SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 2: ¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE ANÁLISIS MORFOLÓGICO Y ANÁLISIS SINTÁCTICO?; CONCEPTOS PREVIOS.

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE 2: ¿QUÉ DIFERENCIA HAY ENTRE ANÁLISIS MORFOLÓGICO Y ANÁLISIS SINTÁCTICO?;  CONCEPTOS PREVIOS.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

Antes de comenzar con el análisis sintáctico, es muy importante que se haya adquirido destreza suficiente en el análisis morfológico. Saber distinguir entre un adjetivo y un adverbio nos permitirá identificar y separar distintas funciones.

Para comprender qué es el  análisis sintáctico hay que empezar por el principio, y el principio es comprender qué queremos decir cuando hablamos de forma (morfología)  y función (sintaxis). Para comprenderlo bastará con un simple ejemplo: si pedimos en una clase que se clasifique a las personas allí reunidas por su morfología (su forma), la respuesta inmediata será que se dividen en «chicos y chicas». Pidamos a continuación que clasifiquen a las personas allí reunidas por su función, es decir, por el papel que desempeñan dentro del aula; la respuesta solo puede ser: alumnos y profesor. En el segundo caso, centramos nuestra atención no en la forma de los elementos, sino en cómo funcionan en un contexto determinado.

Las funciones pueden ser desempeñadas por un elemento o por un conjunto de elementos. En el ejemplo anterior, la función «profesor» era desempeñada por una persona, en tanto que la función «alumno» era desempeñada por un conjunto. De la misma forma, hay once jugadores en un campo de fútbol, son once unidades. Pensemos ahora cuántas funciones desempeñan estos jugadores en el campo de juego y una posible respuesta será: portero, defensa, central y delantero. Una de estas funciones -portero- es desempeñada siempre por una unidad, mientras que las demás funciones son desempeñadas por un conjunto de elementos o uno solo, según la táctica que se decida en cada partido -defensiva u ofensiva-.

Lo importante, a partir del ejemplo, es que comprendamos que cuando hablamos de «función» estamos analizando cómo funciona -para qué está sirviendo- un elemento o grupo de elementos dentro de un conjunto. En el caso de la lengua, estos elementos son las palabras que podemos encontrar jugando solas o en grupos en el interior del campo, la oración.

La «Morfología» estudia y clasifica las palabras, solo las palabras, según su «forma«, en tanto que la «Sintaxis» estudia y clasifica las palabras o grupos de palabras según la «función» que desempeñan en el interior de su oración. Tomemos una palabra como «silla», por ejemplo:

MORFOLOGÍA:

Silla.- Sustantivo femenino singular.

SINTAXIS:

Silla.- «La silla es nueva» = sujeto

Silla.- «Mi padre rompió la silla» = complemento directo.

Silla.- «Siéntate bien en la silla«= complemento circunstancial de lugar.

Igual que un jugador de fútbol podemos ponerlo a jugar de defensa, de central o de delantero, también un nombre («silla») podemos sacarlo a jugar de sujeto, de complemento directo o de complemento circunstancial. El significado cambia según su función, según cómo se relaciona con los demás elementos. Cuando actúa como «sujeto» es aquello (la silla) de lo que decimos algo («es nueva»), cuando actúa como complemento directo se transforma en el objeto sobre el que recae la acción (objeto roto), cuando actúa como complemento circunstancial de lugar en convierte precisamente en el lugar elegido para sentarse.

CLASIFICACIÓN DE LAS PALABRAS DESDE UN PUNTO DE VISTA FUNCIONAL:

Atendiendo a cómo funcionan en la oración, las unidades léxicas podemos clasificarlas en términos PRIMARIOS, SECUNDARIOS, TERCIARIOS y de RELACIÓN.

¿QUÉ ES UN ELEMENTO PRIMARIO?: Decimos que un término es PRIMARIO cuando puede existir por sí mismo sin necesitar de ningún otro elemento:  los elementos primarios son el nombre y el verbo. En una oración como «Juan corre», tanto el sujeto («Juan») como el predicado («corre») aparecen desempeñados por un nombre y un verbo personal respectivamente.

Observemos cómo en el plano léxico, el elemento primario es el «lexema» o parte invariable que soporta el significado, mientras que los morfemas serían la parte variable o intercambiable. Y en el plano fónico, la vocal sería el término primario: las vocales pueden ser pronunciadas solas, las consonantes no pueden ser pronunciadas sin el apoyo de una vocal. Este esquema tan sencillo funciona en todos los niveles de la lengua.

¿QUÉ ES UN ELEMENTO SECUNDARIO?: Decimos que un término es SECUNDARIO cuando aparece referido a uno primario: en el plano sintagmático, el determinante y el adjetivo son términos secundarios del sustantivo (elemento primario), mientras que el adverbio es término secundario del verbo (elemento primario). En el plano léxico, los morfemas son elementos secundarios respecto al lexema, por ejemplo. En el plano fónico, las consonantes son elementos secundarios respecto a las vocales (elemento primario).

EJEMPLO:

NIÑO.- Sustantivo masculino singular.

EL NIÑO ALTO.- EL (determinante: elemento secundario respecto a «niño») / NIÑO (sustantivo: elemento primario o núcleo) / ALTO (adjetivo: elemento secundario respecto a «niño»).

¿QUÉ ES UN ELEMENTO TERCIARIO?: Decimos que un término es TERCIARIO cuando aparece referido a uno secundario: en el plano sintagmático sólo hay una palabra que pueda actuar como término terciario, el adverbio. Si decimos «Corre mucho», el adverbio «mucho» se refiere al verbo «corre» y actúa, por tanto, como término secundario. Pero si decimos «María es MUY alta» o «El pueblo está MUY cerca«, el adverbio «muy» aparece referido a «alta» y «cerca», adjetivo y adverbio respectivamente, es decir, aparece modificando el significado de un elemento secundario.

¿QUÉ SON ELEMENTOS DE RELACIÓN?: Los ELEMENTOS DE RELACIÓN son palabras que usamos para «enlazar» o «relacionar» palabras o grupos de palabras entre sí. En la lengua, las preposiciones y conjunciones son las encargadas de desempeñar esta función de enlace. Si decimos «La casa de mis abuelos«, nos encontramos con dos grupos de palabras relacionadas a través de la preposición «de» que, como preposición, enlaza palabras -nunca oraciones- en relación de dependencia o subordinación, de tal manera que lo introducido por la preposición –de mis abuelos– debemos entenderlo en clave o relación de subordinación con el elemento principal –la casa-; además aporta una cierta dosis de información -pertenencia, en este caso, podría ser localización, dirección, finalidad, causalidad, etc.-.

En resumen, las palabras en la lengua, atendiendo a su función quedan organizadas como siguen:

Elementos Primarios:

-Nombres -sustantivos- y verbos.

Elementos Secundarios:

-Determinates y adjetivos -respecto al nombre-.

-Adverbios -respecto al verbo-.

Elementos Terciarios:

-Adverbios -respecto a otros adjetivos o adverbios-.

Elementos de Relación:

-Preposiciones y conjunciones.

EJERCICIOS: Sobre un texto dado, clasificar las palabras atendiendo a su morfología. En caso de duda, se debe consultar el diccionario y proponer algunos ejemplos que afiancen el término. El ejercicio debe hacerse asiduamente sobre fragmentos pequeños, es mucho más útil la constancia que el cansancio.

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SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE I: SOBRE EL CONCEPTO DE «ORACIÓN»

SINTAXIS DE LA ORACIÓN SIMPLE I: SOBRE EL CONCEPTO DE «ORACIÓN».

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La oración es la unidad mínima en la lengua con sentido completo en sí mismo. Esto quiere decir que está situada entre dos pausas y posee una línea de entonación que hablante y oyente entienden como cerrada. Cuando pronunciamos una «oración», el oyente sabe que ya no tenemos nada más que añadir o que podemos no añadir nada más a lo que ya ha sido dicho.

En este sentido, tan oración es la expresión «Buenos días», como la expresión «Esta noche no he podido dormir». Cuando alguien nos saluda por la mañana diciendo «Buenos días», sabemos al escucharlo que la expresión está completa. Cuando escuchamos «Esta noche no he podido dormir» el hablante no tiene que añadir ningún otro elemento para que el significado sea perfecto. En ambos casos, la entonación nos ayuda a comprender este cierre a través de un «tonema» final que indica la conclusión de la oración -descendente en oraciones enunciativas y exclamativas, ascendente en las interrogativas totales o ligeramente descendente en las interrogativas parciales-.

Una oración es, pues, una secuencia lingüística compuesta por una o más palabras, situada entre dos pausas mayores -puntos-, con una entonación precisa según su intención, y con significado pleno en la comunicación.

Sin embargo, hay diferencias importantes entre la primera -«Buenos días»- y la segunda oración -«Esta noche no he podido dormir»-. En el primer caso, estamos ante una secuencia lingüística compuesta de dos elementos que funciona como una unidad, tanto es así que el orden de las palabras es inalterable. Es más una unidad de intención que de comunicación. Estas estructuras son fórmulas lingüísticas que tenemos preparadas y no requieren de selección ni articulación léxica. Las usamos en determinadas situaciones como un cliché. Son lo que llamaremos «frases» (o «enunciados» -1-).

El segundo caso, en cambio, requiere de una selección léxica previa y una articulación -una forma precisa de combinar esos elementos léxicos- en función del mensaje que queremos transmitir. En este caso, hemos debido pensar en un «sujeto» cuya persona y número determinará la persona y número de verbo, núcleo del predicado. Los elementos se organizan siguiendo una reglas más o menos precisas. En estos casos, hablaremos de «oración gramatical». Cuando nombramos en sintaxis «la oración», normalmente nos referimos a estas segundas oraciones: las oraciones gramaticales.

La oración gramatical es aquella que, además de cumplir con las características propias de una oración, es producto de un acto de creatividad lingüística y se articula en un primer nivel de análisis en dos constituyentes inmediatos: «sujeto» y «predicado». Estos constituyentes no existen en la frase.

Algunas oraciones gramaticales pueden carecer de «sujeto», son las llamadas «impersonales o unimembres», pero constituyen un pequeño grupo que en su momento estudiaremos.

PRÁCTICA: A efectos prácticos, es bueno recordar que:

-Donde hay un punto (final, seguido o aparte) concluye una oración.

-Si entre dos puntos sólo hay un verbo conjugado (1ª, 2ª o 3ª persona), estamos ante una oración simple. Pero si hay dos o más verbos, estaremos ante una oración compuesta.

Una buena forma de empezar con el análisis consiste simplemente en realizar este ejercicio sobre un texto: subrayar los verbos, identificar las oraciones e indicar si estas son simples o compuestas.

NOTA 1: Leonardo Gómez Torrego utiliza «enunciados» para este mismo concepto y «enunciado gramatical» para lo que hemos denominado «oración gramatical» (ver Gramática didáctica del español. Madrid: SM, 2007 (9ª edición), pág. 256); la RAE no da una definición precisa; así, al hablar de los enunciados exclamativos, afirma que «…son expresiones oracionales («¡Qué cosas me dices!») o de otro tipo («¡Vaya frío!», «¡Estupendo!», «¡Nunca!», «¡Ay!»)…» (Ver RAE, Nueva gramática básica de la lengua española. Madrid: Espasa-Libros, 2011, pág. 231).

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MI ANDALUZ, QUE NO ME LO TOQUEN

MI ANDALUZ,  QUE NO ME LO TOQUEN

He leído recientemente un artículo publicado por Antonio Burgos en ABC donde da cumplida respuesta a unas desafortunadas declaraciones del señor Arturo Mas, Presidente de la Generalidad de Cataluña. El artículo se lo reproduzco a continuación, pero no me gustaría hacerlo sin unas reflexiones previas de cosecha propia.

Observen que, como Antono Burgos en su artículo, he usado «Arturo», «Presidente» y «Generalidad». Si el criterio en español ha sido «traducir los extranjerismos» y en la toponimia extranjera, por ejemplo, decimos «Londres» y no «London» y «Nueva York» y no «New York», esta concesión a las lenguas vernáculas peninsulares no se entiende, y menos cuando afecta incluso a los carteles indicadores de las carreteras. Así pues, si estoy escribiendo en español, bien está que use las palabras que corresponden en este idioma. Y digo lo de español porque el «chauvinismo» llega a tal extremo que parece insultante respecto a las demás lenguas peninsulares usar la palabra «español» cuando, siendo también españolas -porque se hablan en España- son cooficiales con la única lengua oficial de todo el Estado, pero no excluyentes. Y, en todos los países del mundo, la lengua oficial toma el nombre el país que la usa. Nadie se cuestiona si la lengua oficial de Italia debe ser nombrada como «italiano» o «toscano», por ejemplo. Y en Alemania lo que se habla es el alemán.

Si somos personas de cultura, lo lógico es que cuando nos dirigimos a un foro heterogéneo, adaptemos nuestros rasgos lingüísticos particulares procurando acercanos lo más posible al idioma oficial para facilitar la comunicación, o usar la lengua oficial del país para lo mismo. ¿Alguien puede explicarme qué sentido tiene poner traductores de catalán, por ejemplo, en el Senado de España? Inculta es la persona que no sabe expresarse más que en un registro. Se puede ser inculto porque no se hayan tenido posibilidades en la vida, por condicionamientos vitales, es un incultura forzada y digna de respeto. Pero también se puede ser por elección, por empecinamiento, por necedad o por demagogia. Nada hay que objetar de quien hace su propia elección en la vida, lo que sí es objetable es que trate de imponer su torpeza a todo un pueblo. Se es tanto más culto, lingüísticamente hablando, cuanto mayor es la capacidad que el hablante posee para adaptarse a su interlocutor, o dicho de otro modo, para adaptar su registro idiomático a la situación de comunicación en función de los posibles receptores. Tan lerdo es el andaluz que, teniendo cultura y posibilidad de adaptar su singularidad en aras de la mejor comunicación, se empecina en acentuar sus rasgos lingüísticos diferenciales -alguna experiencia hemos tenido en el Parlamento-, como lo es el catalán, el vasco o el gallego que se empecinan en hablar en sus respectivas lenguas en un foro común donde todos comparten una lengua oficial: el español. Es, simplemente, una cuestión de sentido común y de economía de medios. Lo contrario es una reafirmación de identidad que solo puede entenderse en clave política, esa clave que se alimenta de la demagogia fácil que busca el voto de los fanáticos o los torpes. Contra esto solo cabe una reflexión que leí hace tiempo en boca de un francés nacido junto a los Pirineos: «Mi único problema con el nacionalismo es pensar que si hubiera nacido 10 kilómetros más al sur hoy sería mi propio enemigo».

En cuanto al ámbito ya meramente lingüístico, no puede entenderse que alguien niegue a los demás lo que reclama para sí mismo, esto es, el derecho a expresarse para sus adentros y sus allegados como le dé la real gana. Y, para un andaluz, su lengua materna está llena de matices y expresividad asociadas a sus rasgos léxicos y fonéticos. Yo defiendo el aprendizaje y uso correcto del castellano como medio de comunicación social, y también como pasaporte a la comunicación en el tiempo con todos aquellos que nos han precedido y nos han dejado su legado de vida y pensamiento en sus obras, y esta reflexión es válida tanto para los andaluces como para los catalanes, los gallegos, los vascos o lo murcianos; pero defiendo con uñas y dientes «mi andaluz», esa lengua materna, la de mi infancia y mi familia, la de mis amigos. Porque no es lo mismo un «trozo» o un «pedazo» de chorizo que un «cacho chorizo», porque en mi lengua materna no tenemos problemas con los plurales extranjeros y nos da igual irnos a un «pab» que a cinco «pa», comprar un «bisté» que cinco «bisteles», porque una «alúa» es mucho más que una «hormiga aluda», son los paseos por el campo cuando llovía e iba con mi abuelo para preparar las «costillas» con las que atrapar pajarillos para el arroz del domingo. Porque duele más tirar de «los pelos» que de «el pelo», como también duele más que te quiten «los dineros» que «el dinero». No es lo mismo «aljofifar» un piso que «limpiarlo», porque para «aljofifar» hay que tirarse al suelo de rodillas y sacar la «mierda» con la «aljofifa» que no es lo mismo que un «trapo» o una «bayeta», sino más basto, más rugoso, más apto para no dejarnos las uñas en el suelo, ni en los marcos de las ventanas o las puertas. Porque la «alhacena» huele a chorizo, pan y manteca, mientras que la «despensa» es algo aséptico como un quirófano. Por eso, «mi andaluz, que no me lo toquen»… El andaluz no es el seseo o el ceceo, la aspiraciones de haches o de plurales, la supresión de sonoras intervocálicas… es mucho más, es una forma de transmitir la realidad tan sutil, tan hermosa, tan rica en matices y sentimientos como lo es la lengua materna de cada uno en su tierra, esa lengua que se esculpe en el alma del niño con el susurro tierno de la voz de la madre al oído mientras lo acuna. No hay lenguas más o menos dignas, hay personas más o menos torpes.

Y aquí os dejo con el artículo que os prometí:

Mas: ¿se me entiende?

Lo ha dicho ese presidente de la Generalidad que tiene cara de anuncio de raquetas de pádel o de crema para después del afeitado, Arturo Mas, con tal de defender la ajogaílla lingüística en catalán que obligatoriamente dan a todos los escolares en aquella tierra que tiene tan poco paladar que prohíbe los toros, y que pega unos recortes horrorosos en materia de médico y botica, mientras mantiene sus embajadas en el extranjero, como si fueran una nación soberana y no una comunidad autónoma como otra cualquiera. No tocan los dineros que se gastan para doblar al catalán las películas, pero les quitan la cartera a los médicos y enfermeras en la paga de Navidad, que ésos son recortes por el procedimiento del tirón. Así quitaban los bolsos en el semáforo de la Carretera de Su Eminencia, como el señor Mas rebaja el sueldo al personal sanitario o se niega a pagar los asilos de los vejetes. ¿Se imaginan la que le liarían a Esperanza Aguirre si se negara a pagar el asilo a los abueletes y les quitara media paga extra al personal de La Paz o del Doce de Octubre?

Lo que ha dicho Mas tiene castaña. En plural: castañas pilongas. Ha dicho: «En Sevilla hablan el castellano, pero a algunos no se les entiende». Pues aver si me entiende usted, señor Mas, a pesar de que soy de Sevilla y escribo en castellano. ¿Usted va a presumir de que no se nos entiende, cuando ustedes ponen el castellano hecho una pena con sus catalanadas, eso de «sacarse la chaqueta», «han habido varios acontecimientos», «vengo a Madrid» oel «deque» para arriba y «de que» para abajo? ¿Usted va a darnos clases de castellano, señor Mas, que tiene usted nombre de supermercado? Encima que se quedan ustedes con el manso de los dineros que todos los españoles pagamos a Madrid; encima de que a pesar de lo que nos trincan no quieren ser españoles: encima de que han sido ustedes en Perpiñán y lo que no es Perpiñán la cobertura de sus amiguitos de la ETA; encima de que se hartan ustedes de quemar banderas españolas y fotos del Rey sin que los mozos de cuadra, o de escuadra, o como se llamen, se enteren… Encima de todo eso, ¿ahora quieres un roneo de Gramática de Nebrija? ¿También te vas a mete a Real Academia Española, carnes mías? ¡Tequiyá!

Mire usted, señor Mas: cuando los catalanes estaban ustedes haciendo el cateto en la masía con la barretina y la buchaca, inventando el fuet de Casa Tarradellas y el pan tumaca, los sevillanos, que en Tartesos hicimos las leyes en verso, ya habíamos embarcado en la Flota de Indias el más bello castellano, para que aprendiera a hablarlo todo un Nuevo Mundo. Hablábamos el castellano de la Epístola Moral a Fabio, no sé si le suena; el castellano del Guzmán de Alfarache. El castellano de Bécquer o Luis Cernuda, un poner; el que hablaban los Machado. Es el que seguimos hablando, señor Mas. Vamos: el que hablaban los emigrantes sevillanos que se fueron a currelar a Barcelona y a su cinturón industrial en los años 50 y 60 del siglo pasado, y que fueron los que por media pringá les levantaron a ustedes el esplendor del que gozan ahora. ¿Con los emigrantes sevillanos que levantaron Cataluña y que trataron como esclavos no tenían ustedes ningún problema de entendimiento, carnes mías?

Y a ver si me entiende lo que le digo: ya quisieran ustedes hablar catalán con la propiedad y la expresividad con la que el más torpe de los escolares de Sevilla usa el castellano. El más torpe de la clase, al que menos entiendan ustedes, seguro que cuando haya oído sus palabras, señor presidente de la Generalidad, le habrá dicho sonoramente: «¡Un mojón pá ti!» ¿Se me entiende, señor Mas?

Antonio Burgos, ABC

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ANTONIO MACHADO: BREVE BIOGRAFÍA Y POEMAS.

ANTONIO MACHADO: BREVE BIOGRAFÍA Y POEMAS.

Antonio Machado  (1875-1939):

Nació en Sevilla y vivió luego en Madrid, donde estudió. En 1893 publicó sus primeros escritos en prosa, mientras que sus primeros poemas aparecieron en 1901. Las penurias económicas familiares por la muerte de su padre, primero, y de su abuela paterna -doña Cipriana Álvarez-, después, lo llevaron a una vida bohemia y disipada de teatro, tertulias de café… no acabó el bachillerato hasta el año 1900. Viajó a París en 1899, ciudad que volvió a visitar en 1902, año en el que conoció a Rubén Darío, del que será gran amigo durante toda su vida.

En Madrid, por esas mismas fechas conoció a Unamuno, Valle-Inclán, Juan Ramón Jiménez y otros destacados escritores con los que mantuvo una estrecha amistad. Sacó la cátedra de Francés, para la que, por entonces no se requería titulación universitaria y fue destinado a Soria. Allí conoce y se casa con Leonor Izquiedo (fotografía de superior derecha). Leonor era hija de los dueños de la pensión donde se alojaba, tenía solo quince años y su boda fue un escándalo en la localidad; pero la amó con toda el alma hasta el final de sus propios días. Su felicidad duró apenas tres años. Una grave enfermedad pulmonar se la llevó en agosto de 1912. Tuvieron que regresar precipitadamente de París donde estaban con una beca de perfeccionamiento que Antonio Machado había obtenido y a la que tuvo que renunciar. Rubén Darío les prestó el dinero para el viaje de regreso a Soria. El éxito de la publicación de Campos de Castilla le ayudó a sobreponerse a la depresión que le causó. Angustiado y tratando de separarse de los paisajes y rincones que tanto le recordaban a su niña, pide el traslado de Instituto y va a Baeza (foto izquierda), pero tampoco allí encuentra la paz de espíritu. La añoranza por la capital, por Castilla, lo llevan de nuevo esta vez a Soria donde lo sorprendería la guerra. Su fama ya es enorme, en 1927 fue elegido miembro de la Real Academia Española de la Lengua, nunca llegó a pronunciar el discurso de ingreso. Durante los años veinte y treinta escribió teatro en compañía de su hermano, también poeta, Manuel, estrenando varias obras entre las que destacan La Lola se va a los puertos, de 1929, y La duquesa de Benamejí, de 1931. En 1932 recibe un homenaje en su querida Soria (foto inferior derecha). Cuando estalló la Guerra Civil española estaba en Madrid. Posteriormente se trasladó a Valencia, y Barcelona, y en enero de 1939 se exilió al pueblo francés de Colliure, donde murió en febrero (fotografías inferiores).

Su poesía es precisa y sencilla en el lenguaje. Plasma un paisaje realista de Castilla deteniéndose en lo abrupto y pobre y monótono de los detalles desde una perspectiva noventaiochista para interiorizarlos y reflejar en ellos sus propias vivencias personales. Ve en esa pobreza la sencillez que fuerza a la grandeza del espíritu que formó al gran pueblo castellano capaz de las mayores proezas. Quiere que su poesía se parezca en sencillez y fuerza expresiva a ese paisaje («Campos de Soria»). Sus poemas reflejan el sentir dolido por la patria.

Entre sus obras poéticas destacaremos Soledades, galerías y otros poemas en 1903, Campos de Castilla, en 1912,  Nuevas canciones en 1925 y La guerra en 1938.


Para comenzar a conocer a don Antonio Machado, nada mejor que su «Autorretrato» realizado por encargo. Únicamente destacar que aún no ha conocido a Leonor cuando lo compone, las demás claves son fáciles de interpretar. De él destacaría su “soy, en el buen sentido de la palabra, bueno”, el rechazo a sus inicios modernistas -gay trinar- y a la vida bohemia que había llevado en su primera etapa de Madrid, poetas más preocupados por su aspecto, su indumentaria y su fama que por su obra -tenores huecos, actual cosmética-; y su punto de rebeldía -gotas de sangre jacobina-. Respecto a su torpe aliño indumentario, es conocida la crítica de Juan Ramón sobre que iba siempre cubierto de ceniza –era un fumador empedernido- y con los bolsillos de la chaqueta llenos de colillas. Su concepto de la poesía también queda fijado “…Dejar quisiera / mi verso como deja el capitán su espada: / famosa por la mano viril que la blandiera”, importa más la utilidad, el mensaje, que la forma y la belleza, ahí está su filiación regenarionista bajo la influencia de don Miguel de Unamuno. Y el final del poema es casi profético. En la huida precipitada de Barcelona perdió incluso la preciada maleta donde transportaba los pocos libros que le habían acompañado en el viaje desde Valencia. Ya nada le quedaba en Colliure.

RETRATO

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara (1) ni un Bradomín (2) he sido
ya conocéis mi torpe aliño indumentario—(3);
mas recibí la flecha que me asignó Cupido
y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario (4).

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina (6),
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard (7);
mas no amo los afeites de la actual cosmética
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna (8).
A distinguir me paro las voces de los ecos (9),
y escucho solamente, entre las voces, una (10).

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada (11).

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—(12);
mi soliloquio es plática con este buen amigo (13)
que me enseñó el secreto de la filantropía (14).

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje
y esté a partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar (15).

1: Mañara es un personaje histórico nacido en Sevilla en el siglo XVII. Después de una vida de escándalos y correrías amorosas, acabó metiéndose a fraile. Se tiene en la época como arquetipo de don Juan Tenorio. Será protagonista de una pieza teatral firmada por Manuel y Antonio Machado y estrenada en 1927, Juan de Mañara.

2: Bradomín: es un personaje literario creado por Valle-Inclán en sus Sonatas, se trata de un aspirante a seductor romántico y trasnochado que no es consciente de la transformación de los tiempos.

3: Luis Montoto nos reproduce la siguiente descripción de Antonio Machado y Álvarez, padre del poeta: «Siempre extrañé el desembarazo y desaliño de su persona. Suelta la corbata, desabrochado el cuello de la camisa, subido el pantalón al extremo de dejar al descubierto toda la bota, vestido de verano en invierno y arrastrando la capa cuando se la colgaba de los hombros; despeinado siempre, pero limpio, locuaz y exaltado, el desaliño de su persona contrastaba con lo pulido de su conversación y la finura de sus maneras y su trato» (El folklore andaluz, 1882-1883, Sevilla, 1981, pág. XVIII).

4: Las flechas de Cupido podían tener punta de oro o de plomo. Si eras herido con una de oro recibías el premio del amor correspondido. Pero si lo eras con una de plomo, la condena del amor ignorado, no correspondido. Debemos insistir en que aún no ha conocido a Leonor cuando escribe el poema y que usa el singular («flecha»); la expresión «…cuanto ellas puedan tener de hospitalario» debemos entenderla en clave irónica, en la identificación del amor y el sufrimiento.

6: Los jacobinos constituían el ala dura de la Revolución Francesa: con ello se refiere a su espíritu rebelde e inconformista ante todo.

7: Ronsard es un poeta francés del siglo XVI conocido como el «Príncipe de los poetas». «El huerto de Ronsard» hemos de entenderlo como «Francia». Ya sabemos de sus inicios modernistas en la poesía y de la influencia del Parnasianismo -Theophile Gautier- y Simbolismo -Paul Verlaine- franceses que Machado leyó directamente.

8: Machado no concibe la poesía carente de mensaje y de compromiso. Por su correspondencia con Unamuno sabemos de su rechazo a la moda del «arte por el arte», de su incapacidad para concebir la poesía como una profesión. «…un hombre consagrado a la poesía paréceme que no será nunca poeta.», nos dirá en un prólogo compuesto para un amigo –Helénicas, Manuel Hilario Ayuso-.

9: Quien tiene voz propia y es original -Rubén Darío- de quienes no son sino imitadores del genio.

10: Es la voz interior como veremos inmediatamente.

11: Es una vuelta a la idea anterior. La espada que se aprecia por lo bien que el profesional ha hecho su trabajo es la poesía perfecta en composición o arte -Echegaráy o Rubén Darío-. Prefiere ser recordado porque su poesía haya sido útil, librado batallas, sea valiente. La perfección formal es un medio, nunca un fin en sí mismo para Antonio Machado.

12: Dios es una incógnita constante a cuya búsqueda se entrega sin la «agonía» de Unamuno como veremos más adelante. Es bonito el verso por cuanto afirma sus «esperanzas», no hay renuncia ni negación.

13: Se refiere a esa voz interior que todos llevamos dentro.

14: Amor al género humano, ser desprendido y generoso con los demás.

15: En la simbología machadiana se repite la clave Manriqueña de «mar = muerte», la nave puede ser el cuerpo que nos mantiene vivos, aunque en este caso se trata de un guiño a la tradición latina del barquero -Caronte- que, en ese último viaje, nos lleva hasta la isla de los muertos atravesando la laguna Estigia.

Es importante comprender cómo la intrahistoria de Unamuno nos invita a posar los ojos sobre Castilla, mirarla cara a cara, sin adornos, para descubrir en su dureza la clave que forjó el duro espíritu de una raza que fue capaz de dominar el mundo. La austeridad y la pobreza nos llevan al trabajo constante como único modo de subsistencia y no hay mejor escuela para la vida. De ahí que no haya en el próximo poema ningún halago a los sentidos. Si os fijáis, se resalta la dureza del paisaje. Pero una vez fijada, se afirma el amor del poeta identificado por la pureza que respira esa pobreza misma.

COLINAS PLATEADAS

¡Colinas plateadas,

grises alcores, cárdenas roquedas

por donde traza el Duero

su curva de ballesta

en torno a Soria, oscuros,.encinares,

ariscos pedregales, calvas sierras,

caminos blancos y álamos del río,

tardes de, Soria, mística y guerrera

hoy siento por vosotros, en el fondo

del corazón, tristeza,

tristeza que es amor! ¡Campos de Soria

donde parece, que las rocas sueñan,

conmigo vais.¡Colinas plateadas,

grises alcores, cárdenas roquedas! …

(Para el comentario de texto de este poema puedes ver  http://www.vmorales.es/Comentarios/Machado/Antonio_Machado_Campos_de_soria.pdf)

            Ya hemos visto cómo conoce a Leonor y su matrimonio abre la etapa más feliz de su vida, una felicidad que le duró poco. Cuando regresa de París a Soria, aún tiene la esperanza de una posible recuperación de su amada contra todo pronóstico. Como en tantos otros poemas, Antonio Machado parte de la anécdota exterior para usarla de espejo en el que proyectar sus propias vivencias personales, sus propios sentimientos. Aún confía en que “otro milagro de la primavera” permita que su joven esposa escape de las garras de la muerte ya inminente.

A UN OLMO SECO

Al olmo viejo, hendido por el rayo              11A
y en su mitad podrido,                                   7b
con las lluvias de abril y el sol de mayo.     11 A
algunas hojas nuevas le han salido.             11B
¡El olmo centenario en la colina                  11 C
que lame el Duero! Un musgo amarillento  11 D
le mancha la corteza blanquecina                 11C
al tronco carcomido y polvoriento.              11 D
No será, cual los álamos cantores                11 E
que guardan el camino y la ribera.               11F
habitado de pardos ruiseñores.                     11E
Ejército de hormigas en hilera                     11 F
va trepando por él, y en sus entrañas           11 G
urden sus telas grises las arañas,                  11 G
Antes que te derribe, olmo del Duero.         11 H
con su hacha el leñador, y el carpintero       11 H
te convierta en melena de campana.             11 I (i)
lanza de carro o yugo de carreta:                  11 J
antes que rojo en el hogar, mañana.              11 I (i)
ardas de alguna mísera caseta,                      11J
al borde de un camino;                                   7K
antes que te descuaje un torbellino.             11 K
y tronche el soplo de las sierras blancas;      11 L
antes que el río hasta la mar te empuje         11-
por valles y barrancas,                                    7 l (ele)
olmo quiero anotar en mi cartera                  11F
la gracia de tu rama verdecida.                     11M
Mi corazón espera                                          7f
también, hacia la luz y hacia la vida,           11 M
otro milagro de la primavera.                       11 F

(Para el comentario de texto ver: http://www.comentariodetexto.com/a-un-olmo-seco-de-antonio-machado/)

 

Pero la muerte llega inexorable. El dolor de vacío, de rebeldía, de resignación hueca, lo encontramos en estos versos de una intensidad como pocas veces se ha logrado en la poesía española:

SEÑOR, YA ME ARRRANCASTE LO QUE YO MÁS QUERÍA

Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar.

El misterio de la muerte lo perseguirá desde entonces y se reproducirá como tema en muchos de sus poemas. Pero el tema empieza siendo íntimo y personal, la experiencia de la muerte de un ser querido la observamos en este poema donde el poeta se pregunta por qué ha pasado. Espero que te guste:

NOCHE DE VERANO

Es una hermosa noche de verano.
Tienen las altas casas
abiertos los balcones
del viejo pueblo a la anchurosa plaza.
En el amplio rectángulo desierto,
bancos de piedra, evónimos y acacias
simétricos dibujan
sus negras sombras en la arena blanca.
En el cénit, la luna, y en la torre,
la esfera del reloj iluminada.
Yo en este viejo pueblo paseando
solo, como un fantasma.

(Para comentario de texto ver: http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090905012425AA9bLSS)

Después viene la regresión, o la ensoñación, lo que los médicos llaman el síndrome del miembro fantasma. La presencia de Leonor se deja sentir viva, vivida, cercana. Observa este poema:

SOÑÉ QUE TÚ ME LLEVABAS…

Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.

¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!…

Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra

El dolor de los recuerdos en espacios, paisajes, lugares comunes resulta demasiado doloroso y huye. Solicita el traslado a Baeza pero tampoco allí logrará hallarse a sí mismo,

AÑORANZA DE LA TIERRA CASTELLANA DESDE ANDALUCÍA

EN ESTOS CAMPOS DE LA TIERRA MÍA…

En estos campos de la tierra mía,
y extranjero en los campos de mi tierra
—yo tuve patria donde corre el Duero
por entre grises peñas,
y fantasmas de viejos encinares,                         -5
allá en Castilla, mística y guerrera,
Castilla la gentil, humilde y brava,
Castilla del desdén y de la fuerza—,
en estos campos de mi Andalucía,
¡oh tierra en que nací!, cantar quisiera.                -10

Tengo recuerdos de mi infancia, tengo
imágenes de luz y de palmeras,
y en una gloria de oro,
de lueñes campanarios con cigüeñas,
de ciudades con calles sin mujeres                       -15
bajo un cielo de añil, plazas desiertas
donde crecen naranjos encendidos
con sus frutas redondas y bermejas;
y en un huerto sombrío, el limonero
de ramas polvorientas                                           -20
y pálidos limones amarillos,
que el agua clara de la fuente espeja,
un aroma de nardos y claveles
y un fuerte olor de albahaca y hierbabuena,
imágenes de grises olivares                                  -25
bajo un tórrido sol que aturde y ciega,
y azules y dispersas serranías
con arreboles de una tarde inmensa;
mas falta el hilo que el recuerdo anuda
al corazón, el ancla en su ribera,                          -30
o estas memorias no son alma. Tienen,
en sus abigarradas vestimentas,
señal de ser despojos del recuerdo,
la carga bruta que el recuerdo lleva.

Un día tornarán, con luz del fondo ungidos,      -35
los cuerpos virginales a la orilla vieja.

(Para comentario tipo selectividad ver: https://josecarlosaranda.com/2010/11/08/comentario-de-texto-literario-antonio-machado-%E2%80%9Cen-estos-campos-de-la-tierra-mia%E2%80%A6%E2%80%9D/)

El regeracionismo, su formación en la Institución Libre de Enseñanza cuando llega a Madrid, el krausismo, lo llevan a un análisis de los males que aquejan a nuestro país. Dos son los que más rebelan a nuestro poeta: el anquilosamiento y el inmovilismo social que identifica con una clase dominante y cacique, y la ignorancia que nos condena como una maldición bíblica. Sobre eso, el vició nacional por excelencia (ya lo señaló Ángel Ganivet, otro noventaiochista): la envidia. Observa los siguientes poemas:

CRITICA A UNA CASTA CADUCA Y UNA SOCIEDAD IGNORANTE (REVISIONISMO)

LLANTO DE LAS VIRTUDES Y COPLAS POR LA MUERTE DE DON GUIDO

Al fin, una pulmonía
mató a don Guido, y están
las campanas todo el día
doblando por él: ¡din-dan!

Murió don Guido, un señor
de mozo muy jaranero,
muy galán y algo torero;
de viejo, gran rezador.

Dicen que tuvo un serrallo
este señor de Sevilla;
que era diestro
en manejar el caballo
y un maestro
en refrescar manzanilla.

Cuando mermó su riqueza,
era su monomanía
pensar que pensar debía
en asentar la cabeza.

Y asentóla
de una manera española,
que fue casarse con una
doncella de gran fortuna;
y repintar sus blasones,
hablar de las tradiciones
de su casa,
escándalos y amoríos
poner tasa,
sordina a sus desvaríos.

Gran pagano,
se hizo hermano
de una santa cofradía;
el Jueves Santo salía,
llevando un cirio en la mano
—¡aquel trueno!—,
vestido de nazareno.
Hoy nos dice la campana
que han de llevarse mañana
al buen don Guido, muy serio,
camino del cementerio.

Buen don Guido, ya eres ido
y para siempre jamás…
Alguien dirá: ¿Qué dejaste?
Yo pregunto: ¿Qué llevaste
al mundo donde hoy estás?

¿Tu amor a los alamares (1)
y a las sedas y a los oros,
y a la sangre de los toros
y al humo de los altares?

Buen don Guido y equipaje,
¡buen viaje!…
El acá
y el allá,
caballero,
se ve en tu rostro marchito,
lo infinito:
cero, cero.

¡Oh las enjutas (2) mejillas,
amarillas,
y los párpados de cera,
y la fina calavera
en la almohada del lecho!
¡Oh fin de una aristocracia!
La barba canosa y lacia
sobre el pecho;
metido en tosco sayal (3),
las yertas manos en cruz,
¡tan formal!
el caballero andaluz

1) Alamar: Presilla y botón, u ojal sobrepuesto, que se cose, por lo común, a la orilla del vestido o capa, y sirve para abotonarse, o meramente para gala y adorno o para ambos fines.

2) Enjuto: Delgado, seco o de pocas carnes.

3) Sayal: Tela muy basta labrada de lana burda. Prenda de vestir hecha con este tejido.

(Encontrarás algunas reflexiones sobre el poema en esta página: http://gabog.lacoctelera.net/post/2009/11/04/don-guido)

 

EL MAÑANA EFÍMERO

La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma inquieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
En vano ayer engendrará un mañana
vacío y por ventura pasajero.
Será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero,
a la moda de Francia realista
un poco al uso de París pagano
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste,
cuando se digna usar la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras; florecerán las barbas apostólicas,
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas.
El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero;
el vacuo ayer dará un mañana huero.
Como la náusea de un borracho ahíto
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.
Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea

Zaragatera: Bullicioso, aficionado a zaragatas.

Tarambana: Persona alocada, de poco juicio.

Vacuo: Vacío, falto de contenido.

Huero: Vano, vacío y sin sustancia.

Ahíto: Que padece alguna indigestión o empacho.

Heces: pl. de «hez», excrementos.

LIII
Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.
Españolito que vienes
al mundo, te guarde Dios.
Una de las dos Españas
ha de helarte el corazón.

SOBRE LA NATURALEZA HUMANA:

X:

La envidia de la virtud
hizo a Caín criminal.
¡Gloria a Caín! Hoy el vicio
es lo que se envidia más.

XXIV:

De diez cabezas, nueve
embisten y una piensa.
Nunca extrañéis que un bruto
se descuerne luchando por la idea.

L:

—Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿Sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza.

XXVI

Poned sobre los campos
un carbonero, un sabio y un poeta.
Veréis cómo el poeta admira y calla,
el sabio mira y piensa…
Seguramente, el carbonero busca
las moras o las setas.
LlevadIos al teatro
y sólo el carbonero no bosteza.
Quien prefiere lo vivo a lo pintado
es el hombre que piensa, canta o sueña.
El carbonero tiene
llena de fantasías la cabeza.

LII

Discutiendo están dos mozos
si a la fiesta del lugar
irán por la carretera
o campo atraviesa irán.
Discutiendo y disputando
empiezan a pelear.
Ya con las trancas de pino
furiosos golpes se dan;
ya se tiran de las barbas,
que se las quieren pelar.
Ha pasado un carretero,
que va cantando un cantar:
«Romero, para ir a Roma,
lo que importa es caminar;
a Roma por todas partes,
por todas partes se va.»

En Campos de Castilla también encontramos al filósofo. Si su titulación académica fue tardía, recordemos que cursó después Filosofía. Su evolución lo lleva a ser cada vez más filósofo y menos poeta, de ahí que cultive más la prosa que la poesía. Como filósofo, admirador de los alemanes, centrará sus reflexiones sobre el concepto de realidad y verdad. Algo de esto podemos encotrar ya en esta obra, observa los siguientes poemas:

SOBRE EL SENTIDO DE LA VIDA:

XIII

Es el mejor de los buenos
quien sabe que en esta vida
todo es cuestión de medida:
un poco más, algo menos…

SOBRE EL CONOCIMIENTO Y LA REALIDAD

 

IV

Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.

VIII

En preguntar lo que sabes
el tiempo no has de perder..
Y a preguntas sin respuesta
¿quién te podrá responder?

XXX

El que espera desespera,
dice la voz popular.
¡Qué verdad tan verdadera!

La verdad es lo que es,
y sigue siendo verdad
aunque se piense al revés.

Comparte con Unamuno su búsqueda permanente de Dios, sin llegar a la “agonía” de don Miguel. En este primer poema observamos cómo fija su atención en el “que anduvo sobre la mar”. Jesús caminando sobre el mar, la muerte, el que resucitó de entre los muertos, es el que nos muestra el camino hacia la eternidad. Pero su duda no es agónica, sino de aceptación. En los siguientes poemas encontrarás este tipo de reflexiones:

SU BÚSQUEDA DE DIOS

LA SAETA

¿Quién me presta una escalera,

para subir al madero,

para quitarle los clavos

a Jesús el Nazareno?

Saeta Popular

¡Oh, la saeta, el cantar

al Cristo de los gitanos,

siempre con sangre en las manos,

siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo andaluz,

que todas las primaveras

anda pidiendo escaleras

para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía

que echa flores

al Jesús de la agonía,

y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar!

¡No puedo cantar ni quiero

a ese Jesús del madero,

sino al que anduvo en el mar!

XXI

Ayer soñé que veía
a Dios y que a Dios hablaba;
y soñé que Dios me oía…
Después soñé que soñaba.

XXVIII

Todo hombre tiene dos
batallas que pelear:
en sueños lucha con Dios;
y despierto, con el mar.

XXIV

Yo amo a Jesús, que nos dijo
Cielo y tierra pasarán.
Cuando cielo y tierra pasen
mi palabra quedará.
¿Cuál fue, Jesús, tu palabra?
¿Amor? ¿Perdón? ¿Caridad?
Todas tus palabras fueron
una palabra: Velad.

XLVI

Anoche soné que oía
a Dios, gritándome: ¡Alerta!
Luego era Dios quien dormía,
y yo gritaba: ¡Despierta!

La aceptación de la muerte como algo inevitable, como parte de la vida, la encontramos en estos poemas. Ya no es el dolor ante la pérdida de un ser querido o el sentido más o menos trascendente del hombre hacia la eternidad, sino el hecho en sí que abrocha y da sentido a la vida. Observa:

EL HOMBRE ANTE LA MUERTE

XXIX

Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.

XLIV

Todo pasa y todo queda;
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.

XLV

Morir. ¿Caer como gota
de mar en el mar inmenso?
¿O ser lo que nunca ha sido:
uno, sin sombra y sin sueño,
un solitano que avanza
sin camino y sin espejo?

Confío en que después de esta selección te apetezca acercarte al libro a pasear por sus páginas. Desde luego es uno de mis poetas favoritos, sobre él vuelvo una y otra vez. Siempre encuentro un mensaje nuevo con el que serenarme o animarme, rebelarme o idententificarme. Es una poesía que perdura en el tiempo porque trata de la esencia del propio ser humano.

Si además te gusta la música te recomiendo esta página donde encontrarás algunos de sus poemas musicados por Serrat:

http://www.moragrega.com/serrat/letras/machado.htm

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PERÍFRASIS VERBALES EN ESPAÑOL: CONCEPTO Y CLASIFICACIONES.

Esta entrada forma parte del Manual para una correcta sintaxis (Berenice, 2019). Si estás interesado, puedes ampliar información aquí: https://wp.me/pTRlh-24L

CONCEPTO:

Hablamos de perífrasis verbal cuando concurren dos o más verbos, uno en forma personal (1ª, 2ª o 3ª persona del singular o plural de cualquier tiempo) y otro u otros en forma no personal (infinitivo, gerundio o participio) formando un conjunto funcional y semántico en el interior de la oración. Llamamos “auxiliar” al verbo conjugado, y “auxiliado” al verbo en forma no personal y entre ambos puede o no haber un nexo (preposición o conjunción). De antiguo, en algunas gramáticas nos lo encontraremos como “conjugaciones perifrásticas”.

Esto quiere decir que el conjunto (perífrasis) funciona en el interior de la oración como una unidad y que ambos verbos (auxiliar y auxiliado) pierden parcial o totalmente su significado y logran un nuevo significado nuevo. Observa que si decimos:

Me voy a trabajar a Córdoba

Tenemos dos verbos: uno en forma personal (“voy” en primera persona del singular del presente de indicativo, posible verbo “auxiliar”) y otro en forma no personal (“trabajar”, forma de infinitivo, posible verbo “auxiliado”). Pero el conjunto no forma una perífrasis porque ambos verbos conservan su significado originario: “voy” expresa una acción de “ir”, “marchar”, mientras que “trabajar” conserva intacto su significado, de tal forma que fácilmente podemos sustituir el infinitivo por un pronombre (“Voy a eso”) y entender el sentido de finalidad del grupo preposicional (“Voy para eso / para trabajar”). En cambio, si decimos:

Voy a hacer un trabajo

El verbo “voy” no significa “desplazarse o dirigirse”, “hacer” conserva parcialmente su significado pero no expresa “actividad en curso”. El conjunto ha pasado a significar una intención o una acción que está a punto de iniciarse. En este caso sí estaríamos ante una perífrasis.

CLASES DE PERÍFRASIS: Podemos clasificar las perífrasis atendiendo a diversos criterios:

A) CLASIFICACIÓN FORMAL:

Según la forma no personal que interviene en la perífrasis, podemos distinguir entre perífrasis de infinitivo, de participio y de gerundio.

a.1.) Perífrasis de infinitivo: Tienen un sentido general de proyección hacia el futuro, pero también pueden tener otros valores. Los más frecuentes son:

1.1.  Perífrasis ingresiva: expresa acción a punto de comenzar y podemos formarla con:

1.1.1.       IR A + INFINITIVO (“Voy a descansar ahora”).

1.1.2.       ESTAR A PUNTO DE + INFINITIVO (“Estaba a punto de hacer un café”/”Iba a hacer un café”).

1.1.3.      PASAR A + INFINITIVO (“El locutor pasó a relatar la segunda carrera”).

1.2.  Perífrasis incoativa: expresa una acción en el momento justo de su inicio. Podemos construirla con:

1.2.1.      ECHARSE A + INFINITIVO (“Se echó a reír sin motivo”).

1.2.2.      PONERSE A + INFINITIVO (“Se puso a estudiar inmediatamente”).

1.2.3.       ROMPER A + INFINITIVO (“Rompió a toser cuando estaba bebiendo agua”).

1.2.4.      EMPEZAR A + INFINITIVO (“Empezó a balbucear en ese momento”).

1.3.  Perífrasis reiterativa: expresa repetición de una acción. Podemos expresarla mediante:

1.3.1.      VOLVER A + INFINITIVO  (“Volvió a fumar después de tres años”).

1.3.2.      SOLER + INFINITIVO (“Suele comer a las tres”)

1.4.  Perífrasis de obligación: como su propio nombre indica, se usan para expresar que la acción expresada por el verbo auxiliado es tenida como de obligado cumplimiento. Podemos expresarla mediante cinco formas:

1.4.1.      TENER + QUE o DE + INFINITIVO (“Tengo que ir a Burgos” / “Tienes de subir al árbol” –fórmula arcaica y muy poco usada-).

1.4.2.      HABER + QUE o DE + INFINITIVO (“Hay que hacer la casa” / “Has de saber esto”).

1.4.3.      DEBER + INFINITIVO (“Debes venir si te llamo” –debemos tener cuidado porque con frecuencia se confunde con “deber de + infinitivo” que tiene un sentido de probabilidad)

1.5.  Perífrasis de probabilidad: consideramos la acción como incierta pero aproximada o probable. Podemos expresarla:

1.5.1.      DEBER DE + INFINITIVO (“Debemos de ser los únicos que todavía no han llegado” –es posible/probable que seamos los únicos).

1.5.2.      TENER QUE + INFINITIVO: “Tiene que ser muy bonito” (según contexto lo interpretaremos como “obligación” o “probabilidad”).

1.5.3.      PODER + INFINITIVO: “Puede resultar positivo”.

1.6.  Perífrasis de capacitación: indica que consideramos al sujeto con capacidad para desarrollar la acción (muy próxima a posibilidad). Se expresa mediante:

1.6.1.      “PODER + INFINITIVO”: “Puede aprobar el curso” = “Es capaz de aprobar el curso”.

1.7.  Perífrasis de aproximación: el hablante no da la información como exacta sino como aproximada. la expresamos mediante:

1.7.1.      VENIR A + INFINITIVO: “Viene a costar (aproximadamente cuesta) unos veinte euros”.

2: PERÍFRASIS DE GERUNDIO:

Tienen un sentido general de duración. Su sentido reiterativo o durativo va a depender del significado del verbo. Si el verbo tiene un significado puntual –disparar, por ejemplo-, el significado será reiterativo; si el significado puede entenderse como distendido –“estudiar”, por ejemplo- el sentido será durativo. Los verbos más usados en estas perífrasis son:

2.1. ESTAR + GERUNDIO (“Estoy estudiando”).

2.2. SEGUIR + GERUNDIO (“Sigue jugando al ordenador”).

2.3. IR + GERUNDIO (“Iba dando tumbos por la calle”).

2.4. ANDAR + GERUNDIO (“Anda buscando un nuevo negocio”).

2.5. LLEVAR + GERUNDIO (“Lleva estudiando toda la tarde”).

2.6. VENIR + GERUNDIO” (“Viene llegando a las tres (más o menos a las tres)”).

3: PERÍFRASIS DE PARTICIPIO:

Su sentido general es de acción terminada, concluida. Son las más usadas porque gracias a ella formamos dos perífrasis muy usadas en español: en primer lugar la formada por HABER + PARTICIPIO (he, había, hube, habré, habría… amado) con la que formamos todos los tiempos compuestos de la conjugación en nuestro idioma. La segunda es la formada por SER + PARTICIPIO con la que formamos la voz pasiva (“La casa fue derruida por el terremoto”).

3.1. HABER + PARTICIPIO («he hecho», «había ido», etc.)

3.2. SER + PARTICIPIO («fue apagado», «será abordado», etc.)

Otros verbos frecuentes en perífrasis con participio son:

3.3. ESTAR + PARTICIPIO  (“Está atado de pies y manos”).

3.4. DEJAR + PARTICIPIO  (“Dejará resuelto el asunto”).

3.5. TENER  + PARTICIPIO (“Tenía acordado el precio”).

3.6. LLEVAR + PARTICIPIO  (“Llevo leídos cuatro capítulos”).

B) CLASIFICACIÓN SEMÁNTICA (obviamos los ejemplos que ya se han dado en la clasificación anterior):

B.1) ASPECTUALES (indican la forma en que el hablante concibe el desarrollo de la acción en el tiempo):

b.1.1. Perfectivas (presentan la acción como terminada):

Dejar de + infinitivo

Acabar de + infinitivo

Tener + participio

b.1.2. Ingresivas (acción a punto de realizarse):

Ir a + infinitivo

Pasar a + infinitivo

Estar a punto de (para) + infinitivo

b.1.3. Incoativas (acción en el momento de su inicio):

Empezar a + infinitivo

Ponerse a + infinitivo

Echarse a + infinitivo

Romper a + infinitivo

b.1.4. Iterativas (acción que se repite):

Soler + infinitivo

Volver a + infinitivo

b.1.5. Durativas (acción en desarrollo):

Estar + gerundio

Llevar + gerundio

Andar + gerundio

B.2. MODALES (expresan actitud del hablante ante la acción):

b.2.1. De obligación:

Tener que + infinitivo

Tener de + infinitivo (en desuso)

Haber que + infinitivo

Haber de + infinitivo

Deber + infinitivo

b.2.2. De posibilidad:

Tener que + infinitivo (según contexto): Tiene que ser muy bonito.

Deber de + infinitivo: Deben de ser las tres.

Poder + infinitivo: Pueden ser las tres.

b.2.3. De aproximación:

Venir a + infinitivo: Viene a salir por dos euros

Venir + gerundio: Viene tardando media hora.

b.2.4. De capacitación:

Poder + infinitivo: Puede aprobar (según contexto)

FUENTES:

– De Molina, José Andrés y M. Rodríguez. Lengua Española. Librería Ágora, Málaga, 1979.

-http://literachus.wikispaces.com/Apuntes+y+recursos+de+Lengua

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¿ESTAMOS INSTALADOS EN LA «CULTURA DE LA QUEJA»?. TEMA DE REFLEXIÓN (ENTREVISTA)

Cuando en 2010 publiqué El libro de la gramática vital, en las reglas que debemos observar para tratar de alcanzar la felicidad, insistí en cómo la realidad que percibimos no es sino un reflejo de lo que deseamos ver. A veces, transformar la realidad, cómo sentimos esa realidad, es tan sencillo y a la vez tan complejo como transformarnos a nosotros mismos. Creo que el análisis que realiza este exégeta es lúcida por la profundidad y alcance de sus reflexiones. Espero que la disfruten:

¿ESTAMOS INSTALADOS EN LA «CULTURA DE LA QUEJA»?. TEMA DE REFLEXIÓN (ENTREVISTA)»La cultura de la queja lleva a Occidente a la decadencia»

(entrevista de «La Contra» de La Vanguardia: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110906/54212340265/la-cultura-de-la-queja-lleva-a-occidente-a-la-decadencia.html)

Swami Parthasarathy; maestro de vedanta; exégeta de los antiguos Vedas: «La solución eres tú»

«Una mujer buena te hará feliz: la mala te hará filósofo», ironiza el swami (maestro) Parthasarathy y asiente el empresario Luis Daswani, pionero del vedanta en Catalunya y su palco del Camp Nou, donde da buen karma al Barça. El vedanta no es religión ni secta ni pide dinero ni fieles. Es una disciplina milenaria de raciocinio de la que beben tradiciones como la socrática, la aristotélica, la cristiana o la musulmana. De ella aprendo neutralización: para disfrutar más de la bebida, bebe menos (sirve para cualquier placer). Y me dice cómo localizar problemas: busca el problema en ti mismo –corrige tu actitud– y deja de echar la culpa a los demás. En ti está todo problema y toda solución.

Una cultura basada sólo en los derechos individuales no lleva a la armonía personal ni colectiva, porque, quien es educado en la convicción de que tiene derecho a todo siempre encuentra motivos para la queja.

¿Y no es así?

Al contrario: si vives convencido de que tienes todos los derechos, crees que la única razón de tu insatisfacción es que alguien no te los ha dado. Y de ese modo pierdes la oportunidad de tener responsabilidades. Y, por ello, eres desgraciado, porque pierdes el control sobre tu propia existencia.

¿Por qué?

Porque si sólo crees tener derechos, la causa de tu insatisfacción no está en ti mismo, sino en los demás, en algo que otros no te dan. Y, al pensar así, te conviertes en un niño mimado y dependiente al que por mucho que se le dé todo, siempre le faltará algo.

¿La cultura de los derechos es también la de la queja y la insatisfacción?

Exactamente. Por eso Occidente siempre se queja y por eso ustedes siempre están insatisfechos por mucho que tengan.

Ahora tal vez tengamos motivos.

Todo está relacionado. La cultura de la queja es la razón de la decadencia de Occidente. Porque, además de insatisfechos, esa cultura de los derechos individuales sin ninguna responsabilidad social también los hace a ustedes egoístas e improductivos.

También esa cultura nos hacía –hasta ahora– más prósperos que nadie.

El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y cuando, por fin, en la India y Asia nos hemos liberado de su colonialismo, nuestro sentido de la responsabilidad nos ha permitido volver a ser prósperos.

¿Cómo?

La India y toda Asia y sus sociedades colectivistas están basadas en el sentido del deber hacia los demás: el pueblo, la familia, la sociedad. Por eso ahora ya estamos compitiendo con ustedes en el terreno económico.

No sé si veo la relación…

Una sociedad como la occidental, basada en la continua reclamación de derechos, los condena a la queja. Y los culpables siempre son los demás: el Estado, el empresario, tu familia, los políticos, el municipio… Pero lo peor es que, de ese modo, dejas la responsabilidad de tu vida a alguien que no eres tú. Tú deberías ser, en cambio, quien decidiera sobre tu propia satisfacción.

¿Cómo recuperas la iniciativa?

Dando. Basando tu vida en las obligaciones y las responsabilidades. Eso volvería a hacerlos más productivos a ustedes los occidentales. Porque, para que te den algo que crees merecer, sólo tienes que ser lo suficiente insistente y hasta quejica, y tal vez te lo acaben dando. Pero para poder dar algo a los demás, antes tienes que haberlo producido y creado, y después ser generoso.

Dar no es la cultura imperante aquí.

Si fundas tu existencia en la responsabilidad y la generosidad de dar, recuperas el control sobre tu propia existencia. Porque dar depende sólo de ti; recibir te pone a merced de los demás. Si fundas tu familia sólo para recibir amor y derechos, nunca obtendrás bastante y acabarás abandonándola.

¿Por qué?

Porque el único modo de lograr tener una familia duradera es vivir para dárselo todo. Mi única mujer y yo llevamos 58 años casados…Y felices. Porque nunca pensamos en lo que nos debe el otro, sino en lo que podemos darle a él y a nuestros hijos. El día en que piensas más en lo que recibes que en lo que das, la familia deja de tener ningún sentido. Nunca te dará bastante.

¿Esa actitud requiere tener religión?

Es universal y eterna en el ser humano que se conoce. Las civilizaciones que progresan están fundadas en la generosidad, en personas que trabajan, crean y dan a los demás.

Adam Smith creía que los egoísmos individuales arbitrados en mercados eficientes crean prosperidad colectiva.

Ese tipo de actividad puede darte prosperidad, pero no paz interior. No es que la prosperidad sea mala en sí, pero si no va acompañada de crecimiento interior, no satisface a nadie. Al contrario, esa hiperactividad te estresa, y te vuelve engreído e intratable.

¿Por qué?

Porque el único placer real que da ganar algo es poder compartirlo. Lo descubre el vedanta desde hace milenios. Y de él bebieron Platón, Sócrates, Jesucristo y Mahoma. Y miles de maestros de todas las culturas.

¿En qué consiste?

No hace falta una fe ciega ni ascetismo ni grandes revelaciones. Llegará a esa verdad por su propio sentido común. No se trata de ser santo, sino simplemente sensato.

¿Disciplina mental?

Madurez. Y no me refiero a la acumulación de conocimiento, sino a sabiduría vital. El placer, por ejemplo, lleva aparejado el desplacer. Si usted bebe por placer, acabará sufriendo por la bebida, a menos que aprenda a controlar su deseo –es la neutralización– y madure hasta descubrir que beber menos es la mejor forma de disfrutarlo más.

También depende de con quién bebas.

La causa de una relación mala no está en el otro, sino en tu propia actitud. El defecto no está en el amigo, el coche, la casa, la esposa… sino en ti mismo, en tu actitud hacia ellos. Todo conflicto de relación es una oportunidad para estudiarte y corregirte. Antes de quejarse de los demás, estúdiese y verá que el problema está en usted.

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ANÁLISIS MORFOSINTÁCTICO: SELECTIVIDAD 2011, OPCIÓN B: » Labrad, amigos, de piedra y sueño en el Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada.»

ANÁLISIS MORFOSINTÁCTICO: SELECTIVIDAD 2011, OPCIÓN B:

» Labrad, amigos, de piedra y sueño en el Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada.»

Se trata de una sola oración compuesta que consta a su vez de una oración principal («Labrad, amigos, de piedra y sueño en la Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente…») de la que depende una oración subordinada adverbial de relativo cuyo antecedente es «fuente» («donde llore el agua y eternamente diga: el crimen fue en Granada»); a su vez, la oración subordinada está compuesta por dos oraciones en relación coordinada copulativa (o1: «llore el agua» y o2 «eternamente diga…». La segunda de ellas («…y eternamente diga: el crimen fue en Granada») es una oración compuesta con una proposición sobordinada sustantiva en función de complemento directo, estilo directo («…el crimen fue en Granada»). En el plano sintagmático, oración por oración tendríamos:

ORACIÓN: «Labrad, amigos, de piedra y sueño en el Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada.»

Oración compuesta integrada por una principal dentro de la que se inserta una proposición adverbial de relativo, es enunciativa, exhortativa, afirmativa, transitiva. Consta de:

…..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (2ª persona del plural).

…..SINTAGAM VERBAL (predicado): «Labrad, amigos, de piedra y sueño en la Alhambra, un túmulo al poeta, sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada.» Consta de:

……….VERBO (núcleo): labrad.

……….SINTAGMA NOMINAL (vocativo): amigos (cuidado, no confundir con el sujeto),

……….SINTAGMA NOMINAL (complemento directo): un túmulo de piedra y sueño. Consta de:

……………DETERMINANTE: un.

……………NOMBRE (núcleo): túmulo.

……………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento del nombre): de piedra y sueño. Consta de:

………………..PREPOSICIÓN: de.

………………..SINTAGMA NOMINAL: consta de dos sintagmas nominal en relación de coordinación copulativa a través de la conjunción «Y», es decir:

…………………….SINTAGMA NOMINAL 1: NOMBRE (núcleo): piedra.

…………..CONJUNCIÓN COORDINADA COPULATIVA: y.

…………………….SINTAGMA NOMINAL 2: NOMBRE (núcleo): sueño.

…..GRUPO PREPOSICIONAL (complemento indirecto): al poeta. Consta de:

……….PREPOSICIÓN: a (+ el).

……….SINTAGMA NOMINAL: el poeta. Consta de:

……………DETERMINANTE: el.

……………NOMBRE (núcleo): poeta.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en la Alhambra. Consta de:

……………PREPOSICIÓN: en.

……………SINTAGMA NOMINAL: la Alhambra. Consta de:

………………..DETERMINANTE: la.

………………..NOMBRE (núcleo): Alhambra.

……….GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): «…sobre una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada». A su vez, consta de:

……………PREPOSICIÓN: sobre.

……………SINTAGMA NOMINAL: «…una fuente donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada». Consta de:

………………..DETERMINANTE: una.

………………..NOMBRE (núcleo): fuente.

………………..PROPOSICIÓN ADVERBIAL DE RELATIVO: «…donde llore el agua, y eternamente diga: el crimen fue en Granada» (introducida por el adverbio «donde»= «en la que/cual»). Esta oración subordinada consta a su vez de dos oraciones en relación coordinada copulativa a través del nexo «y». Es decir:

…………………….PROPOSICIÓN 1: «donde llore el agua». Consta de:

…………………………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el agua. Consta de:

……………………………..DETERMINANTE: el.

……………………………..NOMBRE (núcleo): agua.

………………………….SINTAGMA VERBAL (predicado): llore. Consta de:

……………………………..VERBO (núcleo): llore.

…..CONJUNCIÓN COORDINADA COPULATIVA «Y».

……………………..PROPOSICIÓN 2: «eternamente diga: el crimen fue en Granada». Consta de:

…………………………SINTAGMA NOMINAL (sujeto): elíptico (3ª persona de singular: «el agua»).

…………………………SINTAGMA VERBAL (predicado): «eternamente diga: el crimen fue en Granada». Consta de:

……………………………..VERBO (núcleo): diga.

……………………………..ADVERBIO (complemento circunstancial de modo): eternamente.

……………………………..PROPOSICIÓN SUSTANTIVA EN ESTILO DIRECTO (complemento directo): el crimen fue en Granada (nota 1). Consta de:

…………………………………..SINTAGMA NOMINAL (sujeto): el crimen. Consta de:

……………………………………….DETERMINANTE: el.

……………………………………….NOMBRE (núcleo): crimen.

…………………………………SINTAGMA VERBAL (predicado): fue en Granada.

………………………………………VERBO (núcleo): fue.

………………………………………GRUPO PREPOSICIONAL (complemento circunstancial de lugar): en Granada. Consta de:

…………………………………………….PREPOSICIÓN: en.

…………………………………………….SINTAGMA NOMINAL: NOMBRE (núcleo): Granada.

NOTA 1: Sería admisible el análisis de «en Granada» con valor de atributo por el carácter del verbo atributivo puro («ser») y el hecho de la posible sustitución por «lo» (¿Fue en Granada? = Sí, LO fue). No obstante, la mayoría de las gramáticas coinciden en el valor predicativo de estas estructuras, de ahí el análisis elegido.

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EL PINTOR DE BATALLAS. Arturo Pérez-Reverte. Madrid: Alfaguara, 2006

EL PINTOR DE BATALLAS. Arturo Pérez-Reverte. Madrid: Alfaguara, 2006

No puedo evitar pensar que Arturo Pérez-Reverte vuelca en esta obra una purga de su conciencia, de su experiencia vital como ser humano. El hilo de la trama puede ser anecdótico: un fotógrafo de guerra retirado acomete un proyecto monumental, un gran fresco pintado en el interior de una torre vigía aislada en un punto cualquiera de la costa levantina. En ese fresco se propone plasmar la batalla de las batallas, encerrar todos los fotogramas que capturó su retina, que no su cámara, a lo largo de su vida. Un fantasma regresa de su pasado, un personaje, un soldado a quien una de sus fotografías cambió su vida. Portada de revista, el soldado es reconocido cuando cae prisionero. Su mujer y su hijo son asesinados como represalia. Él es torturado. Finalmente sobrevive y la idea de asesinar a quien le cambió la vida, al responsable de sacarlo del anonimato, le da un proyecto que le permite seguir adelante.

La llegada del soldado irrumpe en la vida del pintor, y cambia radicalmente su monotonía y su proyecto. Los diálogos entre personaje y autor recuerdan algo a Unamuno y su nivola. A partir de aquí y con los diálogos y reflexiones de los personajes se inicia un viaje de introspección y análisis sobre el amor, el sentido y la coherencia de nuestros actos, de la repercusión que un hecho anodino puede tener sobre la vida de los demás, sobre la posibilidad de mantenerse ajeno a la crueldad de la vida, sobre el sentido de la crueldad humana, sobre el destino y la existencia de la casualidad o la causalidad, sobre el amor y la búsqueda de la autenticidad.

Decía al principio que no puedo dejar de pensar en que se trata de una purga de la conciencia del autor. Admiro, y mucho, la capacidad de Arturo Pérez-Reverte como novelista, como fabulador, como narrador; admiro su capacidad de generar personajes –aunque del perfil de sus personajes femeninos habría que escribir y mucho y quizás algún día me decida a hacerlo-, de inventar situaciones, de componer la trama y contar la historia. Pero creo que hay mucho más de él como persona en esta obra que en cualquiera de las demás que haya leído. Siempre dejamos retazos de nosotros mismos en lo que contamos, es inevitable. En este caso, creo que hay que entender que esos veinte años como reportero de guerra que sirvieron de escuela a nuestro autor, están detrás de esta introspección revisionista que lleva a cabo en la novela. ¿Cómo puede un reportero, un fotógrafo, un periodista, ser testigo de semejantes atrocidades y mantener su objetividad observante? ¿Cómo puede controlar el impulso de intervenir para evitar una muerte siniestra o un violación? ¿Cómo puede ver a un niño masacrado junto al cadáver de su madre y seguir con su propia vida? Por eso, tal vez sea la más cercana al ser humano que se esconde detrás del personaje y el título. Hacía falta la propia experiencia vital en esos escenarios y la experiencia previa como narrador para componer un relato de este calado. Curiosamente, alguna crítica que he leído la califica como obra de segundo orden en la producción de Pérez-Reverte; para mí, desde luego, no lo es.

No voy a reventar el argumento, ni a analizar personajes; prefiero, en este caso, animar a los lectores a acercarse a esta novela y a descubrir entre líneas a la persona que ha vivido y sufrido lo que se relata en la obra. No me lo ha dicho el autor, a quien no tengo el gusto de conocer, sino que lo presumo -un universo demasiado rico en matices para ser una mera recreación literaria-. Si además eres aficionado a la fotografía o a la pintura, las alusiones constantes a técnicas concretas supondrán un aliciente en su lectura. De la misma forma que una imagen impresiona la película de una cámara, también impresiona en nuestra alma los sentimientos asociados a las situaciones vividas y esas impresiones no pueden reflejarse en una imagen revelada sobre un simple papel. La novela trata del alma de las fotografías que vive y persiste en el ánimo del testigo, esa que tal vez solo pueda ser atrapada y transmitida con las palabras, aunque en la novela se trate de atrapar con los pinceles.

La novela es un apasionante viaje al sentido de la vida, de nuestros actos, de nuestra propia experiencia vital.

José Carlos Aranda

MUY RECOMENDABLE PARA QUIEN ESPERA DE UNA NOVELA ALGO MÁS QUE UNA SIMPLE AVENTURA.
El pintor de Batallas. Arturo Pérez Reverte. Punto de Lectura, 2007.

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¿TE GUSTA LEER? UNA MAGNÍFICA BIBLIOTECA «ON LINE» QUE RECOMIENDO A TODOS LOS USUARIOS EN LENGUA ESPAÑOLA.

¿TE GUSTA LEER?

Como ya queda dicho en otras entradas del blog, hay muchas maneras de leer. A mí, personalmente, cuando «leo» me gusta hacerlo en soporte tradicional. Hay algo en ese olor a papel, nuevo o viejo, a tinta recién estrenada sobre papel inmaculado, o a humedad encerrada entre pastas acartonadas. Me gusta que todos mis sentidos lean, el oído al pasar una página, el olfato adivinando prensados y tintas, cueros o papeles; el tacto acariciando la pasta, el lomo o el papel cuando pasas una página o recorres con el dedo índice las líneas de la página que hojeas; la vista, acariciando matices de color, y márgenes, y sangrías que alguien eligió entre todas las posibles para trasladarte el texto de una forma, con una tipografía, con un color determinados…

Me gusta leer con un lápiz en la mano y discutir con el texto, subrayar, anotar, círculos o corchetes para indicar alguna errata o variante. Me gusta que cuando acabo de leerlo y cierro la última hoja, el libro haya dejado de ser del autor para ser nuestro, suyo y mío.

Me gusta tenerlo cerca, en su cuarto, en su estante, en su lugar, como me gusta saber dónde vive un viejo amigo. Porque sé que algún día sus palabras acudirán a mi memoria desvaídas por el tiempo y me gustará acercarme hasta él, y abrirlo y revivirlo con él en mi interior para devolverle la vida en mi pensamiento y trasladarlo, y darlo.

Pero no siempre leo así. A veces, me interesa simplemente conocer el estilo de un autor, revisar el formato de una obra, tomar ideas de capítulos concretos citados y recitados. Entonces, en ese acopio de información trascendente pero informal, sí acudo a la Red y sacio la sed con un buen vaso de Internet. Como la buena comida, a veces comes simplemente para alimentarte, otras haces de la comida un arte y un disfrute.

Sin embargo reconozco que soy un bibliófilo anticuado, quizá de la vieja escuela si es que alguna vez la hubo -me siento muy identificado con Borges-. Las nuevas tecnologías están cambiando las formas, las costumbres. Hay algo que se pierde, hay algo que se alcanza. Nadie puede discutir la labor divulgativa que pueden suponer estas posibilidades frente a la necesidad de comprar cada una de las obras que leíamos, comprarlas en efectivo o en tiempo, en desplazamientos en «espere a que lo devuelvan» tras la cola de espera de una biblioteca cualquiera en una ciudad cualquiera.

Esta dirección os llevará a una magnífica biblioteca que se me ocurre muy oportuna tanto para personas con deficiencias visuales como para personas que estudian nuestra lengua, y lo es no solo por la relación de autores y títulos, sino porque, además, podemos optar por oír la obra recitada o leída en castellano. Sus posibilidades son enormes.

Espero que os llegue y podáis sacarle todo el partido posible o, simplemente, la disfrutéis descubriendo autores y obras entre estos rincones de la red.
http://www.ellibrototal.com/ltotal/

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Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 196. Los signos de exclamación, distintos usos.-

Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página 196.- 

Este ejercicio se corresponde al propuesto enManual de redacción para profesionales e internautas (Córdoba, Berenice, 2011). Si quiere consultar el corrector correspondiente a un ejercicio dado, teclee en el buscador “Manual de redacción para profesionales e internautas: ejercicio página … ” y el buscador le llevará hasta la entrada correspondiente. O bien, entre en la página http://www.josecarlosaranda.com , en el margen derecho de la página aparece “categorías”, haga click y se desplegará el menú; ahí encontrará la categoría de “Manual de redacción para profesionales e internautas”, entre y encontrará desplegadas todas las entradas correspondientes. Para cualquier aclaración o sugerencia puede usar el apartado de “comentarios” al final de esta entrada.

EJERCICIO:

1: Ver R. 102.

2: «¡¡¡Enhorabuena!!!», ver R. 104.

3: «¡Callaos, niños!», ver R. 100.

4: «Bah, no es necesario», ver R. 106.

5: Ver R. 102.

6: «Cuando llegamos a casa, ¡cuánto había que hacer!», ver R. 100.

7: «¡Lo hemos conseguido!», ver R. 99.

8: «Con tanta educación, ¡cuánta necedad!», ver R. 100.

9: «Pedrito, ¡ven aquí!», ver R. 100.

10: «¡Uyyyyy!!!», ver R. 104.

Un manual pensado para quienes usamos Internet y procesadores de texto. Para personas, profesionales y empresarios conscientes de la necesidad e importancia de ofrecer una imagen correcta en las comunicaciones. Útil y práctico, incorpora más de setenta ejercicios de mejora con corrector “on line”.

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