ser.

………………..ADJETIVO (ATRIBUTO): Ütil.

………………..ADVERBIO (C.C. TIEMPO): Mañana.

A su vez, en el interior de la estructura sintáctica de esta última proposición, encontramos integrada otra proposición, ésta adjetiva sustantivada (La que) introducida por el pronombre relativo “que” precedido por el determinante artículo. Su función es de aposición explicativa al nombre que sirve de núcleo al sintagma nominal (“verdad”). Se trata de una proposición subordinada (o integrada), bimembre, enunciativa, afirmativa, atributiva.

Su estructura sintáctica sería la siguiente:

……….SINTAGMA NOMINAL (SUJETO):

……………..PRONOMBRE: LA QUE.

………SINTAGMA VERBAL (PREDICADO):

……………..ADVERBIO (C.C. TIEMPO): Hoy.

……………..VERBO (NÚCLEO ATRIBUTIVO): Es.

…………….ADJETIVO (ATRIBUTO): Inútil.

…………….ADVERBIO ESCALAR: aun (1).

1: Para el análisis de este adverbio, nos remitimos a la Nueva Gramática de la Lengua Española publicada por la RAE (Espasa-Libros, Madrid, 2009), pág. 3008, apartado 40.8d, según el cual: “Los adverbios mencionados […] otras [veces] se adjuntan a grupos sintácticos diversos situados en incisos. Así, en el ejemplo que sigue, “incluso” se antepone en un inciso al grupo pronominal “lo inimaginable”, yuxtapuesto a “lo que nunca ocurrió”: “Seguramente había que […] recordar, imaginar, acaso suplir lo que nunca ocurrió, incluso lo inimaginable (Fuentes, Laura Díaz) […]. El uso de los adverbio escalares en enumeraciones, réplicas, apostillas y otras construcciones similares favorece la creación de contextos discursivos en los que se manifiesten las expectativas y contraexpectativas que, como se ha explicado, caracterizan su significado.

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TEXTO IX: PERIODÍSTICO SOBRE LA LEY DE IGUALDAD.

Para las técnicas de comentario de opinión, ver el apartado correspondiente en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición). Debo insistir en que no hay un comentario único y que los enfoques y perspectivas pueden ser múltiples e igualmente válidos. Lo importante es que las ideas expuestas guarden relación con el contenido del texto escogido y sean expuestas de forma razonada a lo largo del comentario. La selección de enfoques y temas tratados dependerán del fragmento concreto que se seleccione del texto y nos sea propuesto para el comentario en el examen. Esa orientación concreta es la que vamos a tratar de comprender a continuación.

TEXTO IX:

ETERNAMENTE PROTEGIDAS

 

La nueva ley de igualdad, cuyo anteproyecto acaba de ser aprobado por el Gobierno, me suscita las mismas dudas que todas las medidas de discriminación positiva en los últimos años. Y digo últimos años porque hubo un tiempo en que las veía necesarias, cuando los obstáculos del mundo laboral y político contra las mujeres eran tan obvios que cualquier ayuda institucional me parecía pertinente. Y, sin embargo, después de todos estos años de esfuerzos para remover todos los vestigios de discriminación, me temo que hemos empezado a andar por el camino equivocado, el del victimismo, el de la queja eterna. Y lo que fue una protesta y también una revolución, comienza a parecerse cada vez más a un tic cansino del pasado.

Matizo y distingo. Porque hay partes de esa ley que aún me parecen necesarias, sobre todo las referidas a la maternidad y a la conciliación de la vida laboral y familiar. En realidad, ahí está el último gran obstáculo para la plena igualdad de las mujeres. Y aunque su resolución depende fundamentalmente de acuerdos internos de cada pareja, hay muchas cosas que las empresas no hacen y que podrían hacer, y para las que les vendrá muy bien este empujón del Gobierno.

Otra cosa son los planes de igualdad a los que estarán obligadas las empresas de más de 250 trabajadores y, sobre todo, lo de la paridad obligatoria de las listas electorales. Todo eso tendría sentido si pudiéramos probar que todas esas jóvenes que están accediendo al mundo laboral no avanzan lo mismo que los hombres porque los empresarios, o los partidos, se lo impiden por ser mujeres. Creo que ya no es así, que los valores de la igualdad están tan arraigados que hasta los machistas se cuidan mucho de que lo suyo no se note.

En realidad, en un país tan avanzado como el nuestro, la protección puede ser un lastre más que un estímulo porque nos lleva a buscar respuesta fuera y no dentro de nosotras mismas, porque nos introduce en la trampa de pensar que aquello que no hemos logrado es culpa de los demás y no de nuestra propia voluntad.

EDURNE URIARTE, Mujer hoy

REFLEXIONES Y DESARROLLO DE RESUMEN, ESQUEMA Y TEMA.

REFLEXIÓN PREVIA

El texto es de opinión y se plantea desde una perspectiva dialéctica (dos ideas contrapuestas entre las que tratamos de hallar la verdad). Las ideas concretas expresadas son:

1)      La nueva ley de igualdad plantea dudas.

2)      La ley fue necesaria en un momento en el que existían obstáculos laborales y políticos para la mujer, pero esa realidad ya ha cambiado.

3)      Aún hay aspectos en los que mejorar como la maternidad y la conciliación de la vida laboral y familiar.

4)      A esta mejora deben contribuir la pareja, la empresa y el Gobierno.

5)      Pero la paridad obligatoria en empresas (+ de 250 trabajadores) y listas solo se justificaría si existiera discriminación hacia la mujer.

6)      Dado que eso no ocurre, no se justifica y puede perjudicar a la mujer.

7)      Porque busque causas externas a sus fracasos en lugar de asumir su responsabilidad.

RESUMEN:

Si lo redactamos con brevedad y precisión podría quedar así:

La protección a la mujer por ley (nueva ley de igualdad) puede llegar a ser perjudicial para la propia mujer. Lo que empezó siendo necesario para equipararlas en el ámbito laboral y político ya no lo es tanto. Aún hay cosas que mejorar (maternidad, conciliación vida laboral y familiar) y a ello debe contribuir la pareja, la empresa y el Estado. Pero el exceso de protección (ley de paridad) no justificada puede llevar a la mujer a delegar su fracaso en lo exterior en lugar de asumir su propia responsabilidad.

ESQUEMA:

En cuanto al esquema, el texto empieza con una afirmación general:

1: La nueva ley de igualdad plantea dudas sobre su eficacia.

…………………1.1. (PORQUE) A FAVOR: Aún quedan objetivos para lograr la igualdad.

                                               a) La maternidad.

                                               b) Conciliación de la vida laboral y familiar.

…………………………1.1.1. PERO: A su solución deben colaborar pareja, empresa y Estado.

………………..1.2. (PORQUE) EN CONTRA: Nuestra realidad social ha cambiado y hace innecesario tanto apoyo.

…………………………a)      La ley de paridad solo tendría sentido si hubiera discriminación por el hecho de ser mujer.

…………………………1.2.1. PERO: Ya no existe esa discriminación.

……….2: CONCLUSIÓN: La protección a la mujer puede perjudicar a la mujer que se escude en lo externo para justificar sus fracasos.

El planteamiento es inductivo, parte de una duda y, a través de ideas concretas contrapuestas, alcanza una conclusión, alerta sobre el riesgo de que tanta protección llegue a ser perjucidial. La distribución de contenidos esta muy estructurada: idea 1, primer párrafo; ideas 1.1 completa (incluyendo apartados “a”, “b” y 1.1.1) en el párrafo 2;  idea 1.2 completa (incluyendo “a” y 1.2.1) en el párrafo 3 y la conclusión en el párrafo 4.

TEMA: 

En cuanto al tema, recuerda que es la idea que la autora ha querido transmitirnos redactada con claridad, precisión y brevedad. Podría ser algo así:

El exceso de protección legal puede volverse contra el desarrollo personal de la propia mujer.

 ALGUNAS IDEAS PARA EL DESARROLLO DEL COMENTARIO CRÍTICO:

¿Necesita hoy la mujer una ley que le garantice ocupar cargos de responsabilidad? La sociedad evoluciona y hoy ya hay un mayor porcentaje de mujeres universitarias que de varones.

Si la mujer ya hoy o a muy corto plazo tiene una preparación superior al varón, ¿por qué no ocupa esos cargos de responsabilidad? Reflexiones posibles son: 1) que sigue existiendo discriminación por causa del sexo y se prefiere al varón en puestos de responsabilidad. Si aceptamos esta premisa, puede haber dos causas: la primera, que se mantiene una trasnochada conciencia machista en la sociedad; o, segunda, que la maternidad supone una opción para la mujer que supone un problema en el organigrama de la empresa. En el primer caso, la mentalidad debe cambiar. En el segundo, el Estado debe arbitrar las leyes necesarias para que los permisos de embarazo y maternidad no supongan, en ningún caso, una carga para la empresa dado que se trata de un bien social de primer orden que a todos nos incumbe. La otra opción posible es que la mujer, una vez alcanzado el grado de competencia profesional necesario, puede optar por ese ámbito o preferir la vida familiar. ¿Debe una mujer, para realizarse profesionalmente y asumir responsabilidades, renunciar a la vida familiar y a la maternidad? Si creemos que la respuesta es afirmativa, lo que debe cambiar es el sistema por inhumano. La posible conciliación de la vida laboral y familiar debería, en este caso, convertirse en un derecho.

Otro punto de reflexión es ¿hasta qué punto el Estado tiene el derecho o el deber de interferir en la elección de trabajadores de una empresa privada? ¿No tiene el empresario derecho a gobernar sus negocios puesto que es él quien asume los riesgos? ¿No tiene derecho a contratar o promocionar a la persona que considere más válida con independencia del sexo? ¿Dónde está el límite de lo que se ha dado en llamar discriminación positiva? El texto traslada estas dudas al ámbito público, debemos tomar postura y desarrollar la argumentación adecuada a nuestra conclusión.

 
José Carlos Aranda Aguilar

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TEXTO VIII: COMENTARIO DE TEXTO: Fragmento de San Manuel Bueno, mártir. Miguel de Unamuno. Resumen, organización de ideas (esquema), tema y comentario crítico del contenido: «Y ahora, al escribir esta memoria, esta confesión íntima…».

INTRODUCCIÓN:

. Debo insistir en que Para las técnicas de comentario de opinión, ver el apartado correspondiente en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición) no hay un comentario único y que los enfoques y perspectivas pueden ser múltiples e igualmente válidos. Lo importante es que las ideas expuestas guarden relación con el contenido del texto escogido y sean expuestas de forma razonada a lo largo del comentario. La selección de enfoques y temas tratados dependerán del fragmento concreto que se seleccione del texto y nos sea propuesto para el comentario en el examen. Esa orientación concreta es la que vamos a tratar de comprender a continuación.

FRAGMENTO DE DON MANUEL BUENO, MÁRTIR:

Y ahora, al escribir esta memoria, esta confesión íntima de mi experiencia de la unidad ajena, creo que Don Manuel Bueno, que mi san Manuel y que mi hermano se murieron creyendo no creer lo que más nos interesa, pero sin creer creerlo, creyéndolo en una desolación activa y resignada. Pero ¿por qué –me he preguntado muchas veces- no trató Don Manuel de convertir a mi hermano también con un engaño, con una mentira, fingiéndose creyente sin serlo? Y he comprendido que fue porque comprendió que no le engañaría, que para con él no le serviría el engaño, que sólo con la verdad, con su verdad, le convertiría: que no habría conseguido nada si hubiese pretendido representar para con él una comedia –tragedia más bien-, la que representaba para salvar al pueblo. Y así le ganó, en efecto, para su piadoso fraude: así le ganó con la verdad de muerte a la razón de vida. Y así me ganó con la verdad de muerte a la razón de vida. Y así me ganó a mí, que nunca dejé transparentar a los otros su divino, su santísimo juego. Y es que creía y creo que Dios Nuestro Señor, por no sé que sagradas y no escudriñados designios, les hizo creerse incrédulos. Y que acaso en el acabamiento de su tránsito se les cayó la venda ¿Y yo, creo?

Y al escribir esto ahora, aquí, en mi vieja casa materna, a mis más de cincuenta años, cuando empiezan a blanquear con mi cabeza mis recuerdos, está nevando, nevando sobre el lago, nevando sobre la montaña, nevando sobre las memorias de mi padre, el forastero; de mi madre, de mi hermano Lázaro, de mi pueblo, de mi san Manuel, y también sobre la memoria del pobre Blasillo, y que él me ampare desde el cielo. Y esta nieve borra esquinas y borra sombras, pues hasta de noche la nieve alumbra. Y yo no sé lo que es verdad y lo que es mentira, ni lo que vi y lo que soñé –o mejor lo que soñé y lo que sólo vi-, ni lo que supe ni lo que creí. No sé si estoy traspasando a este papel, tan blanco como la nieve, mi conciencia que en él se ha de quedar, quedándome yo sin ella. ¿Para qué tenerla ya…? ¿Es que pueden pasar estas cosas? ¿Es que todo esto es más que un sueño soñado dentro de otro sueño? ¿Seré yo, Ángela Carballino, hoy cincuentona, la única persona que en esta aldea se ve acometida de estos pensamientos extraños para los demás? ¿Y estos, los otros, los que me rodean, creen? ¿Qué es eso de creer? Por lo menos, viven. Y ahora creen en san Manuel Bueno, mártir, que sin esperar inmortalidad les mantuvo en la esperanza de ella […].

Al llegar la última Semana de Pasión que con nosotros, en nuestro mundo, en nuestra aldea celebró don Manuel, el pueblo todo presintió el fin de la tragedia. Y cómo sonó entonces aquel “Dios mío, Dios mío!, por qué me has abandonado?”, el último que en público sollozó don Manuel. Y cuando dijo lo del Divino Maestro al buen bandolero –“todos los bandoleros son buenos”, solía decir don Manuel- aquello de “Mañana estarás conmigo en el paraíso”. Y la última comunión general que repartió nuestro santo! Cuando llegó a dársela a mi hermano, esta vez, con mano segura, después del litúrgico… in vitam aeternam, se le inclinó al oído y le dijo: “No hay más vida eterna que ésta… que la sueñen eterna…, eterna de unos pocos años…” Y cuando me la dio a mí, me dijo: “Reza, hija mía, reza por nosotros”. Y luego, algo tan extraordinario que lo llevo en el corazón como el más grande misterio, y fue que me dijo con voz que parecía de otro mundo: “…y reza también por Nuestro Señor Jesucristo…”.

RESUMEN:

La narradora empieza afirmando su fe en que don Manuel y Lázaro murieron creyendo no creer. Reflexiona que el no tratar de engañar don Manuel a Lázaro fue su estrategia para convertirlo a su fe particular. Dios les hizo creerse incrédulos y quizás lo descubrieran al morir. Después reflexiona sobre sí misma, con más de 50 años, el tiempo desdibuja los recuerdos como la nieve en el paisaje. Ya no sabe exactamente qué creer, ni siquiera en los recuerdos ni los hechos porque pueden ser sólo un sueño. Tampoco sabe si sólo ella se atormenta con estos pensamientos, si los demás creen. Acaba con dos certezas: viven y creen en don Manuel. Acaba rememorando la última celebración de don Manuel y su despedida de Lázaro y de ella misma al acercarse a la comunión con una última y terrible duda: acaso el propio Jesús fuera otro San Manuel.

ESQUEMA:

 

El texto articula sus contenidos en tres módulos:

1: Reflexión de Ángela sobre las dudas de don Manuel y Lázaro.

……….1.1.: Don Manuel convierte a Lázaro a sus prácticas con la verdad.

…………………a)[porque] Era el único camino válido para Lázaro.

……….1.2:[pero] Dios les hizo creer no tener fe (conciliación).

2: Reflexión personal de Ángela:

……….2.1.: El tiempo (la nieve) confunde hechos y recuerdos.

……….2.2.: Es imposible saber qué es verdad y que es sueño –angustia-.

……….2.3.: Testimonio de soledad en su angustia existencial.

………..2.4.: Confirmación de fe en don Manuel y la vida.

3: Recuerdos de la última celebración de don Manuel:

……….3.1: Frente a la comunidad: don Manuel reivindica el perdón comparándose al buen ladrón.

……….3.2.: Frente a Lázaro: confirmación de su fe mutua (mantener el silencio en aras de la felicidad de la comunidad).

……….3.3.: Frente a Ángela: ruega su plegaria para sí y para Jesús.

La organización de los contenidos parte de la reflexión sobre los personajes centrales de la obra, pasa a la interiorización y análisis de los pensamientos, creencias y sentimientos de Ángela y finaliza con la reproducción casi dramática de la última celebración de don Manuel, que se nos acerca a través de la inserción de los diálogos. La tensión va en aumento al ir de la reflexiones de carácter general hasta el hecho concreto.

TEMA:

Dudas existenciales de Ángela ante su vida y sus recuerdos.

EJEMPLO DE UN POSIBLE COMENTARIO CRÍTICO:

El texto es de una enorne densidad de contenido. En él se nos plantea toda la tesis de la obra y las perspectivas de los personajes centrales. La angustia que patente en la situación descrita, una angustia que nace de la tensión de ideas contrapuestas ante las que no existen respuestas fáciles: presencia frente a ausencia de fe, la posibilidad de que la no fe sea otra forma de creer, la afirmación de la vida que trasciende frente a la afirmación de la vida sueño, intrascendente, la dignidad del pecador simbolizado en el buen ladrón, la posibilidad de que el propio Jesús no fuera más que otro apostol de la felicidad, la contradicción de vivir engañando a los demás aunque el fin fuera positivo, la aceptación de todos estos supuestos desde la perspectiva cristiana de Ángela. Desde luego, no es un texto fácil de comentar.

Quizás la primera reflexión interesante sea la duda agónica de Unamuno como verdad humana y universal. Durante mucho tiempo, se aceptó la fe en Dios como principio general. El propio Descartes, padre del racionalismo, cuando desarrolla su teoría sobre la “idea clara y distinta”, aquella que debía servir de base a su sistema filosófico se planteaba la última duda: ¿Y si un genio maligno me hace creer que son reales mis percepciones y no lo son? ¿Cómo puedo saber que son ciertas?. Se respondía a sí mismo afirmando que Dios, Todopoderoso y Bondad pura, no lo iba a permitir. Se le escapaba la cuestión de que ya había cometido su error, el aceptar la idea de Dios sin cuestionamiento previo según sus propio planteamiento metodológico, se acoge a las demostraciones previas -San Agustín, Santo Tomas y San Anselmo-. Cuando Carlos Marx desarrolla la dialéctica histórica y materialista, niega la existencia de Dios porque tampoco le interesa que los obreros se resignen a una vida de penurias sin luchar, movidos por la fe en la recompensa de la vida eterna. Como Descartes, tampoco se preocupa demasiado por una cuestión que forma parte de la superestructura que sirve para manipular la conciencia colectiva.

Llegados a este punto, quizás deberíamos cuestionarnos qué es la fe. La fe es la creencia en algo como verdad sin tener la confirmación empírica de lo que creemos. Es la frontera entre el hecho y la hipótesis científica. Y entre la hipótesis científica y la hipótesis metafísica. Cuando dejamos caer una manzana, el hecho demuestra la existencia de la fuerza de la gravedad, disponemos de la prueba o demostración empírica. Cuando pienso que los agujeros negros en el espacio son partículas de alta densidad que atrapan todo cuanto se les acerca por su enorme gravedad, puede ser falso o verdadero, es una hipótesis científica que aún no está demostrada, pero es susceptible de serlo. Cuando afirmo que Dios existe o que la materia es eterna, estoy ante dos actos de fe porque cualquiera de las dos afirmaciones es indemostrable empíricamente.

Enfrentados al origen del universo podemos pensar que surgió de la nada y la materia se organizó a partir del caos, y la vida surgió como accidente; o podemos pensar que existe un ser con voluntad creadora que fue el inicio y organizó el caos con un propósito determinado. Si aceptamos el primer supuesto, la vida carecería de sentido. Seríamos una partícula ínfima en un Universo en permanente expansión. Un accidente. Es la vida como un sueño en medio de la nada que va desde el instante mismo del nacimiento –nada preexiste a nuestra primera conciencia de ser-, hasta la propia muerte –nada subsiste a nuestro último aliento. Si aceptamos el segundo, aceptamos la existencia de una parte inmaterial en nosotros, el alma, con un propósito y un destino en la eternidad.

Cada ser humano deberá elegir su verdad, aquella en la que deposita su fe. Porque no hay más opciones. Y puestos a elegir, yo creo que tanta maravilla como nos rodea, el milagro de la vida consciente y de nuestros sentimientos, no son fruto del azar, y espero como Ángela, que las dudas sean connaturales al ser humano y alcanzar la comprensión de mi existencia más allá de la frontera de la muerte.

José Carlos Aranda Aguilar

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PARA LECTORES Y ESCRITORES NOVELES: «MIENTRAS LEES»

PARA LECTORES Y ESCRITORES:

Esta mañana, en el instituto estuve hablando con una alumna de 3º de la ESO que ya ha hecho su primera incursión en el mundo de la literatura creativa con un relato de aventuras. La experiencia de la lectura es apasionante, pero difícil de compartir: con cualquiera puedes hablar de cine, con muy pocos de esa última novela que has leído o de la experiencia que te ha supuesto la última lectura poética. Si esto es ya difícil, compartir la actividad de creación lo es mucho más. Entras a formar parte del «Club de los bichos raros». A esto hemos de añadir la sensación de pudor que te invade cuando das a leer a alguien lo que has escrito, y la inseguridad que provoca la soledad del acto creativo.

La escritura nace de una vocación, de un impulso y de una necesidad que debemos canalizar. Pero requiere constancia, tenacidad, esfuerzo y «técnica». A esta alumna, como a otros que se han cruzado en mi camino, les he animado a que participen en concursos. Suponen metas, objetivos, desafíos y una justificación para el trabajo diario en ese hacerse historias y personajes, sentimientos y sensaciones.

Quedé con ella en referenciarle un Blog donde podría encontrar a otros «bichos raros», compartir información, encontrar reseñas de todo tipo de libros y animarse a compartir su experiencia creativa. Me ha gustado mucho y, por eso, lo recomiendo. Tomad nota y visitadlo, aquí os dejo el enlace: <a href=»http://mientras-lees.blogspot.com

Ahora que vienen las vacaciones y disponemos de eso tan «extraño», de eso que llamamos tiempo, puede ser un buen momento para explorar otras posibilidades. ¡Ánimo!

Ya tengo abierta una entrada en el blog de «Concursos literarios», procuraré anotar todos a quellos que me vayan llegando y mantenerla actualizada.

José Carlos Aranda Aguilar

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SOBRE EL PERIODISMO ESPAÑOL DEL SIGLO XX

EL PERIODISMO ESPAÑOL EN EL SIGLO XX:

Cuando hablamos de periodismo, no sólo nos referimos a la prensa escrita, sino a medios de información en general. Hacemos esta salvedad, porque el siglo XX ha supuesto la revolución de los medios informativos, la aparición de los llamados “medios de comunicación de masas”. La clave ha estado en los avances científicos que han desarrollado soportes técnicos –comunicación por ondas, vía satélite- necesarios para alcanzar el mundo de la globalización en la información que hoy vivimos.

Frente al peridismo del siglo XIX caracterizado por el diario impreso como soporte y un público reducido –burguesía, clero y aristocracia- por el altísimo índice de analfabetismo, el periodismo del siglo XX irá extendiendo su difusión e influencia de forma progresiva. La radio en la primera mitad del siglo, y la televisión en la segunda mitad, han transformado las prácticas periodísticas. Y aún es pronto para evaluar la influencia y evolución del fenómeno “internet”, sin duda la última revolución en marcha. Durante todo el siglo, se ha mantenido el soporte impreso, el periódico tradicional, que incluso ha ganado en difusión, variedad y número de lectores. Pero el peridismo se ha hecho mayoritariamente oral, con la consiguiente ampliación del espectro de receptores. La televisión añadió, además, el soporte en imágenes, lo que condicionó aún más la orientación y evolución del periodismo en los diferentes sectores.

A esto debemos añadir la evolución social a lo largo del siglo XX. Dos factores condicionarán su progresión: en primer lugar, la erradicación del analfabetismo en la segunda mitad de siglo, lo que dará lugar a un público potencial de lectores muchísimo más amplio y diverso; en segundo lugar, la desaparción de la censura informativa a partir de 1975. La censura había sido una constante en los regímenes políticos previos desde Fernando VII (sólo había un periódico, La Gaceta de Madrid, para toda España), hasta la muerte de Franco y la llegada de la Democracia. En estos dos siglos sólo hubo breves paréntesis más o menos largos y prolíficos –Isabel II, 1ª República, Alfonso XII, 2ª República-.

La radio trajo una mayor rapidez en localizar y transmitir la información, lo que multiplicó el número de noticias y su inmediatez –hoy día podemos asistir a una crónica inmediata de un suceso gracias a la telefonía móvil, conexión en directo con la emisora de un testigo ocular del suceso-. Estas ventajas hicieron evolucionar el tratamiento de las noticias en la prensa escrita que, a partir de 1950, abundará más en el comentario y el reportaje. Con la llegada de la televisión, el apoyo de imágenes en las noticias la convirtió en el medio con más difusión. La radio tuvo que evolucionar tratando de profundizar más en las noticias y abordarlas desde distintas perspectivas. El formato abierto de “tertulias” cobró entonces enorme importancia –destaca por la creación de formato y sus 25 años en antena Luis del  Olmo y su programa “Protagonistas”-.

A su vez, el incremento de público provocado por el mayor nivel cultural de la población y la difusión universal de los medios, ha traído consigo una diversificación de intereses y tratamientos con amplición de géneros y temas. Estos se han ido especializando en los diferentes medios con distintos formatos. Entre ellos cabe destacar: en primer lugar, el llamado “periodismo ideológico” muy del siglo XIX y principios del siglo XX que ofrecía la noticia desde una perspectiva de pensamiento concreta –ya fuera social, política o religioso-, interesaba usar la noticia para adoctrinar en una línea ideológica. Con la llegada de la radio, fue ganando fuerza y presencia el “periodismo informativo puro”; en él centramos la atención en los hechos objetivos y en la rapidez con la que logramos hacer llegar la noticia al público. No se pretende comprender la información, sólo ponerla a disposición del receptor. Pero a partir de 1950 –entrada de la televisión- el periodismo de interpretación va extendiéndose. Ya no basta con la noticia, interesa también el por qué ha sucedido y las consecuencias que pueda traer. Interesa no sólo informar sino valorar las noticias. La amplicación de público y soportes de información también trajo la proliferacióbn de otros tipos de periodismo como el llamado “popular”, normalmente de aparición semanal –Semana, Lecturas-, pero que también y últimamente ha saltado a los soportes visuales diarios. Son los llamados “prensa del corazón” o “prensa amarilla”. En televisión se han hecho famosos por su incontestable e inexplicable éxito (Dónde estás corazón o Salsa Rosa). Los soportes impresos, mientras, han dado entrada al llamado “periodismo de investigación” (El mundo, Informe semanal, El País, etc.) a partir de 1975. En él se busca la precisión y la exhaustividad yendo al fondo de los asuntos. Su utilidad como control de los poderes y la función pública ha quedado sobradamente demostrado en casos como el GAL, la llamada “Operación Malaya” y sigue desarrollándose hoy día con casos como “Gürtel”, “Garzón” o “Bono”.

También, por las circunstancias expuestas, el “periodismo de opinión” ha cobrado una enorme pujanza desde la llegada de la Democracia. En él encontramos un tono subjetivo y argumentativo avalado por la firma de su autor. Mención especial merece el llamado “periodismo literario”. El periódico ofreció, por primera vez en la historia de la literatura, la posibilidad a los autores de vivir de sus escritos, lo que les otorgó la libertad necesaria para expresar sus opiniones. Su formato reducido dio lugar a la proliferación del ensayo como género líterario. Desde Mariano José de Larra hasta hoy, periodismo y literatura han ido de la mano. Además de entretener, el estilo, la sutileza y la vocación estética de sus escritos son buscados por todo tipo de lectores y la colaboración es asidua. Autores como Miguel Delibes, Arturo Pérez Reverte o Gabriel García Márquez se iniciaron en la literatura desde el periódico. Más recientemente, periódicos como El País vieron el interés que suponía el contar con autores de prestigio como colaboradores asiduos. De esta forma, escritores como Onetti, Octavio Paz, Juan José Millas, Manuel Vicent, Mario Vargas Llosa, Francisco Umbral, Camilo José Cela, etc. han llegado también con más facilidad al gran público.

Queda por ver la evolución de los medios y soportes informativos con la irrupción de internet. Se ha multiplicado la rapidez, la economía y el volumen de información diaria. Se está perdiendo el rigor informativo aportado por periodistas bien formados en medios de comunicación responsables de su información y con una línea editorial definida.

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TEXTO VII: SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA NUEVA GRAMÁTICA: SELECTIVIDAD 2007

INTRODUCCIÓN:

Para las técnicas de comentario de opinión, ver el apartado correspondiente en CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición). Debo insistir en que no hay un comentario único y que los enfoques y perspectivas pueden ser múltiples e igualmente válidos. Lo importante es que las ideas expuestas guarden relación con el contenido del texto escogido y sean expuestas de forma razonada a lo largo del comentario. La selección de enfoques y temas tratados dependerán del fragmento concreto que se seleccione del texto y nos sea propuesto para el comentario en el examen. Esa orientación concreta es la que vamos a tratar de comprender a continuación.

TEXTO VII

La presentación de la Gramática panhispánica, aprobada por las 22 Academias del español, en un acto solemne, presidido por Sus Majestades los Reyes y –en calidad de anfitrión- por el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, es un motivo de satisfacción para los millones de hablantes de nuestra lengua. El equipo de trabajo dirigido por el profesor Ignacio Bosque ha logrado presentar un mapa completo del español, que viene a configurar una visión nueva de un idioma pujante y en pleno desarrollo. Como afirmó Don Juan Carlos en Medellín, esta gran obra fortalece la vitalidad de nuestra lengua y recoge su uso “uno y vario”. La riqueza creativa de las diversas variedades a uno y otro lado del Atlántico complementa esa unidad sustancial que tiene su expresión histórica y actual en una literatura que está a la altura –si no por encima- de las mejores. Todos los países que tienen al español como lengua propia aportan sus matices y dejan su huella en un tronco común formado a partir de muchos siglos de convivencia. La expansión en Estados Unidos, primera potencia universal, y la demanda creciente e imparable para su enseñanza como segunda lengua en muchos países son la mejor prueba de esta feliz realidad, ganada a pulso gracias al esfuerzo colectivo.

Sin embargo, nadie debe dormirse en los laureles. El reto de la sociedad de la información y del conocimiento exige desde ahora mismo un esfuerzo continuo. La presencia del español en los organismos internacionales debe adecuarse a su reconocida cualidad de segunda lengua en la comunicación universal. En nuestro país es imprescindible evitar que el reconocimiento de las lenguas cooficiales en determinadas comunidades autónomas suponga un rechazo para el idioma que constituye la principal riqueza cultural de España. Es necesario reforzar las instituciones y ampliar los presupuestos destinados a difundir el español en todo el mundo. Además, hay que exigir de forma razonable, pero con la máxima firmeza, que se utilice al máximo nivel en conferencias y reuniones internacionales.

Su proyección a través del Instituto Cervantes y de la acción exterior del Estado es una prioridad política que incumbe a los poderes públicos y también, por vía de patrocinio o mecenazgo, a las muchas empresas españolas que desempeñan un papel de primera fila en la economía internacional. El apoyo de la Corona está garantizado porque se trata de una política de Estado, más allá de las coyunturas concretas. A partir del alto patronazgo de las Reales Academias que corresponde al Rey de acuerdo con la Constitución, esta labor alcanza una imprescindible dimensión institucional, como se demuestra en el caso de esta Gramática panhispánica, una obra que es un espléndido fruto de la contribución de las Academias al éxito de la lengua de todos.

ABC, marzo de 2007

RESUMEN:

Se ha presentado la nueva gramática panhispánica en un acto solemne. En ella se configura el panorama de un idioma en crecimiento con una brillante literatura. Se recogen las aportaciones de todos los países usuarios del español, un idioma en expansión en EEUU y con una demanda creciente entre los estudiantes del mundo. En esta sociedad del conocimiento, se debe realizar un esfuerzo continuo para mantener e incorporar la presencia del español en los organismos internacionales con la categoría de segunda lengua universal. Debemos, además, evitar que la política lingüística de las comunidades autónomas dificulte la expansión y reconocimiento del español. Debe constituir una prioridad para el Estado, la monarquía y las empresas españolas el fomentar y patrocinar su proyección internacional. Esta Gramática Panhispánica es el resultado de la contribución de todos.

ESQUEMA:

1) La presentación de la Gramática Panhispánica representa la pujanza y unidad de la lengua española (L.1-12).

…………[PORQUE] 1.1.: Recoge el esfuerzo consensuado de todas las academias (L. 6-10/31-32).

…………………………..1.2.: Dubuja un nuevo mapa con la expansión del español (L.5-6).

2) [POR LO QUE] Debemos preservar y afianzar su puesta en valor internacional (L. 15-32).

……….[¿CÓMO?] 2.1.: Evitando mermar su prestigio con políticas lingüísticas autonómicas inapropiadas (L. 18-22).

…………………………2.2.: Apoyando por todos los medios (políticos, institucionales y empresariales) su difusión y empleo en organismos internacionales (L. 20-32)

El texto plantea una organización deductiva. Se inicia con el reconocimiento del éxito de la presentación de la nueva obra. A partir de ahí, se desarrollan dos núcleos de contenido que abundan en la causa de este reconocimiento (puntos 1.1. y 1.2.). El segundo párrafo introduce matices en este logro, posibles inconvenientes (2, 2.1. y 2.2.) así como las propuestas para evitarlos. Mantiene con el anterior una relación de tipo lingüístico. El ordenador «Sin embargo» que encabeza el párrafo expresa la contradicción parcial que se enunciará a continuación.

TEMA:

La nueva Gramática Panhispánica constata la pujanza del español.

COMENTARIO CRÍTICO:

Durante las últimas décadas, se ha ido modificando el criterio normativo de la RAE. Si en un principio, y hasta el siglo XX, bajo el lema «Limpia, fija y da esplendor», la RAE había establecido los criterios normativos de nuestra lengua, ahora se ha dado cuenta de que no es más que una academia más entre las que componen el mapa lingüístico del español, lengua hablada hoy en más de veinte países del mundo. De ser juez y árbitro de usos correctos e incorrectos, sancionar palabras y estructuras, hemos pasado a ser una de las academias que tienen voz y voto, que debe tener en cuenta el empleo normalizado de la lengua en cada uno de los países que tienen el español como lengua oficial.

Esta nueva visión integradora supone una labor tan ardua que no podemos menos que felicitarnos porque ya está dando sus primeros frutos. La unidad del idioma, aunque sea relativa, es no solo un bien cultural de primer orden, sino también un bien económico dado que facilita el intercambio entre los miembros de los diversos países que integran esta comunidad. Y esto desde los aspectos más sencillos -flujo migratorio laboral-, hasta los más complejos -politicas de expansión empresarial-.

Efectivamente, la unidad idiomática ha facilitado el flujo migratorio de los países iberoamericanos hacia nuestro país en periodos de pujanza económica. El contratar a un inmigrante hispanohablante no encuentra, en estos casos, la barrera idiomática como dificultad añadida a la integración de estas personas. Además, junto con la lengua compartimos cultura y religión, lo que hace la integración más rápida y menos traumática. A esto debemos añadir la facilidad del flujo comercial que posibilita la implantación de empresas españolas en estos países con la consiguiente expansión económica. La unidad idiomática permite el desplazamiento de técnicos y especialistas españoles a los puntos emergentes y una puesta en valor de las inversiones mucho más rápida.

No obstante, podemos encontrarnos con la dificultad de la pérdida de referencia normativa. Cuando una sola academia decidía qué uso, palabra, expresión o grafía era o no correcta, todos los hablante mirábamos ese punto de referencia de corrección idiomática. Con más o menos acuerdo, centralizar el criterio es un principio para preservar la unidad de la lengua dentro de su variedad. Todos sabemos que, a pesar de la Lengua con todas sus reglas, luego se superponía la norma lingüística compuesta por todos aquellos usos que resultaban habituales por arraigados en zonas más o menos extendidas (seseo y ceceo en Andalucía e hispanoamérica, por ejemplo) y que suponían variedades no correctas pero aceptadas dentro de la norma culta.

Si ahora, por un deseo de agradar a todas la academias normalizamos como usos correctos «normas» locales más o menos amplias, podemos perder el criterio de unidad propia de la lengua como sistema y, precisamente, aquello que garantizaba el que pudiéramos entendernos muchísimo mejor que hablantes de otras lenguas igualmente extendidas (inglés o árabe, por ejemplo) que comparten nuestra dispersión geográfica -pongamos como ejemplo el uso arbitrario del acento en palabras como «guion» que, según la última Ortografía, podrá o no ser acentuado según sienta el hablante la palabra como monosílaba o bisílaba, lo cual no parece tener mucha lógica-.

Por último, insistir con el autor en la necesidad de rectificar en las políticas lingüísticas que se han venido produciendo en nuestro país en algunas comunidades autónomas bilingües como Cataluña o el País Vasco. El reconocimiento y puesta en valor de estas lenguas, también españolas, no puede ni debe ir en detrimento del uso y dominio de la única lengua oficial en toda España y que supone nuestro vínculo esencial con el resto del mundo. Ni es lógico ignorarlas porque suponen un tesoro cultural para todos nosotros, ni es lógico sustraer a los habitantes de algunas autonomías su derecho a aprender y dominar perfectamente el español por las posibilidades vitales y profesionales que ello les reporta. Es una cuestión, que no debe asociarse a cuestiones políticas circunstanciales ni ser usada como bandera ideológica para promover separatismos ni radicalismos. La lengua española, debe estar por encima de asuntos coyunturales y centrar su atención en su poder aglutinador.

José Carlos Aranda Aguilar

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