Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 93. Sobre el uso de anglicismos.-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 93. Sobre el uso de anglicismos.-

PIEste ejercicio se corresponde al  propuesto en el Manual…(Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador «Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … » y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece «categorías», haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de «Manual de redacción para profesionales e internautas«, entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de «comentarios» al final de esta entrada.

EJERCICIO:

En este ejercicio, por error, las soluciones aparecen entre paréntesis junto a cada ejemplo. No obstante, los casos abundan y pueden multiplicarse. Invito a los usuarios e internautas que lleguen hasta la página a que inserten en los comentarios ejemplos extraídos  de publicaciones o medios de comunicación, indicando la fuente y proponiendo la alternativa en español.

NOTA: En el Manual de ortografía y redacción (Berenice, 2010) se incluye un anexo sobre anglicismos. Allí tratábamos, en cada caso, de indicar si eran o no necesarios y proponíamos el vocablo alternativo en nuestro idioma cuando esto era posible. Aunque traté de relacionar los más habituales, no es exhaustivo ni puede serlo, dada la rapidez con la que se introducen estos nuevos extranjerismos. Debo insistir en que el uso de un vocablo extranjero cuando disponemos del equivalente en nuestra lengua no supone más que un empobrecimiento del español que hemos de evitar en la medida de nuestras posibilidades.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | Deja un comentario

ACTO DE PRESENTACIÓN DE MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS (BERNICE, 2011). TABERNA LOS PATIOS DE LA ALJAMA, C/ MANRÍQUEZ, CÓRDOBA (PATIO DE LOS MAGNOLIOS)

Creo que es obligado empezar un acto como este con los agradecimientos. A todos ustedes por estar aquí acompañándonos, en primer lugar. Después a María José Porro, no solo por sus palabras y su cariño, sino por la confianza que depositó en un joven de veinticinco años cuando aceptó dirigirle una tesis doctoral en un momento en que existían ganas y energías, pero no había camino. Ella decidió confiar en aquel joven y convertirse en el camino.

Gracias también a Berenice y Almuzara, a Antonio Cuesta, David González, y Manuel Pimentel por haberme permitido acceder a este mundo apasionante de la editorial y las publicaciones. Su confianza me ha permitido canalizar estudios y trabajos almacenados durante décadas en el fondo de los cajones de un escritorio. Hoy, con el libro que presentamos, ya son cuatro los títulos que circulan por las librerías con mi nombre en la portada. Es para agradecerlo porque hay muchos compañeros en los institutos, en los colegios, en las aulas, que podrían haberlo hecho tan bien o mejor, siempre será para mí un misterio el porqué me sonrió la fortuna aquella mañana frente a El Corte Inglés cuando me encontré por pura casualidad con Antonio Cuesta y me propuso el primer título. Creo que ni él ni yo, aún, nos creemos el recorrido que, desde aquel momento, han ido adquiriendo los títulos publicados.

Pero, además, no puedo acabar este apartado de agradecimientos sin mencionar a quien es responsable directo de todo el trabajo desarrollado a lo largo de estos años: Lola, mi esposa. Esa famosa frase que dice que “detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer” no es válida en mi caso por dos razones: en primer lugar porque nunca ha caminado detrás de mí, siempre camina a mi lado y, en segundo, porque no soy ningún gran hombre. Pero si alguna vez lo fuera, no dudéis que será gracias a su amor en el tiempo. Tiene esa extraña cualidad de hacerme desear ser mejor persona por ella y para ella cuando estoy a su lado. Por eso cuanto he hecho ha sido por nosotros y para nosotros, y nuestras consecuencias, dos maravillosos hijos. A ella no he querido dedicarle ningún libro, porque tendría que iniciar todas y cada una de las obras con un “¿A Lola, con amor? ¿En agradecimiento por aguantarme más de tres décadas?” A veces, las palabras quedan huecas, es tanto lo que quisieras transmitir que no cabe en un libro, mucho menos en una dedicatoria. Esa es, precisamente, la magia del lenguaje poético. Por eso prefiero dedicarle mi mejor obra, mi vida día a día.

Hoy bautizamos a una nueva criatura que nos viene con pantalla informática y luces de neón. El manual de redacción para profesionales e internautas ¿Pero cómo se te ocurren títulos tan raros? Ojo, que no es culpa mía, no fui yo quien firmó la partida de bautismo. Fue David quien propuso el título y la línea de contenido de esta nueva obra. Yo soy el brazo ejecutor. Y la verdad es que el título es descriptivo del contenido y no va a defraudar a los lectores.

Lo del Manual práctico de redacción se nos quedó en la recámara cuando escribí el Manual de Ortografía y Redacción. En aquella ocasión, me concentré en el desarrollo del sistema de autoaprendizaje de ortografía basado en la recurrencia y en la progresividad. El incluir los dictados y las prácticas con los autocorrectores independientes obligó a sistematizar las normas ortográficas, y el deseo de exhaustividad me llevó a catalogar no solo las excepciones a las distintas reglas, sino las palabras que se escribían siguiendo una determinada regla. El esfuerzo en aquel caso de la editorial fue encomiable en la maquetación de la obra y la confección de índices. Ese esfuerzo se concretó en el primer catálogo lexicográfico remitido a reglas ortográficas publicado en lengua española con más de 2.500 palabras clasificadas. Pero supuso también un número excesivo de páginas, más de quinientas. La conclusión es que el apartado correspondiente a redacción quedó reducido a un anexo de unas 60 páginas de contenido puramente teórico. Desde ese momento, tanto a David como a mí nos quemaba el proyecto en el cuerpo, el proyecto de realizar un manual de redacción con una orientación práctica como viene siendo habitual en mis publicaciones.

Y fue David nuevamente quien dio el salto cualitativo. El Manual había que desarrollarlo pero dándole un enfoque particular, especial y necesario: debía ser pensado para profesionales, que no alumnos, que usan las nuevas tecnologías habitualmente en el día a día. Todos escribimos correos electrónicos, usamos los procesadores de texto para escribir a diario, tanto que el ordenador ya se ha convertido en una herramienta imprescindible en nuestra vida laboral. Y estas nuevas tecnologías han traído sus ventajas, enormes ventajas, de ahí que se hayan convertido en algo imprescindible en nuestras vidas.

Permitidme un canto a la añoranza. Aún recuerdo con terror cuando acudía a Granada a visitar a José Andrés de Molina, extraordinario catedrático y maestro, con el manuscrito –ya mecanografiado- de la tesina “Usos del subjuntivo en español actual”. Era un hombre preciso, metódico. El terror venía cuando me devolvía el manuscrito con las correcciones pertinentes: errores de redacción, incoherencias, terminología, párrafos mal desarrollados… es lo normal. Entonces me esperaba el introducir las modificaciones en folios mecanografiados. Aquello era una odisea para tratar de componer sin alterar en lo sustancial los espacios de tal manera que fuera el menor número posible de folios el que hubiera que repetir y mecanografiar de nuevo. Algunas páginas se solucionaron recortando un párrafo modificado, superponiéndolo y fotocopiando el resultado. ¿Os acordáis de las correcciones en las máquinas de escribir tradicionales? Un error equivalía a interrumpir el discurso, dar a tecla de retroceso, coger un papel corrector, volver a teclear la grafía o la palabra errónea para eliminarla y luego reescribir en el espacio corregido. Por eso escribíamos primero a mano y, cuando estábamos seguros de lo escrito, el pasar a máquina equivalía a pasar a limpio, a presentar adecuadamente un contenido, en fondo y en forma. Teníamos entonces conciencia de este hecho y éramos tremendamente exigentes con las normas de presentación –aún recuerdo el libreto publicado por don Feliciano Delgado al respecto hace 35 años y que aún conservo-.

Cuando me tocó redactar la tesis doctoral se me había roto mi máquina de escribir eléctrica, una Olivetti lettera 36 que había comprado con el dinero de una beca en la Universidad. Era el momento de las máquinas electrónicas, el gran avance. Te permitían escribir una línea completa que aparecía reproducida en una minúscula pantallita en el frontal de la máquina. Cuando estabas seguro de que estaba correctamente redactada pulsabas la tecla correspondiente y la máquina escribía de corrido la línea memorizada. El ahorro en tiempo y tippex era formidable, pero seguíamos redactando a mano y el pasar a máquina era como el vestir de largo nuestro trabajo. Yo, en cambio, en esta misma época, opté por el ordenador y compré un portátil Toshiba 1100 que, como la máquina de escribir Olivetti, aún conservo en casa. No tenía disco duro, funcionaba con un disquette de tres y medio; en cada disquette debía estar grabado el sistema operativo y el procesador de textos, en mi caso el Word Start. Pero permitía corregir en la pantalla simplemente pulsando la tecla de retroceso y, además, asómbrense, almacenar en cada disquette hasta 55 páginas más o menos. Cuando tenías que insertar una oración nueva, corregir, introducir un párrafo, ampliar otro existente… el ordenador desplazaba todo el texto. Aquello era asombroso y, por primera vez, se podía redactar directamente en el ordenador con la confianza de que las modificaciones, supresiones o ampliaciones podían ser aplicadas directamente sobre el texto elaborado. Aquello visto desde nuestra atalaya del presente era muy primitivo, cada vez que querías cambiar el tipo de letra tenías que actuar sobre la propia impresora, por ejemplo; los recursos tipográficos debían ser aplicados con comandos concretos que tenías en una chuleta junto al ordenador y eran muy limitados: aún recuerdo a la familia entera subrayando los títulos de las obras citadas en el libro porque el programa no subrayaba en línea continua, por lo que había que retintarlas una a una, a mano, y estamos hablando de un catálogo bibliográfico de narradores andaluces del siglo XIX con más de 800 páginas… ¡Una barbaridad!. Todavía pienso que, de no ser por mi nuevo ordenador, aquella obra, mi tesis, me hubiera llevado dos años más de tiempo simplemente por la maquetación. En cambio, también recuerdo cómo fui felicitado por el Tribunal gracias a la presentación del libro, con espaciación y alineación automática, toda una novedad para la época.

Y, ¿os acordáis de los primeros teléfonos móviles…? Parecían ladrillos y costaban 3000 €. Entonces creímos que era una especie de artículo de lujo limitado a grandes empresarios. Hoy hay cuatro teléfonos móviles por cada español. Y el cambio de hábitos de uso se ha producido en un tiempo récord, una generación, quince años. Los adolescentes actuales, e incluso nosotros, ya no concebimos el día a día sin esos aparatejos entrometidos e indiscretos. Todavía recuerdo aquel chiste de circunstancia al inicio del proceso cuando un hombre cualquiera en una casa de citas había dejado el móvil en la mesita de noche y recibió la llamada de su mujer. El despistado que no había vivido sino el teléfono fijo,  no tuvo otra ocurrencia que descolgar el teléfono preguntando: “¿Cómo sabías que estaba aquí?” Hoy esta broma no se entendería porque son muchos más lo móviles que lo fijos.

Mientras tanto, no han dejado de ir ampliándose las aplicaciones de estas herramientas. Si en un primer momento aparecieron en el ámbito meramente profesional, pronto se convirtieron en electrodomésticos, es decir, aparatos eléctricos de uso doméstico. Y la forma de introducción fue sencilla y de puro marketing: ofrecer servicios de comunicación, pero también de diversión y ocio favorecidos por la posibilidad de interconexión vía satélite: Internet. A los adolescentes se les ofreció la posibilidad de los SMS y los niños quisieron imitar a los adolescentes, luego se introdujeron los chats y los juegos en red, luego han venido las Blackberry que permiten ya interconectarse varios usuarios sin necesidad de estar atado a la pantalla del ordenador doméstico. Y, lo más importante, con SMS gratuitos previo pago de la conexión a Internet por telefonía. Así hemos llegado al punto en el que estamos.

Cuatro adolescentes en la parada del autobús. Mientras esperan ni se miran, cada una de ellas concentrada en la pantalla de su Blackberry. Solo levantan la vista para subir al autobús y sentarse dos a dos, frente a frente, y continuar tecleando en la pequeña pantalla. Durante diez minutos no se dirigieron la palabra. El siguiente paso, créanme, serán unas gafas que incorporen la pantalla en uno de los cristales y un puño electrónico con el teclado en una de las muñecas del sujeto para poder ir permanentemente conectado. Si me permitís una opinión personal, os diré que el asunto reviste la apariencia de adicción en los términos más duros que podamos imaginar.

Tampoco los correos electrónicos han quedado atrás, la posibilidad de escanear imágenes y enviar estos correos que quedan grabados en la memoria de Internet con los datos esenciales para cualquier profesional o empresa (emisor, receptor, fecha, contenido) han desplazado definitivamente al fax y al correo postal. El exceso de confianza nos lleva a no guardar archivos de seguridad en discos externos. El día que tengamos un apagón de Internet o un virus… ese día nos vamos a enterar.

Todo esto se ha producido en un periodo de tiempo muy corto, tan corto que ha generado una enorme confusión en los mecanismos y modos de redacción. Ahora escribimos más que antes, pero escribimos directamente en el ordenador, en el teléfono móvil, en la Blackberry. Los SMS han creado una mala escuela de redacción porque el pagar los mensajes por número de letras ha desarrollado el arte de la abreviatura postmoderna, críptica, iniciática, en clave contra padres curiosos, solo apta para amigos y adláteres. No solo se suprimen los dígrafos, sino las terminaciones o los inicios, al capricho; la ortografía se sacrifica a la rapidez, no porque el usuario desconozca los buenos usos –en ocasiones- sino porque no se considera necesaria ni operativa y, además, se han incorporado los símbolos expresivos abreviados para expresar alegría o enfado, amor o tristeza ya ampliamente desarrollados a través de los “emoticones” en los distintos correos cada vez más diseñados y complejos.

Y nada de esto es malo de por sí y ha existido desde siempre. Sí, sí, desde siempre. No me miréis así. Desde siempre han existido las jergas, palabras, expresiones, estructuras clave a través de las que se identifican entre sí los miembros de un colectivo, con una función similar a las prendas de vestir y, los adolescentes se han caracterizado precisamente por tratar de marcar diferencias, por eso a los “virgueros” nos sucedieron los “guay” que a su vez fueron sucedidos por los “mazo” que a su vez serán sucedidos por otra generación que tomará el “mazo” como símbolo retrogrado; desde siempre han existido las abreviaturas, o ya no os acordáis de cuando tomábamos apuntes en la Facultad; desde siempre han existido los emoticones, ¿quién no ha pintado un corazón en su agenda, o en una carta, en la contraportada de un libro de texto? Nada de esto es nuevo. La novedad consiste en la bilateralidad de la comunicación escrita. Las nuevas tecnologías permiten el diálogo por escrito en directo entre dos o más interlocutores. Esto nos lleva a introducir en estos registros elementos más propios de la lengua oral que del lenguaje escrito como tradicionalmente lo hemos empleado. Por eso, de la misma forma que en la lengua oral relajamos la pronunciación de las palabras y seguimos más de cerca una norma local, ahora se asemeja la escritura a la fonética relajando las grafías hasta el límite de ningunearlas. De la misma forma que hay personas muy expresivas en el día a día, y se empeñan en llamar la atención de sus amigos dando gritos de punta a punta de los pasillos del instituto, en plena calle o desde la ventana del patio de vecinos, en la lengua escrita usan de forma indiscriminada las mayúsculas, multiplican las letras, los signos de puntuación, las admiraciones… son personas a quienes todo rasgo expresivo les parece poco, por eso, además, ponen la tinta en rosa chicle y en tamaño 18, y adornan el texto con tres emoticones, para que se vean de lejos.

Insisto, nada de esto es nuevo, simplemente ahora lo vemos reproducido por escrito, esa es la novedad. Y la celeridad del proceso, unido a cierto desorden más o menos ideológico, tal vez social, y quizá me atreva a llamar “político”, han generado un enorme despiste en la elaboración de nuestros mensajes, textos, participación en foros, debates, anotaciones, opiniones, etc. a través de las nuevas tecnologías. Y esto se traduce en una enorme inseguridad que ya afecta al ámbito profesional entre quienes tienen la preocupación y el deseo de hacerlo bien. Durante un periodo de tiempo di clase en Formación Profesional, rama Administrativo. Recuerdo el énfasis que se ponía en la elaboración de la carta comercial, y cómo la estructura era imprescindible para facilitar tanto la elaboración como la interpretación del documento. Hoy recibo este tipo textos por correo electrónico y cualquier parecido con lo que debiera ser es pura coincidencia. Y sin embargo, existe preocupación por hacerlo bien. A modo de ejemplo citaremos algunos comentarios realizados en mi propio blog al hilo de otras publicaciones:

Bruno, profesional de Madrid, probablemente abogado o asesor, en la entrada del Manual de ortografía y redacción, escribe:

Hola José Carlos,

Quería pedirte una aclaración con respecto a un tema que tratas en tu libro.

En el capítulo donde se explica la correcta utilización del punto y aparte, escribes: “Cuando hemos acabado de expresar un idea completa, matizada y queramos pasar a otra que amplía, restringe o cambia de perspectiva de enfoque de lo que venimos expresando, debemos cambiar de párrafo.”

Se refería la duda a si en el correo electrónico había hecho o no bien al agrupar dos ideas en un mismo párrafo. Tras responder la duda, le indiqué el error en los signos de puntuación de la entrada del correo, la necesidad de la coma separando el saludo del vocativo de cortesía; y el uso de los dos puntos separando la entrada del cuerpo. Dos usos reglados de estos signos de puntuación. No quise insistir en algún que otro error como el uso de “ojear” sin hache referido al libro, corrección que, sin embargo, él detectó en mi respuesta y agradeció con posterioridad apostillando en latín “Errare humanum est”. En su respuesta me indicaba que tendrían que revisar estas fórmulas en la empresa porque sistemáticamente empezaban así los correos.

Este es un claro ejemplo del público a quien va destinado este manual. Y abunda entre los profesionales. Juan Carlos Ruiz Gómez, desde Barcelona, me comentaba hace un par de días acerca de este manual de redacción para profesionales e internautas:

“Estos días de atrás sólo he tenido tiempo de ojearlo, pero desde hoy lo estoy diseccionando con verdadero entusiasmo. Me parece una gran herramienta para los que, como en mi caso, escribimos más por la  intuición  de lo correcto que por haber tenido la posibilidad de obtener una adecuada formación lingüística. Cómo es normal tengo algunos libros y manuales sobre gramática, etc., pero se me hacen farragosos y es poco el provecho que consigo de ellos, en cambio tu «Manual de redacción» está explicado de un modo claro y coherente y ya, en apenas cien páginas, he podido darme cuenta de la cantidad de errores que cometo al escribir.

¡Gracias profesor!”

 

Sé perfectamente que no es un libro que llegue a todos los públicos porque el primer requisito imprescindible para que una herramienta sea útil es querer utilizarla. Es el caso de Clarisa, una alumna internauta de Cádiz, que en una de las entradas sobre Un viejo que leía novelas de amor, escribe:

“es de lo peor este libro no me intereso para nada encima lo tengo qe leer obligada xq en la escuela me lo piden es un bajon”

Ausencia de mayúsculas, ausencia de cualquier signo de puntuación, uso de abreviaturas, ausencia de acentos… y no es de los peores. En el libro podréis encontrar algunos ejemplos de los llamados “oygans” que, además, destrozan sistemáticamente la ortografía, mezclan mayúsculas y minúsculas, prolongan arbitrariamente grafías o signos de puntuación, etc. Aunque esto es lo más frecuente, fácilmente constatable si se consultan los comentarios del blog, hay alguna “rara avis” que me sorprendió porque parecía haber leído ya el manual. Es el caso de una internauta de Ecuador que dice así:

“Doctor Aranda:
Es un inmenso placer saludarle, me ha gustado mucho su blog y lo seguiré frecuentando, es muy valioso su aporte al idioma.
Gracias
Betty Vásconez
Guaranda – Provincia Bolívar- Ecuador”

Por eso, porque utilizamos ya de forma sistemática el ordenador en nuestras redacciones personales y profesionales, porque usamos sistemáticamente Internet para recabar información e interactuar con otros internautas, es más necesaria que nunca esta obra. ¿Tenemos que renunciar a la corrección por la rapidez? ¿Si aceptamos esta premisa, qué podría suceder a corto plazo?

La respuesta es que no. Cada correo electrónico, cada carta o documento adjunto, cada entrada que hacemos en la Red, está hablando de nosotros y está ofreciendo a los demás, al mundo entero, una imagen de nosotros como profesionales, como empresa o simplemente como personas. De ahí que debamos ser conscientes del registro que usamos cuando escribimos en la Red y separar radicalmente los registros informales entre amigos o grupos de conocidos, de los formales que deben ser usados en el ámbito profesional, comercial, o personal frente a un foro abierto o entre desconocidos. El libro, desde una perspectiva práctica, está enfocado para concienciar al lector de la necesidad de recuperar los buenos usos en el lenguaje formal escrito con independencia del soporte que utilicemos y, además, para suplir las deficiencias de nuestros procesadores de texto en aquellos temas que los correctores ortográficos no pueden detectar tales como la forma de organizar y presentar los contenidos, los errores de redacción por uso inapropiado de un término, del género o del número, malos usos relacionados con la concordancia temporal o modal entre verbos principales y subordinados, etc. Y esto lo hemos hecho de forma gradual y por capítulos tratando los errores más frecuentes según una guía morfológica: así, después de los datos relativos a la organización y presentación, nos ocupamos de errores asociados al uso de nombres, pronombres, determinantes, adjetivos, verbos, adverbios, preposiciones y conjunciones. Todo ello con la idea de facilitar la labor de localización y consulta a los lectores. Después nos hemos ocupado de dos aspectos ortográficos también ajenos a los correctores ortográficos: el uso de las mayúsculas y el uso de los signos de puntuación. Y, por último, a esto hemos añadido dos capítulos: uno por su interés y actualidad, sobre cómo debe elaborarse un curriculum vitae y cómo ofrecerlo en Internet; y otro por el público específico al que va destinada la obra, me refiero ahora a la corrección y buenos usos en Internet, la famosa netiqueta.

Y esto se ha hecho procurando un lenguaje sencillo y tratando de evitar, en la medida de lo posible, tecnicismos que puedan entorpecer la comprensión del contenido a los lectores no especialistas en gramática. No siempre lo he podido conseguir, algún tecnicismo es siempre inevitable, pero cuando se ha usado se ha hecho con la consiguiente aclaración del término para evitar dificultades añadidas y hacer asequible el método.

Dos novedades importantísimas presenta este manual respecto a cualquier otra publicación en el mercado: la primera es que, frente a las referencias bibliográficas habituales, a lo largo del libro nos vamos a encontrar con referencias en la Red, es decir, a páginas, webs, blogs, donde podemos encontrar temas de apoyo o desarrollo sobre los contenidos tratados para que podamos profundizar o usarlos según nuestras ganas o nuestras necesidades concretas. A modo de ejemplo, cuando se desarrollan las normas a tener en cuenta en el uso de abreviaturas, me ahorro el poner un listado completo, ni siquiera de las más frecuentes. Pero al final, en nota a pie de página, podemos leer (pág. 223):

Para consultar las reglas de uso y formación, recomendamos la consulta a esta página de la RAE: http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltGUIBusDPD?lema=abreviatura. Para consultas rápidas en la red sobre dudas en las abreviaturas, recomendamos esta otra página: http://buscon.rae.es/dpdI/apendices/apendice2.html. Si la abreviatura es más específica, el CSIC  ofrece en http://www.moderna1.ih.csic.es/claros/cnc/cnc3.htm, un listado más prolijo. Todas estas direcciones se encontrarán fácilmente solicitando a cualquier buscador “listado de abreviaturas en español”. Si preferimos la consulta tradicional, es bueno acudir a la Ortografía…  de 2010; se incorpora un listado completo de las abreviaturas (págs. 701-710), donde lamentablemente se obvian algunas de las más frecuentes como las correspondientes a unidades de medida”.

Es decir, al ir dirigido a un público que usa la Red habitualmente, hemos tenido en cuenta lo que Internet nos puede ofrecer como herramienta para mejorar. Pero sin dejar de mirar a los libros, los soportes tradicionales, de ahí la referencia a la Ortografía… de la RAE, obligada por otra parte.

En segundo lugar, y quizá esto sea lo más novedoso, el libro está enfocado de forma práctica y a lo largo de sus páginas se proponen multitud de ejercicios que buscan la toma de conciencia en el lector de los errores más frecuentes y sus posibles soluciones; pero en este caso, a diferencia del Manual de ortografía y redacción, la corrección de los ejercicios no se encuentra en el propio Manual sino en Internet, en la página www.josecarlosaranda.com.  Esto va a permitir a los usuarios revisar la correcta ejecución de los ejercicios, además de aportar los propios o interactuar con el autor, conmigo mismo, para resolver dudas o plantear comentarios sobre la obra.

Cuando propuse la idea a la editorial, me dijo que estaba loco, que si sabía donde me metía. Yo confío en el buen hacer de lectores y usuarios y en la pertinencia de esas consultas. De cualquier forma, la gestión del blog me ocupa un tiempo diario que dedico con ilusión porque creo que está siendo útil para muchas personas. Y en él, además de seguir siendo vehículo de comunicación con mis propios alumnos en contenidos y reflexión, me gustaría seguir insertando esas otras obras que a lo largo de los años he escrito y duermen el sueño de los justos sin una editorial que se decida a bautizarlos. Antes de estar durmiendo, prefiero que vuelen por la Red al servicio de quien pueda interesar. Al fin y al cabo, no dejo de ser solo un maestro. Muchísimas gracias por vuestra paciencia y, sobre todo, por vuestra compañía. No quiero extenderme para dar ocasión al posible coloquio por si hubiera alguna pregunta entre el público asistente que supla las carencias de esta presentación.

Gracias.

José Carlos Aranda Aguilar

ENLACES VINCULADOS:
ENTREVISTA EN COPE: http://www.ivoox.com/nuevas-tecnologias-nos-perjudican-al-escribir-manual-audios-mp3_rf_746298_1.html

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en ACTOS, LIBROS PUBLICADOS | 2 comentarios

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 90. Evitar palabras de amplio espectro de significado: «poner».-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 90. Evitar palabras de amplio espectro de significado: «poner».-

PIEste ejercicio se corresponde al  propuesto en el Manual…(Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador «Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … » y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece «categorías», haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de «Manual de redacción para profesionales e internautas», entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de «comentarios» al final de esta entrada.

EJERCICIO:

1. «puso / colocó»

2. «pon más / añade»

3.  «pon / utiliza-emplea»

4. «ponerse / vestir»

5. «tuvo / encontró»

6. «puso en marcha / empleó»

7. «poner en evidencia / desacreditar»

8. «se puso enfermo / enfermó»

9. «poner en orden / ordenar»

10. «poner en peligro / arriesgar».

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | 2 comentarios

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 89-90. Evitar palabras de amplio espectro de significado: «hacer».-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 89-90. Evitar palabras de amplio espectro de significado: «hacer».-

PIEste ejercicio se corresponde al  propuesto en el Manual…(Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador «Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … » y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece «categorías», haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de «Manual de redacción para profesionales e internautas», entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de «comentarios» al final de esta entrada.

EJERCICIO:

1: «hacer / cavar»

2: «hizo / esculpió»

3: «hacer / redactar»

4: «hacer / ganar»

5: «hicieron trozos / trocearon»

6: «hiciste / lograste»

7: «hago los cálculos / calculo»

8: «hicieron / tomaron-realizaron»

9: «hubimos de rehacer…»

NOTA: La alternativa no ha de ser única. Lo importante es tomar conciencia del abuso que realizamos de determinadas palabras por hábitos mal adquiridos y seleccionar términos de significado más preciso al contexto concreto. Esta preocupación ha de ser constante y va a depender mucho de nuestra riqueza de vocabulario. En este sentido, como en otros muchos, el hábito de la lectura y el uso del diccionario de forma asidua son fundamentales.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | Deja un comentario

TEXTO XIII: SELECTIVIDAD ANDALUCÍA JUNIO 2011: OPCIÓN A: PERIODÍSTICO DE OPINIÓN SOBRE «LA NECESIDAD DE RECUPERAR LOS JUEGOS TRADICIONALES PARA LA SOCIALIZACIÓN DE LOS NIÑOS».

TEXTO XIII: SELECTIVIDAD ANDALUCÍA JUNIO 2011: OPCIÓN A:

«Juguemos»

«Jugar en la calle. Jugar en grupo. Esa es la actividad extraescolar que un grupo de educadores y psicólogos americanos han señalado como la asignatura pendiente en la educación actual de un niño. Parecería simple remediarlo. No lo es. La calle ya no es un sitio seguro en casi ninguna gran ciudad. La media que un niño americano pasa ante las numerosas pantallas que la vida le ofrece es hoy de siete horas y media. La de los niños españoles estaba en tres. Cualquiera de las dos cifras es una barbaridad. Cuando los expertos hablan de juego no se refieren a un juego de ordenador o una playstation ni tampoco al juego organizado por los padres, que en ocasiones se ven forzados a remediar la ausencia de otros niños. El juego más educativo sigue siendo aquel en que los niños han de luchar por el liderazgo o la colaboración, rivalizar o apoyarse, pelearse y hacer las paces para sobrevivir. Esto no significa que el ordenador sea una presencia nociva en sus vidas. Al contrario, es una insustituible herramienta de trabajo, pero en cuanto a ocio se refiere, el juego a la antigua sigue siendo el gran educador social.

Leía ayer a Rodríguez Ibarra hablar de esa gente que teme a los ordenadores y relacionaba ese miedo con los derechos de propiedad intelectual. No comprendí muy bien la relación, porque es precisamente entre los trabajadores de la cultura (el técnico de sonido, el músico, el montador, el diseñador o el escritor) donde el ordenador se ha convertido en un instrumento fundamental. Pero conviene no convertir a las máquinas en objetos sagrados y, de momento, no hay nada comparable en la vida de un niño a un partidillo de fútbol en la calle, a las casitas o al churro-media-manga. Y esto nada tiene que ver con el terror a las pantallas sino con la defensa de un tipo de juego necesario para hacer de los niños seres sociales.»

Elvira Lindo, en El País, 12/01/2011

Cuestiones:

1. Señale y explique la organización de las ideas contenidas en el texto (Puntuación máxima: 1,5 puntos).

2:

2a: Indique el tema del texto (Puntuación máxima: 0,5 puntos).

2b: Resuma el texto (Puntuación máxima: 1 punto).

3: Realice un comentario crítico del contenido del texto (Puntuación máxima: 2 puntos).

4: Analice cómo están formadas las siguientes palabras, indicando los tipos de morfemas resultantes:

a) extraescolar     b) educadores     c) colaboración     d) insustituible     (Puntuación máxima: 2 puntos).

5: Exponga las características de los principales subgéneros periodísticos (información, opinión y mixtos) (Puntuación máxima: 2 puntos).

RESPUESTAS:

Recordamos que no hay una respuesta única y válida para el desarrollo de las preguntas correspondientes al comentario de texto. Seguimos aquí, en general, las ideas correspondientes a CÓMO SE HACE UN COMENTARIO DE TEXTO. Berenice, 2009 (3ª edición) e insistimos que, en el apartado correspondiente a la pregunta 3, en Selectividad de Andalucía se pide específicamente que se realice sobre «el contenido» como veremos en los criterios específicos de corrección.

1. Señale y explique la organización de las ideas contenidas en el texto:

Las ideas expresadas en el texto responden al siguiente esquema:

…..1 (tesis): Los niños necesitan el juego tradicional en grupo para desarrollar su sociabilidad (líneas 1-2).

………………..a) Concepto de juego tradicional: entre iguales, en grupo, obligados a rivalizar, luchar y hacer las paces (líneas 7-9).

………………..b) Concepto de juego actual: ordenadores, playstation, o padres sustituyendo a compañeros (líneas 5-7).

……….1.1 [pero] El número de horas dedicadas a las pantallas lo impide (líneas 3-5).

………………..[dato confirmatorio] niños americanos, 7,5 horas; españoles, 3 horas (líneas 3.5).

……….1.2 [y] El problema es difícil de resolver (línea 3).

………………..[porque] Jugar en la calle es peligroso en las grandes ciudades (línea 3).

…..2: Los ordenadores no son el problema (refuta miedo de Ibarra) (líneas 9-15).

……….2.1. [porque] Son herramientas fundamentales para los profesionales (líneas 9-10 y 13-14).

……….2.1. [pero] No pueden convertirse en el centro de la vida de un niño (líneas 15-16).

…..3 (conclusión) El juego tradicional es indispensable para educar niños sociales (líneas 16-18).

El texto desarrolla desde el principio dos ideas clave: una tesis «la necesidad del juego tradicional para lograr la correcta socialización de los niños» que presenta tanto al principio del texto (líneas 1 y 2) como al final del mismo (líneas 17-18) y una constatación que se irá desarrollando a lo largo del texto, «el problema es difícil de resolver» (línea 3).  A partir de ahí, separa las actividades lúdicas actuales (líneas 5-7)  de las actividades propias del juego tradicional (líneas 7-9) abundando en la dinámica socializante propia de estos juegos. La reflexión parte de un dato objetivo, número de horas dedicadas a la pantalla (líneas 3-5) y nos presenta una causa, la peligrosidad de las calles (3). En el segundo párrafo se centra en la idea de que el problema no son los ordenadores, ya mencionado en el párrafo anterior (líneas 10 y 12-15) sino (relación adversativa) el abuso de ellos (líneas 15-16). Finaliza volviendo a la tesis inicial (líneas 16-18) en estructura circular o encuadrada.

Criterios específicos de corrección: Para alcanzar la máxima calificación, la respuesta debe mencionar explícitamente los siguientes elementos:

a) Partes del texto.

b) Jerarquía entre estas partes.

c) Diferente papel que cada una de lasa partes del texto realiza, por ejemplo: introducción al problema, hipótesis, argumentaciones a favor, en contra, propuesta de solución al problema, conclusión, etc.

PREGUNTA 2 a): Indique el tema del texto:

«Necesidad de juegos tradicionales para lograr la correcta socialización infantil»

«El abuso de las nuevas tecnologías propician el aislacionismo infantil»

Criterios específicos de corrección: Para alcanzar la máxima calificación, debe mencionarse el tema de forma clara. Esto implica que el enunciado no sea ambiguo, que no oculte mediante la generalización una débil comprensión, que no use segmentos irrelevantes del texto o que se adhiera al título del texto que el autor haya escogido con fines expresivos.

PREGUNTA 2b): Resuma el texto.-

«El exceso de tiempo dedicado a las pantallas (7 horas en EEUU y 3,5 horas en España) resta la posibilidad de practicar a los niños los juegos tradicionales a través de los que se logra un correcto desarrollo de la socialización personal. El problema es difícil de resolver, las calles en las grandes ciudades son cada vez más peligrosas. Los ordenadores no son el problema (ni siquiera para la propiedad intelectual -Ibarra-), son herramientas de trabajo ya imprescindibles, pero no debemos idealizarlos. Urge potenciar los juegos tradicionales para favorecer la sociabilidad infantil».

Criterios específicos de corrección: Para alcanzar la máxima puntuación, el resumen debe reunir las siguientes condiciones:

a) Enunciar con claridad y orden los principales elementos del significado.

b) Redactar el resumen de forma breve, en relación con el texto propuesto.

c) No incurrir en reproducción literal de elementos procedentes del texto fuente.

PREGUNTA 3: Realice un comentario crítico del contenido del texto:

El texto plantea un preocupante problema que va acentuándose con el paso del tiempo. Los hechos que sirven de partida a la autora no son cuestionables, el tiempo dedicado a ver televisión, ordenadores, juegos electrónicos o informáticos se ha incrementado exponencialmente. Respecto a las causas y las consecuencias sí que podríamos aportar algunas ideas. Por ejemplo:

Respecto a las causas, la autora se refiere exclusivamente a la peligrosidad de las calles en las grandes ciudades. Siendo cierto, como lo es, también podemos apuntar otras causas que influyen decisivamente en esta tendencia:

– Papel de la familia en la educación infantil: Si los niños dedican tanto tiempo a estas actividades es porque, en primer lugar, disponen de estas tecnologías en casa -obvio- y, en segundo lugar, porque su familia se lo permite, incluso se lo aconseja o lo prefiere. Sería interesante reflexionar sobre estos puntos: ¿es conveniente que el niño tenga un ordenador o/y una televisión en su propio cuarto?, ¿es conveniente marcar límites de tiempo?, ¿es conveniente censurar accesos?

Para poder ejercer un control o tutelar la diversión de los niños, los padres deben estar presentes y dedicar tiempo a sus hijos: ¿es esto posible en la sociedad actual? ¿Por qué se ha hecho tan difícil disponer de tiempo para los hijos?

Parece también evidente que podría o debería distinguirse entre la educación en zonas urbanas -grandes ciudades- y zonas rurales -pueblos y aldeas-. La autora se refiere en el texto explícitamente a las grandes ciudades. ¿El problema no afecta a los pueblos y aldeas? ¿Afecta de forma diferente? ¿Cómo? ¿Por qué?

Aunque los padres dispongan de tiempo y dedicación para sus hijos, otro problema preocupante es la crisis de autoridad familiar. Parece que al «niño» hay que darle todo cuanto pide cuando lo pide. ¿Se consienten los niños por comodidad? ¿Esta confusión entre autoritarismo y disciplina perjudica la educación infantil? ¿Se está creando una generación de consentidos y pequeños dictadores? ¿Cómo puede esto afectar a su desarrollo personal?

Como contraargumentación, aunque difícil, puede reflexionarse sobre la labor de socialización que propician las nuevas tecnologías a través de los «chats» y la inteconexión on line que permiten vencer la timidez inicial de un primer contacto, ampliando así la red de amigos. Sería interesante argumentar sobre si esto es realmente así y los que figuran en lista de contactos son realmente amigos. Si la relación a través de internet lleva al conocimiento real y la profundización en la relación podría ser, si se mantiene como realidad virtual quizá sea lo contrario.

Tampoco conviene idealizar la «sociabilidad de los niños» en los juegos tradicionales. La fuerza física y el abuso estaban presentes. La imagen del matón de patio de colegio está viva en el recuerdo y, a veces, en estos juegos de rivalidad siempre vencen al más débil por la fuerza física. En primer lugar, ¿es un buen adiestramiento para una convivencia social que propugna la no violencia y la tolerancia?; y, en segundo lugar, ¿qué sociabilidad desarrolla quien es objeto de abusos y malos tratos por parte de sus compañeros?

Los temas a tratar son muy variados, aunque parece que la conclusión siempre irá en una dirección próxima al texto en el sentido de que las nuevas tecnologías constituyen fantásticas herramientas pero si logramos que no se conviertan en el eje de nuestras vidas. Si logramos dominarlas y no ser dominados por ellas y aprendemos a gestionar nuestro tiempo de forma inteligente para desarrollar todas las facetas de nuestra personalidad.

Criterios de corrección específicos: Para alcanzar la máxima calificación, el alumno/a deberá plantear el conjunto más pertinente de consideraciones que muestren que ha entendido no solo el mensaje superficial y explícito del texto, sino que ha situado el tema del texto como una visión de los problemas que la realidad ofrece, ha interpretado con solvencia las principales tesis o incitaciones que sustenta el texto, ha adoptado posiciones razonadas sobre las propuestas que se sugieren y ha valorado su reflexión como un diálogo con el texto. Todo ello, finalmente, ha debido conducir a una toma de postura ante el mundo y la sociedad.

Debe excluirse cualquier tipo de comentario técnico, ya sea gramatical, textual o literario, que sustituya el específico fin del comentrio crítico del contenido del texto. En todo caso, el añadido de estos aspectos no deberá ser motivo de sanción, sino que solo implicará que tales reflexiones, por sí solas, no sean tenidas en cuenta.

Pregunta 4: Analice cómo están formadas las siguientes palabras, indicando los tipos de morfemas resultantes:

Respuesta:

a: extra-/-escol-/-ar

palabra formada por el lexema «-escol-«, sobre el que se ha añadido un sufijo derivativo, «-ar» para formación de verbos, y cuyo significado se altera por la presencia del prefijo «extra-» (fuera de).

b: educa- / -dor- / -es

palabra formada por el lexema «educa-«, al que se añade un morfema derivativo a la función sustantiva, «-dor-«, modificado a plural por el morfema flexivo «-es».

c: co- / -labor- / -ación

palabra formada a partir del lexema «labor», al que se añade un morfema derivativo a la función sustantiva, «-ación», y se modifica su significado a través del prefijo «co-» (junto con).

d: in- / -sustitui- / -ble

palabra formada a partir del lexema «-sustitui-» al que se añade un sufijo derivativo a la función adjetiva, «-ble» y se modifica su significado a través del prefijo «in-» (no).

Criterios específicos de corrección:Obtendrá la calificación máxima el alumno/-a que identifique claramente el lexema y los morfemas e indique, además, los tipos de morfemas derivativos y flexivos, atendiendo a su significación y/o posición respecto al lexema (afijos).

Pregunta 5: Ver entrada en el blog correspondiente.

Criterios específicos de corrección: Obtendrá la máxima puntuación el alumno/a que explique con claridad los principales rasgos incluyendo  las tres modalidades fundamentales: información, opinión y mixta.

Publicado en LITERATURA, TEXTOS COMENTADOS | 96 comentarios

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 89. Evitar palabras innecesarias en la redacción.-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 89. Evitar palabras innecesarias en la redacción.-

PIEste ejercicio se corresponde al  propuesto en el Manual…(Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador «Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … » y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece «categorías», haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de «Manual de redacción para profesionales e internautas», entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de «comentarios» al final de esta entrada.

EJERCICIO:

EJERCICIO: Señalaremos en rojo las secuencias que podrían o deberían ser abreviadas en cada ejemplo:

1. «A través de / en»

2. «que estaba enfermo / enfermo»

3. «a bordo de / en»

4. «en la noche de ayer / anoche»

5. «que ya habían sido memorizados / memorizados»

6. «al día de hoy / hoy / actualmente / ahora»

7. «que habían suspendido / suspensos»

8. «al objeto de / para»

9. «de cara a / para / frente a»

10. «que tiene ilustraciones / ilustrado»

11. «en lo que viene siendo / en»

NOTA: Debemos recordar que la precisión siempre es deseable y se es más preciso cuanto más nos esforzamos en usar la palabra exacta en cada caso. Los recursos que habitualmente utilizamos en la lengua hablada para demorar el mensaje a la búsqueda del término o la expresión adecuada no son recomendables en la lengua escrita. Existe un proceso de reflexión previa a plasmar por escrito nuestro pensamiento.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | Deja un comentario

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 86. Sobre el vicio de hablar sin decir nada-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 86.-

PIEste ejercicio se corresponde al  propuesto en el Manual…(Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador «Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … » y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece «categorías», haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de «Manual de redacción para profesionales e internautas», entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de «comentarios» al final de esta entrada.

EJERCICIO:

Evidentemente, no hay una respuesta a este ejercicio sino la comprobación de la experiencia. Espero que haya resultado divertido y, a la vez, inquietante. Se trata de un simple juego de «cadeneta» que combina distintos sintagmas nominales con sintagmas verbales y grupos preposicionales. El resultado es una sucesión continua e ininterrumpida de secuencias en las que la idea central no acaba de llegar perdida entre matizaciones.

Lamentablemente es una práctica muy habitual. Es importante recuperar la esencia del lenguaje en el sentido de «comunicar algo», dotar de significado aquello que decimos; y recordar que las palabras, como todo en la vida, también se gastan -como la paciencia de nuestros interlocutores-. Insistiremos sobre ello también en el próximo ejercicio.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | Deja un comentario

Invitación a la presentación del MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS

Invitación a la presentación

ENLACES RELACIONADOS:
ENTREVISTA RADIOFÓNICA EN COPE

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en ACTOS, MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | Deja un comentario

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 84-85. Sobre la necesidad de precisión léxica.-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 84-5. Sobre la necesidad de precisión léxica.-

PIEste ejercicio se corresponde al  propuesto en el Manual…(Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador «Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … » y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece «categorías», haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de «Manual de redacción para profesionales e internautas», entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de «comentarios» al final de esta entrada.

EJERCICIO:

Una respuesta posible es la que sigue:

«Pedro, entonces, le dijo (1) a su padre que no quería comer. Su padre le respondió que si no tomaba eso, no habría nada más. Pero Pedro insistió en que no tenía hambre. El padre le preguntó que si había comido algo, pero él le contestó que no.»

NOTA: No es difícil cuando nos hacemos conscientes de la necesidad de buscar la precisión. Lo complicado es evitar que nos pasen desapercibidos usos que tenemos anclados por la constumbre en la lengua coloquial. Es importante dar ese salto cualitativo.

IMPORTANTE: Seguir los consejos de la página 83, la constancia lo es todo.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

Publicado en MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | Deja un comentario

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 81. Sobre ambigüedades por culpa de los signos de puntuación.-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 81. Sobre ambigüedades por culpa de los signos de puntuación.-

PIEste ejercicio se corresponde al  propuesto en el Manual…(Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador «Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … » y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece «categorías», haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de «Manual de redacción para profesionales e internautas», entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de «comentarios» al final de esta entrada.

EJERCICIO:

En efecto, el no haber usado puntos ni comas nos supone un problema a la hora de efectuar el reparto de bienes en esta herencia. Veamos las posibles variantes:

1) «Dejo mis bienes a mi sobrino Juan, no a mi hermano Luis, tampoco. Jamás se pagará la cuenta al sastre, nunca, de ningún modo. Para los jesuitas, todo lo dicho es mi deseo.»

Aquí está claro que quien cobra es el sobrino, Juan. Luis y el sastre no recibirán nada y los jesuitas quedan en el aire porque no sabemos cómo lo anterior puede afectarles.

2) «Dejo mis bienes, a mi sobrino Juan, no; a mi hermano Luis, tampoco, jamás. Se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo.»

Según esta puntuación, los jesuitas serán los herederos, además del sastre, que cobraría la cuenta pendiente. En cambio, su sobrino Juan y su hermano Luis se quedarían sin herencia.

3)»Dejo mis bienes a mi sobrino Juan, no:  a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo.»

Según esta última interpretación, quien hereda es su hermano Luis, en cambio el sobrino, el sastre y los jesuitas no cobrarían nada.

NOTA: Como podemos observar, el notario no va a tenerlo muy claro a la hora de decidir qué hacer con los bienes del difunto.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.
Publicado en MANUAL DE REDACCIÓN PARA PROFESIONALES E INTERNAUTAS | Deja un comentario