El profesor de la Universidad Loyola Andalucía, Adolfo Hamer, que es además el coordinador del Club de Debate, ha explicado que “el objetivo de esta actividad ha sido la de hacer partícipes tanto a debatientes como al público en general de los contenidos de un libro tremendamente práctico, que se ajusta muy bien a las necesidades reales de casi cualquier persona. No solo trata de cómo hablar ante grandes auditorios sino sobre todo en otros escenarios tales como entrevistas en radio o de trabajo, en definitiva, nos ayuda para cualquier intervención de carácter formal ante los demás”. El público asistente al encuentro con José Carlos Aranda en la Casa del Libro, disfrutó de una amena y enriquecedora charla con el profesor cordobés, y pudo aprender sobre las claves que hay que dominar para hablar en público.
El Club de Debate
El Club de Debate de la Universidad Loyola Andalucía tiene como objetivo básico elpromover y desarrollar las habilidades de comunicaciónde los estudiantes universitarios para que, de este modo, se expresen en público con seguridad, convicción y credibilidad. Para ello se sirve de la técnica del debate universitario, que consiste en la confrontación de argumentos de tipo económico por parte de dos grupos de alumnos (uno a favor y otro en contra), de acuerdo con determinadas reglas de tiempo y forma, y después de un detenido proceso de investigación y estudio. Se pretende, asimismo, fomentar la gestión de la información y el conocimiento, al igual que el trabajo en equipo.
En momentos como los que vivimos, me preocupa la falta de adiestramiento en la lógica. Sé de las enormes dificultades que encuentran nuestros alumnos para comprender y desarrollar el pensamiento lógico que precede al posicionamiento crítico ante aquello que vemos o escuchamos. Tampoco el sistema educativo ayuda al desarrollo de este pensamiento y se tiene la Filosofía como una asignatura de «adorno» porque el criterio dominante en los planes de educación es «instrumental», se apoya solo aquello que puede reportar beneficios profesionales. Sin embargo, no desarrollar el pensamiento crítico, no tener unas mínimas nociones sobre cómo puede manipularse la opinión, nos deja a merced de quienes mienten sin escrúpulos buscando su propio beneficio con la connivencia de la ignorancia.
Esta entrada nos ofrece una clasificación básica de las falacias más comunes. Desgraciadamente, hemos tenido ocasión en el debate del Congreso para la investidura, celebrado en España, de comprobar con qué facilidad se utilizan, y, lamentablemente, con qué eficacia. Invito a los lectores a que realicen un ejercicio de detección escuchando las intervenciones de los distintos representantes de los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados ayer viernes 4 de marzo de 2016.
1. Falacias, ¿qué son?
Una falacia es un razonamiento no válido o incorrecto pero con apariencia de razonamiento correcto. Es un razonamiento engañoso o erróneo (falaz), pero que pretende ser convincente o persuasivo.
2. Falacias no formales
Las falacias no formales son razonamientos en los cuales lo que aportan las premisas no es adecuado para justificar la conclusión a la que se quiere llegar. Se quiere convencer no aportando buenas razones sino apelando a elementos no pertinentes o, incluso, irracionales. Cuando las premisas son informaciones acertadas, lo son, en todo caso, por una conclusión diferente a la que se pretende.
2.1 Falacia ad hominem (Dirigido contra el hombre)
Razonamiento que, en vez de presentar razones adecuadas para rebatir una determinada posición o conclusión, se ataca o desacredita la persona que la defiende.
Ejemplo:
«Los ecologistas dicen que consumimos demasiado energía; pero no hagas caso porque los ecologistas siempre exageran».
2.2 Falacia ad baculum (Se apela al bastón)
Razonamiento en el que para establecer una conclusión o posición no se aportan razones sino que se recorre a la amenaza, a la fuerza o al miedo. Es un argumento que permite vencer, pero no convencer.
Ejemplo:
«No vengas a trabajar a la tienda con éste piercing; recuerda que quién paga, manda».
Esquema implícito:
A afirma p,
A es una persona con poder sobre B.
Por lo tanto, p.
2.3 Falacia ad verecundiam (Se apela a la autoridad):
Razonamiento o discurso en lo que se defiende una conclusión u opinión no aportando razones sino apelando a alguna autoridad, a la mayoría o a alguna costumbre.
Es preciso observar que en algunos casos puede ser legítimo recorrer a una autoridad reconocida en el tema; pero no siempre es garantía.
Ejemplo:
«Según el alcalde, lo mejor para la salud de los ciudadanos es asfaltar todas las plazas de la ciudad»
Esquema implícito:
A afirma p,
A es un experto o autoridad.
Por lo tanto, p.
2.4 Falacia ad populum (Dirigido al pueblo provocando emociones):
Razonamiento o discurso en el que se omiten las razones adecuadas y se exponen razones no vinculadas con la conclusión pero que se sabe serán aceptadas por el auditorio, despertando sentimientos y emociones. Es una argumentación demagógica o seductora.
Ejemplo:
«Tenemos que prohibir que venga gente de fuera. ¿Qué harán nuestros hijos si los extranjeros los roban el trabajo y el pan?»
Una variedad consiste en la afirmación de «Como todo el mundo lo dice, es cierto», también denominada «falacia ad numerum»
Esquema implícito:
A afirma p,
A presenta contexto emocional favorable.
Por lo tanto, p.
2.5 Falacia ad ignorantiam (Por la ignorancia):
Razonamiento en el que se pretende defender la verdad (falsedad) de una afirmación por el hecho que no se puede demostrar lo contrario.
Ejemplo:
«Nadie puede probar que no haya una influencia de los astros en nuestra vida; por lo tanto, las predicciones de la astrología son verdaderas»
Esquema implícito:
Se niega (se afirma) p,
No tenemos pruebas que p se verdadero (falso).
Por lo tanto, p es falso (verdadero).
2.6 Falacia Post hoc… (Falsa causa):
Razonamiento que a partir de la coincidencia entre dos fenómenos se establece, sin suficiente base, una relación causal: el primero es la causa y el segundo, el efecto. Clásicamente era conocida con la expresión: «Post hoc, ergo propter hoc» (Después de esto, entonces por causa de esto).
Ejemplo:
«El cáncer de pulmón se presenta (frecuentemente) en personas que fuman cigarrillos; por lo tanto, fumar cigarrillos es la causa de este cáncer»
Esquema implícito:
Se da X,
acto seguido se da Y.
Por lo tanto, X es la causa de Y.
3. Falacias formales:
Las falacias formales son razonamientos no válidos pero que a menudo se aceptan por su semejanza con formas válidas de razonamiento o inferencia. Se da un error que pasa inadvertido.
Así, por ejemplo, a partir de dos premisas como «Si llueve, cojo el paraguas» y «Se da el caso que llueve», puedo concluir con validez formal que «Cojo el paraguas». Ahora bien, de las dos premisas: «Si llueve, cojo el paraguas» y «Cojo el paraguas», no puedo concluir con validez formal «Llueve»: si he cogido el paraguas era porque lo llevaba a arreglar. Éste es un ejemplo de la falacia formal conocida como afirmación del consecuente.
3.1 Afirmación del consecuente:
Razonamiento que partiendo de un condicional (si p, entonces q) y dándose o afirmando el segundo o consecuente, se concluye p, que es el primero o el antecedente.
Ejemplo:
«Si llueve, cojo el paraguas; cojo el paraguas. Entonces, llueve».
Esquema:
[(p q) q ] p p q
Es un argumento falaz que tiene semejanza con el argumento válido o regla de inferencia conocida como modus ponens o afirmación del antecedente: [(p q) p ] q
3.2 Negación del antecedente:
Razonamiento que partiendo de un condicional (si p, entonces q) y negando el primero, que es el antecedente, se concluye la negación q, que es el consecuente.
Ejemplo:
«Si llueve, cojo el paraguas; no llueve. Entonces, no cojo el paraguas».
Esquema:
[(p q) ¬p ] ¬q p q
Es un argumento falaz que tiene semejanza con el argumento válido o regla de inferencia conocida como modus tollens o negación del consecuente: [(p q) ¬q] ¬p
3.3 Silogismo disyuntivo falaz:
Razonamiento que partiendo de una disyunción y, como segunda premisa, se afirma uno de los dos componentes de la disyunción, se concluye la negación del otro componente.
Ejemplo:
«Te gusta la música o te gusta la lectura; te gusta la música. Entonces no te gusta la lectura».
Esquema:
[(p q) p ] ¬q p q
Es un argumento falaz que mantiene semejanza con el argumento válido o regla de inferencia conocida silogismo disyuntivo en lo que posada una disyunción es niega uno de los dos componente, lo cual implica que el otro es verdadero: [(p q) ¬p ] q
3.4. Falacia por generalización desmesurada:
Consiste en extraer conclusiones de carácter general a partir de muestras puntuales no representativas.
Ejemplo:
«Es un hecho demostrado que este juez es un corrupto, la justicia está corrompida»
Aunque sea cierto el hecho del que se parte, no es suficientemente representativo como para extraer una conclusión que sea aplicable a la totalidad.
Para completar esta entrada, recomiendo la lectura del artículo publicado por Noam Chomsky sobre las DIEZ ESTRATEGIAS DE MANIPULACIÓN DE MASAS que nos ayudará a comprender mejor el mundo en el que vivimos y, con suerte, sustituir las lágrimas por una sonrisa, aunque sea de tristeza.
Siempre resulta complicado someterse a la disciplina que supone realizar un trabajo de investigación. La Universidad de Málaga nos ofrece el siguiente documento, básico e inicial, pero con ideas claras. En él aparecen interesantes enlaces para consulta documental con buscadores actualizados (aunque el segundo enlace no esta operativo). Confío en que os resulte útil:
La calidad de la comunicación en el ámbito profesional (científico, técnico, médico…) depende de las técnicas de generación y exposición de los documentos. Es de interés que estos conocimientos se adquieran desde la Enseñanza Superior (ya que pueden ser de aplicación en Planes de estudio, Cursos de Perfeccionamiento, Postrado, …).
El alumno debe ser capaz de elaborar un documento (escrito, oral o visual) con un esquema organizativo que permita la claridad y la calidad de la presentación.
Para conseguir un resultado satisfactorio en la creación de un documento deben cubrirse al menos los siguientes pasos:
Análisis y evaluación detallados de las necesidades de comunicación
Elección de un tema de acuerdo con dichas necesidades de comunicación
Elección de un género o medio de comunicación adecuado
Creación del mensaje o documento
Comunicación del documento a la audiencia destinataria
2. Evaluación de las necesidades de comunicación:
Los datos a analizar serían:
Tipo de información.
Análisis de la información ya existente, así como la que se va a desarrollar durante el proceso de creación del documento bien mediante reflexión, análisis y tratamiento de la información anterior o bien mediante investigación o adquisición de datos adicionales.
Definición de los segmentos de audiencia.
Para facilitar el análisis de la audiencia serían conveniente indagar sobre los siguientes puntos: edad, sexo, educación, titulación, ocupación, afiliación a sociedades o colegios profesionales, etc.
Objetivos de la comunicación
El autor debe definir detalladamente los propósitos de la comunicación.
3. Elección del tema:
Debemos plantearnos si la necesidad de generar el documento viene impuesta (con la consiguiente rigidez en la naturaleza, contenido, límites y medio) o si existe libertad en la elección de éstos.
En este último caso, resulta preceptivo analizar la oportunidad y originalidad del tema elegido.
4. Documentos de calidad para la comunicación
Lo primero que debe hacerse es ver que tipo de documento vamos a generar dependiendo de la finalidad del mismo. Los documentos más usuales con los que el alumno se va a encontrar en su vida profesional son:
Informes técnicos, científicos, comerciales (Para ser leídos en ámbito restringido o para su publicación extensa)
Conferencias (Para ser pronunciadas dirigidas a un auditorio homogéneo o heterogéneo)
Presentaciones o exposiciones (Para generar un debate, presentar iniciativas o mostrar resultados)
Proyectos técnicos (Para ser llevados a la práctica)
Hay que tener en cuenta la variedad de situaciones en las que cada documento se puede presentar. Por ejemplo, el documento puede ser escrito u oral (leído o improvisado), sonoro, visual o, incluso, multimedia.
5. Creación del documento
a) Consulta de fuentes de información
Revistas de información general y especializada
Monografías
Publicaciones periódicas de periodicidad diaria (periódicos)
Tesis doctorales, Tesinas, Proyectos fin de carrera publicados
Proyectos técnicos
Normas técnicas nacionales e internacionales
Publicaciones oficiales de instituciones
Información comercial y técnica procedente de proveedores
Información procedente de patentes
Etc.
Por la inmensa diversidad de fuentes de información que pueden sernos útil para nuestro trabajo, resulta imposible establecer una relación detallada de todas las fuentes de información existentes sobre una especialidad determinada.
La cantidad de documentos que vamos a obtener precisa que el autor posea una personalidad analítica y organizada. La mejor forma de manejar esta información es crear un fichero informatizado, por ejemplo en Microsoft Access, que recoja en diferentes campos los datos bibliográficos, referencias bibliográficas, comentarios, …
c) Redacción y estructura del documento
Para conseguir el objetivo de comunicación planteado debemos ser capaces de estructurar el documento en mensajes perfectamente relacionados entre sí. Sólo así el destinatario será capaz de comprender y retenerlos. Las fases lógicas para estructurar un trabajo serían:
1. Análisis de la información recogida o de la información adicional generada: Lectura, selección de la información pertinente, creación de categorías o grupos por conceptos homogéneos, codificación.
2. Síntesis de la información seleccionada. Se procede a una reflexión que mediante el razonamiento (inductivo o deductivo) nos conduzca a sintetizar una idea matriz o una serie de conclusiones. Las conclusiones generadas darán lugar a la redacción de los mensajes, que a su vez, llevarán a la conclusión final o idea matriz.
3. Preparación del documento definitivo.
Es necesario que el autor establezca desde el principio de su trabajo un modelo de estructura que le permitan tener a la vista el marco general del documento. Una estructura lineal en términos generales sería:
Introducción
Desarrollo de los diferentes temas
Conclusión final.
Además de la estructura, deben tenerse en cuenta una serie de reglas como son: estructura de las frases, construcción de los párrafos, vocabulario, estilo… Es importante tener en cuenta, también, que además del texto, los gráficos, diagramas o esquemas facilitan la comprensión de la información que se desea transmitir.
6. Comunicación del documento
La comunicación final dependerá del tipo de documento. Como hemos mencionado anteriormente hay documentos para ser leídos, proyectados, pronunciados…
7. Bibliografía
Para más información sobre el tema le aconsejamos que consulte nuestro catálogo Jábega:
A través de la opción «Búsqueda por materia» podrá obtener una bibliografía completa seleccionado las materias: «Tesis doctorales», «Informes técnicos», «Redacción técnica», «Investigación científica-Metodología», «Trabajo intelectual-Metodología»
Siete claves para fomentar la inteligencia de nuestros hijos
Más que ahorrar para clases de idiomas, hay que leerles cuentos y pasar tiempo de calidad en familia
NOELIA RAMÍREZ | 21 FEBRERO, 2016 | 08:39 H
Muchas veces olvidamos que el desarrollo de nuestro hijo depende mucho más de nuestro tiempo que de nuestro dinero.
Foto: Everett Collection
«Si viviéramos en Estados Unidos, cuando naciera nuestro primer hijo, ya estaríamos pensando en ahorrar para pagar su universidad. De momento, en España, aunque los gastos han aumentado mucho, no llegamos a ese extremo, pero sí que es cierto que nos esmeramos en conseguir que nuestro hijo tenga la mejor educación para que esté preparado para el futuro. Fomentar su ‘inteligencia’ con clases de inglés, cursos en el extranjero o profesores particulares. Sin embargo, olvidamos que lo más importante para que nuestro hijo desarrolle su inteligencia no requiere de nuestro dinero, sino de nuestro tiempo.
Según el profesor José Carlos Aranda, autor del método Inteligencia Natural: “El 85 % de la precorteza cerebral, la que usamos para pensar y reflexionar, se desarrolla durante los tres primeros años. Es un periodo crucial en el crecimiento”. Quizás este dato nos lleve a pensar que cuando nuestro hijo nazca, más que abrirle una cuenta corriente, podríamos empezar a hacer un plan con todo lo que podemos hacer para fomentar su capacidad intelectual. Sin embargo, si hay algo que matizar en este aspecto, es que no se trata tanto de que nuestro hijo aprenda todo lo posible en este periodo, sino de adaptarnos a su propio desarrollo. “Un ejemplo clarificador es el del niño que está aprendiendo a caminar. Hasta que sus huesos no son lo suficientemente sólidos y sus músculos lo suficientemente fuertes, el niño no caminará. Si tratamos de forzarlo lo único que conseguiremos es lesionarlo”, matiza el profesor Aranda, que insiste en que “lo que sí podemos y debemos hacer es fomentar su autonomía, dejarlo en el suelo y que él a su ritmo vaya conquistando día a día pequeñas metas”. Teniendo este concepto claro, los expertos sí que apuntan a que hay ciertas cosas que pueden contribuir al desarrollo intelectual de nuestros hijos:
1) Buscar los estímulos adecuados
La siguiente idea que destaca el profesor Aranda es que si queremos potenciar la inteligencia de nuestro hijo, no hay mejor forma que poner a su alcance estímulos que puedan lograr ese objetivo. Así, cita algunos estímulos enriquecedores como lecturas, música, contacto con la naturaleza, paseos, museos, bailes o deportes “que nos permitan observar sus tendencias, preferencias y gustos”. Porque también se trata de eso, de buscar qué es lo que más favorece el desarrollo de nuestro hijo, y no empeñarnos en fomentar habilidades que no tiene. “Hay que potenciar sus capacidades, no de tratar que sea alguien distinto de sí mismo”. Para ello el mejor método, según el experto es “fomentar la autoestima a partir del cariño, del amor incondicional, de un ambiente tranquilo y equilibrado. Eso le proporcionará la tranquilidad necesaria para que su mente se ocupe de explorar y aprender”.
2) Pasar tiempo en familia
Si vamos a fomentar que nuestro hijo esté en contacto con diferentes estímulos, no podemos dejar que lo haga a solas. La idea, por tanto, es aprovechar para pasar ratos de ocio, que sean de calidad, en familia. Más concretamente, José Carlos Aranda hace referencia a “la necesidad de recuperar la convivencia familiar sin la televisión encendida, ni móviles, ni tabletas”, por lo que propone sustituir estos estímulos externos “con la risa y el buen humor como fondo. Es una experiencia maravillosa e insustituible. Hemos de pensar que el aprovechamiento académico está muy relacionado con la capacidad de enfocar intencionadamente la atención y mantenerla en un contexto social. Esas habilidades son imprescindibles”.
3) Leerle cuentos
Después de pasar el día juntos, y antes de que seamos los padres los que tengamos nuestro momento de descanso frente a la televisión, otra cosa que hemos dejado de hacer es la de leerles cuentos a nuestros hijos. Un gran error, sobre todo si tenemos en cuenta todo lo que les aportan. Como explica el profesor, “la narración es la forma natural en que el cerebro procesa la información”. De esta forma, el cuento no es solo una historia sino “un acto de comunicación en el que existe un guía -el cuentacuentos-, que interpreta la historia. No solo narra los hechos, sino que muestra al niño cómo debe reaccionar ante los acontecimientos que van sucediendo: sorpresa, miedo, seducción, angustia, curiosidad,alarma… El cuentacuentos es un auténtico transmisor de claves emocionales a través de la gesticulación y la modulación de voz”.
4) Cuidar nuestro lenguaje no verbal
Dicen que la cara es el espejo del alma, y por eso muchas veces, por mucho que nos empeñemos en que nuestro hijo capte un mensaje como “no estoy enfadado”, si nuestra cara dice otra cosa, nos será difícil convencerles. Hay que tener en cuenta que “el lenguaje no verbal es el principal lenguaje que utilizamos para educar. Más del 80 % de la información la procesamos a partir de lo que observamos inconscientemente. El mensaje verbal solo influye en un 20 %.”, según Aranda. Es por ello que tenemos que cuidar no solo lo que les decimos, sino también lo que les expresamos. “Comunicamos a través del calor del contacto que abraza, de la sonrisa, de la mirada. El niño observa permanentemente y elabora categorías a partir de lo observado.”
5) Elegir bien sus juguetes
Miriam Gómez, pedagoga en el centro PIMILE expone por su parte que los juguetes que compremos a nuestros hijos tendrán un importante papel en su desarrollo. Más allá del debate sobre los juguetes sexistas, la pedagoga explica que “muchas veces los niños y niñas se encaprichan de juguetes que no potencian su imaginación y en nuestro trabajo nos encontramos con que no saben jugar solos/as, o si son materiales con múltiples opciones no se entretienen con ellos”. Por ello recuerda que “existen muchos juguetes que potencian la lógica, el lenguaje, habilidades cognitivas (como la memoria, la atención o el razonamiento) que son magníficos para un desarrollo intelectual óptimo de las personas. Por ejemplo: dados con diferentes elementos que sirven para contar e inventar historias en equipo, los juegos de varios jugadores que son más estimulantes, las marionetas y títeres que fomentan diferentes habilidades sociales, afectivas y comunicativas, juegos que potencien la psicomotricidad (túneles, colchonetas, pelotas, aros, combas, etc.” Incluso a veces salir al parque puede ser más estimulante que una habitación llena de cosas.
6) Hablar con ellos
Nuestros hijos tienen su propio mundo interior, sus propios conflictos, necesidades, miedos y si queremos saber de ellos, la mejor herramienta es la que utilizaríamos con cualquier adulto: Hablar con ellos. “Puede parecer algo obvio, pero la rutina del día a día, el estrés, las actividades extraescolares y los ritmos de hoy hacen que, en ocasiones, las familias nos olvidemos de hablar con los más pequeños. Hablar entendido como escuchar y contar: cómo ha ido el día, qué hemos hecho, lo peor y lo mejor que nos ha pasado, cómo nos hemos sentido, etc.” En este sentido, desde PIMILE aportan que “las cenas son un buen momento para compartir las vivencias. Los niños y niñas aprenden mejor por imitación, es fundamental que les demos modelos para que se comuniquen”, es decir, que no solo basta con preguntarles a ellos, sino que también, observen que nos preguntamos entre nosotros.
7) Dar responsabilidades en el hogar
Otra de esas cosas que parecen obvias y que no lo son tanto. El desarrollo del niño no solo se centra en sus capacidades afectivas, culturales y educativas, sino también en enseñarle a cómo desenvolverse en el día a día. Eso también incluye el cuidado de la casa, algo que debe ser compartido por toda la familia. “Ayudar en las tareas de casa, contribuye a que sepan cuáles son sus obligaciones, a determinar su rol familiar, favorecen la autoestima ya que se sienten útiles y ayuda a aprender a clasificar, ordenar y planificar aspectos domésticos que irán ganando en complejidad a lo largo de su vida”, concluye Miriam González».
Mi agradecimiento a Silvia C. Carpallo por su interés y su entrevista para el presente artículo. Un abrazo.
Ayer, a los 84 años, murió Umberto Eco. Y se marchó sin hacer ruido. Aunque no te vas del todo y seguirás conmigo, paciente, en un estante, esperando revivir desde tus líneas el monasterio medieval de El nombre de la rosa. Me enseñaste que “El narrador no debe facilitar interpretaciones de su obra, si no, ¿para qué habría escrito una novela, que es una máquina de generar interpretaciones?”; que la filosofía no es más que nuestra respuesta ante un acto de asombro; que “Hoy no salir en televisión es un signo de elegancia”. Y tantas otras cosas que, aunque hayas seguido tu viaje, te llevaré conmigo, te llevaremos con nosotros mientras tu obra perviva en nuestro recuerdo, entre los cementerios de Praga, o quizás llegando un día antes a aquella isla para disfrutar las aventuras de Baudolino o simplemente para mirar juntos el horizonte en el silencio de un atardecer. Porque también me enseñaste que el silencio puede ser más poderoso que las palabras.
Hasta luego, maestro. Gracias por ser tú, por tu trabajo, por tu legado.
Un escrito académico debe ser, por definición, preciso, claro y ordenado. De ahí que tenga que reunir una serie de requisitos tanto en la elocución (precisión léxica y sintáctica, ortografía, coherencia, etc.) como en la organización de contenidos. Conviene familiarizarse con los formatos más habituales que, si bien pueden variar en función del tipo de escrito y su finalidad, suelen presentar un orden de exposición y presentación.
Sirve para identificar el trabajo. Los datos que se recaban en él suelen variar según el trabajo pero se suele componer de título, autor, director, departamento, universidad, etc.
Resumen:
Este apartado es opcional y suele estar constituido por un texto de unas 500 palabras en el caso de que se trate de informes o tesis. Aquí se indica la naturaleza del documento para resumirlo y evitar leer todo el trabajo si se desea.
Sumario:
Sirve para anunciar los apartados de que consta el escrito, más sus subapartados por orden de aparición en el texto, indicando la página en la que aparece.
Lista de abreviaturas y símbolos:
Opcional. Si existen ciertos caracteres que no son fácilmente identificables para el lector, es necesario crear este apartado para su precisa aclaración.
Introducción:
Actúa para definir el propósito del escrito, la motivación y el alcance de las pesquisas y los documentos consultados para realizarlo. Es un texto breve que pondrá en situación al lector.
Cuerpo del trabajo:
Debe estar dividido en capítulos enumerados agrupados en cuatro grandes ámbitos:
Teoría
Método
Resultados
Discusión
Conclusiones:
Se muestra el resultado final de lo expuesto de forma clara y ordenada, con las deducciones obtenidas a lo largo del trabajo.
Anexo:
Es opcional. Para no desvirtuar el orden lógico del trabajo, hay informaciones que son colocadas en el final del documento. Su finalidad escompletar el estudio hecho a lo largo del mismo.
Bibliografía:
El conjunto de documentos consultados, citados o no a lo largo del trabajo, forman la bibliografía que se presenta al final del trabajo de forma ordenada cronológica o alfabéticamente.
– Índices alfabéticos:
Opcional. complementan los sumarios con puntos de acceso más específicos. Este apartado es muy útil para que el lector pueda encontrar datos concretos rápidamente».
En cuanto a la presentación de los trabajos académicos, lo más normalizado es la utilización de la normativa APA donde se establecen los criterios relativos a tipo de letra, márgenes, sangría, espacios interlineales, citas internas diferenciadas según sean o no superiores a 40 palabras, abreviaturas y elaboración de Bibliografía y Referencias.
«Para lograr educar personas felices conviene primero conocer cómo evoluciona nuestro cerebro, luego reflexionar sobre cómo podemos ayudar a cada uno según sus capacidades y su desarrollo, para así aprender cómo podemos actuar en cada instante. Es importante partir del conocimiento de qué está ocurriendo en el cuerpo, en la mente, en la vida del niño para enfocar nuestra línea de actuación desde la comprensión del alcance y efectividad de los recursos que utilicemos, porque no corregimos de la misma forma a un niño de dos años que a un niño de seis o de diez; tampoco podemos utilizar los mismos mecanismos de ayuda y refuerzo porque el estadio de evolución en cada una de las inteligencias citadas será diferente, de ahí la importancia de la adecuación del método a los estadios de evolución en cada una de las etapas de crecimiento.
De todo esto vamos a hablar ahora, del camino a la conquista del ser adulto, de la conquista de la felicidad en el tránsito por la etapa consciente más apasionante de la vida».
La adolescencia definirá en gran medida la persona que serás. Gracias a los recientes descubrimientos neurológicos hoy podemos conocer mejor cómo funciona el cerebro adolescente, y aplicar métodos eficaces para potenciar el talento en su fascinante evolución.
La adolescencia se asocia a «edad problemática», «crisis», «desencuentros», «desavenencias familiares»… Pero, como sucede con toda crisis, estamos ante una auténtica oportunidad, y depende de nosotros como padres y educadores que el proceso sea menos traumático, y que el resultado sea más feliz. Gracias a los recientes descubrimientos neurológicos hoy podemos conocer mejor cómo funcionan sus cerebros, y aplicar métodos eficaces para potenciar su talento en cada instante de su fascinante evolución.
Esta etapa de transformación, que se inicia con la puesta en circulación de las hormonas sexuales, afecta a la vida y al cerebro, a la forma de percibir la realidad, a la autoestima, a la forma de relacionarse con los demás, a la forma de proyectarse en el futuro. No es fácil abandonar la seguridad de la familia para enfrentarse al mundo desde la individualidad y ser capaz de soñar un proyecto de futuro. Y, sin embargo, no tenemos más remedio que abrirnos paso.
El adolescente no es un enfermo, es un ser humano en proceso de transformación. Dejar atrás la niñez para aprender a ser un adulto es una de las tareas más titánicas que acometemos para existir. Con este libro sabrá cómo descubrir su inteligencia natural y potenciarla a través de la convivencia. Con algunas pautas de observación y actuación, podremos comprender qué está sucediendo, anticiparnos a las inquietudes que van a surgir, conocer las transformaciones que afectan a su cerebro y a su psicología para ayudarles, desde la asertividad, a que conquisten su propia libertad como seres autónomos capaces de ser felices en la vida.
«En la mayoría de ocasiones, que un niño se sienta un triunfador o un fracasado depende de nuestra reacción ante los acontecimientos. Pertenezco a ese extraño club de personas que creen que la felicidad es posible, existe y se transmite. Y que es el mejor regalo que podemos ofrecer a nuestros hijos.» José Carlos Aranda
«Un privilegio. Este hombre reflexivo y sin arrogancia es profesor de secundaria; ¡qué privilegio tener un maestro de esta categoría! Defiende el entusiasmo como herramienta vital y la búsqueda de sentido como norte.» Ima Sanchís, «La Contra», La Vanguardia
Ya pasó. Celebramos la VII edición de Poesía en Vena. Ya han pasado los nervios y la tensión que produce la preparación de todo evento, en especial de aquellos que nos exigen exponernos al público, ver una marea de cabezas y rostros difusos extendiéndose hasta el fondo de ese inacabable Salón de Actos. Pero fuisteis capaces, todos, de estar ahí, de dar la talla. Se coordinaron luces y sonidos, ordenadores y micros, el dibujo contrarreloj del acto en la faldilla de la mesa, el programa diseñado, distribuido, mimado. Mesas, sillas, agua, abrigos… Me siento orgulloso de todos vosotros porque en vuestra decisión y compromiso está la promesa de lo que seréis en el futuro. Hay lecciones que van más allá del aula. Quizás sean las más importantes.
¿Qué os pareció Manuel Gahete? Tenía mucho interés en que lo concierais, en que lo oyerais y respirarais la inspiración poética a través de sus palabras. Estamos acostumbrados a estudiar nombres, títulos, fechas… Nos olvidamos que detrás de cada palabra, de cada poema, de cada título hay una persona que vive, que respira, que siente. ¿No es mágico poner rostro y vivencias a las palabras, conocer cómo se originaron, compartir experiencias y dudas? Sé que para algunos fue un descubrimiento el conocer cómo el poeta no es más que una persona que lucha contra la soledad, la inseguridad, y las palabras en un denodado intento de expresar lo que sentimos.
Manuel estuvo genial. Como él es. Cercano y humano, sencillo. Nos mostró desde la propia experiencia cómo la humildad y la vergüenza lo limitó en la adolescencia, cómo un simple comentario puede cambiar la trayectoria y el estilo de un poeta. «Papá, ¿por qué no escribes cosas que la gente entienda», esta simple frase pronunciada por su hijo, lo llevó a una crisis que cambió su estilo. Hay quien dice que la obra se justifica a sí misma, que el conocimiento de la vida del autor poco o nada importa. No niego que es un nivel de análisis, pero ¡cuánto más enriquecedor es conocer lo que la vivencia personal aporta al autor! Fue todo un lujo contar con el primer poeta cordobés al que aún quedan años para seguir deleitándonos con sus versos. Gracias, Manuel, por animarlos, por animarnos a combinar la inspiración con el esfuerzo y el trabajo continuado para poner en palabras las emociones que nos mueven a seguir viviendo el día a día.
Aquí os dejo el acto, con los poemas elegidos, los intervinientes, las fotografías. Solo me queda daros a todos las gracias por vuestra participación y por tocar con vuestra alma el sentido de los versos que nos fueron legados para «sentir la vida» a través de otros ojos.
APERTURA: ¿QUÉ CANTAN LOS POETAS ANDALUCES DE AHORA?
JESÚS Mª DE LA TORRE
He decido escoger este poema de Sta. Teresa de Jesús (Nada te turbe) por diversos motivos:
-En primer lugar, para hacer ver que la figura de la mujer es muy relevante en la Iglesia. Es por ello por lo que tomo a Sta Teresa como una referencia porque, es santa, ha sido proclamada Doctora de la Iglesia, rango al que pocos santos varones han podido llegar; y porque era mujer inagotable que, pese a estar enferma de cáncer, continuó dando su vida por los más pobres y necesitados.
-Y, en segundo lugar, porque este poema es simplemente un aliento para llevar los quehaceres de la vida cotidiana. Son muchos los tropiezos que tenemos y las dificultades que hemos de superar para alcanzar nuestros objetivos y, a veces, nos desalentamos pero, como dice Teresa, con fe y esperanza todo se alcanza.
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes, nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga, nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable, todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico en promesas, Dios no se muda.
Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro nada te falta.
Id, pues, bienes del mundo;
id dichas vanas;
aunque todo lo pierda, sólo Dios basta.
ANA GARCÍA
Cada vez que lo leo se me ponen los pelos de punta.
La culpa es de uno
Lo he elegido por que este poema me recuerda el dolor de la pérdida del que ama y la desesperación de ser incapaz de retener a esa persona.»El desamor vuelve al ser humano mezquino, violento y cruel»
Un derrumbe de algún modo previsto,
¡ah!, pero mi tristeza solo tuvo un sentido.
Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir,
y por cierto me vieron.
Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad;
pero vos encontraste la manera,
una manera tierna
y a la vez implacable,
de desahuciar mi amor.
Con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias,
lo cargaste por cuadras y cuadras,
y despacito,
sin que el aire nocturno lo advirtiera,
ahí nomás lo dejaste,
a solas con su suerte
que no es mucha.
Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.
Hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo,
y fue implacable como vos;
mas no fue tierno.
Ahora estoy solo,
francamente
solo.
Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado.
Antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos,
por si acaso,
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
RAFAEL IGLESIAS
Rafael publicó en la Revista del Centro varios de sus poemas. No me resistí a ponerlo en el compromiso de que leyera en este acto. Se resistió. Insistí. Cedió. Y aquí lo tenéis.
“Quise comerme el mundo” (Rafael Iglesias)
¡Qué ironía de la vida!
Quise comerme el mundo,
y después de no sé cuánto tiempo,
descubrí que ya se lo habían comido catorce veces.
Es gracioso. Catorce veces grité, y catorce veces callé.
Ya pagué el precio de la ilusión, y mi yo,
batiéndose cuerpo a cuerpo con la vida, encontró
la verdad de repente. ¡Qué verdad tan estúpida!
La verdad es que vine a un lugar al que no quería venir.
Entré por la puerta de atrás y alguien la cerró tras de mí.
Nadie me preguntó; y mi yo, solo,
se dio cuenta de que no había camino de regreso.
Entonces grité. Pero… ¿para qué gritar?
Entonces lloré. Pero… ¿para qué llorar?
No hay nada, absolutamente nada
por lo que gritar o por lo que llorar.
Mi yo, si es que existe, sólo es una sombra
que ya nada desea, y nada espera.
Mi yo se muere. ¡Qué divertido!
Me muero de aburrimiento. Y ¡qué más me da!
Apenas he vivido, descubriendo a cada instante
que la vida nos mastica en silencio,
como pobres gusanos, y luego nos escupe y nos pisotea.
¡Y qué más me da!
Quise comerme el mundo, y fue él el que me comió;
catorce veces; devorando mis ojos, mis manos, mi vientre…
Apenas he vivido, soportando los empellones
que cada día la vida me da.
Te caes y te levantas. Y vuelves a caer.
Y la historia se repite; siempre igual, siempre la misma.
¡Qué largo cansancio!
Maldigo mi vida y mi mundo.
Maldigo mi yo y los versos que escribo.
¡Y qué más me da!
El peso de la vida me agobia,
implacable, y el viento del invierno,
cruel y terrible, me arrastra hasta el fondo.
Pero, ¿aún puedo caer más bajo?
No tengo ni idea, pero ¡qué más me da!
Estoy rodeado de cadáveres asfixiados
que siguen respirando en silencio.
Pobres ilusos. Algún día descubrirán
que ellos también son gusanos masticados,
escupidos y pisoteados.
¡Qué ironía de la vida!
Ella se nos ofrece como un fruto perfecto,
como un juego maduro.
Y la respiramos, y la cantamos.
Y ella, a escondidas nos ahoga, y en silencio nos pudre.
¡Qué cruel desengaño!
La vida y el mundo no valen nada,
porque nada tienen y nada ofrecen.
Y mi yo, en su agonía, perdiendo gota a gota la vida,
sigue gritando y sigue llorando.
Porque lo único que me mantiene vivo
es el gritar y el llorar;
aunque a estas alturas, sólo miserias y podredumbre
tenga entre mis manos;
aunque sólo catorce veces pueda volver a gritar,
y sólo catorce veces pueda volver a llorar.
CANCIÓN 20 PABLO NERUDA
MARÍA RAMÍREZ
Se aprecia cómo Pablo Neruda le habla a una mujer de la cual está enamorado. Esta chica se encuentra pensativa, callada…, pero no hace falta hablar para transmitir cosas, por eso él la ama igual porque el silencio puede ser una forma de comunicación en el que el lenguaje es el amor. Él la ama, sobre todo en los silencios, porque en ellos se puede ver mejor a la otra persona: «me gustas cuando callas, porque estás como ausente». Él la ama y no le importa si calla porque se transmiten los sentimientos, el amor y se convierte el silencio en un medio de expresión. Sólo le basta saber que ella está viva y él disfruta de su presencia cada momento, ella lo llena y lo hace feliz.
Pienso que en un mundo como en el que estamos viviendo ahora deberíamos de apreciar más los silencios en el amor, a la gente le falta ilusión, comprensión como la que Neruda tiene en este poema que ama a la mujer hasta cuando sólo escucha su silencio.
Poema:
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma,
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
ÁNGELES BENÍTEZ
Parece que Gil de Biedma escribió este poema por cosas muy concretas de su vida, pero ya se sabe, el escritor tiene que resignarse a que el lector haga la obra suya y la vea con sus ojos y con su vida. Yo lo he elegido porque habla de la importancia de la amistad, de que la vida cobra más sentido cuando contamos los unos con los otros y entonces, desaparecen muchas desazones.
De ahora en adelante,de Jaime Gil de Biedma
Como después de un sueño,
no acertaría
a decir en qué instante sucedió.
Llamaban.
Algo, ya comenzado, no admitía espera.
Me sentí extraño al principio,
lo reconozco -tantos años
que pasaron igual que si en la luna…
Decir exactamente qué buscaba,
mi esperanza cuál fue, no me es posible
decirlo ahora,
porque en un instante
determinado todo vaciló: llamaban.
Y me sentí cercano.
Un poco de aire libre,
algo tan natural como un rumor
crece si se le escucha de repente.
Pero ya desde ahora siempre será lo mismo.
Porque de pronto el tiempo se ha colmado
y no da para más. Cada mañana
trae, como dice Auden, verbos irregulares
que es preciso aprender, o decisiones
penosas y que aguardan examen.
Todavía
hay quien cuenta conmigo. Amigos míos,
o mejor: compañeros, necesitan,
quieren lo mismo que yo quiero
y me quieren a mí también, igual
que yo me quiero.
Así que apenas puedo recordar
qué fue de varios años de mi vida,
o adónde iba cuando desperté
y no me encontré solo.
BELÉN GARCÍA:
“Te espero” Mario Benedetti
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo….
ADONAIS JURADO Y MARTA GALLEGOS:
Íbamos por el pasillo cuando Rafael Iglesias nos cazó al vuelo para intervenir en este acto. Y henos aquí con un poema maravilloso que se prestaba a dos voces, y que refleja la sensualidad y la tragedia de la Soledad de la que toma nombre el poema. Espero que nos salga bien.
Romance de la Pena Negra. Federico García Lorca.
Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora,
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya.
Cobre amarillo, su carne,
huele a caballo y a sombra.
Yunques ahumados sus pechos,
gimen canciones redondas.
Soledad, ¿por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?
Pregunte por quien pregunte,
dime: ¿a ti qué se te importa?
Vengo a buscar lo que busco,
mi alegría y mi persona.
Soledad de mis pesares,
caballo que se desboca,
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas.
No me recuerdes el mar,
que la pena negra, brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas.
¡Soledad, qué pena tienes!
¡Qué pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca.
¡Qué pena tan grande! Corro
mi casa como una loca,
mis dos trenzas por el suelo,
de la cocina a la alcoba.
¡Qué pena! Me estoy poniendo
de azabache carne y ropa.
¡Ay, mis camisas de hilo!
¡Ay, mis muslos de amapola!
Soledad: lava tu cuerpo
con agua de las alondras,
y deja tu corazón
en paz, Soledad Montoya.
Por abajo canta el río:
volante de cielo y hojas.
Con flores de calabaza,
la nueva luz se corona.
¡Oh pena de los gitanos!
Pena limpia y siempre sola.
¡Oh pena de cauce oculto
y madrugada remota!
AUDIO: PABLO MILANÉS: AMOR A LA CUBANA
RAFAEL JURADO: Poema de Alberto Díaz Malaguilla
Me transmite que la esencia de disfrutar está en aprovechar el momento (carpe diem) porque si te pasas siempre preocupado por el «sauce» que te persigue al final el tiempo se te ha pasado y con el la vida.
Enredado en las ramas de este sauce,
observando el mar.
Él corre alrededor de mí,
mofándose de mi zozobra,
de mi impotencia, de mi tristeza,
del enfado, la rabia, las ganas,
fatuo, altivo, fastuoso,
irónico, sarcástico
omnipotente,
esplendoroso.
Qué imbécil. Lo admiro,
lo intento perseguir,
una y otra y otra y otra vez.
Maldito sauce que me agarra con fuerza,
que se impone a mi voluntad,
me juzga por mi humanidad
y se burla de mi nimio ser.
Sus verdes lágrimas contra
mis cárdenas carnes, desgarradas
desde dentro.
Un día lo alcancé,
tan ansioso que caí al mar.
Me miró a los ojos,
me dio la mano
y nos fundimos eternamente.
Alcancé el tiempo,
más tarde que temprano.
ALBA GÓMEZ
He elegido esta poesía porque me recuerda a mi hermana, ya que vive fuera y no la puedo tener conmigo tanto como quisiera.
Me recuerda cuando me llama por teléfono y nos contamos nuestros problemas y alegrías como si estuviéramos a un metro de distancia, porque ella es la única que me comprende y me ayuda.
HOY, QUE ES EL CUMPLEAÑOS DE MI HERMANA (PABLO NERUDA)
Hoy, que es el cumpleaños de mi hermana, no tengo
nada que darle, nada. No tengo nada, hermana.
Todo lo que poseo siempre lo llevo lejos.
A veces hasta mi alma me parece lejana.
Pobre corrió una hoja amarilla de otoño
y cantor como un hilo de agua sobre una huerta:
los dolores, tú sabes cómo me caen todos
como al camino caen todas las hojas muertas.
Mis alegrías nunca las sabrás, hermanita,
y mi dolor es ése, no te las puedo dar:
vinieron como pájaros a posarse en mi vida,
una palabra dura las haría volar.
Pienso que también ellas me dejarán un día,
que me quedaré solo, como nunca lo estuve.
Tú lo sabes, hermana, la soledad me lleva
hacia el fin de la tierra como el viento a las nubes!
Pero para qué es esto de pensamientos tristes!
A ti menos que a nadie debe afligir mi voz!
Después de todo nada de esto que digo existe…
No vayas a contárselo a mi madre, por Dios!
Uno no sabe cómo va hilvanando mentiras,
y uno dice por ellas, y ellas hablan por uno.
Piensa que tengo el alma toda llena de risas,
y no te engañarás, hermana, te lo juro.
JAVIER CAÑIZARES: “Elegía por las palabras” (José Carlos Aranda)
Me lo propuso José Carlos en un momento de hastío por la contaminación a que nos continuamente desde la política, los medios de comunicación, que todo lo alteran, lo deforman hasta hacer irreconocible la idea y la emoción.
Devolvedme las palabras, dejad que mi mente
vea y sienta y oiga y huela las palabras
sin el vómito repugnante de vuestra avaricia opaca.
Devolvedme las palabras,
que la libertad huela otra vez a campo y cielo,
que la democracia suene otra vez a pueblo y mar,
que la paz dibuje para siempre silencios y sonrisas en el aire,
que el amor sepa como antaño a sangre, a sudor, a niño,
a pecado trascendente de entrega…
y de vida.
Devolvedme las palabras,
que la poesía vuelva a ser acuarela para el alma,
que podamos entregar algún tributo
de futuro y de esperanza.
Devolvednos las palabras,
cerdos, cínicos ávidos de miserias,
que inoculáis vuestros miedos
desde la pobre ignorancia,
vaciando mis palabras.
AUDIO: José Agustín Goytisolo, “Canción para Julia”
ALBERTO JURADO: Luis de Góngora
«A Córdoba»Lo he elegido, no solo porque sea cordobés (que también), sino porque realiza un exquisito retrato de la ciudad que permite a alguien que no conozca Córdoba recrear las imágenes que la definen en su mente.
¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía!
¡Oh gran río, gran rey de Andalucía,
de arenas nobles, ya que no doradas!
¡Oh fértil llano, oh sierras levantadas,
que privilegia el cielo y dora el día!
¡Oh siempre glorïosa patria mía,
tanto por plumas cuanto por espadas!
Si entre aquellas rüinas y despojos
que enriquece Genil y Dauro baña
tu memoria no fue alimento mío,
Nunca merezcan mis ausentes ojos
ver tu muro, tus torres y tu río,
tu llano y sierra, ¡oh patria, oh flor de España
ALBERTO DÍAZ-MALAGUILLA (poema propio)
Introducción 1
Érase una vez un chico que contemplaba su alrededor. Sumido en un gobierno de ignorantes, estatal o social, en los pequeños y los grandes ámbitos, este chico curioso y vivaz se sentía angustiado. ¿Cómo podía la ignorancia gobernar sobre la razón? Este chico huía sin parar, de toda sinrazón, de la sinrazón de la que se habla con orgullo, de las personas ignorantes que alardeaban de gobernar sobre la razón. Huía sin parar, pero era el que menos corría. Corría sumido en sí mismo.
Introducción 2
Este poema va dirigido a los ignorantes que nos gobiernan dondequiera, tanto en la política como en la sociedad. Sobre todo, a los ignorantes que lo son con orgullo, de los que alardean frente a los seres que razonan del poder de su sinrazón, y de los que inculcan en los observadores impasibles que es mejor ser tonto y triunfar, que trabajar o usar la razón y no ver tu éxito valorado a gran o pequeña escala. A ellos va este poema, de alguien que usa la razón sin esperar nada a cambio, frustrado en su intento de luchar contra la ignorancia.
Poema
Se le cae el cielo, de lejos pesado,
y no le aplasta sino le socorre
de la mala suerte que sobre él corre
de discernir en sí taras, osado.
De aventurarse a descubrirse, osado,
y para huir de su ignorancia corre
que más altas han caído que esta torre,
si a veces nada, otras todo, ahogado.
Si se desahoga hace mal, no puede
sino enmendar lo que mal en sí cabe,
pues lo que mal en sí cabe hiere, imperfecto
y si de por sí ya lo es, imperfecto,
el voluntario errar hace que acabe
mal, sumido. Que el silencio se quede.
Si por culpa del no saber se sabe
y si, aún del no querer, se puede,
no hay tema que por resolver quede
sin que a mi la lengua se me trabe;
Si aún sin razonamiento cabe
un mundo, echado a perder adrede,
que por el desconocimiento ruede
y con el desconocimiento acabe;
arrastradme, que sin vivir no vivo,
y no vivo sin pensar sino muero,
y como ser mimético, imito
el no pensar de la gente, altivo,
el inteligente, fatuo, teatrero,
la voz llana de la virtud, un mito.
ANA DEL MORAL
«Se equivocó la paloma»
Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.Que las estrellas, rocío;
que la calor; la nevada.
Se equivocaba.Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
ESTELA DELGADO PIÑA
El poema que quiero leer es de Luis Cernuda, se titula «Te quiero».
He elegido este poema, ya que es un poema que habla del amor, me transmite dulzura, y pienso que el amor de verdad dura por y para siempre.
Te quiero.
Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;
Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;
Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;
Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido
JOSÉ CARLOS ARANDA «ROMANCE DE LA GUARDIA CIVIL» Federico García Lorca.
Los caballos negros son.
Las herraduras son negras.
Sobre las capas relucen
manchas de tinta y de cera.
Tienen, por eso no lloran,
de plomo las calaveras.
Con el alma de charol
vienen por la carretera.
Jorobados y nocturnos,
por donde animan ordenan
silencios de goma oscura
y miedos de fina arena.
Pasan, si quieren pasar,
y ocultan en la cabeza
una vaga astronomía
de pistolas inconcretas.
¡Oh ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
La luna y la calabaza
con las guindas en conserva.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Ciudad de dolor y almizcle,
con las torres de canela.
Cuando llegaba la noche,
noche que noche nochera,
los gitanos en sus fraguas
forjaban soles y flechas.
Un caballo malherido
llamaba a todas las puertas.
Gallos de vidrio cantaban
por Jerez de la Frontera.
El viento vuelve desnudo
la esquina de la sorpresa,
en la noche platinoche,
noche que noche nochera.
La virgen y San José
perdieron sus castañuelas,
y buscan a los gitanos
para ver si las encuentran.
La virgen viene vestida
con un traje de alcaldesa,
de papel de chocolate
con los collares de almendras.
San José mueve los brazos
bajo una capa de seda.
Detrás va Pedro Domecq
con tes sultanes de Persia.
La media luna soñaba
un éxtasis de cigüeña.
Estandartes y faroles
invaden las azoteas.
Por los espejos sollozan
bailarinas sin caderas.
Agua y sombra, sombra y agua
por Jerez de la Frontera.
¡Oh, ciudad de los gitanos!
En las esquinas, banderas.
Apaga tus verdes luces
que viene la benemérita.
¡Oh ciudad de los gitanos!
¿Quién te vio y no te recuerda?
Dejadla lejos del mar,
sin peines para sus crenchas.
Avanzan de dos en fondo
a la ciudad de la fiesta.
Un rumor de siemprevivas
invade las cartucheras.
Avanzan de dos on fondo.
Doble nocturno de tela.
El cielo se les antoja
una vitrina de espuelas.
La ciudad, libre de miedo,
multiplicaba sus puertas.
Cuarenta guardias civiles
entran a saco por ellas.
Los relojes se pararon,
y el coñac de las botellas
se disfrazó de noviembre
para no infundir sospechas.
Un vuelo de gritos largos
se levantó en las veletas.
Los sables cortan las brisas
que los cascos atropellan.
Por las calles de penumbra
buyen las gitanas viejas
con los caballos dormidos
y las orzas de monedas.
Por las calles empinadas
suben las capas siniestras,
dejando detrás fugaces
remolinos de tijeras.
En el portal de Belén
los gitanos se congregan.
San José, lleno de heridas,
amortaja a una doncella.
Tercos fusiles agudos
por toda la noche suenan.
La Virgen cura a los niños
con salivilla de estrella.
Pero la Guardia Civil
avanza sembrando hogueras,
donde joven y desnuda
la imaginación se quema.
Rosa la de los Camborois
gime sentada en su puerta
con sus dos pechos cortados
puestos en una bandeja.
Y otras muchachas corrían
perseguidas por sus trenzas,
en, un aire donde estallan
rosas de pólvora negra.
Cuando todos los tejados
eran surcos en la tierra.
el alba meció sus hombros
en largo perfil de piedra.
¡Oh, ciudad de los gitanos!
La Guardia Civil se aleja
por un túnel de silencio
mientras las llamas te cercan.
¡Oh, ciudad de los gitanos!
¿Quien te vio y no te recuerda?
Que te busquen en mi frente.
Juego de luna y arena.
CIERRE DEL ACTO: K. 487 de W. A. MOZART POR FERNANDO ESPINO Y JOSÉ CASTRO
LA NOCHE MÁGICA DE LOS CUENTOS EN #CuartoMilenio, #JoseCarlosAranda
Fue una alegría compartir con todos vosotros esa noche mágica. Es fácil hacer magia con quien está acostumbrado a moverse en el misterio, ¿verdad, Íker? Pero en la televisión el tiempo manda y no siempre podemos profundizar tanto como quisiéramos. Muchos de vosotros me habéis pedido en las redes sociales que concretara algunas afirmaciones a través de fuentes de información, y estoy encantado de hacerlo.
El leer cuentos a los niños favorece el desarrollo neurológico del cerebro, podéis profundizar en el tema a través de estos dos enlaces. Uno corresponde al informe de la OCDE que cité en el programa:
El otro, la información aparecida en la prensa sobre la recomendación de la Academia Nacional de Pediatría Norteamericana (La Voz de Galicia):
«ESTADOS UNIDOS Academia Nacional de Pediatría ratifica importancia de lectura a los bebés
La Academia Nacional de Pediatría de los Estados Unidos ratificó la importancia de la lectura a los niños desde temprana edad por encima de prácticas como la TV o los vídeos.
25 de junio de 2014 a las 09:09 hs
Hablar, cantar, leer cuentos, todos los días, a los bebés desde sus primeras semanas inclusive, es vital para el desarrollo cerebral, entiende el principal cuerpo de pediatras norteamericano, que ratificó la importancia de estos hábitos durante los primeros tres años de vida.
Los academicos apuntaron que la tendencia de dejar en manos de los vídeos o de la televisión, el encadenamiento de ideas y verbal de los más pequeños es un error, y que está demostrado una vez más que la clave del desarrollo verbal está dirigida por el trabajo que en esa materia apliquen las madres, padres o responsables del bebé.
La brecha de la cantidad de palabras clave para la escuela
El último estudio norteamericano en la materia, afirma que los niños de hasta 3 años nacidos en familias de menores recursos, acceden a muchas menos palabras que sus pares de familias con mejores recursos, lo que incide definitivamente en su evolución escolar. El fenómeno se percibe ya a partir de los 18 meses de vida.
Los niños de 4 años tienen un vocabulario medio de 500 palabras, pero el simple estímulo de la lectura, narración o cuentos diarios, puede llevar la cifra por encima de las 1.100 palabras a esa edad. Algunos pediatras afirman incluso que con solamente hablarles de manera correcta y aplicando términos diferentes los niños alcanzan a superar la media en la materia.
La brecha por la falta de lectura se hace cada vez más grande en Estados Unidos, dicen los especialistas; menos de la mitad de los niños del país tiene quien les lea cuentos a diario. Uno de cada tres niños norteamericanos actualmente ingresa en las Escuelas Infantiles sin las habilidades suficientes para aprender a leer».
Esbocé también algunas interpretaciones que relacionaban el cuento infantil con el subconsciente y también estáis interesados en esa segunda lectura posible de los cuentos. Desde la perspectiva de la psiquiatría, si queréis profundizar, la obra divulgativa seria más recomendables es Psicoanálisis de los cuentos de hadas, de Bruno Bettelheim (Crítica, 1978), y para los que queráis profundizar como especialistas os recomiendo la magnífica tesis de Gerardo Gutiérrez Sánchez, Estudio psicoanalítico de los cuentos infantiles, a la que podéis acceder on line a través de este enlace:
Para quienes estéis interesados en comprender por qué nos enganchan los cuentos, desde el punto de vista neurológico, os recomiendo este libro: Enganchados a los cuentos, Lisa Cron (Milrazones Ediciones, 2014).
Pero también es importante elegir el cuento adecuado a la edad y la madurez del niño y contarlo viviendo el cuento porque no solo transmitimos conceptos, sino emociones. Para ayudaros, aquí os dejo esta guía elaborada por Antonio Manuel Herreros:
Espero que la información os sea útil y poco a poco vivamos la magia de los cuentos y seamos capaces de transmitirla a las generaciones venideras. La fantasía nos ayuda a vivir porque es la que logra dotar de sentido nuestras experiencias.
Con posterioridad al programa, realicé mi segunda tesis doctoral sobre este tema. El resultado, en formato divulgativo para ayuda de las familias, se publicó por Almuzara bajo el título El arte de contar un cuento. Aquí os dejo el enlace, merece la pena. https://almuzaralibros.com/fichalibro.php?libro=3772&edi=2
Doctor en Ciencias de la Educación y Doctor en Filosofía y Letras; Creador del Método Educativo INTELIGENCIA NATURAL (Toromítico 2013, 2016). Académico Correspondiente de la Real Academia de Córdoba (España). Profesor universitario y de EEMM, educador, escritor, conferenciante, colaborador en TV, Prensa y Radio. PREMIO CENTINELA DEL LENGUAJE 2015 de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla.