CONCIERTO EN EL GRAN TEATRO: JOVEN FILARMONÍA “LEO BROUWER”. 6 DE DICIEMBRE 2010. DIRECTOR: CIRO PERELLÓ.

JOVEN FILARMONÍA “LEO BROUWER”. 6 DE DICIEMBRE 2010. DIRECTOR: CIRO PERELLÓ.

El lunes 6 de diciembre, a las 9 de la noche, nos reunimos en el Gran Teatro para dar la bienvenida a esta joven orquesta dirigida por Ciro Perelló. Aquello tenía el sabor del estreno, los nervios del ¿qué pasará? Habíamos llegado hasta allí acompañando a un joven músico, un segundo violín, José Luis Moraño. José Luis y Mariló, sus padres, nos han acompañado con su amistad a través de la vida desde antes de que nacieran nuestros hijos. Hoy respeto en aquel niño su sensibilidad, su vocación y su dedicación a la música. Fuimos en familia, con mi mujer y mi hijo. Nos acompañó una buena amiga, Carmen Romo. Pero además tenía el valor añadido de contar entre los violines de la orquesta con una de mis alumnas de 2º de Bachillerato de El Tablero, Matilde Bernal a quien he conocido este mismo año.

Era un día de nervios. Lo primero que me sorprendió, en un Córdoba como el nuestro, en un día de tormenta cerrada, en medio de un puente… fue el aforo del Gran Teatro. Ver el lleno me hizo pensar, por encima de la afinidad de familias, amigos y conocidos, que la música clásica tiene también su hueco entre nosotros.

Vinieron los agradecimientos y las presentaciones y Leo Brouwer en el escenario sancionó de palabra la calidad de la promesa que se iniciaba en ese momento llevando su nombre. También él se había preguntado si esos maestros desinteresados lograrían coordinar como un solo instrumento más de cien músicos. Él ya había confirmado su calidad, ahora nos invitaba a escucharla. Sencillo, cercano, elegante, con un saludo se retiró para que empezara el espectáculo.

Algunos maestros canosos se entremezclaban con jóvenes a quienes los trajes parecían venir grandes, incómodos… ¿o era la situación? Ciro Perelló tomó entonces el escenario entre aplausos y comenzó el concierto de una forma rotunda, con la Polonesa de Eugene Onegin. El inicio fue titubeante, pero poco a poco la orquesta se fue asentando en la armonía hasta sonar como un instrumento bien afinado. Georges Bizet me transportó a los campamentos juveniles y las marchas por la naturaleza. En la segunda parte, la orquesta parecía más madura. Tras un sugerente “Danzón”, nuevo, fresco, de aires iberoamericanos, nos fuimos a soñar con el exotismo oriental con Ottorino Respighi, bailes entre tules y pañuelos, sultanes enfadados, cacerías de tigres con el retumbar de la percusión marcando el paso de los elefantes, las trompetas y el tambor insuflando ese aire bélico en la danza guerrera… y el contrapunto dulce del arpa y las flautas…hasta terminar en una catarata de sucesiones ininterrumpidas con la “Danza orgiástica”.

Los aplausos se prolongaron indefinidamente. El público tenía hambre de aquello, de música, de esperanza, de novedad, de oportunidad para esos jóvenes músicos.

El diluvio que nos esperaba no impidió que aguardáramos a los músicos a la salida. José Luis apareció con esa sonrisa ancha que le ilumina siempre la cara y el corazón. Había sido para él un día importante. Me sentí orgulloso de él y de esos grandes amigos, José Luis y Mariló, que lo habían acompañado en esa ardua tarea de ser lo que es. Matilde salió también en su versión orquesta, con su traje negro, elegantísima sin sus habituales gafas cuadradas ni sus vaqueros. Tuve ocasión de conocer a su madre, contagiada también de nerviosismo,  y a su hermana que no dejaba de sonreír con los labios y los ojos. Mi enhorabuena a todos vosotros.

Nos fuimos a celebrarlo allí mismo, a El Blasón, hacía tiempo de beber un buen tinto e intercambiar impresiones. Es bueno prolongar la experiencia en una buena tertulia. La suerte nos sonrió. Leo Brouwer y Ciro Perelló, junto con algunos maestros de la orquesta, coincidieron con nosotros y compartimos ese tiempo. También ellos estaban eufóricos. Queda mucho trabajo, pero al menos, el que se ha realizado ha dado sus frutos y ha podido ser plasmado en un acto como aquel estreno. El acto en sí es un logro y, a la vez, una promesa de retos futuros en que estos jóvenes talentos irán creciendo en arte y armonía, en destreza y precisión, en que los maestros tendrán alumnos que algún día los superarán para tomar su relevo.

Ojalá que no sólo aprendan su técnica, sino también su ilusión y su amor por la música, ese que les ha llevado hasta lograr reunir y formar a esta orquesta para llegar hasta aquí. Conozco a José Luis y sé que pertenece a esa escuela. Presumo que sus compañeros también.

A ellos, a todos ellos, por fin, decirles gracias. Y a Córdoba, decirle ¡Enhorabuena! Y a nuestros políticos no sé si decirles «Y todo esto a pesar de vosotros» o simplemente «Por favor, poned aquí vuestro punto de mira y apoyad de corazón un proyecto que merece la pena para que esta capitalidad cultural no sea algo de un año, sino una vocación de futuro permanente. La música es un pilar del Arte, con mayúscula. Ayudadlos a ser y no permitáis que tengan que ir ensayando por cuerdas, en una constante improvisación itinerante. Merece la pena impulsar tanta ilusión, sembrar de futuro tanta sensibilidad… porque también a vosotros me gustaría, algún día, daros las gracias.

José Carlos Aranda Aguilar.

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CÓMO APRENDER A ENSEÑAR (GUÍA PARA PADRES Y PROFESORES ANTE EL RETO EDUCATIVO). Felipe Díaz Pardo, Córdoba, Ediciones Toromítico, 2010.

CÓMO APRENDER A ENSEÑAR (GUÍA PARA PADRES Y PROFESORES ANTE EL RETO EDUCATIVO). Felipe Díaz Pardo, Córdoba, Ediciones Toromítico, 2010.

El título es atractivo para todo aquel  que esté empeñado en la labor educativa, pero no refleja el contenido del libro. Me explico. A través de las páginas, el autor realiza un análisis del actual sistema educativo. En este caso, su visión es enriquecedora por cuanto participa de la visión propia como profesor, director e  inspector a lo largo de su vida profesional.

En este análisis, se pueden comprobar los puntos débiles, tanto en los alumnos, como en los propios centros, los profesores y los padres. Ni siquiera se salva el propio servicio de inspección. No obstante, si bien todos los problemas relatados en las páginas son ciertos, no están todos. Y, además, sobre los problemas planteados no hay propuestas de soluciones concretas. Seguimos, pues, en el nirvana de los buenos principios por parte de todos sin que sepamos cómo afrontar  los problemas inmediatos.

Dicho sea con todo el respeto hacia el autor con quien comparto muchas de las ideas expuestas en su obra:  el sistema garantista de derechos (los deberes suelen obviarse por sistema) en la enseñanza puede llevarnos a procedimientos que, en la práctica, obstaculicen el funcionamiento práctico de los Centros (págs. 52-3). Si bien hay que huir de la demagogia, es muy duro, reglamento en mano, aguantar tres meses en el aula desde que un alumno te dio una bofetada hasta que se hizo efectiva la expulsión por falta grave –esta situación, afortunadamente ya ha cambiado con la nueva ley-, fue el tiempo requerido para seguir todos los pasos exigidos y exigibles para garantizar los derechos del muchacho en cuestión. En estos casos, como en otros muchos, el papel que juegan los Jefes de Estudios y Directores de centro es fundamental. Si tienes un Equipo Directivo y un Consejo Escolar operativo respaldando la labor docente, bueno; pero si tienes un equipo que se limita a meter los partes de amonestación en un cajón, sin que haya consecuencias por no enfrentarse a sus convecinos del pueblo, la situación puede ponerse muy dura en el día a día. Con mucha frecuencia hay una conciencia de la integración ante todo que nos pone en situaciones difíciles de resolver (pág. 58).

Pero no se pone el dedo en la llaga en algunos aspectos. Por ejemplo, cuando se nombra el hecho de que los resultados de un Departamento no mejoraran después de contar con más recursos. Estoy de acuerdo en que hay que responder de los recursos de que se disponen, pero no es menos cierto que se pretende que los resultados, año tras año sean cotejables cuando los elementos comparados no son homogéneos. En el proceso de evaluación intervienen dos factores determinantes: alumnos y profesores. Y lo hacen con unas reglas de juego  cambiantes: la Ley de Educación que existe en cada momento. Cada promoción es diferente a la anterior, para mejor o peor, los recursos que te han dado resultado un año, pueden no ser los adecuados al año siguiente, hay que realizar pruebas de diagnóstico y tratar de adaptar la metodología a los nuevos alumnos lo que no, necesariamente, ha de traducirse en una mejora estadística de resultados; por otra parte, los profesores con que cuenta un Departamento tampoco son los mismos. Puede que las cifras gruesas –si consideramos el Centro en conjunto, o los alumnos de toda una localidad o provincia- sean indicadores fiables de la evolución; la evolución de los resultados de un departamento de un año a otro, no. Sólo aportaré un dato, durante 12 años, el 60 % de los profesores de los Departamentos de los que he formado parte, era rotativo, no tenía plaza en el Centro. No es ganas de justificar nada, simplemente poner sobre la mesa que no trabajamos con unas constantes sino con variables, no fabricamos tornillos, educamos personas, y esto en un entorno cambiante difícilmente regulable por ley. No son ganas de echar balones fuera, son evidencias.

Echo en falta la necesidad de educar en el esfuerzo por todos los los sectores implicados, incluido eso tan abstracto que llamamos “sociedad en general”. No aparece el concepto por ninguna parte. Se habla de que no es lógico que el profesorado se queje tanto de “carencia de hábitos, […] desinterés, […] deficiencias técnicas instrumentales, […]” y que debe asumir su responsabilidad en el proceso educativo. Estoy de acuerdo con el autor en que, tras esas quejas, muchas veces se esconde la desidia. Pero no puedo aceptar la comparación que se establece en la página 77: “No nos parecería apropiado oír al médico quejarse porque tiene que asistir a pacientes con tal o cual dolencia o enfermedad porque le diríamos que, precisamente, para eso está él, para curar”. Me gustaría ver a ese mismo médico si tuviera que cobrar no por el número de pacientes que atiende en consulta, sino por el número de curaciones que logra. Y esto, sin poder controlar si el paciente toma o no los medicamentos prescritos o sigue las indicaciones que el médico le da. Algo así ocurre con la docencia. Especialmente desde que nos llegó lo de los PIL (Promociona por Imperativo Legal), alumnos en el aula con carencias de aprendizaje “históricas” que saben que hagan lo que hagan, van a pasar de curso sin quitar el plástico a los libros de texto. Explíqueselo usted al médico.

En fin, el libro no está exento de buen sentido del humor: he sonreído con la clasificación que aparece de docentes, un cuadro en el que inevitablemente ves reflejados a compañeros y a ti mismo; me he reído con el capítulo de la participación y cómo puede llegar al absurdo con cifras en la mano; también me ha hecho gracia la reflexión sobre la evolución de lo “políticamente correcto” en esto de la atención a la diversidad; y me he reído con aquello de “El dios informático” y “Por las siglas de los siglos”.

Pero hay mucho de inspector en el libro al hilo de la legalidad. En el apartado de conclusiones hay algunas ideas más que discutibles. Está claro que los profesores, como cualquier colectivo profesional, debe adaptarse a los nuevos tiempos: lo que está también claro es que eso no significa bailar como marionetas al son de nuevas “pedagogías” impuestas por Decreto Ley que continuamente están reinventando algo tan antiguo como la educación. Y digo reinventar porque buena parte del mérito consiste en rebautizar palabras para decir lo mismo sin que nadie lo entienda -¿qué diferencia hay entre currículo y programación, y entre implementación y aplicación? ¿Por qué, entonces, esa manía de cambiar nombres?-. Cuando te lo hacen tres veces, pierdes el interés; tanto más cuanto tampoco ves que tenga un desarrollo práctico útil –digo yo que quizás una posible solución sea que los alumnos que no quieren estudiar, puedan prepararse en otras materias y habilidades que los capaciten para el mundo profesional sin necesidad de empeñarnos en que estudien lo mismo que los demás pero a otro ritmo y en la misma clase, por ejemplo-.

Una afirmación categórica es “[…] no he visto todavía a ningún docente al que defender la anterior postura inmovilista le suponga mayor esfuerzo y dedicación en su práctica diaria. Al contrario, quien defiende dicha actitud es el profesor de escasos recursos, el que muestra poco interés por sus alumnos y emplea el tiempo justo en sus obligaciones.” No se puede discutir que el autor “no haya visto a ninguno así”, la experiencia personal no es discutible. Si quiero romper una lanza por quienes defienden una enseñanza tradicional –que no inmovilista- entendiendo que prepara mejor al alumno para sus estudios posteriores y para la vida. Tampoco comparto la idea de que sea una forma de “hacer menos”, hay quien efectivamente responde al perfil descrito, es así, los conozco; pero otros corregimos, leemos, preparamos mucho fuera del horario escolar para que se diga que es una postura cómoda y no requiere esfuerzo. También puedo mencionar anécdotas de profesores apóstoles de las nuevas tendencias que bajo este epígrafe se dedican a “entretener” a los niños sin dar palo al agua, que de todo hay en la viña del señor –también esta tipología de profesor está recogida por el autor en la relación correspondiente-. Entiendo que lo que se ha hecho es una interpretación muy parcial. Lo siento.

Tampoco estoy de acuerdo con que el criterio de adaptación a los nuevos tiempos sea el criterio de “utilidad” salvo que antes se defina qué entendemos por utilidad o ser útil por ser funcional: “Los profesores deben adaptarse a los nuevos tiempos. Sus enseñanzas, para ser útiles y no ser cuestionadas por sus discípulos tendrán que ser funcionales, habrán de servir para algo, en definitiva”.  El atletismo no prepara para encestar canastas ni para meter goles, pero a través de él desarrollamos potencia, agilidad, velocidad, coordinación, cualidades todas ellas necesarias y que podremos aplicar posteriormente a golpear una pelotita con un palo, a encestar una pelota, o a dar puñetazos. ¿No sirve trabajar para aumentar el léxico, nuestra capacidad de expresión oral y escrita? ¿Ya no sirve saber conjugar un verbo o saber las formas del pronombre personal en español? ¿No sirve trabajar con números para desarrollar nuestra capacidad de cálculo? ¿Ya no hay que saber la tabla de multiplicar porque existan calculadoras? ¿Trabajar la música para disfrutar a conciencia de lo que oímos?, etc.  ¿En qué consiste este criterio utilitarista? ¿Habilidades que nos acerquen al mundo laboral?

Es cierto que nuestra labor va más allá del mero hecho de transmitir unos conocimientos, pero, ¿rechazar los conocimientos por ser “poco útiles”? Los conocimientos son los que nos aportan criterios para discernir, precisamente, aquello que es útil de aquello que no lo es. Y, este va a ser uno de los grandes problemas de futuro: una ingente cantidad de información, pero escasa o nula capacidad de discernir por falta de criterio por ausencia de conocimientos básicos en las distintas áreas.

Es un buen libro, descriptivo de la situación en los centros y elaborado desde una visión de altura y muy bien informada. No obstante, no veo que se coja al toro por los cuernos ni que se propongan soluciones. En este sentido, una última reflexión: en tanto que no existan controles externos de nivel académico –antiguo ingreso, o reválidas- sin que ello tenga que condenar al alumno, no podremos hacer un seguimiento del trabajo efectivo que se está haciendo en los distintos centros educativos. Mientras no exista una prueba de nivel en tercero de Primaria, por ejemplo, no podemos saber si los profesores en ese Centro están realizando correctamente su trabajo para poder incidir en él y corregir los errores que se estén cometiendo. Y digo esto porque, ante la ausencia de este tipo de pruebas –hoy sólo dos, a final de Primaria y en Segundo de la ESO de donde se extrae el famoso informe PISA que año tras año nos saca los colores-, habrá Centros que sistemáticamente aprueben a sus alumnos sin hacer sus deberes, camuflando detrás de aprobados generales una desidia absoluta hacia la formación de aquellos cuya formación se les tiene encomendada. Y digo esto porque los conozco y los sufro. Esto, hoy, no se controla. Si no controlamos la cadena en el proceso de formación, nunca podremos corregir errores. En ese sentido, creo que el título no refleja correctamente el contenido.

José Carlos Aranda Aguilar

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PODEMOS SER FELICES: EL LIBRO DE LA GRAMÁTICA VITAL.

EL LIBRO DE LA GRAMÁTICA VITAL. José Carlos Aranda Aguilar. Editorial Almuzara, Córdoba, 2010 (comentado por su autor).

¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Se puede ser feliz? ¿Alguien me entiende? ¿Qué estoy transmitiendo a mis amigos, a mis padres, a mis hijos? ¿Por qué me siento solo? ¿Por qué no logro lo que me propongo? ¿Por qué todas las puertas se me cierran? ¿Cómo puedo tener éxito? ¿Qué es el éxito? ¿Por qué no encuentro el amor en la vida?…

Todos nos hemos hecho y nos hacemos estas mismas preguntas cada día. ¿Existen respuestas? Esta es la cuestión que intento analizar y desmenuzar en este ensayo que trata sobre el arte de vivir.

Imagina que estás escribiendo una novela. Y ahora, imagina que la novela que estás escribiendo no la redactas con palabras, sino con tus propios actos. Imagina que eres tú mismo el protagonista de esa novela y que ese relato es tu propia vida. Si existe un conjunto de reglas, una gramática, que te ayuda a redactar mejor, de tal forma que lo que escribes tenga un sentido para ti mismo y para quienes te rodean, de la misma forma, cabe pensar que existe una gramática que puede ayudarte a comprender mejor esas unidades de comportamiento y cómo redactar tus actos para que tu vida cobre un sentido pleno. Este es el principio que inspira esta obra.

El libro de la gramática vital no es un libro de gramática al uso, sino un diálogo con el lector que lo acompaña en una reflexión que se estructura en dos vertientes: la primera, comprender cómo la lengua –sus unidades y niveles- condiciona y puede determinar nuestro pensamiento, nuestra percepción de la realidad; la segunda, cómo podemos usar esos conocimientos para ser felices en la vida.

En la primera vertiente, observamos el paralelismo que mantiene el sistema de la lengua con la propia vida si sustituimos conceptos como sonidos, palabras u oraciones por actos, series o secuencias de actos que, necesariamente, han de relacionarse entre sí buscando una coherencia predeterminada por nuestra mente. En la segunda vertiente, comprobamos cómo cada uno de los actos de nuestra vida viene condicionado por el sentido que queremos imprimir a nuestra existencia. A partir de ahí, vamos a diseñar a nuestro protagonista y estudiar las claves que nos pueden conducir hacia la felicidad.

Todo el libro, página a página, supone una reflexión sobre cómo lograr dotar de sentido nuestra vida, cualquiera que sea nuestra personalidad o nuestra vocación existencial. En el diálogo que se establece, el lector tendrá que realizar actividades que le ayuden a descubrir en sí mismo cuál es su escala de valores, qué es realmente importante en su vida o cómo gestionar sus sentimientos o su tiempo.

Como afirmo en el prólogo, si ya eres una persona feliz, no leas este libro, has alcanzado la meta. Pero si estás en el camino, en él puedes encontrar muchas claves que te serán útiles porque te van a enfrentar a ti mismo, a tu propia realidad.

Si otros lo han conseguido, ¿por qué tú no? Como decía Séneca “No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles pero, en realidad, son difíciles porque no nos atrevemos”. Atrévete.

José Carlos Aranda Aguilar.

Enlaces sobre el libro:

Reseñas:

Diario de la Sierra: http://www.diariodelasierra.es/2010/12/19/porque-puedes-escribir-mejor-la-novela-de-tu-vida/

Cuadernos del Sur: https://josecarlosarandalengua.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=826&action=edit

El Librepensador: http://www.raultristan.com/2011/01/16/el-libro-de-la-gramatica-vital-de-jose-carlos-aranda/

Acto de presentación:

https://josecarlosarandalengua.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=687&action=edit

Entrevista en La Vanguardia por Ima Sanchís: https://josecarlosarandalengua.wordpress.com/wp-admin/post.php?post=744&action=edit

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 7. ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS –PROPOSICIONES ADJETIVAS-, CONCEPTOS PREVIOS:

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 7. ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS –PROPOSICIONES ADJETIVAS-, CONCEPTOS PREVIOS.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

En el apartado anterior, el correspondiente a las proposiciones sustantivas, hemos visto cómo gracias al transpositor “que”, conseguíamos que una oración desempeñara funciones propias de un Sintagma Nominal. Esto mismo lo podemos conseguir con la función de adjetivo –adyacente nominal-. Observad:

O1: El hombre rubio llamó por teléfono.

O2: El hombre que vimos ayer llamó por teléfono.

La función propia del adjetivo consiste en restringir semánticamente al nombre al que acompaña. Si decimos “el hombre”, el referente –realidad designada o significada a través del nombre- podría ser cualquiera si previamente no ha sido concretado en el discurso o por la situación.  Imaginemos que la oración “El hombre llamó por teléfono” es dicha en una reunión donde hay varios hombres, sin contexto ni referencias previas. El oyente miraría a su alrededor sin saber qué hombre es quien ha llamado. En cambio, cuando añadimos el adjetivo “rubio”, a través del adjetivo, de esa cualidad precisa, hemos seleccionado un referente entre los del conjunto. Ahora trataremos de localizar aquel que “es rubio”, cualidad que lo diferencia y lo identifica dentro del grupo si el adjetivo ha sido bien elegido –en el caso de que sólo uno fuera rubio-.

En el ejemplo O2, la proposición “que vimos ayer” desempeña idéntica función: delimita el significado de la palabra “hombre”, selecciona a un referente concreto en su conjunto, aquel que “vimos ayer”. La proposición adjetiva es necesaria cuando no existe adjetivo equivalente en la lengua para significar lo que queremos precisar, especialmente conceptos complejos que no podemos expresar con una sola palabra. Sin embargo, con frecuencia, son mal empleadas cuando a través de ellas expresamos el significado de un adjetivo que hubiera sido más conciso y claro; es lo que sucede cuando decimos “El hombre que nació en otro país” en lugar de “El extranjero”, o cuando decimos “El tren que llegará después” por “El próximo tren”. Los ejemplos podrían multiplicarse.

Sigamos ahora recordando el comportamiento de los adjetivos: los adjetivos pueden ser especificativos, cuando concretan al referente expresando una cualidad peculiar en él, diferencial, que lo identifica entre el conjunto de posibles referentes (el caso de “hombre rubio”), o explicativos, cuando la información que da el adjetivo ya se conoce en el referente porque es inherente a él, todos los posibles referentes la poseen. Es lo que sucede, por ejemplo, con “nieve blanca” o “verde hierba” o “agua clara”. Los adjetivos no son especificativos o explicativos por su propio significado, actúan como tales en función de la relación de su significado con el del nombre al que se remiten. Es decir, el mismo adjetivo puede actuar como especificativo (“pared blanca” las paredes pueden estar pintadas de distintos colores) o como explicativo (“nieve blanca”, la nieve siempre es blanca). Recordemos también que el adjetivo especificativo siempre se sitúa detrás del nombre y el explicativo puede ir delante (“blanca nieve”), detrás (nieve “blanca”) o entre comas (la nieve, blanca,…). Cuando un adjetivo especificativo lo situamos delante del nombre, o lo introducimos entre comas, lo convertimos en un explicativo relativo, es decir, consideramos que esa cualidad es inherente, no a todos los referentes, pero sí a ese o esos en concreto. Observad este ejemplo:

O3: Las mujeres cansadas se acostaron.

O4: Las cansadas mujeres se acostaron.

O5: Las mujeres, cansadas, se acostaron.

En O3, el adjetivo especificativo aparece pospuesto al nombre “mujeres”. Esto significa que selecciona a un grupo dentro del conjunto “mujeres”, al de aquellas que “estaban cansadas”. Sólo ese grupo de entre el conjunto de mujeres se acostaron. Es decir, algunas mujeres estaban cansadas y ésas, no todas, se acostaron. En cambio, en los ejemplo O4 y O5, el adjetivo aparece antepuesto y entre comas, respectivamente. En estos dos casos, significamos por la posición del adjetivo que la cualidad “estar cansadas” es aplicable a todo el conjunto allí presente. Todas las mujeres de la reunión estaban cansadas, todas se acostaron.

Este repaso era importante porque también esta diferencia entre adjetivas especificativas y explicativas la podemos observar en las proposiciones adjetivas. Siguiendo con los ejemplos anteriores, podríamos decir:

O6: Las mujeres que estaban cansadas se acostaron.

O7: Las mujeres, que estaban cansadas, se acostaron.

En O6, la proposición adjetiva va pospuesta al nombre “mujeres” y no va entre comas, se trata de una especificativa como ocurría en O3. En O7, la proposición adjetiva aparece entre comas, se trata de una explicativa como ocurría en O4 y O5. A diferencia de los adjetivos, las proposiciones no pueden anteponerse al nombre porque éste actúa como antecedente, lo necesitamos para introducir la proposición. El juego de significados que hemos explicado marca una diferencia interesante: mientras que la proposición explicativa puede suprimirse sin que la oración pierda significado (“Las mujeres, que estaban cansadas (todas), se acostaron” /” Las mujeres se acostaron (todas)”), no podemos suprimir la proposición especificativa porque perderíamos parte del mensaje distorsionando el significado de la oración (“Las mujeres que estaban cansadas (algunas) se acostaron “/”La mujeres se acostaron (todas)”).

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POETAS DEL 70 A NUESTROS DÍAS.

POESÍA A PARTIR DEL 70 HASTA NUESTROS DÍAS

Libro de texto, pág. 249.

Allí se nos habla de una lista que José María Castellet reunió en una antología. Los autores que aparecen a continuación son los que se relacionan en esta lista.

Manuel Vázquez Montalban, ver esta página web que resume sus tendencias.

Este poema fue musicado y versionado por Loquillo, ¿que te parece?

Inútil escrutar tan alto cielo
inútil cosmonauta el que no sabe
el nombre de las cosas que le ignoran
el color del dolor que no le mata
inútil cosmonauta
el que contempla estrellas
para no ver las ratas.

Antonio Martínez Sarrión, ver Libro de texto, pág. 251, “El cine de los sábados”

Poeta y escritor español nacido en Albacete en 1939. Licenciado en Derecho por la Universidad de Murcia, se dio a conocer como poeta a finales de los años sesenta con «Teatro de operaciones». A éste le siguieron «Pauta para conjurados» en 1970, «Ocho elegías con pie en versos antiguos» y «Horizonte desde la riada» en 1983. Figuró en la hoy mítica antología poética Nueve Novísimos, de 1970. Lo mejor de su obra hasta 1994 se encuentra reunido en la antología que apareció ese mismo año. Posteriormente ha editado «Cantil» en 1995, «Cordura» en 1999, «Esquirlas» en 2001 y «Jazz y días de lluvia» en el año 2002. Es autor también de algunos volúmenes de memorias y traductor de Baudelaire y Victor Hugo, entre otros.

A ti, casi innombrable

                                             Tierra que vas a los mares
                                                       de sólo tu luz vestida.
                                                                   Dámaso Alonso

Te llevo en los hondones de mi alma,
aunque, en raros momentos, te asomes a mis labios
que, de niño, me hicieron odiar tu simulacro.
Todos mis sueños llevan tus colores
y, resonantes, vibran en mis oídos siempre
tus acordadas -suaves o bullangueras- notas.
Cada orza de adobo, cada soga de esparto,
cada jarro de vino me regalan tu aroma.
Creo estar sentenciado a aquietarme en tu entraña,
creo que allí, todavía, disuelto en tus terrones,
madre mía siempre agónica, repasaré tus letras,
las seis letras que cifran tu siempre por hacer,
tu mal rehecho o del todo improbable camino.
Mas frotaré ese oro tras pasarle mi aliento,
tras limpiarle, de paso, el rastro de mi huella,
para que su fulgor algún trecho me alumbre.

«Cordura» 1999

José María Álvarez:

Poeta y novelista español nacido en Cartagena en 1942. Licenciado en historia, traductor y autor de guiones cinematográficos, ha dedicado su vida a la literatura y especialmente a la poesía. Formó parte de la antología Nueve Novísimos,  fue finalista del Premio Planeta con «El manuscrito de Palermo»,  y ganador de los premios La sonrisa vertical  con «La esclava instruida», Barcarola y Loewe. De su obra poética se destaca «Museo de cera» en el que se integran La edad de oro, Nocturnos, Tosigo ardento, El escudo de Aquiles, Signifying nothing, El botín del mundo y La serpiente de bronce. Como traductor se le debe la obra de Konstantino Kavafis, los «Poemas de la locura» de Hólderlin, la poesía de Robert Louis Stevenson, T. S. Eliot, François Villon y Shakespeare.  Fue organizador en 1985 del Homenaje Mundial a Ezra Pound en Venecia, y en 1990 recibió el Doctorado Honoris Causa por Dowling, New York, gracias al conjunto de su obra. Varias de sus novelas y poemas han sido traducidos a más de veinte idiomas.

Coral

                                              El sacrificio ha sido favorable
                                                                                    Aristófanes

                   La gloria conquistada por los adolescentes
                                                                                            Píndaro

El otro día, hojeando un viejo álbum
de fotografías,
apareciste. En una playa
que ciega el sol (seguramente,
Le Lavandou), orgullosa y alegre
sobre las brasas

de aquel Verano.

Como un pinchazo
esa imagen me trae
algo de la pasión que sacudió esos días.
Contemplé largo rato la fotografía:
tus ojos dichosos, tu boca, esa
mano que
desenfocada
parece querer tapar el objetivo.

¿Te das cuenta? No has envejecido.
Dios sabe dónde
estarás, ni siquiera si aún vives. Pero ahí,
ah cómo brilla
intacta
tu sonrisa,
los crepitantes ojos del deseo.

Te había olvidado. Pero ahora
que esa fotografía te devuelve,
me doy cuenta de cómo la memoria
generosa
te había guardado sin decírmelo
para darme algún día
este regalo. Poder casi tocar
un instante de felicidad.

Tanto se ha ido…

y entonces apareces
tú,
en esa playa de la juventud,
y me haces este regalo,
la posibilidad
de que viva en alguien el que fui,
la imagen deseada de quien era,
esa que hasta yo mismo ya he olvidado.
Porque igual que la otra tarde tú viniste
puede que alguna vez, si tu recuerdas esos días,
de ellos emerja un joven mediterráneo y sonriendo
y recuerdes el placer de esas horas
y algo de la pasión que entonces
abrasó nuestros cuerpos
aún te toque.

Gracias.

Pedro Gimferrer:


            Poeta, traductor y crítico literario español nacido en Barcelona en 1945. Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona. A la edad de dieciocho años publicó su primer libro «El mensaje del tetrarca». Su maestría precoz fue reconocida en 1966 con el Premio Nacional de Poesía por su libro «Arde el mar», constituyéndose en uno de los poetas más importantes  de su generación. Desde 1970 utiliza exclusivamente el catalán para la poesía, si bien él mismo los ha traducido al castellano  para ediciones bilingües.  En 1985 ocupó la vacante dejada por Vicente Aleixandre en la Real Academia Española.  Obtuvo de nuevo el  Premio Nacional de Literatura en 1989, el Premio de Literatura Catalana, el Premio Ciudad de Barcelona,  el Premio Cavall Verb de la Asociación de Críticos Españoles y el Premio de la revista Serra d’Or. En 1997 recibió el Premio  Nacional de Literatura de la Generalitat de Catalunya, en 1998 el Premio Nacional de las Letras Españolas y en el año 2000 el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. «Marea solar, marea lunar» y «El diamante en el agua», son sus últimos poemarios

Cuchillos en abril

Odio a los adolescentes.
Es fácil tenerles piedad.
Hay un clavel que se hiela en sus dientes
y cómo nos miran al llorar.

Pero yo voy mucho más lejos.
En su mirada un jardín distingo.
La luz escupe en los azulejos
el arpa rota del instinto.

Violentamente me acorrala
esta pasión de soledad
que los cuerpos jóvenes tala
y quema luego en un solo haz.

¿Habré de ser, pues, como éstos?
(La vida se detiene aquí)
Llamea un sauce en el silencio.
Valía la pena ser feliz.

De Arde el mar

 

GUILLERMO CARNERO:

Guillermo Carnero (1947) es especialista en literatura española y comparada de los siglos XVIII y XIX y en las vanguardias. Fue uno de los seleccionados por Castellet en su célebre antología Nueve novísimos poetas españoles. Sus sucesivos libros (El sueño de Escipión, 1971; Variaciones y figuras sobre un tema de La Bruyère, 1974; El azar objetivo, 1975; Divisibilidad indefinida, 1990) han sido recopilados recientemente en Dibujo dela muerte. Obra poética (1998). Guillermo Carnero ha ido pasando de un culturalismo duro en su primera época a un acercamiento de vida y poesía en su libro Verano inglés (1999), que mereció al año siguiente el Premio de la Crítica y el Nacional de Literatura, y en 2002 el Premio Fastenrath de la Real Academia Española. Para Cisne Negro, este libro es su mejor obra. Recientemente ha publicado Espejo de gran niebla (2002).

El poema no escrito

Me gusta contemplarte al salir de la ducha,
como a Susana los ancianos bíblicos.
Por la puerta entornada te acecho cuando envuelves
en la toalla el muslo o el tobillo,
el pecho rebosante tras la línea del brazo:
odasliscas de Ingres, pastoras de Boucher
cálidas, sosegadas, inocentes,
ninfas de Bouguereau, esclavas de Gérôme,
Venus de Cabanel -horizontal espuma-,
tan redonduelamente comestibles.
Tendrá un nombre ese pliegue de la axila
que se bifurca en dos entre los dientes;
el leve mofletillo que bordea redondo
el friso de la media, debajo de la nalga;
ese cuenco rosado en que acaban las ingles,
donde el pulgar se tensa en breves círculos
entreabriendo el estuche de la lengua.
Tengo que consultar a un catedrático
de Anatomía.
Ya escribiré un poema
cuando esté muerto el arte del deseo.
 

 “¿Por qué es, en su opinión, la poesía una lectura de minorías?
Porque vivimos en una sociedad básica y crecientemente analfabeta, que se distingue por un sistema educativo que concede muy poca presencia a la literatura, por la competencia desleal de medios de comunicación de masas que ofrecen basura para descerebrados, por el absoluto predominio de la propaganda sobre la crítica.
Y porque, incluso entre las personas habituadas al libro, la poesía establece una relación especial con la lengua que asusta a muchos, y pone al lector ante interrogantes de índole íntimo que no todos saben cómo afrontar.”  “El Eco Hernandiano”, entrevista.

ANA MARÍA MOIX:

Poeta, narradora y traductora española nacida en Barcelona en 1947. Es Licenciada en Filosofía y letras y pertenece al grupo de los novísimos, junto a Gimferrer, Azúa y Panero, entre otros. Fue el único nombre femenino incluido en la antología Nueve novísimos poetas españoles de Josep María Castellet. Colabora en diversas publicaciones de Madrid y Barcelona y ha sido jurado de diversos certámenes literarios. En la actulidad dirige las colecciones de poesía y relatos de la editorial Plaza y Janés. En 1970 ganó el Premio Vizcaya de Poesía con «No time for flowers», y en 1985 y 1995 con «Las virtudes peligrosas», y «Vals Negro», ganó el premio Ciudad de Barcelona. Otros nombres completan su producción poética: «Baladas del dulce Jim»y «Call me Stone en 1969. «A imagen y semejanza, 1983-1985, recoge toda su obra poética.

Cerré la puerta. Bajé las escaleras. Tropecé con el sereno…

Cerré la puerta. Bajé las escaleras. Tropecé con el sereno
y se rompió el silencio. Le supliqué con un gesto que no lo dijera
y lo dijo: «Hoy no vienen, señorita; no les toca «. Y aún no habia
vuelto yo la esquina oí como le iba con el cuento al guarda de la
taberna: «Está loca esa chica. Cada día, a las doce,
baja para abrir la puerta a los muertos». Tuve que retener
a tío Jacobo que quería retarle a un duelo. Tío Jacobo murió
antes del 36 y no estaba acostumbrado a la mala educación de los
serenos para con las señoritas.

LEOPOLDO MARÍA PANERO: Ver “poesía arraigada”.

Tienen entre ellos en común una formación cultural semejante y una afinidad de temas en los que se exalta la cultura de masa de los medios de comunicación. Son cultos, conocen la poesía extranjera. De alguna forma, se sienten atraidos por la experimentación de principios de siglo, los “-ismos”, incluido el Modernismo con su afición al léxico culto y al exotismo; como aquel, defienden la autonomía del arte, su valor por sí mismo.

Siguiendo el libro de texto, a partir de 1970 la influencia de los novísimos se ramifica en diferentes tendencias. Vamos a ir viendo cada una de ellas.

PRINCIPALES CORRIENTES A PARTIR DE 1970:

 

1: CORRIENTE CULTURALISTA: “El poema se centra sobre algún suceso o en algún personaje de la historia cultural y se construye sobre él, muchas veces en forma de monólogo dramático. El poeta exhibe sus conocimientos y sensibilidad hacia la cultura”. Destaca los siguientes poetas:

LUIS ALBERTO DE CUENCA:

Poeta, traductor y ensayista español nacido en Madrid en 1950. Interrumpió los estudios de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid para licenciarse en Filología Clásica. Es un miembro destacado de los poetas de su generación, caracterizado por cultivar tanto las formas clásicas como modernas, evolucionando hacia fórmulas personales que le han valido el reconocimiento de la crítica literaria. Fue director de la Biblioteca Nacional y Secretario de Cultura del gobierno español, obtuvo el Premio de la Crítica con «La caja de plata» en 1985 y el Premio Nacional de Traducción con el «Cantar de Valtario» en 1987. De su obra poética también merecen destacarse, «Los retratos» 1971, «Elsinore» 1972, «Scholia» 1978, «Necrofilia» 1983, «El otro sueño» 1987 y «El hacha y la rosa» 1993. «Sin miedo ni esperanza recoge, en seis partes, sesenta poemas escritos entre 1996 y 2002 y su poesía completa hasta 1996, está contenida en «Los mundos y los días».

Cuando vivías en La Castellana

Cuando vivías en la Castellana
usabas un perfume tan amargo
que mis manos sufrían al rozarte
y se me ahogaban de melancolía.
Si íbamos a cenar, o si las gordas
daban alguna fiesta, tu perfume
lo echaba a perder todo. No sé dónde
compraste aquel extracto de tragedia,
aquel ácido aroma de martirio.
Lo que sé es que lo huelo todavía
cuando paseo por la Castellana
muerto de amor, junto al antiguo hipódromo,
y me sigue matando su veneno.

ANTONIO COLINAS:

Poeta, novelista, biógrafo, ensayista, traductor y periodista español, nacido en La Bañeza, León, en 1946. En la universidad de Madrid hizo estudios Técnicos y de Historia.  Durante varios años fue lector de español en las universidades italianas de Milán y Bérgamo, donde realizó excelentes traducciones de autores italianos, entre los que cabe destacar la obra de Giacomo Leopardi y la poesía completa del Premio Nobel Salvatore Quasimodo. Es una de las figuras más sobresalientes de la literatura española de las últimas décadas. Tras el éxito de su primera publicación, «Preludios a una noche total», han sido editados: «Truenos y flautas en un templo» en 1972,  «Sepulcro en Tarquinia» en 1975, «Astrolabio» en 1979, «En lo oscuro» en 1981,  «Noche más allá de la noche» en 1983, «La viña salvaje» en 1985, «Jardín de Orfeo» en 1988, «Los silencios de fuego» en 1992, y posteriormente el «Libro de la mansedumbre» en 1997. Su obra ha sido reconocida con el Premio de la Crítica en 1975, el Premio Nacional de Literatura en 1982, la Mención Especial del Premio Internacional Jovellanos de Ensayo en 1996, el premio de Las Letras de Castilla y León en 1998, el Premio Internacional Carlo Betocchi en 1999 y el Premio de la Academia de Poesía de Castilla y León en 2001.

Envío

¿Recuerdas todavía el débil canto
del ruiseñor perdido en la enramada?
Viste temblar conmigo aquella noche
la copa del ciprés.
                                      Desmadejó
el cielo hilos de luna por tu rostro.
Pero después del pájaro y la luna
se apagaron los astros.
                                               Vi pasar
no sé qué brisa extraña por tu cuerpo.
¿Recuerdas nuestras manos en el agua?
¿Recuerdas el silencio sobre el campo
y, como un dios sangrante, el nuevo día
incendiando las torres, las palomas?

LUIS ANTONIO DE VILLENA: http://amediavoz.com/villena.htm

Poeta, narrador, traductor y ensayista español nacido en Madrid en 1951. A los diecinueve años, sin terminar sus estudios de Filología Clásica y Románica, publicó sus primer libro de poemas «Sublime Solarium», dedicándose desde entonces a la literatura.   Excelente antólogo, biógrafo y estudioso de la poesía española contemporánea, también ha traducido a poetas y autores de la talla de Sandro Penna, Miguel Ángel Buonarotti y Oscar Wilde. Es además autor de  novelas y relatos entre los que se destaca «El burdel de Lord Byron», Premio Azorín en el año de 1995. Recibió el Premio Nacional de la Crítica en 1981 por su libro «Huir del Invierno», el Premio Internacional Ciudad de Melilla en 1998 por «Celebración del libertino» y el Premio Sonrisa Vertical en 1999 por su libro «El mal mundo». Sus últimos poemarios «Las herejías privadas» y «Amores iguales» fueron publicados en el año 2001 y 2002. Reside actualmente en Madrid.

Andaluz

No me di cuenta al principio,
me fijé después porque le hablabas.
Y se iba y volvía, llevando cosas,
sonriéndote, con gracia desusada…
Vi entonces sus bellos ojos negros,
sobre la piel oscura, y la sonrisa,
que mostraba los dientes como flores blancas.
Y empecé a pensar: ¡Qué dulce aquello…!
Y daba vueltas por ese cuerpo justo,
oscuro, fino y joven: como silvestres cañas.
Y oía la voz al responderte, alada,
cantarina, inconsciente en su magia.
Después, ya abajo, en la soleada plaza,
pensé en los garzos ojos negros, y me vi
enamorado de un acento del sur:
Vivo, grácil, musical. Igual que quien hablaba.

2) LA CORRIENTE CLASICISTA: Se inspira en las formas métricas y el estilo literario de los clásicos. El mayor representante es…

ANTONIO CARVAJAL: http://amediavoz.com/carvajal.htm (GRANADA)

Poeta español nacido en Albolote, Granada en 1943. Es doctor en Filología Románica por la Universidad de Granada y titular de Métrica. Dotado de una gran facilidad para la versificación, está considerado como uno de los poetas mayores de la actual poesía española y excelente representante de la Generación del 68. Nunca elude el cultivo de estrofas exquisitas y complejas, manteniendo un fecundo diálogo entre la tradición y la modernidad. Desde su juventud ha venido escribiendo y publicando una amplia obra poética, que consta ya de una veintena de títulos, iniciada con «Tigres en el jardín» en 1968, «Serenata y navaja» en 1973, «Siesta en el mirador» en 1975, «Después que me miraste» en 1984, «Testimonio de invierno» en 1990 y culminada hasta el momento, con «Alma región luciente» en 1997 y finalmente «Una perdida estrella» en 1999. Ha obtenido distinciones importantes destacándose principalmente el «Premio Nacional de la Crítica» en 1990.

A veces el amor tiene caricias…

A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierras los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.

Otras veces se clava como aguja
irisada de sedas en el raso
del bastidor: raso del lento ocaso
donde un cisne precoz se somorguja.

En general, adopta una manera
belicosa, de horcas y cuchillos,
de lanza en ristre o de falcón en mano.

Pero es lo más frecuente que te hiera
con ojos tan serenos y sencillos
como un arroyo fresco en el verano.

3) LA CORRIENTE EXPERIMENTAL: en ella se profundiza en la vinculación con las vanguardias del periodo de entreguerras, mediante la creación de poesías visuales o collages, como en la obra de José Miguel Ullán y Fernando Millán:

JOSE MIGUEL ULLÁN: http://amediavoz.com/ullan.htm

Poeta, traductor y ensayista español nacido en Villarino de los Aires, Salamanca, en 1944. Es una de las figuras sobresalientes de la nueva poesía española. Durante su estancia en Francia de 1966 a 1970, siguió los cursos de Pierre Vilar, Roland Barthes y Lucien Goldmann en la École Pratique des Hautes Études. Ha mantenido una gran actividad dentro del periodismo cultural, dirigiendo importantes publicaciones y programas en Radio Nacional de España, Televisión Española , Diario 16  y Editorial Ave del Paraíso. Desarrolló una línea original de poesía visual  publicando varios libros en colaboración con pintores y compositores. Entre sus publicaciones, se cuentan además, «Amor peninsular» en 1965, «Mortaja» y «Antología salvaje» en 1970, «Maniluvios» en 1972, «Visto y no visto» en 1993, «Razón de nadie», «Ardicia» y «Órganos dispersos» en 1994 y «Testículo de Anticristo» en 1995. Falleció en Mayo de 2009.

Testamento

la voz es voz
hiciera
añicos las palabras redentoras

…la quijada blandida,
la mueca de tu hermano,
la saliva secreta, la agonía
capaz, de darte posesión primera,
última ya (oh cuerpo ensangrentado),
herencia de este salmo, tierra ajena,
fuga para siempre, libertad cautiva…

la voz es voz
no existe

no existe aroma nuevo

cerrad mis párpados

«Mortaja» 1970

 FERNANDO MILLÁN:

Mano que Clama, 1970

“El texto tradicional es unívoco y univalente: su significación visual es nula, al ser utilizado conscientemente, su valor visual empieza a actuar como un significado autosuficiente.” Fragmento de MILLÁN, Fernando. “La poesia experimental y su método”. El Urogallo, n. 19, 1973.

ENTREVISTA EN: http://www.lehman.cuny.edu/ciberletras/v06/lopezfernandez.html

CORRIENTE METAPOÉTICA:

En esta poesía predomina la indagacion sobre la naturaleza de la poesía. Suele manifestarse por medio de una poesía minimalista, cercana a la poesía pura e influida por la poesía oriental. Sus representante son:

JAIME SILES:

Poeta español nacido en Valencia en 1951. Doctor en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca, fue becado por la Fundación Juan March, ampliando sus estudios en la Universidad de Tübingen. Trabajó luego como investigador contratado en el Departamento de Lingüística de la Universidad de Colonia. De 1976 a 1982 fue profesor de Filología Latina en las Universidades de Salamanca y de Alcalá de Henares. En 1983 obtuvo la cátedra de Filología Latina de la Universidad de Laguna,Tenerife. Ese mismo año fue nombrado Director del Instituto Español de Cultura en Viena y Agregado Cultural en la Embajada de España en Austria. Catedrático Honorario de la Universidad de Viena, ha impartido clases también en las universidades de Graz, Salzburg, Madison-Wiscosin, Bérgamo, Berna y St. Gallen. Actualmente es Catedrático de Filología Latina de la Universidad de Valencia. En 1973 obtuvo el Premio Ocnos, en 1983, el Premio de la Crítica y en 1989 el Premio Internacional Loewe de Poesía. Ganó además la 1° edición del Premio Generación del 27. De sus libros de poesía se destacan entre otros: «Canon»1973, «Alegoría» 1977,   «Música de Agua» 1983, «Poemas al revés» 1987, «La Realidad y el Lenguaje» 1989, «Semáforos, Semáforos» 1990, e «Himnos tardíos» en 1990

El corazón del agua

Remos, mareas, olas.
Un murmullo impreciso perpetúa
la oculta faz del imposible aliento.

Una gota de sal disuelta llama
sobre un pecho pretérito
buscándote.

Un párpado de luces diminutas
donde tus dedos tocan el azogue.

Un latido oxidado que penetra
y lame y teje y corta claridades.

Sólo existir perdido
donde el agua
multiplica su rostro en otras ondas.

De «Canon»   1973

 

GENARO TALENS: http://amediavoz.com/talens.htm

Poeta, ensayista y traductor español nacido en Tarifa, Cádiz, en 1946. Se educó en Granada donde cursó el bachillerato y por cuya Universidad se licenció en Filosofía y Letras en 1968. Posteriormente se doctoró  en Filología Románica por la misma universidad, con una tesis sobre Luis Cernuda. Es un miembro destacado de la Generación del 70, autor de varios libros de ensayo sobre Cervantes, Quevedo, Espronceda y Cernuda entre otros, traductor de poetas como Beckett, Holderin, Hesse y Rilke, y de importantes expresionistas alemanes. Es fundador y co-director de las colecciones «Eutopías» y «Signo e imagen«. Su obra poética está contenida en más de veinte publicaciones entre las que merecen destacarse «En el umbral del hombre» 1964,  «Ritual para un artificio» 1971, «El cuerpo fragmentario» 1978, «La mirada extranjera» 1985, «Tabula rasa» 1985, «Cenizas de sentido» 1989, «El largo aprendizaje» 1991,«Orfeo filmado en el campo de batalla» 1994, «Viaje al fin del invierno» 1997 y «Profundidad de campo» 2000.

Algo va a suceder

La muerte es como el sueño,
parecida a ti:
no puede ser pensada.
Abro los ojos y amanece el día.
No hay obsesión impune, ni fantasmas
que la luz no devore
sin más imperio que su voluntad,
ni otro poder que el sol que nos despoja.
Cómo olvidar que fuimos lo innombrado,
lo que negaba oscuridad a un mundo
hecho, como tú y yo, de sueños rotos.
No, no duermas. El pájaro del alba
dice que ayer no existe. No hay memoria,
ni significa nada. Sólo, mira
esta pasión que nos acoge, que
ha estallado, de pronto, insobornable,
como las ganas de vivir.

«La mirada extranjera» 1984-1985

 

GUILLERMO CARNERO: Ver “los nueve novísimos” al principio del tema. Si quieres ampliar datos puedes ir a:

http://search.babylon.com/?q=GENARO+TALENS%3A&s=web&babsrc=dtb

Publicado en AUTORES LITERARIOS, LITERATURA, LITERATURA ESPAÑOLA DEL SIGLO XX, TEMAS DE LITERATURA | 2 comentarios

POETAS DE 1940 1970

POETAS DE 1940 A 1970

POESÍA ARRAIGADA

LEOPOLDO PANERO

Poeta, narrador y ensayista,  nació en Madrid en 1948. Hijo del poeta Leopoldo Panero y hermano de Juan Luis Panero, también poeta, mostró desde muy pequeño su interés por la poesía. Militó en el Partido Comunista desde muy joven, desde los dieciséis años, lo que motivó su primera detención. Inició su carrera como poeta de la mano del maestro Pere Gimferrer; sin embargo, su vida fue trastornada por el alcoholismo, la depresión y dos intentos de suicidio antes de cumplir los veintiún años. Padece una esquizofrenia  que lo mantiene internado por voluntad propia en un pabellón psiquiátrico, donde mantiene vivo su interés por la literatura.
Autor de una importante obra, está considerado como uno de los poetas más importantes de España. Su primer libro  «Por el camino de Swan» en 1968,  fue el inicio de una cadena de publicaciones entre las que vale la pena  destacar  «Así se fundó Carnaby Street» 1970,  «En Teoría» 1973,  «Narciso en el acorde último de las flautas» 1979, «Dioscuros» 1982, «Poemas del manicomio de Mondragón» 1987 y «Heroína y otros poemas» 1992.

El lamento del vampiro

Vosotros, todos vosotros, toda
esa carne que en la calle
se apila, sois
para mí alimento,
todos esos ojos
cubiertos de legañas, como de quien no acaba
jamás de despertar, como
mirando sin ver o bien sólo por sed
de la absurda sanción de otra mirada,
todos vosotros
sois para mí alimento, y el espanto
profundo de tener como espejo
único esos ojos de vidrio, esa niebla
en que se cruzan los muertos, ese
es el precio que pago por mis alimentos.

«Last night together» 1980

LUIS ROSALES:

Nació en Granada en 1910, en el seno de una familia conservadora. En 1930 se traslada a Madrid para estudiar Filosofía y Letras. Tras obtener el doctorado,  inició su actividad literaria en la revista Cruz y Raya, dirigida por Pablo Neruda y José Bergamín. En la capital de España conoció a los Panero (Juan y Leopoldo) y a Luis Felipe Vivanco, compañeros de la que se conocerá después como Generación de 1936 (o de la Guerra), de la que también forma parte Dionisio Ridruejo, y cuyos ejes comunes, además de su afinidad y camaradería, fueron su catolicismo intimista y su conservadurismo en lo social.

     En agosto de 1936, recién iniciada la guerra civil española, arrestan en su casa de Granada a Federico García Lorca. Desde 1937, Rosales colabora en la revista falangista Jerarquía hasta su desaparición. Ideológicamente fue evolucionando desde las ideas autoritarias de su juventud hacia posiciones democráticas en su madurez.

     En 1962 ingresó en la RAE pero no leyó su discurso de ingreso hasta 1964. Aunque residía en Madrid desde 1968, pasaba los veranos en Cercedilla (Madrid), periodos en los que escribía sus libros de poesía. En 1982 recibió el Premio Cervantes. Falleció en Madrid en 1992.

ESTILO:

     La obra de Luis Rosales, que abarca todo el periodo histórico de la posguerra, fue evolucionando desde un clasicismo a un estilo propio cercano al vanguardismo surrealista. Se suelen distinguir dos periodos en su obra, uno más preocupado por cuestiones estéticas, cercano al clasicismo de Garcilaso, y otra posterior de experimentación vanguardista. Ambas se funden en La casa encendida, donde la estética ya no supone una preocupación, sino el ejercicio de técnicas que ya domina.

     A grandes rasgos, el estilo literario de Rosales se caracteriza por:

  • El dominio de la técnica poética.
  • La construcción del poema bajo presupuestos de sencillez espiritual y sentimental.
  • El dominio y facilidad de uso del verso rimado o libre, según le convenga al tono del poema o al tema tratado.
  • La ausencia de adjetivos, resaltando la sustancia de las cosas.

     En cuanto al contenido, se ha hablado de la poesía de Rosales como la «poesía de lo cotidiano». El amor aparece en toda su obra de forma sosegada y tranquila, así como la memoria y el recuerdo. El periodo de posguerra se caracteriza, además, por el sentimiento religioso.

ENLACES: ENTREVISTA EN VIVO 1;  ENTREVISTA SOBRE LORCA 2

POESÍA DESARRAIGADA:

VICTORIANO CREMER:

Poeta español nacido en Burgos en 1906. Residió buena parte de su vida en León donde trabajó como tipógrafo y periodista. Siendo un autodidacta sobresalió  meritoriamente como poeta y crítico, colaborando en la fundación de la revista Espadaña y en varios programas radiales.
Obtuvo el Premio Boscán en 1951 y el Nacional de Poesía en 1963. Entre sus obras se destacan: «Tacto sonoro» 1944, «Las horas perdidas» 1949, «Furia y paloma» 1956 y «El fulgor y la memoria» en 1996

Canción para la guitarra

Y canto para adentro
porque no tengo afueras…
Me aprieto la guitarra
y siento la madera.
Se me llenan de música
las oscuras cavernas…
Yo soy yo, limitado
por carne sorda y venas.

Si alguna vez levanto
los ojos de las cuerdas,
me siento fugitivo
de lo que vale y cuenta.

Y no me reconozco,
y me doy tanta pena
que enmudezco y me duele
la raíz de la lengua

Por eso cuento y canto
para adentro las penas:
Porque me sueno a hombre
y me duelo de veras…

Y puedo decir: Hambres,
en plural; Vida Perra;
o simplemente Amor;
y escupir a la Tierra…

Canciones que me arranco
de las furiosas piedras
del montón de la sangre
que llevo siempre a cuestas.

Palabras con sentido,
efectivas vivencias.
No, Sol, Luna, Nenúfar
o Arcángel sin Fronteras.

Me escucho y no me importa
que los demás entiendan;
me basta con sentirme
el alma en la madera.

Que canto para adentro,
porque no tengo afueras.

EUGENIO DE NORA

Poeta español nacido en Zacos, León en 1923. Licenciado y Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid. Lector de literatura española en la Universidad de Berna, Suiza,  donde residió por muchos años. Formó parte del grupo editor de la revista Espadaña, Crítico e historiador de «La novela española contemporánea», libro con el que obtuvo el Premio de la Crítica. También obtuvo un accésit del Premio Adonais en 1947 y el Premio Boscán de Poesía en 1953. De su obra poética se destacan: Cantos al destino 1945, Amor prometido 1946 y Siempre 1953

Carmen del éxtasis

Distraída del mundo; más, lejana
como un vuelo de pájaros, tú existes
donde el silencio empieza, donde el alma.

Donde las avenidas, misteriosas
de árboles altos y de sombra extraña
nos llevan a la pena más hermosa;
donde la noche llora, constelada
frente a sí misma, porque todo es poco,

porque los mundos brillan en la nada,
como nosotros, donde la belleza
suspende el tiempo; donde canta
mi voz más sola; en mi reducto último,
allí estás tú, silencio, alma.

Alza los ojos, tienes la cabeza
de una imposible luz aureolada;
quieres, querrías, pero no te sientes,
porqué eres sólo noche, noche clara.

¡Ah, dame ese silencio, rompe
esta belleza que nos mata!
Y en tu infinita noche, álcese
un viento dulce, despertando ramas.

GRUPO CÁNTICO: REVISTAS MARGINALES:

PABLO GARCÍA BAENA:

Poeta español contemporáneo, nacido en Córdoba en 1923. Estudió Bellas Artes. En 1947  fundó, junto a Ricardo Molina, Juan Bernier y Julio Aumente, la revista «Cántico», punto de  encuentro de un grupo de escritores andaluces que reivindicaba una mayor exigencia estética y enlazaba con la poesía del 27.
Su obra, antes casi olvidada, fue rescatada por un grupo de poetas de la promoción del 70. Se destacan los títulos Rumor oculto ,1946, Mientras cantan los pájaros ,1948, Antiguo muchacho ,1950, Junio ,1957, Prehistoria ,1994, Poniente ,1995,  En la quietud del tiempo en 2002 y Los Campos Elíseos en 2006.  En prosa, ha escrito, entre otras, Lectivo ,1983, El retablo de las cofradías, 1985, y Zahorí Picasso ,1999. De los galardones recibidos deben mencionarse el premio Príncipe de Asturias en 1984, Medallas de Oro de la Ciudad de Córdoba en 1984 y de la Provincia de Málaga en 2004″,«Hijo Predilecto de Andalucía en 1988,  Premio Andalucía de las Letras en 1992  y la XVII edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2008

Jardín

La sonrisa apagada y el jardín en la sombra.
Un mundo entre los labios que se aprietan en lucha.
Bajo mi boca seca que la tuya aprisiona
siento los dientes fuertes de tu fiel calavera.

Hay un rumor de alas por el jardín. Ya lejos,
canta el cuco y otoño oscurece la tarde.
En el cielo, una luna menos blanca que el seno
adolescente y frágil que cautivo en mis brazos.

Mis manos, que no saben, moldean asombradas
el mármol desmayado de tu cintura esquiva;
donde naufraga el lirio, y las suaves plumas
tiemblan estremecidas a la amante caricia.

Sopla un viento amoroso el agua de la fuente…
Balbuceo palabras y rozo con mis labios
el caracol marino de tu pequeño oído,
húmedo como rosa que la aurora regase.

Cerca ya de la reja donde el jardín acaba
me vuelvo para verte última y silenciosa,
y de nuevo mi boca adivina en la niebla
el panal de tus labios que enamora sin verlo,
mientras tus manos buscan amapolas de mayo
en el prado enlutado de mi corbata negra.

CARLOS EDMUNDO DE ORY

Poeta y narrador, nació en Cádiz en 1923. Hijo del poeta modernista Eduardo de Ory, es uno de los autores vanguardistas más singulares y revolucionarios del panorama español actual. Junto a Silvano Sernesi fundó en 1945 el Postismo, movimiento de avanzada, y desde entonces participa activamente en actividades surrealistas europeas. Es también ensayista, epigramista y traductor. Su obra ignorada por mucho tiempo, ha cobrado gran valor desde 1973, y ha sido traducida a diferentes idiomas.  Desde 1953 viajó sucesivamente por Francia, Marruecos, Perú y Bruselas. Entre 1955 y 1967 fijó su residencia en París, y luego se trasladó definitivamente a Amiens como bibliotecario de la Maison de la Culture. De su obra se destacan títulos como Técnica y llanto, La flauta prohibida, Los sonetos, Lee sin temor, Poesía abierta, Metanoia y Aerolitos.

Dame

Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra

No te quedes quieto mirándome
como si quisieras decirme
que hay demasiadas cosas mudas
debajo de lo que se dice

Dame algo lento y delgado
como un cuchillo por la espalda
Y si no tienes nada que darme
¡dame todo lo que te falta!

DOS POETAS CLAVE: VICENTE ALEXANDRE Y DÁMASO ALONSO:

VICENTE ALEXANDRE

Nació en Sevilla en 1898. Su infancia transcurrió en Málaga, y aunque desde los trece años se trasladó con su familia a Madrid, siempre llevará con él el mar de sus primeros años.  Fue profesor de Derecho Mercantil y miembro de la Real Academia Española desde 1949.  Es uno de los grandes valores de la poesía del siglo XX. Su primer libro, Ámbito, fue publicado en 1928. A este, siguieron, Espadas como labios en 1932, Pasión de la tierra en 1935,  Sombra del paraíso en 1944, Mundo a solas en 1950, Nacimiento último en 1953, Historia del corazón en 1954, Poemas de la consumación en 1968, Diálogos del  conocimiento en 1974   y póstumamente En gran noche en 1991. En 1934 fue Premio Nacional de Literatura y en 1977 recibió el Premio Nobel de Literatura. Falleció en Madrid en 1984.

El poeta se acuerda de su vida

Perdonadme: he dormido.
Y dormir no es vivir. Paz a los hombres.
Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún nos vivan.
¿Vivir en ellas? Las palabras mueren.
Bellas son al sonar, mas nunca duran.
Así esta noche clara. Ayer cuando la aurora
o cuando el día cumplido estira el rayo
final, ya en tu rostro acaso.
Con tu pincel de luz cierra tus ojos.
Duerme.
La noche es larga, pero ya ha pasado.

DÁMASO ALONSO

Poeta e historiador español, nacido en Madrid en 1898. Su principal aportación a las letras es una impresionante actividad filológica que lo llevó a dirigir la Real Academia Española entre 1968 y 1982 y a recibir el Premio Cervantes en 1978. Licenciado en Derecho y Filosofía y Letras, fue crítico literario, editor de clásicos, antólogo y traductor. Perteneció a la Academia de la Historia y fue Doctor Honoris Causa y conferenciante en varias universidades europeas y americanas.
Obra poética: Poemas puros, Poemillas de la ciudad, El viento y el verso, Hijos de la ira, Hombre y Dios, Gozos de la vista y Duda y amor sobre el Ser Supremo.
Falleció en Madrid en 1990.

Ciencia de amor

No sé. Sólo me llega, en el venero
de tus ojos, la lóbrega noticia
de dios; sólo en tus labios, la caricia
de un mundo en mies, de un celestial granero.

¿Eres limpio cristal, o ventisquero
destructor? No, no sé… De esta delicia,
yo sólo sé su cósmica avaricia,
el sideral latir con que te quiero.

Yo no sé si eres muerte o eres vida,
si toco rosa en ti, si toco estrella,
si llamo a Dios o a ti cuando te llamo.

Junco en el agua o sorda piedra herida,
sólo sé que la tarde es ancha y bella,
sólo sé que soy hombre y que te amo.

POESIA SOCIAL DE LOS AÑOS 50

BLAS DE OTERO: Ver pág. 247 del libro de texto.

JOSÉ HIERRO:

Nació en Madrid en 1922. Es uno de los poetas de la «Generación del medio siglo» cuya poesía contiene rasgos sociales basados en su experiencia como «Niño de la guerra». Está considerado como uno de los grandes poetas contemporáneos de habla hispana. Su obra abarca temas sociales y de compromiso con el hombre, el paso del tiempo y el recuerdo, como puede observarse en su bello Cuaderno de Nueva York y Alegría, dos de sus publicaciones más importantes. Durante la Guerra Civil se dedicó a actividades clandestinas que motivaron su encarcelamiento en 1939. Después de ser liberado en 1942, desempeñó diversos oficios durante varios años, hasta radicarse en Madrid, donde inició entonces una larga carrera como escritor, jalonada por numerosos premios y distinciones entre los que se destacan: Premio Adonais 1947, Premio Nacional de Literatura 1953, Premio Nacional de la Crítica 1957, Premio March de Poesía 1959, Premio Príncipe de Asturias 1981, Premio Nacional de las Letras Españolas 1990, Premio Reina Sofía 1995, Premio Europeo de Literatura Aristeión 1999, Premio Cervantes de las Letras 1999, Doctor Honoris Causa de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo 1995, Miembro de la Real Academia de la Lengua desde 1999. En 2002 fue nombrado doctor «Honoris causa» por la Universidad de Turín. En 2002 el Ayuntamiento de Madrid le concedió la Medalla de Oro de la ciudad. Falleció en diciembre 21 de 2002.

El enemigo

Nos mira. Nos está acechando. Dentro
de ti, dentro de mí, nos mira. Clama
sin voz, a pleno corazón. Su llama
se ha encarnizado en nuestro oscuro centro.

Vive en nosotros. Quiere herirnos. Entro
dentro de ti. Aúlla, ruge, brama.
Huyo, y su negra sombra se derrama,
noche total que sale a nuestro encuentro.

Y crece sin parar. Nos arrebata
como a escamas de octubre el viento. Mata
más que el olvido. Abrasa con carbones
inextinguibles. Deja devastados
días de sueños. Malaventurados
los que le abrimos nuestros corazones.

De Cuanto sé de mí 1957

GABRIEL CELAYA: Ver pág. 247 del libro de texto.

LA PROMOCIÓN DE LOS AÑOS SESENTA:

ÁNGEL GONZÁLEZ: Ver pág. 250 del libro de texto.

JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO:

Nació en Barcelona en 1928, en el seno de una familia burguesa donde se respiró siempre un gran ambiente intelectual. Maestro de la poesía libre, que para él, era la «menos libre de todas si está bien hecha». Y bien hecha significa «con música interna». Fue además escritor, traductor y crítico literario, siendo su característica principal una curiosa combinación de nostalgia, humor e ironía. Falleció trágicamente en 1999.

El aire huele a humo A Gabriel Celaya

¿Qué hará con la memoria
de esta noche tan clara
cuando todo termine?
¿Qué hacer si cae la sed
sabiendo que está lejos
la fuente en que bebía?

¿Qué hará de este deseo
de terminar mil veces
por volver a encontrarle?

¿Qué hacer cuando un mal aire
de tristeza la envuelva
igual que un maleficio?

¿Qué hará bajo el otoño
si el aire huele a humo
y a pólvora y a besos?

¿Qué hacer? ¿Qué hará? Preguntas
a un azar que ya tiene
las suertes repartidas.

CARLOS BARRAL

Poeta, prosista y editor español, nació en 1928 en la ciudad de Barcelona. Después de licenciarse en Derecho en 1950, se dedicó a impulsar la empresa editorial fundada por su familia, convirtiéndola en una de las más importantes del continente europeo.   Perteneció al grupo de los años cincuenta junto a Gil de Biedma, Joan Reventós y Alberto Oliart, dedicados a fomentar la poesía social. En 1952 publicó su primer libro de poemas «Las aguas reiteradas», al que siguieron, «Metropolitano» en 1957, «19 Figuras de mi historia civil» en 1961 y «Usuras y figuraciones» en 1973. En 1988 obtuvo el Premio Comillas de Tusquets Editores en la categoría Memorias por su obra «Cuando las horas veloces».  Fue además senador por Tarragona en 1982 y  parlamentario  por el Partido Socialista Español.    Murió en Barcelona en 1989.

Reino escondido

Avant cette époque… je ne vivais pas encore,
je végetais… ce fut alors que mon âme
commença à être susceptible d’impressions.
Casanova

No puedo recordar
por qué escogí aquel reino de ladrillo.
¿Por qué el rincón tan húmedo, la esquina
verde del corredor?
Sólo el terror pasaba, a veces
la insolente figura devorada
casi enseguida por la luz.
Estuve solo siempre, al menos
que yo recuerde. Cuando entró
me pareció descalza,
alta la piel desnuda en la agitada penumbra.

Los aires hasta arriba
se tiñeron de ella, y todo olía
a nocturno animal;
yo mismo era su olor, yo mismo
casi como su espuma.

Ya no volvió a pasar.
Quedó su cuerpo en mí, la certidumbre
por debajo de todos los vestidos.

Quebró las horas del no hacer,
sembró de miedo el mundo
instrumental y blanco, entre temores.

JAIME GIL DE BIEDMA: Ver pág. 250 del libro de texto.

CLAUDIO RODRÍGUEZ:

Nació en Zamora en 1934. Estudió Filología Románica por la Universidad de Madrid, fue lector de español en las Universidades de Nottingham y Cambridge entre 1958 y 1964. Esta circunstancia le permitió conocer a los románticos ingleses y a Dylan Thomas quien fue fundamental en su formación como poeta. Antes de cumplir los veinte años, en 1953, obtuvo el premio «Adonais», al que siguieron luego el premio «Nacional de la Crítica», el «Nacional de Literatura» el de «Letras de Castilla y León», el «Premio Nacional de Poesía», el «Príncipe Asturias de las Letras», y el «Reina Sofía Iberoamericana». En 1987 fue elegido miembro de número de la Real Academia Española de la Lengua para ocupar el sillón I, sustituyendo a Gerardo Diego. Fue nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad de Zamora en 1989,  y  en 1999, falleció en Madrid cuando se encontraba trabajando en su último libro de poemas.

Espuma

Miro la espuma, su delicadeza
que es tan distinta a la de la ceniza.
Como quien mira una sonrisa, aquella
por la que da su vida y le es fatiga
y amparo, miro ahora la modesta
espuma. Es el momento bronco y bello
del uso, el roce, el acto de la entrega
creándola. El dolor encarcelado
del mar, se salva en fibra tan ligera;
bajo la quilla, frente al dique, donde
existe amor surcado, como en tierra
la flor, nace la espuma. y es en ella
donde rompe la muerte, en su madeja
donde el mar cobra ser, como en la cima
de su pasión el hombre es hombre, fuera
de otros negocios: en su leche viva.
A este pretil, brocal de la materia
que es manantial, no desembocadura,
me asomo ahora, cuando la marea
sube, y allí naufrago, allí me ahogo
muy silenciosamente, con entera
aceptación, ileso, renovado
en las espumas imperecederas.

«Alianza y condena» 1965

JOSÉ ANGEL VALENTE:

Nació en 1929 en Orense, donde pasó su infancia y adolescencia.
Inició estudios de Filología Románica en Santiago de Compostela y los terminó en Madrid. Fue profesor de literatura en la Universidad de Oxford y funcionario de varios organismos internacionales en diversos países. Además de poeta fue ensayista y traductor. Es una de las voces más representativas de la poesía española. Premio Adonais en 1955, Premio de la Crítica en 1960, Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1988, Premio Nacional de Poesía en 1993  y Premio Reina Sofía en 1998. Su poesía se caracteriza por una gran exigencia verbal. Falleció en el año 2000.

El amor está en lo que tendemos…El amor está en lo que tendemos
(puentes, palabras).

El amor está en todo lo que izamos
(risas, banderas).

Y en lo que combatimos
(noche, vacío)
por verdadero amor.

El amor está en cuanto levantamos
(torres, promesas).

En cuanto recogemos y sembramos
(hijos, futuro).

Y en las ruinas de lo que abatimos
(desposesión, mentira)
por verdadero amor.

«Breve son»   1968

El adiós

Entró y se inclinó hasta besarla
porque de ella recibía la fuerza.

(La mujer lo miraba sin respuesta.)

Había un espejo humedecido
que imitaba la vida vagamente.
Se apretó la corbata,
el corazón,
sorbió un café desvanecido y turbio,
explicó sus proyectos
para hoy,
sus sueños para ayer y sus deseos
para nunca jamás.

(Ella lo contemplaba silenciosa.)

Habló de nuevo. Recordó la lucha
de tantos días y el amor
pasado. La vida es algo inesperado,
dijo. (Más frágiles que nunca las palabras.
Al fin calló con el silencio de ella,
se acercó hasta sus labios
y lloró simplemente sobre aquellos
labios ya para siempre sin respuesta.

«A modo de esperanza» 1955

FÉLIX GRANDE:

Poeta, escritor, ensayista y crítico, nació en Mérida, Badajoz, en 1937. Autor de múltiples facetas,  es un genuino representante de la generación de poetas de la década del sesenta. Es letrista, guitarrista y un estudioso apasionado del flamenco, al que dedicó su última obra Paco de Lucía y Camarón de la Isla. Ha obtenido, entre otros, los premios de poesía  Adonais en 1963,  Alcavarán en 1963, Guipúzcoa en 1965, Eugenio d’Ors en 1965, Gabriel Miró en 1966, Casa de las Américas en 1967, Nacional de Literatura en 1978, Barcarola en 1989 y Premio Nacional de Letras 2004. De su obra deben destacarse las siguientes ediciones: Taranto, Las piedras, Música amenazada, Blanco Spirituals, Las rubaiyátas de Horacio Martín y Biografía.

El infierno

El bien irreparable que me hizo tu belleza
y la felicidad que se llevó tu piel
son como dos avispas que tengo en la cabeza
poniendo azufre donde conservaba tu miel.

¡Cambió tanto la cena! Botijas de tristeza
en vez de vasos de alba tiene hoy este mantel
y aquel fervor, espero esta noche a que cueza
para servirme un plato de lo que queda: yel.

Rara la mesa está: La miro con asombro,
como y bebo extrañeza y horror y absurdo y pena.
Se acabó todo aquel milagro alimenticio

tras un postre espantoso me levanto y te nombro
que es el último trago de dolor de esta cena,
y voy solo a la cama como quien va al suplicio.

LUIS GARCÍA MONTERO (GRANADA) (En hipervínculo tienes una entrevista de 12 minutos con el poeta en directo).

Poeta y ensayista español nacido en Granada en 1958. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, obtuvo su Doctorado en la misma Universidad con una tesis sobre Rafael Alberti con quien lo unió una gran amistad. Es uno de los poetas más significativos de la poesía española de hoy. Actualmente es profesor titular del departamento de Filología Española de la Universidad de Granada. Es además de prestigioso poeta, un consagrado ensayista y columnista de opinión.  Entre los numerosos premios que jalonan su brillante carrera, se destacan el premio Federico García Lorca, el premio Ciudad de Sevilla, el premio Loewe, el Adonais y el Premio Nacional de Poesía en 1995. En 1999 estuvo nominado para el premio Cervantes, máximo galardón de las letras españolas. Su obra poética consta de los siguientes volúmenes: «Y ahora ya eres dueño del puente de Brooklyn» y «Tristia» en 1980, «El jardín extranjero» en 1983, «Rimado de ciudad» en 1985,  luego publicó «Diario cómplice» en 1987, «Las flores del frío» en 1991, «Habitaciones separadas» en 1994, «Casi cien poemas» en 1997,  y  «Completamente viernes en 1998».

Ver en libro de texto página 251, “Cabo Sounion” y ejercicios.

Confesiones

Yo te estaba esperando.
Más allá del invierno, en el cincuenta y ocho,
de la letra sin pulso y el verano
de mi primera carta,
por los pasillos lentos y el examen,
a través de los libros, de las tardes de fútbol,
de la flor que no quiso convertirse en almohada,
más allá del muchacho obligado a la luna,
por debajo de todo lo que amé,
yo te estaba esperando.
Yo te estoy esperando.
Por detrás de las noches y las calles,
de las hojas pisadas
y de las obras públicas
y de los comentarios de la gente,
por encima de todo lo que soy,
de algunos restaurantes a los que ya no vamos,
con más prisa que el tiempo que me huye,
más cerca de la luz y de la tierra,
yo te estoy esperando.
Y seguiré esperando.
Como los amarillos del otoño,
todavía palabra de amor ante el silencio,
cuando la piel se apague,
cuando el amor se abrace con la muerte
y se pongan mas serias nuestras fotografías,
sobre el acantilado del recuerdo,
después que mi memoria se convierta en arena,
por detrás de la última mentira,
yo seguiré esperando.

FELIPE BENÍTEZ REYES (CÁDIZ): (Te he insertado en hipervínculo un reportaje que hizo sobre él Canal Sur, con una duración de 12 minutos)

Poeta, novelista, traductor y ensayista español nacido en Rota, Cádiz, en 1960.  Autor de una vasta obra que abarca todos los campos de la literatura, está considerado como una de las voces más influyentes del panorama literario español. Ha sido incluido en las más importantes antologías, gracias a su excelente dominio del lenguaje, que abarca desde  el neosimbolismo de su primera época  hasta la gran versatilidad de sus trabajos poéticos posteriores.
Ha obtenido entre otros, los premios Luis Cernuda, Ojo Crítico, Fundación Loewe, Premio de la Crítica, Premio Nacional de Literatura y Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla 1994 por «Vidas improbables».
Parte de su obra poética está contenida en las siguientes publicaciones:
«Paraíso manuscrito» en 1982, «Los vanos mundos» en 1985, «La mala compañía» en 1989, «Poesía» en 1992, «Sombras particulares» en 1992, «Paraísos y mundos» en 1996, «El equipaje abierto» en 1996 y «Escaparate de venenos» en el año 2000.

Advertencia

Si alguna vez sufres -y lo harás-
por alguien que te amó y que te abandona,
no le guardes rencor ni le perdones:
deforma su memoria el rencoroso
y en amor el perdón es sólo una palabra
que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad,
porque el merecimiento aun de la adversidad mayor
está justificado si fuiste
desleal a tu conciencia, no apostando
sólo por el amor que te entregaba
su esplendor inocente, sus intocados mundos.

Así que cuando sufras -y lo harás-
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar continuamente.
Y aprende dignidad en tu derrota,
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura.

De «Los vanos mundos»

JON JUARISTI:

Poeta, ensayista y traductor español nacido en Bilbao en 1951. Doctor en Filología Románica, ha sido catedrático de Filología Española en la Universidad del País Vasco y en New York University; asimismo ha sido profesor investigador en el Colegio de México, México D.F.,  profesor titular de la Cátedra de Pensamiento Contemporáneo de la Fundación Cañada Blanch en la Universidad de Valencia y director de la Biblioteca Nacional. Desde marzo de 2001 ocupa el cargo de Director del Instituto Cervantes. Ha recibido importantes premios entre los que se cuentan: Icaro de literatura en 1988 , Espasa de Ensayo en 1997, Premio Nacional de Literatura en 1998  y Fastenrath en 2000. De su obra merecen destacarse los siguientes poemarios: Diario de un poeta recién cansado en 1986, Suma de varia intención 1987, Arte de marear 1988, Los paisajes domésticos 1992,  Agradecidas señas 1995,  Tiempo desapacible 1996, Poesía reunida 2000 y Viento sobre las lóbregas colinas, Visor 2008

Cambra de la tardor

Aquí llega el otoño, con su voz de ceniza,
desalentando sueños, cubriendo de hojarasca
las imágenes rotas que el corazón conoce.

Ante mi casa lloran las cañas azotadas
por el viento nocturno, y asciende hasta mi cuarto
el olor inquietante de la tierra mojada.

Conozco esta fragancia de carne entumecida,
de deseo imposible: es la estación del miedo.
La vida se derrumba como una torre endeble.

Amor, un dios decrépito recorre Vinogrado.
Oigo bajo la lluvia sus pasos inseguros
y un bordón que golpea en los árboles muertos.

«Diario de un poeta recién cansado» 1985

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MALDITO KARMA. David Safier. Barcelona: Seix Barral, 2010 (19ª reimpresión).

MALDITO KARMA. David Safier. Barcelona: Seix Barral, 2010 (19ª reimpresión).

A veces los libros que aparecen en la lista de los más vendidos -lo prefiero al anglicismo «best-sellers»- no defraudan. Este es el caso de Maldito Karma: un libro ágil, desenfadado, gracioso, dinámico y, en cierto modo, inquietante.

Imagina por un momento que la teoría de la reencarnación funciona. Imagina que la vida es una escuela de aprendizaje en la que el alma se pule para depurar aquello que le impide progresar para llegar al nirvana. Imagina a una locutora de éxito que lo tiene todo pero que vive para sí en la vorágine de su propio éxito de espaldas a aquello que realmente le importa: su marido y su hija. Imagina un estúpido accidente por el que muere en la cúspide de su éxito después de haber cedido a ser infiel a su marido con un rutilante presentador de televisión. A partir de ahí, con un estilo desenfadado, desde la perspectiva personalísima del personaje, el autor va siguiendo la progresión de la protagonista en sus sucesivas reencarnaciones.

La clave del éxito está en su estilo suelto y desenfadado, en una clave de humor permanente que no nos deja indiferentes, que facilita el que nos identifiquemos con la historia.

El final no te lo cuento, mejor lo lees. Pero piensa, ¿y si fuera cierto? Millones de personas, durante miles de años, así lo han creído y lo siguen creyendo… Esa es la parte inquietante. Disfrútalo.

José Carlos Aranda Aguilar

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 6.7. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS –PROPOSICIONES SUSTANTIVAS- EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DEL ADJETIVO.-

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 6.7. ORACIONES SUBORDINADAS SUSTANTIVAS –PROPOSICIONES SUSTANTIVAS- EN FUNCIÓN DE COMPLEMENTO DEL ADJETIVO.-

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

El Complemento del Adjetivo es un Grupo Preposicional que se refiere a un adjetivo delimitando el ámbito de su significado. Algunos ejemplos podrían ser “María parecía una chica cansada de trabajar”, “El boxeador es muy rápido de reflejos”. Estos Complementos podemos encontrarlos también desarrollados en forma de Proposición Sustantiva. Usando los ejemplos anteriores, podríamos desarrollarlos así:

-“María parecía una chica cansada de que todo le saliera mal”.

-“El boxeador es consciente de que debe pelear”.

ORACIÓN: “María parecía una chica cansada de trabajar”.

Oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): María.

……….NOMBRE (núcleo): María.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): parecía una chica cansada de trabajar”.

……….VERBO (núcleo): parecía.

……….GRUPO ADJETIVAL (atributo): cansada de trabajar.

……………ADJETIVO: cansada.

………………..GRUPO PRESPOSICIONAL (Complemento del Adjetivo): de trabajar.

…………………….PREPOSICIÓN: de.

…………………….INFINITIVO: trabajar.

ORACIÓN: “María parecía una chica cansada de que todo le saliera mal”.

Oración compuesta, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): María

……….NOMBRE (núcleo): María.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): parecía una chica cansada de que todo le saliera mal.

……….VERBO (núcleo): parecía.

……….SINTAGMA NOMINAL (atributo): una chica cansada de que todo le saliera mal.

……………DETERMINANTE: una.

……………NOMBRE (núcleo): chica.

……………GRUPO ADJETIVAL (adyacente del nombre): cansada de que todo le saliera mal.

……………….ADJETIVO: cansada.

……………….PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento del Adjetivo. Nexo: “de que”): todo le saliera mal.

……………………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): todo.

………………………..PRONOMBRE: todo.

……………………SINTAGMA VERBAL (predicado): le saliera mal.

………………………..PRONOMBRE (Complemento Indirecto): le.

………………………..VERBO: saliera.

………………………..ADVERBIO (Complemento Circunstancial de Modo): mal.

ORACIÓN: “El boxeador es muy rápido de reflejos”

Oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el boxeador.

……….DETERMINANTE: el.

……….NOMBRE (núcleo): boxeador.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): es muy rápido de reflejos.

………VERBO (núcleo atributivo): es.

……….GRUPO ADJETIVAL (atributo): muy rápido de reflejos.

……………ADVERBIO (modificador del adjetivo): muy.

……………ADJETIVO (núcleo): rápido.

……………GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento del Adjetivo): de reflejos.

………………..PREPOSICIÓN: de.

………………..SINTAGMA NOMINAL: reflejos.

…………………….NOMBRE: reflejos.

ORACIÓN: “El boxeador es consciente de que debe pelear”.

Oración compuesta, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el boxeador.

……….DETERMINANTE: el.

……….NOMBRE (núcleo): boxeador.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): es consciente de que debe pelear.

……….VERBO (núcleo): es.

……….GRUPO ADJETIVAL (atributo): consciente de que debe pelear.

…………..ADJETIVO: consciente.

……………PROPOSICIÓN SUSTANTIVA (Complemento del Adjetivo. Nexo: “de que”): debe pelear. Consta de:

………………..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular).

………………..SINTAGMA VERBAL (predicado): debe pelear.

…………………….VERBO (núcleo: perífrasis verbal de infinitivo, obligación): verbo auxiliar “debe” y verbo principal “pelear”).

Aunque la preposición más frecuente para introducir el Complemento del Adjetivo sigue siendo “De”, pueden aparecer otras. Algunos ejemplos pueden ser: “Parecían contentos DE QUE (CON QUE) llegaran las vacaciones”, “Todos estábamos conformes CON QUE había que castigar los hechos”, etc.  La proposición sustantiva en función de Complemento del Adjetivo es menos frecuente que otras ya vistas. No obstante, observa cómo se presenta con facilidad en la estructura que venimos analizando, esto es:

VERBO ATRIBUTIVO + ADJETIVO + COMPLEMENTO PREPOSICIONAL (COMPLEMENTO DEL ADJETIVO)

Y, además, el adjetivo suele ser un participio verbal (cansado, consciente…) que expresa estado o disposición de ánimo. Esta dependencia de un participio hace que en muchas ocasiones podamos considerarlas como Proposiciones Circunstanciales de Causa cuando utilizan las preposiciones DE o POR (“Estoy satisfecho DE/POR los resultados”), o Circunstanciales Finales cuando utilizan las preposiciones “A” o “PARA” (“Estaba dispuesto A/PARA que me destinasen a África”). Ambas construcciones las veremos en su momento en sus respectivos apartados; por ahora, basta con tener en cuenta la ambivalencia.

Como ocurre con las demás proposiciones sustantivas, cuando el sujeto del verbo principal y el de la proposición sustantiva son coincidentes, la proposición aparece construida en infinitivo: “Estoy (yo) contento de que hayáis (vosotros) venido” / “Estoy (yo) contento de haber (yo) venido”.

EJERCICIOS:

1)      Analiza morfosintácticamente las siguientes oraciones:

1.1)            Estoy seguro de que aprobaré esta asignatura en junio.

1.2)            Acuérdate de que debes ir al banco mañana por la mañana.

1.3)            Desde la broma me dijo que no me personaría.

1.4)            A los padres les agrada que sus hijos sean obedientes.

1.5)            El café está que pela.

1.6)            Entonces tenía la idea de que aprobaría sin esfuerzo.

1.7)            Los bomberos gritaron: “¿Queda alguien dentro?”.

1.8)            Pídele que hable contigo.

1.9)            Está harto de que se rían de él.

1.10)        Me siento cansado de estudiar siempre lo mismo.

2)      En el ejercicio 4 de las Proposiciones Sustantivas en función de Sujeto, aparece una proposición sustantiva en función de Complemento del Adjetivo. Localízala y analízala.

3)      Salvo las partes subrayadas, analiza el siguiente texto de Ana María Matute: “El señor Paco no era un sentimental. Era un buen hombre al que le gustaba beber, en compañía de amigos, algunos traguitos de vino y que sólo se emborrachaba en las fiestas grandes, cuando había motivos para ello. Era alegre, con una cara fea y simpática. Debajo de la boina le asomaban unos cabellos blancos y sobre la bufanda, una nariz redonda y colorada.” (La muerta)

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POESÍA EN VENA. 2010. IES EL TABLERO.

POESÍA EN VENA 2010. IES EL TABLERO. CÓRDOBA.

El acto comenzó con los nervios propios de la preparación, los medios técnicos siempre disponen de duendes traviesos capaces de las mayores diabluras. Pero todo estuvo a punto, las sillas bien ordenadas, los ordenadores conectados, la megafonía probada, la mesa bien dispuesta… Y a las 12 en punto iniciamos el acto con el tiempo tasado, pero dispuestos a compartir una mañana de poesía con la selección realizada por los propios participantes. Teníamos nuestro propio programa que fue repartido a los asistentes:

POESÍA EN VENA: IES EL TABLERO 2010 (2ª EDICIÓN)

CONFERENCIA

 

D. José María de la Torre García: “La poesía de Ricardo Molina, Grupo Cántico”.

RECITAL:

Primero: Rafael Alberti: “Qué cantan los poetas andaluces de ahora”, Jarcha.

1)      Ricardo Molina: “Elegías de Sandua”, Dª Natividad Molinero.

2)      Jorge Luis Borges: “Y uno aprende”, Dª María Ruiz Varo.

3)      Antonio González: soneto de amor, D. Antonio González.

Segundo: Antonio González: “Mi dulce niña”.

4)      Vicente Alexandre: “Se querían”, Dª Belén García.

5)      Miguel Hernández: “Sobre el cuerpo de la luna”, Dª Julia Herrera.

6)      Federico García Lorca: “Hijo de la luna”, Dª Paloma Membrillo.

Tercero: “Hijo de la luna”, Mecano.

7)      Federico García Lorca: “Granada, calle de Elvira”, Dª Pilar Mota.

8)      Luis Alberto Cuenca: “De tanto amarte”, Dª Marta Córdoba.

9)      Felipe Benítez Reyes: “Collage rosas”, Dª Beatriz Armenteros.

10)  Miguel Hernández: “Aceituneros”, D. Álvaro Álvarez.

Cuarto: Antonio Machado, “Saeta”, el Pele.

11)  Mario Benedetti, “No te rindas”, Dª Ángeles Benítez.

12)  Luis Cernuda: “Si el hombre pudiera lo que ama”, Dª Cyntia Cano  y Beatriz Aragón.

13)  Pablo Neruda: “Firewell”, Dª Laura Barros.

Quinto: Pablo Neruda: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”.

14)  Pedro Salinas; “Perdóname por ir así buscándote”, D. Francisco Trenas.

15)  José Hierro: “El enemigo”, Dª María Moral.

16)  Carlos de Ory: “Dame algo más que silencio o dulzura”, Dª Nuria Martos.

Sexto: Miguel Hernández: “Elegía a Ramón Sijé”, D. José Carlos Aranda y D. José Luis Moraño.

 

Actué como maestro de ceremonias y presenté al conferenciante, a don José María de la Torre, la parte académica del acto.

PRESENTACIÓN:

Abrimos esta edición de Poesía en vena con un invitado especial. Si el año pasado tuvimos la suerte de contar con la Illma. Sra. Dª María José Porro, en esta edición contamos en el Illmo. Sr. don José María de la Torre para, a través de él y gracias a él, reivindicar a uno de nuestros poetas injustamente olvidados: Ricardo Molina.

D. José María es andaluz, jiennense de Menjíbar. Debe su formación a la Universidad de Granada, allí cursó Filología Románica con maestros reconocidos y de renombre, como quien le dirigió la tesis de licenciatura, D. Gregorio Salvador. En sus primeros pasos en la investigación eligió la dialectología: Textos dialectales de Mengíbar. Pero debió llamarle más la literatura cuando, también en Granada, eligió al personaje de nuestro poeta, Ricardo Molina, para realizar su Tesis doctoral: Hacia una revisión crítica y hermenéutica de la vida y obra poética de Ricardo Molina, publicada en 1989. Otros artículos posteriores avalan esta vocación crítica, como el aparecido en 2009, en la Revista Séneca-digital sobre  POEMAS EN ESPAÑOL EN LA OBRA DE JUAN DE AGUILAR DE SACROSANCTAE VIRGINIS MONTIS ACUTI TRANSLATIONE ET MIRACULIS PANEGYRIS [1]: se refiere a seis poemas escritos en español por los componentes de la escuela antequerano-granadina, e insertos en esta obra, del siglo XVII.

En 2010, este mismo año, vuelve sobre el autor, sobre Ricardo Molina, con su obra Salmo del Ángel cautivo (Ricardo Molina y la crítica). Una cuidada edición a la que Ginés Liébana ha prestado en portada un ángel cabizbajo de alas plegadas.

Su vocación por la docencia está clara y nunca se ha desvinculado de ella. Ha impartido clases en las antiguas Universidades Laborales, hoy desaparecidas, y también en Intitutos como El Arahal de Sevilla, el Blas Infante o el Luis de Góngora ya en Córdoba. Después de obtener la condición de catedrático de Lengua Castellana y Literatura, sigue ejerciendo como profesor en la actualidad en el IES Séneca de nuestra capital.

A esto debemos añadir su experiencia en la Universidad, primero como profesor-tutor en el centro asociado a la UNED en Córdoba, y también como profesor en la Universidad Hassan II de Casablanca donde, además, fue asesor lingüístico de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Rabat.

No necesita de más presentación, sé que sus palabras obviaran cualquier elogio superfluo o de ocasión. Debemos a su amistad con Natividad Molinero y a su disponibilidad de buen amigo, el que hoy esté entre nosotros dispuesto a compartir su tiempo y sus conocimientos. Agradezco, yo y todos nosotros, de corazón, su presencia.

La conferencia fue concreta y vino a analizar las líneas más importantes de las corrientes poéticas desde la posguerra a nuestros días. Situó en su contexto el grupo Cántico y disfrutamos revisando conceptos ya aprendidos entre la poesía social y la poesía de la experiencia, el clasicismo como clave del grupo cordobés y la reivindicación de la personalidad y el arte de Ricardo Molina como aglutinador y artífice de la estética del nuestros poetas. Don José María finalizó declamando un poema con el que se dio por concluida la conferencia propiamente dicha.

A partir de este momento, comenzaron las audiciones con una canción bandera de este acto, el poema de Rafael Alberti interpretado por el grupo Jarcha “¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?” Una auténtica invitación a la expresión poética atemporal que conecta con todos y nos invita a reflexionar sobre el fenómeno de la poesía cotidiana y la vigencia de la creación poética en nuestras vidas.

Aquaviva (qué cantan los…)

Los comentarios que los participantes dejaron en el blog sirvieron de presentación para cada uno de ellos y fueron preparando el ambiente para la audición. Comenzó rompiendo el hielo la profesora Natividad Molinero que eligió al propio Ricardo Molina y sirvió de réplica y enlace entre la conferencia y las audiciones.

  1. Yo he elegido un poema de Ricardo Molina ( el gran olvidado del Grupo Cántico), profesor de Instituto, como nosotros. En concreto es la elegía VI de “Elegías de Sandua”. Como sabemos, Sandua era un viejo caserón de la sierra cordobesa y allí, entre el paisaje, Ricardo Molina nos canta a la vida, al amor y a la naturaleza.
    He elegido un texto que habla del amor, del primer amor ( a los quince años); es un texto de estilo sencillo pero elocuente y con mucha fuerza expresiva. Pienso que TODOS nos podemos ver reflejados en él porque….¿quién no ha sentido ese primer amor que tanto marca…..?

ELEGÍA VI– Poemas de Ricardo Molina
Te amé a los quince años. Tú tenias mi edad.
Te amé en la sierra verde bajo un sol de domingo,
cuando al volver de misa paseaba tu familia
por la larga avenida de viejos eucaliptos.

Te amé bajo los pinos de agujas amarillas,
sobre la tierra ocre perfumada de menta.
Te amé sobre las rocas tapizadas de musgo,
sobre los prados verdes y las crujientes eras.

Te amé. Te amé. Es cuanto puedo decir ahora,
mas no recuerdo cuándo empezamos a amarnos.
Todo empezó lo mismo que un claro día de junio
sobre la tierra en flor teníamos quince años.

¿Sería, sin embargo, otoño, primavera
o invierno? Ay, quién sabe cuál era la estación.
¿Te acuerdas tú? La Vida era un rosal al viento…
Ven y dime en qué tiempo empezó nuestro amor.

¿Qué importa que los años nos hayan separado,
qué importa si el recuerdo es lo mismo que un valle
por el cual caminamos cantando, sonriendo
y cogiendo sus flores de perfume inefable?

Oh amada cuyo nombre lejano y melancólico
mi corazón agita como el viento a los bosques,
ven y dime aquel tiempo de pinos murmurantes,
de arroyos, de montañas, de nubes y de amores.

Ven y dime que tú también me amaste entonces
en la sierra, en los pinos y en los negros ocasos.
Oh, dime que me amaste cuando sobre la tierra
ardiente y amarilla teníamos quince años.

A continuación, María Ruiz Varo nos trajo la voz de Jorge Luis Borges, ”Y uno aprende”, porque  me transmite fuerza y superación , ganas de mejorar con el tiempo al adquirir experiencia.  Con un vocabulario sencillo es capaz de mostrarnos la realidad. La reflexión final que yo obtengo es que no importa las veces que te caigas si consigues aprender y levantarte.

“Y uno aprende”

Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma,
y uno aprende que el amor
no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad
y uno empieza a aprender.
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas
y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos
y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de
caerse en la mitad.
Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.
Así que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma, en lugar
de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
y uno aprende y aprende…
y con cada día uno aprende.

Jorge Luis Borges

Dimos la bienvenida a un nuevo profesor, Antonio González, que además de sus conocimientos, nos trae el aire fresco de ser poeta y cantautor. Primero lo escuchamos declamar un poema propio. Él había elegido “Amapola mía”, pero sobre la marcha, el día de antes, decidió sustituirlo por un soneto de su primera época que hablaba del agridulce de la pasión amorosa. No obstante, os dejo aquí sus primeras intenciones: …Para mí es un placer participar en este acto poético. De los poemas de mi cosecha me he decantado al final por uno de mi primera época, cuando aún era un joven universitario lector de Bécquer, Lorca y Neruda. No sé por qué, (con todos los poemas que tengo escritos), pero pensé en el público objetivo (jóvenes y adolescentes),y me dije “éste”.Se titula “Amapola mía” y es un canto elegíaco a una hermosa flor que durante un paseo primaveral encontré tirada en el campo. Hablo en él de la fragilidad de la existencia y de la importancia de las cosas sencillas. Es un poema que por encima de todo busca la emoción, supeditando a ella el resto de parámetros lógicos de un poema como son el ritmo o la métrica. Puede parecerme hoy día un poema algo cursi (pues ahora cultivo un estilo poético más desnudo), pero sigue emocionándome como el primer día. Y creo que el fundamento último de un buen poema no es otro que emocionar a sus destinatarios.

AMAPOLA MÍA

En tu campo de florecientes entrañas
estabas mudamente extendida
contemplando el horizonte inmenso,
tan lejos.

Estabas yerta en un campo vivo
pero tu aroma aún denotaba tu presencia
porque el aroma pertenece a lo divino.

Verte fue como ver el mar inmenso
desatado entre olas de granito,
como presenciar el fin de las cosas sencillas.

¡Qué bella estabas
y qué bello era el rojo fulgor de tu mirada!

Y pensar que el enemigo tuyo
habita en el aire que a cada instante respiras.

El viento puede arrojarte
hacia la inmensidad de lo oscuro.
El hombre puede tocarte
con sus pies de cargado plomo.
El animal que junto a ti transita
puede resquebrajarte sin piedad alguna.

Acechante están los lobos del día
por impedir que tú vivas.

Cuando te cogí, ¡que sí te cogí!
aún estabas casi entera,
aún conservabas el calor de tus espinas,
aún pertenecías a la vida.

Pero mis manos, carentes de poder curativo,
no podían devolverte tu raíz desprendida,
ni mi anhelo de poeta
podía escribir algo más bello y tierno.

Estabas como están los que atraviesan
el oscuro túnel de la muerte,
ensimismada y silenciosa
frágil y tersa.

¿Quién sembró tanto dolor
en tu corazón dormido,
quién te arrancó del suelo,
quién te cogió del campo florido?

Aún conservo en mis manos
la fragancia de tu último día viva
y creo verte alzarte vertical,
creo verte bella y altiva.

Aunque sé que existen otras como tú
que rezuman el aroma que tú describías
nunca podré sentir por otra flor
lo que por ti y por tu muerte yo sentía.

Vive en mí,
¡amapola mía!

Proyectamos una de sus actuaciones en directo: “Mi dulce niña». Creo que hay que ser valiente para desnudar los sentimientos en público y Antonio lo pasó regular aguantando el tipo durante la audición. Pero la reacción de la sala y los alumnos rompiendo en aplausos transmitió cómo habían agradecido el gesto, cómo les había llegado el mensaje y su voz.

”htthttp://www.youtube.com/watch?v=P9qIXmI4Sgs»Después continuamos las audiciones de la voz de otra profesora, Belén García, quien nos trajo a Vicente Alexandre en el poema “Se querían”: “Poema existencial, metafísico y surrealista. Me encanta este poeta porque me eleva a un mundo mágico donde anidan las metáforas que transmiten sentimientos profundos. La palabra está viva porque es necesaria y porque siempre comunica lo que el poeta pretende. Me dejo acariciar por su pluma y contemplo ese universo onírico donde anida el amor.”El amor “para el poeta es un juego de contrarios. Es vida y muerte a la vez. El amor es la fuerza que nos une y nos separa a los seres humanos. Nos destruye y nos ampara. Nos alegra y nos oprime. Con un panteísmo pesimista el amante renace en la sangre de la persona amada. Con una maestría única se describe la relación amorosa de dos amantes ebrios de amor y el poeta nos implica y nos hace partícipes de ese amor cuando al final dice: “Se querían, sabedlo”.

SE QUERÍAN

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando…
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.

 

 

Julia Herrera, alumna, eligió a Miguel Hernández, con su poema “Sobre el cuerpo de la luna”:  “No sólo lo he escogido para conmemorar a este gran poeta con motivo del I Centenario de su nacimiento (1910-2010), sino, además, porque considero que el contenido de este poema, el amar lo inalcanzable o simplemente el tener fe en algo que contradice a la razón, está vigente en nuestros días. A pesar de que no es un poema muy extenso, la cantidad de sentimientos que transmite por medio del ritmo y la musicalidad es delicioso, digno de hacerlo resaltar ante los demás”.

Sobre el cuerpo de la luna

nadie pone su calor.

Frente a frente sol y luna

entre la luna y el sol

que se buscan y no se hallan

tú y yo.

Pero por fin se hallarán

nos hallaremos, amor,

y el mundo será redondo

hacia nuestro corazón.

Paloma Membrillo y María Zafra eligieron a Federico García Lorca, el “Romance de la luna” porque: “…nos encanta el diálogo entre la luna y el niño, ese interés del niño por protegerla y la indiferencia mostrada por la luna que, al final, se lleva al niño con ella. También, lo que me hizo distinguir este poema entre los demás fue su ritmo y sus versos en los que da la sensación de que se está cantando (el aire la vela, vela; el aire la está velando), la musicalidad del poema que está más marcada en algunos versos. Es un poema entrañable y que me trasmite dulzura”. Lamentablemente, por cinco minutos, por un examen de última hora, no llegaron a tiempo. Pero presté mi voz a sus intenciones.

ROMANCE DE LA LUNA, LUNA

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.

Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

Cómo canta la zumaya,
¡ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

 

La poesía es música, es ritmo. Las interferencias son continuas. Tenemos muchos poemas musicados por grandes compositores, como también tenemos temas inspirados en poemas que juegan a reinventar el mito. Por eso disfrutamos de esa “reinvención” del mito que realiza el grupo Mecano con su canción “Hijo de la luna”.

http://www.youtube.com/watch?v=kgVFy0vdfCo

Pilar Mota, también profesora, retomó la poesía. Ella volvió a dejarse atrapar por la voz de Federico García Lorca en un poema poco frecuente pero vinculado a sus vivencias personales, por ser “un poema castizo y entrañable a mi Granada, ciudad en la que viví parte de mi infancia y madurez. Mis lazos con ella son de amor ,de dolor y de trabajo incansable, pues allí me formé”.

GRANADA

Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.
Una vestida de verde,
otra de malva, y la otra,
un corselete escocés
con cintas hasta la cola.

Las que van delante, garzas
la que va detrás, paloma,
abren por las alamedas
muselinas misteriosas.
¡Ay, qué oscura está la Alhambra!
¿Adónde irán las manolas
mientras sufren en la umbría
el surtidor y la rosa?

¿Qué galanes las esperan?
¿Bajo qué mirto reposan?
¿Qué manos roban perfumes
a sus dos flores redondas?

Nadie va con ellas, nadie;
dos garzas y una paloma.
Pero en el mundo hay galanes
que se tapan con las hojas.
La catedral ha dejado
bronces que la brisa toma;
El Genil duerme a sus bueyes
y el Dauro a sus mariposas.

La noche viene cargada
con sus colinas de sombra;
una enseña los zapatos
entre volantes de blonda;
la mayor abre sus ojos
y la menor los entorna.

¿Quién serán aquellas tres
de alto pecho y larga cola?
¿Por qué agitan los pañuelos?
¿Adónde irán a estas horas?
Granada, calle de Elvira,
donde viven las manolas,
las que se van a la Alhambra,
las tres y las cuatro solas.

 

Nuestra alumna Marta Córdoba se dejó llevar por  Luis Alberto de Cuenca, por su poema “De tanto amarte y tanto no quererte”: “Lo he escogido porque es un poema que descubrí hace poco y que cuando lo leí, tuve la sensación de que llevaba esperándome desde hace mucho tiempo. Sus palabras dejaron mudas las mías. Es asombrosa la manera de expresar con las palabras ese dolor tan intenso que te hace desesperar, cuando el amor ya se ha cansado de ti. Y así creo que Luis Alberto de Cuenca habla por todos, sabiendo transmitir esa sensación  que alguna vez el amor nos hace sentir”.

De tanto amarte y tanto no quererte

te has cansado de mí y de mis locuras

y le has prendido fuego a nuestra historia.

Tu ropa no perfuma ya la casa.

No queda una palabra de cariño

suspendida en el aire, ni una hebra

de azabache en la almohada. Sólo flores

secas entre las páginas del libro

de nuestro amor, y cálices de angustia,

y un delirio de sombras en la calle.

Beatriz Armenteros puso voz al vitalismo de Felipe Benítez Reyes con su poema “Collige Rosas”: “…desde que lo leí me encanto en sus primeras líneas, me da unas ganas de vivir, de disfrutar cada momento como si fuera el ultimo, en cada palabra es una gran motivación para vivir”.

Apurar este día

Como si fuese el último.

Quemarlo

Como el último cigarrillo que le queda al insomne

Demorarlo en los labios

Como la sílaba ultima de una fórmula mágica

Que dependa de él – como esa moneda

Que el suicida dudoso lanza al aire –

El exacto sentido de la vida,

Ese desorden

De quimeras que mueren en las manos

Como rosas pisadas,

Sangrantes de color y aturdimiento.

Álvaro Álvarez prefirió la poesía social de Miguel Hernández en un poema que fue y sigue siendo todo un himno, “Aceituneros”: “Me he decantado a leer este poema porque es un canto que incita al cambio social cuando hay condiciones muy adversas, casi de esclavitud. Hoy día, que hay una profunda transformación social en Europa conviene recordar estos poemas del poeta del pueblo.
También ha influido que este poema lo leía cuando era pequeño en la cama, cuando había tiempo para dedicarse a la lectura, mas allá de la obligatoria”.

ACEITUNEROS

Andaluces de Jaén,

aceituneros altivos,

decidme en el alma: ¿quién,

quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,

ni el dinero, ni el señor,

sino la tierra callada,

el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura

y a los planetas unidos,

los tres dieron la hermosura

de los troncos retorcidos.

Levántate, olivo cano,

dijeron al pie del viento.

Y el olivo alzó una mano

poderosa de cimiento.

Andaluces de Jaén,

aceituneros altivos,

decidme en el alma: ¿quién

amamantó los olivos?
Vuestra sangre, vuestra vida,

no la del explotador
que se enriqueció en la herida

generosa del sudor.

No la del terrateniente

que os sepultó en la pobreza,

que os pisoteó la frente,

que os redujo la cabeza.

Árboles que vuestro afán

consagró al centro del día

eran principio de un pan

que sólo el otro comía.

¡Cuántos siglos de aceituna,

los pies y las manos presos,

sol a sol y luna a luna,

pesan sobre vuestros huesos!

Andaluces de Jaén,

aceituneros altivos,

pregunta mi alma: ¿de quién,

de quién son estos olivos?

Jaén, levántate brava

sobre tus piedras lunares,

no vayas a ser esclava

con todos tus olivares.

Dentro de la claridad

del aceite y sus aromas,

indican tu libertad

la libertad de tus lomas.

En este punto, hacemos un alto en el acto para rendir dos homenajes: el primero al flamenco como forma de expresión artística con motivo de su reconocimiento como Patrimonio Universal de la Humanidad; el segundo como homenaje a recientemente fallecido maestro Enrique Morente. Para hacerlo seleccionamos un poema de uno de nuestros poetas más universales, Antonio Machado, “La saeta”, cantado por un maestro flamenco, “El Pele”. La intensidad que gana el poema en el desgarro de la voz gitana del cataor cordobés es maravillosa.

Aquí os dejo un enlace del poema cantado por el Camarón y Joan Manuel Serrat, tiene más de dos millones de visitas en la red: http://www.youtube.com/watch?v=NLbxlViBIk4

Y así retomamos las lecturas con una selección iberoamericana. El primer poeta seleccionado por Ángeles Benitez es Mario Benedetti, “No te rindas”, “Porque la vida puede tener muchas sombras, unas en nosotros mismos: por lo que nos da miedo afrontar, por los temores de no poder; otras que nos asaltan a veces en el camino: pequeñas o grandes decepciones, tristezas, pérdidas… Este poema nos recuerda la inmensa fuerza interior que podemos tener, que además se multiplica con el apoyo de los que nos quieren y así poder superar todo y disfrutar la vida. Por eso lo he elegido, por eso y porque Benedetti es uno de mis poetas favoritos”.

No te rindas, aun estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estas sola/o,
porque yo te quiero.

Cyntia Cano y Beatriz Aragón, se decantaron por Luis Cernuda, por  «Si el hombre pudiera decir lo que ama» …debido a que a ambas nos ha transmitido que el amor es la única verdad y libertad, y que es lo único que da sentido a la vida. Creemos que será interesante para que todo el mundo pueda apreciar el gran trabajo de este autor de este sentimiento”.

Si el hombre pudiera decir lo que ama,

si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo

como una nube en la luz;

si como muros que se derrumban,

para saludar la verdad erguida en medio,

pudiera derrumbar su cuerpo,

dejando sólo la verdad de su amor,

la verdad de sí mismo,

que no se llama gloria, fortuna o ambición,

sino amor o deseo,

yo sería aquel que imaginaba;

aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos

proclama ante los hombres la verdad ignorada,

la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien

cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;

alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina

por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,

y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu

como leños perdidos que el mar anega o levanta

libremente, con la libertad del amor,

la única libertad que me exalta,

la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:

si no te conozco, no he vivido;

si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Y Laura Barros decidió poner voz a Pablo Neruda optando por lo menos conocido, “Firewell”, según sus propias palabras: “… he escogido este, quizás porque el otro poema es mas conocido, más típico (No te quiero sino porque te quiero y de quererte a no quererte llego…) y a mi me gustan más las cosas desconocidas.  El poema es Firewell, no me siento personalmente identificada con la tematica del poema ya que habla de un futuro hijo entre el poeta y la amada, simplemente ha sido de los pocos poemas que me ha trasmitido un gran sentimiento al leerlo, ya que a mi la poesia de nunca me ha llamado la atención, ahora me he dado cuenta de que puede transmitir mucho si te paras a comprenderla”.

Desde el fondo de ti, y arrodillado,

desde el fondo de ti, y arrodillado,

un niño triste, como yo, nos mira.

Por esa vida que arderá en sus venas

tendrían que amarrarse nuestras vidas.

Por esas manos, hijas de tus manos,

tendrían que matar las manos mías.

Por sus ojos abiertos en la tierra

veré en los tuyos lágrimas un día.

Yo no lo quiero, Amada.

Para que nada nos amarre que no nos una nada.

Ni la palabra que aromó tu boca,

ni lo que no dijeron las palabras.

Ni la fiesta de amor que no tuvimos,

ni tus sollozos junto a la ventana.

Amo el amor de los marineros que besan y se van.

Dejan una promesa. No vuelven nunca más.

En cada puerto una mujer espera: los marineros besan y se van.

Una noche se acuestan con la muerte en el lecho del mar.

Amo el amor que se reparte en besos, lecho y pan.

Amor que puede ser eterno y puede ser fugaz.

Amor que quiere libertarse para volver a amar.

Amor divinizado que se acerca Amor divinizado que se va.

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,

ya no se endulzará junto a ti mi dolor.

Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada

y hacia donde camines llevarás mi dolor.

Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos

un recodo en la ruta donde el amor pasó.

Fui tuyo, fuiste mía. Tu serás del que te ame,

del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.

Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.

Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.

Desde tu corazón me dice adiós un niño.

Y yo le digo adiós.

Hay un poema que inevitablemente sale de este poeta, “Puedo escribir los versos más tristes esta noche”. Este año lo reservé para presentarlo interpretado por un autor iberoamericano. La dulzura de su voz, la sencillez en la expresión, la intimidad de su tono le han valido más de diez millones de visitas en Youtube. Merece la pena escucharlo. (http://www.youtube.com/watch?v=8YFxgEp2O6c)

Y ya nos adentramos en el tramo final del acto. Francisco Trenas escogió un poema estudiado en clase, “Perdóname por ir así buscándote”: “…porque me siento identificado con el poema por como una persona le quiere demostrar a otra su valores más positivos y su verdadero ser. En mi caso como un grupo de amigos nos reunimos todas las semanas y entre todos aportamos nuestras virtudes y defectos y nos descubrimos como personas”.

Perdóname por ir así buscándote       

tan torpemente, dentro

de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.

María Moral eligió el poema  «El enemigo» de Jose Hierro: “… pienso que es especial ya que nos advierte sobre las consecuencias que tiene el estar enamorado, y no solo nos habla de lo bonito que es el amor. Pienso que es bonito, pero como todo tiene sus consecuencias”.
Nos mira. Nos está acechando. Dentro
de ti, dentro de mí, nos mira. Clama
sin voz, a pleno corazón. Su llama
se ha encarnizado en nuestro oscuro centro.

Vive en nosotros. Quiere herirnos. Entro
dentro de ti. Aúlla, ruge, brama.
Huyo, y su negra sombra se derrama,
noche total que sale a nuestro encuentro.

Y crece sin parar. Nos arrebata
como a escamas de octubre el viento. Mata
más que el olvido. Abrasa con carbones
inextinguibles. Deja devastados
días de sueños. Malaventurados
los que le abrimos nuestros corazones.

Y Nuria Martos eligió  a un poeta que hace su aparición por primera vez en estos actos, Carlos de Ory con su poema “Dame”: “… porque me he sentido identificada y me ha transmitido mucho en pocos versos”

Dame algo más que silencio o dulzura
Algo que tengas y no sepas
No quiero regalos exquisitos
Dame una piedra

No te quedes quieto mirándome
como si quisieras decirme
que hay demasiadas cosas mudas
debajo de lo que se dice

Dame algo lento y delgado
como un cuchillo por la espalda
Y si no tienes nada que darme
¡dame todo lo que te falta!

Para finalizar el este evento de “Poesía en vena 2010” tenía preparado algo muy especial. A lo largo del acto, se fue notando el centenario de Miguel Hernández que hemos venido celebrando durante este año. No es para menos, uno de los más grandes poetas de nuestra literatura. Quería acabar el acto aprovechando la oportunidad que nos brinda para rendirle mi particular homenaje. Como es bueno tener amigos, me llevé a uno muy querido, a José Luis Moraño, joven violinista que dará que hablar, ya lo veréis; él nos acompañó con su violín en los compases de la que puede ser la mejor elegía que nunca se haya compuesto para llorar a un amigo. Resulta muy difícil pasear por ella sin que un nudo atenace la garganta. La

Elegía a Ramón Sijé.

En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.
Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las ladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

A todos los que habéis hecho posible esta reedición, a mis compañeros profesores, a los alumnos que han decidido participar, a quienes han prestado su tiempo y su dedicación para procurar el ambiente necesario, a Joaquín, por poner los cables en su sitio, a José Carlos por ocuparse del sonido, a vosotros, que diez minutos antes andabais pintando una pancarta para adornar la mesa y que saliera en la fotografía del Diario Córdoba –que no llegó a salir-, al equipo directivo con su colaboración y sus detalles para nuestros invitados, y, muy especialmente, a don José María de la Torre por su participación… a todos, este departamento de Lengua del IES El Tablero y yo, personalmente, os damos las gracias desde esta página.

José Carlos Aranda Aguilar. IES El Tablero. Diciembre 2010.

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EL MOZÁRABE. Jesús Sánchez Adalid. Barcelona, Ediciones B.S.A., 2001 (7ª edición).

EL MOZÁRABE. Jesús Sánchez Adalid. Barcelona, Ediciones B.S.A., 2001 (7ª edición).

 

El libro tiene ya sus años y lo leí hace casi una década. Me encantó. Me gusta la novela histórica en general, la buena. Pero, en especial, aquella que me evoca rincones conocidos, paisajes vividos. Coincidió, además, que por aquella época, vino el autor a Córdoba a firmar ejemplares en El Corte Inglés. No soy amigo de estos eventos, pero tenía gestiones que hacer y decidí acercarme. Eran las 4.30 de la tarde. Jesús estaba sentado solo en una pequeña mesa. No esperaba esa escena. Me pregunté en ese momento qué hubiera ocurrido si en lugar de un novelista, hubiera estado allí firmando cualquier cantante de moda, de los que duran el suspiro de un telediario.

De cualquier forma, aproveché la ocasión para acercarme y, gracias a la hora y las circunstancias, tuve ocasión de conocerlo, charlar tranquilamente con él. Su trato es afable, cordial. Me sorprendió su sencillez y cercanía. Hablamos de Córdoba, de la novela, de su novela. Me dejó su dirección de correo electrónico en el ejemplar dedicado. No lo he molestado por prudencia. Ahora me arrepiento porque creo que hablamos el mismo idioma y tratamos las mismas claves salvando las distancias.

Y salvo las distancias porque esta novela es una de las mejores que he leído. Bien trabada, ambientada y conducida. Se sitúa en la Córdoba califal, en el siglo X. El enfoque lo realiza desde dos perspectivas, los dos personajes centrales de la obra: Muhammad ben Abi Amir, Almanzor, y  Juliano Asbag ben Abdallah ben Nabil, Obispo de Córdoba. El novelista toma de este modo, por un lado, la historia desde la perspectiva musulmana y, por otro, desde la perspectiva mozárabe. Toma a los protagonistas en su juventud y los acompaña a lo largo de las vicisitudes de toda una vida. Abarca así ese periodo de oro de la ciudad, y finaliza antes de la decrepitud y las disensiones que siguieron a este periodo. Convivencia, fanatismo, ambientación, aventuras, intrigas… la trama está realmente bien hilada y nos hace testigos de dos vidas que forjaron con su tesón, su fe, su ambición… la historia de la España del siglo X.

Su relectura después de tanto tiempo no me ha decepcionado, todo lo contrario. Desde aquí, de nuevo, mi enhorabuena a Jesús Sánchez Adalid y mi recomendación sin reservas a todos los lectores que se acerquen por esta entrada.

José Carlos Aranda Aguilar

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