CONMEMORACIÓN DEL 25 ANIVERSARIO DE LA XXV PROMOCIÓN DE COLEGIO AHLZAHIR (14 ABRIL 2012, CÓRDOBA).-


Me llamasteis y acudí a vuestra llamada para compartir este día con vosotros. Costó trabajo traspasar vuestros rostros ya maduros para reencontrar aquellas caras adolescentes que entre miedos e inseguridades iban buscando el ser en la vida. Pero apenas fueron unos instantes porque ahí estabais. Es tremendo cómo en el niño ya está presente el adulto que será mañana. Hoy ya sois realidades rotundas y maravillosas.

Cuando subí al estrado a dirigiros unas palabras os pasé lista, recorrí las filas una a una, como si fuera ayer cuando acabasteis COU y no hubiera pasado el tiempo, y el tiempo -ese duende juguetón- se deshizo en los recuerdos. Miguel Ángel me dio diez minutos de tiempo y soy disciplinado. Recordé unas palabras de Federico García Lorca en su Recital poético del Romancero Gitano, hablar con la lengua bañada en el corazón, y desde ahí me dirigí hasta vosotros. Sin embargo me faltó tiempo y me sobraban emociones para transmitiros todo cuanto me hicisteis sentir ayer. Por eso hoy, a solas, con mi pluma ya informática, siento la necesidad de hablar con todos aquellos a los que no tuve ocasión de escuchar ayer, porque ayer -y esa es la grandeza del acontecimiento- volví a ser vuestro tutor por unas horas maravillosas.

Cuando se es tan joven como lo éramos en aquellos años, nos sobra energía y nos falta experiencia para apreciar de verdad el valor de las vivencias que nos están forjando en el presente. Hoy ya tenéis esas vivencias y aquilatáis ese valor. Por eso, en esa regresión temporal nos encontramos con las claves que, sin ser conscientes, nos impulsaron a ser lo que somos. En la obra de teatro La clase de historia, se quejaba un alumno a su profesor de que les hablaba de experiencias y sentimientos que ellos no habían vivido. El profesor le respondía:»Pero las viviréis». En cada una de vuestras vidas, ya os habéis encontrado en la diatriba de elegir la opción correcta para definiros como personas a través de vuestros actos. Cada vez que os habéis encontrado en esa disyuntiva, aquellos valores e ideales vividos pesaron en la conciencia para lograr el ser que hoy habéis construido. Y lo más bello del reencuentro: fuisteis plenamente conscientes de que esas «raíces» y ese «tronco» recio y fuerte, como el de nuestro algarrobo, eran comunes a vosotros, a nosotros, desde el principio mismo que inspiró a Fomento y a mí mismo cuando me tocó dirigiros en aquella etapa adolescente: la libertad desde la responsabilidad y el respeto.

Ofrecisteis la Santa Misa por Carlos Amil y me devolvisteis uno de los más grandes ejemplos de ser humano que he conocido en mi vida. Lo vi con su enfermedad degenerativa dando tumbos por los pasillos del colegio resistiéndose a apoyar sus manos en la pared y afrontando el reto de guardar el equilibrio, sin rendirse a la comodidad de una silla de ruedas. Recuerdo cómo todos lo mirábamos y, cuidándolo en la distancia, respetábamos su esfuerzo heroico de normalidad. Recuerdo cómo con unas manos ya contorsionadas se esforzaba en hacer sus exámenes de lengua aunque la letra resultara ininteligible. Cuando ya resultó imposible, recuerdo a su hermana acercándolo en silla de ruedas y cómo el primero que lo veía se lo arrebataba transformando la silla en un juguete y negándose, negándonos, a que su enfermedad fuera un impedimento a la risa, porque él quería ser uno más entre  vosotros. Recuerdo sus exámenes orales cuando ya no pudo escribir y recuerdo la naturalidad abrumadora de su respuesta cuando le pregunté qué quería hacer y me respondió, como si le sorprendiera la pregunta por improcedente, que ir a la Universidad y estudiar Derecho. Era consciente de que había nacido con una injusta fecha de caducidad, pero también era consciente de que quería vivir su vida en la normalidad del ser y que quería vivirla siendo uno más entre vosotros sin que su deterioro supusiera un obstáculo. Quizás, entre todos nosotros, fuera la estrella que más brillara porque nadie como él vivió con tanta intensidad el tiempo que estuvo entre nosotros.

Os puedo prometer que muchas veces, a lo largo de mi vida, cuando las dificultades han hecho mella en mi ánimo, la imagen de Carlos ha regresado a mi mente para señalarme el camino, para abrazar mi cruz con fuerza y pensar que cada instante de vida, cada aliento, cada amanecer, merece ser vivido sin que «nada»  enturbie mis ansias de felicidad. Alguno puede pensar que me debe gratitud en el recuerdo, pero lo que nunca os podréis imaginar es cuánto os tengo yo que agradecer a vosotros, cuánto me hicisteis crecer como persona.

No quería dejar de compartir con vosotros estas imágenes que, quizás, hubieran enturbiado la alegría que a todos nos embargaba ayer con el reencuentro. Hoy las fijo aquí, en este blog, para que se recuerde su nombre, su ejemplo y su presencia siempre entre nosotros.

También me emocioné porque me sentí orgulloso de vuestros gestos, de esa colecta para Caritas, de ese recuerdo cariñoso, de esa sonrisa, de ese respeto. Me sentí revivir desde vosotros porque aquellos valores que tanto predicamos los reconozco en las personas en que os habéis convertido. Habrá un día en el que ya no pueda acudir a vuestra llamada, pero sé que hay quien ya empuña la antorcha con más luz de lo que yo mismo pude empuñarla y no hay mayor orgullo que el ver que ese proyecto en el que participaste en la educación de seres humanos ha logrado superar con creces al maestro. Vosotros hoy lo sabéis cuando miráis a vuestros hijos desde la zozobra de la incertidumbre y la fe en la providencia. ¿Qué mejor deseo podría haber en vuestro corazón que verlos capaces de volar más alto que vosotros mismos? Y sentí el dolor de las ausencias porque no puedo evitar el sufrir con vuestro sufrimiento y pensar si en aquellos días pude hacer, decir o callar algo que hubiera logrado que todo fuera diferente. Hoy sé que nuestra grandeza y nuestra mayor servidumbre es la libertad, que no podemos forjar el destino ajeno, que bastante tenemos con tratar de gestionar la propia, que hay que ser humildes. Y todos los días pido a Dios esa humildad para aceptar lo inevitable, fortaleza para cambiar aquello que puede ser cambiado y sabiduría para distinguir lo uno de lo otro. Sin embargo… ¡Es tan difícil! Pero esto, hoy, también ya lo sabéis.

«Maestro». Cuando los nuevos alumnos me llaman «maestro» los callo inmediatamente: «No me llames maestro hasta que no te haya enseñado algo. La palabra maestro es algo muy grande. Seré tu maestro cuando tú me reconozcas como alguien que merece ser tomado como guía en esta vida. Y la palabra «discípulo» hay que merecerla, soy yo quien tiene que apreciar en ti unos mínimos valores que te acrediten como persona digna de ese título, y solo lo haré cuando logre reconocerme en ti. Y lograr eso por tu parte y por la mía requiere tiempo, mucho tiempo. Y si alguna vez lo logramos, se habrá establecido un vínculo permanente entre nosotros». Y cuando tengo menos tiempo y ganas de filosofar, simplemente les digo:»No me llames maestro, no sea que alguien te oiga y piense que eres culpa mía».

Ayer, entre vosotros, me sentí maestro porque me encontré cara a cara con mis discípulos. El cordón umbilical sigue ahí. Sabéis que contáis conmigo, y sabéis que si me llamáis estaré entre vosotros. Y no olvidéis nunca aquella etapa porque es alimento vivo en los corazones. Cuando escribí El libro de la gramática vital, un ensayo sobre las claves de la felicidad en la vida, anoté la importancia de estos recuerdos como una de los resortes más importantes. Ahora, ese breve capítulo en concreto me gustaría compartirlo con vosotros y que nunca lo olvidéis:

“No dejes de ser niño, sólo lo niños disfrutan de la magia de todo cuanto nos rodea porque todo se estrena para sus ojos nuevos. Después nos acostumbramos a vivir entre milagros y somos tan tontos que creemos que son cosas normales. Vuelve a dejar que la realidad te sorprenda en todo su esplendor, recupera el placer de la caricia suave de una mano amiga, de una sonrisa. Vuelve a dejarte atrapar en la transparencia arácnida de un ala de libélula y a disfrutar del vuelo de los pájaros sin preguntarte por qué. Vuelve a sumergir tu mano en la corriente fría de cualquier arroyo sin pensar nada más que en esa sensación, suspendiendo el tiempo en tus emociones porque has nacido para sentir. Acepta que el mundo es maravilloso porque sí. Vuelve a reaccionar ante la belleza grandiosa que te rodea, disfruta este paraíso.

Vuelve a ser niño para vivir el presente, para vivir la vida –la vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro, decía John Lenon-, disfrutarla sin ser víctima de tu pasado ni verdugo de tu futuro, por el sencillo placer de disfrutar. Está bien, muy bien, que la prudencia te lleve a anticipar los problemas que pueden ir surgiendo en el camino, está muy bien que reflexiones sobre tu pasado y puedas rehacer, modificar, reconducir, mejorar tus actuaciones. Pero es necesario aparcar la preocupación y dejar que la vida te llene por sí misma, después regresarás a tus ocupaciones y tus anticipaciones, pero procura con frecuencia dejarte atrapar por lo maravilloso que puede ser vivir sin más. ¿Has visto alguna vez qué feliz puede ser un niño, simplemente, botando una pelota? ¿No has dejado tu mente en el vacío contemplando el vuelo de una mariposa? ¿Nunca has lanzado una flecha al aire, simplemente, para ver cómo se deslizaba por el cielo para caer en cualquier parte, sin otro objetivo que disfrutar de su vuelo? ¿Nunca has oído un cuento sufriendo por la bruja sin racionalizar el hecho de que las brujas de los cuentos no existen? Luego vendrá la razón, volverá la seriedad. Pero recuerda siempre lo feliz que fuiste vestido de pirata, y piensa que eso es una actitud mental. Deja respirar al niño que fuiste y que sigue viviendo en ti. Mantén la ilusión de descubrir la aventura que hay en cada nuevo día”. (El libro de la gramática vital, Almuzara, 2010)

Ayer os desprendisteis de las chaquetas y corbatas diarias y recuperasteis la chispa de la inocencia entre los motes y las risas -gracias, Javier-, porque muchas de estas experiencias las tenemos asociadas a esos campos de deporte, a esas clases con pizarras rotas, a esas colas para comprar el bocadillo de Salud, a ese Oratorio, a esos despachos de tutoría, a esa charca de la Arruzafa donde íbamos a coger ranas para la clase de Biología, a esas magdalenas de la panadería del Brillante… a esa edad y ese colegio, a esas vivencias.

Gracias por este día, por sentirme reconocido entre vosotros, por permitirme reconocer en vosotros todo cuanto hoy ya sois. Entre todas las promociones que han pasado por mis manos a lo largo de los más de treinta años de docencia sois los únicos que tenéis vuestra propia banda musical asociada en el recuerdo. Aquí os la dejo para que reviváis aquellos maravillosos días que compartimos en Mallorca. (PINCHA AQUÍ)

Un abrazo siempre.

José Carlos Aranda

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 21: FUNCIONES SINTÁCTICAS DE LOS PRONOMBRES PERSONALES.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 21: FUNCIONES SINTÁCTICAS DE LOS PRONOMBRES PERSONALES

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Los pronombres personales constituyen un grupo especial entre los demás pronombres porque aglutinan, además de las funciones básicas, otras específicas que suelen suponer dificultades para la identificación. Trataremos de ser lo más didácticos indicando en cada caso la mejor forma para la identificación de la función específica. Para ello, veremos en primer lugar las formas y las funciones básicas y, más tarde, desarrollaremos las funciones específicas.

PRONOMBRES PERSONALES: FORMAS Y FUNCIONES BÁSICAS.-

Son aquellos con los que designamos a los participantes en cualquier comunicación. Distinguiremos la 1ª persona con la que significamos al emisor (singular: yo, me, mí, conmigo/ plural: nosotros, nos), 2ª persona, con la que significamos al receptor (singular: tú/usted, te/le, ti, contigo/plural: vosotros/ustedes, os) y 3ª persona, con la que significamos a quien no es emisor ni receptor (singular: él, se, sí, consigo, lo (-a), le/plural: ellos (-as), los (-as), les) -hemos omitido en plural las formas coincidentes-.

La razón de esta variedad de formas obedece a una causa histórica: es la única palabra que conserva en español restos de la antigua declinación latina. Esto significa que la forma de la palabra cambia para expresar la función sintáctica que desempeña en la oración. Veamos ahora cómo se clasifican los pronombres según sus funciones:

PRONOMBRES PERSONALES DE SUJETO

SINGULAR: 1ª YO, 2ª TÚ/USTED, 3ª ÉL(ELLA);

PLURAL: 1ª NOSOTROS (-AS), 2ª VOSOTROS (-AS) /USTEDES, 3ª ELLOS (-AS).

Cuando conjugamos cualquier verbo, usamos normalmente los pronombres sujeto como presentación. Así, si conjugamos el presente de indicativo del verbo «amar», diríamos:

Yo amo

amas

Él ama

Nosotros amamos

Vosotros amáis

Ellos aman.

De esta forma tan sencilla podemos recordar qué pronombres desempeñan la función de sujeto. Y es importante insistir en que solo estos pronombres, entre los personales, pueden actuar como sujeto de la oración.

Debemos recordar, también, que cuando usamos el pronombre de cortesía en segunda persona («usted») debemos combinarlo con la tercera persona verbal. Es decir:

«Usted ama» o «Ustedes aman» (correcto)

«Usted amas» o «Ustedes amáis» (incorrecto)

PRONOMBRES PERSONALES DE COMPLEMENTO DIRECTO O INDIRECTO (CONVERGENTES)

SINGULAR: 1ª ME, 2ª TE/LE, 3ª SE.

PLURAL: 1ª NOS, 2ª OS/LES, 3ª SE.

Llamamos «convergentes» a los pronombres que pueden coincidir en significar el mismo referente que el sujeto. Si decimos «Yo me lavo», tanto el pronombre «yo» como el pronombre «me» están designando a la misma persona, al mismo referente. Pero debemos observar que estos pronombres también pueden ser usados como «divergentes», es decir, designando un referente distinto al sujeto. Por ejemplo, si decimos «Yo te hablo», «yo» se refiere al hablante y «te» significa el oyente, designan por lo tanto distintos referentes.

Cuando usamos el trato de cortesía y hablamos de «usted» al receptor, debemos sustituir «te» por «le»  en singular, y «os» por «les» en plural. Así:

«Yo te hablo», «Yo os hablo» (uso familiar de confianza)

«Yo le hablo (a usted)», «Yo les hablo (a ustedes)» (uso de cortesía)

El que estos pronombres actúen como complemento directo o indirecto en la oración dependerá, normalmente, de la existencia o no de otro complemento directo o de régimen en la misma oración dependiendo del mismo verbo. Es importante señalar que el cambio de función conlleva también  un cambio en el significado de los pronombres. Veamos el juego de valores sintácticos y semánticos a partir de un ejemplo:

«Yo me lavo la cara»

«la cara» actúa como complemento directo (admite la sustitución por «la» -Yo me la lavo-) y significa el objeto lavado, es decir «la cara» es aquello sobre lo que se ejerce la acción de lavar. En este ejemplo, «me» aparece actuando como complemento indirecto. Para comprobarlo, pasamos a tercera persona y pensamos en un referente femenino («Lavo la cara a mi hermana») y observamos cómo la posible sustitución se realizaría por «le» («Yo LE lavo la cara»). «Me» como complemento indirecto significa la persona que se beneficia o perjudica de lo dicho. ¿Qué ocurre si suprimimos el complemento directo de la oración anterior?:

-«Yo me lavo».

«Me»  actua ahora como complemento directo. Para comprobarlo, volvemos a proceder como hicimos antes, es decir, pasamos a tercera persona y pensamos en un referente femenino («Yo lavo a mi hermana«) y observamos cómo la posible sustitución se realiza por «la» («Yo LA lavo»). Como complemento directo, el pronombre «me» significa ahora que «toda» la persona es lo lavado, con el sentido propio de la función.

La técnica de pensar en un referente femenino obedece a evitar el problema del «leísmo» cada vez más extendido que podría inducirnos a error entre el complemento directo y el indirecto al determinar la función. Si decimos «Vi a tu padre» nos pueden resultar igualmente aceptables las sustituciones «Lo vi» (correcto) o «Le vi» (incorrección por leísmo) por contaminación leísta. En cambio, si decimos «Vi a tu madre», solo estimaremos como correcta la sustitución por «la», «La vi (a tu madre)» y rechazaremos como extraña la sustitución por «le» (*»Le vi a tu madre», incorrección por leísmo). La razón es que el «laísmo» es una incorrección mucho menos extendida y que se tiene por inculta.

Para memorizarlos bastará pensar en la conjugación de un verbo pronominal, por ejemplo:

Yo me arrepiento

Tú te arrepientes

Él se arrepiente

Nosotros nos arrepentimos

Vosotros os arrepentís

Ellos se arrepienten.

Aquí tenemos tanto los pronombres de sujeto (yo, tú, él, nosotros, vosotros, ellos) como los pronombres de complemento directo/indirecto (me, te, se, nos, os, se).  El resto son fáciles de memorizar.

PRONOMBRES PERSONALES DE COMPLEMENTO DIRECTO DIVERGENTES:

SOLO 3ª PERSONA: SINGULAR: LO(-A); PLURAL: LOS(-AS).

En este caso, los pronombres «divergentes» solo los usamos para significar un referente distinto y no coincidente con el sujeto. Ejemplos: «Lo vi ayer», «La reservé hace una semana», «Me los he comido todos», «Déjalas en el mismo sitio», «Bébelo despacio», «Colócalos arriba», etc.

PRONOMBRES PERSONALES DE COMPLEMENTO INDIRECTO DIVERGENTES:

SOLO 3ª PERSONA: SINGULAR: LE; PLURAL: LES.

Ejemplos: «El director le envió un aviso (a él/ella)», «El director les envió un aviso (a ellos/as)»; «Aquel amigo le habló claro (a él/a ella)», «Aquel amigo les habló claro (a ellos/as)»; «Dile eso de mi parte»; «Avísales de la llegada»; etc.

PRONOMBRES PERSONALES EN GRUPO PREPOSICIONAL:

SINGULAR: 1ª (CONMIGO), 2ª TI (CONTIGO), 3ª (CONSIGO)/ÉL(ELLA).

PLURAL: 1ª NOSOTROS, 2ª VOSOTROS, 3ª SÍ/ELLOS(-AS).

Ejemplos: «Lo hizo por mí/ti/sí«; «Se fue sin mí/ti/él«; «Está detrás de mí/ti/él«; «Se puso fuera de sí«; «Siempre piensa en sí mismo«; «A través de ti resultará más fácil»; «A mí/ti/él me gusta ese tema», «Vendrá conmigo a Francia», «Me acordaré de ti», «¿Está contigo el niño?», etc.

POSIBLES FUNCIONES Y DETERMINACIÓN:

Los pronombres personales que presentan una especial dificultad de análisis son «me», «te», «se», «nos», «os», «se», es decir, los que hemos nombrado como convergentes de complemento directo o indirecto.

Para explicar las distintas funciones y significados que pueden desempeñar vamos a seguir unos pasos determinados. En cada paso iremos explicando el procedimiento y las claves que van a ayudarnos a definir la función. Se trata de un método de acercamiento que da buenos resultados.

Imaginemos algunos ejemplos donde aparezcan pronombres del tipo indicado: «Te arrepentirás de no llamar», «Me acordé de ti», «Se lavó el pelo», «Te imaginaste una ciudad distinta», «Se venden libros usados», «Se comió dos hamburguesas», etc.

PASO 1: COMPROBAMOS SI EL VERBO PUEDE CONSTRUIRSE SIN PRONOMBRE:

Hay verbos que solo existen en la lengua en forma pronominal, no podemos imaginar un ejemplo en el que aparezcan usados sin su pronombre correspondiente. Es lo que ocurre con «te arrepentirás». El verbo «arrepentirse», siempre que lo utilizamos en forma pronominal. No podemos imaginar oraciones del tipo *»Arrepiente a tu hermano de sus pecados» o en cualquier otra construida sin el pronombre correspondiente. Otro verbo tipo en esta situación es «suicidarse». Cuando esto ocurre, es decir, el verbo solo existe en la lengua como pronominal -construido con pronombre personal convergente- consideramos el pronombre como si fuera una sílaba más del lexema del verbo y decimos que es un pronombre LEXEMA VERBAL, sin especificar ninguna otra función.

PRONOMBRE LEXEMA VERBAL: Son los pronombres que aparecen con verbos de carácter pronominal, aquellos que no existen en la lengua sin pronombre como sucede con «arrepentirse» o «suicidarse».

Puede ocurrir, sin embargo, que el verbo sí exista en la lengua en forma no pronominal. En ese caso seguiremos avanzando en nuestra reflexión:

PASO 2: COMPROBAMOS SI EL VERBO, AL USARSE SIN PRONOMBRE, ALTERA O CAMBIA SU SIGNIFICADO:

Algunos verbos cambian de significado según aparezcan con o sin pronombre. Observemos el caso de «acordar» y «acordarse». En los ejemplos anteriores aparecía la oración «Me acordé de ti». El verbo «acordarse», en forma pronominal, significa «recordar»; en cambio, «acordar», en forma no pronominal, significa «alcanzar o realizar un acuerdo entre partes» («Los presidentes acordaron un recorte del gasto público»). Cuando esto ocurre, consideramos el pronombre como si se tratara de un morfema que altera el significado del conjunto, como sucedería con el prefijo «re-» en «recordar». Por eso, a estos pronombres los nombramos como «MORFEMA VERBAL» sin asignarles ninguna otra función sintáctica, como tampoco asignaríamos función sintáctica al prefijo «re-» en la oración «Recordaremos estos días», por ejemplo.

Entrarían en estos usos los verbos de movimiento que cambian el sentido direccional según los usemos o no en forma pronominal. Así «ir» indica «a o hacia un lugar», mientras que «irse» indica «de o desde un lugar» o «marchar» («a o hacia un lugar»), «marcharse» («de un lugar»). Otros cambios de significado son: «llegar» a un sitio, frente a «llegarse» con el sentido de «visitar».

PRONOMBRE MORFEMA VERBAL: Designamos así los pronombres cuya presencia o ausencia cambia el significado del verbo como sucede con «acordarse/acordar», «llegarse/llegar», «llevar/llevarse», etc.

Pero puede ocurrir que el verbo pueda existir sin pronombre y la presencia o ausencia del pronombre no altere el significado del verbo. En ese caso seguiremos con el siguiente paso en nuestra reflexión:

PASO 3: COMPROBAMOS SI PODEMOS SUPRIMIR EL PRONOMBRE DE LA ORACIÓN SIN QUE SE PIERDA SIGNIFICADO:

El pronombre puede no tener ningún significado relevante en la oración, y usarse para marcar la función expresiva del discurso, es decir, una reacción de ánimo del hablante que subraya a través del pronombre lo llamativo o extraordinario que para él tiene lo dicho. Es lo que ocurre en dos de los ejemplos propuestos: «Te imaginaste una ciudad distinta» y «Se comió dos hamburguesas». Podemos observar cómo, en ambos casos, podemos suprimir los pronombres sin que se pierda información en la oración: «Imaginaste una ciudad distinta» y «Comió dos hamburguesas»; pero ahora la información que transmitimos es objetiva, no trasladamos al oyente el énfasis o reacción de ánimo ante el acontecimiento que estaba presente en el primer ejemplo. Por eso, tampoco asignamos un valor sintáctico específico a estos pronombres, los consideramos PRONOMBRES EXPLETIVOS O ENFÁTICOS.

PRONOMBRE EXPLETIVO O ENFÁTICO (DATIVO ÉTICO O DE INTERÉS): Son aquellos pronombres que podemos suprimir de la oración sin que se produzca pérdida de información. Sirven para expresar reacción de ánimo, énfasis expresivo, hacia el contenido transmitido en la oración.

PASO 4: COMPROBAMOS QUE SI SUPRIMIMOS EL PRONOMBRE SE PIERDE LA INFORMACIÓN DE REVERSIÓN DE LA ACCIÓN HACIA EL PROPIO SUJETO:

En los ejemplos propuestos al principio aparecía «Se lavó el pelo», el verbo «lavar» existe en la lengua en forma no pronominal («Lavé el coche») y la ausencia de pronombre no altera el significado del verbo -limpiar algo con agua u otro líquido-. Pero a diferencia del caso anterior, si suprimimos el pronombre («Lavó el pelo») sí se pierde información, dejamos de informar de que el pelo era el suyo, el del sujeto, y no el de cualquier otro («Lavó el pelo a su hijo»/»Le lavó el pelo»). A través del pronombre significamos que la acción realizada por el sujeto es recibida por el propio sujeto (revierte sobre el propio sujeto). A este uso lo llamamos REFLEXIVO.

PRONOMBRE REFLEXIVO: Son aquellos que señalan al sujeto como agente y paciente de la acción (la realiza y la recibe): «Me levanto temprano», «Te afeitas cada mañana», «Nos duchamos con agua caliente», «Se duerme muy tarde», etc.

PRONOMBRE REFLEXIVO DE COMPLEMENTO DIRECTO Y DE COMPLEMENTO INDIRECTO.-

Entre los pronombre reflexivos debemos, además, especificar la función sintáctica que desempeñan. Puede ser de complemento directo o indirecto. Es la diferencia que existe entre 1. «Me miro al espejo» y 2. «Me miro la cara al espejo». En el ejemplo 2 el sintagma nominal «la cara» desempeña la función de complemento directo (admite la sustitución por «la»: «Me la miro al espejo»), por lo que el pronombre personal, «me», desempeña la función de complemento indirecto y significa quien se beneficia o perjudica de lo dicho. En el ejemplo 1, en cambio, no existe ninguna palabra que desempeñe las funciones de complemento directo, de complemento régimen, ni de atributo, y el pronombre, «me», asume la función de complemento directo significando ahora «lo mirado», aquello sobre lo que recae la acción significada en la oración. Para comprobarlo, pasamos a tercera persona y pensamos en un referente femenino, «Miro a mi madre al espejo», y observamos cómo admitiría la sustitución por «la» («La miro al espejo»). En el ejemplo 2, si hacemos la misma prueba, resultaría la sustitución por «le» («Miro a mi madre la cara al espejo»>»Le miro la cara al espejo»).

PASO 5: COMPROBAMOS SI AL SUPRIMIR EL PRONOMBRE SE PIERDE INFORMACIÓN DE RECIPROCIDAD ENTRE SUJETOS.-

Hablamos de acción recíproca cuando dos o más sujetos realizan la misma acción, pero el sujeto A recibe la acción producida por B, y el sujeto B recibe la acción producida por A. Así, si decimos «Juan y yo nos tuteamos» significamos que Juan y yo realizamos la misma acción -«tutear»-, que Juan es tuteado por mí, y yo soy tuteado por Juan.  Por eso, la acción recíproca exige el uso del verbo siempre en plural («Pedro y tú os mirasteis», «Ellos se hicieron muchos favores», «Nosotros nos ayudamos»), pero el simple hecho del uso del verbo en plural no significa necesariamente un significado recíproco. En ejemplos como «María y Juana se pelearon en el colegio» el sentido puede ser recíproco si significamos que María peleó con Juana y Juana con María; pero también podríamos estar significando que las dos pelearon juntas contra el grupo, en cuyo caso el pronombre tendría un sentido expletivo o enfático. Si decimos «Por la mañana nos  lavamos la cara», entenderlo con sentido recíproco significaría que yo le lavo la cara a alguien y ese alguien me la lava a mí; es más probable que el sentido sea reflexivo en este caso, es decir, que tratemos de significar que cada uno lava su propia cara.

PRONOMBRE RECÍPROCO: Son aquellos pronombres que usamos para significar una acción idéntica y simultánea realizada por varios sujetos de tal forma que lo realizado por uno recae sobre el otro y viceversa («Juan y Pedro se gritaron»> Juan gritó a Pedro mientras Pedro gritaba a Juan).

PRONOMBRE RECÍPROCO DE COMPLEMENTO DIRECTO O DE COMPLEMENTO INDIRECTO:

Como ocurría en el caso de los reflexivos, también los pronombres recíprocos pueden desempeñar las funciones de complemento directo o indirecto. Si en la oración aparece un sintagma nominal o grupo preposicional desempeñando la función de paomplemento directo («Nos devolvimos las cartas»> «las cartas» complemento directo), el pronombre asume la función de complemento indirecto significando quien se beneficia o perjudica de lo dicho en la oración, «las cartas» significan lo que ha sido devuelto (objeto).

En cambio, si no apareciera en la oración ninguna palabra o grupo de palabras que desempeñaran la función de complemento directo, ésta sería asumida por el pronombre recíproco. En un ejemplo como «Nos miramos», el pronombre «nos» singifica que «tú» eres lo mirado por mí, en tanto que yo soy lo mirado por ti.

Como ya vimos para el pronombre reflexivo, la mejor prueba para determinar si el pronombre personal desempeña la función de complemento directo o indirecto consiste en sustituir el pronombre por un referente femenino en tercera persona. Así, «Devolvimos las cartas a la novia»> «LE devolvimos las cartas», la sustitución por «le» nos demostraría que la función de «nos» en el ejemplo original es de complemento indirecto. De la misma forma, si hacemos la comprobación en el segundo ejemplo, encontramos «Miramos a mi hermana»>»LA miramos», donde la sustitución por «la» nos demuestra que la función del pronombre «nos» en el ejemplo original es de complemento directo.

OTROS VALORES PRONOMINALES:

PRONOMBRE REFLEJO O INDICADOR DE ALTERACIÓN DEL ORDEN LÓGICO ORACIONAL.-

Este uso lo apreciamos tanto en los pronombre convergentes («me», «te», «se», «nos», «os», «se») como en los divergentes de 3ª persona («lo(-s)», «la(-s)», «le(-s)». Veamos en qué consiste.

El orden lógico oracional es el que habitualmente usamos al construir una oración. Consiste en colocar en primer lugar el sujeto, luego el verbo núcleo del predicado, después el complemento directo, de régimen o atributo y, por último, los complementos circunstanciales. El esquema sería, pues, el siguiente:

SUJETO (mi hermano) + VERBO  (compró) + COMPLEMENTO BASE  (una piruleta) + COMPLEMENTOS CIRCUNSTANCIALES (ayer (tiempo) en la tienda (lugar).

Observamos cómo el complemento directo aparece explícito en la oración anterior («una piruleta»). Cuando el complemento directo explícito lo situamos delante del predicado y no detrás, genera un pronombre reflejo que nos indica esta alteración. Así:

«La piruleta LA compró ayer mi hermano en el estanco».

Lo mismo sucede si la anteposición la realizamos con un complemento indirecto explícito:

«Cada día el profesor toma la lección a sus alumnos (complemento indirecto) > «A sus alumnos LES toma el profesor la lección cada día»

Este mismo comportamiento lo podemos observar en los pronombres convergentes. Así:

«Dio las gracias a los presentes«> «A los presentes NOS/OS/LES dio las gracias»

En este caso, es más frecuente la aparición del grupo preposicional con valor enfático. Por ejemplo:

«Me gusta bailar»> «A MÍ me gusta bailar»

«Te resulta sospechoso»>»A TI te resulta penoso»

«Nos gustó la película»> «A NOSOTROS nos gustó la película»

En estos casos, el elemento enfático es el grupo preposicional («a mí», «a ti», «a nosotros») dado que es el que podemos suprimir sin alterar la estructura sintáctica y sin pérdida de información en la oración.

DOS USOS EXCLUSIVOS DE «SE»:

«SE» INDICADOR DE PASIVA REFLEJA:

Observemos este ejemplo: «Se venden pisos». El verbo «venden» presenta concordancia formal con «pisos». Eso significa que si «pisos» lo pasamos a singular, obligamos a la concordancia en singular del verbo, «Se vende piso», es decir, que el sustantivo «piso» está actuando como sujeto gramatical en la oración. Sin embargo sabemos que «pisos» es lo vendido, el objeto sobre el que recae la acción de «vender» o, lo que es lo mismo, el complemento directo lógico como ocurría en la estructura pasiva.

Para comprobar que se trata de una pasiva refleja bastará un pequeña prueba: sustituir «se» por «él» y comprobar que el sujeto paciente pasa a desempeñar la función de complemento directo:

«Se vende piso»/»Se venden pisos» > «Él vende piso»/»Él vende pisos»/»Él lo(-s) vende».

«SE» INDICADOR DE IMPERSONAL OPTATIVA:

En los ejemplos «Se habló de política», «Se reflexionó sobre el cambio climático», «Se trata de un asunto serio», etc., encontramos una estructura similar a la anterior. La diferencia consiste en que ahora el verbo aparece inmovilizado en tercera persona del singular, no hay ningún sintagma nominal que obligue la concordancia formal del verbo.

Se trata ahora, en este caso, de omitir el sujeto agente de la acción haciendo aparecer el contenido como impersonal. Decimos que es una «impersonal optativa» porque desconocemos o preferimos ignorar el agente (alguien ha hablado, reflexionado o tratado, pero desconocemos quién ha sido o preferimos no mencionarlo).

Es interesante destacar que en ambos casos, «pasiva refleja» e «impersonal optativa», lo importante es la ausencia de sujeto agente, es decir, se trata de fórmulas de impersonalización. Hasta tal punto, que se considera incorrecta la construcción del «se» pasiva refleja con sujeto paciente en ejemplos del tipo *»Se apagó el fuego por los bomberos» (incorrecto). Si queremos mencionar el sujeto, debemos recurrir a la estructura pasiva: «El fuego fue apagado por los bomberos».

ALGUNOS EJEMPLOS ANALIZADOS:

ORACIÓN: «En el pueblo, al pasar por la plaza, me acordé de ti».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de singular).

SINTAGMA VERBAL (predicado): me acordé de ti en el pueblo al pasar por la plaza. Consta de:

…..PRONOMBRE (morfema verbal): me.

…..VERBO (núcleo): acordé.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento régimen): de ti. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de.

…………SINTAGMA NOMINAL: PRONOMBRE: ti.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en el pueblo. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………SINTAGMA NOMINAL: el pueblo. Consta de:

………………DETERMINANTE: el.

………………NOMBRE (núcleo): pueblo.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de tiempo): al pasar por la plaza. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: a.

…………SINTAGMA NOMINAL: el pasar por la plaza. Consta de:

………………DETERMINANTE: el.

………………NOMBRE (núcleo: infinitivo): pasar.

………………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): por la plaza. Consta de:

……………………PREPOSICIÓN: por.

……………………SINTAGMA NOMINAL: la plaza. Consta de:

…………………………DETERMINANTE: la.

…………………………NOMBRE (núcleo): plaza.

ORACIÓN: «Avísales de la llegada»

Oración simple, bimembre, exhortativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona de singular).

SINTAGMA VERBAL (predicado): avísales de la llegada. Consta de:

……VERBO (núcleo): avisa.

……SINTAGMA NOMINAL : PRONOMBRE (complemento indirecto): le.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento régimen): de la llegada. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de.

…………SINTAGMA NOMINAL: la llegada. Consta de:

………………DETERMINANTE: la.

………………NOMBRE (núcleo): llegada.

ORACIÓN: «El miércoles nos comeremos dos cochinillos asados en Casa Matías».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de plural).

SINTAGMA VERBAL (predicado): el miércoles nos comeremos dos cochinillos asados en Casa Matías. Consta de:

……SINTAGMA NOMINAL (complemento circunstancial de tiempo): el miércoles. Consta de:

…………DETERMINANTE: el.

…………NOMBRE (núcleo): miércoles.

……PRONOMBRE EXPLETIVO O ENFÁTICO: nos.

……VERBO (núcleo): comeremos.

……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): dos cochinillos. Consta de:

…………DETERMINANTE: dos.

…………NOMBRE: cochinillos.

…………ADJETIVO: asados.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en Casa Matías. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………NOMBRE (núcleo): Casa Matías.

ORACIÓN: «Mi hijo y yo nos llamamos por teléfono todos los días»

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva (recíproca). Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): mi hijo y yo. Consta de:

……SINTAGMA NOMINAL 1: mi hijo. Consta de:

…………DETERMINANTE: mi.

…………NOMBRE: hijo.

……………..NEXO COPULATIVO: SINTAGMA NOMINAL 1 <Y> SINTAGMA NOMINAL 2

……SINTAGMA NOMINAL 2: PRONOMBRE: yo.

……PRONOMBRE RECÍPROCO (complemento directo): nos.

……VERBO (núcleo): llamamos.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de modo): por teléfono. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: por.

……….SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE: teléfono.

……SINTAGMA NOMINAL (complemento circunstancial de tiempo): todos los días. Consta de:

…………DETERMINANTE 1: todos.

…………DETERMINANTE 2: los.

…………NOMBRE (núcleo): días.

ORACIÓN: «Se encontraron dos vehículos abandonados por sus dueños en un parque comercial».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, pasiva refleja. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): dos vehículos abandonados por sus dueños. Consta de:

……DETERMINANTE: dos.

……NOMBRE (núcleo): vehículos.

……GRUPO ADJETIVAL: abandonados por sus dueños. Consta de:

…………ADJETIVO (participio): abandonados.

…………GRUPO PREPOSICIONAL (sujeto paciente): por sus dueños. Consta de:

………………PREPOSICIÓN: por.

………………SINTAGMA NOMINAL: sus dueños. Consta de:

……………………DETERMINANTE: sus.

……………………NOMBRE (núcleo): dueños.

SINTAGMA VERBAL (predicado): se encontraron en un parque. Consta de:

……PRONOMBRE (marca de pasiva refleja): se.

……VERBO (núcleo): encontraron.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en un parque. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………SINTAGMA NOMINAL: un parque. Consta de:

………………DETERMINANTE: un.

………………NOMBRE (núcleo): parque.

ORACIÓN: «Este año me resulta difícil coordinar el horario».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, atributiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): coordinar el horario. Consta de:

……NOMBRE (infinitivo: núcleo): coordinar.

……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo del infinitivo): el horario. Consta de:

…………DETERMINANTE: el.

…………NOMBRE (núcleo): horario.

SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): este año me resulta difícil. Consta de:

……SINTAGMA NOMINAL (complemento circunstancial de tiempo): este año. Consta de:

…………DETERMINANTE: este.

…………NOMBRE (núcleo): año.

…….SINTAGMA NOMINAL (pronombre: complemento indirecto): me.

…….VERBO (núcleo copulativo): resulta.

…….ADJETIVO (atributo): difícil.

ORACIÓN: «Se afeita diariamente con gel».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, reflexiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

SINTAGMA VERBAL (predicado): se afeita diariamente con gel. Consta de:

……SINTAGMA NOMINAL (pronombre reflexivo de complemento directo): se.

……VERBO (núcleo): afeita.

……ADVERBIO (complemento circunstancial de modo): diariamente.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de modo): con gel. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: con.

…………SINTAGMA NOMINAL (núcleo): NOMBRE: gel.

ORACIÓN: «En la estación de metro se suicidó una señora mayor ayer por la mañana».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): una señora mayor. Consta de:

……DETERMINANTE: una.

……NOMBRE (núcleo): señora.

……ADJETIVO: mayor.

SINTAGMA VERBAL (predicado): se suicidó en la estación ayer por la mañana. Consta de:

……PRONOMBRE (marca de lexema verbal): se.

……VERBO (núcleo): suicidó.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en la estación. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………SINTAGMA NOMINAL: la estación. Consta de:

………………DETERMINANTE: la.

………………NOMBRE: estación.

……ADVERBIO (complemento circunstancial de tiempo): ayer.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de tiempo): por la mañana. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: por.

…………SINTAGMA NOMINAL: la mañana. Consta de:

…………….DETERMINANTE: la.

…………….NOMBRE: mañana.

ORACIÓN: «Durante la reunión se tratará de alcanzar un acuerdo».

Oración simple, unimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): impersonal optativa.

SINTAGMA VERBAL (predicado): durante la reunión se tratará de alcanzar un acuerdo. Consta de:

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de tiempo): durante la reunión. Consta de:

…………PREPOSICIÓN (impropia): durante.

…………SINTAGMA NOMINAL: la reunión. Consta de:

………………DETERMINANTE: la.

………………NOMBRE: reunión.

……SINTAGMA NOMINAL (pronombre marca de impersonal optativa): se.

……VERBO (núcleo): tratará.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento régimen): de alcanzar un acuerdo. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de.

…………SINTAGMA NOMINAL: alcanzar un acuerdo. Consta de:

………………NOMBRE (núcleo, infinitivo): alcanzar.

………………SINTAGMA NOMINAL (complemento directo del infinitivo): un acuerdo. Consta de:

……………………DETERMINANTE: un.

……………………NOMBRE (núcleo): acuerdo.

ORACIÓN: «A los muchachos de tu clase les molesta tu actitud».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, media. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tu actitud. Consta de:

……DETERMINANTE: tu.

……NOMBRE (núcleo): actitud.

SINTAGMA VERBAL (predicado): a los muchachos de tu clase les molesta. Consta de:

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento indirecto): a los muchachos de tu clase. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: a.

…………SINTAGMA NOMINAL: los muchachos de tu clase. Consta de:

………………DETERMINANTE: los.

………………NOMBRE (núcleo): muchachos.

………………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de tu clase. Consta de:

……………………PREPOSICIÓN: de.

…………………..SINTAGMA NOMINAL: tu clase. Consta de:

………………………….DETERMINANTE: tu.

………………………….NOMBRE (núcleo): clase.

EJERCICIOS:

1. Analiza los siguientes ejemplos identificando en cada caso la función de los pronombres pronombres personales:

1.1. Juan Carlos y Pedro se pelearon por una tontería.

1.2. Mi amigo se bebió una botella entera de vino tinto.

1.3. Nunca me arrepentiré de las noches en blanco estudiando.

1.4. Se venden parcelas de mil metros cuadrados.

1.5. Los delfines se comunican con chillidos debajo del agua.

1.6. Nos encontramos fortuitamente en la estación del tren.

1.7. ¿Te sientes bien?

1.8. Me comeré durante el paseo un helado de fresa.

1.9. El disco se oía muy mal.

1.10. En la reunión se comentaron los últimos sucesos.

1.11. Me constipé este verano en la playa.

1.12. Se la llevo para su santo.

1.13. ¡Apriétate el cinturón!

1.14. Yo me peinaré con el cepillo.

1.15. En el Instituto nos ayudamos unos a otros con frecuencia.

1.16. Se trató de las relaciones internacionales en el transcurso de la conferencia de prensa.

2. Invéntate dos ejemplos para cada una de las funciones pronominales procurando emplear diferentes versos a los usados en los ejemplos propuestos.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 20: LA VOZ PASIVA EN ESPAÑOL.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 20: LA VOZ PASIVA EN ESPAÑOL

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Llamamos voz pasiva en español a una forma precisa de conjugar el verbo mediante una perífrasis verbal formada por el verbo «ser» (auxiliar) más el participio del verbo correspondiente (auxiliado). Así, si el presente de indicativo del verbo «ver» en voz activa es «yo veo», «tú ves», «él ve», etc., el presente de indicativo en voz pasiva sería «yo soy visto», «tú eres visto», «él es visto», etc. donde el verbo auxiliar «ser» aparecería conjugado en presente de indicativo acompañado del participio («visto») del verbo auxiliado.

Es importante estudiar la voz pasiva porque en la transformación se producen algunas alteraciones en las funciones sintácticas y semánticas que venimos analizando. Veámoslo a partir de un ejemplo:

Oración activa: «Los profesores (SUJ) respartieron  (V) los folios del examen (CD)»

Oración pasiva: «Los folios del examen (SUJ) fueron repartidos (V) por los profesores (CA)».

En la oración activa, el sujeto se denomina «agente» porque es el que normalmente realiza la acción. En este caso, «los profesores» son quienes reparten los folios. El complemento directo («los folios del examen») es, en cambio, «paciente» en tanto que es aquello sobre lo que recae la acción, es decir, «los folios del examen» es aquello que se reparte. En la oración activa, el agente desempeña la función de sujeto porque ordena el número y persona del verbo. Si cambiamos de número «los profesores» veremos cómo obliga a cambiar el número del verbo núcleo del predicado:

«El profesor repartió los folios del examen».

El complemento directo, según vimos, responde a las preguntas «¿qué?» o «¿a quién? y admite la sustitución por «lo/a/s»:

«El profesor los repartió».

Pues bien, los elementos que se ven alterados en la oración pasiva son los siguientes:

1: El núcleo del predicado pasa a voz pasiva a través de la perífrasis «ser + participio»: repartió > fueron repartidos.

2: El complemento directo de la oración activa, pasa a desempeñar la función de «sujeto paciente» en la oración pasiva: «Los folios del examen fueron repartidos…». Es sujeto porque es la parte de la oración que, ahora, obliga la concordancia formal del núcleo del predicado. Si lo cambiamos de número, obligamos al verbo a cambiar de número para concertar: «El folio del examen fue repartido…». Y es «paciente» porque aunque actúe como sujeto sigue significando «lo repartido», es decir, aquello sobre lo que recae o que sufre la acción expresada en el predicado.

3: El sujeto agente de la oración activa («los profesores») pasa a ser un grupo preposicional («por los profesores») cuya función es complemento agente. El complemento agente es una función que aparece dependiendo exclusivamente de un participio como el que forma la voz pasiva («Fue dicho por Martín«, «La liebre huyó acosada por los perros«, «La nueva empresa inaugurada por el Presidente abrirá sus puertas al público»). Los llamamos «agente» porque significa quien realiza la acción a pesar de que aparezca en forma de grupo preposicional.

Por último, no todas las oraciones activas admiten la transformación a pasiva. Para que podemos transformar una oración activa en pasiva es imprescindible que la oración activa sea transitiva (y no todas las transitivas pueden transformarse). Veamos algunos ejemplos:

-«Mi hija ha comprado ropa en el centro comercial» / «La ropa ha sido comprada por mi hija en en centro comercial».

-«Los bomberos apagaron el incendio producido» / «El incendio producido fue apagado por los bomberos».

-«El gato tiró el plato de sopa» / «El plato de sopa fue tirado por el gato».

EJEMPLOS ANALIZADOS:

ORACIÓN: «La ropa ha sido comprada por mi hija en el centro comercial».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, pasiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): la ropa. Consta de:

……DETERMINANTE: la.

……NOMBRE (núcleo): ropa.

SINTAGMA VERBAL (predicado): ha sido comprada por mi hija en el centro comercial. Consta de:

……VERBO (núcleo: perífrasis pasiva): ha sido comprada.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento agente): por mi hija. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: por.

…………SINTAGMA NOMINAL: mi hija. Consta de:

………………DETERMINANTE: mi.

………………NOMBRE (núcleo): hija.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en el centro comercial. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………SINTAGMA NOMINAL: el centro comercial. Consta de:

………………DETERMINANTE: el.

………………NOMBRE (núcleo): centro.

………………ADJETIVO: comercial.

ORACIÓN: «El incendio producido fue apagado por los bomberos».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, pasiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el incendio producido. Consta de:

……DETERMINANTE: el.

……NOMBRE (núcleo): incendio.

……ADJETIVO: producido.

SINTAGMA VERBAL (predicado): fue apagado por los bomberos. Consta de:

……VERBO (núcleo: perífrasis pasiva): fue apagada.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento agente): por los bomberos. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: por.

…………SINTAGMA NOMINAL: los bomberos. Consta de:

………………DETERMINANTE: los.

………………NOMBRE (núcleo): bomberos.

ORACIÓN: «El examen de Lengua, demasiado extenso, no fue terminado a tiempo por los alumnos».

Oración simple, bimembre, enunciativa, negativa, pasiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el examen de Lengua, demasiado extenso. Consta de:

……DETERMINANTE: el.

……NOMBRE (núcleo): examen.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de Lengua. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Lengua.

……GRUPO ADJETIVAL: demasiado extenso. Consta de:

…………ADVERBIO CUANTIFICADOR: demasiado.

…………ADJETIVO (núcleo): extenso.

SINTAGMA VERBAL (predicado): no fue terminado a tiempo por los alumnos. Consta de:

……ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

……VERBO (núcleo: perífrasis pasiva): fue terminado.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de modo): a tiempo. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: a.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): tiempo.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento agente): por los alumnos. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: por.

…………SINTAGMA NOMINAL: los alumnos. Consta de:

………………DETERMINANTE: los.

………………NOMBRE (núcleo): alumnos.

EJERCICIOS:

1. Analiza morfosintácticamente las siguientes oraciones pasivas:

1.1. El libro de ciencias fue escrito por un autor francés para alumnos de Bachillerato.

1.2. La veleta de la casa era movida por el aire aquella mañana.

1.3. Quizás había sido consumido demasiado vino por los comensales durante el banquete.

1.4. El jabalí fue derribado diestramente por el cazador con una lanza.

1.5. El césped será plantado el próximo jueves por el jardinero.

1.6. El antiguo récord fue batido en aquella olimpiada por tres atletas.

1.7. En la clase, el dibujo fue coloreado con tizas por tres alumnos aventajados.

1.8. En el antiguo Egipto, el carro era conducido por un soldado de élite.

2. Pasa a la voz activa las oraciones de los ejemplos anteriores.

3. Invéntate tres oraciones transitivas en voz activa y trata de transformarlas a la voz pasiva respetando el tiempo verbal.

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3 TEXTOS PROPUESTOS PARA COMENTAR: Fragmento de Los girasoles ciegos, poema «Alba» de Federico García Lorca y «Olvidadas», texto periodístico de Rosa Montero.

Los girasoles ciegos

LOS GIRASOLES CIEGOS

TEXTO 1: Fragmento de Los girasoles ciegos.

 «La primera vez que el capitán Alegría estuvo cerca del riesgo fue, precisamente, el día que comienza esta historia. Su decisión no fue la de unirse al enemigo sino rendirse, entregarse prisionero. Un desertor es un enemigo que ha dejado de serlo; un rendido es un enemigo derrotado, pero sigue siendo un enemigo. Alegría insistió varias veces sobre ello cuando fue acusado de traición. Pero eso ocurrió más tarde.
En una confidencia
inoportuna que días más tarde utilizaría el fiscal militar para pedir su muerte con ignominia, Alegría confesó a un suboficial intachable que los defensores de la República hubieran humillado más al ejército de Franco rindiéndose el primer día de la guerra que resistiendo tenazmente, porque cada muerto de esa guerra, fuera del bando que fuera, había servido sólo para glorificar al que mataba. Sin muertos, dijo, no habría gloria, y sin gloria sólo habría derrotados.
  Aunque se unió al ejército sublevado en julio de 1936, al principio estuvo bajo la indecisión de sus mandos, que no veían en aquel alférez provisional las cualidades de un guerrero y que destinaron finalmente a Intendencia, donde su rectitud y su formación serían más útiles que en el campo de batalla. Sin embargo, sabemos por los comentarios a sus compañeros de armas que un cansancio sumergido y el pasar de los muertos le transformó, según sus propias palabras, en un vivo rutinario. Aun así, a finales de 1938, fue ascendido al grado de capitán para premiar su celo.
Soy un rendido.»

PREGUNTAS:

1: Realice un resumen del texto propuesto (Puntuación máxima: 1 punto).

2: Enuncie el tema del fragmento (Puntuación máxima: 0,5 puntos).

3: Explique la organización de los contenidos del texto (Puntuación máxima: 1,5 puntos).

4: Comentario razonado de las ideas que aparecen en el texto (Puntuación máxima: 3 puntos).

5: 5.1: Explique las relaciones sintácticas entre oraciones en el fragmento subrayado.

5.2: Sobre las palabras destacadas, realice la segmentación de formantes indicando su tipo según su función (lexema, morfema derivativo o flexivo) y su posición (prefijo, sufijo, interfijo), y clasifíquelas según su formación (simples, derivadas, compuestas o parasintéticas): 1) Inoportuna, 2) Ignominia, 3) Intachable, 4) Rutinario (Puntuación máxima: 1 punto).

6: La poesía española de principios de siglo (1900 a 1936) (Puntuación máxima: 2 puntos).

TEXTO II: Poema de Federico García Lorca.

Alba

Mi corazón oprimido

siente junto a la alborada

el dolor de sus amores

y el sueño de las distancias.

La luz de la aurora lleva 5

semillero de nostalgias

y la tristeza sin ojos

de la médula del alma.

La gran tumba de la noche

su negro velo levanta 10

para ocultar con el día

la inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos

cogiendo nidos y ramas,

rodeado de la aurora 15

y llena de noche el alma!

¡Qué haré si tienes tus ojos

muertos a las luces claras

y no ha de sentir mi carne

el calor de tus miradas! 20

¿Por qué te perdí por siempre

en aquella tarde clara?

Hoy mi pecho está reseco

como una estrella apagada.

(Federico García Lorca)

CUESTIONES:

  1. Realice un resumen y proponga un tema para el texto anterior (Puntuación máxima: 1, 5 puntos).

  2. Explique la organización del contenido del texto (Puntuación máxima: 1,5 puntos).

  3. Realice un comentario crítico de las ideas expuestas en el texto (Puntuación máxima: 3 puntos).

  4. 4.1. Analice morfosintácticamente la oración subrayada en el texto (Puntuación máxima: 1 punto).

    4.2. Clasifique las siguientes perífrasis: 1) Había tenido que hacer; 2) Iba a comer; 3) Rompió a llorar; 4) Está hecho (Puntuación máxima: 1 punto).

  5. Principales características de los textos líricos (Puntuación máxima: 2 puntos).

TEXTO III: «OLVIDADAS»

El miércoles pasado, los talibanes pusieron una bomba en una escuela de niñas en el noroeste de Pakistán (y de paso se cargaron a tres soldados estadounidenses). Ya se sabe que los talibanes prohíben educar a las mujeres; este verano hubo 102 ataques a escuelas en Afganistán y 196 niñas fueron envenenadas. La bomba del miércoles mató instantáneamente a tres alumnas e hirió a un centenar. Es probable que después fallecieran unas cuantas más, pero eso ya no lo recogieron los periódicos.

Hoy día importan muy poco estas víctimas. Tuvieron su momento cuando la guerra contra Afganistán, porque daban argumentos éticos a la incursión militar. Así supimos de ese infierno; de la prohibición a salir solas de casa y a estudiar, del burka y la absoluta carencia de derechos. Occidente se horrorizó, pero luego, con esa volatilidad que caracteriza a la memoria humana, nos las hemos apañado para olvidarlo.

Y somos tan buenos en esto de la amnesia que ahora la comunidad internacional ha sacado un plan para reintegrar a los talibanes en Afganistán. Basta con que renuncien a Al Qaeda, y entonces les pagaremos 350 millones de euros para que sigan torturando a sus mujeres tan campantes. Es el cinismo de la alta política; y es el incomprensible desamparo de las mujeres en el planeta. Porque, además de los talibanes, hay otros horrores en otros lugares: lapidaciones, ablaciones, adolescentes enterradas vivas por sus padres. Como decía Gabriela Cañas en un magnífico artículo, el mundo es capaz de luchar contra la discriminación racial y, por ejemplo, en su momento se prohibió la participación en los Juegos Olímpicos de los atletas surafricanos del apartheid. Pero 26 países siguen en los JJ OO a pesar de vetar a las mujeres en sus delegaciones, porque la discriminación sexual todavía es una causa menor. Mujeres de la Tierra, olvidadas víctimas.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 19. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE FINALIDAD.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 19. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE FINALIDAD.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

El complemento circunstancial de finalidad es un complemento del predicado que aporta a la oración la idea del fin que se persigue mediante la acción expresada. Se expresa mediante un grupo preposicional introducido normalmente por la preposición «para». Por ejemplo:

-El director no llamó a Pedro para hablar.

– La familia quizás fue allí para descansar.

– ¿Julia y tú quedasteis para estudiar?

-Nos citaron en Rabanales para las pruebas de Selectividad.

Como el complemento indirecto puede aparecer introducido por «a» o «para», pero a diferencia de éste, no admite la sustitución por «le/-s». Responde a la pregunta «¿A qué?» o «¿Para qué?». En los ejemplos anteriores tendríamos:

-¿Para qué no llamó el director a Pedro? = Para hablar.

-¿Para qué fue allí? = Para descansar.

-¿Para qué quedasteis Julia y tú? = Para estudiar.

-¿Para qué nos citaron en Rabanales? = Para las pruebas de Selectividad.

EJEMPLOS ANALIZADOS:

Oración: «El director no llamó a Pedro para hablar».

Oración simple, bimembre, enunciativa, negativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el director. Consta de:

……DETERMINANTE: el.

……NOMBRE (núcleo): director.

SINTAGMA VERBAL (predicado): no llamó a Pedro para hablar. Consta de:

……ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

……VERBO (núcleo): llamó.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento directo): a Pedro. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: a.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Pedro.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de finalidad): para hablar. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: para.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (infinitivo: núcleo): hablar.

ORACIÓN: «La familia quizás fue allí para descansar».

Oración simple, bimembre, enunciativa, dubitativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): la familia. Consta de:

……DETERMINANTE: la.

……NOMBRE (núcleo): familia.

SINTAGMA VERBAL (predicado): quizás fue allí para descansar. Consta de:

……ADVERBIO (marca oracional de duda): quizás.

……VERBO (núcleo): fue.

……ADVERBIO (complemento circunstancial de lugar): allí.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de finalidad): para descansar. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: para.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (infinitivo: núcleo): descansar.

ORACIÓN: «¿Julia y tú quedasteis en la Biblioteca para estudiar?».

Oración simple, bimembre, interrogativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Julia y tú. Consta de:

……NOMBRE (núcleo 1): Julia.

…………CONJUNCIÓN (coordinada copulativa): y.

……PRONOMBRE (núcleo 2): tú.

SINTAGMA VERBAL (predicado): quedasteis en la Biblioteca para estudiar. Consta de:

……VERBO (núcleo): quedasteis.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en la Biblioteca. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………SINTAGMA NOMINAL: la Biblioteca. Consta de:

………………DETERMINANTE: la.

………………NOMBRE (núcleo): Biblioteca.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de finalidad): para estudiar. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: para.

…………SINTAGMA NOMINAL (infinitivo: núcleo): estudiar.

ORACIÓN: «Nos citaron en Rabanales para las pruebas de Selectividad».

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de plural / impersonal optativa).

SINTAGMA VERBAL (predicado): nos citaron en Rabanales para las pruebas de Selectividad. Consta de:

……PRONOMBRE (complemento directo): nos.

……VERBO (núcleo): citaron.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en Rabanales. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Rabanales.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de finalidad): para las pruebas de Selectividad. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: para.

…………SINTAGMA NOMINAL: las pruebas de Selectividad. Consta de:

………………DETERMINANTE: las.

………………NOMBRE (núcleo): pruebas.

………………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de Selectividad. Consta de:

……………………PREPOSICIÓN: de.

……………………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Selectividad.

EJERCICIOS:

1. Analiza morfosintácticamente las siguientes oraciones:

1.1. Mis compañero y yo organizamos en el instituto una colecta para el viaje.

1.2. No todos estudiaron bastante para el examen final.

1.3. Quizás tu padre sea un lince para los negocios.

1.4. ¿La música clásica ayuda a la concentración?

1.5. Dame cerillas para el fuego.

1.6. Iremos a la fiesta de compromiso para salir en los periódicos locales.

1.7. Para divertirte, juega en los recreos a la pelota.

1.8. Haz ejercicio para estar fuerte.

1.9. Vengo a buscar a Enrique.

1.10. Reflexiona para hacerlo bien.

NOTA: Observa que es muy frecuente la aparición del infinitivo como término del grupo preposicional («1.7: para divertirte; 1.8: para estar fuerte; 1.9: a buscar a Enrique; 1.10: para hacerlo bien; etc.). Debemos recordar  que el infinitivo actúa como sustantivo en el discurso -excepto cuando aparece formando parte de perífrasis verbales-, pero no pierde su naturaleza verbal y recibe complementos de predicado. Así, por ejemplo, en 1.7 («para divertirte») vemos un pronombre «te» actuando como reflexivo de complemento directo del infinitivo; en 1.9 («a buscar a Enrique»), «a Enrique» es un grupo preposicional que actúa como complemento directo de «buscar». En 1.8 («estar fuerte»), observamos un adjetivo, «fuerte», actuando como atributo. Y, por último, en 1.10 («para hacerlo bien»), vemos cómo del infinitivo depende un pronombre, «lo», en función del complemento directo del infinitivo, y un adverbio «bien», en función de complemento circunstancial de lugar.

Observamos el mismo comportamiento en el caso del participio, que actúa como adjetivo del discurso pero no pierde su capacidad de recibir complementos de predicado (una mesa rota por el tablero); o en gerundio, que actúa como adverbio pero, igualmente, sin perder su capacidad de recibir complementos verbales («corriendo por el parque»).

En todos estos casos, equivalen a oraciones subordinadas de infinitivo, participio y gerundio respectivamente.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 18. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE CAUSA.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 18. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE CAUSA.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

El complemento circunstancial de causa introduce en el predicado el motivo que induce o provoca la acción expresada. Se presenta en la oración siempre como un grupo preposicional y la preposición más usada como enlace es «por». Veamos algunos ejemplos:

-Pedía por la calle por pura necesidad.

-Guardó silencio por cortesía.

-Lloraba de impotencia.

Para identificar el complemento circunstancial de finalidad podemos preguntar «¿Por qué?»  al verbo núcleo del predicado. La respuesta será el complemento. En los ejemplos anteriores, tendríamos:

-¿Por qué pedía? = Por necesidad.

-¿Por qué guardó silencio? = Por cortesía.

-¿Por qué lloraba? = Por/de impotencia.

Cuando hayamos analizado bastantes ejemplos, no tendremos dificultad para identificar el complemento circunstancial de causa; pero, al principio, podemos tener dificultades para identificar aquellos que no van introducidos por la preposición «por». Este problema será aún mayor cuando analicemos oraciones compuestas. Por eso es conveniente que nos acostumbremos a usar una preposición guía, en nuestro caso «por» y utilizarla para comprobar si, efectivamente, el grupo preposicional puede construirse con esta preposición sin alterar su significado. Así, en el tercer ejemplo podríamos decir «Lloraba por impotencia». Si el significado se viera alterado, estaríamos ante otra función sintáctica. Observad la posible dificultad planteada en la siguiente oración compuesta: «Como no tenía dinero, no podía ir al cine». Si usamos la sustitución podríamos leer sin dificultad «No podía ir al cine porque no tenía dinero«, será esta sustitución de «como» por «por» la que nos dará la clave de que estamos ante una proposición subordinada circunstancial de causa.

EJEMPLOS ANALIZADOS:

ORACIÓN: Aquel mendigo del barrio pedía dinero por pura necesidad.

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): aquel mendigo del barrio. Consta de:

……DETERMINANTE: aquel.

……NOMBRE: mendigo.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): del barrio. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de (+ el).

…………SINTAGMA NOMINAL: el barrio. Consta de:

………………DETERMINANTE: el (de+).

………………NOMBRE (núcleo): barrio.

SINTAGMA VERBAL (predicado): pedía dinero por necesidad. Consta de:

……VERBO (núcleo): pedía.

……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): NOMBRE (núcleo): dinero.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de causa): por necesidad. Consta de:

……PREPOSICIÓN: por.

……SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): necesidad.

ORACIÓN: ¿Pedro, un hombre tan violento, guardó silencio por cortesía?

Oración simple, bimembre, interrogativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Pedro, un hombre tan violento. Consta de:

……NOMBRE (núcleo): Pedro.

……SINTAGMA NOMINAL (aposición): un hombre tan violento. Consta de:

…………DETERMINANTE: un.

…………NOMBRE: hombre.

…………GRUPO ADJETIVAL: tan violento. Consta de:

………………ADVERBIO INTENSIFICADOR: tan.

………………ADJETIVO: violento.

SINTAGMA VERBAL (predicado): guardó silencio por cortesía. Consta de:

……VERBO (núcleo): guardó.

……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): NOMBRE (núcleo): silencio.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de causa): por cortesía.

…………PREPOSICIÓN: por.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): cortesía.

ORACIÓN: En pleno bombardeo, todos lloraban de impotencia y desesperación.

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): PRONOMBRE: todos.

SINTAGMA VERBAL (predicado): lloraban de impotencia y desesperación en pleno bombardeo. Consta de:

……VERBO (núcleo): lloraban.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de causa): de impotencia y desesperación. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de.

…………SINTAGMA NOMINAL (consta de dos SN en relación coordinada copulativa a través de la conjunción «y»): impotencia <y> desesperación. Consta de:

………………SINTAGMA NOMINAL 1: NOMBRE (núcleo): impotencia.

……………………CONJUNCIÓN (coordinada copulativa): y.

………………SINTAGMA NOMINAL 2: NOMBRE (núcleo): desesperación.

EJERCICIOS:

1: Analiza morfosintácticamente las siguientes oraciones:

1.1. Lo hizo por costumbre.

1.2. El perro saltaba de alegría.

1.3. Por la noche, me muero de sueño.

1.4. En la montaña, respiramos mejor por el aire puro.

1.5. Por casualidad, encontré un broche en la piscina.

1.6. ¿Aprobó el alumno por su esfuerzo?

1.7. Quizás por la constancia saquemos al final esas oposiciones.

1.8. Ojalá no perdamos el partido por su culpa.

1.9. Por su escasez, el diamante es una piedra preciosa.

1.10. No pisamos la playa por culpa de la contaminación.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 17. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE LUGAR.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 17. FUNCIONES DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE LUGAR.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Como su propio nombre indica, es un complemento que sirve para precisar el lugar donde transcurre la acción. En el predicado, puede aparecer desempeñado por un adverbio («aquí», «allí», «cerca», «lejos», «encima», «debajo», etc.) o un grupo preposicional («en la carretera», «por el camino», «hacia Madrid», «sobre la mesa», etc.) donde la preposición aporta un significado locativo (situación) o direccional («a», «de», «desde», «hacia», etc.).

No tendremos problema en identificar la función cuando aparece desempeñada por un adverbio o grupo adverbial («encima (adv.) de la mesa (complemento del adverbio)», «lejos (adv.) + de la ciudad (complemento del adverbio), etc.). Y lo podremos identificar sin dificultad en el caso de que aparezca desempeñada por un grupo preposicional porque responderá a la pregunta «¿Dónde?» precedida, en su caso, por la preposición correspondiente. En cualquier caso, siempre admitirá la sustitución por un adverbio de lugar. Veámoslo con algunos ejemplos:

-Tus parientes llegaron a la ciudad = Tus parientes llegaron allí / ¿Dónde? = a la ciudad.

-Los peregrinos iban por el bosque = Los peregrinos iban por allí / ¿Por dónde? = por el bosque.

-Los turistas venían de Francia = Los turistas venían de allí / ¿De dónde? = de Francia.

EJEMPLOS ANALIZADOS:

ORACIÓN: «Tus parientes, primos y tíos, no vinieron a la fiesta de cumpleaños».

Oración simple, bimembre, enunciativa, negativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): tus parientes, primos y tíos. Consta de:

……DETERMINANTE: tus.

…..NOMBRE (núcleo): parientes.

…..SINTAGMA NOMINAL (aposición): primos y tíos. Consta de:

…………SINTAGMA NOMINAL 1: NOMBRE (núcleo): primos.

………………CONJUNCIÓN COORDINADA COPULATIVA: y.

…………SINTAGMA NOMINAL 2: NOMBRE (núcleo): tíos.

SINTAGMA VERBAL (predicado): no vinieron a la fiesta de cumpleaños. Consta de:

……ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

……VERBO (núcleo): vinieron.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): a la fiesta de cumpleaños. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: a.

…………SINTAGMA NOMINAL: la fiesta de cumpleaños. Consta de:

………………DETERMINANTE: la.

………………NOMBRE: fiesta.

………………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de cumpleaños. Consta de:

……………………PREPOSICIÓN: de.

……………………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): cumpleaños.

ORACIÓN: «Los peregrinos más preparados iban por los caminos del bosque»

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Los peregrinos más preparados. Consta de:

……DETERMINANTE: los.

……NOMBRE (núcleo): peregrinos.

……GRUPO ADJETIVAL: más preparados. Consta de:

…………ADVERBIO (cuantificador): más.

…………ADJETIVO: preparados.

SINTAGMA VERBAL (predicado): iban por los caminos del bosque. Consta de:

……VERBO (núcleo): iban.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): por los caminos del bosque. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: por.

…………SINTAGMA NOMINAL: los caminos del bosque. Consta de:

………………DETERMINANTE: los.

………………NOMBRE (núcleo): caminos.

………………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): del bosque. Consta de:

……………………PREPOSICIÓN: de (+ el).

……………………SINTAGMA NOMINAL: el bosque. Consta de:

…………………………DETERMINANTE: el (de+)

…………………………NOMBRE (núcleo): bosque.

ORACIÓN: ¡Sal de casa!

Oración simple, bimembre, exhortativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona de singular).

SINTAGMA VERBAL (predicado): sal de casa. Consta de:

……VERBO (núcleo): sal.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): de casa. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): casa.

ORACIÓN: «Quizás tenga correo dentro del buzón»

Oración simple, bimembre, enunciativa, dubitativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª o 3ª persona de singular).

SINTAGMA VERBAL: quizás tenga correo dentro del buzón. Consta de:

……ADVERBIO (marca oracional de duda): quizás.

……VERBO (núcleo): tenga.

……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): NOMBRE (núcleo): correo.

……GRUPO ADVERBIAL (complemento circunstancial de lugar): dentro del buzón. Consta de:

…………ADVERBIO: dentro.

…………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del adverbio): del buzón. Consta de:

………………PREPOSICIÓN: de (+el).

………………SINTAGMA NOMINAL: el buzón. Consta de:

……………………DETERMINANTE: el (de+).

……………………NOMBRE (núcleo): buzón.

EJERCICIOS:

1. Analiza las siguientes oraciones:

1.1. Compró caramelos de menta en la tienda de la esquina.

1.2. En el campo, Santiago, tu hermano, es un fenómeno.

1.3. Mis amigos me trajeron un regalo muy bonito a la fiesta.

1.4. ¿Tienes alguna librería cerca del Instituto?

1.5. Tal vez puedas estudiar mejor aquí.

1.6. El tren de cercanías pasa por Almodóvar, el pueblo del castillo.

1.7. ¿Allí vive alguien?

1.8. Compra una brocha de pintura en la droguería.

1.9. En el viaje, pasaremos por casa de tus padres.

1.10. Saca el lápiz del estuche.

2. Explica qué es un complemento directo y qué es un complemento de régimen, pon dos ejemplos de cada uno de ellos.

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LENGUAJE SEXISTA O NO SEXISTA O LOS INTERESES CREADOS QUE DIRÍA BENAVENTE. REFLEXIÓN SOBRE EL INFORME DE IGNACIO BOSQUE:

Hace algún tiempo trataba de reflexionar con un compañero de centro sobre la inutilidad de los famosos manuales de lenguaje no sexista o coeducacional emitidos por la Junta de Andalucía y que nos habían llegado para su «uso obligado» en todos los documentos del Instituto. Trataba de hacerle entender que «género» y «sexo» no es lo mismo, que las palabras tienen «marca de género» que no de «sexo» y que el uso términos genéricos que englobasen a los dos sexos (varones y hembras) era práctico porque evitaba repeticiones innecesarias. Me sorprendió cuando este compañero me cortó con un «…deja eso para los que entienden». No volví a hablar del tema y durante años me he remitido a la norma gramatical establecida haciendo caso omiso a estas nuevas reglas impuestas desde organismos políticos que trataban de introducir sistemáticamente alternancia de género en todos los sustantivos susceptibles de variación o no (quizás el caso «miembras» sea el más sonado»).

Ahora me encuentro con el informe de Ignacio Bosque en el que se pone de manifiesto que estas «guías» no solo no son correctas sino que si aplicásemos sistemáticamente su norma haríamos inviable la lengua. Antes de pronunciarse sobre el tema, nuestro académico ha estudiado, reseñado y analizado 17 guías de diversas instituciones. Esto es o debería ser lo normal, es decir, informarse y documentarse antes de expresar una opinión. De la misma forma que yo mismo me he preocupado de buscar y leer el informe emitido por Ignacio Bosque antes de escribir esta reseña, porque considero y sé por experiencia que no basta con los artículos publicados en prensa porque la mayoría de las veces, lamentablemente, no reflejan ni transmiten el contenido objetivo. Al final, como en el juego del telegrama, nada hay que se parezca entre la información objetiva de la fuente y lo que supuestamente se dice que dice que ha dicho.

El autor del infome parte del reconocimiento de que existe una discriminación en nuestra sociedad hacia la mujer, reconoce también que hay comportamientos verbales machistas y, por último, reconoce que existen recomendaciones por parte de instituciones internacionales, nacionales y regionales sobre la conveniencia de un uso del lenguaje no sexista. En este sentido, incluso, cita las fuentes haciendo un seguimiento de las leyes y recomendaciones realizadas sobre el tema. Lo que niega el autor del artículo, lo que atenta contra el sentido común y la gramática es pretender que esto solo se puede conseguir haciendo «explícita sistemáticamente la relación entre género y sexo», es decir, teniendo que citar siempre  la alternancia («los/las profesores y profesoras implicados e implicadas que sean monitores o monitoras de la actividad…»).

Critica también que quienes elaboran estas recomendaciones condenen como «sexistas» las manifestaciones verbales que no sigan esta directriz. Es decir, que si yo no digo «alumnos y alumnas suspensos y suspensas en el examen podrán presentarse voluntarios y voluntarias a una prueba de recuperación» y me limito a decir «Los alumnos suspensos en el examen podrán presentarse voluntarios» usando la norma gramatical del masculino que engloba a ambos sexos, entonces es que «soy un machista».  Y me siento identificado porque en más de una ocasión he sido merecedor de «calificativos» variopintos, todos descalificativos, por expresar criterios meramente lingüísticos en estas cuestiones por parte de abanderados de la nueva «doctrina».

El problema, para Ignacio Bosque, es que se confunden los comportamientos verbales sexistas -que haberlos, haylos- con el uso de voces y estructuras normalizadas en la lengua. Ejemplos de comportamientos verbales sexistas nos da el autor: cuando un periodista redactó la noticia «En el turismo accidentado viajaban dos noruegos con sus mujeres» enfocaba la información situando a la mujer en distinto nivel y mencionándola por su relación con el hombre, cuando lo lógico sería hablar de «dos matrimonios noruegos». Cita también la letra de la famosa canción del grupo Jarcha según la cual la gente «solo busca su pan, su hembra, su fiesta en paz» donde se aprecia una perspectiva netamente machista por cuanto en el genérico «gente» se excluye a la mujer.

Salvando los usos sexistas del lenguaje que manifiestan una perspectiva sexista de quien la usa, el autor constata que «el uso del masculino para designar los dos sexos está firmemente asentado en el sistema gramatical español y no hay razones para censurarlo«. Mi experiencia de treinta años de docencia me dice que tiene razón. Nunca he dicho «Los alumnos y alumnas pueden salir de clase», nunca he detectado herir la sensibilidad de ninguna alumna por decir que «estos son los alumnos que han aprobado». Coincido también en su apreciación de que fuera de documentos oficiales o conferencias y mítines el lenguaje coeducacional no sexista no tiene vida, no se usa, está muerto.  Ignacio Bosque afirma que ni los propios redactores de manuales de lenguaje no sexista son capaces de elaborar un solo documento siguiendo sus mismas directrices, textualmente cita el BOJA de la Junta de Andalucía y algunos documentos revisados de UGT y CCOO; y también en esto coincido porque yo mismo he realizado la experiencia de someter a prueba documentos sin que uno solo haya salido airoso de las normas recomendadas o exigidas. Concluye que debieron optar por sacrificar la visibilidad de la mujer a la naturalidad y eficacia del lenguaje. Analiza los errores que pueden venir inducidos por las recomendaciones como la supresión de los determinantes (no es lo mismo decir «Conozco a los especialistas en cáncer» que «Conozco a especialistas en cáncer»), el uso de términos genéricos no marcados («Los alumnos -estos, los que están conmigo- pueden salir» frente a «El alumnado -todos- pueden salir»), etc. Pero podríamos ir más alla, se podría llevar más al extremo ordenando la concordancia en femenino, que no en masculino, cuando dos o más términos aparecen coordinados («La droga, las armas y el dinero incautados suponen… «, o la concordancia de los atributos con su sujeto («Mi mujer y yo estamos contentos«), o marcando alternancias en términos genéricos tradicionales recogidos incluso en normativa legal vigente. Concluye que, por mucho que quisieramos, en algún punto tendríamos que poner un límite para poder expresarnos sin miedo a incurrir en errores por incorrecciones a la nueva normativa. En esto también coincido.

Me gustaría añadir que debe quedar claro que «género» no es igual a «sexo». En lengua, el género es una marca gramatical que no significa sexo, significa masculino o femenino. Una «mesa» es femenino, por ejemplo, y un «bolígrafo» es másculino, por ejemplo. Ninguna de las dos palabras es sexuada, a pesar de lo cual la lengua les asigna un género determinado.

Por otro lado, debemos ser conscientes de que el nombre o sustantivo tiene género en nuestro idioma, pero no alternancia de género, salvo excepciones. Un «cuaderno» es masculino, pero no tiene femenino, como una «bombilla» es femenino, pero no tiene masculino. En cambio, el adjetivo y el determinante, con sus excepciones, sí tienen alternancia de género. Así, decimos «el/la», «guapo/a», «este/a», «alto/a». La razón es que determinante y adjetivo son elementos secundarios del nombre y cambian su género para concertar con el género del nombre al que se refieren. El género es una marca gramatical cuya función en la lengua es la misma que tienen las camisetas de los futbolistas en un partido de fútbol, es decir, nos ayuda a distinguir qué palabras juegan en el mismo equipo y han de ser entendidas como un conjunto. Por eso no se debe confundir «sexo» y «género». Es cierto que algunos sustantivos presentan alternancia de género y gracias a ella podemos establecer diferencias semánticas. Estas diferencias son variadas, por ejemplo: podemos señalar diferencias de tamaño («farol/a», «barco/a», «banco/a»), o distinguir árbol y fruto («olivo/a», «manzano/a», «naranjo/a»), o distinguir utensilio o instrumento de oficio («costurero/a»), u otras diferencias de significado como ocurre con «el/la orden» o «el/la margen». Entre estas diferencias hay que incardinar las que corresponden en algunas ocasiones al «sexo» en ejemplos como «niño/a».

También es falso afirmar que en nuestra lengua la desinencia «-a» indica género/sexo femenino. En este sentido debe anotarse una multitud de nombres que designan profesiones acabados en este sonido sin que signfiquen necesariamente mujer, por ejemplo «futbolista», «atleta», «poeta», «rapsoda», «economista», «astronauta», «terapeuta», «cineasta», etc. o fuera del ámbito profesional, como «colega». En todos estos casos, el género/sexo viene expresado exclusivamente por la alternancia del determinante («un/una terapeuta» o «un/una colega») sin que se requiera el cambio de la desinencia para «visibilizar» el sexo del referente. Asimismo, es de señalar que cuando la diferencia sexual del referente es muy relevante, la lengua opta por la diferenciación léxica para asegurar la correcta interpretación del mensaje. Así, el femenino de «hombre» es «mujer», el de «toro», «vaca»; el de «caballo», «yegua». También existen nombres con referente femenino terminados en «-o» como sucede con «modelo». No creo que ninguna de las que se dedican a este oficio se sienta discriminada como mujer por ser nombrada a través de un sustantivo terminado en «-o». A esto deberíamos añadir la cantidad de palabras que, siendo femeninas, no tienen terminación en «-a» («luz», «amistad», «lumbre», «pasión», «religión», «mano», etc.), por lo que no debe confundirse desinencia con marca necesaria de significado relativo al sexo.

El lenguaje no sexista recomienda usos que implican alteraciones gramaticales que, en ocasiones, atentan contra el normal funcionamiento de la lengua. Por  ejemplo, el participio de presente de las formas verbales no tiene altenancia de género. Decimos «amante» para significar «a quien ama» sea él o ella; «paciente» para designar «a quien padece» sea él o ella, «persistente» para «quien persiste» sea él o ella. Cuando decimos «presidente» significamos «a quien preside» sea él o ella. Sin embargo, aceptamos como parte del proceso de adaptación lingüistica la palabra «presidenta» y no nos planteamos la posibilidad siquiera de extrapolar la norma a los demás términos («Ella es la pacienta», «Ella es persistenta», «Ella es mi amanta»). Será el uso y la aceptación social de un término como «presidenta» el que opere el cambio en la lengua, como sucede con el uso cada vez más extendido de «médica» o «jueza».

Y no parece que esta aceptación social del término tenga que ver mucho con la reglamentación o recomendaciones establecidas desde las «guías» para el lenguaje no sexista. Algunas profesiones tradicionalmente femeninas que se designaban con terminación en «-a», están introduciendo la desinencia en «-o» cuando la ejerce un varón («enfermera/o»); otras, en cambio, se resisten al cambio, y podemos observar a varones llevando un letrero en el que puede leerse «matrona». Aún no sabemos si el término «matrón» acabará imponiéndose. Esto significa que es la sociedad en su conjunto, como colectivo, sin academia o guías del lenguaje que lo ordenen, quien acabará asentando unos usos u otros. Serán estos usos refrendados en la lengua colectiva normalizada los que deberá recoger la Real Academia Española.

Agradezco enormemente este artículo a la Real Academia de la Lengua. En primer lugar porque soy profesor de Lengua y, como dice Ignacio Bosque, hábía llegado un momento en el que uno no sabía para quien trabajaba. En segundo lugar, porque siendo como es la máxima autoridad del Estado en materia de idioma, su voz debe ser oída y no lo había sido en estos menesteres. En tercer lugar, por clarificar un asunto de competencias. Es cierto que la lengua es algo vivo que tiene un carácter social, como también tiene un carácter social la alimentación y nadie discutiría las recomendaciones dietéticas de un cardiólogo. Seremos libres de seguir comiendo lo que queramos o de decir lo que queramos, esa es la libertad individual del habla; pero es bueno saber qué es lo correcto y qué no lo es y nadie mejor que el especialista que corresponda en la materia que se trate.

Por último, debemos ser muy humildes en la conciencia de que somos, los españoles, una pequeña parte de la comunidad hispanohablante, apenas un 10 %. Cuando la Real Academia Española de la Lengua habla debe hacerlo siguiendo una de las premisas del lema de la institución, me refiero ahora a ese «fija» que figura en su «limpia, fija y da esplendor». Ya sé que parece un anuncio de detergente, pero define estrictamente su cometido. Debe luchar contra el deterioro del idioma limpiándolo de extrajerismos innecesarios y debe procurar el fijar las normas del uso correcto del idioma, lo que debe hacerse en colaboración y connivencia con todas las demás academias de la lengua española correspondientes a cada uno de los estados en que el español es el idioma oficial, y así se está haciendo en la últimas publicaciones de ortografía o gramática. El español es un patrimonio cultural de tal importancia que merece todo nuestro apoyo y respeto y todos los cambios debemos procurar que sean consensuados con todos los vecinos del bloque porque, sencillamente, a todos nos afectan.

Por todo ello, permítanme que finalice este comentario con la misma frase con que lo comenzaba:  «Por favor, dejen esto para quienes entienden» y si alguien entiende de lengua es la Real Academia Española.

José Carlos Aranda

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 16. FUNCIONES DEL PREDICADO: COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE MODO.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 16. FUNCIONES DEL PREDICADO: COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE MODO.

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El complemento circunstancial de modo es un complemento que se refiere al predicado aportando información sobre la manera, forma o modo en que se produce lo dicho en la oración. Así, si decimos «Rompió el cristal con una piedra«, «con una piedra» expresa cómo fue roto el cristal, la forma, modo o manera en que se produjo esta acción.

La función de complemento circunstancial de modo puede aparecer en la oración expresada mediante un grupo preposicional o un adverbio de modo. Veamos algunos ejemplos:

-Mi hermano anda así.

-El barco navegaba lentamente.

-Pegó el libro con cola blanca.

-Me recibió en su casa con una sonrisa.

Para identificarlo, podemos preguntar «¿cómo?» al verbo, o sustituir por un adverbio modal como «así», por ejemplo:

-¿Cómo anda mi hermano? = Así.

-¿Cómo navegaba el barco? = Lentamente/ Así, ¿cómo?, lentamente.

-¿Cómo pegó el libro? = Con cola blanca / Así, ¿cómo?, con cola blanca.

-¿Cómo me recibió? = Con una sonrisa /Así, ¿cómo?, con una sonrisa.

Lo ideal es combinar ambos procedimientos tal y como hemos hecho en las secuencias anteriores.

NOTA: Es frecuente la confusión entre el atributo, complemento predicativo y complemento circunstancial de modo. Conviene recordar respecto al atributo que aparece con verbos atributivos -ser, estar o parecer-, y admite la sustitución por «lo» (María es guapa/ ¿Cómo es María? = guapa), pero debemos observar que la oración presenta predicado nominal con verbo «ser» y la sustitución por «lo» -«María lo es»). El complemento predicativo también responde a la pregunta «¿cómo?» pero es siempre un adjetivo y presenta concordancia en género y número con el sujeto a diferencia del complemento circunstancial de modo que es un adverbio invariable («Mi padre llegó cansado /Mi madre llegó cansada/ Llegaron cansados«).

EJEMPLOS ANALIZADOS:

Oración: «Mi hermano Pedro anda así por las mañanas»

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Mi hermano Pedro. Consta de:

……DETERMINANTE: mi.

……NOMBRE (núcleo): hermano.

……SINTAGMA NOMINAL (aposición): NOMBRE: Pedro.

SINTAGMA VERBAL (predicado):

……VERBO (núcleo): anda.

……ADVERBIO (complemento circunstancial de modo): así.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de tiempo): por las mañanas. Consta de:

……….PREPOSICIÓN: por.

…………SINTAGMA NOMINAL: las mañanas. Consta de:

………………DETERMINANTE: las.

………………NOMBRE (núcleo): mañanas.

ORACIÓN: ¿El barco de vela navegaba velozmente?

Oración simple, bimembre, interrogativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el barco de vela. Consta de:

……DETERMINANTE: el.

……NOMBRE (núcleo): barco.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de vela. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: de.

…………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): vela.

SINTAGMA VERBAL (predicado): navegaba velozmente. Consta de:

……VERBO (núcleo): navegaba.

……ADVERBIO (complemento circunstancial de modo): velozmente.

ORACIÓN: ¡El viejo profesor arregló el libro de Ciencias con cola blanca!

Oración simple, bimembre, exclamativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): El viejo profesor. Consta de:

……DETERMINANTE: el.

……ADJETIVO: viejo.

……NOMBRE (núcleo): profesor.

SINTAGMA VERBAL (predicado): arregló el libro de Ciencias con cola blanca. Consta de:

……VERBO (núcleo): arregló.

……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): el libro de Ciencias. Consta de:

…………DETERMINANTE: el.

…………NOMBRE (núcleo): libro.

…………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de Ciencias. Consta de:

………………PREPOSICIÓN: de.

………………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Ciencias.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de modo): con cola blanca. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: con.

…………SINTAGMA NOMINAL: cola blanca. Consta de:

………………NOMBRE (núcleo): cola.

………………ADJETIVO: blanca.

ORACIÓN: Aquel viejo maestro, Ernesto, me recibió en su casa con una sonrisa.

Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

SINTAGMA NOMINAL (sujeto): aquel viejo maestro. Consta de:

……DETERMINANTE: aquel.

……ADJETIVO: viejo.

……NOMBRE (núcleo): maestro.

SINTAGMA VERBAL (predicado): me recibió en su casa con una sonrisa. Consta de:

……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): PRONOMBRE: me.

……VERBO (núcleo): recibió.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en su casa. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: en.

…………SINTAGMA NOMINAL: su casa. Consta de:

………………DETERMINANTE: su.

………………NOMBRE (núcleo): casa.

……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de modo): con una sonrisa. Consta de:

…………PREPOSICIÓN: con.

…………SINTAGMA NOMINAL: una sonrisa. Consta de:

………………DETERMINANTE: una.

………………NOMBRE: sonrisa.

EJERCICIOS PROPUESTOS:

1) Analiza las siguientes oraciones:

1.1. Mis compañeros y yo organizamos una fiesta de cumpleaños con muchas sorpresas.

1.2. ¿Respondió acertadamente al profesor las tres preguntas?

1.3. No tomarás el sol en la playa sin protección solar.

1.4. El cuidador del zoo separó al animal con un palo.

1.5. En Madrid, ¿asistís asiduamente al teatro?

1.6. Ojalá analice con acierto estas oraciones.

1.7. Quizás vayamos el domingo al campo con toda la familia.

1.8. La tejedora del cuento hilaba pacientemente.

1.9. Su tío Pablo le regaló un juego con muchas aplicaciones.

1.10. ¡Anda despacio por las rocas!

2) Vuelve a leer la entrada correspondiente a la función atributo (Oración simple. Funciones del predicado: el atributo) y anota cómo diferenciar un atributo, un complemento predicativo y un complemento circunstancial de modo. Escribe un ejemplo de cada una de estas funciones.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 15. COMPLEMENTOS DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE TIEMPO.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 15. COMPLEMENTOS DEL PREDICADO: EL COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL DE TIEMPO.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Se trata de un complemento del predicado que sirve para concretar o matizar el instante o el desarrollo del tiempo en el que transcurre la idea significada. Puede aparecer expresado por diversos procedimientos morfosintácticos, a saber:

1: Un adverbio: “Llegó ayer / temprano / entonces
2: Un sintagma nominal: “Quedamos el martes
3: Un grupo preposicional: “ El tren sale a las cuatro

Para reconocerlo, basta con preguntar “¿cuándo?” al verbo y comprobar la posible sustitución del elemento por un adverbio de tiempo como “entonces”. Por ejemplo:
1: ¿Cuándo llegó? = entonces («ayer», «temprano», «entonces» = CC tiempo).
2: ¿Cuándo quedamos? = entonces («el martes» = CC tiempo).
3: ¿Cuándo sale el tren? = entonces («a las cuatro» = CC tiempo).

Hemos de tener en cuenta que cada procedimiento de los mencionados puede recibir adyacentes hasta presentar estructuras más complejas. Tomemos el caso del adverbio:

1: «Llegó antes / antes de hora» (de hora = G. prep. -C del Adv.-).
Algunos adverbios pueden recibir un grupo preposicional que delimite su significado (complemento del adverbio) como hemos visto en el ejemplo anterior o en: “Nos vemos después de clase” /”…antes de clase” / “…entre clase y clase”.
2: «Llegó temprano / muy temprano» (muy = Adv. Cuantificador).
Cuando el significado del adverbio admite grados, otro adverbio de cantidad puede expresar cuantificación o gradación (“mucho”, “poco”, “bastante”, “demasiado”, etc.).

En el caso del sintagma nominal, podríamos encontrarnos todos los adyacentes propios de un núcleo nominal. Veamos algunos casos:

1: «Quedamos el martes de Cuaresma» (“de Cuaresma” : G. prep. -Complemento del nombre-).
2: «Nos vimos un precioso día de primavera, el martes«. (“precioso”, adjetivo; “de primavera”, complemento del nombre; y, “el martes”, aposición explicativa).

EJEMPLOS ANALIZADOS:

Oración: Los asistentes a la recepción llegaron antes de hora.
Oración simple, bimembre, enunciativa, afirmativa, intransitiva. Consta de:
SINTAGMA NOMINAL (sujeto): los asistentes a la recepción. Consta de:
……DETERMINANTE: los.
……NOMBRE (núcleo): asistentes.
……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): a la recepción. Consta de:
…………PREPOSICIÓN: a.
…………SINTAGMA NOMINAL: la recepción. Conste de:
………………DETERMINANTE: la.
………………NOMBRE (núcleo): recepción.

SINTAGMA VERBAL (predicado): llegaron antes de hora. Consta de:
……VERBO (núcleo): llegaron.
……GRUPO ADVERBIAL (complemento circunstancial de tiempo): antes de hora. Consta de:
…………ADVERBIO: antes.
…………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del adverbio): de hora. Consta de:
………………PREPOSICIÓN: de.
………………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): hora.

ORACIÓN: ¿No tendremos el examen de Lengua el martes?
Oración simple, bimembre, interrogativa, negativa, transitiva. Consta de:
SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del plural).

SINTAGMA VERBAL (predicado): no tendremos el examen de Lengua el martes. Consta de:
……ADVERBIO (marca oracional de negación): no.
……VERBO (núcleo): tendremos.
……SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): el examen de Lengua. Consta de:
…………DETERMINANTE: el.
…………NOMBRE (núcleo): examen.
…………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de Lengua. Consta de:
………………PREPOSICIÓN: de.
………………SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Lengua.
……SINTAGMA NOMINAL (complemento circunstancial de tiempo): el martes. Consta de:
…………DETERMINANTE: el.
…………NOMBRE: martes.

ORACIÓN: ¡Ojalá nos veamos al anochecer!
Oración simple, bimembre, exclamativa, desiderativa, transitiva. Consta de:
SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona de plural).

SINTAGMA VERBAL (predicado): ojalá nos veamos al anochecer. Consta de:
……ADVERBIO (marca oracional de deseo): ojalá.
……PRONOMBRE (recíproco de complemento directo): nos.
……VERBO (núcleo): veamos.
……GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de tiempo): al anochecer. Consta de:
…………PREPOSICIÓN: a (+el).
…………SINTAGMA NOMINAL: el amanecer. Consta de:
………………DETERMINANTE: el (a+).
………………NOMBRE (núcleo): amanecer.

EJERCICIOS PRÁCTICOS:
1. Analiza las siguientes oraciones:
1.1. Compró unos caramelos muy ricos.
1.2. Por la mañana, Santiago, mi hermano, rinde más en los estudios.
1.3. ¿Tus amigos te trajeron un regalo de cumpleaños a la fiesta?
1.4. Ojalá tus padres lleguen mañana.
1.5. Durante la conferencia, los ponentes hablaron del problema del paro.
1.6. Quizás esta tarde mi novia y yo vayamos al cine.
1.7. ¿Por la noche, son malas las películas de terror?
2. Invéntate dos oraciones en las que el complemento circunstancial de tiempo aparezca expresado mediante adverbios, otras dos mediante grupo preposicional, y otras dos mediante sintagmas nominales.
3. Invéntate ejemplos en los que aparezca el complemento circunstancial de tiempo usado junto a un complemento directo, junto a un complemento de régimen y junto a un atributo.

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