SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 8: ORACIONES SUBORDINADAS CIRCUNSTANCIALES -PROPOSICIONES CIRCUNSTANCIALES-:

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA: ORACIONES SUBORDINADAS CIRCUNSTANCIALES –PROPOSICIONES CIRCUNSTANCIALES- IDEAS PRELIMINARES.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Empezaremos por precisar que son cinco los Complementos Circunstanciales que vamos a considerar en este apartado, a saber: de Tiempo, Lugar, Modo –adverbiales-, de Causa y de Finalidad –preposicionales-. De ellos, los cinco pueden aparecer desempeñados en la oración por Grupos Preposicionales (Tiempo: “No vemos a las tres”; Modo:”Ve con abrigo”; Lugar: “Se perdió en el bosque”; Causa: “Discutieron por una tontería”; y Finalidad: “Lo compré para cenar”); solo tres pueden aparecer desempeñados por adverbios (Tiempo: “No vemos entonces”; Modo: “Hazlo así”; y Lugar: “Ve allí”); y uno solo puede aparecer desempeñado por un Sintagma Nominal (Tiempo: “Nos vemos el martes”).

Seguimos en el apartado de la oraciones subordinadas sintácticas o proposiciones porque todas ellas desarrollan en forma de estructura oracional –sujeto y predicado- funciones presentes en el esquema de la oración simple; están, por lo tanto, integradas sintácticamente en la estructura del predicado de una oración principal; de ahí que mantengamos la denominación de “proposiciones” que venimos utilizando para este tipo de oraciones integradas.

Hay autores que incluyen en el esquema sintáctico de la oración simple los complementos circunstanciales de Compañía (“Estuvimos con unos amigos”) y el de Instrumento o medio (“Lo rompió con un martillo”). También ha habido intentos de unificarlos todos bajo un mismo epígrafe sin tener en cuenta distinciones que pertenecen al plano semántico y no al funcional y sintáctico –Alarcos propuso una única denominación, “aditamentos”, para todos ellos-. Personalmente, prefiero simplificar en estos cinco Complementos incluyendo Compañía e Instrumento dentro del Complemento Circunstancial de Modo (“Estuvimos así”, ¿Cómo? Con unos amigos; “Lo rompió así”, ¿Cómo? Con un martillo). Dado que el plano formal, funcional y semántico están interrelacionados, creo interesante mantener la distinción como hace la Real Academia Española. En cuanto al Complemento Circunstancial de Cantidad, existe en los adverbios (“Quiero más”), incluso interrogativos (¿Cuánto vale?), pero el desarrollo a su pregunta se manifiesta a través de un Complemento Directo (“Vale un euro” = “Vale eso” = Lo vale), de ahí que no aparezca en el esquema de la oración compuesta.

A continuación veremos cómo se desarrolla cada una de estas proposiciones en el esquema sintáctico de la oración compleja.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 8.1. ORACIONES SUBORDINADAS CIRCUNSTANCIALES –PROPOSICIONES CIRCUNSTANCIALES- DE TIEMPO:

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA 8.1. ORACIONES SUBORDINADAS CIRCUNSTANCIALES  –PROPOSICIONES CIRCUNSTANCIALES- DE TIEMPO.

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Como los Complementos Circunstanciales de Tiempo, estas proposiciones expresan una idea de temporalidad que matiza el instante en el que se produce la acción del verbo de la oración principal. Ya hemos visto cómo esta función, en la oración simple, podía ser desempeñada tanto por adverbios (“tarde”, “pronto”, “después”, etc.), como por Grupos Preposicionales (“a las cinco”, “por la mañana”, etc.), como por Sintagmas Nominales (“esta tarde”, “el martes”, etc.). Esto, unido a que la temporalidad puede expresar acciones simultáneas, anteriores o posteriores a la principal, hace que los nexos que pueden ser utilizados para introducir la proposición subordinada sean muy variados:

1: Simultaneidad: “Llamaré cuando llegue el avión”.

2: Posterioridad: “Te llamaré después de que llegue el avión”.

3: Anterioridad: “Te llamaré antes de que llegue el avión”.

La cantidad de matices temporales que podemos expresar son muchos, de ahí la enorme variedad. Básicamente, tenemos las formas “cuando” y “mientras”, los demás nexos son locuciones adverbiales que contruimos con la conjunción anunciativa “que” precedida del adverbio correspondiente, por ejemplo: antes de que, despues de que, en tanto que, así que, en cuanto (que), etc. Muchas de estas proposiciones podrían considerarse formalmente como «proposiciones sustantivas en función de complemento del adverbio», de heccho, si decimos «antes de esta tarde», «de esta tarde» es un Grupo Preposicional que concreta el significado del adverbio «antes», es decir, un Complemento del Adverbio «antes». No obstante, creo que debe primar en estos casos el principio de funcionalidad: dado que podemos sustituirlas por un adverbio temporal («Nos veremos antes de que anochezca» = «Nos veremos entonces«) prefiero considerar «antes de que» y «después de que» como locuciones adverbiales que introducen proposiciones circunstanciales de tiempo.

Veamos algunos ejemplos analizados:

ORACIÓN: “Los viajeros se inscribieron en el hotel en cuanto llegaron”.

Oración compuesta, bimembre, enunciativa, afirmativa, reflexiva transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): los viajeros. Consta de:

……….DETERMINANTE: los.

……….NOMBRE (núcleo): viajeros.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): se inscribieron en el hotel en cuanto llegaron. Consta de:

……….PRONOMBRE REFLEXIVO (Complemento Directo): se.

……….VERBO (núcleo): inscribieron.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Circunstancial de lugar): en el hotel. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: en.

……………SINTAGMA NOMINAL: el hotel. Consta de:

………………..DETERMINANTE: el.

………………..NOMBRE: hotel.

……….ORACIÓN SUBORDINADA CIRCUNSTANCIAL DE TIEMPO (introducida por «en cuanto): en cuanto llegaron. Consta de:

……………SINTAGMA NOMNAL (sujeto): elíptico (3ª persona del plural).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado):

………………..VERBO (núcleo): llegaron.

ORACIÓN: “Se apagó la luz cuando iba a empezar la película que estaba esperando”.

Oración compuesta, bimembre, enunciativa, afirmativa, pasiva refleja. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): la luz. Consta de:

……….DETERMINANTE: la.

……….NOMBRE (núcleo): luz.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): se apagó cuando iba a empezar la película que estaba esperando. Consta de:

……….PRONOMBRE PERSONAL (Marca de Pasiva Refleja): se.

……….VERBO (núcleo): apagó.

……….ORACIÓN SUBORDINADA CIRCUNSTANCIAL DE TIEMPO (introducida por «cuando»): cuando iba a empezar la película que estaba esperando. Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): la película que estaba esperando. Consta de:

………………..DETERMINANTE: la.

………………..NOMBRE (núcleo): película.

………………..ORACIÓN SUBORDINADA ADJETIVA (introducida por «que»): que estaba esperando. Consta de:

……………………..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª o 3ª persona del singular).

…………………….SINTAGMA VERBAL (predicado): que estaba esperando. Consta de:

…………………………PRONOMBRE RELATIVO (Complemento Directo): que (la película).

…………………………VERBO (núcleo: perífrasis verbal de gerundio): estaba esperando.

……………SINTAGMA VERBAL (predicado):

………………..VERBO (núcleo: perífrasis de infinitivo): iba a comenzar.

ORACIÓN: “Siempre que te llamo está comunicando”.

Oración compuesta, enunciativa, bimembre, afirmativa, intransitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona del singular).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): está comunicando siempre que llamo». Consta de:

……….VERBO (núcleo: perífrasis de gerundio): está comunicando.

……….ORACIÓN SUBORDINADA CIRCUNSTANCIAL DE TIEMPO (introducida por «siempre que»): siempre que llamo. Consta de:

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del singular).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado):

………………..VERBO (núcleo): llamo.

Para reconocerlas, podemos sustituirlas por un adverbio de tiempo como “entonces” y comprobar que el significado de la oración no varía sensiblemente. Por ejemplo: “Te lo pedí antes de que salieras de casa” = Te lo pedí entonces; “Escuchamos las noticias mientras comemos”= Escuchamos las noticias entonces; “Saldremos después de que hayas acabado tus deberes” = Saldremos entonces.

Sigue siendo válido el preguntar “¿Cuándo?” al verbo de la oración principal; la respuesta debe ser la proposición circunstancial de tiempo. Así: ¿Cuándo te lo pedí? = Antes de que salieras de casa; ¿Cuándo escuchamos las noticias? = Mientras comemos; ¿Cuándo saldremos? = Después de que hayas acabado tus deberes.

EJERCICIOS:

  1. En las siguientes oraciones hemos introducido distintos Complementos Circunstanciales de Tiempo, sustitúyelos por Proposiciones usando diferentes nexos:

1.1.  Nos veremos mañana.

1.2.  Vendrá el martes a comer a casa.

1.3.  Entonces apareció el monstruo.

1.4.  Después te llamo.

1.5.  Te veré a las diez de la noche.

2. Sustituye las Proposiciones Circunstanciales de Tiempo que encuentres entre las siguientes oraciones compuestas por diferentes adverbios:

2.1.  Subimos al avión después de que revisaran nuestro equipaje.

2.2.  Le hizo jurar que no tomó parte en la muerte de su hermano.

2.3.  Quítate la ropa antes de que pilles una pulmonía.

2.4.  Después de la tormenta siempre viene la calma.

2.5.  Te molestarán enormemente las preguntas que te haga el juez.

2.6.  Pregúntale si nos vemos en el bar cuando termine la función de teatro.

2.7.  No me digas que no te queda dinero hasta que cobres a fin de mes.

2.8.  Tengo un reloj antiguo con la esfera rota desde que un día se me cayó al suelo.

3. Analiza morfosintácticamente las oraciones del ejercicio anterior.

4. Analiza el siguiente texto de Juan Valera:

“Esa mudanza de mi sobrino –dice-, no me ha dado chasco. Ya la preveía desde que se escribió las primeras cartas. Luisito me alucinó al principio. Pensé que tenía una verdadera vocación, luego caí en la cuenta de que era un vano espíritu poético; el misticismo fue la máquina de sus poemas, hasta que se presentó otra máquina más adecuada”. (Pepita Jiménez)

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EL QUIJOTE, MIGUEL DE CERVANTES, EDICIÓN FACSÍMIL INTERACTIVA

EL INGENIOSO HIDALGO DON  QUIJOTE DE LA MANCHA, MIGUEL DE CERVANTES. EDICIÓN FACSÍMIL INTERACTIVA

No se puede amar aquello que se desconoce. La historia de este inmortal manchego siempre será motivo de reflexión generación tras generación. Pero, además, tenemos que agradecer a la Biblioteca Nacional que haya posibilitado que, con las nuevas tecnologías, llegue este tesoro hasta las aulas para que podamos mostrar la belleza del libro en sí además de su contenido. Siempre ando a la búsqueda de elementos nuevos que me sirvan de impulso de motivación en el aula, creo que hablar de Cervantes con esta música renacentista de fondo y con la posibilidad de ver estas páginas, es una oportunidad única.

http://quijote.bne.es/libro.html

Os animo a que lo compartáis con los alumnos, con los amigos, con todo aquel que quiera o tenga la sensibilidad necesaria para apreciar una obra de arte.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 7.8. ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS -PROPOSICIONES ADJETIVAS- ADVERBIALES DE RELATIVO:

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Constituyen un grupo dentro de las proposiciones adjetivas que venimos viendo. Este apartado es importante para evitar confusiones con las oraciones subordinadas circunstanciales que estudiaremos a continuación.

Ya hemos visto cómo el pronombre relativo, además de servir de transpositor de la proposición a la función adjetiva, desempeña una función sintáctica en el interior de la proposición. Si la función desempeñada era de sujeto o de complemento directo –objeto-, el pronombre aparece sin preposición previa; pero también puede desempeñar otras funciones sintácticas como la de complemento circunstancial de lugar, de tiempo y de modo. Por ejemplo:

  1. «Este es el restaurante en el que comimos».

Si sustituimos el pronombre por su antecedente en  la proposición, tendremos: ”Comimos en el restaurante (antecedente)” y veremos claramente que la función del Grupo Preposicional («en el restaurante» / «en el que») es de complemento circunstancial de lugar del predicado “comimos” (“comimos allí / en el restaurante”).

  1. «Recordaba los años en que estábamos en la Academia».

Igualmente, si sustituimos el pronombre relativo “que” por su antecedente (“años”) en la proposición (“En esos años –antecedente- estábamos en la Academia”), veremos fácilmente cómo desempeñaría la función de complemento circunstancial de tiempo del predicado “estábamos en la Academia” (“Entonces / en aquellos años estábamos en la Academia”).

3: «Estábamos de acuerdo en la forma en que debíamos actuar».

En este caso, el antecede del pronombre relativo es “forma”. Si sustituimos el relativo por su antecedente, obtenemos “debíamos actuar en esa forma”, donde el Grupo Preposicional funcionaría como complemento circunstancial de modo (“Debíamos actuar así / en esa forma”).

Cuando los pronombres relativos van desempeñando estas funciones, pueden sustituirse por los adverbios “donde”, “cuando” y “como”. Son las llamadas «proposiciones adverbiales de relativo». Los ejemplos anteriores quedarían así:

1.1. «Este es el restaurante donde comimos».

2.1. «Recordaba los años cuando estábamos en la Academia».

3.1. «Estábamos de acuerdo en la forma como debíamos actuar».

Para no confundirlas con las oraciones subordinadas circunstanciales de lugar, tiempo y modo, hemos de tener en cuenta estas dos diferencias:

PRIMERA: Cuando son proposiciones adverbiales de relativo, los adverbios “donde”, “cuando” y “como” pueden sustituirse por pronombres relativos precedidos por las preposiciones que correspondan en cada caso. En los ejemplos anteriores comprobamos:

1.2. «Este es el restaurante donde (en el que/el cual) comimos».

2.2. «Recordaba los años cuando (en que/los cuales) estábamos en la Academia».

3.2. «Estábamos de acuerdo en la forma como (en que/la cual) debíamos actuar».

SEGUNDA: Al ser proposiciones adjetivas, aparecen en la oración acompañando a un nombre al que concretan. Esta diferencia es importante: las proposiciones adverbiales de relativo llevan antecedente expreso en la oración; las proposiciones circunstanciales no llevan antecedente, modifican al predicado. Los ejemplos siguientes son oraciones subordinadas circunstanciales:

3.      «Iremos donde quieras (=allí)».

4.      «Comeremos cuando llegue papá (= entonces)».

5.      «Lo harás como yo te diga (=así)».

En ningún caso existe nombre al que puedan concretar y se refieren claramente a una circunstancia relativa al significado del verbo, de ahí su posible sustitución por adverbios referidos al  núcleo del predicado de la oración principal.

Algunas gramáticas añaden en la serie de adverbios relativos a “cuanto/a/s”. Personalmente tengo mis dudas al respecto. En los ejemplos en que aparece, su valor se asimila al de “quien” cuando introduce proposiciones adjetivas sustantivadas (ver el apartado correspondiente en adjetivas sustantivadas y sustantivas de Complemento Indirecto): “Cuantos (quienes) te escuchan saben lo que dices”.

ANÁLISIS DE LOS EJEMPLOS:

ORACIÓN 1: “Este es el restaurante donde comimos”.

Oración compuesta, enunciativa, bimembre, afirmativa, atributiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto):

……….PRONOMBRE: este.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado nominal): es el restaurante donde comimos. Consta de:

……….VERBO COPULATIVO: es.

……….SINTAGMA NOMINAL (atributo): el restaurante donde comimos.

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE (núcleo): restaurante.

……………PROPOSICIÓN ADVERBIAL DE RELATIVO (nexo transpositor: donde): donde comimos. Consta de:

………………..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): Elíptico (1ª persona del plural).

………………..SINTAGMA VERBAL (predicado): donde comimos. Consta de:

…………………….ADVERBIO RELATIVO (Compl. Circunst. de Lugar): donde.

……………………..VERBO (núcleo): comimos.

ORACIÓN: “Recordaba los años cuando íbamos a la academia”.

Oración compuesta, enunciativa, bimembre, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (yo o él).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): recordaba los años cuando íbamos a la academia. Consta de:

……….VERBO (núcleo): recordaba.

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): los años cuando íbamos a la academia. Consta de:

……………DETERMINANTE: los.

……………SUSTANTIVO (núcleo): años.

……………PROPOSICIÓN ADVERBIAL DE RELATIVO (introducida por “cuando”). Consta de:

………………..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del plural).

………………..SINTAGMA VERBAL (predicado): cuando íbamos a la academia. Consta de:

…………………….ADVERBIO RELATIVO (Compl. Circ. de Tiempo): cuando.

…………………….VERBO (núcleo): íbamos.

…………………….GRUPO PREPOSICIONAL (Compl. Circ. de Lugar): a la academia. Consta de:

…………………………PREPOSICIÓN: a.

…………………………SINTAGMA NOMINAL: la academia. Consta de:

……………………………..DETERMINANTE: la.

……………………………..NOMBRE (núcleo): academia.

ORACIÓN: “Estábamos de acuerdo en la forma como debíamos actuar”.

Oración compuesta, bimembre, enunciativa, afirmativa, atributiva (nota 1). Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª persona del plural).

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): estábamos de acuerdo en la forma como debíamos actuar. Consta de:

……….VERBO (predicado): estábamos.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (atributo): de acuerdo en la forma como debíamos actuar. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: de.

……………SINTAGMA NOMINAL: acuerdo en la forma como debíamos actuar. Consta de:

………………..NOMBRE (núcleo): acuerdo.

………………..GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento del Nombre): en la forma como debíamos actuar). Consta de:

…………………….PREPOSICIÓN: en.

…………………….SINTAGMA NOMINAL: la forma como debíamos actuar. Consta de:

…………………………DETERMINANTE: la.

…………………………NOMBRE (núcleo): forma.

…………………………PROPOSICIÓN ADVERBIAL DE RELATIVO (introducida por “como”): como debíamos actuar. Consta de:

……………………………..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (1ª pers. plural).

……………………………..SINTAGMA VERBAL (predicado):

……………………………….ADVERBIO (complemento circunstancial de modo): como

……………………………..VERBO (núcleo: perífrasis de infinitivo, de obligación): debíamos actuar.

NOTA 1: Hay gramáticos que analizan esta estructura como predicativa asignando al Grupo Preposicional la función de complemento circunstancial de modo (“Estábamos así / ¿Cómo estábamos? = así, de acuerdo). No obstante, el atributo también responde a la pregunta “cómo” y podemos sustituirlo por el adverbio modal; y creo que frente a la ausencia de concordancia formal del grupo preposicional, debe prevalecer la naturaleza atributiva del verbo “estar” y el comportamiento del Grupo Preposicional que admite la conmutación por el pronombre “lo” como el atributo, cosa que no sucede en estructuras predicativas (“Está enfermo” = ¿Está enfermo?; Sí, LO está; “Estamos de acuerdo” = ¿Estamos de acuerdo?; Sí, LO estamos).

EJERCICIOS:

  1. Transforma las siguientes proposiciones adjetivas en adverbiales de relativo:

1.1.  Este año tendremos el aula en la que estuvimos el años pasado.

1.2.  Te avisaré del momento en el que tienes que entrar.

1.3.  Voy a explicarte la manera en que debes limpiar una escopeta.

1.4.  En aquel momento sonó la señal que indicaba el momento en que comenzaría la acción.

1.5.  No me gusta la forma en que estos abogados han llevado el asunto.

2. Analiza las oraciones anteriores una vez realizada la transformación.

3. ¿Explica cuál es la diferencia entre una proposición adverbial de relativo, una adjetiva y una circunstancial adverbial.

4. Analiza morfosintácticamente las siguientes oraciones:

4.1.  No me contentaré con lo que me diga.

4.2.  Los altavoces del aeropuerto avisaron de que el vuelo traía media hora de retraso.

4.3.  Explícame cómo lo harás.

4.4.  Solo pretendía que me dijeras si vendrías este fin de semana.

4.5.  ¿Te molestaría que no fuéramos al cine esta noche?

5. Lee atentamente el siguiente poema de Antonio Machado:

«¡Colinas plateadas,

grises alcores, cárdenas roquedas

por donde traza el Duero

su curva de ballesta

en torno a Soria, oscuros encinares,

ariscos pedregales, calvas sierras,

caminos blancos y álamos del río,

tardes de Soria mística y guerrera,

hoy siento por vosotros, en el fondo

del corazón, tristeza,

tristeza que es amor! ¡Campos de Soria

donde parece que las rocas sueñan,

conmigo vais! ¡Colinas plateadas,

grises alcores, cárdenas roquedas!…».

Campos de Castilla

Antes de empezar, haremos dos observaciones previas:

En primer lugar, el poeta ha antepuesto una serie de Sintagmas Nominales cuya función es muy específica. Hay verbos que admiten doble complemento para desarrollar la transitividad. Es el caso del verbo “sentir” en la estructura “sentir algo (Complemento Directo) por alguien (Complemento Régimen)”.

En el texto tendríamos “siento por vosotros tristeza” donde “vosotros” es un pronombre personal de significado anafórico a través del que el poeta personifica todos los elementos de la naturaleza mencionados previamente.

En segundo lugar, es de observar cómo en las dos últimas exclamaciones no hay verbo. Todo son Sintagmas Nominales ya que el verbo “parece” está dentro de una proposición, no aporta acción alguna en el texto. Se trata de lo que llamamos “estilo nominal”, el poeta está describiendo, la acción no interesa, los Sintagmas Nominales son cuadros suspendidos en el tiempo, en la memoria del poeta.

A pesar de esta aparente complejidad, que espero que no os asuste, hemos seleccionado este texto porque presenta algunos ejemplos de proposiciones adverbiales de relativo. Localízalas y analízalas.

6.- Rasgos propios del lenguaje connotativo.

7.- Explica qué es una familia léxica y por un ejemplo a partir de una palabra del texto.

8.- Explica la diferencia entre estilo directo normal y el estilo directo libre a partir de un ejemplo concreto.

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GLOSAS EMILIANENSES: EN IMÁGENES Y EXPLICADAS.

Muchos años, muchos cursos, he empezado la historia de la Literatura y los orígenes del castellano o los primeros documentos escritos en lengua romance y siempre me ha resultado algo complejo transmitir a mis alumnos la belleza y la importancia de estos documentos en nuestra historia y nuestra cultura. Creo que hoy día, con los nuevos soportes técnicos, la visualización de este vídeo puede ser una herramienta pedagógica magnífica. Me ha llegado por correo electrónico. Espero que os guste, que os ayude o que podáis usarlo en clase para poner imágenes a las palabras.

Glosas_Emilianenses

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 7.7. ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS -PROPOSICIONES ADJETIVAS- SUSTANTIVADAS:

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 7.7. ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS -PROPOSICIONES ADJETIVAS- SUSTANTIVADAS.

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La sustantivación es un procedimiento morfosintáctico por el que hacemos que una palabra, grupo de palabras u oración funcione como un sustantivo en el discurso. En principio, cualquier palabra o grupo de palabras puede  aparecer desempeñando esta función de nombre, como sucede en los siguientes ejemplos:

1)      No me agradó tu no.

2)      Ese porqué no me convence.

3)      Se casó con la alta.

En el ejemplo 1 tenemos un adverbio de negación (“no”) funcionando como núcleo de un sintagma nominal introducido por el determinante posesivo “tu”; en el ejemplo 2, tenemos una conjunción causal (“porqué”) funcionando asimismo como núcleo de un sintagma nominal introducido por el determinante demostrativo “ese”, también en función de sujeto de la oración; y en el ejemplo 3, un adjetivo (“alta”) funcionando como sustantivo, núcleo del sintagma nominal introducido por el determinante artículo “la” en función de complemento régimen.

En todos los casos, la palabra que actúa como transpositor a la función sustantiva es el determinante (“tu”, “ese” y “la”, respectivamente).

Las proposiciones adjetivas podemos sustantivarlas siguiendo el mismo procedimiento, es decir, mediante un determinante, y así tenemos:

4)      La llave que me diste no servía.

5)      La que me diste no servía.

6)      No me gustó el discurso que pronunciaron en la fiesta.

7)      No me gustó el que pronunciaron en la fiesta.

En los ejemplos 4 y 6, tenemos sendas proposiciones adjetivas introducidas por el pronombre relativo “que”. El antecedente es “llave” y “discurso” respectivamente. En los ejemplos 5 y 7, en cambio, no hay antecedente y el relativo viene introducido por un determinante que hace que la proposición sustantiva actúe con valor de sustantivo en el discurso. En ambos casos, podemos sustituirlas por un pronombre neutro (“eso”) o un sintagma nominal (“esa cosa”):

5.1. Eso (esa cosa) no servía.

7.1. No me gustó eso (esa cosa).

ORACION: La que me diste no servía.

Oración compuesta, bimembre, enunciativa, negativa, intransitiva. Consta de:

…..PROPOSICIÓN ADJETIVA SUSTANTIVADA (sujeto: introducida por “la que”). Consta de:

……….SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona de singular).

……….SINTAGMA VERBAL (predicado): la que me diste.

……………PRONOMBRE (Complemento Directo): la que (aquella).

……………PRONOMBRE (Complemento Indirecto): me.

………..…VERBO (núcleo): diste.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): no servía.

……….ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

……….VERBO (núcleo): servía.

ORACIÓN: No me gustó el que pronunciaron en la fiesta.

Oración compuesta, bimembre, enunciativa, negativa, media. Consta de:

…..PROPOSICIÓN ADJETIVA SUSTANTIVADA (sujeto: introducida por “el que”). Consta de:

………..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª pers. plural).

………..SINTAGMA VERBAL (predicado): el que pronunciaron en la fiesta.

……………PRONOMBRE (Complemento Directo): el que.

……………VERBO (núcleo): pronunciaron.

……………GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Circunstancial de Lugar): en la fiesta. Consta de:

………………..PREPOSICIÓN: en.

………………..SINTAGMA NOMINAL: la fiesta. Consta de:

…………………….DETERMINANTE: la.

…………………….NOMBRE (núcleo): fiesta.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): no me gustó. Consta de:

……….ADVERBIO (marca oracional de negación): no.

……….PRONOMBRE (Complemento Indirecto): me.

……….VERBO (núcleo): gustó.

Ya hemos visto cómo las proposiciones adjetivas introducidas por el pronombre relativo “que” necesitan un determinante para actuar como sustantivas. Pero no todos los pronombres relativos funcionan igual:

QUIEN: Ya dijimos que lo usamos cuando el antecedente es animado, equivale y puede sustituirse por el relativo “el que”. Esta referencia de significado a persona hace que no necesite determinante para asumir funciones de sustantivo. Nos basta usar “quien” sin antecedente expreso en la oración para que actúe como una proposición sustantiva:

–          Quien llegue primero obtendrá un premio.

–          El que llegue primero obtendrá un premio.

–          Ese obtendrá un premio.

Recordarás que la estudiamos entre los procedimientos para introducir las proposiciones sustantivas en función de Complemento Indirecto en ejemplos del tipo “Daré el premio a quien llegue primero” –repásalas ahora-. En estos casos, el antecedente de “quien” es indefinido-

En los demás casos, no podemos sustantivar la proposición de relativo: “el cual” no podemos sustantivarlo porque siempre lo usamos con determinante; y “cuyo” es un relativo especial que actúa como determinante ya por sí mismo. Ninguno de los dos puede encabezar proposiciones adjetivas sustantivadas.

En resumen:

1)      Las proposiciones adjetivas introducidas por “que” y “quien” pueden aparecer sustantivadas.

2)      La proposición adjetiva introducida por el relativo “quien” no precisa ir precedida de determinante para actuar sustantivada.

3)      La proposición adjetiva introducida por el relativo “que” requiere para la sustantivación ir precedida de un determinante.

4)      En ambos casos es imprescindible la ausencia de antecedente explícito en la oración principal.

5)      No podemos sustantivas proposiciones adjetivas introducidas por “el cual” o “cuyo”.

ORACIÓN: Quien llegue primero obtendrá el premio.

Oración compuesta, bimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..PROPOSICIÓN ADJETIVA SUSTANTIVADA (sujeto: introducida por “quien”). Consta de:

……….SINTAGMA NOMINAL (sujeto): pronombre: quien.

……….SINTAGMA VERBAL (predicado): llegue primero. Consta de:

……………VERBO (núcleo): llegue.

……………ADJETIVO (Complemento Predicativo): primero.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): obtendrá el premio. Consta de:

……….VERBO (núcleo): obtendrá.

……….SINTAGMA NOMINAL (Complemento Directo): el premio. Consta de:

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE (núcleo): premio.

EJERCICIOS:

1)      Analiza las siguientes oraciones:

1.1.     Iré a la fiesta con quien me llame antes por teléfono.

1.2.     Te agradezco que te hayas acordado de mí el día de mi cumpleaños.

1.3.     Tengo que repasar las lecciones que indicó el profesor.

1.4.     Iremos viendo a lo largo del curso los problemas que más preocupan a las ciudades modernas.

1.5.     Fuiste tú quien me dijo: “No te preocupes, todo va bien”.

1.6.     Me acordé de que había quedado contigo por la tarde.

1.7.     Dime si tengo razón.

1.8.     Me llevaré la que tiene el lazo rojo.

1.9.     Y el Cid, enarbolando su espada, gritó: “Adelante, mis valientes”.

1.10. No se me ocurre otra frase con la que puedas comprender mejor el sistema de la sustantivación.

2)      Invéntate cinco frases en las que aparezca una proposición adjetiva sustantivada introducida por el pronombre relativo “que”.

3)      Invéntate cinco oraciones en las que aparezca una proposición adjetiva sustantivada introducida por el pronombre relativo “quien”.

4)      Construye diez ejemplos de oraciones simples donde se hayan sustantivado distintas clases de palabras.

5)      Lee atentamente el siguiente texto de Jorge Luis Borges:

Quería dormir y no podía. Para dormir es necesario olvidar un poco las cosas. En esa época no podía olvidar. Cerraba los ojos y me imaginaba, con los ojos cerrados, en mi cama. Imaginaba los muebles, los espejos, imaginaba la casa. Imaginaba el jardín, las plantas, había estatuas en ese jardín. Para librarme de todo ello, escribí esta historia de Funes que es una especie de metáfora del insomnio, de la dificultad o la imposibilidad de abandonar el olvido. (El libro de arena)

5.1. ¿Cuántas oraciones hay en este texto?

5.2. ¿Qué relación sintáctica mantienen entre sí? –hay dos conjunciones que aún no se han visto, “o” e “y”. No te preocupes y anota, de momento “nexo”-.

5.3. Analiza la última oración.

6: Los grupos destacados en negrita, ¿son perífrasis?, ¿de qué tipo?

7: La oración «Para librarme de todo ello, escribí esta historia de Funes» transfórmala a pasiva y analiza el resultado.

8: La palabra «imposibilidad», descomponla y clasifícala según sus formantes.

9: Forma la familia léxica de «dormir».

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ENTREVISTA A JOSE CARLOS ARANDA, «LA CONTRA», LA VANGUARDIA, 27 ENERO 2011, POR IMA SANCHÍS.

ENTREVISTA A JOSÉ CARLOS ARANDA, «LA CONTRA», LA VANGUARDIA, 27 ENERO 2011, POR IMA SANCHÍS.

Tengo que agradecer a esta magnífica periodista el trato recibido. No creo que responda a una realidad objetiva sobre mi persona pero, como dice El libro de la gramática vital, no soy el mejor para hablar de mí mismo. Espero que os guste.

«Yo no tengo nada mejor que dar que a mí mismo» por Ima Sanchís

Un privilegio

Este hombre reflexivo y sin arrogancia es profesor de secundaria ¿¡qué privilegio tener un maestro de esta categoría!¿, defiende el entusiasmo como herramienta vital y la búsqueda de sentido como norte. Filólogo amante de la filosofía, mezcla ambas en un extraño y bello ensayo: El libro de la gramática vital (Almuzara). La aventura de nuestra vida es una novela, explica. Como todo texto, en sí, es la unidad de comunicación más compleja que podemos diseñar, y la única que de verdad importa. Siguiendo la retórica clásica: primero inventio, saber qué quieres; luego dispositio, planificar y estructurar cómo vas a ejecutarlo, y por último, expositio, hacerlo realidad: vivir la vida que has elegido.

¿Qué tiene que ver la gramática con la vida?

Nuestros actos están determinados por nuestros pensamientos, que formulamos con palabras, frases, oraciones…

¿El habla me condiciona?
Del dominio del lenguaje depende nuestra capacidad de elaborar reflexiones más o menos profundas y producir actos combinados. Imagine que suprimiéramos el yo.

¿Nuestra realidad cambiaría?

La individualidad sería impensable. Viviríamos en el universo de las hormigas.

La vida humana está llena de incoherencia, lapsus, errores…

Sí, pero la incoherencia en la vida conduce a la frustración y a la infelicidad de la misma forma que la incoherencia gramatical conduce a una frase sin sentido.

Nuestros actos nos definen.

Nuestra vida es una novela. Los actos y decisiones diarias son la tinta indeleble con la que escribimos su argumento.

Los actos son también el camino que ofreces a los demás para comprenderte.

Así es, yo no puedo juzgar tus pensamientos porque no los oigo, sólo tus palabras. De la misma forma, yo no puedo juzgar tus intenciones, sólo tus actos, que es lo que veo, y a través de ellos compongo tu imagen.

¿Existe una gramática de la felicidad?

Sí, cuando mi proyecto de ser y mis actos caminan en la misma dirección.

De acuerdo, ¿pero qué tiene que ver con la gramática?

En la lengua antes de hablar tienes que saber qué quieres decir: en la vida antes de vivir tienes que saber qué quieres ser.

Pues lo saben bien pocos…

Hay que desprenderse de todo para mirarse a uno mismo y comprender que lo primero es la propia existencia, y que si no te tienes a ti mismo no tienes nada. Hay un proyecto de ser que preexiste, está en el pensamiento.

¿Cómo descubrirlo?

Coja papel y lápiz y describa al detalle cómo desearía que fuera el hijo de sus sueños: deportista, intelectual, artista, con fe, sin fe… Acaba de definir su propio ideal, el que no alcanza por las vicisitudes, el que no se atreve a buscar.

No nos atrevemos porque las cosas sean difíciles, sino que son difíciles porque no nos atrevemos, decía Séneca.

Muy a menudo somos elefantes de circo: una experiencia inoportuna nos condena a un estado de frustración y nos impide tener la valentía de actuar en la vida.

¿Qué tienen que ver los elefantes?

En los circos ambulantes los ataban a una estaca, sólo tenían que tirar un poco para liberarse, pero no lo hacían porque ya lo intentaron de pequeños y de adultos seguían pensando que era imposible.

Entiendo.

Debemos ser muy conscientes de que la lengua es el sistema operativo que instalamos en cada mente al nacer. Un mal ordenador con un buen sistema operativo da muchísimos mejores resultados que a la inversa.

La genética también nos determina.

Sí, y mis circunstancias son mi realidad, pero sobre ambas está mi voluntad, mi pasión por ser. Lo que yo toco se transforma en función de mi deseo de ser. La realidad es la piedra, dásela a un arriero cansado y hará un asiento, dásela a Miguel Ángel y hará La Piedad. Estamos hablando de una misma realidad, ¿qué la transforma?… El telos de Aristóteles, la esencia en el ser que comporta un destino.

No somos los autores exclusivos de nuestro propio personaje.

La realidad actúa en mí en función de cómo yo la concibo y cómo la manejo. ¿Pero por qué esos impulsos negativos que nos impiden disfrutar? Los malos sentimientos prosperan porque tenemos capacidad de sentir. La misma tierra que abona el rosal hace crecer la mala hierba, con lo cual habrá que estar muy atento, arrancarla cuando nace para que no se adueñe de nuestro espíritu.

Reglas para una buena sintaxis vital:

Coordinar nuestros actos en función de lo que pretendo ser en la vida. Y el principio de la linealidad, cada cosa en su momento: normalmente vivimos como en un trastero revuelto y hay que iluminar objeto por objeto, descomponer los tiempos, ser sólo madre cuando estás con tu hijo, ser sólo amante y amiga cuando estás con tu pareja…

¿Y usted a qué conclusión ha llegado?

Que podemos ser felices si trabajamos en ello. Hay que crear espacio y tiempos para reestructurar sentimientos y sensaciones, positivizar lo negativo. Decía un viejo indio: dentro de mí viven dos lobos, uno me lame la mano, el otro trata de morderme el cuello. ¿Quién ganará? Aquel que yo alimente.

¿Qué hacer con la falta de autoestima?

La única solución es volver al origen: la respiración, ir a lo esencial para descubrir que lo maravilloso es que estás vivo. Y si te has fallado a ti mismo, busca tu reflejo en los demás, porque te darán una imagen de ti mismo mucho más real que la que tú tienes.

¿Qué intenta darle a sus alumnos?

Yo no tengo nada mejor que dar que a mí mismo, el conocimiento es una excusa.

¿Qué necesitan?

Cariño, sinceridad y que se les hable claro; y enseñarles a combinar. Muchas veces perdemos la oportunidad de realizar las cosas porque queremos que la realidad se adecue a la visión que tenemos de lo que debe ser. Mejor combinar los elementos de que dispongo para acercarme a mis objetivos.

Para ver la página original de La Vanguardia, PINCHE AQUÍ.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 7. 6. ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS –PROPOSICIONES ADJETIVAS- INTRODUCIDAS POR UN PARTICIPIO O POR UN GERUNDIO:

SINTAXIS DE LA ORACIÓN COMPUESTA. 7. 6. ORACIONES SUBORDINADAS ADJETIVAS –PROPOSICIONES ADJETIVAS- INTRODUCIDAS POR UN PARTICIPIO O POR UN GERUNDIO.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Ya sabemos que el participio puede actuar como adjetivo en el discurso (“El hombre cansado se durmió” / “El hombre, cansado, se durmió”; “Me gusta la ropa planchada”; “El coche reparado funcionaba mejor que nuevo”; etc.), pero no por ello deja de ser una forma verbal, por lo que podemos delimitar su significado mediante complementos de predicado. Por ejemplo:

a)      El hombre, cansado de trabajar, se durmió.

b)      Me gusta la ropa planchada con vapor.

c)      El coche, reparado de la avería, funcionaba mejor que nuevo.

Cuando esto ocurre, equivalen a proposiciones subordinadas adjetivas, puesto que acompañan a un nombre precisando su significado. Los ejemplos anteriores pueden ser desarrollados en forma de proposición, veámoslo:

a.1) El hombre, que estaba cansado de trabajar, se durmió.

b.1) Me gusta la ropa que está planchada con vapor.

c.1) El coche, que estaba reparado de la avería, funcionaba mejor que nuevo.

Usamos el participio cuando el sujeto del verbo de la oración principal y el del participio que introduce la proposición coinciden. En los ejemplos anteriores, “hombre” es el sujeto de “dormir” y “cansado”; “ropa”, en el segundo ejemplo, es el sujeto de “gusta” y “planchada”; y “coche” es el sujeto de “funcionar” y “reparado”. Y observamos también, que en la segunda serie, el pronombre relativo “que” desempeña en todos los casos la función de sujeto de la proposición que introduce.

Solo una observación más: dependiendo de un participio, puede aparecer un Grupo Preposicional en función de Complemento Agente, como ocurre en las oraciones con verbo en voz pasiva. Por ejemplo:

a)      El pájaro, abatido por los disparos del cazador, se precipitó contra el suelo.

De hecho, la clave de la construcción pasiva es el empleo del verbo “ser” más participio:

d.1) El pájaro fue abatido por los disparos del cazador.

Estos casos pueden ser analizados como Proposición Adjetiva o como Grupo Adjetival. En cualquiera de los casos, funcional y semánticamente son equivalentes. Si lo analizamos como Proposición, atendemos a la estructura profunda, plano semántico; si lo analizamos como Grupo Adjetival, atendemos más a la estructura superficial, plano formal.

ORACIÓN: El pájaro, abatido por los disparos del cazador, se precipitó contra el suelo.

Oración simple, enunciativa, bimembre, afirmativa, reflexiva transitiva.

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el pájaro abatido por los disparos del cazador. Consta de:

……….DETERMINANTE: el.

……….NOMBRE (núcleo): pájaro.

………GRUPO ADJETIVAL: abatido por los disparos del cazador. Consta de:

……………PARTICIPIO (núcleo): abatido.

……………GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Agente): por los disparos del cazador. Consta de:

………………..PREPOSICIÓN: por.

………………..SINTAGMA NOMINAL: los disparos del cazador. Consta de:

…………………….DETERMINANTE: los.

……………………..NOMBRE (núcleo): disparos.

……………………..GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento del Nombre): del cazador.

………………………….PREPOSICIÓN: de.

………………………….SINTAGMA NOMINAL: el cazador.

………………………………DETERMINANTE: el.

………………………………NOMBRE (núcleo): cazador.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): se precipitó contra el suelo. Consta de:

……….PRONOMBRE (reflexivo de Complemento Directo): se.

……….VERBO (núcleo): precipitó.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Circunstancial de Modo): contra el vacío. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: de.

……………SINTAGMA NOMINAL: el vacío. Consta de:

………………..DETERMINANTE: el.

………………..NOMBRE (núcleo): vacío.

En el Sintagma Nominal Sujeto, podríamos haber analizado:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el pájaro abatido por los disparos del cazador. Consta de:

……….DETERMINANTE: el.

……….NOMBRE (núcleo): pájaro.

……….PROPOSICIÓN ADJETIVA (de participio):

……………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): sobreentendido por contexto (el pájaro).

……………SINTAGMA VERBAL (predicado):

…………………PARTICIPIO (núcleo): abatido.

…………………GRUPO PREPOSICIONAL (Complemento Agente): abatido por los disparos del cazador; etc.

Mucho menos frecuente que el uso de participio como adjetivo, es el uso del gerundio. No obstante, hay expresiones en que asume esta función. En especial, en estructuras nominales como títulos de cuadros del tipo “Julio César atravesando la Galia”. Algo más discutibles son las estructuras del tipo “Allí había algunas mujeres lavando ropa” donde podemos interpretar la construcción de gerundio con valor adverbial (“…había mujeres así”) como Complemento Circunstancial de modo; o bien, con valor adjetival, equivalente a “Allí había algunas mujeres que lavaban ropa / que estaban lavando ropa”. Como ocurría en el caso de la construcción de participio, también en la construcción de gerundio coinciden el sujeto de la proposición con el antecedente (“Julio César” / “mujeres”). El análisis, en estos casos, será idéntico a los anteriores:

ORACIÓN: Allí había algunas mujeres lavando ropa.

Oración simple (o compleja), unimembre, enunciativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): impersonal obligatoria.

…..SINTAGMA VERBAL (predicado): allí había algunas mujeres lavando ropa. Consta de:

……….ADVERBIO: allí.

……….VERBO (núcleo): había.

……….SINTAGMA NOMINAL (Complemento Directo): algunas mujeres lavando ropa.

…………….DETERMINANTE: algunas.

…………….NOMBRE (núcleo): mujeres.

…………….PROPOSICIÓN ADJETIVA (de gerundio): lavando ropa.

…………………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): sobreentendido (mujeres).

…………………SINTAGMA VERBAL (predicado): lavando ropa. Consta de:

……………………..GERUNDIO (núcleo): lavando.

……………………..SINTAGMA NOMINAL (Complemento Directo):

………………………….NOMBRE (núcleo): ropa.

Debemos tener cuidado con el gerundio porque, en la mayoría de los casos, lo encontraremos actuando como segundo término de perífrasis (“estaban llegando”; “andaban jugando”; etc.) o con valor de adverbio del discurso en función de Complemento Circunstancial. Otras veces, como en el caso anterior, los dos análisis resultaran aceptables según la interpretación que prefiramos dar al contenido de la oración como ocurre con “Vimos a los soldados paseando por el parque” / “Vimos a los soldados así” (Complemento Circunstancial de Modo) / “Vimos a los soldados que paseaban por el parque “ (Proposición Adjetiva).

EJERCICIOS:

1)      Analiza las siguientes oraciones:

1.1.  Las hojas estaban dobladas por la mitad.

1.2.  Los ejércitos victoriosos, marchando marcialmente por las avenidas de París, fueron aclamados por una multitud enloquecida.

1.3.  La señora con la que discutí ayer está ahora tendiendo la ropa en la terraza.

1.4.  ¿Te gusta que te traten de tú?

1.5.  Quiero que repitas: “Voy a estudiar todos los días”.

1.6.  Se cansó de que todos se burlaran de él.

1.7.  Tengo una señal marcando el sitio en que dejé la lectura.

1.8.  El electricista que iba a venir no ha dado señales de vida.

1.9.  Dime cuántos años tienes.

1.10.  Todos los profesores me han aconsejado que te diga que no puedes continuar así.

2: Descompón las palabras marcadas en negrita en sus constituyentes indicando si los morfemas resultantes son flexivos o derivativos. Clasifícalas según su composición (simples, compuestas, derivadas o parasintéticas).

3: Familia léxica de «flexivo».

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EL LIBRO DE LA GRAMÁTICA VITAL. ENTREVISTA EN RADIO CÓRDOBA, 12 DE ENERO 2011.

Aquí os dejo el enlace. Espero que funcione, ya conocéis mi proverbial torpeza en estas lides.

http://www.4shared.com/account/dir/OVgOtV3Z/sharig.html?sId=eQw1jBdmG4wjS6rW#

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PRESENTACIÓN DE «EL LIBRO DE LA GRAMÁTICA VITAL». SALÓN DE ACTOS DE SAN HIPÓLITO, CÓRDOBA 13 DE ENERO DE 2011.

EL LIBRO DE LA GRAMÁTICA VITAL: ACTO DE PRESENTACIÓN A CARGO DE D. MANUEL PIMENTEL (SAN HIPÓLITO, 13 ENERO 2011). TEXTO DEL DISCURSO DE PRESENTACIÓN DE JOSÉ CARLOS ARANDA.

Quiero empezar dando las gracias a la editorial Almuzara por la confianza que ha demostrado en mi trabajo. Y muy especialmente a Manuel Pimentel, auténtico promotor del proyecto que hoy nos trae aquí. Fue él quien tuvo la idea de extrapolar su experiencia como novelista a su propia vida. En El libro de la escritura vital, publicado a principios de 2010 nos confiesa cómo la idea de separarse de sí mismo y contemplar su vida como un relato, una novela de la tú mismo eres el protagonista,  le ayudó a relativizar, concretar y precisar los avatares que a todos, en algún momento, nos sobrevienen de forma que pudiéramos controlarlos como el escritor controla a su personaje en la elaboración de la trama de un relato. Surge así el escritor vital.  Esta idea le fue útil personalmente y pensó que podía y debía transmitirla para que otros pudieran contemporizar sus circunstancias y gestionarlas de manera más eficaz. De ahí surgió su libro.

Acababa yo, por aquel entonces, de publicar en Berenice el Manual de ortografía  y redacción. Me sorprendió que lo hubiera leído, lo sé muy ocupado. Comenzamos a cambiar impresiones y del manual de redacción derivamos hacia un proyecto que él, en aquel momento,  estaba ultimando sobre la escritura vital. Entonces surgió la chispa: si había una gramática de la lengua que nos ayuda a redactar mejor, a escribir mejor, el escritor vital también debe disponer de una gramática que le ayude a organizar mejor su vida, a redactar su propia novela, a ser más feliz. Fue un cambio de impresiones rápido e intenso. En apenas quince minutos me lanzó el reto de escribir esa gramática para el escritor vital y me pasó el borrador de su Libro de la escritura vital. Lo leí, lo entendí y acepté su propuesta entusiasmado por la idea y preocupado por la complejidad de la obra.

El resultado es el libro que hoy presentamos, El libro de la gramática vital.

Muy bien, ya tenemos el proyecto: redactar una gramática para tratar de aislar y comprender las reglas que rigen nuestra vida y cómo podemos y debemos usarlas para lograr el objetivo que deseas en tu vida.

¿Qué queremos conseguir en la vida?

Un coche, un buen trabajo, una casa maravillosa, unos hijos guapos, una buena cuenta corriente… no, no, no… Tendré que formular la pregunta de otra manera, vamos a ver… ¿Qué os gustaría que lograran vuestros hijos en la vida? Da igual ahora la edad que tengas o tus experiencias… imagínate que estás ante tu hijo recién nacido y tienes la oportunidad de otorgarle un don, tu mayor deseo. ¿Qué deseas para él?

Yo tengo clara la respuesta, me gustaría que fueran felices. Mi respuesta no sería que fueran médicos o profesores, enfermeros o abogados o economistas, tampoco sería que tuvieran más o menos dinero, o una casa más o menos grande. Sería, sencillamente que fueran felices. Todo lo demás no son más que medios que creemos más o menos oportunos para lograr este fin. Pero lo que yo de verdad desearía para ellos es que fueran felices.

Muy bien, si esto es lo mejor que puedo desear para ellos, también es lo mejor que puedo desear para mí. Pero ¿qué nos impide ser felices? ¿Qué es la felicidad? ¿Eso de verdad existe? -me preguntaba un periodista-. Yo os diría que es una actitud ante la vida y un estado mental, la tranquilidad que inunda tu espíritu cuando tus actos y tus intenciones caminan de la mano.

¿Y qué tiene que ver la lengua con ese camino hacia la felicidad? Todo. Si la felicidad es una actitud mental ante la vida y la mente funciona, razona, analiza y se expresa a través de la lengua, nuestra mente se programa también a través de la lengua y comparte con ella sus rasgos más genuinos, más auténticos.

Lo veremos mejor a partir de ejemplos concretos. La vida se rige por unas reglas inamovibles que no podemos más que aceptar con naturalidad. También la lengua, el relato, la novela. El principio de finitud nos enseña que todo lo que empieza, acaba y que el final ordena la tensión de la acción en el relato. La vida, el interés por la acción en la vida, se comprende desde el principio por el hecho mismo de la muerte. Tenemos un tiempo limitado e incierto para escribir nuestro relato, si fuéramos eternos cualquier acción sería superflua porque sin necesidad de hacer nada, en la infinitud que nos aguarda todo sucedería. Borges nos lo dejó muy claro en el relato de «El inmortal» allá en El Aleph.

Si no aceptamos esta ley, si nos rebelamos contra la muerte, estaremos condenados a la infelicidad.  Por ejemplo.

La lengua nos enseña el principio de la linealidad. Los sonidos se suceden unos a otros en una cadena armónica que compone, finalmente, una frase con sentido completo. ¿Os imagináis que tratáramos de pronunciar todos los sonidos de golpe? El resultado sería un galimatías, un grito incomprensible y sin sentido. También la vida ha de desarrollarse inevitablemente en una secuencia lineal de actos y ciclos vitales. Hay que haber sido bebé para ser un niño, niño antes que adolescente, adolescente antes que adulto y adulto antes que anciano. Pero ninguna de las etapas, como sucede en la lengua, es inútil ni superflua, y cada una de ellas prepara y nos da las claves para la siguiente. Hasta que no pronunciamos la última palabra, la frase no está completa. Hasta que no exhalamos el último suspiro no alcanzamos a comprender el sentido global de nuestra existencia.

¿Qué ocurre si siendo niño vives como un adulto, o siendo adulto tratas de vivir como un adolescente? Si no dejamos al niño jugar le estaremos sustrayendo la imaginación, si no dejamos al joven experimentar con su vida, le estaremos sustrayendo su independencia, su seguridad en sí mismo, si no atendemos al anciano, le estaremos sustrayendo su dignidad. Y si es el propio niño, el adolescente o el anciano quienes se rebelan contra este principio, el resultado será el mismo: la infelicidad. De la misma forma que nos esforzamos en pronunciar cada sonido en cada palabra hasta completar la frase, es igualmente importante vivir cada momento de nuestra existencia con toda la intensidad y plenitud que seamos capaces.

Tanto los sonidos que pronunciamos al elaborar una frase, como los actos cotidianos que realizamos se rigen por otra regla coincidente que los lingüistas llamamos “doble articulación”. Algo mágico. El ser humano es el animal que menos sonidos pronuncia, entre 16 y 27, entre vocales y consonantes –un gorila emite más de 60 sonidos diferentes, por ejemplo- La magia consiste en que somos la única especie capaz de comprender la posibilidad de combinar estos sonidos entre sí hasta componer cadenas complejas con significados tan amplios como podamos imaginar.  Igual que sucede con los sonidos, quizás seamos los animales más torpes de la naturaleza: no tenemos branquias, ni aletas, ni alas que nos permitan sumergirnos en el agua o volar y, sin embargo, en algún momento aprendimos que podíamos combinar nuestros actos formando cadenas dirigidas a una intención concreta. Flexionar un dedo es un acto aislado que, por sí mismo, puede no lograr nada; pero si lo combino con la flexión de los demás dedos y uso las dos manos sobre un cordel, puedo atarme los cordones de los zapatos o atar un haz de leña para transportar. Esta capacidad de combinar nuestros actos tampoco es aleatoria, tiene unas reglas. Si las acciones no se coordinan adecuadamente dirigidas a una intención, nunca obtendremos resultados.

Ahora estamos diez remeros en una barca. Se supone que queremos que la barca avance en una dirección determinada, pero nadie obedece la voz de mando, no trabajamos de forma coordinada. El resultado es que las acciones de unos contrarrestan las de otros y la barca gira sobre sí misma, no avanza en ninguna dirección. Después de media hora chapoteando con el remo, te inunda la sensación de inutilidad y dejas de batir el remo. ¿De qué te sirve tomar sacarina en el café y verduras en la comida si por la noche asaltas la nevera y te das un atracón de chocolate? ¿De qué te sirve emplear 6 horas de tu tiempo en el Instituto o en la Universidad si después no dedicas el tiempo necesario en casa para afianzar tus estudios? No conseguirás adelgazar ni aprobar el curso… la barca no avanza.

Pero, entre estas reglas, quizás la que más impresiona es la capacidad reflexiva. La lengua, entre todos los sistemas de comunicación es el único capaz de reflexionar sobre sí mismo. Puedo decir que “amo” es la primera persona de singular del presente de indicativo. Existe un lenguaje pictórico, como existe un lenguaje matemático, pero no puedo explicar ni reflexionar sobre la pintura usando un lienzo, colores y un pincel, tampoco puede explicar las matemáticas exclusivamente a partir de números. Tampoco vemos a los gorilas o los delfines explicando el significado del nuevo grito que “Lomo plateado” se ha inventado. De igual modo, el ser humano es el único capaz de reflexionar sobre sí mismo, sobre el sentido de su vida, de sus actos, de sus intenciones, de sus emociones.

Esta función reflexiva también entraña sus riesgos para la felicidad, de ahí la importancia de la escritura vital. Nosotros nos medimos desde nuestra perspectiva subjetiva: visualizamos las reflexiones, los sentimientos encontrados que preceden a cualquier decisión, somos conscientes de las dificultades en el desarrollo de nuestras acciones… y nos miramos desde la indecisión, la reflexión, el temor…

Esta es el arma más poderosa que poseemos: para bien porque en cualquier momento podemos publicar unan nueva ortografía y cambiar las reglas: decidir dar un giro radical a nuestra vida y ser algo diferente –nos recuerda Sartre-. Pero también para mal, porque una errónea percepción de nuestro personaje puede conducirnos hasta el laberinto de la depresión.

O acudimos a referentes externos, a los hechos que no admiten duda, o estaremos condenados a la infelicidad. Los referentes externos son los demás, los hechos indubitables que nos diría Descartes.

Hasta ahora, si os dais cuenta sólo he hablado de lo que puede enseñarnos la lengua como sistema. Pero la lengua es mucho más que eso: es el sistema operativo que instalamos y se nos instala en nuestra mente en blanco cuando somos niños, desde que nacemos, es nuestra lengua materna. Es el sistema a través del que vamos a comprender e interpretar la realidad, a interactuar con ella.

¿Cómo puede un mal aprendizaje de la lengua hacernos infelices? ¿Qué tendrá que ver?

Aprendemos a nombrar la realidad, la conocemos distinguiéndola de las demás realidades cuando ya hemos aprendido a nombrarla, mi conocimiento de esa realidad incorpora al significado un protocolo de actuación. ¿Por qué no salgo al campo a coger setas? Porque no sé nombrarlas, llamarlas por su nombre, por tanto, no sé distinguirlas entre sí, no sé cuál puede ser venenosa. Conclusión: no cojo setas.

Es importante insistir en esa asociación al significado de un protocolo de actuación frente a la realidad, nuestra reacción instintiva o inconsciente. ¿Por qué huyo de las serpientes? El significado de la palabra incorpora un mensaje de alarma en rojo y parpadeante: “Peligro de muerte”, mi protocolo de actuación me impulsa a huir inmediatamente.

Y, ¿qué ocurriría si integro un significado erróneo en una palabra? Sencillamente que mis sensaciones, mis emociones, mis impulsos, mi forma de reaccionar serían inadecuadas y esto, precisamente, es lo que puede, en algunos casos conducirnos a la infelicidad.

Pienso ahora en un perro salchicha. Por alguna experiencia o circunstancia durante el aprendizaje de mi lengua materna, he incorporado al concepto “perro” el significado de “depredador carnívoro salvaje”. Voy y veo un perro salchicha en la acera y mi reacción inconsciente será huir a todo correr como si hubiera visto un león suelto. Este aprendizaje conceptual lo integramos a través de la experiencia y el contacto con la realidad, pero hay que recordar que la lengua materna la aprendemos en el seno familiar, que los primeros significados que asociamos los establecemos en la infancia. Es una etapa en la que el universo es mi familia, mi padre es el referente de todos los padres y mi madre el paradigma de todas las madres. Estos son significados que arraigan profundamente y nos acompañan el resto de nuestras vidas. Una distorsión de la realidad en estos estadios puede comportar la incapacidad inconciente de ser feliz en la vida.

Si un niño crece en una familia en la que siempre se habla de “trabajo” en sentido negativo como algo que comporta esfuerzo, sacrificio, explotación, injusticia, fuente de amargura, compañeros abusones, jefes dictadores… ¿Cuál creéis que será su estado de ánimo, su predisposición cuando llegue el momento de trabajar? Estará preparado para la jungla, para defenderse de los compañeros y del jefe, para sufrir pero lo imprescindible, aceptará el trabajo como una maldición inevitable, bíblica. Cuando llegue el momento, es muy posible que ni él mismo sepa por qué siente esa aversión, esa repulsa hacia un trabajo. Esto podría ser un ejemplo de error de aprendizaje en el significado de una palabra. Lo curioso es que su propia actitud hacia el empleo, sus compañeros y su jefe derivaría en un ambiente hostil que acabaría por confirmar sus peores temores. El sujeto puede no ser jamás consciente de que el responsable único ha sido su propio miedo, su actitud.

Convendría tener muy en cuenta este aprendizaje conceptual y su importancia en la infancia si aspiramos a que nuestros hijos sean felices. La clave puede que no esté en sustraerles de las frustraciones o el aburrimiento –eso viene en el paquete de la vida y no queda otra que aceptarlo-, la clave puede estar en ser conscientes de la importancia de transmitir valores positivos asociados a nuestros actos porque ese será el significado asociado dominante el resto de su vida. Nada puede incitar más a la lectura que la imagen de un padre o una madre relajada en el sofá de casa, disfrutando plácidamente de un libro entre sus manos.

Hay errores muy extendidos, algunos telúricos y ancestrales, como sucede con el “honor” calderoniano. Como mi mujer se ha fugado con otro, sólo puedo lavar la afrenta contra mi honor matándolos –Bodas de sangre de Lorca-. Pero ¿cómo va a depender tu honra o tu honor de lo que una tercera persona haga en el ejercicio de su libertad, aunque sea tu hijo o tu mujer? Tu honor y tu honra sólo dependen de tus actos –nos susurra Cervantes desde El Quijote-.  O ese otro error que consiste en asociar la “posesión” al significado de la palabra “amor”. Surge la terrible aberración de “la maté porque era mía”. ¿Habrá algo más contradictorio con el amor? Quien ama vive por y para la felicidad del ser amado, y el amor verdadero insta al sacrificio en aras de esa felicidad. Yo por mi hijo mato –decía una conocida en los medios-; yo por mi hijo muero –respondía otro día, en otra cadena, alguien con los significados mejor aprendidos.

Otros errores son más de carácter social y, a veces, sospechosamente inducidos. Una palabra muy aireada y mal usada en nuestras vidas en “libertad”. «Estoy casado». «¡Bah, qué tonto, atarte de esa manera, sacrificar tu libertad, con la cantidad de mujeres que hay por ahí sueltas!». ¿De verdad sacrifico mi libertad por estar casado? ¿Qué es la libertad? Es la capacidad de decidir y esa capacidad solo cobra sentido en la vida cuando se ejercita. Yo soy libre por estar casado, estoy viviendo el resultado del ejercicio de mi libertad, vivo las circunstancias vitales a que me han conducido mis decisiones tomadas, precisamente, en el ejercicio de mi libertad. Por eso soy libre, lo que no estoy es “disponible” en el mercado del ligue. Tú estás disponible, pero no eres libre. No puede existir la libertad si no se corresponde con la responsabilidad de nuestros actos. Si pensara como tú, todavía estaría en la Universidad, nunca hubiera acabado una carrera porque si me decido por una, pierdo la posibilidad de estudiar todas la demás.  Muy bien, sigues disponible, pero no avanzas, no profundizas, te estás condenando a navegar en círculos. Esta confusión de significados ¿creéis que no genera infelicidad cuando el ciclo ha pasado?

¿Es que no podemos cambiar? Yo no he dicho eso. Por supuesto que puedes cambiar, y hay veces que debes cambiar. La acción es lo importante en el relato, como hablar es importante para poder comunicar. Y si te equivocas al pronunciar una palabra, no te preocupes que ya habrá quien te corrija. Actuar es importante, tanto como aceptar el riesgo a equivocarnos y aceptar la posibilidad y el derecho a corregir nuestros errores hacia los demás y hacia nosotros mismos. Y esto como punto de partida y como bandera. Esto lo saben muy bien los niños que no dejan de levantarse por muchas veces que se caigan. No se equivoca el que es tonto, sino el que se atreve a actuar. El torpe es el que sigue equivocándose, pero en su torpeza demuestra valentía y decisión, algún día llegará a lograrlo. El tonto es el que no hace nada y se limita a reír para tapar su miedo a intentarlo. Ese no lo logrará nunca, se condena a sí mismo a la envidia y el fracaso.

En El libro de la gramática vital analizo cómo interactúan en nuestra mente las distintas unidades y clases de palabras, y qué trampas encierra cada una de ellas. Son trampas que nos acechan en los pronombres -¿en qué universo vives?-; o en los traicioneros adjetivos explicativos que nos hacen olvidar los muertos de frío en invierno sólo por decir “blanca Navidad, nieve”; o las arenas movedizas ocultas tras el ordenado ejército de los verbos con sus viajes en el tiempo –hay quien se ha quedado atrapado en la burbuja del presente y no logra encontrar el sentido de su vida-…

Pero todo esto nos sirve exclusivamente para comprender y aprender cómo podemos evitar los errores que nos conducen a la infelicidad y potenciar aquello que nos permitirá vivir con más sentido, con más intensidad nuestras vidas.

La gramática se quedaría coja si no diéramos el salto a la gramática textual. Esto es, las claves para diseñar y manejar tu personaje en el relato. Escribimos con palabras, pero estamos escribiendo una novela, ¿recuerdas? En esta segunda parte de la gramática vamos a tratar de comprender a tu personaje y cuáles son las claves que pueden conducirlo a través de su aventura. Eres tú quien está escribiendo la novela de tu vida. Y la escribes a través de tus actos. La estás escribiendo ahora, mientras estás aquí, y hay quien la está leyendo y la interpreta: tus hijos, tu marido, tu esposa, tus empleados, tus jefes, tus alumnos… quienes conviven contigo en el día a día, aquellos a quienes tu personaje está dejando su impronta, gracias a ti o a pesar de ti.

Para aprender a escribir un relato, tenemos que seguir las normas de la retórica clásica: primero “inventio”, luego “dispositio” y, por último”expositio”. Primero “inventio” ¿qué quieres decir con tu vida? ¿Qué mensaje quieres que los demás reciban de ti? ¿Lo tienes claro? Luego “dispositio”, organiza el orden de tus ideas, de tus actos para que comuniques con claridad y, por último, “expositio”, realízalo, llévalo a la práctica, atrévete a actuar.

Si queremos ser felices debemos saber qué queremos y eso no es fácil porque gracias a Dios, todos somos diferentes. No os voy a dar todas las claves, pero sí os voy a contar un cuento de una hormiga que iba por un camino buscando el paraíso, era –le habían dicho- un sembrado repleto de semillas nuevas que transportar a su seco y seguro hormiguero. Ocurrió que se encontró con una rana que le preguntó por el paraíso. La hormiga quedó consternada cuando la rana le explicó que el paraíso era una enorme charca que desconocía la sequía, repleta de larvas y mosquitos que revoloteaban sin cesar a ras de la superficie. Comenzaron a discutir sobre cuál de ellas tenía razón cuando llegó un pájaro y formuló la misma pregunta. ¿El paraíso? Le preguntaron ambas a dos sorprendidas por la coincidencia, y el pájaro les dibujó un paraíso de altos árboles siempre verdes llenos de frutos carnosos por donde discurría un arroyo de agua corriente al pie de un sembrado repleto de semillas. La hormiga y la rana se enfadaron muchísimo, lo llamaron loco y se fueron cada una por su camino dejando al pobre pájaro extrañado por aquella reacción.

Está claro que entre nosotros hay hormigas y ranas y pájaros. Para cada uno la idea de felicidad, aquello con lo que sueña, que le hace sentir bien, es diferente aunque tengamos muchísimas coincidencias. Hay que fabricar tu personaje, el que refleje tus deseos y tus sueños de ser.

Por eso, en el libro te propongo un test de prueba. Si lo haces con honestidad y vences la tentación de seguir leyendo, a pesar de las advertencias del autor, tendrás el perfil de tu personaje, tu traje a la medida, ese perfil en el que tú y nadie más que tú se sentiría feliz. Ese es el personaje que sueñas para tu novela.

Una vez establecido quién deseas ser, qué quieres conseguir, vamos a contrastar ese personaje con el que realmente eres en la actualidad. Otro test te ayudará a determinar el grado de coherencia entre lo que quieres ser y lo que realmente eres. Eso te ayudará a determinar la evolución de tu personaje. Y, a partir de ahí, vamos a lanzarnos a construir una nueva historia que puede llevarte a una vida más plena y más feliz en la medida en que tu personaje, tu guía vital y tus emociones converjan en un sentido único de existencia.

No es fácil. Con cincuenta y tres años en mis espaldas y más de treinta como profesor de Lengua, todavía consulto el diccionario cada vez que me asalta una duda en una palabra. También en la vida, debemos consultar el diccionario cada día y para alcanzar la felicidad se requiere conciencia, constancia y mucho oficio. Tenemos que perder el miedo a arrugar y tirar las hojas mal escritas y comprender que los errores forman parte del aprendizaje.

No, aún no voy a dejarte, ¿Qué mueve a tu personaje? ¿Qué te impulsa a levantarte cada día? Necesitas dotar de motivaciones a tu personaje, darle armas con las que combatir todos los aspectos negativos que nos atacan en la realidad cotidiana. La última parte del libro va dedicada a ofrecer a tu personaje estas armas que le pueden resultar de suma utilidad para combatir la desidia, la desesperanza, el abatimiento, la ira, el miedo…

La vida, como la lengua, tiene sus reglas, reglas que debemos aceptar y asumir para construir a partir de ellas. Alguien me dirá que eso es relativo. El relativismo está muy de moda. Perdonad pero hay reglas, leyes, normas que nada tienen de relativas sino que son contundentes. Desoírlas o tratar de vivir de espaldas a ellas nos condenan a la infelicidad o ¿tiene algo de relativo la muerte?, ¿tiene algo de relativo el paso del tiempo por cada uno de nosotros?, ¿tiene algo de relativo que tus posibilidades futuras están determinadas por tus actos presentes? No. El relativismo mejor dejarlo para cuestiones relativas.

El escritor vital debe ser consciente del mundo real, el mundo en el que vive y conocer sus reglas. Debe ser consciente de sí mismo, aceptar a su personaje para construir a partir de sus posibilidades y sus limitaciones y, por último, debe proyectarse en una línea de acción con una motivación clara y sincera.

Después vamos a aprovechar la teoría de la novela para ver cómo se desarrolla tu personaje en relación a sus circunstancias y los demás personajes del relato: todos los que te rodean desempeñan una función en tu vida, unos más relevantes que otros, pero todos igualmente importantes para el desarrollo de las acciones. Vamos a separar al oponente del enemigo, al enviante del coadyuvante, al amigo del comparsa.

Y, por último, vamos a llenar la mochila con las ideas positivas que vas a necesitar en el viaje.  Para ello voy a revisar contigo algunas claves que conducen nuestro estado de ánimo hacia el bienestar y tenemos que llevar siempre con nosotros. No son fáciles, requieren adiestramiento y constancia, pero se alcanzan. Voy a finalizar esta presentación con un botón de muestra. Aprovechando que estamos en la casa de los jesuitas, os contaré que siempre hubo una frase de Jesús en el Evangelio que llamó mi atención, aquella en que dice “Dejad que los niños se acerquen a mí”. ¿Por qué los niños? ¿Qué tienen de especial los niños? Quizá fuera esta curiosidad la que motivó mi reflexión a través de los años, una reflexión que incorporo en esta última parte de la obra y que he titulado “Escucha al niño que hay en ti”. Dice así:

“No dejes de ser niño, sólo los niños disfrutan de la magia de todo cuanto nos rodea porque todo se estrena para sus ojos nuevos. Después nos acostumbramos a vivir entre milagros y somos tan tontos que creemos que son cosas normales. Vuelve a dejar que la realidad te sorprenda en todo su esplendor, recupera el placer de la caricia suave de una mano amiga, de una sonrisa. Vuelve a dejarte atrapar en la transparencia arácnida de un ala de libélula y a disfrutar del vuelo de los pájaros sin preguntarte por qué. Vuelve a sumergir tu mano en la corriente fría de cualquier arroyo sin pensar nada más que en esa sensación, suspendiendo el tiempo en tus emociones porque has nacido para sentir. Acepta que el mundo es maravilloso porque sí. Vuelve a reaccionar ante la belleza grandiosa que te rodea, disfruta este paraíso.

Vuelve a ser niño para vivir el presente, para vivir la vida –la vida es aquello que sucede mientras planeamos el futuro, decía John Lenon-, disfrutarla sin ser víctima de tu pasado ni verdugo de tu futuro, por el sencillo placer de disfrutar. Está bien, muy bien, que la prudencia te lleve a anticipar los problemas que pueden ir surgiendo en el camino, está muy bien que reflexiones sobre tu pasado y puedas rehacer, modificar, reconducir, mejorar tus actuaciones. Pero es necesario aparcar la preocupación y dejar que la vida te llene por sí misma, después regresarás a tus ocupaciones y tus anticipaciones, pero procura con frecuencia dejarte atrapar por lo maravilloso que puede ser vivir sin más. ¿Has visto alguna vez qué feliz puede ser un niño, simplemente, botando una pelota? ¿No has dejado tu mente en el vacío contemplando el vuelo de una mariposa? ¿Nunca has lanzado una flecha al aire, simplemente, para ver cómo se deslizaba por el cielo para caer en cualquier parte, sin otro objetivo que disfrutar de su vuelo? ¿Nunca has oído un cuento sufriendo por la bruja sin racionalizar el hecho de que las brujas de los cuentos no existen? Luego vendrá la razón, volverá la seriedad. Pero recuerda siempre lo feliz que fuiste vestido de pirata, y piensa que eso es una actitud mental. Deja respirar al niño que fuiste y que sigue viviendo en ti. Mantén la ilusión de descubrir la aventura que hay en cada nuevo día”.

Muchísimas gracias a todos por vuestra presencia y compañía durante este acto de presentación. Quedo a vuestra disposición por si alguien tiene alguna pregunta.

José Carlos Aranda Aguilar

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